viernes, 9 de octubre de 2026

ESCÁNDALO NACIONAL


 La AGN confirmó que Caputo timbeó el oro y perdió 1.000 millones de dólares

 

Fuente: Diagonales

Informador Público, 9-10-2026

 

La Auditoría General concluyó que el Banco Central empeñó las reservas “especulando con el precio internacional” y terminó con un rojo de 1,5 billones de pesos: “Nunca se registró una pérdida de esta magnitud”.

 

Apuesta, timba y un rojo de mil millones de dólares. Ese es el resultado de la maniobra con el oro del Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmada este jueves en un informe histórico de la Auditoría General de la Nación (AGN). El estudio revela que el ministro de Economía Luis Caputo empeñó las reservas argentinas «especulando con el precio internacional» de la divisa, pero terminó le salió mal y terminó cediendo el equivalente a $1,5 billones. «Nunca se había registrado una pérdida de esta magnitud», precisó el organismo.

 

El informe fue presentado esta tarde por el presidente de la AGN Juan Manuel Olmos. En su investigación, el organismo público ratificó que el Gobierno de Javier Milei empeñó el oro para tener liquidez y evitar una corrida cambiaria, sin embargo, en ese proceso el valor del oro internacional se disparó. Como consecuencia de ello, al recomprar las reservas, el Estado terminó gatillando un monto «extra» de 1.000 millones de dólares.

 

El rojo nace del resultado negativo de la maniobra especulativa de Caputo y su equipo económico, que incurrieron en una «transacción de riesgo» y terminaron perdiendo. Así lo explicó la propia AGN: «Durante el año 2025 el Banco Central realizó operaciones financieras especulando con una determinada trayectoria para el precio internacional del oro, erró en el cálculo y arrojó una pérdida de 1.023 millones de dólares según surge de las registraciones contables».

 

De hecho, según el estudio, «durante el ejercicio 2025 la tenencia de oro registró una ganancia patrimonial de más de 8 billones de pesos» pero ese diferencial positivo se explica «solamente por la suba internacional del precio del metal». En tanto, las operaciones «arrojaron una pérdida de 1,5 billones de pesos, equivalentes a 1.023 millones de dólares, que se pagaron con las divisas del Banco Central».

 

«Desde que se auditan los estados contables del BCRA por parte de esta Auditoría nunca se había registrado una pérdida de esta magnitud», refirió el funcionario en su exposición, al tiempo que remarcó que tampoco había sucedido que se utilizara «las reservas físicas de oro para transacciones de riesgo como las mencionadas operaciones» en las que se generó «la pérdida por parte de la entidad» que comanda Santiago Bausili.

 

Adicionalmente, Olmos explicó que la maniobra consistió en «operaciones de derivados liquidables en dólares» en las que se usaba «parte del oro de las reservas como bien de respaldo o ‘subyacente’, técnicamente hablando». La apuesta generó un saldo negativo de 960 millones de dólares como resultado de las operaciones y otros 62,8 millones de dólares correspondientes a primas de opciones, agregó.

Por otra parte, el organismo también mencionó que «se encuentra trabajando en otra auditoría sobre las reservas físicas y su traslado» en el marco de las versiones cruzadas sobre el paradero de las divisas del BCRA: «En ese informe se podrá saber por qué se tomó la decisión de trasladar el oro al exterior, adónde fue enviado y si tuvo algún beneficio específico para el Banco Central o, en su defecto, para quién tuvo un beneficio».

lunes, 5 de octubre de 2026

LA GUERRA


 que desnuda a Occidente

 

Con este título, se publicó ayer en la Prensa un nuevo artículo del Cnl My (R) Gabriel Camilli, cuya última parte debería ser tenida en cuenta por los dirigentes argentinos que pretendan recuperar nuestra Patria.

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LA ILUSION EUROPEA

Estamos, posiblemente, ante algo diferente y más importante: el fin de una determinada ilusión europea. ¿El fin de la sociedad opulenta? (Agusto del Noce introdujo este término).

 

La ilusión de que la economía podía separarse indefinidamente de la geopolítica; que la industria podía ceder terreno sin consecuencias estratégicas; que la energía era solamente una mercancía; que la defensa podía delegarse; que el poder militar había perdido importancia y que las normas internacionales podían sustituir permanentemente a las relaciones de fuerza.

 

La Historia parece regresar por la puerta que muchos creían haber cerrado.

 

Todd habla de crisis y dislocación occidental. Macgregor observa el desgaste militar. Byrne señala las dificultades industriales y financieras europeas. Von der Leyen reconoce públicamente el problema energético. Son miradas distintas y no necesariamente coincidentes en sus explicaciones o conclusiones. Sin embargo, todas convergen sobre una cuestión: el poder potencial sólo importa cuando puede transformarse en poder efectivo y sostenerse en el tiempo.

 

Esta discusión debería interesarnos profundamente a los argentinos.

Porque poseer territorio, alimentos, petróleo, gas, minerales, capacidad nuclear, tecnología satelital, radares, industria y una extraordinaria posición sobre el Atlántico Sur no convierte automáticamente a una Nación en un actor estratégico.

 

Malvinas debería bastarnos para comprenderlo.

Los recursos constituyen posibilidades. El poder exige algo más: organización, industria, tecnología, defensa, población, educación, conducción política y una clara percepción del interés nacional. Un actor estratégico es aquel que posee capacidad y voluntad para alcanzar sus objetivos.

 

La Europa que hoy vuelve a hablar de energía, industria, municiones, defensa y autonomía estratégica está redescubriendo, quizás dolorosamente, aquello que nunca debió olvidar.

 

La Argentina todavía está a tiempo de aprenderlo mirando la experiencia ajena. Porque en el mundo que está naciendo no alcanzará con poseer riquezas. Habrá que tener la voluntad y la capacidad de defenderlas.

 

 

 

EL SENTIDO PLENO


 de la justicia social

 

Por Germán Masserdotti

La Prensa, 04.10.2026

 

La justicia social es “la justicia del bien común”. A partir de esta afirmación se juzgarán mejor, en la medida de las posibilidades “aquí y ahora”, las realizaciones concretas de la justicia social.

 

Al definir la justicia social como “la del bien común” se la inscribe, claramente, en el orden natural de las cosas. Y en su derecho natural. Por lo que, antes que un significado jurídico positivo, la justicia social tiene un contenido moral –en el cual se justifica el jurídico– y, todavía más, virtuoso. Es del ABC de la justicia social, porque lo es de la justicia sin más, “dar a cada uno lo suyo”. Por esto, la justicia social importa más un deber que un derecho.

 

Puede apreciarse, entonces, que la justicia social forma parte del patrimonio doctrinal del pensamiento clásico y católico. En Aristóteles, en santo Tomás de Aquino y, finalmente, en la Doctrina Social de la Iglesia puede encontrarse “el genio y figura” de la justicia social.

 

Aquí conviene, en la misma línea que lo dicho arriba, formular una precisión. Es correcto relacionar la justicia social con la vida económica. En ella se ve, de modo más patente, la justa distribución de los bienes. Lo cual presupone, por otra parte, su producción en esa unidad económica que es una comunidad de vida como la empresa en la cual son protagonistas, cada cual desde su función, tanto los empresarios como los trabajadores. Y todo, no debe olvidarse, bajo la perspectiva del bien común. Sin embargo, la justicia social no se reduce a la vida económica. El motivo es antropológico y moral. El hombre es un ser personal compuesto de materia y forma, es decir, en su caso particular, compuesto de alma espiritual y cuerpo físico. Si, por una parte, su carácter corpóreo explica la debida obtención de los bienes materiales, por otra parte, dado que es persona, el hombre ha sido creado para un bien superior, es decir, espiritual. La procuración de los bienes económicos se inscribe, por lo tanto, en la búsqueda de un tipo de felicidad que debe completarse con bienes vinculados a la vida política y religiosa. Como enseña santo Tomás de Aquino, el hombre es creado para una bienaventuranza perfecta, que es tanto como decir para ver a Dios en la vida eterna.

 

Por esto, esa “justa distribución” a la que hace referencia la justicia social se extiende, en sentido pleno, a todo tipo de bienes que responden, de acuerdo a su naturaleza, a las diferentes formalidades del hombre: un ser material y espiritual en la unidad del ser personal con vocación sobrenatural. La autoridad política, que es la primera responsable del logro del bien común al cual hace referencia la justicia social, debe gobernar de tal manera que resulte posible para la población recibir “lo suyo”. Claro está que esta recepción de lo propio exige, obviamente, una disposición activa por parte de los acreedores de “lo justo social”. Esta justicia social que es “la del bien común” es responsabilidad de todos de acuerdo a la función social de la cual cada uno es protagonista.

 

La justicia social en sentido pleno es la que procura la autoridad política en vistas al bien integral del hombre conforme a las debidas responsabilidades de los integrantes de la comunidad política.

 

OBSERVACION HISTORICA

Por último, agrego una observación histórica a propósito de la coyuntura. Algunos ideólogos podrían apuntar que los logros sociales en el plano político y, sobre todo, económico –a su vez cuantificables y propagados como parte de un relato– que se logran en la práctica responden a la ideología que se prefiere y por la cual se milita. Lo cierto es que, si de buenos resultados se trata, se debe a otro motivo: en ellos se conserva cierto “resto” del orden natural en el cual se funda la mencionada justicia social. Porque los individuos y las sociedades no prosperan –en el más auténtico de sus sentidos– por lo que en ellos hay de apriorismos ideológicos sino, más bien, por el realismo compartido que es tanto como decir por el acierto en la cosmovisión sobre el mundo, el hombre y Dios.

 

Por este motivo, por el orden natural inscripto en las cosas –incluidas las sociales– es que los hombres de buena voluntad y, sobre todo, los cristianos no deben perder la esperanza respecto de la restauración del orden social según el derecho natural y cristiano. La naturaleza, y también la gracia, una y otra vez “vuelven por sus fueros”.

jueves, 1 de octubre de 2026

OCTUBRE


 el mes de la Reina del Rosario

 

Ermes Dovico


Brújula cotidiana, 01_10_2026

 

 

Octubre es el mes de la Virgen del Rosario por excelencia, el mes en el que —más que en cualquier otro— estamos especialmente llamados a cultivar esta devoción mariana, a tomar el rosario y a meditar sobre los misterios de nuestra salvación. Pero, ¿por qué octubre? Las razones son fundamentalmente dos, y están relacionadas entre sí. El mérito de haber elegido y consagrado este mes a Nuestra Señora del Rosario le corresponde a León XIII (1810-1903). En el fondo de su elección se encuentra la festividad homónima instituida por san Pío V en el siglo XVI y celebrada por la Iglesia el 7 de octubre (o, durante un cierto período, el primer domingo del mes), dedicada originalmente a “Santa María de la Victoria”, en agradecimiento por la intercesión de la Madre de Dios en la batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571), cuando la flota cristiana de la Liga Santa derrotó a la flota del Imperio Otomano, frenando así el avance de los musulmanes hacia Europa.

 

Pero volvamos al Papa León XIII, el sucesor de Pedro al que con razón se le ha denominado “el Papa del Rosario”, ya que dedicó varias encíclicas y otros documentos magisteriales a la promoción de esta oración tan poderosa como medio de salvación eterna y remedio contra los males que afligen a la Iglesia y al mundo entero. La encíclica con la que el Papa Pecci estableció por primera vez que todo el mes de octubre se dedicara a Nuestra Señora del Rosario es la Supremi Apostolatus, publicada el 1 de septiembre de 1883. Habían pasado 13 años desde la Brecha de Porta Pia, pero ciertamente no había pasado la larga época anticlerical que había conducido a aquel acontecimiento.

 

En aquel tiempo la Esposa de Cristo veía sus derechos amenazados y, como escribió León, estaba “atormentada por graves calamidades”. De ahí la necesidad de animar a los obispos y, a través de ellos, a todos los fieles a pedir con mayor fuerza la ayuda de la Virgen. El Papa explicaba: “Ha sido en todo tiempo una costumbre muy loable e inviolable del pueblo católico recurrir a María en los acontecimientos inquietantes y dudosos, y refugiarse en su bondad maternal. Esto demuestra la esperanza firmísima, es más, la plena confianza, que la Iglesia católica siempre ha depositado con todo derecho en la Madre de Dios. De hecho, la Virgen Inmaculada, elegida para ser Madre de Dios y, por ello mismo, convertida en corredentora del género humano, goza ante su Hijo de un poder y una gracia tan grandes que ninguna criatura, ni humana ni angélica, ha podido jamás ni podrá alcanzar jamás una mayor”.

 

En cuanto a los motivos que le habían llevado a escribir la encíclica, León XIII citaba los peligros a los que estaban cada vez más expuestas “la piedad cristiana, la moral pública y la propia fe”. Y añadía entonces su mayor preocupación: “El hecho más doloroso y triste de todos es que tantas almas, redimidas por la sangre de Jesucristo, como si estuvieran arrastradas por el torbellino de esta época aberrante, se precipitan hacia una conducta cada vez peor y caen en la ruina eterna”. A raíz de esta situación desastrosa, el Papa exhortaba a los fieles a rezar constantemente el rosario y, además, establecía: “Que todo el mes de octubre del presente año [1883] sea dedicado y consagrado a la Reina celestial del Rosario”. Ya desde la Supremi Apostolatus, León XIII enriquecía la práctica de esta devoción vinculándola a diversas indulgencias, que luego se confirmaron en las encíclicas sucesivas.

 

Asimismo, ya en una de las encíclicas del año siguiente, Superiore Anno (30 de agosto de 1884), el Papa Pecci confirmó la consagración de todo el mes de octubre a Nuestra Señora del Rosario, constatando con alegría el fervor con el que los fieles habían respondido a sus exhortaciones contenidas en la Supremi Apostolatus y exhortándolos a perseverar en la oración para obtener la ayuda celestial y no quedarse atrás, en cuanto a voluntad, respecto a los “enemigos del nombre cristiano” que “ponen tanta obstinación en sus designios”.


En varias ocasiones, a lo largo de su prolongado pontificado, León XIII volvió a abordar el tema, renovando las prescripciones ya establecidas anteriormente. Lo hizo también mediante intervenciones que, aunque no se centraban directamente en el Santo Rosario, sí recordaban su importancia: véase la Quamquam Pluries (15 de agosto de 1889), la primera encíclica que presenta una doctrina orgánica sobre san José, en la que el Papa pedía, entre otras cosas, que se añadiera a la recitación del Rosario durante el mes de octubre (“que en el pasado ya hemos decretado sagrado a la Virgen María del Rosario”) la oración A ti, oh bienaventurado José.

 

Concluimos, entre otros muchos documentos sobre el tema, con una breve mención a la encíclica Octobri mense (22 de septiembre de 1891), en la que León XIII, además de afirmar la verdad de que María Santísima es mediadora de todas las gracias, invitaba de nuevo a los cristianos a ser constantes en el rezo del Rosario, que —a través de la “devota meditación” de sus misterios— alimenta la fe, la protege de la ignorancia y refuerza los valores morales. La oración nunca debe abandonarse, ni hay que desanimarse si parece que el mal prevalece sobre el bien, porque es precisamente la súplica a Dios —unida a la penitencia, como recordaba León aludiendo a la enseñanza de los santos— la que cambia para mejor el curso de los acontecimientos:


“La mente humana no puede comprender, por ahora, los designios superiores de la Providencia divina, pero en el momento oportuno, cuando Dios mismo revele benévolamente las razones y las concatenaciones de las cosas, quedará claro cuán grandes han sido, a este respecto, la eficacia y la utilidad de la oración”.

lunes, 28 de septiembre de 2026

UCRANIA COMIENZA

 

 

 a hablarnos a los argentinos


En un artículo publicado en la fecha por la Prensa, el Coronel Mayor (R) Camilli, incluye una reflexión importante para nuestra Patria.

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Debido a las grandes carencias y crisis post-1982, durante mucho tiempo hemos pensado la Defensa en términos presupuestarios y de adquisición de sistemas: cuántos aviones, cuántos buques, cuántos blindados. Todo ello importa. Sin medios no existe Defensa. Pero esta guerra demuestra que existe un capital estratégico mucho más difícil de adquirir: el capital humano.

 

Una Nación que pretenda defender un territorio enorme, una extensa costa marítima, la Patagonia, sus recursos naturales, el Atlántico Sur, sus intereses antárticos y sostener su reclamo soberano sobre Malvinas necesita radares, satélites, aviones, buques, drones, comunicaciones e inteligencia artificial. Pero antes necesita hombres y mujeres.

 

Necesita oficiales, suboficiales, soldados, marinos y aviadores. Necesita ingenieros, técnicos, científicos y especialistas. Necesita formarlos, retenerlos y lograr que la experiencia adquirida pase de una generación a la siguiente. Y necesita comprender que la Defensa Nacional no comienza cuando estalla una guerra. Para entonces, muchas de las capacidades fundamentales ya deberían existir.

 

Si una nación pierde durante décadas su cultura de Defensa, sus cuadros experimentados, sus especialistas y su capital humano, reconstruirlos puede demandar una generación. Ésa quizá sea una de las enseñanzas más duras que llegan hoy desde Ucrania.

 

Durante años observamos fascinados la revolución de los drones, la aparición de la inteligencia artificial, los sistemas autónomos, las redes de sensores y la creciente transparencia del campo de batalla. Todo ello está transformando la guerra y sería absurdo ignorarlo. Pero quizás estuvimos mirando solamente una mitad del problema. La otra mitad sigue siendo el hombre. Sus virtudes, sus valores patrióticos y su hidalguía. No son máquinas, son alma y materia.

 

Y mientras el mundo discute algoritmos, enjambres de drones y armas autónomas, la vieja aritmética de la guerra continúa formulando preguntas mucho más incómodas: cuántos hombres tiene una nación, cuántos puede perder, cuántos puede reemplazar, cuánto tarda en formarlos y durante cuánto tiempo puede continuar haciéndolo. Cuando esa ecuación deja de cerrar, ya no está solamente en juego una batalla ni una línea sobre el mapa. Puede comenzar a estar en juego el futuro mismo de una nación.

 

sábado, 26 de septiembre de 2026

CHINA Y EEUU

 

 alcanzaron un consenso sobre ocho puntos durante la visita de Xi

 

La Prensa, 26.09.2026

 

Washington (Xinhua) - El presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, alcanzaron un consenso sobre ocho puntos, según un documento hecho público después de que Xi concluyese su visita a EE. UU. el viernes.

 

Los dos líderes acordaron construir una relación constructiva de estabilidad estratégica entre ambos países, con base en el respeto, la equidad y la reciprocidad, según el texto.

 

También acordaron apoyarse mutuamente, ya que China será la anfitriona de la Reunión de Líderes Económicos del APEC de 2026 en noviembre y Estados Unidos, sede de la Cumbre de Líderes del G20 en diciembre, y expresaron su intención de asistir a los eventos de cada uno.

 

En cuanto a Irán, Xi y Trump coincidieron en que Teherán debe cumplir su compromiso de no desarrollar armas nucleares y también en que ningún país ni institución puede cobrar peajes por el tránsito en vías marítimas internacionales, afirmaron.

 

Xi realizó una visita de Estado a Estados Unidos del miércoles al viernes, durante la cual mantuvo un intercambio de opiniones a fondo con Trump sobre las relaciones bilaterales, así como sobre importantes cuestiones internacionales y regionales.

 

El documento señaló que los dos líderes recordaron que China y Estados Unidos fueron aliados durante la Segunda Guerra Mundial y lucharon hombro con hombro para ganar la contienda bélica. Antes de la visita de Estado de Xi, los equipos económicos y comerciales de China y Estados Unidos concluyeron su última ronda de consultas en Nueva York.

 

Los dos presidentes reconocieron el papel positivo del mecanismo de consultas económicas y comerciales entre China y Estados Unidos y valoraron los resultados logrados por sus respectivos equipos económicos y comerciales, a saber, el establecimiento y avance de mecanismos como un consejo comercial, un acuerdo de reducción recíproca de aranceles por 30.000 millones de dólares y una ampliación de lo logrado en las consultas de Kuala Lumpur.

 

Los gobernantes ordenaron la implementación de dichos resultados.

 

En cuanto a la cooperación bilateral en materia de aplicación de la ley contra el narcotráfico, Xi y Trump elogiaron los resultados tangibles. El texto señaló que, recientemente, ambas partes trabajaron estrechamente para resolver de manera conjunta múltiples casos relacionados con nuevas sustancias psicoactivas y precursores químicos, y han detenido a decenas de sospechosos en ambos países.

 

En cuanto a la inteligencia artificial (IA), acordaron establecer un diálogo China-EE. UU. sobre IA para intercambiar puntos de vista respecto a los riesgos y beneficios relacionados con esta tecnología, cuya próxima ronda se llevará a cabo en noviembre. También accedieron a abrir un canal de comunicación para incidentes relacionados con la IA.

 

Según el documento, la parte estadounidense da la bienvenida a la próxima llegada de dos pandas gigantes cedidos por China al Zoológico de Atlanta.

 

Además de los ocho logros, las fuerzas armadas de China y Estados Unidos acordaron firmar lo antes posible un memorando de entendimiento sobre el fortalecimiento de la comunicación y la prevención en situaciones de crisis.

 

Las dos instituciones militares continuarán cooperando en la búsqueda de los restos de soldados estadounidenses en China, se indicó en el texto.

MALVINAS

 

la dirigencia debe emprender un camino que se asemeje a la quema de las naves de Cortés

 

Brig.My. (R) VGM Guillermo Adolfo Donadille

La Prensa, 25.09.2026

 

Los anuncios del presidente de los argentinos sobre las Malvinas,en lo personal, y creo que igualmente ocurrió con buena parte de la sociedad, insuflaron esperanza en el ánimo, pues lo escuchado hace imaginar una Argentina diferente, superior a la que nos hemos malacostumbrado desde hace mucho tiempo atrás.

 

Posibilitando el objetivo final pretendido, la batería de medidas propuestas por el mandatario reafirmaron los criterios del planeamiento expuestos; en tanto, luego, conceptos similares fueron reiterados por canciller nacional en los medios informativos.

 

Es decir, al parecer Argentina toma con seriedad no solo el tema Malvinas, muy caro a los sentimientos de la gran mayoría de los connacionales, sino también, se ocupa formalmente de la importancia geoestratégica que posee el sur de nuestro país (petróleo en el mar usurpado por Gran Bretaña; pesca ilegal; proyección sobre la Antártida; la importancia de la confluencia de dos grandes océanos, etc.)

 

A los hechos

Habiendo sido enunciados los objetivos y medidas iniciales del planeamiento, corresponde ahora comenzar a materializar los esfuerzos; es decir, pasar de los anuncios a los hechos. Trato de ser honesto al expresar, que luego de cuarenta años en la Fuerza Aérea Argentina, me surgen ciertas dudas a esta altura del básico análisis que pretendo realizar; la incertidumbre recién mencionada, es consecuente con las experiencias acumuladas durante mi servicio. Aseguro a los lectores, que durante mi profesión intervine en una variedad de planes de desarrollo de la Institución, que fueron oportunamente aprobados, pero terminaron  estancados por falta del presupuesto correspondiente (proyectos que contaban con aprobación dentro de la Ley de Presupuesto vigente, pero luego fenecían por no autorizarse el uso del crédito previamente estipulado) Es decir, una buena parte de lo asignado a Defensa, terminaba utilizándose para componer faltantes presupuestarios en otras áreas de gobierno. Hoy, con la iniciativa expresada al más alto nivel de la dirigencia nacional, de una manera u otra, se estaría aumentando el escuálido presupuesto otorgado a ese rubro (Argentina hasta ahora, compromete el menor porcentaje de su PBI con respecto al resto de los países de Sudamérica) decisión positiva que permite encarar las tareas previstas, y además, fortalece el sentido de pertenencia de los integrantes de las FFAA.

 

Existe una expresión popular que señala que lo último que se pierde es la esperanza. En lo particular y en acuerdo a toda la información oficial declarada, deseo y espero que nuestro Gobierno Nacional tenga éxito en este proyecto, que no caben dudas será de gran beneficio para el bien común de los argentinos (especialmente en el mediano y largo plazo) pero que además impulsa internacionalmente a nuestro país, a un nivel que hace mucho tiempo supimos alcanzar, para luego deslizarnos lenta pero inexorablemente hacia una precariedad inoperante y llena de limitaciones; amarga realidad de la cual hoy pretendemos escapar.

 

El pueblo argentino, volcado en su mayoría a favor de la causa Malvinas, hoy realiza un gran esfuerzo para que las cosas mejoren en todas las facetas de su vida diaria; no obstante, por aquello de no perder las esperanzas, se encuentra expectante ante el proyecto presidencial recientemente expuesto; proyecto que supera sobradamente los escarceos y preocupaciones iniciales de una parte de la clase dirigente, ante las elecciones nacionales que se darán recién dentro de un año.

 

Estimamos que el tema bajo análisis, junto a otros de primera magnitud en tratamiento que inciden pesadamente sobre el bien común de los argentinos, demandará gran entrega y responsabilidad en la dirigencia nacional, asentada tanto en la bancada oficialista como en la opositora; y las actitudes y decisiones que adopten uno como otro sector sobre este asunto, serán un verdadero examen republicano para dichos dirigentes.

 

Al tanto de lo anterior, me atrevo a expresar que los objetivos expresados desde el Poder Ejecutivo, justificados por el riesgo que afecta nuestra soberanía política y económica en el entorno marítimo del sur del país, y en su proyección sobre el continente antártico, motiven a la clase dirigencial, sin importar su orientación política, a emprender un camino que probablemente se asemeje, a algo así como la quema de las naves que en su momento realizó Hernán Cortés; pues renunciar al propósito de este proyecto, creo escapa a los cálculos de la mayoría de la sociedad, bajo pena de que se califique lo actuado como una estafa a la Patria.

 

Se entiende que les queda a los responsables del rumbo de la Nación, superar intereses sectoriales y trabajar en colaboración, para alcanzar el legítimo bien común de los argentinos.