los influencers místicos de Milei
Juan Luis González
Periodista de
política.
Perfil, 22-1-2026
Flavio Arenales
vive en lo profundo de La Matanza. Aunque se define como carpintero, cuando el
bolsillo aprieta suele hacer todo tipo de changas, como la jardinería. No es su
única habilidad: el hombre dice ser también médium y pai umbanda, y sostiene que
esas habilidades sobrenaturales que posee están lejos de ser algo que lo afecta
sólo a él. Es que Arenales, dice, mantuvo una pelea esotérica a fines de
noviembre de 2023, que terminó siendo central para definir el futuro del país.
El hombre estaba en viaje al ministerio de Economía, entonces ocupado por
Sergio Massa, para protestar contra él y su entonces candidatura. Pero en el
transcurso de ese viaje sintió que algo pasaba en el Obelisco: ahí vio a
umbandistas brasileños haciendo “un trabajo”, por lo que se convenció que
habían sido enviados por Lula.
“En ese momento se
puso todo negro el cielo, y se levantó una tormenta que levantó todo a la
mierda. Todo eso negativo que traían para que Milei pierda en el balotaje, que
era una traba que le iban a poner, las trabajé y las transformé en energías
positivas. Yo tenía que plasmar de alguna manera cómo hacer un escudo para
Milei esa noche. Y ahí nació 'la Fuerza del Cielo', que es mi fuerza. Esto es
lo que pasó, acá no hay hechizos”, le dijo al Diario Ar en una entrevista. En
esa nota lucía ese “escudo” con el que logró derrotar a sus enemigos: un cartel
de cartón que tiene, escrito en fibrón, la leyenda “las fuerzas del cielo”. Hay
un detalle que Arenales omite llamativamente en su relato: el 15 de noviembre
es el día del Umbanda en Brasil, y el Obelisco es el lugar en el que se suelen
juntar.
Todo esto no sería
más que una anécdota sino fuera porque el Presidente recibió, el viernes 9, a
Arenales -y a su escudo mágico- en la Casa Rosada. Fue un encuentro en el que
también participaron otros influencers libertarios clase B, que generó mucha
polémica porque sucedió justo en el mismo momento en que la Patagonia se
prendía fuego. De cualquier manera, atrás de las peculiares biografías de los
invitados de Javier Milei se asoma de costado la interna oficial. Las fuerzas
del cielo, las que conectan al libertario con Dios y también las que le dan
poder al escudo de Arenales, actúan de maneras misteriosas.
Encuentro
“Sos el mesías”,
le dijo Geraldine Praís, envuelta en lágrimas, al Presidente en esa reunión.
Ella era, literalmente, una de las caras más conocidas del encuentro: su rostro
tatuado fue viral durante la última campaña, cuando se presentó como candidata
a concejala de Esteban Echeverría por La Libertad Avanza. La mujer de 43 años
tiene todo el cuerpo tatuado: “Milei 27”, dice en su brazo derecho, “castrate,
castra, adopta, callejeros, no compres” en su rostro, y un león dibujado en el
cuello. Según una nota de Perfil, ella vive en un monoambiente con veinte gatos
y cinco perros. ¿Qué pensará Praís de que Milei haya hecho clonar a su
fallecido perro Conan, una práctica más que cuestionada por los protectores de
animales? ¿Habrá dialogado con él sobre los casi dos años que tuvo a los cinco
clones encadenados y encerrados en su departamento en el Abasto?
En la reunión, en
la que también estuvieron presentes algunas figuras de las redes como Graciela
Travaglini -una jubilada furiosa anti K-, Nicolás Sosa -que se refirió al
Presidente como “el elegido”-, Damián Miguel Acosta -conocido como “El tío
Tepa”, que trabaja como director comercial de una empresa automotora-, Jimena
Etcheverría, una editora de videos, Eric Ivan Acosta -“serás un prócer”, le
dijo al libertario-, la arquitecta Marina Biagetti y otro que se hace llamar
"laretenesadentro", Milei les agradeció el aporte que hacían a la
batalla cultural.
El vínculo entre
los influencers y Milei fue Santiago Oría, el camarógrafo del libertario que
ocupa un cargo en la administración pública. De ahí que puertas para adentro el
encuentro se leyó en clave de la interna: en la Casa Rosada suelen bromear con
que Oría le pide permiso a Karina Milei hasta para ir al baño. La secretaria
general, además, viene haciendo esfuerzos para sumar algo de músculo en la
arena digital, mundo en que Santiago Caputo y sus soldados le sacan mucha
distancia. La menor de la familia reclutó primero a “Fran Fijap”, un libertario
combativo en las redes -que varias veces se viralizó por los ataques que
recibió en la calle- al que el caputismo jamás quiso. La presidenta del partido
también había sumado a otros indeseables por el bando rival: los influencers
Iñaki Gutiérrez y su pareja Eugenia Rolón, que en el comienzo del Gobierno
fueron desterrados por un error en el manejo de la cuenta oficial de la Casa
Rosada. Esa apuesta, de cualquier manera, parece haber encontrado un serio
problema: Rolón protagonizó un accidente en su vehículo en Mar de Ajó, cuando
manejaba alcoholizada (ver recuadro).
¿Karina estará
pensando en Arenales como un refuerzo para su escudería digital? Alguna lógica
tiene: entre mediums hablan el mismo idioma.