sábado, 16 de febrero de 2019

FELICITACIONES





A nuestro amigo Luis María Caballero, que ha alcanzado un doctorado en España.

AGRANDAR LA GRIETA


jORGE LANATA

Clarìn, 15-2-19

Fiel a su costumbre de que lo que no se nombra no sucede, el kirchnerismo sigue en silencio respecto de cualquiera de los delitos de los que fue protagonista. Aún en medio de la lenta y venal máquina de la justicia hay hoy 28 empresarios y ex funcionarios de Cristina en las cárceles de Ezeiza y Marcos Paz. Son, para los K, “presos políticos”, perseguidos por su pensamiento sobre el rol del Estado, la Patria Latinoamericana y las asignaciones por hijo. Están encarcelados por su lucha social.
El problema son las propiedades, los barcos, los aviones, las cuentas en efectivo, las cajas de seguridad, los bolsos en el convento, las empresas, la evasión y las joyas. Nadie entra en detalles y la única estrategia K fue darse un baño de agua cívica y buenos modales para entrar a los comicios con el animo conciliador de cerrar la grieta.

Da toda la sensación de que, si ganaran, los huéspedes de Ezeiza y Marcos Paz serían liberados de inmediato. Pero no lo dicen. El peronismo tiene una larga tradición en amnistías. Cerrar la grieta sin castigo sería suicida y la mejor garantía de que todo volvería a pasar, pero bajo una lente de realidad aumentada.
En el fondo piensan que los compañeros caídos en desgracia no hicieron mal en robar, sino en haber sido descubiertos. “Aquél la hizo bien”, se dice cuando no quedaron huellas. “Este es un traidor”, se califica a los arrepentidos. Nada indica que, de volver al gobierno, la lógica de Néstor de robar para la política vaya a ser modificada. La sostienen desde los setenta, cuando robaban con armas y han pasado ahora a robar con lapiceras.

A nivel personal han empeorado: antes “combatían” en la clandestinidad y ahora exponen a sus hijos en los directorios. Mantienen, también, las mismas estrategias de ataque: creen que acusar a otro de lo mismo los vuelve inocentes a ellos. Si Stornelli coimeo, los cuadernos se disuelven. En este maratón de negaciones algunos de los candidatos más importantes esperan aún que se defina su situación judicial en varias causas. Podrían estar detenidos a la hora del comicio, pero ni siquiera mencionan el punto.
Los únicos argumentos K frente a los delitos probados son Panamá Papers, Calcaterra, Quintana, Correo. Los repiten como una letanía. Demostrar que los otros son iguales. El poder, así, se transforma en una guarida. Cerrar la grieta sin justicia es de la frivolidad de un productor de TV que lleva a su panel uno a favor y otro en contra. Desencantados con Macri y temerosos del kirchnerismo pensamos que nos merecemos poco; no nos importa que todo quede impune si las tarifas pueden bajar de nuevo.


viernes, 25 de enero de 2019

DEUDA PÚBLICA


 Y DÉFICIT FISCAL 2018

Por Héctor GIULIANO
(24.1.2019)

El Ministerio de Hacienda ha dado a conocer días pasados el Resultado Financiero del Ejercicio 2018 y lo que sigue son algunas observaciones y comentarios personales acerca del mismo.[1]

DÉFICIT FISCAL Y RESULTADO FINANCIERO
El gobierno Macri y el Fondo Monetario Internacional (FMI) utilizan una fórmula engañosa cuando se habla de la meta del Déficit Cero del Presupuesto 2019 porque no se refieren al Resultado Total de las Cuentas del Estado Nacional sino a las cifras sin contar el gasto público por Intereses a Pagar, esto es, al denominado Resultado Fiscal Primario.
El cierre del Ejercicio 2018 es reflejo de este problema:

a)    El Gasto Público Primario (sin contar el pago de Intereses) fue de 2.939.500 M$ (casi 3.0 B$).
b)    Los Ingresos Fiscales fueron de 2.600.600 M$ (2.6 B $).
c)    El Déficit Fiscal Primario fue así de (-) 339.000 M$.
d)    Pero los Intereses Pagados por la Deuda Pública fueron 388.900 M$ (389.000).
e)    Por ende, el Resultado Financiero o Déficit Total real fue de (-) 727.900 M$ (728.000).

Esto es, que el Déficit Fiscal final del 2018 aumentó un 15.7 % medido en términos nominales (sin efecto inflacionario) contra el año 2017, que había sido de (-) 629.050 M$.
La Ley 27.467 de Presupuesto 2019 prevé ahora un Déficit Fiscal Primario Cero (3.7 B$ de Ingresos Totales contra otros 3.7 B$ de Gasto Público, sin incluir Intereses) pero da un Resultado Financiero de (-) 600.000 M$ (exactamente 596.100), que equivale a (≡) unos 15.000 MD (14.900) y corresponde al monto de los Intereses a Pagar, que son los que realmente determinan este déficit del Ejercicio.
Ergo, el Estado Central sigue teniendo déficit y este déficit es causado íntegramente por el gasto de los Intereses (que no son todos los intereses devengados sino sólo los que se contempla abonar).

Ello significa que en el corriente año (como en todos los años) el país no sólo no amortiza los vencimientos de Capital de la Deuda Pública – que se refinancian en su totalidad (hasta el último centavo) – y toma más Deuda Nueva sino que además no puede pagar siquiera los Intereses completos de la Deuda y la diferencia la capitaliza por anatocismo.[2]
Una situación de Insolvencia e Iliquidez Fiscal de este tipo implica un estado virtual  de Default por impago, que es encubierto con el préstamo-puente (igualmente impagable) del Stand-By por 56.300 MD que le ha sido otorgado por el FMI al gobierno Macri para que pueda completar su mandato.
Dicho con otras palabras: que la declarada Política de Déficit Fiscal Cero enmascara en la práctica una nueva Política de Capitalización de Intereses del Estado frente a la situación de Default a la que llevó su nueva Política de Gobernar con Deuda inaugurada en Diciembre del 2015.

LA DEUDA PÚBLICA EN 2019

Este año está previsto según Presupuesto un Endeudamiento Público de 3.11 B$ (≡ 77.400 MD) contra Amortizaciones de Deuda (que, en realidad, no son amortizaciones netas sino cancelaciones que se realizan con refinanciación total de las obligaciones que caen a su vencimiento, es decir, canjeando Deuda Vieja por Deuda Nueva) por valor de 2.03 B$ (≡ 50.700 MD).
La diferencia representa el aumento previsto de la Deuda Pública durante el Ejercicio, que resulta así de 1.07 B$ (≡ 26.700 MD).
Pero a este saldo habría que sumarle otros 800.000 M$ (≡ unos 20.000 MD) por Letras del Tesoro, lo que eleva el total de incremento de la Deuda en el año a 46.700 MD.
Como el saldo de la Deuda Pública al 30.9.2018 – última información oficial disponible – era a esa fecha de 321.000 MD (320.900) y todavía se desconoce el monto de las colocaciones del último trimestre del año no es previsible a cuánto ascenderá el incremento final de la Deuda para fin del 2019 pero estaría en el orden de los 380.000 MD o más, considerando los desembolsos del FMI (9.600 MD).[3]

INCIDENCIA DE LOS INTERESES
Los Intereses a Pagar por la Deuda Pública aumentan más que proporcionalmente en relación al aumento del Stock de la Deuda y sus efectos son cada vez peores porque a la carga de intereses sobre la deuda existente se le suma la que corresponde a la toma de más Deuda Nueva y a las tasas que se pagan, que son más elevadas.
La magnitud del pago de Intereses a los Acreedores financieros del Estado por el lado de la Tesorería - que hoy es menor a la que se paga por el lado del Banco Central (BCRA) por su masa de Leliq y Pases Pasivos – ha tenido una evolución creciente: 9.800 MD en 2016, 13.800 MD en 2017, 21.100 MD en 2018 y 18.600 MD para 2019 (en que estaría jugando la tasa del FMI, que es inferior a la Tasa de Interés promedio de la Deuda Total).

De allí que el gobierno pueda mostrar – expresado en dólares – un mismo nivel de Intereses a Pagar en 2018 y 2019, aunque estabilizado en un monto altísimo.
Pero ello no ha resultado así hasta ahora porque en 2018 los Intereses Pagados fueron de 388.900 M$ (≡ 20.200 MD, al tipo de cambio presupuestario de 19.30 $/US$). Más hubo otros intereses, por 124.900 M$ (≡ 6.500 MD) – correspondientes a la Deuda Intra-Estado - que no se abonaron sino que se capitalizaron por anatocismo, de modo que el total de Intereses a Pagar habría resultado en realidad de  513.800 M$ (≡ 26.600 MD), contra el proyectado del Presupuesto, que era de 406.500 M$ (≡ 21.100 MD).
Lógicamente, la gran devaluación producida durante el año – que dejó completamente superado el tipo de cambio proyectado de 19.30 $/US$ - hizo que los intereses a pagar en dólares se encareciesen para las cuentas fiscales en moneda nacional mientras que los intereses a pagar en pesos se licuasen expresados en dólares.
De todas formas, los intereses totales excedieron las previsiones presupuestarias del año pasado.

INGRESOS Y GASTOS FISCALES DEL 2018
Los Ingresos Totales del Estado Central el año pasado fueron de 2.600.600 M$ y tuvieron un aumento del 30.2 % contra el 2017 mientras que los Gastos Primarios (sin Intereses) fueron de 2.939.500 M$ y registraron un incremento del 22.4 % contra el año anterior.
Esto significa que – medidos en términos nominales (sin efecto inflacionario) – el aumento de los Ingresos fue superior al aumento de los Gastos, con un Déficit Primario de 339.000 M$.
Pero los Intereses Pagados fueron 388.900 M$ y tuvieron un aumento del 72.9 % (casi 73), lo que muestra que el incremento de estos Servicios de la Deuda fue más de tres veces el del Gasto Primario.

Dicho con otras palabras: que esos pagos de Intereses – parte clave del Sistema de la Deuda - fueron la causa del Déficit Fiscal y son los gastos del Estado que revisten mayor magnitud y nivel de crecimiento.
Con el agravante que no son todos los Intereses Devengados del Ejercicio porque excluyen 124.900 M$ de intereses sobre la Deuda intra-Estado que no se abonaron sino que se capitalizaron por anatocismo en el año.
Si estos Intereses Capitalizados se suman a los Pagados ello da un Total de Intereses del Ejercicio de 513.800 M$ mientras que según Presupuesto 2018 se habían sino previstos unos 100.000 M$ menos, 406.500 M$.
Los Intereses de la Deuda constituyen el principal rubro del Gasto Público. Todo el mundo se rasga las vestiduras por el peso y el aumento del Gasto Público pero se omite deliberadamente decir que los Intereses son el primero y más gravoso de los gastos del Estado.[4]
Ergo, los Intereses son el principal rubro del Gasto Público, son las erogaciones que tienen mayor ritmo de aumento y son consecuentemente la principal causa del Déficit Fiscal.
Porque cuando al Déficit Fiscal Primario de 339.000 M$ se le suma el monto de los 388.900 M$ de Intereses Pagados el Resultado Financiero da los 727.900 M$, que es el déficit total, real y concreto del Estado y que viene determinado así por el Gasto de los Intereses.

EL LADO OCULTO DE LA LUNA
El argumento tradicional e institucional del establishment neoliberal ha sido y es la invectiva de que el elevado Gasto Público General es la causa del Déficit Fiscal y que la necesidad de financiamiento de este Déficit explica el crecimiento de la Deuda Pública.
Pero esta argumentación no tiene bases empíricas: primero, porque se omite decir que el principal rubro del Gasto es precisamente el pago de los Intereses de la Deuda; segundo, porque como derivado directo de lo anterior se omite también resaltar que dicho monto de Intereses a Pagar es lo que determina el Déficit Fiscal, y tercero porque no es cierto que el aumento de la Deuda corresponda al nivel del Déficit Fiscal sino que dicho aumento siempre es superior al Déficit.
Veamos específicamente este punto: 

a)    Durante los últimos años (2016-2019) se han producido aumentos sistemáticos y relevantes del stock de la Deuda Pública.
b)    Estos aumentos son superiores al aumento del Déficit Fiscal (medido como Resultado Financiero o Déficit Total, no como Déficit Fiscal primario, que no incluye el importe de los Intereses).
c)    Los Intereses a Pagar son el principal rubro del Gasto del Estado y factor determinante del Déficit Fiscal.

Ergo, no solamente los Intereses son la principal causa del Déficit sino que el aumento del stock de la Deuda Pública es mucho mayor que dicho déficit.
Surge entonces la pregunta del millón: si la Deuda se incrementa más que el Déficit – siendo que el endeudamiento para financiar Inversiones Públicas no llegaría en los últimos años a montos relevantes – qué es lo que explica la diferencia?
Si bien el análisis de este tema requeriría todo un desglose explicativo por separado puede anticiparse la hipótesis de que la causa estaría en el sostenimiento artificial del tipo de cambio; más concretamente, en la toma de Deuda en Moneda Extranjera (Externa e Interna) para mantener la Política de Atraso Cambiario tal como se vino llevando a cabo después de la macro-devaluación de Diciembre de 2015 – que inaugura la nueva política macrista de Gobernar con Deuda – hasta la Crisis de Deuda de Abril del 2018, que obligó a la administración Macri a romper el corsé cambiario sincerando en parte la cotización del Dólar.
Aunque con la importante observación que la nueva etapa de esta Política de Endeudamiento Público, pactada con el FMI, lleva no sólo a un aumento ulterior de la Deuda – inmediata con el Fondo y futura con el objetivo declarado de regresar al Mercado Internacional de Capitales para volver a endeudarse – sino también a una nueva fase de retraso cambiario relativo.

Porque para entender el problema de fondo del aumento de la Deuda del Estado hay que analizar no sólo el endeudamiento del gobierno por vía de la Tesorería sino además de la otra cara de la moneda – la cara oculta de la Luna – que es el endeudamiento paralelo del BCRA y es la que determina justamente la nueva política de atraso del tipo de cambio.
Porque el Tesoro y el BCRA aumentan el stock de Reservas Internacionales con Deuda: divisas del FMI que se toman prestadas para sostener un Gasto Público que se paga mayoritariamente en Pesos y divisas provenientes del nuevo Swap con China que se toman para costear el aumento de las Reservas.
De qué sirve tener 65.800 MD de Reservas en el BCRA (al 31.12.2018) si tales reservas se han comprado a costa del endeudamiento a corto plazo del Banco en Lebac/Leliq, Pases Pasivos, Encajes en Moneda Extranjera y Otros Pasivos (Swap) al costo de pagar intereses del orden del 60-57 % anual (que llegaron a más del 70 %) ?    
Cuál es la verdadera razón de una Política de Compra y Stock de Reservas sostenidas con Deuda del BCRA y con las divisas provenientes de la toma paralela de Deuda por parte del Tesoro (una política común del Macrismo y el Kirchnerismo)?

Lo hemos explicado ya en otras oportunidades: el 80 % de la Deuda Pública (más de 250.000 MD sobre el total de la Deuda de 321.000 MD existente al 30.9.2018, que es la última información oficial disponible) está en Moneda Extranjera y gran parte de la deuda en pesos está asumida con cláusula de ajuste por Tipo de Cambio.
El problema reside en que el gobierno recauda básicamente en Pesos pero la mayoría de la Deuda está en Moneda Extranjera, por lo que el retraso cambiario no sólo ayuda a las autoridades a convertir pesos recaudados en más dólares sino que, peor aún, el Gobierno se endeuda para conseguir esos dólares – divisas que entran por vía  del Tesoro y del BCRA – y para ello el Banco Central sube las tasas de interés como forma de reciclar las deudas existentes y lograr la toma de nuevas deudas.
Porque el atraso cambiario deviene la principal garantía de repago de los Intereses – ya no del Capital, que se refinancia íntegramente a su vencimiento – y también el principal requisito para la toma de más endeudamiento.
Esta sujeción al Sistema de la Deuda Pública Perpetua es el condicionante central no sólo de la garantía y continuidad del Sistema de la Deuda a través de los sucesivos gobiernos sino también la base de las negociaciones políticas de fondo que se desarrollarían actualmente en el armado de las coaliciones electorales para el 2019.

Porque la premisa del nuevo Acuerdo con el FMI no es solamente sostener al gobierno Macri frente a la Crisis de Deuda derivada de su Política de Endeudamiento, para que pueda completar su mandato sin caer en un nuevo Default, sino dejar a la vez comprometido al nuevo gobierno que sea electo este año con el arreglo Stand-By que se prolonga hasta el 2021.   
Y en esto subyace la explicación tradicionalmente oculta a la Opinión Pública por parte del  gobierno Macri, de la Partidocracia opositora con representación parlamentaria y de los medios de prensa del Establishment, aliados en esta maniobra de confusión sobre la Deuda, sobre las Finanzas Públicas en general y sobre la estafa que la misma conlleva en contra de los intereses financieros del Estado.




[1] Las abreviaturas M$/MD y B$ significan Millones de Pesos/Dólares y Billones de Pesos respectivamente, y se expresan siempre con redondeo, razón por la cual pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.
Todos los datos citados están tomados de las leyes de Presupuesto anuales originalmente probadas por el Congreso y se encuentran reunidos en la Tabla Anexa que figura al final del presente artículo.
[2] El anatocismo – o Interés de los Intereses – es el mecanismo del Interés Compuesto por el cual los Intereses Devengados y no Pagados se transforman en Capital y devengan nuevos intereses.
Desde el punto de vista fáctico, el Anatocismo es sinónimo de la Usura.
[3] El saldo de la Deuda Pública al 30.6.2018 es de 320.900 MD, más los desembolsos del FMI del Cuarto Trimestre por 9.600 MD (4.100 MD el 26.10 y 5.500 MD el 15.12) más el aumento de los 46.700 MD previsto según el Presupuesto 2019 da un total provisorio de 377.200 MD (siempre sobre base de cifras oficiales).
Aparte de la citada falta de datos del último trimestre del 2018 hay que tener presente que durante el año pasado se produjo una fuerte licuación de la Deuda Pública en Pesos – que es el 21 % de la Deuda Total – por efecto de la macro-devaluación registrada durante el ejercicio, que compensó con creces el fuerte aumento de la Deuda durante el año y es una de las claves que se está utilizando para amortiguar la exposición de ese crecimiento de la Deuda (siendo la otra – más abarcativa – la de la Deuda Intra-Estado) .
Según el Cuadro de Flujos y Variaciones acumulado al 30.9.2018, el stock de la Deuda Pública habría descendido en 13.300 MD hasta esa fecha, producto de Endeudamiento por 97.400 MD (92.900 MD más Otras Emisiones de 4.500 MD) menos 49.700 MD de Amortizaciones/Cancelaciones, lo que da un aumento de la Deuda de 47.700 MD, pero con Ajustes de Valuación (por Tipo de Cambio/CER) durante el período de (-) 60.800 MD y más/menos otros conceptos menores, lo que da la citada disminución relativa del saldo de la Deuda de 13.300 MD.
[4] Durante el Ejercicio 2018 – después de los Intereses a Pagar por 513.800 M$ (388.900 M$ de Intereses Pagados y 124.900 M$ de Intereses Capitalizados) - los mayores gastos del Estado Central fueron: 281.200 M$ por Subsidios Económicos (Energía y Transporte), Salarios por 400.800 M$, Gastos de Capital por 210.300 M$ (Inversiones Públicas) y 266.000 M$ de Jubilaciones/Pensiones Netas (Gastos Contributivos directos por 1.167.900 M$ contra 901.900 M$ de Aportes/Contribuciones a la Seguridad Social).

miércoles, 23 de enero de 2019

CANDIDATO DEL FRENTE FEDERAL


  Mendoza,        08/01/2019

“Después de temas tan importantes como el aborto, fue mucha la gente que dijo que no alcanzaba con la protesta. Por eso es que decidimos entrar en la política partidaria”, fueron las palabras del conocido neurólogo infantil Miguel Ángel Soler en una entrevista realizada en Dial RadioTV, quien ya tomó la decisión de involucrarse. Dijo de manera contundente que será candidato a intendente.
“Tengo 76 años, y junto a mi esposa fundamos hace algunos años la obra Corazón y Voluntad. También un colegio primario y otro secundario”, señaló el profesional e inmediatamente subrayó que tiene mucho por hacer.
“Es una decisión muy importante para mí y para los que me acompañan”, indicó, al tiempo que remarcó que se cansó de la mentira y el engaño de muchos políticos.
“Nos han traicionado y no han cumplido con sus promesas, por ese motivo queremos participar. Están en juego muchas cosas, sobre todo la soberanía”.
“Lo más importante es tener un lugar donde exista justicia, que cada uno de los ciudadanos tenga lo que le corresponde, tanto los empresarios, como los profesionales o lo obreros”, añadió.
Dijo que, cansado de algunas decisiones del kirchnerismo, votó a Mauricio Macri, pero que hoy se siente defraudado. Es a partir de allí donde acumuló potencia para lanzarse al ruedo con el partido Segunda República, Frente Familia y Vida.
Aclaró que, aunque hay un número importante de católicos en ese espacio, “también hay evangélicos y otros ciudadanos que no profesan ninguna religión”, que se ven amenazados por conductas que son nocivas para la ciudadanía.
Señaló que están en trabajando intensamente con los equipos técnicos y están convencidos de que llegarán a tiempo con las exigencias de la Justicia para poder presentarse en las PASO de abril.
Expresó que, por el momento, van a competir en San Rafael, y están empujando para que el conocido pediatra Abel Albino sea el candidato a gobernador de dicho Frente.



viernes, 28 de diciembre de 2018

VENEZUELA

Violencia en Venezuela

7.523 fueron las ejecuciones sumarias de la policia y otras fuerzas de seguridad.

330.000 muertes violentas desde la llegada al poder del chavismo en 1999.

(La Nación, 28_12_18)

miércoles, 26 de diciembre de 2018

MÁS GASTO PÚBLICO


 previsional que en Japón

por Informador Público, 26-12-18


Finalmente, la Corte emitió su fallo sobre el caso “Blanco c/ ANSES s/ reajuste” en el que hace lugar al pedido del jubilado Blanco para que entre los años 2002 y el 2008 no se aplique el índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), como pretendía la ANSES, sino el Índice de Salarios Básicos de la Industria y la Construcción (ISBIC). La Corte no cuestionó el índice usado por ANSES, sino que lo haya aplicado por resolución y no por ley. Quiere decir que si el Congreso actúa rápido enmendando este error formal se evitará otro golpe sobre la frágil situación de la ANSES.

El juicio testimonia hasta qué punto llega el oportunismo y la ligereza en materia previsional. El gobierno anterior viola la Constitución al no haber actualizado los haberes superiores a la jubilación mínima entre los años 2002 y 2008 para generar el promocionado superávit fiscal de aquella época. Ahora, el gobierno actual aplica el índice correcto, pero con un instrumento deficiente. Dado que esta mala praxis previsional es sistemática, cabe preguntarse si es soportable seguir acumulando improvisaciones.

Una forma de responder la pregunta es contrastando con la experiencia internacional. Según datos de la OECD, el INDEC y el Ministerio de Hacienda se observa que:

Australia tiene el 15% de su población con edades mayores a 65 y su gasto público previsional es de 4,3% del PBI.
Japón tiene el 27% de su población con edades mayores a 65 y su gasto público previsional asciende a 10,2% del PBI.
Argentina tiene apenas el 11% de su población mayor a 65 y su gasto público previsional, sumando el nacional y el provincial, llega al 11,9% del PBI.
Estos datos muestran que la Argentina es un país con una población relativamente joven, pero con un gasto previsional propio de un país envejecido. Australia, con características demográficas similares a Argentina, gasta 3 veces menos en jubilaciones. Argentina, teniendo casi 3 veces menos adultos mayores que Japón, gasta en jubilaciones más que el país nipón. Se trata de evidencias muy ilustrativas y contundentes de que el sistema previsional argentino, con sus reglas actuales, es inviable.

El paso del tiempo no resolverá el problema sino que lo agravará. Según las proyecciones que publica el INDEC, en la próxima década la población joven menor a 20 años se mantendrá constante en alrededor de 14,5 millones de personas y sólo crecerán en número las personas en edades activas (20-65) y los mayores de 65. Esta dinámica demográfica muestra una oportunidad pero también una amenaza. La Argentina, a diferencia de los países más envejecidos, todavía disfruta de la última etapa del “bono demográfico”, es decir, crece la población en edad activa, pero transitoriamente.

El fallo Blanco pone en evidencia la necesidad de simplificar integralmente la legislación previsional a los fines de evitar casuísticas y ambigüedades que dan pie a la judicialización espuria. Pero también es necesario avanzar sobre temas técnicamente complejos y políticamente sensibles. Entre los principales están: tender a la igualación en la exigencia de años de servicios y edad de retiro y establecer un mecanismo automático de actualización gradual en función de la dinámica demográfica, eliminar la posibilidad de duplicar jubilación y pensión por fallecimiento del cónyuge y suprimir los regímenes especiales o de “privilegio” tendiendo a que todas las jubilaciones se calculen y actualicen con la misma modalidad. En otras palabras, tender a que el sistema público de reparto garantice el acceso equitativo a la cobertura previsional. Sería recomendable que esto fuera complementado con mecanismos de ahorro individual para quienes pretendan acceder a beneficios superiores a los previstos en el régimen general.

Es muy importante cumplir con el “déficit cero” planteado en el Presupuesto 2019. Pero hay que ser conscientes de que para ajustar las cuentas públicas se está apelando a herramientas muy rudimentarias (aumento de impuestos distorsivos, caída de la inversión pública, transitoria licuación de jubilaciones y salarios). Para que la estabilidad fiscal sea estructural es ineludible hacer una reforma previsional responsable. 

(IDESA)