por delitos en la
ayuda a refugiados en Sicilia
Clarín,
16-5-17
Julio
Algañaraz
El más grande centro de refugiados de Europa, con
capacidad para 1500 inmigrantes, ubicado en Isola di Capo Rizzuto, en Calabria,
estaba en manos de la n´drangheta. La mafia calabresa, la más grande e
importante del mundo, estaba asociada a la organización católica “Fraternidad
de la Misericordia”, dirigida por el empresario Leonardo Sacco, “amigo” del
actual canciller italiano Angelo Alfano, y por el párroco Edoardo Scordio. En
total 68 personas, incluidos el empresario y el cura, fueron arrestados ayer
por 500 carabineros y otras fuerzas de policía en una gigantesca operación para
terminar con un gran escándalo destinado a multiplicarse en varias direcciones
y ambientes del poder italiano.
El fiscal Nicola Gratteri anunció la razzia y dijo que
el escándalo tenía dimensiones extraordinarias porque la mafia calabresa
también domina a otros centros para refugiados, entre ellos el de la isla de
Lampedusa, cercana a Africa, que se ha ganado una fama legendaria en las
tragedias y también la solidaridad con el aluvión de desesperados que parten de
las costas de Libia, en el norte de Africa, en viaje a Italia y la rica Europa.
La situación es cada vez más crítica.
Se cree que este año más de 200 mil desesperados
llegarán a Italia, que a duras penas logra distribuirlos en los centros de acogida,
que en muchos casos se han convertido en un negocio “non sancto” por los
millones de euros que llueven de financiación por parte del Estado y de la
Comunidad Europea. El empresario Leonardo Sacco era “el rostro limpio” del clan
mafioso Arena, que controlaba todas las operaciones que se realizan en el
centro de acogida de Isola Capo Rizzuto. El fiscal Gatteri contó que a los
refugiados “les daban comida destinada en realidad a los cerdos”.
Además “si debían dar 500 almuerzos, repartían 300 y
el resto de los pobres inmigrantes no comía”. De los 103 millones de euros de
financiación de la Unión Europea que recibió en los últimos años el centro
administrado por la “Fraternidad de la Misericordia”, 36 millones fueron al
clan Arena. Pero ésta es solo una parte de la actividad mafiosa y de sus socios
de la “Misericordia”. En todas las operaciones, hasta las más modestas, la
n´drangheta se llevaba una parte. Se estima en los últimos cuatro años las
ganancias superan los cien millones de euros, desde que la gestión mafiosa se
apoderó totalmente del centro, en 2009.
El cura Edoardo Scordio habría recibido desde 2006,
cuando comenzó su trabajado espiritual en el centro, más de tres millones y
medio de euros, que en parte gastó junto con el empresario Leonardo Sacco, en
comprar yates, departamentos y automóviles de lujo.
Sacco, considerado como totalmente al servicio del
poder del clan Arena, había llegado a ser vicepresidente nacional de la
“Fraternidad de la Misericordia” y tenía muchos enganches en el mundo político
y en los ambientes católicos. Sus amistades eran transversales, por derecha e
izquierda, en el mundo del poder. El canciller Angelo Alfano, que antes fue
ministro del Interior, dijo que la relación con Sacco se la atribuyen por una
foto en la que aparecen juntos, pero otras fuentes periodísticas sostienen que
un cuñado de Alfano fue nombrado funcionario en el centro de acogida de la isla
de Lampedusa por gestiones que hizo Leonardo Sacco. El Movimiento 5 Estrellas
de Beppe Grillo, principal partido de Italia, pidió ayer la renuncia del
canciller Alfano.
El caso del centro de refugiados “de la Misericordia”
recuerda otro gran escándalo: el de “mafia capital” en Roma, cuando se
descubrió que un grupo dirigido por extremistas de derecha que suelen organizar
marchas contra los refugiados, asociado con políticos de varios partidos,
incluído del centroizquierda gobernante, controlaba varios centros para
inmigrantes y grupos de ayuda a extranjeros pobres, financiados por el
municipio de Roma y la región del Lazio