jueves, 16 de abril de 2026

CASTELLANI


y la misión de la juventud católica

 

 Juan Manuel Aubry

La Prensa, 14.04.2026

 

 

Quienes transitamos hoy los pasillos de las facultades y universidades nacionales, nos encontramos herederos de una crisis profunda que no provocamos, pero que estamos llamados a resolver, o por lo menos contrarrestar en el tiempo que tenemos, debemos biengastarnos en ello. Como bien sentenció el padre Leonardo Castellani en el inicio del opúsculo que nos convoca, "la República Argentina no es una nación sino un problema".

A nuestra generación le toca responder la pregunta ineludible que se hace el cura loco: ¿qué va a salir de esta desintegración del liberalismo argentino y qué podemos hacer para que no termine por desintegrar a nuestra Patria?

En las aulas se nos suele enseñar el andamiaje liberal como el pináculo del desarrollo político, institucional y jurídico, la superación humana que supuso el francés grito de ¡Liberté, Égalité, Fraternité! que no son otra cosa, como enseña el cura, que antiguas palabras cristianas Orden, Jerarquía y Caridad, que colgaron la sotana, como nuestros famosos “curas liberales”.

 

PALABRA SIN CONTENIDO

Sin embargo, la realidad de nuestra Nación nos grita otra cosa. El liberalismo que padecemos "ha sido brutalmente importado, y no ha tenido ni doctrina ni inteligencia ni siquiera buena fe". Se nos habla constantemente de "Libertad", presentándola como el ideal absoluto de la humanidad. Sin embargo, sabemos que la libertad sin un "para qué" es una palabra sin contenido; una mera abstracción. Al enarbolar esta libertad vacía, el liberalismo en su recorrido histórico produjo un resultado paradójico y trágico: "arruinó las libertades, que son la única verdadera Libertad que existe".

 

El fracaso de este sistema, no obstante, no es meramente político o económico; es, en su raíz, un profundo error sobre la naturaleza humana. Castellani nos advierte que el liberalismo se asienta sobre una herejía teológica que niega el Pecado Original. Se fundamenta en la ilusión y la equivocación roussoniana de creer que el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe.

Frente a esta premisa falaz, los católicos oponemos el realismo político y antropológico: "el hombre no nace íntegro y la sociedad lo hace íntegro o lo desintegra del todo, según sea una sociedad buena o mala".

 

Nuestra rebeldía contra este desorden instituido no debe confundirse jamás con nuevas idolatrías. Quienes defienden el statu quo suelen acusarnos de totalitarios, sugiriendo que haremos del Estado un Dios. Pero nuestro nacionalismo está a salvo de ese mal, porque no hace de la Nación un fin absoluto y ulterior. Entendemos perfectamente el recto ordenamiento de los amores: sabemos que no debemos adorar a la nación como si fuese Dios, sino que debemos amar a Dios a través de nuestra propia nación. Eso es hacer Patria.

 

HACER VERDAD

¿Cuál es entonces nuestra tarea ante un sistema agotado donde "tenemos todo el liberalismo entero y verdadero, y esto no marcha"? Nuestra tarea como jóvenes que se preparan para la vida pública no debe ser arrebatar el Poder a corto plazo, lo cual Castellani califica como "un error y una estupidez".

Nuestra verdadera y más urgente misión es "hacer verdad". Esa tarea que no encontramos realizada en los lugares donde debería estar y aumentan sus arcas fingiendo que sí.

 

Debemos dar testimonio en cada ámbito que ocupemos, recordando que ese es "el gran grito del Cristianismo". Esto exige transformar nuestra vocación y labor en "cursos serios, sacrificados y pacientes", y armarnos del coraje necesario, que en la Argentina de hoy "se llama Paciencia, con una gran dosis de Decisión".

 

Este hacer verdad, va intrínsecamente ligado a los que difunden –y tratamos de hacer- esta Verdad, de nada sirve si no estamos en la verdad, con la Verdad y para la verdad, que no es otra cosa que Nuestro Señor Jesucristo: “Ego sum via, veritas, et vita” nos confirma en el Evangelio de Juan. No nos es opcional la vida de Fe seria para dar a conocer la Verdad.

 

La verdadera libertad a la que aspiramos para nuestra Patria no es la anarquía de los instintos ni la tiranía del relativismo que vacía nuestras leyes. Hacemos nuestra la definición verdaderamente argentina que Castellani rescata de don Juan Manuel de Rosas -de quien tengo el honor de llevar el nombre- desde su destierro: el hombre libre es aquel que "está sujeto (es decir, libremente cautivo) a los mandatos de Dios, al dictado de su conciencia y a los dictámenes de la sana razón". Restaurar ese orden natural es la Verdad que nuestra generación está llamada a encarnar y defender.

 

Con este ideal por bandera, con el Instituto Elevan decidimos crear una Diplomatura Universitaria estrictamente para jóvenes titulada “Forja de Líderes: Diplomatura en Liderazgo Político y Doctrina Social: Hacia una reconstrucción del Bien Común”, que tiene por motivación esto que decía Castellani un espacio de resistencia intelectual y formación operativa. Nuestro propósito es rescatar el hilo de la tradición iberoamericana y nacional para proyectarlo hacia el futuro. Entendemos que no hay conducción política posible sin una previa formación del carácter y del intelecto; no hay verdadera soberanía nacional sin una sólida base ética que reconozca la primacía del Bien Común y la dignidad inalienable de la persona humana. Nuestro pequeño aporte a este “hacer verdad”. Aquellos que quieran saber más al respecto, la Diplomatura comenzará en Mayo, quienes deseen saber más, pueden contactarse por las redes sociales oficiales del Instituto o bien a la casilla de correo electrónico oficial elevanargentina@gmail.com

 

CAMBIO DE EPOCA

Sostenemos que en un cambio de época signado por el relativismo moral, el desarraigo cultural y la crisis de las instituciones básicas de la sociedad, surge la necesidad de formar a las nuevas generaciones de argentinos e hispanoamericanos, bajo los principios permanentes de la filosofía realista y la Doctrina Social de la Iglesia.

¡Viva Cristo Rey! Y ¡Viva la Patria!

jueves, 9 de abril de 2026

SALIDA AL PACÍFICO


Debido a que se está reactivando la Región Centro, y promoviendo la utilización de puertos chilenos para la exportación de nuestra producción, nos parece oportuno reproducir un artículo que publicamos hace 26 años.

 

 

REGION CENTRO Y LA SALIDA AL PACIFICO

 

(Beletín Acción N° 68, agosto 2004)

 

     En nuestra ciudad de Córdoba, se lanzó oficialmente (27/28-7-04) la Región Centro de la República Argentina, en el marco de lo previsto por la Constitución Nacional, en su última reforma, que agregó al texto el Art. 124, facultando a las provincias a crear regiones para el desarrollo económico y social.

 

     La Región Centro está constituida por Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, provincias que abarcan un área de 377.l09 kms.2, y poseen una población de 7.225.449 habitantes. Santa Fe y Córdoba concentran el 60 % de la producción sojera. Entre Ríos es la provincia en la que más creció la agricultura, aprovechando excelentes tierras hasta hace poco dedicadas a una ganadería de baja productividad. En conjunto, el valor de sus exportaciones asciende a l0.l39 millónes de dólares, lo que pone en evidencia la importancia que esta región del país representa.

 

     El l2 de agosto, los tres gobernadores: Jose Manuel De la Sota (Córdoba), Jorge Obeid (Santa Fe) y Jorge Busti (Entre Ríos), fueron recibidos por el presidente Néstor Kirchner, con quien acordaron un plan trienal para la Región Centro, que tendrá por objeto motorizar proyectos de infraestructura, producción económica y políticas comunes. Entre los proyectos se encuentran la culminación de la autopista Rosario-Córdoba, la autovía Concordia-Paraná, Paraná-Santa Fe y Santa Fe-Córdoba. Además, insistieron en el reclamo de una eliminación paulatina de las retenciones por las exportaciones agrícolas, que las provincias perciben como una exacción de recursos genuinos de la región, para ser gastados en otras partes.

 

     El problema principal radica en la insuficiente infraestructura, que está diseñada para un equivalente a la mitad de las 37 millones de toneladas que se producen actualmente en la Región. Se estima que la infraestructura necesaria demandaría una inversión del orden de los 5.000 millones de dólares, debiendo tenerse en cuenta que el sobrecosto logístico actual para el productor, por carecer de infraestructura adecuada, que articule transporte multimodal (camiones, trenes y barcazas), se estima en 300 millones de dólares anuales (La Voz del Interior, 25-7-04).

 

     Se ha señalado la intención de promover la vinculación de los estados del sur de Brasil (Paraná, Santa Catarina y Porto Alegre), con la Región Centro y, a través de San Juan, buscar la salida al Pacífico por el puerto de aguas profundas de Coquimbo, en la IV Región de Chile (“corredor bioceánico”). Consideramos que este aspecto del proyecto debería ser estudiado con mayor detenimiento, pues posee aristas inconvenientes. En efecto, se afirma que el desarrollo del Paso de Aguas Negras, facilitaría la salida de los productos a los mercados de Oriente, con fletes más bajos.

 

Precisamente, en la reciente visita presidencial a China, se firmó un acta compromiso sobre la financiación que brindaría el Estado Chino a la Provincia de San Juan, para la construcción de un túnel de 14 kilómetros, destinado a bajar el Paso de Aguas Negras unos 900 metros, lo que permitiría que sea transitable los 365 días del año (La Mañana de Córdoba, 27-7-04). La obra proyectada, que incoporaría tecnología china, comenzaría a hacerse realidad en noviembre, cuando se concrete una reunión cumbre entre los presidentes de Argentina y Chile, con el presidente de China, Hu Jintao (Clarín, l4-8-04).

 

     Suele repetirse que la Argentina debe acentuar su comercio internacional, utilizando ambos océanos, como lo hace, por ejemplo, Estados Unidos. En realidad, si el gran país del norte procede así, es porque goza de soberanía en las dos costas. En cambio la Argentina, que también tenía acceso directo al pacífico, lo perdió por el Tratado de 1881, y los protocolos y arbitrajes subsiguientes. Por eso, como afirma el Cnel. Rodriguez Zía, que ha estudiado a fondo el tema: “La única geopolítica de salida a los mares que debe tener la Nación Argentina es la del Atlántico; por la muy sencilla razón que es su mar propio, donde tiene sus puertos y adonde desemboca la vertebral Hidrovía Paraguay-Paraná-Plata.”[1]

 

     Para la mayoría de las zonas argentinas, el problema del uso de puertos chilenos consiste en la mayor distancia y mayor demora en el previo traslado de mercaderías por la ruta terrestre. Los 22 puertos de ultramar argentinos, desde Santa Fe hasta Ushuaia, cuentan con una red de vías férreas y caminos pavimentados que facilitan el acceso a los mismos. Es evidente, entonces, que resulta lógico utilizar los puertos que, además de estar ubicados a menor distancia de los centros productores, son argentinos.

 

     Canalizar la producción de nuestro paìs por puertos chilenos constituye, no sólo un pésimo negocio, sino un verdadero desatino. Únicamente la zona de Cuyo, y parte del NOA tienen puertos chilenos más próximos que los nuestros. Pero desde Tucumán, incluso Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero, están más cerca del puerto de Santa Fe, que del de Caldera y otros chilenos. El Litoral, la Región Centro y el norte de la provincia de Buenos Aires, tienen disponibles puertos argentinos a distancias no mayores a los 300 kilómetros. Y es de esta zona desde la cual se exporta un 90 % de la producción agraria e industrial del país.

 

     Como puede observarse en un mapa[2], el puerto de Antofagasta está más cerca que Buenos Aires respecto a los puertos de China norte, Japón, Taiwan y Corea; pero, desde Hong Kong y desde Manila hacia el oeste, toda el Asia está más cerca de Buenos Aires y de toda la costa sudamericana, desde Santos a la boca del Río de la Plata. Además, de Hong Kong hasta Yokohama, la menor distancia por mar es compensada, por  el mayor tiempo y costo que demanda el tránsito terrestre hacia el acceso a los puertos chilenos.

 

     Resulta inexplicable que al crearse la Región Centro se haga hincapié en el “corredor bioceánico”, y que se pretenda convencer sobre los “fletes más bajos” que tendrían con su uso las provincias de la Región Centro y La Rioja. Desde ésta última ciudad, hay 858 kilómetros hasta el puerto de Caldera, mientras existen 761 kilómetros hasta el puerto de Santa Fe (97 kilómetros menos). No hace falta aclarar que desde cualquier lugar de las provincias de Entre Ríos y Santa Fe, resulta menor el traslado al puerto de Santa Fe. Pero, como esta Región se fundó oficialmente en la ciudad de Córdoba, y en la reunión estuvieron presentes autoridades del Puerto de Coquimbo, vale la pena señalar que desde dicho puerto hasta la ciudad mediterránea la distancia es de 970 kilómetros, o sea 641 kilómetros más que para acceder al Puerto de Santa Fe desde Córdoba.

 

    Uno de los órganos de la flamante Región Centro es la “Junta de Gobernadores”; no deja de llamarnos la atención, que uno de sus miembros, el gobernador de Santa Fe, poco después de quedar constituida la Región, afirmó que: “Este es un país de paradojas: mientras la relación del costo del flete es de 7 a 1 respecto del de carreteras y de 7 a 2 con relación al ferroviario, sólo se utiliza un 7 % de la hidrovía, un 18 % del ferrocarril y un 75 % el transporte de caminos”, al tiempo que reclamó “soluciones racionales al costo del flete”[3]. En efecto, los datos que proporcionó resaltan la conveniencia del transporte fluvial, pero entonces, ¿por qué incentivar el corredor bioceánico, que exige el transporte por tierra?

 

     No caben dudas que la demanda mundial de carbohidratos y proteínas se incrementará en el futuro inmediato, y, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), Argentina, Brasil, India y China, “serán los países con mayor crecimiento agrícola en los próximos 10 años”;  la Argentina está en condiciones de producir 100 millones de toneladas de granos y exportar 1millón de toneladas de carne (Clarín, 19-8-04). Este futuro promisorio sólo se hará realidad, si se logra diseñar e implementar una estrategia nacional de desarrollo, que puede muy bien estar vinculada a una geopolítica de integración regional, mientras se dé prioridad al interés nacional. Para ello, la Argentina debe aprovechar al máximo el transporte masivo por aguas interiores a largas distancias, dadas las ventajas en costos de fletes y tiempos de viaje. Puede aportar seguridad navegable, menores costos y velocidad, con navegación autopropulsada o en barcazas fluvio-oceánicas, por el Paraná Medio y Alto (21 pies), el Alto Paraná-Aguapey-Uruguay (15 pies), y el Paraná Inferior-Río de la Plata, con 40 pies[4].

 

Es claro que todo depende, en última instancia, de la decisión política. Y, como reflexionaba Toynbee, la geografía condiciona al hombre y le presenta un desafío, “o responde y lo supera, o no responde y es derrotado”.

 

     Cuando se alude a la hidrovía Paraguay-Paraná, ya se está omitiendo al Río de la Plata, siendo que lo más importante de la misma es la salida al mar, que tiene lugar por el Plata. Pero además -en el mismo folleto oficial de la Región Centro[5]-se limita la extensión de la hidrovía a 3.440 kilómetros. La extensión total de la Hidrovía Paraguay-Paraná-Plata, es de 4.189 kilómetros, desde las nacientes del Paraguay hasta las bocas del Plata. Por consiguiente, hay que sumar a los 3.442 kms. entre los puertos extremos, 260 desde Buenos Aires a las Bocas del Plata, y 477 desde Pto. Cáceres a las nacientes del Paraguay[6].

 

No está demás acotar que en el folleto oficial citado, se afirma que la Hidrovía concluye en el Puerto de Nueva Palmira (Uruguay), que es un puerto que utiliza Brasil, por convenio con el paìs vecino. Es otro ejemplo de la subordinación intelectual de nuestros dirigentes a intereses ajenos a los propios. Mientras no surjan nuevos dirigentes, que investiguen a fondo los problemas nacionales, y actuen con decisión para impulsar la restauración argentina, no se podrán aprovechar las ventajas naturales que nos otorgó la Providencia.

 

     “En la era de la globalización, donde el poder nacional parece diluirse, es de vital importancia revalorizar el patrimonio territorial como uno de los últimos reductos contra el avance de un totalitarismo globalizante que amenaza imponer un pensamiento unitario, arrasando con las individualidades nacionales y las pluralidades culturales.”[7]

 

[1]  Rodríguez Zía. “Puertos precisos”; Buenos Aires, Círculo Militar, 1993,  p.37.

[2]  Id., p. 169.

[3]  Obeid, Jorge; en “Primer Encuentro Argentino de Transporte Fluvial”, Rosario (La Nación, 3-8-04).

[4]  Boscovich, Nicolás. “Geoestrategia para la integración regional”; Buenos Aires, Ciudad Argentina, 1999, p. 314.

[5]  “Lanzamiento oficial de la Región Centro de Argentina”; Córdoba, 27 y 28 de julio de 2004, p. 13.

[6]  Rodríguez Zía, op. cit., p. 198.

[7]  Boscovich, op. cit., p. 198.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PIDEN DECLARAR


LA EMERGENCIA NACIONAL EN SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA

 

NOTIVIDA, Año XXVI, Nº 1409, 8 de abril de 2026

 

La banalización de la sexualidad ha derivado en un incremento sostenido de las enfermedades de transmisión sexual. Frente a esa realidad, la respuesta que se impulsa desde el Congreso es insistir con las mismas políticas que contribuyeron a generar el problema.

 

Con una transversalidad partidaria poco frecuente y el máximo número de firmas permitido para la presentación de un expediente, diputados nacionales encabezados por el socialista y activista LGBT Esteban Paulón presentaron un proyecto para declarar la “Emergencia Nacional en Salud Sexual y Derechos Reproductivos” por dos años en todo el país.

 

La iniciativa se fundamenta en el aumento de las infecciones de transmisión sexual y en el debilitamiento de las políticas públicas del área.

 

Su objetivo declarado es garantizar el acceso universal y gratuito a prestaciones vinculadas a la salud sexual y reproductiva, fortaleciendo y restituyendo los programas existentes.

 

La autoridad de aplicación es el Ministerio de Salud y de convertirse en ley el Poder Ejecutivo estaría obligado a:

 

Financiamiento extraordinario y sostenido para que se cumplan todas las normas relacionadas con la salud sexual y los derechos reproductivos.

Compra y provisión continua de insumos (preservativos, anticonceptivos, test rápidos, tratamientos, hepatitis, etc.).

Dotación suficiente de personal y recursos técnicos.

Campañas públicas de prevención y educación sexual integral, con enfoque de género.

Implementación plena de la ESI y del Plan ENIA.

Acceso garantizado al aborto legal y a tratamientos hormonales para personas trans.

Fortalecimiento de la vigilancia con participación comunitaria y sanción ante incumplimientos.

Financiamiento directo a organizaciones de la sociedad civil.

 

Firmantes del proyecto (expte. 1153-D-2026):

Acompañaron a Paulón en la presentación: Gabriela Estévez (Unión por la Patria, Cba.), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica, Ciudad de BsAs), Pablo Juliano (UCR/Provincias Unidas, BsAs), Maria Inés Zigarán (UCR/Provincias Unidas, Jujuy), Myriam Bregman (FIT, Ciudad de BsAs), Jimena López (Unión por la Patria, BsAs), Pablo Yedlin (Unión por la Patria, Tucumán), Mariela Coletta (UCR/Provincias Unidas, Ciudad de BsAs), Cecilia Moreau (Unión por la Patria, BsAs), Natalia Zaracho (Unión por la Patria, BsAs), Nicolás Del Caño (FIT, BsAs), Carolina Basualdo (PJ/Provincias Unidas, Cba), Pablo Farías (PS/Provincias Unidas, Sta Fe) y Roxana Monzón (Unión por la Patria, BsAs).

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lunes, 6 de abril de 2026

¿QUÉ POSIBILIDAD HAY

 

 de recuperar las Malvinas?

 

Por Claudio Chaves

Ateneo Patriótico Manuel Belgrano, 05/04/2026

 

 

Desde 1982 hasta nuestros días el mundo ha cambiado de manera vertiginosa.  Lo que podía ser válido para aquellos años, hoy es prehistoria. Fueron una sucesión de acontecimientos. La caída del comunismo, la desaparición del tercer mundo, el unilateralismo de EE.UU. en los 90, la emergencia de China en los 2000, el lento retroceso norteamericano en lo que hace a  conflictos globales, el enfriamiento de la U.E. el multilateralismo renacido,  el retroceso de los organismos asociados a las Naciones Unidas, el renacimiento de los nacionalismos identitarios y sigue la lista,  pareciera que nada queda en pie de aquella época.   

 

En las nuevas coordenadas políticas  el presidente Donald Trump procura remozar  la Doctrina Monroe. No queda claro cuál será la profundidad de la actualización y hasta donde quiere llegar. Veremos, puesto que se ha metido en la guerra contra Irán postergando al parecer su interés por América, ese descuido implica un nuevo avance chino.

 

La decadencia europea y el auge del narcotráfico han alertado a la actual élite Republicana. Veamos.  Respecto de Europa tanto él como el Vicepresidente Vance  han señalado en reiteradas oportunidades la decadencia moral del viejo continente, la cultura woke y la inmigración, sin freno y sin control, y lo que es peor sin obligarlas a ser culturalmente europeas,  han sido señaladas en múltiples ocasiones como uno de los males a corregir. No se ha hecho.  Y el asunto del narcotráfico se ha transformado en un problema gravísimo no solo en lo que hace a la salud de la población, ya que tiene historia como arma contra la sociedad norteamericana.  El hijo del guerrillero Masetti, amigo y compañero del Che, afirma en su libro El Furor y el Delirio: “El rumor del tráfico de drogas relacionado con Cuba se remonta a fines de los años setenta; entre los revolucionarios aquello no chocaba porque era una forma más de hacerle la guerra al imperialismo.” [1] Adicionando al problema de salud otro tan o más grave:   el narco desafía al poder de los Estados Nacionales destruyéndolos desde adentro.

 

LA DOCTRINA MONROE SU RAZÓN DE SER EN ORIGEN

Cuales han sido   las razones del presidente Monroe, a través de su Secretario de Estado,  Quincy Adams, de publicar aquel famoso escrito de 1823 y hacerlo política de Estado. Europa salía de una guerra que ya duraba muchos años. Derrotado  Bonaparte en 1815 el viejo continente  procuró recomponerse luego de quince años de guerra ininterrumpida. Buscó hacerlo en los términos políticos de los triunfadores, esto es bajo regímenes monárquicos absolutistas, como si la Revolución Francesa jamás hubiera ocurrido. Los vencedores se juramentaron como Santa Alianza,  en el Congreso de Viena, comprometiéndose a aplastar  las ideas liberal-republicanas propias de la revolución de 1789, tanto en Europa como en América. En esta idea  participaron las potencias reaccionarias de aquellos años:  Rusia, Prusia, Austria, Inglaterra, Francia restaurada con Luis XVIII y finalmente España. El primer intento de invasión a nuestro continente para instalar el orden conservador europeo   ocurrió en 1815 cuando Fernando VII envió a América  una flota al mando del general Morillo que recaló en Caracas, ocasionado estragos en aquella región. Con el tiempo lo arreglaría Bolívar.  Mientras tanto aquí en el Río de la Plata,  ante ese clima europeo, se convocó a un Congreso en 1816 que declaró la Independencia. El 6 de julio en sesión secreta habló Belgrano a los Diputados con el objetivo de describir la situación europea que conocía al detalle, allí dijo: El viejo continente ha perdido las esperanzas y el entusiasmo en nosotros desde el momento que caímos en la anarquía y el desorden. No habrá ayuda de allí, sino todo lo contrario. Las ideas han mutado de republicanas a monárquicas, de modo que conviene a nuestras provincias una forma de gobierno monárquica temperada si no queremos sufrir las consecuencias de una invasión de los aliados. La monarquización europea continuó  muchos años más. En este marco debe ser comprendida la declaración del Presidente Monroe siete años después.

 

LA SANTA ALIANZA

La Santa Alianza se reunió en distintas oportunidades: Aix la Chapelle (1818). Troppau (1820) Leybach 1821, y Verona (1822) en este último se abordó la situación española de permanente inestabilidad. Es que Fernando VII, restaurado en 1814, llegado el año 1820, organizó una poderosa fuerza militar para recuperar América. Para la ocasión recibió el  aliento   del zar Alejandro I de Rusia,  hombre irresistible a cuanta reina y soberana europea se le acercara, incluso el mismísimo Napoleón fue seducido en su momento, sin embargo  nada logró con Fernando VII, un gandul insensible a la belleza.  De manera que no operaron en conjunto. Pero no se sabía   El ejército español se sublevó al mando del general Riego el 1 de enero de 1820 obligando a Fernando a jurar la Constitución de 1812. La Santa Alianza estalló de ira y determinó que Francia se hiciera cargo del problema, esto era poner en caja a los rebeldes españoles. Ante la invasión francesa a España los EE. UU. reaccionaron.

 

LA DOCTRINA MONROE

Si bien la invasión a España  se realizó para restaurar el absolutismo fernandino el temor  que la intromisión alcanzara a América, según lo estipulado en Verona en 1822, se había generalizado. El éxito de la Santa Alianza en España podía empujar a Francia y a Rusia a buscar colonias en América. Inglaterra esto lo veía muy mal de modo que George Canning, canciller británico, invitó a Monroe a actuar en conjunto, lo que implicaba no solo  los asuntos americanos sino involucrarse en los europeos, aspecto que contradecía el legado de Washington: “La regla fundamental de nuestra conducta con las naciones extranjeras es esta: extender entre ellas nuestras relaciones comerciales, pero mantener con ellas el menor contacto político posible.”  [2]

 

Monroe, entonces, consultó el asunto con Jefferson y Madison (expresidentes) quienes le aconsejaron que aceptara la propuesta inglesa. Sin embargo fue su Secretario de Estado, Quincy Adams,  quien se opuso a toda acción conjunta con Inglaterra y redactó la declaración atribuida a Monroe. Es extensa de modo que no la citaremos en su totalidad. Antes diremos que los EE.UU. reconocieron la independencia de sud américa  en 1822 enviando representantes a cinco países iberoamericanos, entre ellos, nosotros. Inglaterra lo haría en 1825.      

 

En orden de aparición, Monroe,  lo primero que se propone es arreglar  es la pretensión Rusa sobre Alaska, y del sur oeste marítimo norteamericano, convocando al Zar a una negociación amistosa, que se alcanzó en 1824. Luego parar las ambiciones españolas de recuperar sus colonias, entre ellas México, en un operativo de pinzas  con el zar que avanzaría a desde Alaska, cortándole la salida al Pacífico a los EE. UU.   finalmente  las intenciones de la Santa Alianza, fundamentalmente Francia, de morder nuevamente  territorios en América habiendo perdido Santo Domingo y la Loussiana, que fue vendida a EE.UU.   por Napoleón para continuar sus guerras en Europa.

 

Seguidamente y lo más importante de la declaración: “El sistema político de las potencias aliadas es esencialmente diferente del de América. Corresponde a nuestra franqueza y a las relaciones amistosas que existen entre los EE.UU. y aquellas potencias, declarar que consideramos peligrosa para nuestra paz y seguridad toda tentativa de ellas para extender su sistema a una porción cualquiera de este hemisferio. Es imposible que las potencias aliadas puedan extender su sistema político a cualquier parte de uno u otro continente sin poner en peligro nuestra paz y seguridad. La verdadera política de los EE.UU. continúa siendo dejar a las partes entregadas a sí mismas.”[3]

 

Si se lee con atención y sin prejuicios lo que se observa de aquella declaración es el temor de las autoridades norteamericanas a  la tendencia de la  Santa Alianza a monarquizar todo. Temor a la reacción antidiluviana europea más que a la ocupación territorial. Aunque una no va sin la otra.   

 

¿QUE QUIERE TRUMP?

Sus críticas al modelo político y cultural europeo lo hacen consecuente con Monroe. El woquismo imperante en Europa no es la modernidad es la manifestación palmaria del atraso,  como el monarquismo en el siglo XIX. El signo de la bestia, la decadencia.

 

Si Trump está dispuesto a romper con Europa, se verá, en el momento de la redacción  del presente artículo (abril de 2026)  Trump le ha planteado varias cuestiones  a Europa y a la OTAN. Enojo por no sostener económicamente a la Alianza del Atlántico Norte y además no contribuir a despejar el estrecho de Ormuz clausurado por Irán como respuesta a la guerra de Israel y los EE.UU   Varios países europeos, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia y España han manifestado que esa no es su guerra por lo tanto no hay ayuda. Trump le ha enrostrado al viejo continente el apoyo norteamericano en la Primera y Segunda Guerra mundial. Las cosas están sumamente tirantes. Si bien se mira y de ser cierta la resurrección de la Doctrina Monroe, Estados Unidos debiera refugiarse en su continente y dejar que Europa se arregla con sus fuerzas. Mientras tanto es la oportunidad de que Argentina encuentre a los  EE.UU. de nuestro lado y a  Inglaterra del otro, como con  Quincy Adams. Quizás haya una brecha y  suceda una oportunidad. Frente a la nada no es poco esta perspectiva. Milei  a partir de  su vínculo con Trump o el que lo suceda podría intentarlo. Es tan solo una idea. De hacerlo tendría que ser rápido por aquello de que nada es para siempre.

 

EL PERONISMO DEBIERA ACEPTAR LA IDEA

El peronismo en cualquiera de sus variantes debería aceptar si tiene en cuenta que siendo Presidente, el general Perón, como ya lo hemos señalado,  en enero de 1974 y en el marco de una nueva Resolución de Naciones Unidas,  la 3160,   el viejo General habría aceptado una oferta de condominio sobre la soberanía de las Islas. No hay documentación. Sin embargo algo debió haber pasado porque el informe Franks y esto sí es cierto (realizado por los Servicio de Inteligencia Británicos) hace mención, volvemos a escribirlo  “Hacia fines de 1973 se pensó que la actitud argentina se estaba endureciendo, y por vez primera había señales de que el gobierno argentino del presidente Perón podría estar preparando planes de contingencia para la ocupación de las islas” (Franks)  “Ante los riesgos de una acción económica y militar contra las islas, se debía discutir con el gobernador de las  Malvinas la probable reacción de los isleños ante la posibilidad de condominio como alternativa a una transferencia de la soberanía. El gobernador y el embajador británico en Buenos Aires opinaron que la idea era plausible.


 Perón habría aceptado el condominio pero fue Inglaterra quien se echó atrás. Antes de que esto pudiera concretarse, las elecciones generales de marzo de 1974 llevaron a un cambio de gobierno. Asumió un gobierno laborista. Se iniciaron conversaciones con el gobierno   argentino, pero, ante la continua negativa de los isleños se decidió que no tendría sentido continuar de lo que se informó en agosto de 1974 al gobierno argentino.” (Franks)  El mismo informe dice que la única manera de parar toda acción belicosa consistía en hacernos creer que las negociaciones continuaban.

 

El informe Rattembach,  no dice nada al respecto. Inglaterra advierte la disposición de Perón, Rattembach y Sanchez de Bustamante lo ignoran. Es raro. Sea como fuere se abre una posibilidad de plantear a los EE UU que  América sea para los americanos.  Y proteger en conjunto el mar argentino depredado por chinos y europeos. Y de ser posible  hacer real lo que el Subsecretario de Estado Enders negó en su momento.

martes, 31 de marzo de 2026

LA GUERRA RUSIA-UCRANIA

 

 casi 1500 días…

 

Por Gabriel Camilli

Cnel. My. (R)

La Prensa, 29.03.2026

 

Como saben nuestros lectores fieles, los llamados “lectores pinturitas”, para Clausewitz, la guerra es la continuación de la política por otros medios. Esta guerra se está prolongando por más de 4 años y esto ocurre porque los objetivos políticos de ambos bandos son irreconciliables y ninguna de las partes ha logrado imponer su voluntad mediante un golpe decisivo.

 

Por un lado, Rusia busca forzar una voluntad política (neutralidad de Ucrania, control territorial, desmilitarizar y desnazificar) que el adversario se niega a aceptar. Por el otro, Ucrania busca como objetivo político su supervivencia soberana.

Durante esta guerra se ha desarrollado la Niebla de La Guerra 2.0 y como dice Clausewitz, la fricción.

 

La prolongación de esta guerra es el resultado directo de la fricción: aquello que diferencia la guerra en el papel de la guerra real. Hoy presenciamos una fricción logística y externa: el apoyo de aliados internacionales a Ucrania actúa como una fuerza que contrarresta la masa rusa, extendiendo el conflicto más allá de lo que las capacidades locales permitirían. Dice la OTAN: “pelearemos hasta el último ucraniano”.

 

La prolongación de la guerra produce un claro desgaste, así esta guerra se ha transformado en una lucha de recursos y resiliencia estatal, donde se busca quebrar el "andamiaje moral" del enemigo antes que destruir totalmente su ejército.

Respecto a la narrativa del lado atlantista estamos empezando a ver que cada vez más, incluso medios importantes, como el Washington Post y el New York Times, están empezando a decir cosas sobre las condiciones reales de Ucrania y las bajas. ¿Es este un punto de inflexión donde los medios están empezando a cambiar la narrativa al pueblo estadounidense (y sus aliados) al hablar de la realidad de lo que realmente está sucediendo en Europa del Este?

 

De acuerdo a nuestro análisis, vemos mucha evidencia, entre otras un artículo de opinión del coronel de EEUU D. Mc Gregor, llamado "La tormenta que se avecina". Allí relata y muestra mucha evidencia de que, dentro de la administración Trump, algunas figuras clave han dicho: "miren, todo esto va mal, Ucrania va a colapsar, hemos manejado esto de mala manera, necesitamos salir, necesitamos encontrar una forma de distanciarnos de esto". Mac Gregor dixit: “Así que creo que se ha dado la orden a los medios de comunicación para que, gradualmente, den la noticia al pueblo estadounidense. Y creo que esto también va a suceder en Europa: que las cosas no han ido bien, que Ucrania no va a ganar y que no vamos a apoyar perpetuamente esta guerra por delegación contra Rusia. Así que creo que eso es cierto y, si miras específicamente las últimas 48 horas en el New York Times y el Washington Post, están diciendo cosas que yo y otros hemos dicho durante meses: los ucranianos están siendo masacrados horriblemente. Sabe, las tasas de intercambio entre los rusos y los ucranianos han variado; por cada ruso muerto, ha habido entre 9 y 10 ucranianos muertos. Luego bajó por un tiempo a siete y ocho, luego de uno a cinco, y ahora ha vuelto a subir a aproximadamente uno a ocho o uno a nueve. No se puede luchar y ganar una guerra de esa manera”.

 

LA RESISTENCIA

Volviendo a Clausewitz: el punto culminante y la moral son los hilos que sostienen o rompen la resistencia en una guerra larga. Veamos como los relacionamos con este momento de la guerra de Ucrania:

1)- El Punto Culminante de la Victoria, es el momento en que el atacante (en este caso, Rusia) agota su impulso y sus recursos son apenas suficientes para mantener lo ganado, pero no para avanzar más.

La trampa del avance: Al alargar sus líneas de suministro y sufrir bajas, el atacante se debilita mientras que el defensor, al retroceder, se vuelve "relativamente" más fuerte al pelear cerca de sus bases. Observemos que Rusia ha evitado “alargar” sus líneas de abastecimiento y esto explica el porque de un “avance “controlado. (Muchos nos preguntan porque Rusia no avanza más rápido…)

En Ucrania: el apoyo externo o una movilización interna "recargan" esa energía, evitando que el conflicto termine por agotamiento total de una de las partes.

 

2)- La Moral (Las Fuerzas Morales)

Clausewitz decía que "la guerra no es solo la destrucción de las fuerzas físicas, sino la destrucción de las fuerzas morales". El centro de gravedad: Si la voluntad de lucha de la población o del ejército ucraniano se quiebra, la guerra termina, aunque tengan armas. Lo mismo aplica para la cohesión interna rusa.

Resiliencia vs. Masa: Ucrania ha compensado la falta de masa (número de tropas y tanques) con una moral defensiva superior (el factor psicológico de defender el hogar). Sin embargo, Clausewitz advierte que la moral no es infinita; el desgaste físico constante termina por erosionar el ánimo más firme.

 

En resumen: La guerra se prolonga porque ninguno ha logrado que el otro pase su "punto de ruptura moral", y el apoyo internacional evita que Ucrania alcance su "punto culminante defensivo" (quedarse sin medios para resistir).

 

RECURSOS HUMANOS

De acuerdo a nuestros informes la situación de la obtención de recursos humanos para la lucha es muy preocupante, hay “bandas de personas corriendo por ahí, arrestándolas en las calles de Odesa. Me han enviado videos de hombres ucranianos que estaban en un café; algunos de ellos son niños, otros son mayores de 40 años, y simplemente los recogen a punta de pistola, los sacan a rastras de cafés, restaurantes, bares, de cualquier lugar donde puedan encontrarlos, los meten en furgonetas y les dicen: "vas al frente".

 

Algunos, si tienen suerte, reciben dos o tres semanas de entrenamiento, lo cual es obviamente inadecuado. Y la mayoría de las personas con experiencia en combate, que podrían desempeñarse bien bajo ciertas circunstancias, están muertas o heridas. Así que esta es una propuesta perdedora y Zelensky solo está arreando a la gente hacia el fuego ruso.” Nos dice Douglas Mc Gregor. Retrasando el Punto Culminante.

Normalmente, un defensor se agota cuando sus recursos físicos (municiones, tanques, dinero) se terminan. Clausewitz diría que el defensor alcanza su punto culminante defensivo y la resistencia colapsa. Pero en Ucrania…

 

El "pulmón artificial"; la ayuda de la OTAN y aliados funciona como un suministro externo de energía que impide que Ucrania llegue a ese punto. Al recibir flujo constante de armas y datos de inteligencia, el "desgaste físico" se mitiga, permitiendo que la fuerza moral siga operativa.

El dilema del atacante: Para Rusia, esto significa que el "punto culminante de la victoria" se aleja o hace difícil su logro. Lo que antes requería tomar una ciudad, ahora requiere destruir una cadena de suministro que nace fuera de las fronteras de Ucrania, algo que Rusia no puede atacar directamente sin escalar a una guerra total con la OTAN. Ambas partes tienen las manos atadas en la llamada: “profundidad estratégica”.

 

El Riesgo actual: El Agotamiento Moral

Aunque la ayuda externa resuelva el problema de los "fierros" (tanques, balas), Clausewitz advierte que esto no puede reemplazar la presencia real de tropas en el terreno: La infantería. Si la población ucraniana siente que el sacrificio es infinito, o si la población rusa siente que la gloria no vale el aislamiento, la estructura moral se agrieta. Por lo tanto, la prolongación actual es una apuesta: Rusia apuesta a que Occidente se canse primero (desgaste político), mientras Ucrania apuesta a que el ejército ruso se quiebre internamente antes de que ellos se queden sin hombres (desgaste humano).

No se puede mantener la Niebla de la Guerra 2.0 Poco a poco, la verdad está saliendo a la luz.