lunes, 4 de abril de 2022

SERGIO, EL CONDUCTOR



Jorge Asís


Infobae, 3 de Abril de 2022

 

1.- MALABARISMOS

No es el hijo sufriente de padres separados que trata de intermediar entre las rencillas de mamita y papito.

 

Sergio Massa, El Conductor, es jefe minoritario de la Sociedad Todos, que gobierna la Argentina.

 

Pero hoy Sergio realiza malabarismos y contorsiones entre La Doctora, jefa y socia mayoritaria, y el CEO, el presidente Alberto Fernández, Otálora, ejecutivo altamente calificado.

 

El presidente maneja con severas improvisaciones el departamento de gestión con cinco o seis dependientes menores, ya habituados a los cambios de rumbo y de instrucciones. El pobre CEO se corrige, arruga, retrocede.

 

Aunque debe insistirse: Alberto dista de ser tonto. Al contrario. Es un perverso que emite, con frecuencia, tonterías.

 

Pero los jefes de la Sociedad Todos son dos, La Doctora y Sergio, en ese orden.

 

Y Alberto que, a través del promocionado ascenso por un tuit, se resignificó como estadista. Hoy supone, acaso embalado por los heroicos Espartacos, que se encuentra en condiciones de emanciparse.

 

Se atreve, con justo derecho, a discutir posiciones con la socia mayoritaria. Y enfrenta a La Doctora.

 

Cuenta también con el amontonamiento popular de los accionistas del Movimiento Evita. Es la pobreza institucionalmente fortalecida desde el Estado, que envía al choque, o al frente, a los enganchados del Polo Obrero y el conjunto multiplicado de sellos que se aferran a la gloria insuficiente del presupuesto.

 

2.- CUARTO PODER. EL INFLUENCER

 

Emergente inapelable del conflicto, Sergio es el socio minoritario que asume el rol de Canciller Interno. Para tallar entre las diferencias de la socia mayoritaria y el CEO. Con el complejo conglomerado de anexados.

 

Pero el Canciller Interno no debe turnarse solo en el limado de rencores precarios entre La Doctora y Alberto.

 

Debe encargarse de contener al cuarto factor. El heredero. Máximo, El Influencer. Hijo de La Doctora y líder unánime de La (Agencia de Colocaciones) Cámpora.

 

El Canciller Interno dista de ser gran receptor de afecto, o de simpatías, tanto de La Doctora como de Alberto.

 

Ambos le mantienen asignada la cuota aceptable de desconfianza justificada.

 

Pero Sergio conquistó el afecto político de Máximo, hasta casi transformarse en el preferido de la Agencia para protagonismos superiores.

 

“Nuestro candidato es Sergio”, confirma la atractiva muchacha de La Agencia.

 

Precisamente, es el acercamiento con Sergio de El Influencer y la Agencia lo que comienza a modelar la preferencia de La Doctora. Aunque aspira, sin decirlo, a ser presidenta. Otra vez.

 

A caballo del jubileo populista que irrumpe en el subcontinente. Y que incorpora pronto a Colombia y a Brasil.

 

Hasta el cierre del despacho, La Doctora se destacó por sus formidables equivocaciones en materia de selección. Sirvieron para desperdiciar dos años del proyecto político planificado para imperar durante el delirio de veinte años.

 

Para convertirse apenas en elemental gobierno de transición. Aunque Alberto crea estar en condiciones de ser contratado por otro ciclo.

 

Aunque la Sociedad Todos deba tolerar la impotencia del marco de inflación extraordinaria. Con la economía estallada y carente de energía, hasta la anímica. Y con la pobreza organizada para paralizar el país con cortes, acampes y quebradas.

 

A la inflación desenfrenada y a la creciente rebeldía social se le debe incorporar la patológica ausencia de conducción política.

 

Entonces la Coalición Todos se instala plácidamente en la antesala del fracaso.

 

Para asegurar el retorno de los que fracasaron como Juntos y pugnan por volver a fracasar.

 

3.- GÁRGARAS DE PODER

 

Lejos de las alegorías, todos los caminos conducen a Sergio.

 

El Canciller Interno se las ingenió con la oposición para salvarle la vida a Alberto. Con la estricta colaboración del Premier Manzur, El Menemcito, que le puso de regalo 16 gobernadores.

 

Para conciliar, en efecto, el acuerdo desastroso con el Fondo que produce el deshielo transitorio.

 

Y fue el Canciller Interno quien logró que Máximo no incendiara el Reichstag, con otro discurso rupturista como aquel del presupuesto.

 

Que El Influencer solo baje hacia la “pajarera” de los diputados con barbijo y vestido con ropas de fin de semana de muchacho austero, para votar en contra del acuerdo y callarse. Atornillarse a la virtud del silencio.

 

“Cuando se hacen gárgaras, siempre algo se traga”, confirma el sabio del arrabal.

 

Aquí las gárgaras son de poder. Entonces en el desbarajuste Sergio tragó un sorbo más del poder. Entre la desconfianza tiene la oportunidad providencial de elevar la imagen. Alterar el relativo índice de credibilidad, que deriva en negatividad. Se trata del índice adverso reproducido por sus propios errores. Por agrandamientos infatuados o jactancias irresponsables.

 

Pero sobre todo fue por la contundente estampilla de Ventajita que Mauricio Macri, El Ángel Exterminador, supo estamparle en la frente. Y por inspiración intelectual del (casi) exterminado Marcos Peña, El Pibe de Oro. Ex genio lateral que desperdiga méritos olvidados entre los diversos quioscos del Mercado de Juntos.

 

En la semifinal que disputan con elevada hipocresía los dos líderes fundamentales. El Ángel (del Bridge) y Horacio Rodríguez Larreta, Geniol, candidato natural del «establishment».

 

Pero Macri y Larreta están fuertemente irritados por los deslizamientos de la señora Patricia Bullrich, la Montonera del Bien que ya se lanza a mangar a los empresarios.

 

Patricia superó la categoría de instrumento del Ángel para lacerar a la señora María Eugenia Vidal, La Chica de Flores, y a Larreta.

 

Para ser, en adelante, competidora de los dos, de Geniol y del Ángel.

 

Aparte, no conforme, La Montonera del Bien se las ingenió, por la potencia de sus cotidianas entrevistas televisivas, para desplazar de la centralidad a la estancada señora Carrió, La Derrotada Exitosa.

 

Y contribuyó para «desangelar» a la esmerilada Chica de Flores. Para despojarle la portación sana de “ángel” y de “hada”.

 

4.- LA BREVE CENTRALIDAD

 

Para cerrar el círculo, la rotonda de caminos, debe subrayarse la cercanía del Canciller Interno con Larreta. El viejo amigo que enfrenta a quien le pegó la estampilla.

 

Y es también amigo de La Chica de Flores. Vidal, La Desangelada. Quienes los denigran aseguran que Sergio co-gobernó, en la práctica, con Vidal. En la provincia del pecado.

 

Debe agregarse la complicidad del Canciller Interno con Gerardo Morales, El Milagrito.

 

Otra magnitud que alude a la sentencia de “todos los caminos”.

 

Lo más grave de nuestro artista de variedades, es que debe encarar la proeza del equilibrio sobre un cable entre montañas desiguales, que los diversos cocodrilos tratan de morder.

 

El marco de coincidencia genera estragos. La atrocidad social con la aceleración inflacionaria y la fragmentación política.

 

“Todo pasa”, como decía el pensador Julio Grondona.

 

Todo puede ser estropeado por la brevedad. Como diariamente los precios en los anaqueles, la difusa alegría o la centralidad fugaz.

domingo, 3 de abril de 2022

OTRA DIPLOMATURA PARA LA REVOLUCIÓN

 


(Curso en el Instituto Scannone de la Universidad de San Isidro)


CATAPULTA, 29-3-2022


Artillero: Augusto Padilla

 

 

La semana pasada denuncié el convenio firmado entre la Pastoral Social y la Universidad Nacional de Lanús, un reducto castroguevarista de pura cepa, que se encargará de dictar la Diplomatura en Pensamiento y Dirigencia Política.

 

Y hoy debo ocuparme nuevamente de la Universidad “Dr.Plácido Marín” que depende de la diócesis de San Isidro, Según el primer artículo de su Estatuto, su  misión es “preparar integralmente a sus alumnos en orden a formar personas en el marco de una cosmovisión cristiana, a fin de lograr y promover profesionales comprometidos en la transformación de la realidad social que les toque vivir.”

 

En cumplimiento de esa misión de “transformación de la realidad social”, la Universidad acaba de anunciar el lanzamiento de la Diplomatura en Filosofía de la Liberación dirigida por Enrique Dussel, un cato-marxista  que vive  en México, país donde se refugió en los años 70, antes de ser detenido por el gobierno militar.

(Sobre Dussel ver http://catapulta.com.ar/?p=11563 y sobre la Universidad de San Isidro ver http://catapulta.com.ar/?p=10114)

 

Advierto que esa “transformación de la realidad social” mentada por el Estatuto no dista mucho de lo que proponía Marx en su Tesis XI sobre Feuerbach: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”

 

Juzgue el lector los Objetivos de la Diplomatura:

 

Generar y fortalecer lazos institucionales con Universidades y otras instituciones del campo intercultural, popular educativo y de la investigación social.

Profundizar el enfoque geopolítico desde distintas corrientes críticas del Pensamiento Decolonial Latinoamericano en general y de la Filosofía de la Liberación en particular.

Fortalecer el trabajo de las Asociaciones de Filosofía y Liberación Latinoamericanas para promover espacios de reflexión históricamente contextualizados, que contribuyan a pensar nuestras realidades locales.

Promover una Red de Pensamiento filosófico desde la corriente Filosofía de la Liberación con estrategias de diálogo y vinculación con los movimientos sociales organizados y emergentes, a fin de alimentar el debate a partir de las reales prácticas liberacionistas.

Y por si hubiese alguna duda sobre el potencial subversivo de la Diplomatura, estos son los temas de uno de los módulos:

 

Módulo II: Procesos políticos emancipatorios en Nuestra américa en clave de la Política de la Liberación

 

Clase 8: La revolución cubana: re-emergencia del pensamiento latinomericano como posibilidad de futuro.

 

Contenidos: La revolución Cubana como hito que abre un nuevo momento histórico en Nuestra América; cúlmine de un largo proceso de liberación nacional y faro para los pueblos del denominado “tercer mundo” y de América Latina. Proceso que pone en debate las causas y consecuencias del imperialismo norteamericano y que promueve, como hecho inaudito, la vía socialista. Síntesis entre nacionalismo revolucionario, concepción del pueblo como sujeto histórico y la adaptación de la historia propia en pos de una transformación definida como socialista. Emancipación sin “calco ni copia”.

 

Revolución cubana como proceso que permite darle nuevo impulso a las ideas, paradigmas, y teorías emancipatorias existentes, producto de las condiciones históricas que permite su desarrollo y expansión. Hipótesis de que no hay Filosofía de la liberación, Teología de la liberación, pedagogía de la liberación o proceso que pueda pensarse por fuera de lo establecido hasta 1959 sin la revolución Cubana.

 

https://drive.google.com/file/d/1n0Ifa6u4nx1TKdYDYQz00cTdFNB5ozMf/view?fbclid=IwAR26lYCcn99555mhBgaVfwfhfcsv-JsWrVaMKFRoL1G68eW7UEkJPGZLjt4

 

El docente a cargo del módulo será Gonzalo Armúa, un compinche de Juan Grabois, Armúa es Secretario Ejecutivo de ALBA ( Articulación Continental de Movimientos Sociales y Populares), una plataforma cuyo propósito es “la construcción de un proyecto político emancipatorio para y desde los pueblos, que represente la riqueza y diversidad de la lucha anticapitalista, antiimperialista, anticolonialista, antirracista, feminista, eco-socialista, por un socialismo indo-afro nuestro americano; en diálogo y sinergias integradoras con otras redes, plataformas y articulaciones.

 http://albamovimientos.net/nuestro-proyecto/

 

Por su funciones en ALBA, Armúa está relacionado con la Marcha Patiótica y el Congreso de los Pueblos, frentes de superficie de las FARC.

 

No sorprende entonces que la Diplomatura haya sido presentada por David Choquehuanca, ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia y ex secretario de ALBA. Cuando murió Castro, así lo despidió el canciller: “Hermano Comandante Fidel Castro siempre estarás en nuestros corazones, en nuestra mente, en nuestras luchas e iluminando el camino de la hermandad mundial…. https://hi-in.facebook.com

(....)

¡Dios nos libre!

 

 

RENDICIÓN INCONDICIONAL ANTE EL FMI

 


Por Héctor GIULIANO

(1.4.2022)

 

Probablemente el Acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) firmado por el gobierno Fernández-Fernández (FF) y aprobado por el Congreso de la Nación pase a constituir uno de los hechos más infames de la Historia Financiera de la Argentina.

Este acuerdo significa primordialmente tres cosas:

1. Una convalidación formal del Stand-by (SBA) Macri del 2018 y la consiguiente renuncia a formular objeciones sobre lo actuado por el FMI, esto es, una aceptación por partida doble que inhibe cualquier posible reclamación o replanteo futuro al respecto.

2. Un allanamiento a las exigencias de ajuste financiero del FMI en materia monetaria, cambiaria y fiscal, que estamos y vamos a seguir pagando los argentinos – a corto, mediano y largo plazo - al servicio del Sistema de la Deuda Pública y del Capital Financiero, bajo un mecanismo de servidumbre ante los compromisos asumidos y sujeto a la auditoría permanente del Fondo.

3. Un interrogante acerca de la posibilidad de cumplimiento efectivo del nuevo acuerdo que deja expuesto aún más al país y colocada una “soga al cuello” al gobierno FF más grande y pesada que la que asumió el propio Macri, ya que tanto la Junta Directiva como la Directora-Gerente del Fondo están enfatizando los “altos riesgos” que el nuevo acuerdo supone.

Este negociado del nuevo Acuerdo con el Fondo, realizado por el tándem FF-Macri, deja así encadenada a la Argentina sine die – formalmente, desde ahora hasta el 2034 - y lo hace en condiciones peores que las aceptadas en la veintena de anteriores acuerdos suscriptos con el FMI.  

 

EL AJUSTE DESDE ANTES QUE EL ACUERDO

La variable clave de la nueva modalidad de ajuste financiero-fiscal del FMI aplicada por la Argentina es la Inflación que – como hemos visto en trabajos anteriores – cumple la doble función de licuar el Gasto Público administrativo y social (Remuneraciones, Jubilaciones/Pensiones y Planes Sociales) mientras acrecienta la recaudación tributaria por aumento de las bases imponibles (casos de IVA, Ganancias, Bienes Personales, Impuesto al Cheque,  Impuesto a la Riqueza y alto componente tributario de las tarifas de Servicios Públicos. Además que paralelamente se incrementan los valores por revalúo inmobiliario que benefician también a las Provincias y Municipios.

Ya desde la gestión Macri y durante todo el período que va del actual gobierno hasta la fecha la Inflación se ha constituido en la principal herramienta de ajuste recesivo dentro de la “nueva receta” del FMI, por la cual se disminuyen los ingresos reales de la población a través de la Política de aumentos salariales, previsionales y sociales en general por debajo del aumento de los precios de la Economía.[1]

Y todo ello, permitiendo las remarcaciones sistemáticas de precios por parte de las empresas que manejan en forma oligopólica los mercados sectoriales,  sin atreverse a montar verdaderos sistemas de controles de precios y, por el contrario, apelando a planes inoperantes como Precios Cuidados y búsqueda de acuerdos de Precios que – como se ha demostrado en la práctica – no han servido para frenar los aumentos en los bienes y servicios, empezando por los más graves de todos, que son los que tocan al sector alimentario.

Dicho con otras palabras: que el gobierno FF – pese a su discurso público “para la tribuna” – en los hechos ha venido siendo cómplice de la alta Inflación que sufre la Argentina y que este proceso inflacionario ha revertido en su beneficio en línea con las exigencias fiscales del FMI.

 

LA NUEVA SERVIDUMBRE FINANCIERA

Las condiciones de sujeción a los requerimientos de resultados por parte del Fondo no sólo se han mantenido hasta el presente sino que sus condicionamientos se agravan más todavía con la firma del nuevo acuerdo; acuerdo éste que tiene carácter de Tratado Internacional y ha sido aprobado por amplia mayoría de la Partidocracia (Oficialismo y Oposición) como Ley del Congreso.

Una serie específica de medidas comprometidas por la administración FF a través del nuevo Acuerdo con el FMI permite entrever los hechos y los resultados de los principales requisitos aceptados:

a) Sustitución de la Emisión Monetaria – que no debiera tener costo financiero directo para el Estado – por Emisión de Deuda Soberana, que paga, en cambio, altísimas tasas de Interés (entre el 44 y el 46 % Nominales por obligaciones en pesos).

Con el agravante que la mayor parte de tales emisiones no van a parar a la Base Monetaria sino al aumento de los Pasivos Remunerados del Banco Central (BCRA) – por Leliq y Pases Pasivos - que se manejan a través de negociados secretos con el grupo de grandes Bancos (Nacionales y Extranjeros) que operan en la plaza local.

El pago de Intereses y/o su capitalización por anatocismo incrementan los Gastos Fiscales (porque son Gastos Corrientes) y también los Cuasi-Fiscales del Estado (por vía del BCRA), con lo que aumentan el Gasto Público general y consecuentemente el Déficit Fiscal. E inciden así simultáneamente – siguiendo la lógica de los propios portavoces del establishment - en la Inflación, dado que son también Gasto Público (aunque gastos de los que no se habla).

Es la tradicional y esencial diferencia entre la teoría de financiamiento gratuito por emisión monetaria y la teoría del financiamiento pago, con beneficio a los prestamistas, a través de Letras del Tesoro y Bonos Soberanos que pagan altas Tasas de Interés a favor de los acreedores.

b) Aumento directo de las Tasas de Interés – que se comprometen como Positivas o superiores a la Inflación – de modo de encarecer el financiamiento del Estado vía Deuda Pública, lo que obviamente también aumenta el Gasto del Estado y su Déficit Fiscal.

Con el agravante que la suba de las tasas oficiales sirve de piso a todas las tasas de interés del Mercado y, por ende, se transmiten al Sistema de Precios, provocando Estanflación: recesión por aumento del costo financiero de las Empresas (con traslado a Precios)  y paralela merma del poder adquisitivo de la gente. Lo que también deriva en más Inflación, como el punto anterior.

c) Aumento generalizado de Precios y Tarifas de Servicios Públicos, para reducir Subsidios que hoy paga el Estado, lo que también se traslada a los Precios y que se potencia a lo largo de toda la cadena de distribución de bienes y servicios.

Con el agravante que el usuario recibe así tales aumentos por partida doble: por un lado, como usuario directo, con el aumento de sus boletas; y por otro, por el aumento adicional de los precios producto del traslado que las empresas hacen de estos costos tarifarios a la gente (lo mismo que la mayor parte de los costos tributarios, que se los terminan pasando al sistema de Precios, ya que no existen controles al efecto).

d) Aumento del ritmo de devaluación diaria del peso de modo que el Dólar – o cualquier otra moneda en general – vaya aumentando progresivamente su valor al tipo de cambio oficial, lo que también es inflacionario en la Argentina porque toda variación del Dólar se transmite en la práctica, directa y/o indirectamente, a los Precios (más Inflación).

De todo esto surge así que los principales condicionamientos aceptados por el gobierno FF ante el FMI revierten - por servidumbre a las cláusulas impuestas - sobre la Economía Argentina con tendencia a ulteriores incrementos de la Inflación siendo entonces que, notablemente, la Inflación que es el principal instrumento de ajuste seguido por el tándem Macri-FF no sólo  continuaría sino que se acrecentaría más aún, acentuando la Receta Recesiva del FMI por la vía inflacionaria.   

 

PROYECCIONES FINANCIERAS Y POLÍTICAS

El gobierno FF no ha firmado una refinanciación directa del Stand-By (SBA) Macri del 2018 sino que lo ha hecho – y lo ha hecho por Ley del Congreso – de modo indirecto, lo que es importante destacar:

1. El Gobierno Argentino acepta el SBA 2018 y convalida así formalmente el negociado Macri-FMI, allanándose al cumplimiento riguroso de dicho acuerdo.

2. Para poder cumplirlo – dado que no tiene fondos porque carece de Liquidez y Solvencia para afrontar sus obligaciones de la Deuda Pública – el Fondo “lo ayuda” girándole a cuenta  cada uno de los vencimientos a medida que los mismos se van produciendo (vencimientos que arrancaron en Setiembre pasado y se prolongan escalonadamente hasta el 2024.[2][3]

3. Una vez cumplimentado por parte de la Argentina este período de 30 meses – con 10 auditorías trimestrales de por medio – el país entraría así en otro préstamo, independiente del anterior, bajo régimen de Facilidades Extendidas (EFF o SAF), con plazo 10 años y 4 de gracia, que empieza a regir desde entonces, de modo que los primeros pagos se realizarían a partir del 2026 y hasta el 2035.

Esto es, que el SBA y el EFF quedan diferenciados porque no hay refinanciación sino cumplimiento forzoso del SBA primero para – luego del período de pago durante los 30 meses citados – el FMI concede otro préstamo, que es distinto, pero por el pago de la deuda contraída por el primero. Lo que es un “detalle” para nada menor dentro de la operatoria jurídico-financiera impuesta por el Fondo.

Además, el nuevo Acuerdo no es solamente por los 44.500 MD de Capital (sin contar Intereses que superarían los 10.000 MD) sino que conlleva un adicional por unos 5.000 MD más, destinados a “refuerzo” de Reservas Internacionales del Banco Central (BCRA), con lo que además se explicaría así que las dos operaciones de crédito – SBA 2018 Y SAF-EFF 2022 – queden como operaciones independientes entre sí.

 

CONCLUSIONES:

El objeto primario concreto del nuevo Acuerdo aprobado con el FMI tiene claramente como finalidad convalidar lo actuado por el gobierno Macri y también el amparo del comportamiento del propio FMI, que otorgó el SBA 2018 bajo manifiestas irregularidades de no capacidad de repago del país y violación de su propio estatuto (Artículo VI) al concederle fondos a la Argentina que fueron destinados mayoritariamente a sostener la corrida cambiaria de ese año y la consiguiente Fuga de Capitales.[4]

Los nuevos condicionamientos aceptados por el Acuerdo no sólo implican un allanamiento de la administración FF a las exigencias del Fondo sino que le permiten a éste facultades de auditoría y toma conjunta de decisiones nuevas (por ejemplo, en materia de financiamiento de Obras Públicas y de Infra-Estructura) que vulneran la capacidad de decisiones nacionales propias en materias clave de su Política Económica y sobre todo Financiera.

Casi podría decirse que el rol a cumplir por el Ministro de Economía y el presidente del BCRA pasaría así tan a segundo plano que ambos se limitarían a convalidar lo autorizado por el FMI luego de sus auditorías periódicas.

Amén que los Comunicados de Prensa del FMI – que reflejan el sentido y la letra del Acuerdo firmado - dejan claramente consignado que las obligaciones pactadas son rigurosas, fuertemente condicionadas y, a la vez, de alto riesgo de incumplimiento (!), por lo que se deja abierta la posibilidad de “recalibraciones” futuras en los planes previstos y algunos sospechan incluso una posible nueva refinanciación después del 2025, luego de cumplido los términos del SBA 2018.

Y todo ello, al amparo de una esperanza de cambios en la Política Argentina donde la variable de ajuste clave, que es la Inflación, es la que queda paradójica o sintomáticamente menos garantizada y más expuesta.

Horas oscuras esperan para nuestra Patria a la luz de ésta, que pasará seguramente a ser una de las claudicaciones más grandes de la Historia Financiera Argentina.

Con la aprobación de la Ley que convalida el nuevo endeudamiento con el Fondo se consolida uno de los más graves actos institucionales de sometimiento y traición de la Clase Política frente a los Intereses del Estado Nacional.

Esta Clase Política – Oficialismo y Oposición – comprende incluso las abstenciones y gran parte de los votos negativos por parte de legisladores que simplemente no quisieron quedar “pegados” formalmente a la aprobación del nuevo acuerdo de rendición incondicional ante el FMI pero que en la práctica lo posibilitaron por omisión y/o por inoperancia.

Paradójicamente, durante muchos años se le reclamaba al Congreso su intervención y no complicidad con el Sistema de la Deuda Pública debido a su negativa de tratar la Sentencia del Juez Ballestero del 2000 sobre la Causa Olmos I; esperando algunos ingenuamente una reacción de los legisladores frente al incumplimiento de sus funciones propias y correctivas de las maniobras de endeudamiento delictivo de los sucesivos gobiernos – desde el Proceso Militar hasta nuestros días – como si desde el Poder Legislativo existiera la posibilidad de revertir la trampa de Deuda Perpetua en que está metida la Argentina desde hace más de 40 años.

Pero cuando llegó el “momento histórico” en que el Congreso – como ahora - tuvo que pronunciarse expresamente sobre éste, uno de los casos más representativos de la corrupción del Sistema de la Deuda - obligado incluso por los términos de la Ley 27.612 (denominada eufemísticamente “Ley de Sostenibilidad de la Deuda Pública”, de Febrero de 2021) – la Partidocracia con representación parlamentaria, en lugar de votar en línea con los Intereses del Estado y el Pueblo Argentino, votó en cambio, y en forma abrumadora, por la rendición financiera incondicional ante el FMI.

 

 



[1] Según datos del Ministerio de Economía (MECON), Base Caja, en el Ejercicio 2021 los Ingresos Totales aumentaron 83.4 % en relación al año 2020 – ayudados por el fuerte proceso inflacionario – mientras que los Gastos Primarios (sin contar los Intereses a Pagar) aumentaron bastante menos, un 50 % (49.6); y dentro de ellos el paquete de Prestaciones Sociales lo hizo sólo el 32.6 %, precisamente por el mismo motivo (aparte de la sub-aplicación de la movilidad jubilatoria durante el 2020): que es la Inflación. De modo que así el MECON pudo mostrar el año pasado una reducción del Déficit Fiscal Primario del 44.0 %.

[2] El monto a refinanciar – dadas las sobretasas que paga el país por el SBA -  sería de unos 53.000 MD (Millones de Dólares): 44.500 MD de Capital más unos 10.000 MD de Intereses o más.

[3] Se establece un período de 30 meses para ello pero para garantizar su cumplimiento por parte de nuestro país se le efectuará un estricto seguimiento con auditorías periódicas trimestrales, que en caso de no cumplirse las metas cuantitativas financieras, cambiarias y fiscales comprometidas pueden dar lugar a la suspensión de los desembolsos y la consiguiente caída del acuerdo SBA (después que éste ya ha sido legalmente convalidado).

El fondo fija además toda una larga serie de cláusulas de sumisión que tocan a otros ámbitos de las Finanzas y la Economía Argentina y que – dadas las limitaciones de espacio de esta nota – no van a ser tocadas en el presente trabajo.

Empero, para quienes interese profundizar el conocimiento del tema se recomienda la lectura de un trabajo – que ya fue anteriormente adjuntado – de Javier Llorens, titulado “FMI: el obsceno pacto Guzmán–Georgieva es peor que el Roca–Runciman” (del 8.3.2022), que se encuentra en el sitio web: https://stripteasedelpoder.com/2022/03/fmi-el-obsceno-pacto-guzman-georgieva-es-peor-que-el-roca-ruciman/

[4] Macri vino a Gobernar con Deuda y, en línea con ese objetivo, aumentó la Deuda Pública durante su gestión – fundamentalmente en los dos primeros años (2016-2017) – en unos 82.000 MD, mientras que durante todo su mandato la Salida o “Fuga” de Capitales sumó 86.000 MD, lo que demuestra, en los números gruesos, que el principal destino de ese incremento de la Deuda del Estado se utilizó para favorecer el negocio especulativo-financiero con los grandes Fondos Buitre (Fondos de Inversión internacionales relacionados directa y/o indirectamente con su gobierno), con la venta de los dólares recibidos al Mercado y con el Tipo de Cambio relativo retrasado.

A 40 AÑOS DE UNA GESTA NACIONAL

 


Fernando Romero Moreno


Tradición Viva, 2-4-2022

 

Se cumplen en estos días  40 años de la recuperación temporal de las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur. Sería largo de explicar los fundamentos jurídicos que legitimaron en su momento el dominio español sobre las mismas y luego – por aplicación del principio “utis possidetis iuris”- nuestra soberanía sobre todo el archipiélago. Los ilícitos y transitorios asentamientos de Francia e Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVIII no lograron empañar la pacífica posesión por parte de España, desde su descubrimiento en 1520 por la expedición de Magallanes – 72 años antes del avistaje realizado por el marino inglés John Davis –  hasta la Declaración de nuestra Independencia en 1816.  “De 1520 es, precisamente, el mapa más antiguo donde, por primera vez, aparecen cartografiadas las Islas Malvinas”[1], denominadas en aquel tiempo como “Islas de Sansón”. Esto explica los reclamos diplomáticos de la Corona cada vez que se produjeron incursiones por parte de ingleses, franceses y holandeses, como los 27 nombramientos de administradores de las Malvinas hechos por España entre 1776 y 1810. En 1820, consumada ya nuestra Independencia, se tomó posesión de las Islas en nombre de las Provincias Unidas del Río de la Plata, izándose por primera vez el pabellón nacional. “Durante la década de 1820 los distintos gobiernos de Buenos Aires designaron gobernadores en Malvinas y legislaron sobre sus recursos pesqueros y el otorgamiento de concesiones territoriales”[2]. Don Luis Vernet fue nombrado, en 1829 su primer Comandante político y militar. Allí se trasladó “con su esposa María Sáez, oriunda de Montevideo, teniendo con ella una hija en Puerto Soledad: Malvina Vernet y Sáez.


La población que había en la isla era de entre 120 y 150 residentes en total, y estaba compuesta fundamentalmente por cazadores y pescadores”[3].  Es decir que el territorio hoy en disputa estaba poblado y tenía un gobierno local. Por aquellos años, el Imperio Británico tenía interés en ocupar las islas por razones geopolíticas, militares y económicas. Los ingleses habían sido rechazados heroicamente por los criollos con ocasión de las famosas Invasiones a Buenos Aires de 1806 y 1807, y volverían a ser derrotados por la Confederación Argentina en la Guerra del Paraná, entre 1845 y 1848. Pero la guerra civil de unitarios y federales, unida a la Expedición al Desierto para consolidar nuestra soberanía sobre parte de la Patagonia, impidió que nos defendiéramos con éxito de la violenta ocupación inglesa del 2 de enero de 1833. La protesta del entonces gobernador argentino en Malvinas, José María Pinedo, como la recuperación temporal de las mismas realizada por un grupo de peones capitaneados por el entrerriano Antonio Rivero  (conocido como el “Gaucho Rivero”) fueron inútiles.


Gran Bretaña, violando el Tratado de Tordesillas entre España y Portugal de 1494, el Acuerdo de Madrid entre España y el Reino Unido de 1670, el posterior entre ambos Estados de 1771, el Tratado de San Lorenzo del Escorial de 1790 y el de Amistad entre las Provincias Unidas del Río de la Plata e Inglaterra de 1825, ocupó de modo ilegal las Islas y a partir de 1843 envió los primeros colonos a un territorio que no les pertenecía.Dichos colonos son, en muchos casos, los ascendientes de los actuales habitantes de las Islas llamados “kelpers”, a los cuales Gran Bretaña y algunos intelectuales argentinos – contrariando  principios jurídicos de orden internacional, entre otros el de “integridad territorial” y el de “no prescripción de los derechos legítimamente adquiridos y conservados” – quieren otorgarles la “autodeterminación”, esgrimiendo la necesidad de custodiar, no los “intereses” (que la Argentina siempre prometió respetar), sino los “deseos” de los mismos. Naturalmente, si accediéramos a esa pretensión – que fue la utilizada por la diplomacia inglesa en 1982 -, los kelpers se constituirían en un estado independiente, integrante de la Comunidad Británica de Naciones.


Sostener esa hipótesis (que la ONU rechazó como contraria a derecho en relación al Peñón de Gibraltar), carece de fundamentos jurídicos adecuados y sería hacerle el juego al imperialismo inglés. Con maniobras de ese tipo las Provincias Unidas del Río de la Plata se desintegraron parcialmente en el siglo XIX, separándose de las mismas el  Alto Perú (hoy Bolivia), Paraguay, la Banda Oriental (hoy República Oriental del Uruguay) y las Misiones (tanto Occidentales como Orientales) que pasaron a manos de Brasil. Meditemos que mientras ciertos gobernantes argentinos esgrimían  esta indiferencia, que implicó una disminución de casi la mitad de nuestro territorio – con la pérdida de riquezas históricas, culturales, religiosas y económicas – Brasil y EE.UU, en la misma época,  no hicieron más que agrandar el suyo a costa de otras naciones…

 

Los sucesivos gobiernos que tuvieron a su cargo las Relaciones Exteriores de la Argentina, desde 1833 hasta la fecha, hicieron las reclamaciones diplomáticas de rigor, en una larga y pacífica protesta, impidiendo de ese modo la prescripción de nuestros derechos.  Gran Bretaña incurrió en cambio en numerosas contradicciones que, según la “doctrina de los actos propios”[4] del derecho internacional público, constituyen un argumento en contra de sus pretensiones, que se suma a  las ilícitas ocupaciones de 1833 y de 1982.  Inglaterra no sólo no hizo lugar a ninguno de los sucesivos planteos de la Cancillería argentina sino que desconoció de hecho las Resoluciones 1514 y 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas referidas – de modo indirecto o directo – a esta cuestión. Intereses militares y económicos llevaron, por el contrario a que Gran Bretaña fortificara militarmente las Islas- antes de 1982 -y realizara sucesivas exploraciones en busca de hidrocarburos, situación que se mantiene hasta el día de hoy, cuando se conjetura con seriedad no sólo la existencia de petróleo en la zona, sino la ubicación del mismo a una profundidad menor que en las aguas del Brasil. Por informes de las expediciones de las empresas que ilegalmente exploran la cuenca de Malvinas, se supone que allí hay grandes “reservas (…) de barriles de petróleo de calidad comercial”.[5]          

 

La posesión de las Islas Malvinas por parte de una potencia colonialista, además de la injusticia que de suyo comporta,  compromete nuestros derechos sobre la Patagonia y sobre la Antártida y  nos priva de los recursos naturales propios de dicho espacio geográfico.  Con el agravante de que, a partir de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa en 2009, Gran Bretaña consiguió que las Malvinas formen parte de la “región ultraperiférica de la Unión Europea”[6]. De ese modo, los 27 miembros de la Unión se han hecho “cómplices y garantes de la usurpación británica de las Islas”[7], europeizando su ocupación. De allí la importancia de “suramericanizar” el tema, teniendo en cuenta la solidaridad que la mayoría de las naciones hermanas de Hispanoamérica manifestaron durante la Batalla de 1982. Recordemos en especial el apoyo de Perú. Malvinas es no sólo una Causa Nacional de lo argentinos (sin distinción de clase, de partido o de sector) sino una Causa de la Patria Grande Suramericana y de toda la Comunidad Hispánica de Naciones. Generación tras generación, a los largo de cinco siglos, nuestros antepasados descubrieron, ocuparon y gobernaron esa porción de la Patria, y luego de 1833, la defendieron, tanto por la vía diplomática como por la militar. El último conflicto bélico, más allá de la derrota, de las imprudencias y de las traiciones, tuvo reconocidos actos de coraje que constituyen una verdadera gesta de nuestro pueblo. Gracias al mismo la Argentina redescubrió que tiene Héroes. No víctimas, sino Héroes, que encarnaron de modo paradigmático la virtud del patriotismo.


Por eso es importante recordar que una Batalla perdida no es una Causa perdida. Podemos afirmar con José Hernández, el autor del “Martín Fierro” que “absorberle un pedazo de territorio (a los pueblos), es un doble atentado, porque no sólo es el despojo de una propiedad, sino que es también la amenaza de una nueva usurpación”.[8] . Y preguntarnos, con el célebre político e intelectual nacionalista Ramón Doll,  qué significa, de hecho, el despojo de las Malvinas. “Ya podemos comprender perfectamente cuál es la función específica del dominio inglés sobre las Malvinas- decía en 1939-. Con respecto a la Argentina sirven como de una advertencia muda, como de un gesto simbólico de señorío sobre nuestro país. Desde el archipiélago malvinero, un inglés fue apostado ahí para que constantemente nos hiciera un signo imperativo de silencio y sumisión respecto a la situación de colonia vergonzante con que nos tiene subordinados. Adviértase fácilmente que la presencia de esa posesión inglesa, el recuerdo de que la obtuvo a base de la más cínica prepotencia, y el silencio irónico con que Inglaterra contesta nuestras reclamaciones, tienen una gran importancia psicológica sobre el espíritu público argentino (…).


Las Malvinas son en manos de Inglaterra algo así como la fianza o si se quiere la prenda (…) que simboliza la venta total de la soberanía argentina”[9]. En otras palabras, tenemos una superficie importante de nuestro territorio ocupado por una Potencia extranjera y colonialista.  La misma que – habiendo perdido gran parte de su Imperio – ejerce, en alianza con EE.UU, otros Estados del llamado Primer Mundo y poderosas multinacionales, el poder hegemónico dominante en el mundo actual. Ese poder con el cual tenemos una colosal e ilícita deuda externa y que, a través de organismos globales, fomenta la homosexualidad, el aborto, la contracepción, la ideología de género, el laicismo y el ataque constante a la Tradición católica de la Argentina.  No es un secreto para nadie ya, el papel que en todos  estos temas juegan la Fundación Ford, la Fundación Rockefeller, el Club Bilderberg, la Comisión Trilateral y sobre todo la Masonería inglesa, cuyo Gran Maestre es el Príncipe Eduardo, Duque de Kent. De allí también, el fervor no sólo patriótico sino también religioso con que muchos argentinos combatieron en 1982. Por lo demás, si tenemos en cuenta que según el informe oficial de la República Argentina presentado en 2009 ante la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, la superficie de nuestro territorio comprende unos 10.400.000 kilómetros cuadrados y no los 2. 791.810 km2 de la cartografía anterior (que no oficializaba el límite exterior de nuestra plataforma continental), la pérdida de las Malvinas e Islas del Atlántico Sur y sus espacios marítimos respectivos, significaría la de un total de 3 millones de km2, es decir cerca de un tercio de nuestra tierra.    

 

El patriotismo es una de las virtudes más importantes para un nación como la nuestra, sometida a un “colonialismo mental” desde hace casi dos siglos. Patria significa tierra de los padres y comprende todo el patrimonio material y espiritual heredado. Que estos 40 años de la Batalla del Atlántico Sur nos ayuden a ser conscientes de nuestra responsabilidad ante las generaciones pasadas y futuras, por esas tierras  donde descansan los restos de quienes dieron su vida por recuperarlas y en función de los cuales tenemos importantísimos intereses geopolíticos, militares,  económicos,  culturales y religiosos. Defendamos esta Causa y honremos a los Héroes que supieron derramar su sangre por la Soberanía Nacional.


 

[1] AA.VV, 1492-2010- Malvinas. Una perspectiva suramericana, Ediciones de la Universidad Nacional de Lanús (EDUNLA), Bs. As, 2011, pág. 93

[2] AA.VV, op. cit., pág. 110

[3] AA.VV, op.cit., pág. 117

[4] AA.VV, op. cit, pág. 133

[5] AA.VV., op cit., pág 80.

[6] AA.VV, op. cit. pág. 26

[7] AA.VV, op. cit. pág. 26

[8] AA.VV, op. cit. pág. 143.

[9] Doll, Ramón, Hacia la liberación, Biblioteca del Pensamiento Nacionalista Argentino, Ediciones Dictio, Bs. As., págs.. 366 y 369

viernes, 1 de abril de 2022

EN MEMORIA DE LA GESTA DE MALVINAS

 


Recuerdo de Alejandro  J. Betts

(malvinense, nacido en Puerto Argentino)


Carlos Alberto Del Campo

 

Alejandro Jacobo Betts nació en Malvinas en 1947, formó su familia (esposa y dos hijos), pertenecía a la quinta generación de colonos irlandeses y escoceses  isleños. Trabajó en tareas rurales, cursó estudios primarios y medios y luego contabilidad-economía por correspondencia en Londres. Su existencia fue testimonio de la durísima (y olvidable) vida que soportaba la población y la falta de expectativas sin futuro. Hombre particularmente inteligente, lector,  con amor a la historia argentina, conocía de la Vuelta de Obligado y de las Invasiones Inglesas, admiraba a los criollos que rechazaron la prepotencia colonial a la que fueron sometidos sus propios ancestros.

 

En 1971 ingresó a trabajar en la administración de las dependencias argentinas instaladas en las Islas: YPF, Gas del Estado y LADE. Dolorosamente perdió a su esposa muy joven por la insuficiente atención médica de la administración colonial. Asumió la crianza de sus pequeños hijos; con LADE conoció destinos de la República Argentina que solo ubicada en los mapas (Bariloche, Ushuaia, Buenos Aires). Quedó maravillado de lo desconocido por ellos.

 

Hace hoy 40 años, al arribar el desembarco, fue sospechado por la gobernación colonial de su amistad argentina que nunca había ocultado porque se había ocupado de estudiar la cuestión de soberanía leyendo los libros que compraba en sus viajes. El día de la rendición partió junto a los últimos prisioneros, conoció la desmalvinización del gobierno militar y la posterior del gobierno de la democracia. Le fue reconocido su empleo en Malvinas asignándosele un trabajo  en Córdoba.


Formó familia en Agua de Oro donde nacieron tres hijos. Viajó unas 30 veces a la ONU (como peticionario independiente defendiendo los derechos argentinos); fue miembro pleno del Comité de Descolonización; publicó los libros: “La Verdad sobre Malvinas, mi tierra natal”; “Malvinas, el Colonialismo residual”;  “Historia de las Islas Malvinas”; brindó decenas y/o centenares de charlas y conferencias en todo el país.


Fue candidato a Vice Gobernador de Córdoba (tuve el honor de compartir fórmula con él en 1995); fue reconocido  como VGM y distinguido como abanderado de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Nunca pudo regresar a su tierra dado que rechazó hacerlo con pasaporte del Reino Unido. Allá quedó su anciana madre (quien  llegó a conocer Córdoba), su hija, nietos y demás familiares con quienes mantuvo permanente contacto virtual. La muerte lo encontró a los 72 años de edad en Ushuaia el 13 de marzo de 2020.

 

Este 2 de abril se  lo extrañará por su historia y por su patriótica contribución a la Verdad de Malvinas.