lunes, 22 de julio de 2024

ROCCO BUTTIGLIONE

 


 “Necesitamos líderes que tengan entrañas de pueblo al servicio del Evangelio”

 

La Academia Internacional de Líderes Católicos abre su IX Diplomado de Doctrina Social de la Iglesia en Nueva York

El IX Diplomado Internacional de Doctrina Social de la Iglesia, promovido por la Academia Internacional de Líderes Católicos con la colaboración de ‘Vida Nueva’, es una realidad. Esta mañana tuvo lugar la apertura oficial de este itinerario formativo que se celebra desde hoy y hasta el 27 de julio en la Saint John’s University, la segunda universidad católica más grande de Estados Unidos capitaneada por los padres vicentinos.

 

“Queremos educar a una generación de líderes que sean como Lech Valesa lo fue en Polonia: que tengan entrañas de pueblo y cabeza de clase dirigente al servicio de la democracia y del Evangelio”, expuso Rocco Buttiglione, presidente de la Academia de Líderes Católicos y ex ministro de Estado de Italia.  El director de la Academia, José Antonio Rosas, precisó que el diplomado cuenta con 120 participantes, de ellos un centenar de laicos, procedentes de 20 países de 70 diócesis, desde Europa, América y África.

 

Ser auténticos

“Alimentemos la capacidad de ser auténticos y de vivir desde la caridad”, aseveró el cardenal venezolano Diego Padrón, que dirigió la oración inicial de este diplomado que busca aterrizar los postulados sociopolíticos, en línea del Concilio Vaticano II y del papa Francisco.  En esta misma línea, el padre Aidan Rooney, vicerrector de la Saint John’s University, invitó a los participantes a promover el “sentido de filiación, a ser hermanos” desde su llamada al liderazgo.

 

Por su parte el obispo auxiliar emérito de Brooklyn, Octavio Cisneros, ofreció a los participantes de este encuentro la acogida de la diócesis anfitriona: “Somos una diócesis de migrantes, es raro que encuentren a alguien de aquí. Por eso, va a resultar sencillo que se sientan en casa, porque en Brooklyn el inmigrante está en casa”.

 

Urgente y necesario

En el turno de intervenciones, Ramon Tallaj Ureña, en nombre de Somos Commity Care, uno de los patrocinadores del evento, planteó que “es urgente y necesario que los laicos se involucren en la vida pública y contagien con el ejemplo”. “Nosotros somos más, pero no sé porque seguimos optando por el silencio”, comentó.

 

En esta misma línea, recordó que “el magisterio en la Iglesia viene promoviendo la necesidad de formación para dar respuestas razonables de nuestra fe y nuestra esperanza”. En esta misma línea se expresó Shariff de los Santos, presidente ejecutivo de Basílica Management, que cuenta con una red de clínicas en Nueva York 45 para atender a las comunidades más vulnerables. “Ojalá salgamos de este diplomado habiendo crecido en fe, sabiduría y amor”, reclamó.

miércoles, 17 de julio de 2024

IDEOLOGÍAS

 

 DOCTRINAS Y MENTALIDADES POLITICAS DESDE LA FE CATOLICA

 

 Fernando Romero Moreno

 NDA, 13/07/2024

 

 

A PROPOSITO DE NOCIONES COMO DERECHA, TRADICIONALISMO, NACIONALISMO Y CONSERVADORISMO

 

La siguiente es una interpretacion personal pero que tal vez les pueda servir. Está inspirada en la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) y en la filosofía política clásica (Aristóteles, Cicerón, San Agustín, Santo Tomás, Escolástica Hispánica). Hay una diferencia entre ideologías, doctrinas y mentalidades políticas.

 

Las ideologías no se fundamentan en la realidad sino en categorias de razón abstractas que absolutizan bienes relativos mientras que las doctrinas son principios universales fundados en la realidad, mediados por las ciencias sociales (de suyo contingentes, opinables y con distintas concepciones, aunque subordinadas a la filosofía y a la teología), y aplicados a las variadas circunstancias de tiempo y lugar.

Las ideologías son algo propio de la Modernidad, funcionan como religiones seculares y se prestan más a servir meros intereses de poder, a diferencia de las doctrinas, apoyadas en una metafisica realista y en la DSI, orientadas al bien común político.

Las mentalidades, por fin, son modos mas genericos de ver la realidad, en las cuales influyen no sólo las potencias cognoscitivas sino también la personalidad, la experiencia, la cultura, etc., condicionando las variadas maneras de entender, por ej. la relación entre Fe y vida pública.

 

Hay tres grandes ideologías modernas: el liberalismo, que absolutiza la libertad; el socialismo que hace lo mismo con la igualdad; y el nacionalismo, que sobrevalora la nacion-estado. Dentro de las tres ideologías hay distintas tendencias y grados así como combinaciones. Doctrinas políticas stricto sensu, contrarias a las ideologías modernas, sólo hay una y es el tradicionalismo católico. Pero, fruto de la lucha contra la Modernidad, no está exento también de convertirse en una ideología más.

 

Pese a la advertencia de De Maistre (“la Contrarrevolución no es una Revolución contraria sino lo contrario de la Revolución”) y fruto de un “agere contra” desordenadado, muchos tradicionalistas terminan siendo meros “antimodernos”, “antiliberales”, “anticomunistas”, no pocas veces con celo amargo y si bien con un sincero sentido sobrenatural, sin el necesario apoyo en el sentido común y en el sentido del humor (Chesterton es, en esto, una saludable excepción a la regla, cuya lectura es muy recomendable, incluso psicológicamente).

 

Y esto sin confundir el tradicionalismo católico con el tradicionalismo esotérico, ni pensar que el primero deba ser, de suyo, un hiper-güelfismo. Otros católicos, basados en la misma DSI, han hecho intentos de cristianizar las corrientes políticas modernas, despojandolas de su lastre ideologico, en algunos casos de modo más o menos modo ortodoxo y en otros claramente heterodoxo respecto de la Fe.

 

Así, el liberalismo católico heterodoxo de Lammenais, Le Sillon y, en ciertos aspectos, de Maritain a diferencia del más ortodoxo de Rosmini, Dupanloup u Ozanam; el “socialismo” católico heterodoxo de las Teologías de la Liberación marxistas como las de Gutierrez o Boff contra al más ortodoxo de las Teologías de la Liberación no marxistas, al estilo de López Trujillo o, quizás, del último Methol Ferré; por fin el nacionalismo católico heterodoxo de Carl Schmitt o León Degrelle frente al ortodoxo de Meinvielle, Genta o Blas Piñar.

 

No obstante, es importante recordar que la DSI desaconseja el uso del término liberalismo, prohíbe el de socialismo y es cauta respecto del nacionalismo. Dije al principio de este artículo que, además de ideologías y doctrinas, existen también mentalidades. Podemos resumirlas en tres: la integrista, que confunde lo politico con lo religioso; la sanamente conservadora, que distingue ambas realidades sin separarlas; y la progresista que las separa, sea de modo amistoso u hostil.

 

No hay que identificar necesariamente “mentalidad conservadora” (Kirk) con “doctrina conservadora”. Por otra parte, todo esto también se puede combinar. Así, la síntesis de liberalismo y socialismo es la socialdemocracia (Bernstein/Sociedad Fabiana); la de liberalismo y nacionalismo, el nacionalismo democratico (Mazzini); la de socialismo y nacionalismo, el fascismo (Gentile); la de tradicionalismo y liberalismo, el conservadorismo doctrinario (Burke); y la de tradicionalismo y socialismo, la Cuarta Teoría Política (Dugin). No son, por cierto, los únicos ejemplos.

 

Por último, la combinacion de ideologías o doctrinas con mentalidades explican la existencia de un liberalismo conservador (Tocqueville) y otro progresista (Rousseau/ Enciclopedistas); de un socialismo conservador (Schmoller o Sombart) y otro progresista (Marx, Gramsci, Escuela de Frankfurt); de un nacionalismo integrista (Disandro), de uno conservador (Pidal y Mon) y de otro progresista (Hernandez Arregui); como tambien de un tradicionalismo integrista (los Nocedal) y otro conservador (Menendez y Pelayo). Pero sin que el uso de los términos que explican tales ideologías, doctrinas y mentalidades obligue a que debamos decantarnos sí o sí por una de ellas.

 

Yo me he inclinado, como ya expliqué en otras ocasiones, por un nacionalismo católico y tradicionalista de mentalidad conservadora (un nacionalismo que no identifique necesariamente la nación con el estado y menos con el estado ideológicamente moderno; coherente con la Doctrina Social de la Iglesia; enraizado en el pensamiento tradicional, sobre todo hispánico; y dotado de una mentalidad que no dogmatice lo opinable, no convierta en normas inmutables cuestiones de naturaleza prudencial; y no confunda el error con las personas que yerran, sino que procure transmitir la Verdad con Caridad).

 

Su mejor precedente fue, tal vez, Carlos A. Sacheri. Pero esta misma definición no está exenta de múltiples inconvenientes (lo mismo el apoyo condicional que algunos damos a la llamada “Nueva Derecha Conservadora”, incluso por el uso peligroso de términos como “derecha” y “conservadorismo”). Decía Castellani: “El que no respeta mucho las palabras no respeta mucho las ideas. El que no respeta mucho las ideas, no ama enormemente la Verdad. Y el que no ama enormemente la Verdad, simplemente se queda sin ella. No hay peor castigo”.

 

Tal vez esté llegando el momento en que los amantes de la Tradición (que es el bien común acumulado en el tiempo) debamos abandonar o reducir al mínimo estrictamente necesario el uso “positivo” de expresiones surgidas al calor de la Modernidad (estado, soberanía, democracia, capitalismo, derechos humanos, tradicionalismo, contrarrevolución, nacionalismo, conservadorismo, etc.) como también el de otras (derecha-izquierda, amigo-enemigo, tercera posición), susceptibles de ser utilizadas en sentido dialéctico (Hegel) o como categorías fundamentales de análisis político (Schmitt), en contra de la concordia política (Aristóteles), requisito esencial para alcanzar el bien común.

 

Bien pensadas las cosas, sabemos que ni San Agustín era “agustinista” ni Santo Tomás era “tomista”. El respeto por las palabras en el sentido dicho por Castellani tampoco se condice con otros términos vagos o anfibológicos “ad usum” como “abierto-cerrado”, “preconciliar-postconciliar” o con el uso peyorativo y más reciente del neologismo ítalo-hispánico “indietrista”. No: para quienes defendemos “las ideas de la Tradición” nos alcanza, de ordinario, con las categorías clásicas de la Fe y de la razón natural: de la Fe, los artículos del Credo, los sacramentos, los mandamientos, las virtudes sobrenaturales, etc.; y de la razón: los primeros principios especulativos y prácticos, la analogía del ser, las nociones fundamentales de la metafísica realista (acto de ser-esencia, substancia-accidente, materia-forma, acto-potencia, trascendentales del ser), los distintos niveles de certeza (verdad-hipótesis-opinión-duda-error); y las virtudes naturales (intelectuales y morales), entre otras.

 

No para anclarnos sin más en términos y definiciones anteriores al siglo XIV, sino para seguir también aquí el consejo castellaniano: “Hoy se habla con cierta petulancia de ‘integrar la filosofía moderna dentro de la filosofía cristiana’ (…) Esta frase así como suena es utópica: pasa por alto un hecho enorme, que es la ruptura de la tradición filosófica occidental en el siglo XVIII. No se puede integrar la filosofía moderna dentro de la filosofía cristiana, simplemente es imposible: otra cosa sería decir la asimilación de las ideas justas de los filósofos modernos en la filosofía tradicional, eso es posible”. Mutatis mutandi, no se puede integrar la filosofía política moderna dentro de la filosofía política tradicional, aunque sí asimilar las ideas justas de los filósofos políticos modernos en la filosofía política tradicional. Y a su turno, hay quer evitar que ese Ideario (no ideología, no adoctrinamiento, no mentalidad integrista) sea adulterado por fundamentalistas y fanáticos: “¿Qué es un fanático? – se preguntaba Castellani-.

 

Un fanático es el que percibe los valores religiosos, pero no percibe los otros valores. Él dice que los valores religiosos son los superiores, y es verdad; pero los valores religiosos están en la cima de una escala de valores humanos; y si Ud. suprime todos los escalones intermedios de esa escala, el escalón superior se viene abajo; o lo que es peor, se queda en el aire, no se puede llegar a él, o si llega, se produce la monstruosidad de la ‘religión desencarnada’, que es la religión del fariseo”.

 

Castellani era católico y ortodoxo, pero le repugnaba que la religión fuera convertida en algo puramente exterior, ritualista, clerical, cuna de fanáticos, de manipuladores de conciencias  o de “policía espiritual en torno a los intereses de las clases pudientes”. Y del “derechismo católico” a eso, no hay más que un paso. Pues cuidemos bien de no darlo.

PLAN ENIA

 


 SE SUMA EL PROYECTO DE UNIÓN POR LA PATRIA

 

NOTIVIDA, Año XXIV, Nº 1360, 15 de julio de 2024

 

Anticonceptivos de larga duración, aborto y terapias hormonales para hacer “transición de género”, desde los 13 años y sin conocimiento de los padres.

 

Unión por la Patria presentó un proyecto, encabezado por Blanca Osuna, para convertir en ley al Plan ENIA, éste se suma a los dos proyectos en estudio, el del Socialismo y el del PRO.

 

Hace un par de semanas la Comisión de Salud realizó una reunión informativa a la que asistió la actual responsable del Plan ENIA, miembros del Consejo Consultivo y trabajadoras de varios años de antigüedad (Notivida Nº 1359).

 

Una de las trabajadoras que concurrió a esa reunión fue la socióloga Florencia Milito, del equipo de asesoras del Plan ENIA en Gualeguaychú. Milito trabajó en el ENIA desde el 2018 y hasta marzo de 2024, fecha en que caducó su último contrato. 

 

La coprovinciana de Osuna destacó el modo en que trabajaban en las asesorías en Entre Ríos, vinculando al sistema educativo con el de salud. Por ejemplo, durante la semana cumplían 3 días de asistencia presencial en las escuelas -en el horario de clases- y los restantes dos días en el centro de salud.

 

En su cierre Milito mencionó a las principales temáticas que eran objeto de consulta: salud sexual y reproductiva, métodos anticonceptivos, solicitud de anticoncepción de emergencia, infecciones de transmisión sexual, demanda de turnos en efectores de salud -que se los gestionaban- “identidad de género y hormonización”.

 

Nos hemos referido en boletines anteriores a los pilares del Plan ENIA: 1) ESI y asesorías en escuelas y organizaciones barriales; 2) Colocación de anticonceptivos de larga duración (DIUs e implantes subdérmicos) y 3) Facilitación del aborto en menores. 

 

Queremos destacar ahora que tanto las asesorías sobre salud sexual y reproductiva en las escuelas como las consejerías en los centros de salud, incluyen, como fue mencionado, la hormonización. Y que ambos espacios garantizan la confidencialidad.

 

Recordemos que las terapias hormonales las pueden pedir los adolescentes de forma autónoma (sin conocimiento de los padres) desde los 13 años porque se las considera “no invasivas”. Y que a partir de los 16 pueden solicitar, del mismo modo, las cirugías mutilantes de reasignación de sexo.

 

Recomendamos la nota publicada por Claudia Peiró en la edición de Infobae del 13 de julio, ya que está vinculada a la promoción de la transición de género en las escuelas.

 

El proyecto de Unión por la Patria

 

El proyecto (expte. 3766/2024) es de la autoría de Blanca Osuna (UP, Entre Ríos) y está cofirmado por sus compañeros de bloque: Mónica Macha, Ma. Luisa Chomiak, Sabrina Selva, Eduardo Valdés, Victoria Tolosa Paz, Julio Pereyra, Pablo Todero, Nancy Sand, Roxana Monzón, Eugenia Alianello, Daniel Gollán, Carolina Yutrovic, Eduardo Toniolli y Ana María Ianni.

 

Prevé la creación del Plan ENIA en la órbita del Ministerio de Salud, un Plan destinado a adolescentes que tienen entre 13 y 19 años, para potenciar en esa etapa de la vida “el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos”.

 

Articula las áreas gubernamentales de salud, desarrollo social y educación; y “tiene dispositivos de intervención en todas las jurisdicciones de la República Argentina entendiendo que las acciones territoriales son determinantes para asegurar su impacto positivo”.

 

Las intervenciones llegan directamente a los adolescentes “y son llevadas a cabo por agentes territoriales”, que entre otras cosas hacen las asesorías en las escuelas.

 

La asesoría, dice el expediente, “es un nexo intersectorial entre salud y educación”. También se contemplan espacios de asesoría en la comunidad, “pensadas según las características de cada territorio”.

 

Las consejerías en los centros de salud facilitan “el acceso a determinadas prácticas y cuidados” y garantizan la colocación del anticonceptivo de larga duración elegido.

 

Para la gestión del Plan se disponen 5 niveles:  a) Unidad Ejecutora Nacional (UEN); b) Consejo Consultivo; c) Equipo de apoyo técnico; d) Equipos Focales Territoriales Intersectoriales (EFTI) y e) Agentes territoriales.  

 

La Unidad nacional sería interministerial y entre otras cosas deberá: definir lineamientos de acción, preparar el Plan Operativo Anual; coordinar los equipos focales territoriales intersectoriales (EFTI) y proveer los insumos.

 

EI Poder Ejecutivo Nacional se vería obligado a financiar los gastos del Plan ENIA (recursos humanos e insumos). El gasto previsto para el Plan se actualizará cada año por el índice de Precios al Consumidor publicado por el INDEC.  Y el incremento del 2024 “deberá corresponder al Índice de Precios al Consumidor acumulado”.

 

Los Equipos de Apoyo Técnico estarían conformados por organizaciones que aportaron al diseño del Plan y agencias de Naciones Unidas.

 

El Coordinador del Equipo Focal Territorial sería “la máxima autoridad del Plan en cada provincia”.

martes, 16 de julio de 2024

BOLETÍN ACCIÓN

 

Año XXXXI - Boletín Nº 168 

        

Córdoba, 16-7-2024

 

EL CAPITALISMO ACEPTABLE PARA LOS CATÓLICOS

 

Con motivo de la conferencia que dictará la Lic. Teresita Vexenat, sobre “La economía social de mercado” (*), nos parece oportuno comentar el tema del título.


Algunos creen, de buena fe, que la Iglesia sólo condenó el enfoque filosófico y teológico del liberalismo, pero no cuestiona el sistema económico liberal.


Sobre esto conviene tener siempre presente el cuidadoso análisis que realiza San Juan Pablo II, en la encíclica Centesimus annus, de 1991.


“42. (…) ¿se puede decir quizá que, después del fracaso del comunismo, el sistema vencedor sea el capitalismo, y que hacia él estén dirigidos los esfuerzos de los países que tratan de reconstruir su economía y su sociedad? ¿Es quizá éste el modelo que es necesario proponer a los países del Tercer Mundo, que buscan la vía del verdadero progreso económico y civil?


La respuesta obviamente es compleja.

(  1) Si por «capitalismo» se entiende un sistema económico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad para con los medios de producción, de la libre creatividad humana en el sector de la economía, la respuesta ciertamente es positiva, aunque quizá sería más apropiado hablar de «economía de empresa», «economía de mercado», o simplemente de «economía libre».

 

    2) Pero si por «capitalismo» se entiende un sistema en el cual la libertad, en el ámbito económico, no está encuadrada en un sólido contexto jurídico que la ponga al servicio de la libertad humana integral y la considere como una particular dimensión de la misma, cuyo centro es ético y religioso, entonces la respuesta es absolutamente negativa.”


Precisamente, en este momento en nuestro país, se está promoviendo la instauración de un capitalismo del segundo tipo, que incluso promueve como meta final la desaparición del Estado, sosteniendo teorías que no ha sido aplicadas en ningún país del mundo.


Que la citada definición del pontífice, además de ser consistente con los principios permanentes de la doctrina social católica, no son caprichosas ni improvisadas, lo demuestra que, el mismo año de la promulgación de la Centesimus annus, se publicó el libro “Capitalismo contra capitalismo”, del Dr. Michael Albert, que analiza el tema, con la experiencia de haberse desempeñado como Comisario General del Plan d’Equipament de la Productivité en Francia. Este autor profundiza técnicamente las diferencias entre dos tipos de capitalismo: el “anglosajón”, y el “renano”.


Ambos se asimilan a los dos tipos señalados por el Papa; el primero (rechazado) aplicado en Estados Unidos y Gran Bretaña, especialmente, y el segundo (aceptado) que surge en Alemania y otros países vinculados al Rhin. El renano (la economía social de mercado) se muestra superior, en tres aspectos que resume Albert (**):


-El grado de seguridad ofrecido a sus ciudadanos, protegidos ante riesgos mayores: enfermedad, desempleo, etc.

-La reducción de desigualdades sociales y la forma de ayuda a los más desvalidos.

-La apertura, es decir, la mayor o menor facilidad individual para escalar los diferentes peldaños socio-económicos.


Es importante que los laicos que actuamos en el ámbito social no dejemos de guiarnos por la brújula que representa el magisterio social de la Iglesia.

 

(*) En el Ateneo Cívico “José de San Martín”, el 20-7-2024.

(**) Albert, Michael. “Capitalismo contra capitalismo”; Paidós, 1991.


Antecedente:

Erhard, Ludwig – Muller-Armack, A. “El orden del futuro; la economía social de mercado”; Eudeba, 1981.

 

 

Editor: Centro de Estudios Cívicos

Dirección: Flavia y Mario Meneghini

cecivicos@gmail.com

www.foroazulyblanco.blogspot.com

 

 

lunes, 15 de julio de 2024

BUSCAN CONVERTIR EN LEY

 


 un Plan que promociona el aborto entre adolescentes

 

POR AGUSTINA SUCRI

La Prensa, 14.07.2024

 

Bajo el pretexto de intentar reducir las tasas de embarazos no deseados en adolescentes, se han presentado recientemente dos proyectos que buscan darle rango de ley al Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia (ENIA), que funciona desde 2018. Estas iniciativas han generado preocupación y alerta en los sectores denominados “provida”, debido a que el plan en cuestión instaura prácticas tales como la promoción y facilitación del aborto en menores, el adoctrinamiento sobre cuestiones de educación sexual e ideología de género en escuelas y organizaciones barriales y la distribución de anticonceptivos de larga duración (DIUs e implantes subdérmicos) en la población adolescente.

 

En concreto, el pedido de convertir en ley el Plan ENIA se realizó el 25 de junio último en una reunión informativa organizada por la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la cámara de Diputados.

“Ya de por sí es grave que hagan abortos adolescentes, pero lo que es aún más grave de este Plan es que hace una promoción del aborto porque van en las horas de clase a captar a la adolescente para proponérselo”, subrayó en una entrevista con La Prensa Mónica del Río, editora del boletín informativo Notivida, fundado por el recordado monseñor Juan Claudio Sanahuja.

“Hoy la ley le garantiza el aborto a esa chica de entre 13 y 16 años. Lo grave de este nuevo proyecto para convertir en ley el Plan ENIA es que las van a buscar”, explicó del Río, quien además señaló que las asesorías que se brindan en escuelas y organizaciones barriales mediante el Plan ENIA también incluyen el tema de la hormonización para el cambio de género.

 

-¿Cuándo surge el Plan ENIA?

-El ENIA surge durante la gestión de Adolfo Rubinstein, en la presidencia de Mauricio Macri, en 2017. Se inicia con la mitad de los distritos, particularmente donde había mayor tasa de embarazos adolescentes y después se amplió durante la gestión de Alberto Fernández. Esto fue impulsado, sobre todo, por los radicales.

 

- ¿Cuáles son los objetivos de este Plan?

- El plan tiene un nombre eufemístico, como se suele utilizar por parte de los abortistas, porque es un plan llamado “de reducción del embarazo no intencional en la adolescencia”, pero en realidad no reduce el embarazo. El presidente de la Comisión de Salud, tanto al inicio como en el cierre de la reunión informativa del 25 de junio último, Pablo Yedlin, se volvió a referir a la “reducción del embarazo adolescente”. Pero lo cierto es que el embarazo adolescente no se registra; no se sabe cuántas adolescentes hubo embarazadas en un año. Mal podés saber si subió o bajo el embarazo adolescente si no conocés ni la de este año ni la anterior. Lo que se registra son los nacidos vivos de madres adolescentes y eso es lo que se utiliza en el cálculo de la fecundidad.

Hay una tasa global de fecundidad -que es el promedio de hijos por mujer-, que viene decayendo en la Argentina. Lo que se registra y se calcula es la fecundidad, sea para todas las mujeres, sea para las adolescentes. Esa fecundidad se calcula en función de los nacidos vivos y la población de la franja etaria. Si calculo la fecundidad de las chicas de entre 15 y 19 años, voy a tener en el numerador los nacidos vivos de chicas de 15 a 19 y en el denominador la cantidad de chicas de entre 15 y 19 años. Esto es lo que se calcula y son las cifras que se publican. Pero los embarazos no se registran en ningún lado.

Lo que hubo fue un descenso pronunciado de la fecundidad general del país y más pronunciado todavía en la población adolescente, que se redujo un 50%. Pero, repito, lo que se reduce es la fecundidad, no la cantidad de embarazos. Como expliqué, la fecundidad se calcula en base a los nacidos vivos, pero si todas las adolescentes que quedan embarazadas abortan, la fecundidad es nula. Por lo tanto, no es posible decir que se redujo la cantidad de embarazos adolescentes. Para reducir los embarazos hay que hacer otro tipo de cosas.

 

-¿En qué consiste concretamente el ENIA?

-El ENIA es educación sexual antinatalista, esto es fundamental porque no brinda educación sexual integral, sino educación sexual focalizada en la “no reproducción”. Contempla también asesorías que se hacen tanto en las escuelas -que es una suerte de tutoría en materia de salud sexual y reproductiva- y se hace también en organizaciones barriales para los chicos que no están escolarizados.

Incluso en 2019, cuando presentaron en Diputados el Plan, explicaron el trabajo que hacían  con los chicos no escolarizados: se paraban dos horas en una esquina donde solían reunirse los adolescentes del barrio.

El otro aspecto que incluye es la distribución de anticonceptivos de larga duración. Fundamentalmente, se utilizan implantes que esterilizan temporariamente, por tres años y por cinco años.

La tercera cosa que hacen es la facilitación del aborto en menores. Me impactó mucho algunas de las cosas que describieron en esa reunión de Comisión, en particular, una socióloga entrerriana que había invitado la diputada Carolina Gaillard. Florencia Milito, del equipo de asesoras del Plan ENIA en Gualeguaychú, dijo que las asesorías son fundamentales para vincular al sistema educativo con el de salud. Ellas cumplían una carga horaria de 30 horas por semana distribuidas en tres días de asistencia presencial en las escuelas -durante el horario de clases- y los restantes dos días en el centro de salud.

Ella fue una de las que se quejaba porque después de marzo no les habían renovado los contratos. No es que el Gobierno despidió, sino que no renovó los contratos del plan ENIA a alrededor de 700 trabajadores -como dicen ellos-, que se ocupan de hacer una suerte de tutoría con todos los chicos de escuela secundaria a partir de los 13 años, en horario de clase -mientras el papá cree que está estudiando matemática-. Es tremendo que haya esta tutoría con la que, según se destacaba, habían logrado empatizar con los adolescentes, que la docente se abra para que le cuenten sus problemas y, por supuesto, garantizándoles confidencialidad a los menores. Todo esto a espaldas de los padres.

 

- Pasando por encima de la patria potestad y adoctrinando…

- En un boletín anterior, me referí al incremento de las cifras de abortos, que según me informó Salud en respuesta a un pedido de informe que hice, había crecido. Estábamos más o menos en 107.000 abortos solo en los centros de salud pública. Ese incremento de abortos que tenemos anualmente, evidencia la promoción que se hace del aborto. Es un hecho central en nuestro país.

 

- ¿Cuántos abortos se habían hecho el año anterior?

- Fueron 96.694, es decir que hubo un crecimiento del 10%. Estas no son estadísticas publicadas sino lo que me respondió el Ministerio de Salud ante el pedido de informes que le hice este año.

La cantidad de abortos crece año a año y eso responde a la promoción del aborto. En el país se siguen haciendo los abortos como si no hubiera pasado nada. El cambio de gestión, en ese sentido, no introdujo diferencias porque si bien el gobierno nacional dejó de mandar los abortivos en la canasta del programa Remediar, las provincias los compran.

Probablemente si uno le dice a alguien como Frigerio que está comprando abortivos en una provincia antiabortos, cuando se había manifestado en contra del aborto, te va a responder “el aborto es ley” y tienen que satisfacer la demanda. Si se acerca una mujer a un centro de salud y demanda un aborto, ellos lo tienen que garantizar. Esa sería la respuesta. Eso ya es un problema. El problema mayor es que no solamente se satisface la demanda, sino que se lo promociona y para promocionarlo está este Plan ENIA.

Entre las cosas que pasaron en esa reunión de Comisión, por ejemplo, estaba Federico Paruelo, director de Niñez y Adolescencia de la provincia de Buenos Aires, quien decía que tienen en la provincia de Buenos Aires un dispositivo, que es la “Mesa de Niñas-No Madres”, a través del cual hacen una búsqueda activa de las embarazadas menores de 15 años para decirles que pueden hacerse un aborto. Y él decía que se les hace si es la opción elegida y que van a buscar para generar una consejería en opciones y un eventual “interrupción del embarazo”, como lo llaman. Pero no mencionó otra opción. Por lo tanto, hay evidentemente una promoción del aborto. Para eso no hacen falta ni estadísticas ni el trámite legislativo. Basta entrar, por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires o en el Gran Buenos Aires (pero esto pasa en todo el país) a cualquier centro de atención primaria y ahí se puede ver la promoción del aborto. Hay carteles, folletería que dicen “Tenemos consejerías de ILE”, “Tenemos consultorios para hacer ILE”, “Horarios de consulta de ILE”… no pasa lo mismo con otras cosas, no es que uno va y encuentra cartelería del colesterol alto. Lo que se ve es una promoción del aborto que está asociado a lo que se llama “salud sexual y reproductiva”.  Eso es promoción también.

 

-Por otro lado, al mismo tiempo en que se está promoviendo el aborto se está brindando educación sexual en la cual se fomenta la promiscuidad, la ideología de género…

-Tal cual. Es la promoción de una conducta desordenada. Una cosa es que haya conductas desordenadas y otra cosa es que las promuevan.

Entre las cuestiones que trataban en las asesorías, según mencionó Florencia Milito, están la salud sexual y reproductiva, los métodos anticonceptivos, la solicitud de anticoncepción de emergencia, las infecciones de transmisión sexual, la solicitud de turnos en efectores de salud -que se los gestionaban-, la identidad de género y la hormonización.

Las terapias hormonales también las pueden pedir de forma autónoma desde los 13 años porque se las considera “no invasivas”. Para lo que necesitan 16 años es para acceder a los procedimientos quirúrgicos.

 

-Detrás de todo esto, además hay grandes negocios. Por ejemplo, para los laboratorios que suministran abortivos, anticonceptivos.

-En el país, por ejemplo, la mifepristona se la compran todos al laboratorio Domínguez. Porque en el caso del misoprostol tienen más de una opción, hay varios laboratorios que lo venden.

Mencionamos que los 107.000 abortos son solo en centros públicos, a eso hay que sumarle los que se hacen a través de obras sociales y prepagas. Casa FUSA hace muchísimo que la es la filial local de la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF, por sus siglas en inglés), hace muchísimos abortos en el primer trimestre de embarazo, sobre todo, que son la mayoría y son los abortos medicamentosos.

En la misma reunión informativa, Mariana Isasi, jefa de la Oficina del Fondo de Población (UNFPA) en Argentina resaltó que acompañan al estado nacional en toda la política relacionada con la salud sexual y reproductiva y que el Plan ENIA es una de las políticas prioritarias en la materia. Contó que habían mantenido reuniones con funcionarios del Ministerio de Salud y que tienen con ellos un acuerdo de trabajo enfocado en los anticonceptivos de larga duración.

Eso lo corroboró  Paula Zingoni, subsecretaria de Relaciones Sectoriales y Articulación del Ministerio de Salud, quien informó que extendieron hasta fin de año el convenio con UNFPA que vencía en abril, que está centrado en el suministro de anticonceptivos de larga duración, agregando que había procesos de compra de implantes subdérmicos iniciados en noviembre último.  Zingoni garantizó que todos los procesos de compra de la gestión anterior están en curso. Ella contó que hicieron un corte de stock cuando llegaron al gobierno y que habían distribuido los abortivos que encontraron (6.600 tratamientos de misoprostol y 15.900 tratamientos de combipack, que incluyen 1 mifepristona y 4 misoprostol cada uno).

 

- ¿La propuesta de darle rango de ley al Plan ENIA surge en esta reunión?

- Sí, ya se había planteado, pero se volvió a plantear a raíz del cese de esos 700 contratos. Esos trabajadores quieren que eso se continúe y para que se continúe si vos desmantelás el plan, lo tenés que convertir en ley para hacerlo obligatorio. Una cosa en la que se insistió en la reunión es que esto tiene que ser un plan nacional. Marisa Graham, Defensora de Niños y Adolescentes señaló que denunciaron ante organismos internacionales la desintegración del Plan ENIA y se quejó de que no se pueden mantener las estructuras provinciales sin el acompañamiento de Nación. Insistió en que el proyecto de ley tiene que obligar a que el financiamiento sea nacional.

Lo mismo resaltó Valeria Isla Blum, directora de Salud Sexual y Reproductiva de Alberto Fernández. Dijo que consideran necesaria la sanción de una ley que reconozca y financie esta política pública y sobre todo que brinde las herramientas a las provincias para poder implementarla: dispositivos, recurso humano, insumos.

 

- ¿Quién es el autor del proyecto para darle rango de ley al Plan ENIA?

- Los primeros que lo presentaron fueron los socialistas: Monica Fein y Esteban Paulón, ambos de Santa Fe, que lo confirmó rápidamente Carla Carrizo, que es una de las mujeres que más empuja esto porque están muy comprometidos los radicales con este Plan ENIA.

Después se presentó un proyecto del PRO, encabezado por Silvia Lospenato, que fue cofirmado por sus compañeros del partido: María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo, Sofía Brambilla, María Sotolano, Silvana Giúdici, Sabrina Ajmechet, Martín Maquieyra, Daiana Fernandez Molero, Gabriel Chumpitaz, Florencia De Sensi, Alejandro Bongiovanni, Ana Clara Romero, Alejandro Finocchiaro y Marilú Quiroz. Tiene muchísimas firmas incluso de gente que votó en contra del aborto pero que dicen que el embarazo hay que reducirlo porque nadie quiere que una chica de 14 años quede embarazada. Yo entiendo eso, pero para eso hay que educar a esos jóvenes, no ponerles un DIU que sería tratarla poco menos que como un animalito. A todos los sensibilizan por ese lado “¿Vos querés que quede embarazada una chica de 14 años?”.

Además, ambos proyectos mencionan un tema que mucha gente no tiene presente, que es que una chica de 13 años puede por sí misma solicitar el aborto. Cuando se reformó el Código Civil en 2015, se incorporó esto de la capacidad o autonomía progresiva de los adolescentes. E inmediatamente el Ministerio de Salud de ese momento dicta una resolución, la 65/2015, que es para interpretar derechos sexuales y reproductivos a la luz de la reforma del Código Civil. Esa resolución del Ministerio de Salud expresamente dice que desde los 16 años al adolescente se lo considera adulto y que “todas las prácticas de salud reproductiva que no supongan riesgo grave para la salud, la vida o la integridad de los adolescentes” pueden ser consentidas autónomamente desde los 13 años, es decir, a esa edad ya se puede solicitar un aborto sin el acompañamiento de un adulto. Es lo mismo que los socialistas mencionan como “autonomía progresiva”.

Es decir que a una chica de primer año de secundaria, con 13 años, que tiene una Consejería en el colegio y que comenta que piensa que puede haber quedado embarazada, le pueden decir andá a verme en el centro de salud y le pueden practicar un aborto medicamentoso sin que los padres ni siquiera se enteren. Eso está contemplado en los dos proyectos.

Esta iniciativa de transformar el Plan ENIA en ley busca forzar al gobierno nacional a que provea los insumos. De hecho, los proyectos especifican que las partidas necesarias para la implementación del Plan saldrían del Presupuesto General de la Nación y se deberá “proveer a los equipos técnicos provinciales los insumos, el material y la capacitación necesarios”, “atendiendo a las competencias que le corresponden al Estado Nacional y las responsabilidades concurrentes en materia de salud y educación”.

 

- ¿Qué se podría hacer si realmente se buscara velar por el bienestar de las niñas adolescentes en cambio de todo esto?

- Si lo que queremos es erradicar es el embarazo adolescente, eduquémoslos para que se valoren, para que valoren al otro, eduquemos en valores o virtudes… pero, claro, hace mucho que no se habla de templanza.