viernes, 8 de diciembre de 2017

BONADÍO SE OLVIDO DE PROCESAR A LOS LEGISLADORES QUE VOTARON EL MEMORÁNDUM CON IRÁN


por Carlos Tórtora
Informador Público, 8-12-17

El juez Claudio Bonadío ordenó el procesamiento con prisión preventiva, previo desafuero como senadora, de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el marco de la causa por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA que investiga el pacto de entendimiento con Irán. Por el mismo hecho fueron detenidos ayer Luis D’Elía, Carlos Zannini y Héctor Timerman. Más allá de que el pedido de desafuero de Bonadío seguirá su tramite parlamentario, hace dos meses atrás Miguel Ángel Pichetto habló en nombre del Senado fijando una postura que parece ser institucional y contraria a la seguida por la Cámara de Diputados que si aprobó el desafuero de Julio de Vido.

En un reportaje en Perfil que Jorge Fontevecchia le hizo unas semanas atrás, Pichetto sostuvo lo siguiente:

— “¿Le asignás alguna posibilidad de que Cristina Kirchner pueda no asumir o hacerlo por poco tiempo, siguiendo el camino de desafuero de De Vido?

— No, no lo veo eso. El Senado tiene una línea digamos de definición, que está reflejada muy claramente en el fallo de la Cámara Federal que resolvió la procedencia de la candidatura de Carlos Menem a las elecciones recientes, que sostiene el principio de presunción de inocencia y el concepto de sentencia firme de naturaleza de cosa juzgada. Con lo cual, no veo que la voluntad popular pueda ser vulnerada por un mecanismo de desafuero en una instancia del proceso judicial, donde se está en la etapa de instrucción, en la etapa de investigación.

— ¿Y por qué sería distinto del caso de De Vido?

— Bueno, yo personalmente opino lo mismo, digamos, sin perjuicio de que ésta es otra Cámara y tiene su autonomía y decidirá qué hacer, yo creo que el desafuero procede ante sentencia firme. Esto en términos, digamos, también del principio constitucional de la inocencia. Esta es una posición que yo vengo sosteniendo y que no diría que es doctrina en el Senado, pero ha sostenido, digamos, en muchas situaciones individuales de pedido de desafuero, esta línea de definición política.

— O sea, que para que haya sentencia firme, si llega, pasa a Casación y llega a la Suprema Corte, pueden pasar 25 años.

— Bueno, eso es uno de los temas que tiene que resolverse en la Argentina que es un procedimiento y un proceso judicial más corto. Pero lo que sí es cierto, que si no hay sentencia firme, tu principio de inocencia se sostiene, no se cae ese principio. Esto es una línea muy clara y muy contundente desde el punto de vista judicial. La posición del Senado es de construcción más legalista y más de reconocimiento al voto del ciudadano. A ver, si analizamos el caso De Vido, más allá de la situación pública. Lo que digo y lo que sostengo es que De Vido ha estado a derecho, se ha presentado permanentemente en cada una de las citaciones judiciales, de hecho, hoy está siendo sometido a un juicio oral en el caso Once, nunca ha dejado de comparecer ante la justicia, no hay riesgo de fuga, tampoco me parece de interferencia en la acción de la investigación judicial, acaba de renunciar a la presidencia de la Comisión de Energía. Tengo una mirada más, digamos, más legalista de la cuestión. Sé que a lo mejor esto no es políticamente correcto, sé que a lo mejor aquellos que declaman con venganza mediática juicio y castigo”.

Todo indica entonces que las cartas están echadas y que no habrá dos tercios de votos en el Senado para desaforar a CFK, más allá del espectacular show mediático que acaba de empezar.

El voluminoso fallo de Bonadío, que alcanza las 365 páginas, analiza las distintas responsabilidades penales en orden al delito de traición a la Patria. Uno de los ejes, sino el principal por su importancia en el conjunto, es el Memorándum de Entendimiento firmado por los gobiernos de Argentina e Irán y ratificado como tratado internacional por el Congreso de la Nación. A lo largo del fallo abundan las mención es al documento como el instrumento que posibilitaba obstruir el accionar de la justicia en la investigación del atentado a la AMIA y levantar las alertas rojas de INTERPOL sobre los iraníes imputados. En definitiva, el Memorando era el que posibilitaba la comisión de los delitos que hoy se le imputan a la ex presidente y a un grupo de sus colaboradores.

Asi, vemos que a fojas 265 de la sentencia de Bonadío consta lo siguiente: “Héctor Timerman ocupó un puesto clave para el desarrollo de la maniobra delictiva investigada, participando de las negociaciones, presunta redacción y firma del memorándum de entendimiento como en todo lo relacionado a su puesta en marcha y su incidencia en las “notificaciones rojas “de Interpol”. A su vez, el ex diputado nacional Jorge Yoma, a fojas 351 y refiriéndose al tratamiento del Memorándum en la Cámara de Diputados señala que “sólo se contaba con la orden del Poder Ejecutivo y el texto del Memorándum. Es decir, en aquellos tiempos era una práctica muy común del bloque oficialista votara a libro cerrado las instrucciones del Poder Ejecutivo. Quiero aclarar que cuando le requerí al bloque más información, me contestaron que era una orden de la Presidenta”.

“Esta circunstancia nos permite concluir que el memorando suscripto tuvo efectos concretos los cuales perduran actualmente en cuanto a favorecer los objetivos de una potencia extranjera que tiene una controversia pública con la Argentina (…) dice el fallo

Y más adelante agrega que “sin perjuicio en la forma en la cual se intentó presentar el documento, sus deficiencias posibilitaron que la totalidad de la oposición advierta que su suscripción tenía un objetivo distinto al que quería mostrar el gobierno nacional y con su aprobación se corría el riesgo de garantizar la impunidad de los prófugos de nacionalidad iraní imputados en el marco de la causa AMIA”.

Preguntas sin respuesta
La enorme importancia asignada por el juez al Memorándum llevaría a la conclusión de que, así como la justicia investigó las conductas de la ex presidente y parte de sus colaboradores en relación a la comisión de delitos vinculados con impedir el esclarecimiento del atentado a la AMIA, del mismo modo cabría evaluar si los legisladores que convirtieron en ley el memorándum no deberían también ser investigados.

En opinión de algunos funcionarios judiciales, lo que se le imputa a CFK y su séquito hubiera sido imposible de no haber sancionado el Congreso el memorándum.

Sin ir más lejos Pichetto al fundamentar su voto dijo que el memorándum era "el camino para encontrar la verdad".

No podrían obviamente los senadores y diputados oficialistas excusarse de sus responsabilidades argumentando la “obediencia debida “ que expone Yoma en su testimonio judicial.

El interrogante de si los senadores y diputados que votaron a favor del Memorándum son corresponsables con el Poder Ejecutivo por las derivaciones penales de su aplicación no se aborda en el fallo de Bonadío y es un tema que parece quedar pendiente. Sin embargo, vale subrayar que siendo el Legislativo un poder independiente, la aprobación por el mismo de los proyectos del Ejecutivo lo hace al primero enteramente responsable por sus actos.


En todo caso, lo paradójico de la situación actual es que Bonadío le esta pidiendo el desafuero de CFK a muchos senadores que votaron en forma entusiasta el Memorándum. Es casi como pedirles que se autoincriminen.

jueves, 7 de diciembre de 2017

LOS OBISPOS COLOMBIANOS

ofrecen criterios para el voto en las presidenciales de mayo del 2018

(ACI Prensa), 7-12-17

 En un comunicado emitido este 6 de diciembre, los obispos señalaron que los comicios del próximo año «son una oportunidad para dar juntos ‘un nuevo paso’ hacia la construcción de un país que sea patria y casa para todos».

«Colombia necesita la participación de todos para abrirse al futuro con esperanza», afirmaron.

En ese sentido, propusieron a los católicos y personas de buena voluntad los siguientes criterios para emitir un voto responsable, libre y consciente:

1.  Involucrémonos en el proceso electoral, derrotemos la indiferencia y comprometámonos. Los obispos señalaron que el voto es un derecho inalienable y un deber fundamental. Por tanto nadie debería privarse de votar. Además recordaron que la Iglesia «no tiene ni avala un partido político o un determinado candidato, pero sí invita a sus fieles y, en general, a todos los ciudadanos, a involucrarse en la política con la participación en el debate democrático con seriedad y responsabilidad».

2.  Reforcemos con el voto el comportamiento ético en la sociedad y acabemos con la corrupción. Advirtieron que es inmoral e ilegal comprar y vender votos. Esto «atenta contra la dignidad de la persona y el desarrollo integral de todos». Llamaron a no permitir «delitos como el fraude en la inscripción de cédulas, la suplantación, la financiación corrupta de campañas y la alteración de los resultados en las urnas».

3.  Exijamos campañas transparentes que favorezcan la unidad. Indicaron que los debates y los comicios no deben generar mayor polarización, sino promover el respeto, el diálogo y la creatividad política que necesita el país. Pensemos en el bien común. «Las campañas políticas que se sustentan en intereses particulares, que se financian ilícitamente o que derrochan injustamente el dinero atentan contra la democracia y generan confusión en el electorado».

4.  Analicemos la trayectoria y propuestas de los candidatos. Para dar nuestro voto responsablemente, tenemos que llegar a la convicción moral de que la persona, el proyecto político y el equipo de trabajo que se eligen aportarán realmente al bienestar de todos los colombianos.

5.  Pensemos en las necesidades más urgentes de nuestra nación. Consideremos bien las problemáticas y las posibilidades que tiene el país, para poder examinar y elegir adecuadamente a los candidatos que logren poner en marcha soluciones de fondo. No nos dejemos llevar simplemente por propuestas populistas, por simpatías y antipatías o por intereses particulares.

6.  Elijamos a quienes les duela la realidad de los colombianos. Los obispos señalaron que «Colombia necesita ser gobernada por personas íntegras, honestas, dignas, competentes, capaces de vencer la corrupción y la violencia, que se preocupen por la salvaguarda de la casa común», decididos a afrontar la injusticia, desempleo y falta de oportunidades; y a trabajar por los excluidos y marginados.

7.  Aseguremos el país sobre valores fundamentales y protejamos su institucionalidad. «Debemos afrontar, con claridad y determinación, la colonización ideológica de opciones políticas y legislativas que contradicen valores fundamentales y principios antropológicos y éticos arraigados en la naturaleza del ser humano. Apoyemos con nuestro voto, siguiendo la enseñanza de la Iglesia, a quienes defiendan la dignidad de la persona, la vida en todas sus etapas, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, el derecho primario de los padres en la educación de sus hijos, la libertad religiosa y las instituciones democráticas».

Los obispos también invitaron «a los políticos católicos a participar en el proceso democrático con la conciencia de que la política es una alta forma de caridad que implica afrontar retos de gran magnitud y de que deben hacerla iluminados con la luz del Evangelio y desde los principios de la Doctrina Social de la Iglesia».


Además pidieron a los candidatos a liderar «la marcha de la ciudadanía hacia una democracia madura y participativa, así como a la consolidación de la justicia, de la unidad y de la paz anheladas por nuestro pueblo».

martes, 5 de diciembre de 2017

SUBMARINO SAN JUAN

 las contradicciones de la Armada

Clarín, 5-12-17

"No hay indicios de que el submarino esté en peligro", fue una de las primeras frases del vocero de la Armada Enrique Balbi, el 17 de noviembre, cuando, dos días después, la desaparición del ARA San Juan tomó estado público. Desde ese momento la fuerza tuvo varias contradicciones sobre el tema.

El capitán de navío Gabriel Galeazzi, comandante de la Agrupación de Buques Oceanográficos y responsable de los partes de prensa en la Base Naval Mar del Plata, reconoció en el quinto día de la desaparición del ARA San Juan que el submarino había tenido un cortocircuito en las baterías. "La informó el comandante el miércoles y por eso se les hizo cambiar el rumbo", dijo. Incluso afirmó "se tiene la comunicación satelital cuando estaban en inmersión".

Pero Balbi lo desmintió más tarde en una nota que publicó La Nación. "En la última comunicación telefónica satelital, el miércoles pasado, a las 7.30, el submarino informó que continuaba navegando en inmersión, sin novedades en el personal, con destino a Mar del Plata. Llevaba ya varios días de navegación, se encontraba en la mitad del viaje y no reportó problemas de batería ni de ningún tipo", confirmó. 

Sin embargo el vocero reconoció el 20 que "hubo una avería, un cortocircuito que el comandante reportó".
Ese mismo día 20, la CNN lanzó una noticia proveniente de la US Army: que se había detectado un ruido en la zona de desaparición del submarino. La Armada explicó que era "un ruido biológico del mar", aunque dos días después confirmó que había habido "una anomalía hidroacúsica y el 23, que hubo "una explosión".


Por último, Balbi había informado de dos llamadas realizadas desde el submarino, que se contradice con la información que parte de los registros de la empresa Tesacom, auditor de las líneas satelitales Iridium, que es uno de los tres sistemas de comunicación que tiene el buque argentino. 

Se supo que fueron 8 las llamadas: la más extensa duró más de 13 minutos, mientras que la más breve fue de un minuto.

DEUDA PÚBLICA Y REFORMAS MACRISTAS


Por Héctor GIULIANO
(2.12.2017)

El gobierno Macri ha anunciado y está enviando al Congreso un paquete de Proyectos de Ley (PL) que han sido presentados ante la opinión pública como Reformas Estructurales.
Ante todo, cabe observar que estas reformas no son tales:

  1. Porque no se trata de reformas propiamente dichas o cambios integrales ni de Sistemas sino sólo de baterías de medidas en distintos ámbitos, con el interrogante que no está claro si son compatibles entre sí y/o si conducen efectivamente a los objetivos nominalmente previstos, que serían la rebaja de costos empresarios, la reducción del Gasto Público y la disminución del Déficit Fiscal.
  2. Porque parte de los proyectos todavía no están definidos en detalle y además se encuentran lógicamente sujetos a los cambios que se negocien fuera y dentro del Congreso para poder aprobar las leyes respectivas, de modo que igualmente no puede precisarse el sentido y alcance final de las modificaciones legales que se instauren dado que todo está en curso de negociaciones.
  3. Porque los tiempos de presentación, debate parlamentario y comienzo de vigencia de las medidas que se adopten hacen a estas reformas de cumplimiento relativo puesto que la mayoría de los cambios que se proponen  son graduales en su aplicación y se harían durante un período que excede el mandato del actual gobierno.
Siendo así que un collage de proyectos sin definición completa ni claras relaciones entre sí, y sin tiempos ciertos de implementación no son reformas seguras ni reformas propiamente dichas.[1] 
O sea, que la forma y los resultados de este paquete de medidas – denominado ampulosamente reformas – están todavía por verse y más aún por cuantificarse.
La clave de respuesta final a estos interrogantes – una vez sancionados los cambios que resulten de esta complejo proceso de negociaciones extra e intra-parlamentarias – va a estar en el único lugar que es el receptáculo obligado y concreto de tales modificaciones: el Presupuesto 2018; ya que este PL de Presupuesto  fue elevado en tiempo y forma por el gobierno al Congreso el 15.9 pasado pero ahora va a tener cambios más que relevantes en el cálculo de los Recursos y los Gastos del Estado.[2]

En este sentido, el PL modificado de Presupuesto 2018 será la prueba de la realidad o no del supuesto reformismo macrista en los dos años que le restan de su mandato. 
Notablemente – como ya lo advertíamos reiteradamente en trabajos anteriores – toda esta cuestión de las Reformas Estructurales que venía anunciando, sin precisiones, la administración Macri no fue objeto de explicaciones oficiales ni mucho menos de debate durante la reciente campaña electoral por las elecciones parlamentarias del 22.10, ni por parte del gobierno ni por parte de la oposición.
Ahora – como era previsible – resulta que después que los partidos políticos han conseguido los votos de la ciudadanía sin haber bajado definiciones directas y concretas frente a ninguno de los graves problemas reales que sufre la Argentina, recién ahora empieza el cabildeo y debate interno de los proyectos de las llamadas reformas del gobierno Macri (esa batería de proyectos que se presenta hoy – después de dos años de gestión - para la segunda mitad de su mandato).

Dicho con otras palabras, que la administración macrista planteó las cosas así: primero denme los votos frente al peligro dialéctico de un retorno del Kirchnerismo que luego yo los sorprenderé con el paquete de medidas que llamo reformas estructurales.
Y la Partidocracia opositora acompañó esta postura.

El sentido de las Reformas
Conforme al planteo oficial, las principales reformas propuestas por el gobierno Macri son tres: Impositiva, Previsional y Laboral; y como derivado de la primera, modificaciones parciales de la Coparticipación Federal de Impuestos, en función del acuerdo firmado entre Nación y Provincias.[3]
Este último aspecto no es un tema menor porque, aparte que en los hechos ello determina un principio de apoyo de los legisladores provinciales en el Congreso a instancias de los gobernadores respectivos, la Reforma Tributaria en particular conlleva compromisos de reducción de impuestos por parte de las provincias – fundamentalmente Ingresos Brutos y Sellos – que constituyen en promedio entre el 70 y el 80 % de sus recursos propios.

Por otra parte, estas medidas de reducción de tributos no resultarían en principio muy compatibles con la prioridad fijada según el PL de nueva Responsabilidad Fiscal – que forma parte del paquete de leyes propuesto por el gobierno - que exige la disminución del Gasto Público y el Déficit Fiscal de todos los distritos (incluso con alcance municipal) ya que obviamente se estaría trabajando con la hipótesis de una baja de Ingresos Públicos.
Esto último, empero, no es seguro que reduzca la Presión Tributaria provincial porque – aparte de que las aplicaciones de los cambios son graduales – ya varias provincias (con Buenos Aires y la CABA a la cabeza) han decidido aumentos alternativos importantes en el Impuesto Inmobiliario, además del paralelo incremento de las Tasas municipales por Servicios Generales (TSG, o ABL en la Capital) con lo que los distritos estarían compensando la rebaja de Ingresos Brutos.

Cabe recordar además que la última palabra en esta materia la tienen formalmente las legislaturas provinciales – que deben aprobar o no los acuerdos firmados por los gobernadores – y que, si bien se considera que darán conformidad sobre lo actuado, no se sabe en qué términos y en qué plazos lo harán.
Ergo, es discutible que baje la presión tributaria neta en la Argentina porque aún no está claro el balance compensatorio de reducciones de impuestos por un lado y aumentos por otro, cosa para la que habrá que esperar el citado nuevo proyecto presupuestario 2018.

Por último, una duda central que hace al nuevo resultado de las cuentas fiscales (algo que ya ha sido percibido pero de lo que poco se habla): la cuestión de si las reducciones impositivas propuestas (en caso que efectivamente se verifiquen) estarían realmente compensadas con baja de gastos por los gobiernos – nacional y provinciales – ya que se necesitaría una disminución más que proporcional de los Gastos Públicos en las respectivas jurisdicciones para compensar la supuesta rebaja de recaudación y así poder lograr una reducción final de los déficits fiscales que, como están las cosas, por el momento devienen algo bastante hipotético.    

El objeto de las Reformas
Las cuentas fiscales de la Argentina no cierran y la necesidad de desacelerar el ritmo del endeudamiento del Estado, que se usa para cubrir los déficits gemelos - fiscal y externo – plantea una dualidad en el objeto de las reformas propuestas. 
El paquete de PL del gobierno Macri al Congreso tiene por finalidad declarada bajar los costos impositivos, previsionales y laborales a las empresas pero dice poco acerca de cómo quedarían las cuentas públicas.
El objeto central de las reformas – siempre según la formulación oficial – sería reducir la presión tributaria (impositiva y previsional) sobre las empresas para favorecer la Inversión.
Aunque se quiere presentar estas iniciativas como factores clave de una reactivación económica  no se trata, en realidad, de medidas que vayan necesariamente a incidir – y menos en el corto plazo – en las decisiones de inversión, producción y empleo dentro de la economía argentina.

Y que se puedan tomar tales decisiones en el futuro depende menos de los cambios tributarios que se instrumenten que de las condiciones fácticas que el propio gobierno Macri plantea hoy como alternativa en materia económico-financiera.
En efecto: ¿qué peso relativo tienen o pueden tener los cambios jurídicos en las decisiones de inversión empresaria cuando es el propio gobierno el que estimula, facilita y alienta la mayor rentabilidad de los negocios especulativos frente a la rentabilidad de la actividad económica?
Este dilema entre cambios legales de instrumentación a futuro versus ofrecimiento de ganancias especulativas inmediatas y/o de muy corto plazo plantea en forma determinante una inconsistencia central sobre la que se asienta la idea de las reformas oficiales: una baja de la Presión Tributaria compensatoria parcial de la creciente Presión Financiera.

Ya que esas ventajas de rentabilidad financiera siguen siendo mayores y más rápidas que las supuestas y graduales rebajas tributarias.
Dicho en términos más simples: que es dudoso que cualquier empresario altere sus decisiones económicas de inversión y producción cuando es el propio gobierno – a través del Banco Central (BCRA) – el que le ofrece ganancias especulativas a corto plazo (desde los 30 días !) en la compra de Lebac que rinden el 28-29 % anual.[4]

Con el agravante que la propuesta de estas reformas se da en un contexto financiero adverso al de crecimiento económico que debiera llevar a que las empresas aprovechen estas aparentes rebajas impositivas:
a)    Porque la política de altas tasas de interés del BCRA no sólo constituye un ofrecimiento de mayores ganancias financieras que productivas sino que mantiene el sesgo recesivo que daña la expansión de la Producción y el Empleo, con el consiguiente problema de desarrollo del Mercados que se requiere para nuevas inversiones.
b)    Porque el retraso cambiario – sostenido precisamente en las altísimas tasas de interés domésticas que determina el BCRA – retro-alimenta el circuito financiero especulativo, favorece el aumento de las Importaciones y afecta el valor de nuestras Exportaciones.[5]
c)    Porque esta movida compensatoria – la idea de bajar la presión tributaria a las empresas para compensar el alto costo financiero existente – no garantiza la mayor recaudación del Estado para disminuir el Déficit Fiscal ni mucho menos garantiza la baja de la Inflación por supuesto traslado a precios de las rebajas impositivas (que es la ingenua esperanza que las empresas bajen sus precios al público por tener menor presión tributaria).

En síntesis, que la mentada reforma tributaria Macri no garantiza el logro de una reducción del Déficit Fiscal, que no constituye una verdadera modificación del Sistema Impositivo Argentino sino sólo una batería de medidas y que el mismo objetivo teórico se pudiera aspirar a cumplir por la vía más simple y directa que existe en materia de Administración Tributaria, que es la de combatir hasta sus últimas consecuencias la Evasión Fiscal.

Por estas razones, habría explicaciones realistas mucho más fundadas para suponer que el verdadero objetivo del magnificado paquete de Reformas Estructurales es otro y que, en consecuencia, lo que se estaría buscando es algo distinto al enunciado:
  1. Debido al acelerado proceso de endeudamiento externo de la administración Macri - que implica un aumento del stock de la Deuda Pública y un correlativo aumento más que proporcional de los Intereses a Pagar – el Déficit Fiscal se está desbocando y es necesario acotarlo.[6]
  2. Los grandes acreedores externos están apretando al gobierno macrista para que se les garantice el pago de estos servicios crecientes de Intereses – ya que la totalidad de los vencimientos de Capital se refinancia – y ello tiene que lograrse a través de planes de Ajuste Fiscal que reduzcan y/o compensen el Déficit del Estado para poder pagarle a los acreedores.[7]
  3. El paquete de Reformas Estructurales – un conjunto de medidas muy insuficiente como para reducir significativamente el déficit de las cuentas fiscales – tendría por finalidad seguir ganando tiempo mientras se toma más Deuda Pública, que es el sostén y motor esencial de la gestión Macri.
En este contexto, la venta de la idea de Reformas a la opinión pública configuraría, en gran medida, un distractivo del empeoramiento de la verdadera situación fiscal argentina – hoy replanteada en los déficit gemelos (fiscal y externo) - pondría en evidencia el aumento de los condicionamientos extranjeros por el problema financiero insoluble del aumento de la Deuda Nacional[8] sin capacidad de repago y mostraría, a la vez, la gravedad del cuadro que enfrenta un gobierno deuda-dependiente que necesita en forma desesperada vivir renovando vencimientos y colocando deuda adicional todos los días como parte de su Política de Gobernar con Deuda, una política sin la cual el gobierno Macri perdería automáticamente su estabilidad financiera y política.-





[1] Los proyectos del Poder Ejecutivo debieran tratarse básicamente en sesiones extraordinarias y con los nuevos legisladores electos el 22.10. Se entiende que si no se logran los acuerdos necesarios para las votaciones en Diciembre, el tratamiento pasa a Febrero.
Las disposiciones de las leyes que se modifiquen y/o incorporen, a su vez, van a ser implementadas en forma gradual y, por lógica, todavía no se sabe cuáles serán ni su cronograma de vigencia.
Por último, los cambios a producirse han sido pre-consensuados a través de un acuerdo con los gobernadores de provincia y están sujetos a las adhesiones y condiciones que fijen las respectivas legislaturas.
[2] Según el PL de Presupuesto 2018 el Gasto Público Total del Gobierno Nacional sería de 2.9 B$ (Billones de Pesos), equivalente a unos 150.000 MD (Millones de Dólares).
[3] El Acuerdo o Consenso Fiscal firmado el 16.11 entre el presidente Macri y los Gobernadores de Provincia – salvo San Luis – compromete una serie de modificaciones tributarias y también la aprobación del PL de Responsabilidad Fiscal, que fija limitaciones al Gasto Público, al Empleo Oficial y al Déficit Fiscal, así como medidas ligadas al aumento del endeudamiento público.
[4] La Tasa de Referencia de Política Monetaria del BCRA, calculada sobre operaciones de Pases Pasivos – 28.75 % anual para 7 días de plazo - está actualmente en línea con las tasas implícitas de las Letras del Banco Central (Lebac), que pagan una tasa de interés superior al 29 % en el Mercado Secundario.
Al 31.10.2017 el BCRA tenía colocadas Lebac por 1.18 B$ (equivalentes a unos 67.000 MD) y además tenía Pases Pasivos por 316.600 M$ (Millones de Pesos ≡ 18.000 MD).
[5] La Argentina tiene un fuerte déficit en la Cuenta Corriente de su Balanza de Pagos: fue de 14.500 MD en 2016 y el acumulado al 30.6 de este año ya suma 12.600 MD.
Dentro de estos totales, una parte de los déficits corresponde a la Balanza Comercial (Exportaciones – Importaciones), que en 2016 fue de 4.500 MD y en el primer semestre del 2017 era de 1.300 MD.
[6] Según el PL de Presupuesto 2018 el Déficit Fiscal del corriente año sería – en valor absoluto -  de 633.800 M$ (≡ 32.800 MD) y el año que viene pasaría a 681.800 M$ (≡ 35.300 MD).
El Fondo Monetario (FMI), así como las Agencias Calificadoras de Riesgo – caso Standard & Poors y Moody´s – y distintos analistas financieros (locales e internacionales) se lo están observando cada vez con mayor insistencia al gobierno Macri.
[7] El Estado Argentino no amortiza los vencimientos de Capital sino que los refinancia en forma total, es decir, pagando deudas con nuevas deudas; y además contrae endeudamiento adicional.
En 2018 está previsto que caigan obligaciones por valor de 66.600 MD y el gobierno Macri proyecta colocar deudas por 113.000 MD, esto es, colocando obligaciones nuevas por 46.400 MD.
Hasta el último centavo de deuda que vence se cancela con nueva deuda.
Lo que sí se paga son los Intereses de la Deuda – que son parte del Gasto Público Corriente y, como tales, factor determinante del crecimiento del Déficit Fiscal – que sumaron unos  10.000 MD en 2016, serían unos 14.000 MD este año y ascenderían a 21.000 MD en 2018.

De hecho, los Intereses a Pagar constituyen el rubro más importante del Gasto Público: en 2018 son 406.500 M$ (≡ 21.000 MD). Son más que los gastos previsionales netos (erogaciones – ingresos), que suman unos 300.000 M$.

Paradójica o sintomáticamente las autoridades, la clase política y la dirigente en su conjunto, los analistas económico-financieros y los medios de difusión en general se lamentan del crecimiento del Gasto Público que pesan sobre el Presupuesto y determinan el incremento del Déficit Fiscal pero nadie dice nada con respecto al monto, ritmo de aumento e incidencia de los Intereses de la Deuda Pública, que son el principal componente de dicho déficit.  
[8] La Deuda Pública Nacional es la que correspondería a la suma de los pasivos de Nación, Provincias, Municipios, BCRA y Bancos Oficiales, Empresas del Estado, Organismos Nacionales, Fondos Fiduciarios y juicios contra el Estado con sentencia en firme.
Esta información se mantiene en secreto y sólo se conoce la Deuda del Estado Central (307.300 MD, al 30.6.2017), la del BCRA (fundamentalmente por Lebac en pesos equivalentes a 67.000 MD al 31.10.2017) y la del consolidado de las Provincias (515.800 M$ ≡ 33.500 MD al 31.3.2017).

BREVE SOBRE LA PENA DE MUERTE

                  

                                 Alberto Buela (*)

Argentina ha padecido, en la extensión de todo su territorio, un promedio de diez asesinatos por día y ocho mil muertes por accidentes de tránsito por año, pero esto no es de ahora viene desde hace una década con promedios similares.  España con 45 millones de habitantes, cinco millones más que nosotros, solo registra dos mil ochocientos muertos en accidentes de tránsito. A esto hay que sumarle 36.000 heridos graves y un promedio de treinta y tres discapacitados por día. Además se estima en un millón los abortos clandestinos al año.
Es interesante notar que estas tres cifras: Los 3000 asesinatos, los 8000 muertos por tránsito y el millón de abortos se mantienen constantes desde hace una década.

La primera paradoja es que Argentina es uno de los pocos países que festeja el “Día del niño por nacer”, día que los vagos bautizaron como “Día del feto”: Menem lo hizo.

La segunda paradoja es que es una de las pocas sociedades donde se puede circular sin casco conduciendo las motos y sin cinturón de seguridad manejado los autos. Casi ninguna autoridad retira el registro ni inmovilizar el auto o moto. No hay sanción.
La tercera y más significativa paradoja es que, en general, los asesinatos son resueltos por la policía pero los asesinos, por mil motivos siempre nuevos y cambiantes, quedan en libertad.

¿Cuál es la reacción de una sociedad desquiciada como la nuestra?. Salir a los gritos proclamando “el que mata tiene que morir”. Cosa que nunca sucederá porque nuestra Constitución no prevee la pena de muerte. Hace pocos años acaba de anularse la pena de muerte prescripta en los códigos militares. De modo tal que no existe ninguna posibilidad de matar a un criminal convicto y confeso autor de crímenes horribles incluso de lesa humanitas en la República Argentina.

Fidel Castro en Cuba hasta hace muy poco fusiló en forma expeditiva a dos de sus generales por traición a la revolución cubana y a nadie se le ocurrió pensar que Castro era un asesino, porque la pena de muerte está contemplada en la constitución cubana o en las actas de su revolución. Pero en Argentina no. Motivo por el cual los generales y jefes de la dictadura militar 1976-1983 no pudieron ser ajusticiados y están hoy recluidos en sus casas mirando televisión o escribiendo sus memorias. Esto fue hasta la época de Menem luego cayó con ellos la política de los KK que revisó los indultos y los encarceló más por resentimiento que por justicia.

Este es el muro con que choca cualquier iniciativa a favor de la pena de muerte, y es que no está contemplada en nuestras leyes ni en nuestra Constitución y además tanto el staff político del gobierno como los funcionarios del Estado, los poderes indirectos y los diferentes lobbies y grupos de presión (Madres, Piqueteros, Sindicalistas, Iglesias, Cámaras, Universidades, etc.) no la aceptan por principio y ni siquiera contemplan su discusión.
Esta actitud de aquellos que ostentan el poder en nuestra sociedad produce, a su vez, una primera paradoja enunciada por Gustavo Igounet: “Qué extraña paradoja!: la mayoría de los que están en contra de la pena de muerte para los delincuentes, están a favor del aborto, que es la pena de muerte para los angelitos”.

Pero en nuestra opinión, la gran paradoja es que no se puede hablar de la pena de muerte en nuestra sociedad. Es más o menos como negar el genocidio en Israel o en Alemania. Queda uno automáticamente demonizado: troglodita, fascista, represor, nazi, reaccionario y siguen los calificativos. Incluso gente de buena fe llega a afirmar que “como soy cristiano estoy en contra de la pena de muerte”. El cristianismo no obliga a este juicio sino en todo caso a obedecer el mandamiento de no matar. La confusión de todo pelo, marca y señal que se ha introducido en el asunto lo ha tornado confuso y arrevesado.

En realidad y si uno toma un poco de distancia para mirar lo que sucede en la sociedad civil argentina respecto de los asesinatos y los accidentes de tránsito (la mayoría son jóvenes) da la sensación que nos gozamos de una anomia generalizada como un lujo social de una sociedad potencialmente opulenta. Tiene todos los medios a su alcance para vivir muy bien y simplemente vive de manera frívola mandando por año entre 11 y 12 mil jóvenes al matadero. Esta superficialidad alcanza al hecho de que nadie es responsable de nada ni ante nadie pero, por otra parte, se maneja con la mordaza del silencio ante la pena de muerte. Vemos, ante el espanto del pueblo llano por su inseguridad (las Madres del dolor) que nuestros dirigentes son en su gran mayoría poco serios sobre los temas y soluciones, yéndose por el albañal del olvido la vida de miles de nuestros conciudadanos.

Observación filosófica

La oposición a la pena de muerte se funda en el hecho cierto de la falibilidad del juicio de los hombres. Así, puesto que  nos podemos equivocar no podemos aplicar una medida límite como la pena de muerte de la que no se puede dar marcha atrás en caso que se condene a un inocente.Es una pena irreversible.  De esto estamos convencidos. 
Pero aun cuando no se esté a favor de la pena de muerte no tiene ningún sentido privar a una comunidad política de la posibilidad de la pena de muerte, pues la sola posibilidad de ella otorga a dicha comunidad la seguridad de límites que no serán sobrepasados. ¿Si hubiera existido la posibilidad de aplicar la pena de muerte en nuestra Constitución, hubieran inventado la teoría del desaparecido las autoridades de la dictadura militar?. ¿Hubieran actuado impunemente sabiendo que no tendrían un castigo adecuado a sus crímenes?. “Totalitario es aquel gobernante que obra a su arbitrio sabiendo que no habrá sanción” (Platón).
Además negar la posibilidad de la pena de muerte es creerse un “dios laico” que puede regular con un absoluto ético como “el no a la pena de muerte”, el obrar humano que siempre es contingente y en el mejor de los casos verosímil pero nunca exacto.
Elevar el “no a la pena de muerte” como una certeza absoluta, no solo es un sin sentido ético pues el hombre actúa, cuando mejor actúa, siempre sobre lo probable,  sino que, además produce un daño a la comunidad política al privarla de esa posibilidad.
Esta posibilidad de la pena de muerte no debe entenderse como susto, temor o miedo que da ella, aunque los delitos se reducen en un tercio,  sino que tiene que existir esta posibilidad como lo que es: otorgar a la comunidad política el poder limitar los atentados contra ella y sus miembros, que ponen en riesgo su propia existencia. La pena de muerte fue y será, básicamente, una pena política.
En cuanto al criminal se le priva de la posibilidad de reclamar su castigo como su derecho, según aconseja Hegel en su Filosofía del Derecho. Existen muchos casos de violadores seriales que afirman: sé que no me voy a curar, quiero que me ejecuten.
En una palabra no se puede estar simpliciter= absolutamente contra la pena de muerte sino secundum quid= relativamente, lo que permite la posibilidad de usarla. Toda comunidad política tiene que tener abierta esta posibilidad tanto para su defensa como para sincerar sus acciones. Pero claro, esto es ir contra el manejo cotidiano de la política que, generalmente, es engaño y disimulo.

Observación teológica

El hombre, esto es el varón y mujer, es una criatura de Dios, creado a imagen y semejanza. Es una persona, esto es, un ser único, singular e irrepetible. Moral y libre. Que comparte con sus semejantes la igualdad en dignidad, aunque  ónticamente siempre diferente.
Esta dignidad, dada por el carácter supremo de “persona”, exige que sea mantenida a lo largo de toda su vida. La degradación moral y espiritual que sufren los presos condenados a cadena perpetua en un interminable infierno carcelario, termina reduciendo al hombre a un animal, eliminando así todo viso de dignidad.
¿Es acaso cristiano reducir a condición de fiera enjaulada, como acaba de ocurrir con Charles Mason en Usa (murió a los 84 años luego de 50 en prisión) o hubiera sido más cristiano aplicarle la pena de muerte?
En este sentido cabe recordar el consejo del gran teólogo argentino Leonardo Castellani quien sostiene que es más cristiano aplicar la pena de muerte en casos de estricta probanza que dejar que el criminal pierda su alma en el fondo de una prisión sin fin. La asistencia espiritual ante la muerte cierta por ejecución de la pena, permite la salvación de su alma.

(*) arkegueta

lunes, 4 de diciembre de 2017

EL PRÍNCIPE HEREDERO SAUDÍ QUIERE ERRADICAR EL TERRORISMO ISLAMISTA DEL MUNDO



SIMON KERR
expansión.com, 28/11/2017

Mohammed bin Salman también ha prometido recuperar el islam moderado en el Reino, donde durante décadas ha habido altercados por cuestiones de dogmatismo.

El príncipe heredero de Arabia Saudí se ha comprometido a "erradicar el terrorismo islamista de la faz de la tierra", coincidiendo con el lanzamiento de una alianza militar que sus detractores temen que agudice las rivalidades entre el reino e Irán, su eterno rival.

Mohammed bin Salman, artífice de una política regional cada vez más asertiva, aseguró el domingo que la nueva coalición islámica contribuirá a una mayor cooperación militar, política y financiera contra el terrorismo, tras años de falta de coordinación entre los países musulmanes. "La falta de coordinación termina hoy", declaró el príncipe Mohammed en la reunión de ministros de Defensa celebrada en Riad.

El príncipe heredero también ha prometido recuperar el islam moderado en el Reino, donde durante décadas ha habido altercados por cuestiones de dogmatismo que han dado lugar a innumerables episodios de violencia. La creación de una alianza llega después del atentado yihadista del pasado viernes en una mezquita de Egipto que se cobró la vida de más de 300 personas. "El peligro del terrorismo extremista es que distorsiona la imagen y la reputación de nuestra religión más tolerante", dijo el príncipe. La nueva alianza de los estados sunitas coincide con el aumento de las tensiones en la guerra fría que protagonizan Arabia Saudí y la chií Irán, en la que ambas partes se acusan de fomentar el terrorismo en Oriente Medio y más allá.

Arabia Saudí y sus aliados aseguran que Irán busca la hegemonía regional, interfiriendo en países árabes como Irak, Siria, Líbano y Yemen. En las últimas semanas, el príncipe Mohammed ha endurecido su retórica contra la República Islámica y encabeza una campaña contra el islam político en la región.

La cohesión de la coalición, compuesta por 41 miembros, se ha visto fracturada por la ausencia de Qatar, el Estado del Golfo que sufre un embargo de Arabia Saudí y sus aliados desde el pasado junio, que justifican por apoyar el extremismo. Qatar, que niega estas acusaciones, no fue invitado a la reunión para evitar confrontaciones, explicó el secretario general de la Coalición Militar Islámica Antiterrorista, Abdulelah al-Saleh. Al-Saleh explicó que el encuentro está destinado a crear un consenso sobre las operaciones antiterroristas y manifestó su esperanza en que con el tiempo se sumen más países.

El ministro de Asuntos Exteriores qatarí, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, aseguró la semana pasada que la nueva coalición encabezada por Arabia Saudí amenazaba con profundizar la división sectaria de la región. "No creo que nos podamos permitir más divisiones entre sunitas y chiíes", declaró en Londres. La coalición antiterrorismo está formada en gran parte por estados suníes; Irán e Iraq, de mayoría chií, no están incluidos en el grupo. La alianza anunció que su objetivo es luchar contra el terrorismo, y niega oponerse a ninguna tendencia o país. Las rivalidades entre Irán y Arabia Saudí se materializan en una serie de batallas que se libran en la región. Arabia Saudí y sus aliados se encuentran en el tercer año de una guerra en Yemen que ya se ha cobrado más de 10.000 vidas y que amenaza con desencadenar una hambruna.


Además, hay cada vez más temores de que Irán y Arabia Saudí puedan acabar implicados en una guerra de poder en Líbano. El primer ministro libanés, Saad al-Hariri, anunció su dimisión en Riad a principios de mes, ante la preocupación de Riad de que el grupo Hezbola, respaldado por Irán tuviera demasiada influencia en el Gobierno de Beirut.

domingo, 3 de diciembre de 2017

LOS INDÍGENAS RECLAMAN 8,5 MILLONES DE HECTÁREAS, 3 % DE LAS TIERRAS DE ARGENTINA


 Diario De Cuyo, 25-9-17

El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) reveló que el reclamo de tierras de las comunidades indígenas asciende a 8,5 millones de hectáreas, lo que equivale a un 3 por ciento del territorio nacional.
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... de las 1.600 comunidades identificadas, sólo 1.417 cuentan con personería jurídica en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas (Renaci).

De ese conjunto, 824 reclamaron ya 8.414.124 de hectáreas -consideradas por ellas "territorios de ocupación tradicional"-, que no han sido otorgadas pero se encuentran en distintas fases del Programa de Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas del INAI. En cuanto a las que iniciaron el trámite, 423 culminaron el relevamiento y se les entregaron "carpetas técnicas" para continuar la gestión, mientras que otras 401 comunidades iniciaron la tramitación pero aún no obtuvieron un despacho favorable. Es decir, casi la mitad de las comunidades no iniciaron el trámite o lo tienen en estado embrionario, en un entramado donde confluyen las disputas por la representación de las fracciones territoriales con la cercanía política con las autoridades locales y provinciales.
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La falta de títulos

Una auditoría de la Auditoría General de la Nación (AGN) de este año consigna que el 92% de estos pueblos no poseen los títulos de propiedad comunitarios y el 84% no tiene los títulos individuales.