A COLABORADOR DE LA POLITICA EN MALVINAS
Dr. CESAR AUGUSTO
LERENA
8-9-2026
El empresario
Eduardo Elsztain, conocido popularmente como “el dueño de la Argentina”
justificó su participación como accionista en 2005 en la Falkland Islands
Company (FIC), la más importante compañía de Malvinas, con gran participación en la política, la economía y
la planificación en las Malvinas y, una
fuerte opositora a la restitución de la soberanía de las Islas a la
Argentina.
Para argumentar su
intervención societaria Elsztain adujo que «coincidiendo con las estratégica de la diplomacia argentina
desde hace décadas invirtió en las Falkands Island para ayudar en el reclamo de soberanía»; para
ello, tuvo en cuenta, dice en su carta abierta publicada en La Nación el pasado 6 de septiembre, los dichos
de su abuelo Isaac de que «si Argentina se hubiera involucrado económicamente
en la vida de las Islas Malvinas durante todo el siglo XX, probablemente hubiéramos
evitado la guerra»; entendiendo este empresario, que «estrechar los lazos
sociales, económicos, culturales y productivos con Malvinas a través de una
empresa argentina podía ayudar en el reclamo de soberanía». El propio Elsztain
quien califica a las FIC como «una compañía de enorme relevancia estratégica y
económic a en las Islas Malvinas», dejando claro en su nota, que «la causa
Malvinas es muy importante para todos los argentinos».
Conoce entonces
este avezado empresario ambos extremos que lo deberían haber llevado a actuar
con mayor cautela en “este negocio” y, salvo, que hubiese sido inducido por
algún funcionario gubernamental, las políticas de Estado de un Nación, no
pueden ser ejecutadas de sde el inte rés o la iniciativa individual; más aún cuando
esta Política de Estado está explicitada en la Disposición Transitoria Primera
de la Constitución.
El daño que a la
soberanía territorial; biológica; económica; social y alimentaria le han
producido a la Argentina las políticas empresarias de las Falklands Island
Company (FIC) son inconmensurables y, el Sr. Eduardo Elsztain, aun siendo un
socio minoritario de esa compañía, no lo hemos escuchado hasta la fecha
-incluso en este reciente descargo- crítica alguna a las FIC y, por cierto
tampoco, a la invasión británica de Malvinas y la apropiación de los recursos
pesqueros en las aguas argentinas y el inicio de las explotaciones petroleras
en la plataforma continental argentina.
Antes de avanzar
sobre algunas particularidades de las FIC; es interesar aclarar lo que
manifiesta Elsztain respecto a que el
General Juan Domingo Perón habría intentado hacer lo mismo que él. No hay
documento oficial público que demuestre esta temeraria afirmación. Perón nunca
intentó comprar las Falklands Island Company, sino que su gobierno ofreció
comprar las islas Malvinas al Estado británico. Fue una gestión oficial del gobierno efectuada el 5 de junio
de 1953, no una operación societaria personal del Presidente. Por la información que disponemos la reunión del
Presidente del Senado Almirante Alberto Teisaire con el Subsecretario del Foreign Office para América
Latina Lord Reading, se realizó en una Suite el Park Lane Hotel de Londres, aprovechando su condición
de enviado especial a la coronación de Isabel II que se había realizado el 2 de junio de 1953; estando
presente el Consejero de la Embajada Argentina en Londres, Bengolea y el funcionario inglés Barclay que
tomó nota (Documento: minuta del Foreign Office Anglo Argentine Relations.
Record of Conversation with Admiral Teisaire…FO A1051/9, 8 de junio de 1953,
The National Archives (Kew);
desclasificado el 1/1/1984 y publicado por El País, The New York Times, UPI
y Reuters.
El 11 de junio de
1974 habría ocurrido lo inverso: el gobierno de Wilson le acercó a Perón un non
paper de condominio/soberanía compartida; pero el General Perón murió el 1 de
julio de 1974, unas tres semanas después
del primer contacto y esas negociaciones se desactivaron.
Respecto a la
oferta del industrial metalúrgico César Cao Saravia, la afirmación de Elsztain
está muy alejada de la realidad. Cao
Saravia, además de haber participado activamente en un trascendente evento
de reafirmación de la soberanía argentina
en Malvinas (Operación Condor), no tuvo intención alguna de adquirir las FIC, sino que solicitó un
permiso al Reino Unido -que fue denegado- para instalar un pequeño taller
metalúrgico -su especialidad- en Malvinas, como forma de “hacer un pie
argentino en las islas” (PCS). Como vemos, tanto Perón con Cao Saravia, no
compraron acciones de la empresa privada de Malvinas que más daño le ha hecho a
la Argentina. Sino, que ambos, a su modo, posibilidade s y capacidade s,
pretendieron recuperar o reafirmar la soberanía sobre ese pedazo del territorio
nacional usurpado por los británicos. Sería interesante conocer cuáles han sido
las utilidades que a Elsztain le han de parado las acciones de Falklands Island
Company de nuestro territorio insular y marítimo.
Es el único
argentino que ha recibido beneficios de las Malvinas, el resto de los
nacionales, entienden, que las Malvinas como al “unicornio azul”, son nuestras
y las queremos.
Las FIC no son un
terrenito en Malvinas, ni una industria o comercio más, es la empresa más
importante en Malvinas en la generación de empleo privado, en la capacidad
política y económica en las Islas. En una información reciente la FIC declara
tener unos 200 empleados en Puerto Argentino (Stanley); mientras que las empresas pesqueras, que
operan en Malvinas, tienen plantillas pequeñas y gran parte de la tripulación está en los barcos y no reside de
forma permanente en las Islas. Si bien las pesqueras generan el 58,3 % del PBI, estas empresas dependen de
los servicios de agencia, comercio, transporte y alojamiento que le prestan la FIC.
La FIC es un actor
comercial relevante. En la actualidad esta empresa no gestiona las principales
dec isiones de Malvinas -cosa que hizo
durante muchísimos años definiendo la planificación estratégica y las
decisiones sobre la soberanía- y ya no
es el “gobierno de la compañía”; aunque lo hace en forma indirecta a través de
las empresas pesqueras y sigue siendo un
interlocutor económico habitual, ya que sigue siendo la principal empresa diversificada de los servicios, el
comercio y del trabajo privado, cuestión no menor a la hora de influir en las decisiones públicas de las
Islas.
Tuvo un rol
protagónico en la cuestión de la soberanía y, entre 1968 y 1982 fue uno de los
principales opositores a la
transferencia a Argentina de la soberanía e integró el llamado “Falkland Lobby”
representando a accionistas y terratenientes ligados a las FIC, presionando al
Parlamento inglés; la prensa y el
Foreign Office y, fue central a la decisión británica de establecer la
estrategia de que “no haya diálogo de
soberanía mientras los habitantes no lo quieran”. La “autodeterminación
de los pueblos” que ya descartó las
Naciones Unidas en las Resoluciones 1515 (XV) y 2065 (XX) y, organizó y
financió también las políticas en contra
de la cooperación e integración (comunicación, combustibles, vuelos, etc.) con
Argentina; es decir, el empresario
Eduardo Elsztain, si bien puede ser un comprador intuitivo, no pudo desconocer
estos antecedentes de las FIC a la hora de
hacerse de acciones de esa compañía.
En la actualidad,
las FIC son un símbolo histórico de la presencia británica en las Islas y aun
confiando en la defensa del Reino Unido
de las Islas; considera al reclamo argentino como de alto riesgo político. Las
FIC “Tuvieron mucho que ver en el
frenado de los acuerdos de soberanía y en moldear el modelo colonial
económico”.
La Falkland
Islands Company (FIC), fue fundada en 1851 y recibió Carta Real de la Reina
Victoria el 10 de enero de 1852. En 1997
la Anglo United distribuyó acciones de Falkland Islands Holdings plc (luego
FIH Group plc). Hoy se dedica a Agencia
de buques pesqueros y cruceros; Shipping, flete y logística; Propiedades (alquiler y venta); Venta y
alquiler de vehículos 4x4; Construcción y viviendas, incluso un importante contrato para el gobierno y el
Ministerio de Defensa; Seguros; Turismo y viajes (reservas de vuelos, transfers, tours; Retail y mayorista
(alimentos, etc.). Tuvo inversiones en exploración de petróleo y minerales en las islas (FOGL y FGML). Recientemente
ha vendido otras filiales británicas (ferry de
Portsmouth para concentrarse en las operaciones de las islas.
Si bien la FIC no
explota en forma directa el negocio pesquero (apropiarse ilegalmente de los
recursos pesqueros argentinos en Malvinas),
como lo había hecho en sus inicios, en la actualidad su rol es imprescindible para hacerlo, ya que como
agencia pesquera presta servicios de agencia a buques pesqueros; compra y retiro de licencias ante el
gobierno; representación de tripulación; evacuaciones médicas; traducción (relevante en las flotas
extranjeras); traslado de equipajes; transporte; representación; logística;
provisión de víveres; seguros; mantenimiento y apoyo en puerto. También alquila
propiedades a representantes de agencias
pesqueras.
Es decir,
participa de forma indirecta en el sector pesquero como prestadora de servicios
imprescindibles. Para ponderar ello, hay que tener en cuenta, que como agencia
de servicios para la flota pesquera extranjera
es muy importante, porque en un territorio aislado y con un régimen de
licencias muy particular, esa func ión
convierte a la empresa en el puente práctico y legal entre los buques
foráneos y las islas, ya que en el sistema
pesquero las empresas extranjeras no operan directamente; las licencias
se solicitan a través de compañías
registradas en las islas que actúan como agentes o socios locales y la
normativa exige que todo buque
extranjero licenciado tenga un agente en Puerto Argentino
(Stanley).
Ese agente es el
destinatario legal de notificaciones, trámites y responsabilidades ante el
gobierno isleño y la FIC ofrece
cobertura las 24 horas del día a flotas que pueden estar meses lejos de sus
puertos de origen, entre otros servicios
de tramitación y cobro de licencias; logística; abastecimiento de víveres y
combustibles; tramitación y cobro de
licencias; logística; repatriación de tripulantes y evacuaciones médicas;
alojamiento, transporte y traslados;
gestión de escalas; mantenimiento y servicios portuarios; representación
administrativa ante autoridades. Es decir, un buque extranjero pesca
ilegalmente en Malvinas; pero el
operador local (FIC) hace posible que esos barcos pesquen.
Y es muy
importante, porque hay una dependencia absoluta del aislamiento, sin puertos cercanos
ni infraestructura; controla el
abastecimiento; las gestiones y el contacto con tierra y el acceso de la flota.
En síntesis, la FIC, por su carácter de
agencia de servicios la sitúa en el punto de contacto imprescindible entre el capital pesquero extranjero y en un
territorio pequeño, remoto y dependiente de esa actividad; su rol es relevante.
Desde que Eduardo
Elsztain adquirió acciones en las Falkland Islands Company subsidiaria de
FIH group plc. los ingresos de la
compañía fueron del orden de los 365 millones de libras esterlinas. El crecimiento más notable se produjo a partir
de 2011-2015 por mayor actividad ligada a la exploración petrolera y, en 2020, por el aumento de la
construcción de viviendas. ¿Cuánto le correspondió de las utilidades al accionista Elsztain?
¿Le alcanzan al
accionista Elsztain las limitaciones previstas en las Leyes 24.922 y 26.386?
Entendemos que sí y, el gobierno deberá actuar en consecuencia, como debe
hacerlo con las empre sas que tienen
vínculos con la actividad pesquera y petrolera en Malvinas y se encuentran
habilitadas para operar en el continente
argentino.