lunes, 15 de julio de 2013

UN MODELO DE POLÍTICO CATÓLICO


Así calificamos a nuestro maestro, el Dr. Carlos Caballero, de quien existe en Internet una breve biografía que reproducimos a continuación, por considerarla objetiva y respetuosa. Luego agregamos nuestra opinión.

Carlos José Caballero

(Córdoba, 1917 - 1981)


Nació en la ciudad de Córdoba el 13 de septiembre de 1917, y estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba, recibiéndose con la especialidad de derecho laboral y Ciencias Sociales. Con posterioridad, fue profesor de ética y de historia argentina en la escuela superior de comercio “Manuel Belgrano” de su ciudad natal, profesor de ética, derecho constitucional y aeronáutico en la Escuela Militar de Aviación, profesor de economía política y doctrina social en la Universidad Católica de Córdoba.
Se desempeñó como juez en lo civil entre los años 1950 y 1955, siendo a partir de este último año y hasta 1956, camarista del trabajo. Ocupó la presidencia del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Córdoba de 1966 a 1967.

En septiembre de 1967 es nombrando Gobernador en la provincia de Córdoba. Asumió el día 13 de septiembre, e inmediatamente nombró al Dr. Luis Martínez Goletti como ministro de gobierno, al Dr. Alfredo Lozada Echenique, en la cartera de hacienda (quien sería sustituido en octubre de 1968 por el Dr. Miguel A. Rodríguez de la Torre), al Ing. Roberto Amengual, en la de obras públicas, al Dr. José M. Fragueiro, en la de educación y cultura y al Dr. Carlos Consigli, como ministro de salud pública.

Caballero da comienzo a su gobierno en un ambiente donde predominaban las huelgas, la lucha sindical, el terrorismo y los movimientos estudiantiles. El 10 de octubre de 1967 se dirigió a la localidad de Obispo Trejo (departamento Río Primero) y dos días después a Deán Funes (departamento Ischilín), dirigiéndose posteriormente a Marcos Juárez, Río Cuarto, Miramar, Elena, y otros puntos del interior de la provincia; dichas recorridas tenían por finalidad tomar conocimiento cercano de las necesidades del mismo.

Después del movimiento de protesta del 29 de mayo de 1969, el Cordobazo, el gobernador Caballero vio sumamente debilitado su gobierno, siendo reemplazado en ese cargo a mediados de junio. Posteriormente, el doctor Carlos José Caballero siguio su vida como embajador argentino en La República del Perú, desde febrero de 1970 hasta enero de 1971.

Es recordado como un hombre probo, justo, amable. Sus alumnos siempre lo han reivindicado como a un verdadero maestro y un gran patriota.

Wikipedia



Comentario:

Caballero fue una de tantas personalidades malogradas en la Argentina para la vida pública.  Con esta expresión queremos significar que no pudieron aplicar plenamente su capacidad y experiencia en la acción cívica, para la que tenían vocación, y a la que dedicaron mucho esfuerzo, descuidando sus intereses personales.

Al Dr. Carlos Caballero, lo conocí cuando ya estaba retirado de la función pública. Eso no le impedía manterner intactas sus inquietudes, que canalizaba en una entidad: la Fundación de Acción Social, desde la que procuraba difundir ideas, analizar la realidad nacional, y constituir equipos de gobierno.

En el plano personal, Caballero recibía en su casa una vez a la semana a algunos jóvenes, a los que transmitía generosamente sus conocimientos, con el método de la mayéutica. Con su guía me inicié en el estudio de la política, desde una perspectiva católica. Con él viajé a Buenos Aires, en su viejo auto Citroen, para asistir a un congreso de la Ciudad Católica, obra de formación para la acción, fundada por el intelectual francés Jean Ousset.

La Ciudad Católica, cuyo órgano de expresión era la revista mensual Verbo, estaba basada en tres requisitos precisos:
- Referencia habitual a la Doctrina Social de la Iglesia (disciplina que Caballero enseñó en la Unversidad Católica de Córdoba).
-  Postura clara frente a las diversas modalidades del totalitarismo moderno y de la subversión anticristiana.
- Sentido de la eficacia basada en la diversidad y complementariedad de las obras, excluyendo toda tendencia al monolitismo en la acción.

Quienes fuimos sus alumnos, aún extrañamos su hombría de bien, sus análisis precisos, y los consejos para la acción práctica en orden a contribuir al bien común argentino.

Córdoba, 15-7-2013


Mario Meneghini

viernes, 12 de julio de 2013

¿HACIA DÓNDE DAREMOS EL SIGUIENTE "PASO"?



 Acercándose lentamente las próximas Elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) nos encontramos con los matices que suelen dibujar los fenómenos electorales, cada vez que éstos tienen lugar.

En ellos suelen manifestarse sentimientos de los más variados, entre los que se destacan los fanatismos, que nunca faltan, tanto a favor (como es el caso del “voto a ciegas” donde se pondera a una persona o partido por sobre las ideas o el proyecto que representa) como en contra (“voto castigo”) de los representantes a elegir; las adhesiones parciales (“votar al menos malo”) o totales a un partido, una idea, o un proyecto; la indiferencia política, como síntoma claro de una sociedad egoísta, inmadura y caracterizada por una cabal desaprensión social; y por último, están los que se sienten “silenciados” ante la falta de representación en la esfera política, por no encontrar canalizadas sus ideas, valores y principios.

La gravedad que encierra la crisis de representación política actual se pone de manifiesto si consideramos que la comunidad política tiene su origen y fundamento en la sociedad civil, a la cual debe servir. El fenómeno es complejo. Por un lado podemos mirarlo desde la óptica de los representantes que surgen, o debieran surgir, como consecuencia o fruto de determinados intereses, necesidades y aspiraciones de diferentes sectores.

Sin embargo, hoy parece darse el proceso inverso, es decir, surgen los candidatos y luego se buscan adhesiones para tener algún sector que representar. Suele darse, también, un posterior alejamiento de los candidatos en relación a la realidad inicial a la cual deben su origen. Esto último puede deberse al desentendimiento, voluntario o no, del “representante” para con el conjunto social; o bien, debido a que el cuerpo social no se involucre lo suficiente para madurar una propuesta representativa adecuada. Consecuentemente, cabe destacar que el Sistema Representativo estará en falta, en tanto no se escuchen todas las voces, resonando éstas en la esfera política, y construyendo, de este modo, una sociedad que nos involucre a todos.

Si, como enunciamos en el párrafo anterior, los partidos y representantes surgen como fruto de determinados intereses, necesidades y aspiraciones de sectores sociales, cabe preguntarnos: ¿cuáles son los valores sobre los que la sociedad se está construyendo? El pasado 30 de Mayo el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, ha dicho que  “entre el odio y el fanatismo se necesita un punto de encuentro“. Siendo benevolentes podríamos decir que entendemos cuál es el sentido de dicha frase. Sin embargo, creemos que el hecho de no considerar la importancia del contenido de las palabras utilizadas no debe pasar inadvertido, pues nada bueno puede surgir tras el encuentro entre el odio y el fanatismo.

Bien decía Leonardo Castellani que “el que no respeta mucho las palabras, no respeta mucho las ideas. El que no respeta mucho las ideas, no respeta mucho la Verdad. Y el que no ama enormemente la Verdad, simplemente se queda sin ella. No hay peor castigo”. Creemos que la pérdida de respeto hacia la Verdad explica cabalmente esta crisis, que se pone de manifiesto en la ausencia de los Valores Fundamentales, los cuales, de estar presentes, deberían inspirar a toda idea, ya sea aquella representada políticamente como la exigida por la sociedad.

Para salvar esta crisis de representación urge recuperar lo que debe ser el alma de la política, es decir, la vocación de servicio, la cual purifica y da sentido al poder. La misma, se verá sacrificada cada vez que el afán egoísta por el poder y las riquezas, se encarguen de pervertir la búsqueda del Bien Común, haciéndola estéril.

Vemos cómo los partidos políticos se van desdibujando, al ir perdiendo la columna vertebral de los valores que deben constituirlos. Han dejado de ser una escuela cívica para los ciudadanos, olvidando, al mismo tiempo, la elección conforme a la mayor aptitud y competencia que deben definir a sus representantes. Bueno sería que no se deje de lado la cultura nacional, entendida ésta como la savia de todo pueblo, siendo necesaria una purificación de todos los contaminantes seculares e ideológicos, que nos han hecho perder la identidad, como fruto de un fenómeno globalizante y despersonalizante de alcance masivo. Dicho fenómeno ha dañado el patrimonio moral buscado desde los inicios, haciéndonos perder de vista la dignidad de toda persona humana, de la familia y en definitiva, de la Patria, en pos de un individualismo cada vez más acentuado y que preocupa.

Recuperar el sentido último de nuestra Nación en la conciencia ciudadana es el único camino para paliar las consecuencias nocivas de esta crisis. Como sociedad debemos exigirnos que nuestros dirigentes se caractericen por su magnanimidad (donde su única grandeza sea la del sacrificio propio en pos de Bien Común), por su honestidad, por su solidaridad y el compromiso verdadero con el pueblo a quien representan y a quien se deben y, finalmente, por su austeridad, dejando de lado cualquier tipo de privilegios irritantes y desproporcionados en detrimento de la sociedad.

Resulta escandaloso en nuestros días, percibir la amplia brecha social entre distintos sectores del pueblo, donde solo algunos tienen acceso a las diferentes oportunidades que debieran ser garantizadas en forma universal. Lastiman los numerosos ejemplos de la clase dirigente que, una vez en el poder, se han enriquecido abruptamente, olvidando la razón de ser de su función.

Bien lo dibujó Tomás Moro al decir: “En efecto, vivir uno entre placeres y comodidades, mientras los demás sufren y se lamentan a su alrededor, no es ser gerente de un reino sino guardián de una cárcel”. Esto, no es otra cosa que solo un matiz más del grave problema moral que, como Nación, estamos atravesando sin inmutarnos, expresándose claramente en quienes debieran representarnos.


ArgentinosAlerta

EL JUEZ VUELVE A LA CARGA



Por José Antonio Riesco
Instituto de Teoría del Estado

El conocido penalista, y actual miembro de la Corte Suprema de Justicia, doctor Eugenio Raúl Zaffaroni, siempre tiene buena prensa cuando se le ocurre incursionar en asuntos políticos. Su apoyo al anteproyecto del senador kirchnerista Marcelo Fuentes de instituir un Consejo Constitucio nal –para que asuma ciertas competencias sustantivas de la Corte--  aunque tiene aspectos jurídicos, por la circunstancia en que se lo promueve, no hay dudas que integra el pleito que el gobierno lleva contra el Alto Tribunal.

Ahora el Dr. Zaffaroni se reitera. Son de público y notorio sus relaciones más que funcionales con el Poder Ejecutivo, cuanto su estrecha amistad con el vicepresidente Amado Boudoú. Parte de ese “oficialismo” fue su reciente voto en disidencia cuando la Corte declaró la inconstitucionalidad de aspectos fundamentales de la ley 26.855 sobre reformas en el Consejo de la Magistratura.

Semejante solidaridad con la campaña kirchnerista contra la indepen  dencia del Poder Judicial no deja bien parada a la conducta del citado magistrado. Si se trató, como de hecho lo fue, de un ataque a la entidad institucional del Poder del Estado que él integra, lo  menos que debió mediar de su parte era abstenerse en la votación, acaso para quedar a mano ”con Dios y con el Diablo”.. Por que nadie ignora, ni en el país ni en el extranjero, que la pretendida castración al mandato del art. 114 de la Constitución tiene por finalidad dominante, a futuro, la impunidad para los actos de corrupción de los  funcionarios hoy en ejercicio.

Sobre este nuevo capítulo de dicha acción contra la Judicatura –en el proyecto destinado a la creación de un Consejo Constitucional--  no se puede probar, pero tampoco negar la co-autoria del propio Dr. Zaffaróni. Por algo el apuro en avalar el mismo, haciendo confusas argumentaciones para descalificar el procedimiento en vigencia en cuanto al control de constitucionalidad de leyes y decretos.

No se precisa cuestionar la mejor prestación del servicio de Justicia que, para ciertos respectos, podría brindar un Consejo Constitucional; pero tampoco adherir al mismo invocando la “democratización judicial” que, como están las cosas en el país, nada se ganará transfiriendo al clientelismo y a los príncipes del  comité la selección de los magistrados.

Para sustituir el “control difuso” de la constitucionalidad  --o competencia de todos los jueces argentinos ante un caso concreto--  es imprescindible no olvidar que tal sistema es una de las garantías que en el país existe en beneficio de los derechos y obligaciones.  Es el más cercano a los medios,  a veces magros, del ciudadano común; mientras el que ahora se proyecta, por la concentración jurisdiccional que implicaría, siempre importará llevar el caso judicial aun nivel muy elevado de gestión y costos. O sea acudien do a la Capital Federal  desde un lejano pueblo del interior. Y donde, con forme a la experiencia europea, no siempre priva una respuesta impecable de Justicia.

La propuesta del senador Fuentes sólo podría llevarse adelante mediante la reforma de la  Constitución, ya que se trata, nada menos, de sustraerle a la Corte Suprema las competencias fundamentales que expresamente le confieren los arts. 116 y 117. Lo que advierte del innegable carácter político del asunto, y no del mejor, en un régimen que desespera de  reformismo para, de paso, colar la “re-reelección” de la Reina Cris. De todo lo cual se escapa un tufillo K de politiquería.

También surge de la afirmación del juez Zaffaroni, al vincular su apoyo a la propuesta del nombrado senador, con la recomendación de incorporar el  “sistema parlamentario” o sea aquel que, con sus variantes, funciona en las naciones europeas. Ya en otra oportunidad y con mayor extensión el Dr. Zaffaroni propuso lo mismo, pero con notoria prescindencia de las condiciones históricas y socioculturales que puedan sustentar dicha novedad.

El “parlamentarismo” –donde el gobierno emana de la mayoría de legisladores en ejercicio--  se basa en un  “sistema de partidos políticos” que, en todo lo posible sean representativos, respetados y respetables. En lo cual resulta esencial la calidad de su dirigencia y, junto con ello, el rigor en  la selección de los candidatos. 

Nosotros, con sus excepciones, tenemos, para semejantes requisitos, el clientelismo y la compra-venta de punteros y votantes usando y abusando de los dineros públicos. No disponemos de dos o tres partidos sino de docenas y, además, una justicia electoral a veces dura con los buenos y tolerante con los amigos. Un frente de déficits y picardías que no cabe ignorar al proyectar novedades institucionales. A no ser que se confunda a Pichetto con Lisandro de la Torre.

Y quien lo hace –como el juez Zaffaroni-- no puede ocultar el designio partidista de su entusiasmo reformista, y sobre todo la ausencia de un auténtico y eminente sentido político en su propuesta. En temas donde no basta un discurso académico, abstracto e inoportuno. El señor Juez, seguramente, olvidó aquella sentencia que hace ya mucho, pero siempre válida, formuló el talentoso Georges Jellineck : “Sólo tiene sentido jurídico lo que es políticamente posible”. Incluso por que, en la Viña del Señor, lo políticamente posible supone una cierta dosis de ética y realismo.-


COMBATE A LAS DROGAS EN ARGENTINA


 Claudio Izaguirre


Ausencia deliberada.

La Auditoría General de la Nación a través del Auditor General, Leandro Despouy, informó que en Argentina hay una ausencia deliberada del gobierno nacional para combatir el narcotráfico, lo que deja muy en claro que las advertencias puntualizadas por la Asociación Antidrogas de la República Argentina no eran exageradas.

“La señora presidente Cristina Fernández de Kirchner -indicó Claudio Izaguirre- prefirió escuchar el susurro de los promotores del consumo de drogas y desestimar las advertencias que durante los últimos ocho años venimos marcando desde la Asociación Antidrogas, es más, no emitió sonido cuando Aníbal Fernández decidió encarcelarme el 28 de abril de 2008 y tampoco gesticuló cuando su ministro de justicia y luego jefe de gabinete, me inicio querellas en el fuero federal. La cárcel no me silencio, los juicios se los gané y ahora a días de la elecciones nacionales el tema le explota en la cara develando a Argentina como una NARCOREPÚBLICA.”

“Hoy gobernadores como el de Santa Fe y el de Tucumán, han decidido bajar los brazos, uno propone la droga libre y el otro afirma que al narcotráfico no se lo puede combatir. Pero todavía hay soluciones si el gobierno pone decisión y asume una lucha concreta y decidida contra los mercaderes de la muerte.”

“La Asociación Antidrogas de la República Argentina no solo resalta los yerros de esta década en la lucha contra las drogas, sino que aporta ideas políticas para iniciar acciones concretas en este camino, que servirán para frenar el avance del narcotráfico en el país.

Soluciones:

1) Crear campañas preventivas sostenidas en el tiempo en medios nacionales de comunicación hablando sobre los daños de la droga y en particular los de la marihuana.

2) Enviar a rehabilitación a los redactores y productores de los medios de comunicación que padezcan la enfermedad de la adicción.

3) Destrucción inmediata de las más de 1500 pistas clandestinas diseminadas en el norte de nuestro país.

4) Reposición del único hombre de sus filas que luchó contra el narcotráfico José Ramón Granero (al que le plantaron 8 kilos de cocaína en una camioneta para sacarlo del gobierno).

5) Cierre inmediato de los 750 pasos clandestinos con Bolivia.

6) Cierre inmediato de los 60 pasos ilegales con Paraguay.

7) Desarticulación completa de los 6 cárteles internacionales instalados en Argentina.

7-1) Cartel colombiano (domina desde la Isla de Cerrito en Chaco hasta el sur de Santa Fé utilizando sus puertos para la exportación de cocaína a Europa.

7-2) Cartel mexicano (están instalados en la zona de Pilar-Escobar-Campana-Zárate desde donde exportan cocaína a Europa).

7-3) Cartel peruano (gente de Sendero Luminoso que se encarga en Argentina de la producción y comercialización de cocaína desde distintas villas de emergencia).

7-4) Cartel paraguayo de Amambay (se encargan de la comercialización mayorista de marihuana cuyo cuartel central se encuentra en Villa Soldati).

7-5) Cartel dominicano (vendedores minoristas de todo tipo de drogas y tratantes de niñas para la prostitución. Sus dominios son delimitados por las avenidas 9 de Julio, de Mayo, Entre Ríos y Caseros en la Capital de la República.

7-6) Cartel boliviano (productores de cocaína que comercializan su producto en la franja central de la Argentina, su dominio es el barrio de Liniers).

8) Por decreto de Necesidad y Urgencia aumentar la cuenta de luz de cada familia en todo el país en el equivalente a un litro de nafta. Lo obtenido que vaya a cada intendencia y ese recurso sea utilizado para crear centros de rehabilitación de carácter gratuito. Las ciudades con más de 10 mil habitantes deberán crear espacios de internación para hombres, mujeres y niños menores de 14 años de edad. Cualquier desvío de estos fondos se penará con 10 años de cárcel efectiva al intendente responsable.

9) Persecución, detención y extradición de todos los extranjeros que no justifiquen su medio de vida opulenta, poniendo el acento en aquellos que viven en el barrio de Puerto Madero.

10) Persecución, detención y cárcel de los vendedores minoristas de drogas y de sus PROTECTORES, los que tendrán idéntica cuota penal que le toque a su protegido.

11) Las personas que detenten cargos públicos y que intervengan de alguna forma para aminorar la pena de un acusado por comercializar sustancias prohibidas, se le suspenden inmediatamente sus fueros y cumplirá la misma pena de cárcel efectiva que su protegido.

12) Por decreto de Necesidad y Urgencia se debe implantar la Ley de Derribo.

13) Por decreto de Necesidad y Urgencia se anula cualquier norma que impida a la Fuerza Aérea el control efectivo de la totalidad del espacio aéreo nacional.

14) Por decreto de Necesidad y Urgencia se debe aumentar en un valor idéntico al de treinta litros de nafta el sueldo diario de cada efectivo que revista en las fuerzas armadas y de seguridad.

15) Por decreto de Necesidad y Urgencia los actos de corrupción de empleados públicos del ejecutivo, legislativo, judicial, fuerzas armadas o de seguridad serán juzgados como homicidio simple y de cumplimiento efectivo.

16) Por decreto de Necesidad y Urgencia se prohíbe el acceso de los grupos de Reducción de Daño a los espacios de rehabilitación de adictos estatales.

Concluyendo:

La señora presidente de la Nación tiene aquí una manera de empezar una lucha concreta contra el narcotráfico, tiene para apoyarse a la ciudadanía que se encuentra en estado desesperante y a la ley 23.737 para aplicarla con toda rigurosidad.

Si queremos una Argentina libre de drogas no la lograremos escuchando a Aníbal Fernández, hay millones de argentinos honestos con posibilidades de ocupar cargos públicos que pondrían a la república de pie.

Claudio Izaguirre

Presidente


Asociación Antidrogas de la República Argentina

EL ASESINATO DE "EL LAUCHÓN" Y LA GUERRA ENTRE LA INTELIGENCIA K Y LA CIA



 Guillermo Cherashny

Paradójicamente, al mismo tiempo que la presidente decía días atrás que le corría el frío por la espalda por el espionaje de la CIA en la Argentina, sectores de inteligencia ligados al gobierno iniciaron una guerra que puede traer graves consecuencias. Si bien CFK acusó a la CIA, en realidad debió referirse a la menos popular National Security Agency (NSA), un cuerpo selecto que viene creciendo desde el atentado contra las torres gemelas y que el año pasado inauguró un gran centro de almacenamiento de datos. 

El caso es que la presidente estaría bastante disgustada con la SI (Secretaría de Inteligencia) debido al apoyo que ésta le presta al fiscal Alberto Nisman, que criticó severamente el Memorándum de Entendimiento con Irán. A esto se le sumó la declaración del Congreso de los EEUU criticando al gobierno por impedir el viaje de Nisman a ese país. 
En este contexto es que la SIDE paralela montada por el Jefe del Estado Mayor del Ejército, general César Milani, en combinación con el jefe de la bonaerense comisario general Hugo Matzkin, habrían puesto en marcha una operación para anular al mítico Antonio Stiusso. Éste es el jefe de contrainteligencia de la SI, cuyo poder se mantiene gracias a que conserva las escuchas telefónicas de altas figuras del poder. 

Stiusso tiene estrechas relaciones con varias agencias de EEUU y trabajó durante diez años haciendo inteligencia en la Triple Frontera sobre el Hezbollá y otros grupos terroristas. Por su parte, Matzkin no responde al gobernador Daniel Scioli sino al Secretario de Seguridad, teniente Sergio Berni. No se descarta que el agente de la SIDE Pedro Antonio Viale, alias “El Lauchón”, asesinado en La Reja, Moreno, hiciera algunos negocios con terrenos fiscales con beneficio personal. Pero la irrupción violenta del Grupo Halcón de la bonaerense en su domicilio volteándole la puerta de ningún modo podría atribuirse a una confusión. 

El dueño de casa salió armado y dijo: “chapa, chapa”, que es la forma por la cual se identifican las fuerzas en los enfrentamientos para evitar el fuego amigo. Sin embargo, el Grupo Halcón disparó directamente contra “el Lauchón”, cometiendo sin duda alguna un homicidio. 

Semejante alevosía no se justifica por la existencia de una causa judicial sobre narcotráfico que tramita el juez federal de Tres de Febrero Juan Manuel Cultota. Este sangriento episodio podría generar una cadena de respuestas por parte de la SI y también de la inteligencia americana, que ve con preocupación el giro chavista de Milani, destinado tal vez a hacer puntos con la presidente.

Una historia de escándalos

Otra interpretación del episodio, por cierto mucho menos verosímil, es que la bonaerense cometió en este caso un error fatal, parecido al de la masacre de Ramallo en 1999, al final de la gobernación de Eduardo Duhalde. Entonces, el Grupo Halcón abrió fuego sobre un grupo de asaltantes que huían de un banco con sus rehenes, matando a tres de ellos. También merece recordarse el fiasco del caso Candela, que hizo que Matzkin terminara abucheado por la gente. El caso de El Lauchón es más grave, porque desata un virtual estado de guerra con el organismo de inteligencia más importante del Estado.

Fuentes confiables aseguran que el fiscal de la causa acusaría al juez Culotta de haber actuado a sus espaldas ordenando el allanamiento al domicilio de El Lauchón. Ayer se consideraba inminente la detención de algunos integrantes del grupo Halcón por no seguir los procedimientos del reglamento. El juez no sólo no avisó al fiscal el allanamiento sino que los efectivos de la bonaerense no intimaron por megáfono como correspondía y optaron por voltear la puerta y asesinar a un agente de inteligencia que gritó: “chapa, chapa” para que no dispararan. Ayer se esperaba algún tipo de represalias en la guerra secreta que acaba de empezar.


InformadorPúblico, 12-7-13

EL MARTÍN FIERRO Y LA DIRIGENCIA POLÍTICA

        

                                                    Alberto Buela (*)

Desde Salamanca, en 1894 don Miguel de Unamuno fue el primero de los grandes pensadores que se ocupó del Martín Fierro, el poema nacional de los argentinos (1872/79). Y en ese escrito liminar dedicado al “docto y discretísimo don Juan de Valera” , trae una estrofa del poema gauchesco que bien puede  servir de definición para la chata dirigencia política actual:

De los males que sufrimos,
Mucho hablan los puebleros,
Pero son como los teros
Para esconder sus niditos;
En un lado pegan los gritos,
Y en otro tienen los huevos.

Si hay algo que caracteriza a la dirigencia política contemporánea es el simulacro. Primero, con un discurso político que  enuncia un compromiso pero con el que nunca se compromete  y segundo, porque en el mejor de los casos solo administra los conflictos pero no los  resuelve.
Todo ello bajo la mascarada de defender los derechos de los más necesitados levantando la bandera de los derechos de tercera generación, cuando no se cumplen ni siquiera los derechos humanos de primera generación como lo son el derecho a la vida, la libertad,  el trabajo y la seguridad.

Así, esta dirigencia política habla mucho - clase discutidora la llamó Donoso Cortés: “de los males que sufrimos mucho hablan los puebleros”-  pero disimula sus intereses de clase o personales en ese mismo discurso – para esconder sus niditos en un lado pegan el grito y en otro ponen los huevos-. Así los niditos y sus huevos son sus verdaderos intereses que están muy bien ocultados en su discurso político.

 El Martín Fierro representa figurativamente al pueblo argentino y lo que este pueblo sufrió después de la denominada dictadura de Rosas (1829-1852).
Los padecimientos del gaucho (el pueblo pobre) que comienzan con la caída “del dictador”, según el discurso político de entonces, son relatados por José Hernández en un poema épico de factura inspirada. Se produjo uno de los raros casos en que la inspiración supera la capacidad del poeta. O dicho de otra manera, el poema es superior a las cualidades naturales del poeta.
Se lo quiso imitar, plagiar, vilipendiar, censurar, silenciar pero siempre salió indemne. El Martín Fierro está ahí como un hecho irrecusable. Como el testimonio permanente de aquello que se debe hacer y no se debe hacer con el pueblo. Y en esto posee un valor universal pues es aplicable a toda latitud y gobierno político.
Pongamos por ejemplo, un caso conocido por todos los iberoamericanos, el de los dos últimos  gobiernos de España (Psoe y PP) cuyos dirigentes políticos han hablado mucho de los males que padece el pueblo español pero, por otro lado, aparecen los chanchullos, esto es, los niditos y los huevos, de esos mismos dirigentes.
Ahora bien, ésta que acabamos de hacer es la descripción de un fenómeno dado, pero ¿tiene el Martín Fierro alguna propuesta como para poder salir de tal estado de injusticia y opresión? Nosotros creemos que sí, aunque hay algunos ilustrados que afirman que no, como lo hace Rodolfo Kusch, cuando afirma muy suelto de cuerpo: Fierro…no nos dice en qué consiste la redención argentina.”  
Martín Fierro explicita esta redención, esta liberación de los males que padece el gaucho (el pueblo) a tres niveles:

a) a nivel de propuesta cuando afirma:

Es pobre en su orfandad
De la fortuna el desecho
Porque nadies toma a pecho
El defender a su raza;
Debe el gaucho tener casa,
Escuela, Iglesia y derechos.

b) en orden al método o camino a seguir:

Mas Dios ha de permitir
Que esto llegue a mejorar,
Pero se ha de recordar
Para hacer bien el trabajo,
Que el fuego pa calentar,
Debe ir siempre desde abajo

c) a nivel de conducción:

Y dejo rodar la bola,
Que algún día se ha de parar...
Tiene el gaucho que aguantar
Hasta que lo trague el hoyo,
O hasta que venga algún criollo
En esta tierra a mandar.

Estos tres niveles que destacamos marcan una línea clara y definida de los elementos que hay que tener en cuenta, necesariamente, para el buen gobierno:
a) las reivindicaciones que todo gobierno que se precie de justo, de cualquier latitud de la tierra, tiene que llevar a cabo para el “restablecimiento de la justicia” dándole a cada uno lo que le corresponde y al pueblo más pobre “casa, escuela, Iglesia y derechos”.
b) El origen último del poder debe nacer como el fuego siempre desde abajo. Esto va en primer lugar contra las tesis iluministas de que son los ilustrados los que saben gobernar. El sentido popular del Martín Fierro está acá presente pero no es un populismo bastardo que se reduce a “el pueblo siempre tiene razón”, sino que exige además que la voluntad de este pueblo sea como el fuego, pero no el que quema sino el que sirve para calentar. Reclama y caracteriza el poder como servicio.
c) Finalmente, se ocupa del conductor, del líder, del príncipe como decía los antiguos tratadistas. Y exige que éste tenga característica de criollo: O hasta que venga un criollo en esta tierra a mandar. Y acá tenemos que detenernos un poco, porque Martín Fierro no dice “un gaucho” sino “un criollo”.
Según nuestra información el primero que hiciera esta distinción fue Juan Carlos Neyra en un impecable, breve y profundo ensayo, no tenido en cuenta por la multitud de intelectuales cagatintas que han hablado sobre el Martín Fierro.  El concepto de gaucho implica una forma de vivir que necesariamente se da en el campo, en donde éste muestra todas sus habilidades camperas en el trabajo con la hacienda, todas sus pilchas, todas sus destrezas en juegos como el pato, la taba, la sortija y en danzas como el triunfo, el gato, la zamba, la cueca, la chacarera o el chamamé. En donde los silencios tienen sus sonidos y los trabajos sus tiempos en un madurar con las cosas, tan propio del tiempo americano.
¿Y lo criollo entonces?. Criollo es aquel que interpreta al gaucho y lo criollo es un modo de sentir, una aproximación afectiva a lo gaucho. Es por  eso que el gaucho es necesariamente criollo pero un criollo, puede no ser gaucho. De allí que esos viejos camperos de antes decían: Nunca digas que sos gaucho, que los otros lo digan de vos.
Así,  pudo acertadamente escribir, este olvidado ensayista: Si gaucho es una forma de vivir, criollo es una forma de sentir”  
El gaucho de alguna manera ha ido lentamente desapareciendo porque su forma de vida y de trabajo ha ido cambiando, mientras que lo criollo determina el aspecto esencial de nuestro pueblo.
Esa forma de sentir lo gaucho es la mejor defensa frente a la colonización cultural y la que nos determina como pueblos originarios de América con sus arquetipos emblemáticos como lo fueron el gaucho, el montubio, el llanero, el cholo, el huaso, el ladino, el boricua, el charro, el pila, etc.
Nosotros que no somos ni tan europeos ni tan indios somos los verdaderos y genuinos “pueblos originarios” de América y no como pretende el llamado indigenismo, que quiere construir una identidad en contra, básicamente, de España, renunciando a lo que ya se es. ¿O acaso Evo Morales, Correa, Chávez o Rigoberta Menchú son indios?. No, ellos son criollos que renunciando a lo que son, construyen un aparato ideológico para ser otra cosa.
Y esa “otra cosa” está al servicio de las iglesias evangélicas y mormonas norteamericanas o tiene sus oficinas en Londres como los pseudo mapuches del sur de Chile.
El hombre criollo que somos la inmensa mayoría los americanos que, cambiando lo que haya que cambiar, es como el tertius genus de San Pablo para definir a los cristianos que no son ni paganos y judíos (Gálatas, 3:28). Somos antropológicamente el producto más original que América ha dado al mundo. A ese carácter de “originales” no  podemos renunciar porque nos llevaría puestos a nosotros mismo transformándonos en “otra cosa”.
En cuanto a los indios, que también son inmigrantes en América, tienen sobre nosotros sólo la “originariedad”, la cualidad de haber llegado primeros, pero no la “originalidad” que es el carácter propio de nosotros los criollos respecto de todos los tipos humanos que pueblan en mundo. Esto es clave, si no se lo entiende, le pasa como a aquel paisano: Que hombre que sabe cosas, el hombre de este albardón, que hombre que sabe cosas, pero cosas que no son.
Vimos como el Martín Fierro puede leerse en clave política como un proyecto nacional donde, como dijo alguna vez el peronismo, hay una sola clase de hombre: el trabajador. Que en el caso del poema épico argentino-americano es el gaucho, y así lo dice sin ambages ni tapujos:

Soy gaucho, y entiendanló
Como mi lengua lo explica:
Para mí la tierra es chica
Y pudiera ser mayor;
Ni la víbora me pica
Ni quema mi frente el sol.


(*) buela.alberto@gmail.com
Arkegueta, aprendiz constante, mejor que filósofo
www.disenso.info


jueves, 11 de julio de 2013

DOCTOR EDUARDO NOVILLO SARAVIA

Acaba de fallecer nuestro amigo, el Dr. Eduardo Novillo Saravia, uno de los fundadores del Centro de Estudios Cívicos (1981), nombre sugerido por él, con el objetivo de agrupar a laicos católicos interesados en la actividad política.
Novillo fue un abogado destacado, que culminó su carrera profesional como Camarista del Trabajo. Pero antes de eso,  siempre actuó como un dirigente católico, consencuente con sus ideas. De sus acciones, podemos destacar, en el plano cultural su gestión como Presidente del Instituto Argentino de Cultura Hispánica (Córdoba), habiendo presidido el Congreso Internacional V siglos de Hispanidad, en 1992.
En el plano político, acompañó al Gobernador de Córdoba, Dr. Carlos Caballero (1967/69) como Secretario General de la Gobernación.
Eduardo, descansa en paz.

Mario Meneghini