sábado, 30 de mayo de 2020

INFECTADURA



Unos 300 intelectuales, científicos y periodistas aseguran que la Argentina vive “una infectadura"

Por Silvia Mercado

Infobae, 29 de mayo de 2020

La farmacéutica y biotecnóloga Sandra Pitta Alvarez, investigadora del CONICET desde el 2002, es la primera de 300 firmas que respaldan un duro documento contra el Gobierno que sostiene que la Argentina vive “una infectadura”.

Detrás de ella, otros 30 científicos del CONICET avalan la postura de que “en nombre de la salud pública, una versión aggiornada de la ‘seguridad nacional’, el gobierno encontró en la ‘infectadura’ un eficaz relato legitimado en expertos, seguramente acostumbrados a lidiar con escenarios que se asemejan a situaciones de laboratorios y ratones de experimentación, pero ignorantes de las consecuencias sociales de sus decisiones”.

Se trata de Gabriela Niemirowicz, Mario Reta, Sebastián Linares Lejarraga, Darien Prado, Jorge Oyhenart, Alvaro Martel, Mercedes Alemán, Carlos Alfredo Scarabino, por nombrar algunos de los investigadores de la Universidad de La Plata, de La Pampa, de San Juan, de Rosario, la Nacional Tecnológica que expresaron su acuerdo con el documento titulado “La democracia está en peligro”.


Luego se sumaron Juan José Sebreli, Santiago Kovadloff, Luis Brandoni, Daniel Sabsay, Lilia Puig, Luis Tonelli, Fabiana Tuñez, Gabriel Palumbo, Liliana De Riz, Federico Andahazzi, Silvina Martínez, María José Demare, Daniel Sabsay, Fernando Pedrosa, Diego Bernardini, José Antonio Artusi, Maximiliano Carrillo, Marcelo Gioffre y Darío Lopérfido.

“La democracia está en peligro. Posiblemente como no lo estuvo desde 1983. El equilibrio entre los poderes ha sido desmantelado. El Congreso funciona discontinuado y la Justicia ha decidido una insólita extensión de la feria, autoexcluyéndose de la coyuntura que vive el país”, se asegura.

Lo que el grupo denominó como una “carta-denuncia” comienza diciendo que “si bien ningún país estaba preparado (para la pandemia), la primera reacción del del Gobierno argentino fue negar la existencia del problema, a pesar de las advertencias desde un sector independiente de la comunidad científica y de la política”. Agrega que “se desestimó el planteo de testear, rastraer y aislar casos” y “como única explicación se exhibieron logros parciales, al compararse erróneamente con otros países”.

Critica que “en dos meses, hubo un número alarmante de detenidos y sancionados en nombre de su propia salud. La detención, seguida de muerte, de Magalí Morales y Luis Espinoza se convierte en responsabilidad del Gobierno nacional, que ha creado las condiciones para que esto suceda”.

Y hace hincapié en “en el desdén por el mundo productivo, que no tiene antecedentes y su consecuencia es la pérdida de empleos, el cierre de comercios minoristas, empresas y el aumento de la pobreza". Para asegurar que “los créditos para monotributistas y autónomos y la asistencia a las PYME fueron tácticas publicitarias con requisitos casi inalcanzables para la mayoría de los afectados”.

También los periodistas Fanny Maldelbaum, Jorge Sigal, Néstor Sclauzero, Rosario Agostini, Eduardo Antín (Quintín), Marcelo Panozzo, Javier Navia, Luis Gasulla, Rogelio Alaniz, Pablo Ciarlero, Ricardo Benedetti, Leonardo D’Espósito, José Ignacio Sbrocco, Sandra de la Fuente, Rodolfo Pousá y Emilio Laferriere.

Y una importante cantidad de profesionales, ex funcionarios, ex embajadores, líderes de ONG’s, influencers de redes sociales. Por ejemplo: Leandro Querido, Mariano Caucino, Claudio Bargach, Alejandro Biongiovanni, Pablo Racioppi, Claudio Mascheroni, Emilio Perina, Marta Nercellas, Gustavo Pablo Magda, Alberto Torres, Eduardo Gerome, Carlos Canievsky, Carlos Nápoli y Camila Brancowitz, entre 300 firmantes.

El texto hace “una convocatoria amplia a la sociedad civil a contener los desbordes autoritarios del Gobierno y estar atentos para frenar los avances arbitrarios del poder gubernamental”.

JUJUY ADHIRIÓ




A LA LEY DE IDENTIDAD DE GÉNERO

NOTIVIDA, Año XX, Nº 1197, 29 de mayo de 2020

Durante el confinamiento avanzan las leyes vinculadas a la ideología de género en diferentes ámbitos legislativos. La de la “diversidad” es una bandera que hoy disputan varios partidos políticos.

La Legislatura de Jujuy aprobó ayer a mano alzada la adhesión de la provincia a la Ley Nacional de Identidad de Género. Dice entre otras cosas el proyecto remitido por el Gobernador Gerardo Morales a la Legislatura y sancionado ayer como Ley provincial Nº 6.178:

“Se consagra el derecho humano fundamental de toda persona al reconocimiento de su identidad de género, a ser tratada de acuerdo a su autopercepción y libre desarrollo conforme esa identidad y, en particular, a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad, como cualquier otro documento de ámbitos públicos o privados”.

“Se trata de garantizar mecanismos necesarios para la operatividad de los Artículos 11 y 12 de la Ley, que aluden al derecho a la educación, trabajo, salud en referencia a los tratamientos hormonales, farmacológicos, quirúrgicos, atención psicológica, etc”

El debate
Gabriela Albornoz (UCR): enfatizó que “la identidad de género” es un derecho humano fundamental y que “desde la sanción de la Ley Nacional en el año 2012 en Jujuy se hicieron 338 cambios de género exclusivamente de jujeños”. 

“Esta es una de las pocas provincias que hizo el cambio de género no binario, que es cuando una persona no se autopercibe ni masculino ni femenino”. “Desde el Gobierno provincial nos parece sumamente importante poder garantizar la restitución y promoción de los derechos a todos los individuos a través de políticas públicas concretas como: el Centro de Atención Integral a la Diversidad del Concejo Provincial de la Mujer e Igualdad de Género”, los consultorios de atención integral en salud a la diversidad y el equipo multidisciplinario para el acompañamiento de las niñeces y adolescencias trans del Ministerio de Salud provincial”.

Leila Chaer (PJ): mencionó que en las escalinatas de la Legislatura estaba el colectivo LGBT esperando esta adhesión, necesaria para construir una “sociedad más justa e igualitaria”. Resaltó que la Ley nacional nació en un “período de fuerte inclusión social y promoción de los derechos” junto con la Ley de “matrimonio igualitario y que “la provincia tardó 8 años en adherir”.

Natalia Morales (PTS): con un cartel en la banca que reclamaba el “cupo laboral trans” la diputada de “Pan y Rosas” afirmó que a esta ley “la conquistaron en las calles las organizaciones de la disidencia, no la regaló ningún gobierno”. Aseguró que desde 2012 hay casi 10.000 personas que accedieron a los cambios previstos en la Ley y que según el ReNaPer (Registro Nacional de las Personas) 94 son menores de 18 años. Cargó contra la Iglesia “que impone preceptos binarios”.

Jorge Nasif que pertenece a un monobloque dijo que “hay un grupo humano que durante muchos años ha vivido oculto” y apeló “al respeto y la tolerancia de los que no son iguales”.

Mariela Ortiz (Primero Jujuy): “Cuando aprobamos leyes que amplían derechos, que visibilizan a sectores históricamente discriminados, vulnerados y excluidos; estamos reivindicando a la política”. “En Argentina tenemos una admirable Ley de Identidad de Género que nos ha puesto a la vanguardia en el mundo porque despatologiza a las personas trans”. Habló de su militancia junto a la comunidad LGBT.

Orieta Juárez (PJ): Reivindicó la lucha de los colectivos LGBT y dijo que “la discriminación no está en cuarentena”, que en los operativos policiales los trasn no siempre son tratados por personal femenino. “Esto no es sólo la lucha de una comunidad sino una apertura de mente de diferentes sectores que gobiernan y una gran conquista del peronismo para abrirle la puerta a los que eternamente han sido discriminados”.

Pedro Belizán (PJ): “Hoy por la pandemia se habla de responsabilidad social y nosotros la tenemos que tener con este colectivo”. “La Ley está vigente, pero sigue habiendo discriminación y falta de respeto”. “Somos pioneros con la Ley, pero no sé si también lo somos con los prejuicios”.

Otras adhesiones provinciales a la Ley de “Identidad de género”

La Rioja
Ley Nº 9.234 sancionada el 5/7/2012

Santa Cruz
LEY Nº 3298. sancionada el 25/10/2012

Mendoza
LEY Nº 8.714. sancionada el 19/8/2014

Misiones
LEY II – Nº. 32. sancionada el 12/10/2017

viernes, 29 de mayo de 2020

PERÓN Y ARAMBURU



 el encuentro que no pudo ser

Por Claudio Chaves
29 de mayo de 2020

Como acertadamente escriben Rosendo Fraga y Rodolfo Pandolfi en su libro Aramburu, la biografía, al general ¨se lo asesinó porque iba a ser Presidente de la República y eso era intolerable para los nacionalistas, los guerrilleros y para diversos sectores políticos y económicos¨.

A mediados de los años sesenta la Argentina ya no era la misma. La sociedad había pegado un giro tan abrupto que el general Perón ya no era el de los años 50. Se lo apreciaba con otros ojos. Había dejado de ser el tirano prófugo.

Ejemplos de este cambio fueron, entre otros, Frondizi, Solano Lima, un sector del Ejército, la Iglesia, el doctor Humberto Illia, Ricardo Balbín, el general Aramburu y vastísimos sectores de la clase media, que de un gorilismo exacerbado giraban a un peronismo fanatizado, algo que a futuro sería una tragedia. En el bando del antiperonismo quedaban, como piezas de museo, 400 personas que se reunían todos los 16 de septiembre con el almirante Rojas, que aún no daba el brazo a torcer. Muchos años después el doctor Menem lo persuadiría de su error.

La década del 60 fue testigo involuntario de un prodigio satánico. Sectores acomodados de la clase media urbana corrían, sin estación intermedia, de la elegancia altanera del petitero, caminante sin destino de la gran vía del norte, a la informalidad de los jóvenes de jean contrabandeado, que ahora se lanzaban en torrente a las villas en pos de la utopía del pobrismo.


Aramburu, sin utopías ni excentricidades, comprendió que al fin y al cabo Perón no era tan malo. En una carta inédita del general Osinde a Perón del 12 de diciembre de 1968, esto es antes del Cordobazo, le informaba:

¨Los liberales han organizado sus fuerzas. Estas convergen hacia la figura de Aramburu, en última instancia el hombre de la conciliación nacional y su plan es el bloqueo del gobierno de Onganía para su ulterior copamiento. Este grupo de oficiales ahora no quieren tocar el tema Perón pero cuando lleguemos al gobierno, según me dijeron, el general Perón gozará de todos sus derechos y garantías y podrá regresar a su patria y cuando Perón esté aquí hablaremos¨.

Sería muy extenso desarrollar los fracasos políticos desde el golpe del 1955, lo evidente era que el último experimento, la Revolución Argentina, marchaba a los tumbos. Sus contradicciones internas creaban en el gobierno de Onganía una situación de gran inestabilidad. Aramburu percibió claramente el clima reinante, esto es, las desavenencias en el gobierno, la efervescencia social y el funesto camino que Onganía le imprimía a su gobierno. No tanto por la política económica de Adalbert Krieger Vasena sino fundamentalmente por las ideas corporativistas vinculadas al nacionalismo ultramontano de ese gobierno. Nacionalismo que generó en su momento expectativas en el peronismo y en el mismo Perón que declaró por intermedio del periodista Tomas Eloy Martínez a la revista Primera Plana lo siguiente, en 1966:

¨Para mí es este un movimiento simpático. Onganía puso término a una etapa de verdadera corrupción. Illia había detenido al país queriendo imponerle estructuras del año 1800. Si el actual gobierno procede bien, triunfará. Cuando los jefes militares me visitaron por interpósitas personas (el hijo de Onganía) descubrimos algunas coincidencias, si por el contrario Onganía hace las cosas mal, entonces haremos como decía Confucio: ‘Una hormiga no puede matar a un elefante pero puede comérselo’".

Illia fue un tramposo y un fullero. Su gobierno fracasó porque intentó gobernar sin concurso popular. Uno de los hombres más sagaces de la historia política argentina, el general Roca, decía que para que los radicales se hundieran bastaba dejarlos gobernar. El problema político se soluciona haciendo los padrones de nuevo. Deben también organizarse fuerzas políticas. Es tarea para un año y medio o dos. Hay que convocar a elecciones con la Ley Sáenz Peña y al que gane le ponemos el hombro todos. Perón hablaba de elecciones, ley Sáenz Peña, mayorías y minorías. Once años de exilio le habían hecho ver la política de manera distinta a la practicada en sus dos primeros gobiernos.

El general Aramburu, como hemos visto, había llegado a la misma conclusión: no hay gobierno sin concurso popular. Dos elementos más suman a esta idea, en abril de 1969 declara a la revista Panorama:

¨Es necesario establecer una democracia para el desarrollo sostenido, deben tenerse en cuenta las siguientes pautas. Hemos venido practicando una democracia limitada; pero la práctica del voto universal, la industrialización acontecida en el país; el progreso cultural; la fuerte urbanización imponen la incorporación decidida de todos los estratos sociales a la vida política en forma efectiva y activa. Debemos hacer una democracia real sobre la base del respeto de los de los derechos cívicos y sociales de todos los argentinos. Significamos claramente que una democracia estable exige terminar para siempre con las proscripciones. La democracia supone la concurrencia ordenada de partidos y candidatos. Esa concurrencia debe rematar en una mayoría lo suficientemente amplia como para que resulte un gobierno capaz de actuar con eficacia; y una oposición resuelta a contrapesar, pero no a trabar hasta el derrocamiento, la acción de gobierno elegido por el pueblo¨.

Era evidente que Aramburu, ya no era el mismo. Y Perón tampoco. En ese mismo año, 1969, en el mes de abril, Perón en una entrevista a Panorama insistía una vez más sobre la necesidad de una salida electoral sin proscripciones.

Finalmente está la carta que publiqué por primera vez en el 2017 del doctor Ricardo Rojo al general Juan Domingo Perón, del 17 de diciembre de 1969 desde París, donde le notifica que estuvo a verlo el general Aramburu. Este paso dado por Aramburu si bien iba en línea con su pensamiento de 1968 según la carta de Osinde, ahora, en diciembre del 69, era decisivo pues en mayo de ese mismo año habían ocurrido levantamientos populares en Chaco, Corrientes, Rosario y Córdoba. Ahora, la situación se tornaba ingobernable especialmente para un gobierno como el de Onganía absolutamente insensible a la realidad política.

Rojo le informa a Perón que Aramburu califica al general Onganía de mediocre. Afirma que "nuestros males demandan una solución política previa, con la participación leal de las grandes corrientes de opinión: en especial el peronismo y el radicalismo. Sin mezquindades, sin recelos sobre el pasado donde todos cometimos errores que aún nos dividen. Comprensión y unidad nacional. El general Alejandro Lanusse comprende la necesidad de sustituir a Onganía. Luego la ciudadanía sería consultada en elecciones, sin exclusiones ni veto de ningún tipo, entregando el poder a quien resultare electo. Dado sus antecedentes, le pregunté expresamente acerca suyo y de su movimiento, contestó: "El general Perón podría regresar al país y participar decisivamente en el gran esfuerzo común¨. Lo consulté si podía informarle a usted acerca de lo discutido y declaró “por supuesto” y así lo hago sin asumir representaciones ni mandatos de ninguna clase. En rigor de verdad este General, como ya hemos visto no era el único que había variado de opinión. Ciertamente el Cordobazo, de mayo de 1969 y las crisis provinciales que desató, marcó el fin de aquel régimen militar.

Corresponde insistir aquí que han sido estas puebladas la razón primera y última del retorno de Perón a la presidencia y no la acción reaccionaria, elitista y el terror de las organizaciones armadas.

Si hubo algún nuevo intento de aproximación entre Aramburu y Perón además de la carta citada, no lo sabemos. Si hubo algo más quedará en el misterio. Lo interesante y donde valdría la pena ahondar más es en que todo estaba dado vuelta. La historia suele dar esos giros. Aramburu había sido uno de los referentes más destacados de los Colorados, anti peronismo furioso, y Onganía el jefe de los azules con posturas más amigables. Ahora resultaba que Aramburu proponía un acuerdo con Perón y los azules querían quedarse diez años más en el poder y hacer la revolución nacional, arrebatándole esa bandera al peronismo. Siendo que los azules de algún modo se identificaban con el general Lonardi, su antipatía por Aramburu era manifiesta.

Excepto Krieger Vasena, Onganía se rodeó de nacionalistas. Uno de ellos que hace de manera directa a esta historia fue el general Francisco Imaz, ministro del Interior cuando el secuestro y posterior asesinato de Aramburu. Había entre estos dos hombres cuestiones personales y políticas. Cuando el general Aramburu conversó con él, en el 55, para sumarlo a la sublevación, éste le contestó: ¨Usted tendrá razón pero no hay posibilidad de cambio ya estuve en una revolución con todo entusiasmo en el 30 y eso tuvo un resultado negativo¨. Las diferencias políticas quedan claras con esa repuesta, si la revolución del 30 no le gustó a Imaz considerándola un fracaso es porque al general Félix Uriburu le fue mal y al general Agustín Justo bien. Una digresión, en esa revolución estuvo Perón, pero lo hizo con Justo, el bando liberal. Con el fascismo estuvo Imaz.

SECUESTRO Y ASESINATO
No voy a describir el desarrollo de los hechos que llevaron a cabo los terroristas al momento de secuestrar al general Aramburu porque en estos últimos días se multiplicaron las notas sobre el accionar de estos delincuentes.

En 1974 en La causa peronista los montoneros explicaron más claramente su crimen: ¨El último objetivo del Aramburazo se inscribió en la situación que vivía el país en aquel momento. Aramburu conspiraba contra Onganía. Pero el proyecto de Aramburu era políticamente más peligroso. Aramburu se proponía lo que luego se llamó el Gran Acuerdo Nacional, la integración del peronismo al sistema liberal. Aramburu había superado hacía mucho la torpeza del 55 en materia política".

Quedaba claro, las bandas armadas no deseaban la democracia ni la institucionalización del peronismo, ni la República, ni la ley Sáenz Peña. Desde Uriburu, y los fascistas que lo rodearon, venía este disparate a coronarse, ahora, en las cabezas afiebradas de los Montoneros. Buscaban la revolución nacional, en esto coincidían con los nacionalistas católicos de Onganía.

Veamos algunos detalles de suma importancia. Como ya hemos dicho, el ministro del Interior de Onganía era el general Francisco Imaz. Este militar había sido el más estrecho colaborador del general Franklin Lucero, ministro de Guerra del gobierno de Perón. En el levantamiento de setiembre de 1955 que dio por tierra con este gobierno, el Presidente Perón dirigió una carta a una Junta Militar conformada por quince oficiales superiores que se suponían legalistas para que negociaran una salida política al conflicto. Conformaban esta junta, entre otros oficiales superiores, el general Juan José Valle, el general Raúl Tanco y el general José León Solís, este último, tío abuelo del autor de esta nota. Es conocida la historia de las idas y vueltas de esta Junta, que no sabía si considerar o no la carta de Perón como una renuncia. La demora fue cortada de cuajo el día 20 de septiembre por la noche cuando ingresó a la sala donde estaban reunidos los juntistas, el general Imaz, hasta ese momento oficialista, con un pequeño grupo de oficiales armados. Así las cosas, obligaron a la Junta a interpretar la carta como una renuncia y negociar la salida de Perón con el general Lonardi. Entre los oficiales subalternos que ingresaron con Imaz se encontraba el mayor Hugo Miori Pereyra. Luego acompañó a Imaz en el ministerio y se lo señala a él como el vínculo con los Montoneros.

Estos oficiales ¨peronistas¨ ya estaban entusiasmados con el general Lonardi, de ahí el apuro de aceptar la renuncia. Esto independientemente de la voluntad de Perón de dejar el cargo para evitar una guerra civil. El desencanto de todos ellos y fundamentalmente de Valle con el desplazamiento de Lonardi, por decisión de Aramburu, explicaría su participación en el intento de golpe de estado de junio de 1956. El general Solís me dijo hace ya muchos años que el general Valle daba más como lonardista que peronista. Y eso explicaría las durísimas palabras de Perón, que en carta a John W. Cook, afirmaba de los golpistas del 56: ¨Que fe puedo tener yo en la acción de esos militares que no supieron cumplir antes con su deber de jurado. Si ellos hacen ahora algo es porque están enconados con sus ex camaradas que los expulsaron del Ejército. Si hubiera permanecido en Buenos Aires ellos mismos me habrían asesinado aunque solo fuera para hacer méritos con los vencedores¨.

Es natural que Perón desprecie a Valle en esta carta tan contundente, no entiendo cómo se les ha pasado por alto a los peronistas. De todos modos ya se ha hecho costumbre en el peronismo bautizar agrupamientos con el nombre de personajes sospechosos. Los camporistas han tenido antecesores; el comando que secuestró a Aramburu se denominó Juan José Valle.

En otra carta a Cook afirma:
¨Nuestra finalidad ha de ser la Revolución Social con todas sus características y sus consecuencias¨.
Revolución social, el exiliado tenía razón, solo una revolución social lo traería de vuelta. ¡Eso fue el Cordobazo! Claro eso no se planifica ni con Comandos Tácticos, ni Comandos Estratégicos, ni Formaciones Especiales, ni Delegados personales. Y menos dando imprudente apoyo a las organizaciones armadas. Aunque justo es decirlo con apoyo o sin él esas organizaciones igual hubieran existido.

Es el pueblo y la espontaneidad indescifrable de las multitudes lo que tuerce el derrotero de la historia. Las organizaciones armadas y el terrorismo congelan la acción popular. Cierto es que multitudes enardecidas en las calles causan temor a los políticos.

La atmósfera de los 60
El nacionalismo católico y no católico hundía sus raíces en la década del 30. En los 60 deviene en peronista y además marxista. De Uriburu a Montoneros hay una línea con estaciones intermedias, y bifurcaciones. Entender este recorrido no es fácil, sin embargo guarda una lógica interna. Muchos historiadores y cientistas sociales han explicado este giro por acontecimientos propios de la década del 60: las guerras de liberación nacional, la revolución cubana o argelina, seguramente algo contribuyeron. Sin embargo el huevo de la serpiente, la semilla del mal no anida en la historia sino en la filosofía adoptada.

En el partido nazi militó Otto Strasser que desafió a Hitler en términos ideológicos. Strasser hablaba de socialismo, de gobierno de los trabajadores, de expropiar a los burgueses, Otto podía ser asimilado más a Lenin que a Hitler sin embargo estaban en el mismo partido. Naturalmente debió irse luego de una discusión con el Fuhrer. Hitler dijo luego de él: ¨Un judío blanco intelectual, totalmente incapaz de organizar nada, un marxista de la peor especie¨. Son conocidas las declaraciones de Mussolini reivindicando a Lenin. ¿Y entonces cómo se explican estos préstamos y superposiciones ideológicas?

Esta conjunción entre totalitarismos de derecha e izquierda la ha explicado magistralmente Hannah Arendt, quien considera que estas ideologías al creer una, el nazismo, en la fuerza de la naturaleza, la raza y el marxismo, en la fuerza de la historia, la lucha de clases, ambas aplican el poder total para empujar el carro de la naturaleza o de la historia de modo que los hombres de manera individual no cuentan, el objetivo último no es el bienestar de los hombres o el interés de un solo hombre, sino la fabricación de la humanidad, elimina a los individuos en favor de la especie, sacrifica a las partes en favor del todo.

Nacionalismo y marxismo, dos ideologías totalitarias con pensamiento apocalíptico. Al respecto dice Víctor Massuh: ¨El hombre apocalíptico cree en la inminencia de cambios radicales, confía en la virtud germinativa de la destrucción. Considera que la magnitud de la violencia puesta en juego da la pauta de la hondura de la transformación histórica¨.

Los montoneros fueron apocalípticos y totalitarios. A manera de anécdota, tengo en mi poder declaraciones fílmicas de Firmenich donde explica que el objetivo de Montoneros era construir el paraíso terrenal en la tierra. Por ese disparate tuvimos miles de muertos.

Naturalmente no era este el pensamiento de Perón, no al menos del general que volvía. Cuando un sector de la sociedad argentina comenzó a moverse en dirección a una democracia sin proscripciones, otro sector giraba al totalitarismo.
Perón y Aramburu ya se encontraban en el mismo campo. No pudo ser. A 50 años de su asesinato bien vale la pena recordarlo.

LOS BARRABRAVAS



 la nueva mano de obra violenta de la mafia china en Argentina

Infobae, 29-5-20

Por Federico Fahsbender

Richard Laluz Fernández, el padre, el pasado, fue uno de los capos más pesados de la historia de la barra de Boca, con una historia larga de asaltos y entraderas. Pasó varios años preso en diversos penales, Caseros, Devoto. Rafael Di Zeo mismo lo ungió para conferirle poder, asombrado por su determinación, su capacidad de violencia. En 2011, en medio de una venganza barra por su presunta traición, Richard, apodado “El Uruguayo”, recibió tres disparos por la espalda que lo dejaron en una silla de ruedas. Murió pobre y enfermo en una cama del hospital Fiorito en octubre de 2019, con un velatorio sin mística en una cochería de Avellaneda.

Daniel Gastón, su hijo, alias “El Primo”, hoy está detenido en una comisaría de la Policía Bonaerense, involucrado en una causa investigada por el fiscal Alejandro Musso en Benavidez. Daniel Gastón Laluz no cayó por el pasado, no por las viejas jugadas, sino por el futuro del delito en la Argentina.

En los últimos años, los jugadores de la violencia criminal -nuevos y veteranos, desde jóvenes motochorros hasta viejos piratas del asfalto- encontraron a un nuevo patrón con plata abundante en efectivo, mucho más despiadado que ellos: la mafia china. La mafia los absorbió como mano de obra, con al menos una decena de organizaciones que depredan supermercados y comercios en Capital y Gran Buenos Aires, que extorsionan comerciantes para no dispararles en la cráneo a cambio de 30 o 50 mil dólares, su usual cuota de entrada para la protección. Tiene su sistema de advertencias intermedias a los que se niegan a pagar, como, por ejemplo, un tiro en una pierna, o en la panza, si las cosas están mal.

La mafia china local, hermética, misteriosa, con sus jefes casi invisibles y sus chats en WeChat -la versión china de WhatsApp- y en el dialecto de Fujian, la provincia de donde viene el alto porcentaje de la inmigración china en Argentina, no se ensucia las manos con sangre tras las viejas guerras de la década pasada. Chino ya no le dispara a chino.


Contratan a sicarios, usualmente a través de bolseros, intermediarios que centralizan los servicios de la violencia para las mafias. Esos bolseros pueden ser de nacionalidad argentina, como Rolando Faeda, un joven con prontuario pesado que fue acusado de trabajar para una de las organizaciones más poderosas en el país, o pueden ser orientales mismos. El Juzgado N°42 a cargo de María Gabriela Lanz llegó en una escucha entre mafiosos a la voz de “Lao Ji”, un hombre del que nunca se supo nada. Era solo una voz en el teléfono, pero lo que decía era terrible: que sus chicos eran los mejores, que para los golpes grandes, para las cosas en serio, estaba él. También, puede pasar que no haya una tríada en el medio, que los supermercadistas decidan aniquilar a la competencia y llamen a un asesino directamente, algo que, según testimonios de sicarios, ya ocurrió.

Quienes trabajaron para la mafia coinciden: “Con los chinos no se jode”.

Y entre todo este caos, aparecen los barrabravas, mezclados entre todo el resto de la fauna del delito absorbida por los chinos. No tienen un lugar de privilegio en la estructura, al menos no hasta ahora, realizan las mismas tareas bestiales que años atrás llevaban a cabo pistoleros a bordo de motos enduro, ir a dispararle al que no paga. Los barras ni siquiera van a disparar en moto: van en coche.

Y es aquí donde, según los cálculos de la Justicia, entra “El Primo”.
Entre enero y marzo, el fiscal Musso tuvo en su escritorio al menos siete hechos de ataques sicarios a comerciantes chinos de su zona, todos en el radio de Benavidez y San Fernando con cinco heridos de bala. Uno ocurrido el 5 de febrero fue particularmente cruel: en un supermercado sobre la calle Brandsen, cerca de la estación de Carupá, un comerciante recibió un tiro en una pierna. Días antes, el padre de ese comerciante fue baleado en la panza, su celular le salvó la vida al amortiguar la bala. Un comerciante, supo el fiscal más tarde, les había exigido plata por supuestamente abrir su negocio cerca del suyo sin pedir permiso ni negociar, un tabú que entre comerciantes fujianeses se paga caro, con la mafia misma como árbitro.

Musso comenzó a investigar. Tres asiáticos fueron detenidos, uno quedó libre. Llegaron a oídos del fiscal historias de un pesado con base en la zona norte del conurbano, el nexo con las mafias de Capital, mientras intentaba desentrañar los chats en los teléfonos. No es fácil hacerlo; no suele haber intérpretes disponibles. Diez años atrás, un hombre que tradujo escuchas en una causa contra la mafia investigada por un fiscal porteño terminó muerto con un tiro en la cabeza, una leyenda negra conocida en el fuero penal.

Con el tiempo, Musso notó que el tirador era el mismo en cinco de los hechos que investigaba, un joven flaco, de unos 30 años, que caminaba con una renguera y que tenía el hábito de repetir la ropa en los ataques, de vestirse igual. “El Rengo”, lo apodaban. En marzo de este año, según la acusación en su contra, “El Rengo” ingresó a al supermercado El Siglo en Benavidez, para dispararle al dueño y a un custodio, con un pequeño baño de sangre a plena luz del día que fue filmado por los clientes del comercio y viralizado esa misma tarde. Ninguno murió, el caso fue investigado por la fiscal Laura Capra.
Así, los investigadores comenzaron a seguir las cámaras de seguridad. Se detectó a un remise a través de los peajes que rodean la zona norte. Ese remise, que llevó al “Rengo” al supermercado El Siglo, lo trasladó tras el ataque hasta una casa en la calle Vicente López en Sarandí, supuestamente para entregar de vuelta el arma del ataque. Hubo otros viajes del “Rengo” para ir a buscar pistolas, o directivas.

Después, alguien declaró: dijo que en esa casa vivía un hombre al que llamaban “El Primo”, que “era barra” y que “andaba con fierros”, que era el encargado de entregarle las armas al “Rengo”, del cual se supo su nombre, Marcio. Musso también averiguó su ocupación: parrillero en un puesto de choripanes cerca de La Bombonera.

“El Rengo” fue arrestado en Quilmes el 28 de abril por la Departamental Tigre de la Bonaerense. Su carpeta en el Ministerio de Seguridad bonaerense reveló antecedentes por el delito de robo en poblado y en banda. Lo habían detenido en septiembre de 2019 en Dock Sud, acusado de salir a robar como miembro de la barra de San Telmo. La víctima fue el utilero de su propio club. Le quitaron un bolso con camisetas a cinco cuadras de la cancha.

Ese testigo también entregó una descripción del “Primo”. Curiosamente, encajaba con la del tirador del ataque al supermercado de la calle Brandsen.

La casa de Sarandí fue allanada esta semana, “El Primo” estaba ahí. No sabían su identidad de antemano: resultó ser el hijo de Richard Laluz. Daniel Gastón, paradójicamente, tuvo trabajos en blanco según sus registros, había trabajado en 2019 para una empresa de seguridad privada que pujó, por ejemplo, para ganar una licitación en la UBA. Fue detenido e indagado ayer por Musso. Daniel Gastón negó todo, tampoco había un arma en su casa. El testimonio de ese testigo, hasta ahora, es la principal prueba en su contra.

Marcio y Daniel Gastón no son los pioneros en el rubro, si es que son realmente culpables. El primer barra en caer por vínculos con la mafia china fue Jorge Alberto Karmazín, “El Karma”, jefe pesado de la hinchada de Tristán Suárez.

Karmazín tiene su historia. Fue parte de la vieja Hinchadas Unidas Argentinas, el intento de ONG de los barras de clubes como Platense e Independiente con capos como “El Raba” Torres o “Bebote” Álvarez. Estuvo preso con una condena a tres años de cárcel, se escapó de una comisaría en marzo de 2017 con ayuda de varios cómplices en una camioneta mientras se disponían a trasladarlo al penal de Sierra Chica. Volvió a entregarse diez horas después.

En junio de 2019, “El Karma” fue detenido por orden del fiscal Martín Conde de Quilmes. Su auto fue usado en un ataque en donde la cajera de un supermercado de San Francisco Solano fue baleada en una pierna. Tiempo antes, el comercio había recibido el clásico apriete de la mafia china, una hoja A4 con ideogramas, un número de teléfono y otro número: 30 mil dólares.

jueves, 28 de mayo de 2020

EL MITO DE LA SOSTENIBILIDAD DE LA DEUDA



Por Héctor GIULIANO

(27.5.2020)

El 22.5 se produjo el vencimiento del período de gracia para el pago de unos 500 Millones de Dólares (MD)[1] de intereses por Bonos Globales 2021, 2026 y 2046, que el Ministro de Economía Guzmán anticipó que según común acuerdo de partes no se pagarían en término porque se están concluyendo cambios importantes para mejorar la Oferta de Canje a los Fondos Buitre que se encuentran negociando con el gobierno Fernández.
El propósito declarado de las autoridades argentinas es no entrar en Cesación de Pagos formal (Default) y llegar así a un nuevo acuerdo con los bonistas en base a una Sostenibilidad de la  Deuda Pública que les garantice el futuro plan de pagos de nuestro país.
Sin embargo, no está claro que se entiende por Sustentabilidad o Sostenibilidad  de la Deuda.

El cómico Groucho Marx[2] decía que “el Matrimonio es la principal causa de Divorcio” y parafraseando esta cita podríamos decir que “la Deuda es la principal causa de Default”.
O sea, que si no nos hubiéramos “casado” con el Sistema de la Deuda no tendríamos problema de Default.
Es la burlesca obviedad de que si no hubiésemos contraído pasivos impagables no correríamos riesgo de incumplimiento de los mismos y que mientras nos mantengamos dentro de este Sistema de retro-alimentación de la Deuda nunca vamos a salir de la trampa de Deuda Pública Perpetua que rige el país desde hace más de 40 años y, por ende, vamos a estar siempre sujetos a riesgo cierto de Default porque el Default es consustancial al Sistema de la Deuda.
Dicho con otras palabras: si no hubiera Deuda se evitaría el problema endémico de que periódica – por no decir continuamente – tengamos el peligro de caer en Default por una nueva Crisis de Deuda, es decir, de caer en cesación de pagos formal y no “virtual” o potencial producida siempre por la misma insuficiencia de no poder pagar los servicios de la Deuda.

Con una importantísima aclaración: que no sería cualquier Deuda la causa inexorable de un Default sino la toma sistemática de Deuda sin capacidad de repago la que conlleva el problema cíclico de ese Default.
Y esto vuelve a replantearse hoy con la nueva reestructuración de la Deuda en curso por la administración Fernández.
Porque la Argentina, a contrario sensu de lo que dicen las autoridades y los economistas del establishment, no tiene Liquidez ni Solvencia para hacer frente a sus obligaciones, como no sea refinanciando sistemáticamente la totalidad de sus vencimientos bajo régimen de Deuda Perpetua.
Por lo tanto, la formulación correcta y completa del razonamiento sería ésta: que la Argentina – como la mayoría de los países del Mundo – está hoy en la práctica nuevamente al borde del Default porque los sucesivos gobiernos, todos los gobiernos, han venido y siguen suscribiendo obligaciones de Deuda sin la más miserable demostración de capacidad de repago y consecuentemente viven expuestos siempre al riesgo cierto de default.

Y esto ocurre así – en la etapa contemporánea del macro-endeudamiento nacional – desde hace más de 40 años, desde el gobierno del Proceso Militar (1976-1983) hasta nuestros días; sin solución de continuidad.
Peor aún, este esquema tiene una apoyatura fáctica y también académica que se define tradicionalmente diciendo que “no hay problema en tomar Deuda sin capacidad de repago” porque el Capital o Principal nunca se devuelve sino que se refinancia sistemáticamente y el único problema práctico es tener los fondos suficientes para pagar los servicios de Intereses de la Deuda y refinanciar o reestructurar permanentemente el Principal.

Esto es, el roll over o renovación de todas las obligaciones a su fecha de vencimiento vía novaciones de deuda - con el mismo acreedor o con terceros - lo que significa vivir pagando eternamente Deuda Vieja con Deuda Nueva.
Y merced a ello quedar habilitado entonces por el Capital Financiero-Bancario para poder tomar más Endeudamiento.
Este principio constituye la base fundamental de todo el Sistema de la Deuda Perpetua que hoy condiciona la Finanza, la Economía y la Política de los Estados y particularmente las del Estado Argentino ya que, por definición, una Deuda impagable se convierte inexorablemente en una Deuda Perpetua.

Un razonamiento así concebido y desarrollado a imagen y semejanza del interés de los Acreedores, que son los Capitales Financieros Internacionales que dominan el Mundo.
Y es en este contexto que hay que entender el significado de la idea de Sostenibilidad de la Deuda Pública enunciada actualmente por el gobierno Fernández en el marco de la nueva ronda de negociaciones con los Acreedores Financieros con el propósito de lograr una enésima reestructuración de la Deuda Externa del Estado.

LA CUESTIÓN DE LA DEUDA SOSTENIBLE

A diferencia de lo que normalmente se cree – o se le hace creer a la gente – el objetivo de la Oferta de Canje elevada a los Acreedores (que ya ha sido rechazada en su versión original) no es un arreglo que le permita a la Argentina cancelar y liberarse de la Deuda en curso de discusión sino sólo definir los términos de su renovación, es decir, de cómo reciclarla una vez más en la Historia reciente de modo que, re-estructurada la Deuda Actual como Deuda Vieja pateando los compromisos vigentes para adelante, el país pueda volver a colocar Nueva Deuda en el Extranjero.[3]

Esto es, que las tratativas en curso no son para salir ni para liberarse del Sistema de la deuda sino al revés, para quedarse dentro del Sistema.
Esta idea viene acompañada de otras, que conllevan también la paralela expectativa de abrir un mayor Mercado Local de Deuda en Pesos a los fines de captar más fondos para la cobertura de las necesidades de financiamiento del Estado. Y todo ello mediante la colocación de futura Deuda Sostenible.
Pero qué se entiende, en realidad, por Deuda Sostenible?
En la definición del Gobierno – Presidente Alberto Fernández y Ministro de Economía Martín Guzmán dixit – conceptualmente se trata de nueva deuda re-estructurada que se pueda pagar, que la Argentina quiere pagar y sobre cuya legitimidad y/o regularidad no se plantea reserva alguna.

De la propuesta hecha por la Argentina a los Bonistas no surge, empero, una demostración de la capacidad de repago del arreglo ni de cómo se lograría su cumplimiento en  valores absolutos de divisas a pagar.
Porque lo concreto es que para firmar cualquier arreglo el país debe garantizar un Acuerdo General de Pagos – a los Acreedores Privados y a los Organismos Financieros Internacionales (FMI, Banco Mundial, BID, CAF y Club de París) – que comprometa por largos años a los sucesivos gobiernos nacionales a obtener el Superávit Fiscal Primario suficiente para poder cumplir el pago de los Servicios de la Deuda Pública y con ello seguir refinanciando el Principal a futuro.

Más para alcanzar tal superávit, en el plano interno el Gobierno debe condicionar ese cumplimiento a un Plan de Ajuste Fiscal necesario que le permita el objetivo citado.[4]
De allí que el nuevo Presupuesto dependa fundamentalmente del arreglo a que se llegue con los Acreedores y con el FMI.
Ese Acuerdo – cuya negociación está en curso – implicaría el roll over o renovación/refinanciación de las obligaciones y habilitaría con ello a la Argentina a volver al Mercado Internacional de Capitales, es decir, a colocar más Deuda Externa.[5]
En síntesis: que la idea de Sostenibilidad de la Deuda no es acabar con la dependencia financiera del Sistema de la Deuda Pública sino quedarse en el Sistema, refinanciar las obligaciones existentes y volver al Mercado de Capitales para tomar más Deuda.  

ERRÓNEA ESTRATEGIA DE NEGOCIACIÓN

En condiciones lógicas – lo hemos dicho muchas veces – el nuevo gobierno Fernández, frente a la Crisis de Deuda insostenible heredada de la administración Macri, debiera haber hecho primariamente tres cosas: 1. Definido su Programa Económico, 2. Con ese plan, haber solicitado facultades especiales limitadas por Ley del Congreso para poder llevarlo a cabo, y 3. Con el Plan y con la Ley de Emergencia en la mano haber salido a negociar con los Acreedores financieros del Estado la reestructuración de la Deuda.
Pero el presidente Fernández hizo las cosas al revés: 1. Primero se hizo otorgar Poderes Especiales irrestrictos por el Congreso a través de la Ley de Emergencia Pública general 27.541, contando así con una suerte de “cheque en blanco” para firmar cualquier cosa, 2. Con estas facultades abiertas ello salió a “negociar” con los Bonistas (que son los poderosos nuevos Fondos Buitre que entraron a controlar la Deuda en coordinación con el anterior gobierno Macri) sin argumentos de cobertura por condicionalidades fijadas según Leyes Nacionales, y 3. Pospuso todo Programa Económico – incluyendo el Presupuesto del Ejercicio 2020 – subordinándolo al resultado del acuerdo con los Acreedores de la Deuda.

Sobre esta base, el Ministro de Economía  Martín Guzmán presentó una Oferta de Canje que planteaba básicamente lo siguiente:
a) Un Monto de quita promedio sobre el Capital de sólo 5.4 % sobre el Valor Nominal de los Bonos Elegibles, que son 21 bonos emitidos bajo Ley Extranjera por unos 66.500 MD. Una concesión inicial muy importante dado que la mayoría de los nuevos Fondos Buitre habrían comprado esos títulos a raíz de la Crisis de Deuda Macri de Abril del 2018 cuando cotizaban a 40, 35 y hasta 30 % de su valor.
b) Un reperfilamiento de los vencimientos de Capital a 10-17 años (2030-2047) con  Plazo de Gracia para no pagar ni Capital ni Intereses hasta Noviembre de 2023, es decir, hasta la finalización del mandato Fernández, lo que obviamente significa pactar hoy para que la cuenta de la Deuda Externa la pase a pagar el próximo gobierno.
c) Una Tasa de Interés promedio de los nuevos bonos a emitir (10 en total) del 2.33 %, comenzando con 0.5 % a fines del 2023 y creciendo luego gradualmente hasta el  4.875 % (casi el 5 %), mientras que la Argentina hoy está pagando por los  títulos actuales una tasa promedio del 7 %, con rendimientos del 8-10 % o más (que son las tasas de Títulos Públicos en Moneda Extranjera más altas del Mundo).

Ciertamente, el detalle de la Oferta es muchísimo más complejo pero éstos son los valores promedio generales de referencia.
Esta Oferta de Guzmán – como es sabido - fue rechazada de plano por los Fondos Buitre acreedores, que están reunidos en tres grupos coordinados entre sí, y entonces el gobierno Fernández – dando marcha atrás a su planteamiento inicial de “oferta única e inamovible” (porque la misma, según las autoridades,  representaba las posibilidades máximas de pago del país) – encaró inmediatamente una continuación de las negociaciones con los bonistas sobre la base de “flexibilizar” la propuesta mejorando las condiciones originales.
Para ello, se prorrogó unos días más el plazo de las negociaciones en curso para poder llegar a un acuerdo con los acreedores antes del 2.6, suspendiendo transitoriamente hasta entonces la política de “pago mientras se negocia” que se viene llevando a cabo por el gobierno Fernández desde el comienzo de su gestión, allanándose así al interés de los acreedores para no formalizar un nuevo Default de la Argentina.

Pero esto se hace precisamente al costo de seguir pagando intereses mientras se negocia, pese a la Crisis de Deuda existente y a los efectos ruinosos de la pandemia de Coronavirus que se está viviendo sobre la actividad económica y sobre las Finanzas del Estado, estimándose que desde su asunción en Diciembre hasta la fecha el gobierno habría pagado ya unos 5.000 MD o más por concepto de Intereses.
En la práctica, esto equivaldría a una Prima o Premio para los tenedores de bonos por el tiempo que duren las negociaciones – con lógico cargo para el Fisco – con lo que se terminaría integrando una suerte de Pago inicial al Contado dentro del futuro Acuerdo, que ahora se da por descontado.

Empero, esta práctica está fuera de los cánones normales que se siguen en estos casos, porque en todo estado concursal – sea público o privado – rigen las reglas de lógica típicas de una convocatoria de acreedores, que empiezan con la suspensión de pago del Capital y la interrupción del devengamiento de los Intereses a Pagar.
El gobierno Fernández, en cambio, optó por la fórmula más desfavorable para la Argentina, que es la de “pagar mientras se negocia”, que tiene la doble desventaja de mantener la sangría financiera fiscal por Intereses y debilitar su capacidad negociadora frente a los negociadores, que pasan a arbitrar los tiempos de las tratativas dado que el tiempo les juega a su favor: cada día que pasa siguen percibiendo altísimos intereses por los bonos actuales mientras los bonos futuros – dada la fortísima caída de las tasas internacionales - se pactarán seguramente a niveles inferiores.

En consecuencia, la declarada voluntad pagadora a ultranza de la administración Fernández unida al alto costo financiero que paga durante las negociaciones – hoy temporariamente suspendido hasta el 2.6 - preanuncia un acuerdo más favorable para los Fondos Buitre, lo que explica por qué la cotización de los bonos argentinos sube en el exterior y correlativamente baja el nivel de la sobre-tasa por Riesgo País.
La prórroga del plazo de presentación de la contra-oferta Guzmán  a los acreedores ha abierto ahora un breve compás de espera mientras se desarrollan las negociaciones finales, que se mantienen bajo hermetismo informativo y con el adicional de una “invitación” del Ministerio de Economía a los Acreedores – cediendo a una exigencia de los mismos – de firmar Acuerdos de Confidencialidad que amparen legalmente el secreto de las tratativas por la reestructuración de la Deuda.

En síntesis: que la administración Fernández no sólo habría manejado mal la estrategia de negociación seguida con los Fondos Buitre sino que, además, ha tenido que retrotraerse de la propuesta original, comprometerse a mejorarle los términos de la misma a los acreedores y aceptar mantener el secreto de las negociaciones en curso.

LA CONSPIRACIÓN[6] DE LA DEUDA MACRI

El presidente Macri recibió del Kirchnerismo una Deuda Pública de 254.600 MD[7] – sólo en cabeza del Estado Central – y la dejó en 336.000 MD al 31.12.2019, es decir, que la aumentó  en unos 81.500 MD aunque, en realidad ese aumento fue mucho mayor.[8]
Pese al discurso del Des-endeudamiento, la administración K había incrementado la Deuda en algo más de 100.000 MD durante sus 12 años de gestión dado que en su asunción durante el Segundo Trimestre de 2003 la había recibido por unos 150.000 MD.

Pero el gobierno Macri no sólo aumentó la Deuda en un cuatrienio casi tanto como en toda la Década y pico Kirchner sino que empeoró gravemente su composición[9] y su perfil de vencimientos[10] llevándola a un nivel inmanejable:
Esto es, que Macri empeoró la composición de la Deuda heredada del Kirchnerismo por aumento del Stock y por acortamiento de los Plazos, dejándole una situación explosiva a la nueva administración Fernández, una maniobra absolutamente grave e inmanejable que, sin embargo, el entonces candidato presidencial no impugnó ni denunció oportunamente.

Peor aún, después de elegido presidente y durante los primeros tiempos de su gestión, Alberto Fernández planteó la situación financieramente desastrosa heredada, el estado de “virtual default” de la Argentina, la culpabilidad de la administración Macrista y la co-responsabilidad del FMI por la nueva Crisis de Deuda; pero luego mutó su discurso impersonalizando sus críticas a la gestión Macri (mientras el ex presidente se llamó a silencio y pasó tranquilamente a la “clandestinidad” ante la Opinión Pública), omitiendo toda denuncia sobre los negociados macristas de la Deuda y aliándose con el FMI en el marco de las negociaciones con los bonistas, que son los nuevos Fondos Buitre que pasaron a controlar la Deuda Externa Argentina con la Crisis del 2018.
De esta manera, el tándem Macri-Fernández sancionó los términos totalmente desfavorables para nuestro país del nuevo Megacanje en curso como producto de aceptar en los hechos la conspiración de la administración Macrista hecha en coordinación con los Fondos Buitre y el FMI en contra de los intereses financieros del Estado Argentino.

EN CONCLUSIÓN:

El presidente Alberto Fernández se muestra hoy muy firme, aseverativo, duro e inflexible en materia de Coronavirus con una política preventiva que está ocasionando graves daños a la salud física y psicológica de la población y consecuencias desastrosas para la Economía y para las Finanzas Públicas del país.
Pero notablemente se presenta a la vez muy elástico, relativo, permisivo y flexible cuando se trata de la Crisis de Deuda en sus tratativas con los acreedores financieros del Estado pese a que la Argentina hoy no tiene ni liquidez ni solvencia para poder afrontar sus obligaciones externas e internas contraídas, no tiene perspectivas de mejorar su desequilibrio fiscal y se sigue buscando un arreglo con los acreedores privados, el Fondo Monetario y el Club de París sobre la base de mejorarles las condiciones de pago que sólo pueden ofrecerse a costa de mayores ajustes fiscales de la Argentina.

La falsa antinomia gubernamental acerca del dilema entre la Vida y la Economía soslaya que la Economía está parada pero la Deuda no, y que las consecuencias de “pagar mientras se negocia” se dan en medio de una crisis que hoy inhibe cualquier proyección financiera a futuro.
El paro de la Economía por parte del Gobierno, invocando los peligros de la pandemia del Covid 19, acentúa la insostenible situación del Déficit Fiscal y del Endeudamiento Público del Estado; pero mientras este proceso se agrava día a día las autoridades, desde su asunción en Diciembre pasado, han mantenido la política favorable a los acreedores de “pagarles mientras se negocia”, habiéndose llegado así a un límite de tiempo y manejo de crisis para alcanzar el arreglo de un nuevo Megacanje con los Acreedores que ahora se aspira lograr en poco tiempo más.

Y esto se ha hecho y se sigue haciendo en base al falso criterio de que es conveniente exhibir la mejor “voluntad de pago” posible frente a la realidad de una Deuda Impagable, de que es necesario cubrir los servicios de Intereses mientras se negocia un enésimo acuerdo de refinanciación de la Deuda y de que, una vez definidos los lineamientos del nuevo Plan de Ajuste Fiscal que será necesario para cumplir el neo-Megacanje, la Argentina va poder retornar al Mercado de Capitales, para volver a endeudarse.
La tríada Gobierno-Economistas del Establishment-Medios sigue vendiendo a la Opinión Pública la falsa idea de que el futuro Acuerdo de Canje debiera ayudar a salir de la actual Crisis de Deuda para llevar a cabo una Política de Crecimiento Económico que haga sostenible la Deuda mientras que, a contrario sensu, la Deuda es el principal obstáculo del Crecimiento.

Y la clave del problema de fondo reside en que el nuevo arreglo que se busca con los acreedores no es para salir del Sistema de la Deuda Perpetua que rige nuestro país desde hace 40 años sino, por el contrario, para quedarse una vez más dentro del mismo.
Un Sistema que se rige bajo el error conceptual de que la Crisis Argentina – que es una Crisis Financiera y no Económica – deviene del mal manejo de las Finanzas del Estado con Déficits Fiscales que se cubren con Deuda, considerando la Deuda una consecuencia del Déficit, cuando en los hechos la cosa es al revés porque la Deuda es la principal Causa del Déficit.   






[1] Las abreviaturas MD/M$ y B$ significan Millones de Dólares/Pesos y Billones de Pesos respectivamente y se expresan siempre con redondeo, razón por la cual pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.
En muchos casos, estas cifras pueden citarse en monedas equivalentes (≡).
[2] No confundir a Groucho Marx con el ideólogo comunista Carlos Marx ni, en la Argentina, con el Licenciado Daniel Marx, hoy asesor financiero del gobierno Fernández y ex funcionario de administraciones anteriores siempre en materia de endeudamiento y canjes de bonos que resultaron fracasados (Alfonsín 1985-1987, Plan Brady Menem-Cavallo 1992-1993 y Megacanje De la Rúa-Cavallo 2001).
[3] La totalidad del Capital o Principal de la Deuda siempre se refinancia hasta el último centavo: según el Proyecto de Ley (PL) de Presupuesto 2020 – elevado por el gobierno Macri al Congreso en Setiembre pasado pero cuyo tratamiento está suspendido ad referéndum del nuevo Megacanje de Deuda en curso de negociación – este año le caían al Estado vencimientos de Capital por 52.000 MD, que se renovarían en su totalidad y además estaba previsto tomar otros 43.000 MD de Deuda Nueva. En total, Operaciones de Crédito Público por 95.000 MD.
[4] De hecho, el Gobierno Fernández está dando cumplimiento parcial a dos de las tres Reformas Estructurales pactadas en el Acuerdo Stand-By (SBA) del 2018 con el FMI, firmado por la administración Macri: 1. La Reforma Laboral, cuyo objetivo es abaratar el Costo de la Mano de Obra bajando los salarios reales de los trabajadores, y 2. La Reforma Jubilatoria, cuyo objetivo es reducir el peso de las Jubilaciones/Pensiones cambiando la Movilidad Jubilatoria.
Una tercera reforma, la Reforma Tributaria, se encuentra actualmente en estudio por parte de una Comisión Especial que funciona bajo condiciones cerradas al conocimiento público en el ámbito del Ministerio de Economía.
[5] El PL de Presupuesto 2020 – como se ha explicado en la Nota 3 – contempla el refinanciamiento íntegro del Principal de la Deuda contra el pago creciente de los servicios de Intereses: 1.2 B$ (≡ 18.000 MD, al tipo de cambio previsto de 67 $/US$), de los que entre un 15 y un 20 % se capitaliza por anatocismo.
[6] La palabra Conspiración proviene de Conspirar – del latín Conspirare - y hace referencia a la unión de varias personas en contra de su superior o soberano para hacerle un daño; y aquí se aplica para caracterizar el comportamiento fraudulento contrario a los intereses del Estado a través de la toma sistemática de Deuda Externa impagable cuyos efectos caen sobre todo el Pueblo Argentino.
[7] Saldo al 31.12.2015 de 222.700 MD + Deuda con Holdouts contabilizada como Contingente por 11.500 MD + Cupones PBI por unos 13.500 MD + 6.900 MD adicionales por recargos devengados de Intereses Punitorios/Resarcitorios, Honorarios/Gastos (que luego fueron reconocidos por Macri) correspondientes al fallo Griesa = 254.600 MD.
[8] Durante sus 4 años de administración Macri tomó Deudas por valor de 464.100 MD, de los cuales 296.600 MD correspondieron a Cancelaciones/Amortizaciones, esto es, a refinanciaciones sistemáticas de vencimientos, de modo que el saldo neto de aumento resultante fue de 167.500 MD.
Pero ocurre que en el mismo período, como producto de sucesivas macro-devaluaciones, la Deuda en Pesos – expresada en Dólares – tuvo una fortísima licuación, con ajustes por Tipo de Cambio y también CER por el equivalente a 84.200 MD, lo que da así una variación neta por aumento de la Deuda (+/- otros rubros menores) de los 81.500 MD citados (aunque el importe por sumatoria daría algo más, 82.500 MD; y por diferencia de saldos, 83.300 MD),
Este punto es importante porque se relaciona con la estructura del endeudamiento macrista y su perfil de vencimientos, conforme se explica en los párrafos siguientes de la presente nota...
[9] Al 31.12.2015 – final del gobierno de Cristina Fernández - el 57.2 % de la Deuda dejada por la administración kirchnerista era Deuda Intra-Estado, el 30.7 % era Deuda con Acreedores Privados y el 12 % con Organismos Internacionales (OI: Banco Mundial, BID.CAF y Club de París).
Al 31.12.2019 – final del gobierno Macri – la estructura había pasado a ser: 40.0 % Deuda Intra-Estado, 37.3 % Privados y 22.7 % OI (con la incorporación del FMI).
Con un cambio importante registrado durante el último año de gestión Macri: que a fines de 2018 la Deuda con Acreedores Privados era el 44.6 % de la Deuda Total y la de OI 17.4 % pero durante ese ejercicio macrista gran parte de la Deuda con Privados – mayoritariamente Deuda Externa – se traspasó en casi 30.000 MD (27.500: de 148.100 a 120.600 MD) al FMI con el salvataje del Stand-By.
[10] La concentración de vencimientos de Deuda en Letras de Tesorería y Bonos de Corto Plazo dejada por la administración Macri era de casi 80.000 MD (exactamente 78.900) para el 2020: 63.600 MD de Capital y 15.300 MD de Intereses (cifra esta última que incluso es discutible por la forma de cálculo, porque es menor que la que figuraba prevista en el PL de Presupuesto y por la existencia de anatocismo debido a la capitalización de parte de los Intereses a Pagar).