sábado, 7 de junio de 2025

CONFESIÓN LIBERTARIA


Por Dardo Gasparré

La Prensa, 06.06.2025

 

La diputada libertaria Lidia Lemoine se despachó a voluntad en la semana sobre los reclamos de los médicos del Hospital Garrahan. Sus posteos fueron groseros, primitivos y descalificantes para quienes en definitiva son representados por ellas y sus colegas, lo que ameritaría al menos un cierto respeto en la forma de dirigirse a ellos y en la forma de argumentar o discrepar.

 

En uno de esos posteos magistrales la emblemática representante de la LLA explicó lo que a su criterio deberían hacer para ganarse la vida los profesionales de la salud, que según su criterio deberían competir en el mercado laboral y renunciar si no les convenía su paga. También se puso como ejemplo para demostrar que ella felizmente había sabido elegir muy bien su formación académica al elegir una disciplina que le había permitido vivir con tranquilidad.

 

En homenaje a quienes se sintieron ofendidos y hasta avergonzados por esas comunicaciones, y en especial al personal del Garrahan, que a lo largo de su trayectoria ha sabido ganarse el agradecimiento y el respeto de la sociedad, tiene sentido analizar sus afirmaciones, aunque pareciera innecesario descender a hacerlo.

 

Desprecio por el conocimiento

Lo primero que se desprende de esos textos, es el desprecio por la formación académica y profesional del sistema educativo nacional, la desvalorización de la educación misma como concepto central del progreso de los individuos y el desestímulo que implicaría para los jóvenes si decidieran tomar en serio sus argumentos.

 

Nadie de su movimiento lo desmintió, el Presidente tampoco. Ni en la validez técnica, ni en la interpretación errónea del funcionamiento del mercado laboral, ni en el problema de salud que se ocasionaría si todos los profesionales de la salud hicieran lo que ella recomienda.

 

Su ejemplo sobre la opción de abrazar el respetable oficio de peluquero, comparándolo con una carrera que tiene importantes responsabilidades públicas y tiene exigencias universitarias y luego una práctica previa de dos años trabajando como interno (aprendiz) en un hospital es directamente despectiva, descalificante y hasta ofensiva, típica de quienes no han tenido ni la constancia ni la voluntad y el talento para cursar una carrera de grado y aprobar todas sus materias y exigencias. Alguien más que piensa que los diplomas se pueden comprar.

 

Si hubiera alguien de su entorno político dispuesto, capacitado y conocedor de la realidad cotidiana, debería acercarle algunas reflexiones de modo urgente, para evitar que se piense que todos sus colegas del Congreso y los funcionarios del gobierno de su partido comparten los criterios, la orgullosa, desenfadada e impune ignorancia y la precariedad de pensamiento, de la diputada.

 

Al hablar del mercado laboral, omite o desconoce que ese mercado funciona en la práctica por submercados, no sólo por tipo de tarea y formación, sino que hasta por el tipo y tamaño de las empresas. Que se distorsiona en el caso del Estado, en todo sentido, (por ejemplo un diputado gana varias veces lo que un médico de hospital, un espía de la SIDE también), mercado que es influenciado por la escasez de oferta o demanda, que además la demanda pone siempre condiciones de formación y antecedentes que en el caso del ejemplo de empleados públicos y funcionarios, espías -y legisladores- no se requieren, lo que debe ser la mayor injusticia y arbitrariedad.

 

Y sólo en casos de desaparición o fuerte reducción de una actividad motiva la adopción masiva de una nueva profesión u oficio, lo que obliga de todos modos a un nuevo proceso previo de formación, aunque eso suene un demasiado sacrificio para la representante.

 

Aún cuando los argumentos de la conspicua, espontánea   y verborrágica legisladora adlátere presidencial tuvieran alguna cuota de sentido técnico o práctico, no sólo la de los médicos y demás agentes de la salud, no es una actividad que esté en desaparición, al contrario, sino que si los profesionales tomaran en serio el consejo y dejasen de trabajar en los hospitales, prepagas y obras sociales masivamente, el efecto sobre la salud y aún sobre la gobernabilidad sería simplemente mortal, social y políticamente.

 

Por otra parte, es lo que han venido haciendo muchos profesionales destacados, que han desaparecido de las cartillas aún de las prepagas más caras. 

 

Se trata de una forma barata y cómoda de atender la salud pública: se les paga una miseria a los profesionales y se pretende así cubrir a bajo costo una necesidad básica de cualquier sociedad. Lo describió muy bien AJCronin novelando los efectos del sistema de salud pública británica en sus libros The Green Years y Shannon's way en la década de 1910.

 

Migajas para los médicos

Al controlar los precios de las empresas privadas de medicina privada, estas se vieron forzadas a pagar migajas a sus médicos para sostener la actividad, lo que no es diferente a la salud pública, a las Obras Sociales obsequiadas a los sindicatos ya las prepagas y sanatorios, indirectamente. Las Obras Sociales fueron regaladas a los sindicatos en la dictadura de Onganía y son otro mecanismo corrupto que termina afectando gravemente a los médicos. ¿A qué mercado ya qué competencia se refiere Lemoine?

 

En otras palabras: justamente en el caso de los profesionales más que ningún otro, el Estado obstruye la acción del mercado, como lo hacen los sindicatos.

 

Este caso particular y específico sirve para entender que cualquier reducción en el gasto estatal requiere un meduloso análisis, practicado por quienes tengan la capacidad, la formación, y el conocimiento en cada área y de gestión, lo que no es el caso de este gobierno, sin excluir a cualquier otro gobierno de las últimas décadas.

 

Los posteos de Lemoine corren el riesgo de considerar el símbolo de un modo habitual de comunicación, y peor todavía, de una metodología y un criterio que parecen acompañar a todos los integrantes de su partido, fanáticos ideologizados furiosos y agresivos y participantes de su gobierno.

 

De todos modos, si alguien quiere seguir los consejos de cambio de profesión de los que pone como ejemplo la reciente inaugurada especialista en mercados es libre de hacerlo a su riesgo. Tal vez el paso siguiente de la elegida con la lista de sábanas es la apertura de una consultora para asesorarlos.

 

La ignorancia técnica o de las funciones específicas de cada área y las técnicas de administración que permiten evaluar la calidad y eficiencia de cualquier sector de cualquier burocracia, garantizan que todo ajuste o reducción de gastos personales o en cualquier área será necesariamente mal realizado. Un ajuste injusto. Para usar un juego de palabras.

 

Requisito fundamental

La columna planteó, ya antes de las últimas elecciones presidenciales, la necesidad imperiosa de recurrir a quienes tuvieran experiencia previa exitosa en la gestión para analizar e implementar cualquier ajuste, sin importar su partido político. Como si fuera algo deliberado, se omitió ese requisito, para designar en cambio funcionarios que no respondieran a esos lineamientos, utilizando criterios que no se dieron a conocer. 

 

Esa omisión, unida al evidente hecho de que la discursivamente vapuleada casta fue preservada del esfuerzo del ajuste, por la razón o excusa que fuera, hacen que su aplicación sea necesariamente injusta. La sensación empeora cuando se trata de explicar lo inexplicable con argumentos mal fundamentados esgrimidos por incompetentes.

 

Es una lástima que doña Lidia no haya tenido que usar igual nivel de argumentos para endilgárselos a la casta, suponiendo que la casta hubiera sufrido alguna clase de ajuste, como era justo que ocurriese.

 

Si bien el FMI acompaña cualquier ajuste -con el modo que fuere- casi solidariamente, (no en la definición del término en el derecho comercial y la economía) es de esperar que las improvisaciones de la diputada Lemoine no hayan sido leídas por potenciales inversores. Porque como sostiene el respetado inversor Warren Buffet, el principal dato para definir una inversión es “la calidad del management de una empresa”. O de un país, por caso.

 

En vez de un bozal legal, se podría pensar en un bozal político. Sería poco liberal -dirán- pero muchos de los mecanismos y prácticas -y aún criterios- que se están usando, tampoco lo son. Y el llamado libertarismo y el anarcocapitalismo no son una evolución positiva del liberalismo. Son desviaciones de sus bases filosóficas.

¿TIENE LA ARGENTINA HOY

 una política de defensa?

 

Por José Luis Milia

La Prensa, 05.06.2025

 

En 1983, el retorno de la democracia en Argentina trajo como política de estado una ofensiva sistemática contra sus Fuerzas Armadas y de Seguridad. Aquellos que combatieron a la guerrilla castrocomunista fueron sometidos a una ola de represalias, con juicios plagados de irregularidades -juicios que aún siguen vigentes- sentencias motivadas por intereses políticos y una justicia corrompida que actuó, y sigue actuando, más como instrumento de venganza que como garantía del derecho.

 

Si bien esta persecución de uniformados fue común a otros países de Hispanoamérica que sufrieron el terror marxista, Argentina no se limitó a castigar a sus combatientes: fue más allá, atacó a sus propias instituciones militares, debilitándolas y despojándolas de su rol estratégico.

 

Los gobiernos sucesivos, con una indiferencia alarmante, han socavado la capacidad de defensa del país, cumpliendo así con los lineamientos del Foro de São Paulo que, pese a su declamado socialismo del siglo XXI, ha sido funcional a los intereses británicos en Sudamérica, que han celebrado con alegría la desmovilización militar que la Argentina se autoimpuso.

 

EL EJECUTO CHILENO

Solo para mostrar la falta de interés -sea por ignorancia, negligencia o intereses espurios- que la dirigencia política argentina tiene por la defensa nacional, podríamos hacer una comparación con Chile.

 

El país vecino que históricamente ha mostrado hostilidad hacia Argentina y que, en 1982, en plena guerra de Malvinas, se puso del lado de los ingleses, ha mantenido una política de fortalecimiento de sus Fuerzas Armadas, respetando las leyes de modernización establecidas por el gobierno militar de Augusto Pinochet. La Ley Reservada del Cobre que data de 1958, pero que fue modificada en 1974 y que asigna un porcentaje de la venta de este recurso a la defensa, sigue vigente y garantizando estabilidad a sus Fuerzas Armadas.

 

Mientras tanto, la Argentina ha reducido su presupuesto militar en un 63,6% en los últimos 20 años, pasando de un gasto del 1,1% del PBI en 2003 a apenas 0,4% en 2023. Para ese año, el país destinó 3.200 millones de dólares a la defensa, una cifra insignificante frente a los 6.630 millones de dólares invertidos por Chile. Esta brecha es una muestra de palmaria de la desatención absoluta que, por la soberanía y seguridad nacional, tienen los políticos argentinos.

 

Pero este problema, la poca importancia que la defensa nacional tiene para el estamento político, no es nueva. A quienes han manejado los destinos del país, nunca les importó, mayormente, la Defensa Nacional.

 

Esto se repite de sangre en sangre desde mayo de 1810. En las escuelas nos han atosigado con el cuento que éramos los herederos del Virreinato del Río de la Plata, pero desde 1810 hasta ahora hemos ido perdiendo territorios que, en realidad nos pertenecían en sueños, pues nunca hicimos nada para conservarlos; porque en verdad, a nuestros próceres de 1810 ya muchos de los que los siguieron su única preocupación era el puerto y 100 leguas a su alrededor; así se nos fueron de las manos, Tarija, Paraguay, Uruguay, las Misiones Orientales y, si no hubiera sido por Roca, y la decisión de la Armada Argentina, también hubiéramos perdido la Patagonia. A tal extremo poco interesaba ésta que, en 1921, una vez aplastada la huelga revolucionaria de los peones carrileros en Santa Cruz, a nadie le interesó ni siquiera investigar si a la inteligencia militar chilena le cupo algún rol en la organización de las huelgas.

 

Junto al desprecio por el espacio terrestre, fuera de aquel que el puerto podía dominar, nuestros ilustres antepasados ​​eligieron, también, darle la espalda al mar. Cuando en plena guerra del Paraguay, Martín de Gainza, ministro de guerra y marina le dice a Sarmiento: "Siento tener que cumplir con el penoso deber de dar cuenta a VVHH que carecemos absolutamente de escuadra. Algunos buques en mal estado y algunos jefes y oficiales, aunque muy dignos, no constituyen una escuadra".

 

Gainza no solo estaba definiendo un momento del país, sino la constante de la Marina de Guerra Argentina desde 1810 hasta ese momento: jefes y oficiales muy dignos, pero buques lamentables; algo que para un país que en 1868 tenía 4.725 km de costas sobre el mar austral era sencillamente suicida.

 

Cuando Sarmiento decide modernizar la flota, vuelve al error de siempre, la espalda al sur, tanto terrestre como marítima, ya que lo que compra, la llamada “escuadra de Sarmiento”, aunque de alto poder de fuego, era una flota fluvial, que solo servía para la defensa del Plata y de su cuenca.

 

La defensa nacional ha sido históricamente un tema ignorado por la dirigencia argentina, pero en los últimos 40 años, la falta de inversión y planificación ha llevado la situación a niveles alarmantes. Mientras nuestros vecinos fortalecen sus capacidades militares, Argentina ha renunciado a su soberanía con recortes presupuestarios y decisiones estratégicas erradas. La indiferencia con la que se ha tratado este tema ya no puede justificarse como mera negligencia: rosa la traición a la patria.

jueves, 5 de junio de 2025

JUBILEO DE LOS POLÍTICOS

 


 en la Casa Histórica

 

5 de junio de 2025 San Miguel de Tucumán (AICA)

 

Texto de la Declaración

A los cuatro días del mes de junio del año dos mil veinticinco, en la Ciudad Histórica de San Miguel de Tucumán, compartimos en este Jubileo de los Dirigentes Políticos la preocupación genuina por las condiciones de vida de los sectores más postergados, y por el fortalecimiento de los lazos sociales en un contexto de creciente fragmentación a nivel mundial. Entendemos que la política, cuando se ejerce con ética y vocación de servicio, tiene la capacidad de transformar la realidad en favor de quienes más lo necesitan.

 

Nos convoca una certeza profunda: que el compromiso político no puede disociarse de los valores que dignifican la vida de los tucumanos. El diálogo, la justicia, el bien común, la fe y la solidaridad no son meras consignas, sino pilares que deben orientar nuestras acciones cotidianas. En un tiempo marcado por la desconfianza, la polarización y el desencanto, reafirmamos la necesidad de recuperar la política como espacio de encuentro, como servicio generoso a la comunidad y como herramienta para la transformación hacia una sociedad más humana y fraterna.

 

En el marco de este Jubileo, los abajo firmantes, dirigentes políticos de distintos espacios y trayectorias, nos comprometemos a:

 

Promover el respeto irrestricto por la dignidad humana, sin distinción de origen, ideología, religión, género ni condición social.

Fomentar la empatía y la solidaridad como valores centrales en la vida cívica y en el hacer político.

Sostener un compromiso activo con la equidad y la justicia social, impulsando políticas que reduzcan las desigualdades estructurales que fracturan el tejido comunitario.

Impulsar una cultura del encuentro, que integre a todos los sectores de la sociedad, especialmente a los más vulnerables.

Apoyar una educación para la paz y la ciudadanía democrática, como eje transversal en todos los niveles del sistema educativo.

Promover el diálogo como herramienta esencial para la resolución de conflictos y el diseño de políticas públicas inclusivas.

Trabajar por la erradicación del discurso de odio y la violencia simbólica o física, tanto en el ámbito público como privado.

Favorecer la construcción de consensos amplios y duraderos, priorizando el bien común por sobre los intereses sectoriales o partidistas.

Defender la verdad y la transparencia, combatiendo activamente la desinformación y la manipulación política.

Fortalecer el seguimiento ciudadano y la rendición de cuentas, garantizando mecanismos participativos que consoliden la confianza entre la sociedad y sus representantes.

 

La elección de la Casa Histórica como sede del encuentro aportó un fuerte valor simbólico, al tratarse del lugar donde se declaró la Independencia nacional. En ese marco, los dirigentes manifestaron su voluntad de colaborar en la construcción de un Tucumán más justo, solidario e inclusivo, reafirmando el compromiso con los valores democráticos y el bien común.+

 

miércoles, 4 de junio de 2025

CONFERENCIA

 

El Foro social Carlos Sacheri, continuando con su ciclo de conferencias mensuales, ha programado una exposición sobre La hidrovía Paraguay-Paraná, analizada desde la Córdoba mediterránea.


La disertación estará a cargo del Arq. Jorge Cima, y ​​se realizará el miércoles 11 de junio, desde las 19 horas, en el hotel Felipe II, San Jerónimo 279, siendo la entrada libre.

domingo, 1 de junio de 2025

DE LA PATRIA A LA NACIÓN

 

 y vuelta

 

Miguel Ángel Iribarne

La Prensa, 31.05.2025

 

En estos meses de mayo, junio, julio y agosto se encadenan una serie de efemérides que concurren a impregnar en nuestras conciencias el diseño de la Patria. Mayo, con el establecimiento del autogobierno y el nacimiento del Ejército, junio con las muertes de Belgrano y Güemes, julio con la Declaración de la Independencia y agosto con el fallecimiento de San Martín, se alternan para recordarnos con insistencia de dónde venimos e impulsarnos a perseverar en una voluntad que a veces parece peligrosamente vacilante.

 

Para contribuir a esclarecer las cosas, y distinguirlo del de Patria, comencemos por circunscribir el concepto de nación, concepto dinámico que se define en la reflexión de distintos pensadores y maestros. De Renán, para quien “la Nación es un plebiscito cotidiano”. De Ortega, que nos recuerda que “no se convive por estar juntos, sino para hacer juntos algo; en este sentido, la Nación no se da porque existen caracteres comunes, sino porque conscientes de que existen, se pretende hacer juntos algo en la historia”. Del mismo Papa Francisco, quien lo resumiera en una fórmula: “la Patria es un don, la Nación una tarea”.

 

También fue la Patria alguna vez un quehacer. Pero el de generaciones notoriamente pretéritas, cuyo fruto de alguna manera nos viene dado. “Y fue por este río de sueñera y de barro/que vinieron las proas a fundarme la Patria…” evoca Borges, y el padre Castañeda identifica el origen de esas proas: “Por Castilla somos gente…”.

 

Es decir, existe una realidad seminal, que funda la Argentina en el marco del orden hispanorromano, ya partir de esa realidad incumbe a las generaciones sucesivas dar forma a la empresa común atendiendo a las circunstancias cambiantes de la historia.

 

Fue en ejercicio de ese mandato, por ejemplo, que los hombres de 1853 forjaron, tras la orientación de Alberdi, nuestro orden constitucional. No es que la Constitución genere al país, como preconizan los seguidores del llamado “patriotismo constitucional”.

 

Este sofisma ha sido ya intentado por las élites dominantes en la Unión Europea, con el resultado de que casi todas ellas están hoy jaqueadas por la rebelión popular de las derechas identitarias. Nuestra Constitución histórica fue construida para ordenar, consolidar y desarrollar un organismo ya existente, que tenía su perfil demográfico y cultural y que sólo lo modificó, durante la Gran Inmigración, para enriquecerlo y hacerlo más apto para crecer en un mundo lanzado a los desafíos de la primera Revolución Industrial, constituyendo “la nueva juventud del Mediterráneo”, según la bella expresión de Keyserling.

 

FASE LIMINAR

 

Desde 1880, año de la solidificación del Estado Nacional hasta el Primer Centenario, aproximadamente, puede decirse que la Argentina vivió su fase liminar, es decir, encaró el umbral de su existencia histórica. De entonces viene el redondeo territorial del país con las conquistas del Desierto y el Chaco; de entonces la instrucción pública generalizada; de entonces el servicio militar obligatorio; un formidable empujón colectivo hacia la “nacionalización de las masas” que, décadas más tarde, el peronismo completaría frente a desafíos renovados y, por ello, con instrumentos diferentes.

 

Pero esa incesante creación de la Nación histórica no puede desentenderse de los elementos germinales de la Patria. Volviendo una y otra vez a ellos evitaremos que el Estado se convierta en una estructura meramente jurídico-formal o sociológico-funcional sin un perfil cultural peculiar que lo distinga en el concierto de un mundo empequeñecido, sí, pero no liso ni uniforme.

 

* Profesor emérito de la Universidad Católica Argentina. Fue decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Católica de La Plata.

EL MINISTERIO DE SEGURIDAD

 

 TOLERA LA PESCA ILEGAL Y AYUDA A LOS BUQUES CHINOS QUE LA PRACTICAN

 

César Lerena

29 de mayo de 2025

 

ATLÁNTICO SUR Y MALVINAS, PESCA

«Pesqueros chinos que depredan el borde del Mar Argentino pidieron refugio en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) a la Prefectura Argentina debido a las condiciones tormentas en el Atlántico Sur, sumándose este evento a una serie de permisos similares de los últimos años» (Infobae, 19/5/2025).

 

Pese a la legislación de Argentina ya que el gobierno nacional está alineado con Estados Unidos, quien junto al Reino Unido y la Unión Europea desde el 2014 consideran la pesca ilegal una “cuestión de seguridad nacional”, la Prefectura Naval Argentina (PNA) bajo la Dirección del Ministerio de Seguridad una vez ingresadas las embarcaciones a la ZEE Argentina no habría efectuado una serie de controles a esos buques que pescan las especies migratorias originarias de la ZEE Argentina y/o asociadas y/o capturan con redes. de fondo en la plataforma continental argentina extendida, más allá de las 200 millas (Leyes 23.968; 24.543; 24.922 y 27.557).

 

Lo insólito, es que la Prefectura Naval Argentina (PNA), bajo la Dirección del Ministerio de Seguridad una vez ingresadas las embarcaciones a la ZEE no habría efectuado una serie de controles a esos buques que pescan las especies migratorias originarias de la ZEE Argentina y/o asociadas y/o son capturadas con redes de fondo en la plataforma continental argentina extendida, más allá de las 200 millas (Leyes 23.968; 24.543; 24.922 y 27.557).

 

Refiere el medio citado que «la Prefectura fue motivada por las adversas condiciones meteorológicas previstas en la región marítima argentina emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional, que alertaba sobre vientos de hasta 45 nudos y olas de cinco metros de altura y bajo estas circunstancias, se aplicó el Procedimiento de actuación ante solicitud de la flota pesquera extranjera para ingresar a la Zona Económica Exclusiva Argentina en busca de resguardo por condiciones meteorológicas desfavorables, previstas en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) lo que implicó la prohibición absoluta para los buques de realizar actividades de pesca, investigación o exploración en las aguas argentinas (y entre las) claras directivas establecidas para los buques que ingresaron se destacaron la necesidad de mantener apagadas las luces propias de operaciones de pesca, asegurar que las artes de pesca permanecieran a bordo, sobre cubierta y debidamente trincadas, y la obligación de tener sus equipos de posicionamiento y comunicaciones AIS continuamente encendidos».


 Nada refirió a la identificación de los buques; la revisión de las partes de pesca y las bodegas, el tipo de redes utilizadas, las especies y origen de las capturas y talla de éstas. Además de la eventual presencia de drogas prohibidas y/o trabajo esclavo por parte de los tripulantes, etc. Entendemos, por lo tanto, que el Ministerio de Seguridad no ha dirigido correctamente las operaciones de la PNA y perdió una excelente oportunidad para denunciar la pesca ilegal ante el Estado de Bandera y los Organismos internacionales e iniciar el proceso de erradicación de esta práctica de apropiación y depredación de los recursos argentinos en el Atlántico Suroccidental.

 

En primer lugar, habría que preguntarse, qué medios dispone la Prefectura Naval Argentina para controlar en forma simultánea en 3.146.345 Km2 de Zona Económica Exclusiva a 459 buques extranjeros que pescan ilegalmente en alta mar y Malvinas (Redes, Nº223, 2023) de los cuales unos 314 son chinos, que todos los años capturan 1.615.000 toneladas (incluidos 30% de descartes) de recursos pesqueros argentinos por un valor FOB de U$S 5.900 millones y un valor comercial final del orden de los U$S 29.940 millones.

 

En segundo lugar, los funcionarios de este organismo, miran alta mar como si no fuera de su competencia y contradictoriamente, por un lado, aplican erróneamente la idea de que “la pesca en alta mar es legal” y por otro, indican que los pesqueros chinos “depredan el borde del mar argentino”, es decir, en el límite exterior o más allá de las doscientas millas marinas, en alta mar. Si “depredan” es, por que, al contrario: la pesca que se realiza en alto mar es ilegal, dañando la sostenibilidad de los recursos, el medio marino y el ecosistema, por las razones que reiteradamente explicamos.    

 

Según el artículo 87º de la CONVEMAR la pesca en alta mar “está abierta” -no libre como generalmente se refieren funcionarios y medios; y, además, en las condiciones que se viene realizando ES ILEGAL, porque: “La Argentina no podría considerar legal la captura en alto mar de sus recursos migratorios originarios del mar territorial y la Zona Económica Exclusiva, y los asociados que intervienen en la cadena trófica, en principio, porque sería desconocer los derechos que reivindica como propios en toda su legislación vigente: el artículo 5º de la ley 23.968 de espacios marítimos y líneas de base; el artículo 2º inc. c de la Ley 24.543 de ratificación de la CONVEMAR   y, los artículos 4º, 5d, 21e, 22 y 23b de la Ley 24.922 Federal de Pesca


 Además de ello, si bien hay más de 40 razones para considerar esta captura en alta mar como “Pesca Ilegal” son suficientes para tipificarla así: primero, cuando los buques no tienen control de sus Estados de pabellón o de los países de origen (artículos 87º, 92º, 94º de la CONVEMAR), cuestión que ocurre con los buques que pesca a distancia en el Atlántico Suroccidental; segundo, cuando no se realizan estudios de investigación para determinar la “Captura Máxima Sostenible” (artículos 117º a 119º de la CONVEMAR) que tampoco efectúan y, tercero, si se capturan especies migratorias originarias de la ZEE en alto mar sin acuerdo con el Estado ribereño por afectar sus intereses (artículos 27º; 61º a 64º, 116º a 119º de la CONVEMAR). Por supuesto, a esto se agrega la pesca con redes de arrastre de fondo cuando se pesca sobre la plataforma continental extendida argentina (artículo 77º de la CONVEMAR) más allá de las 200 millas sin habilitación nacional” (César Lerena “Plan Nacional de Pesca. Cien Acciones. Ley Nacional de Pesca, 2023).

 

Cuando la CONVEMAR refiere a que “está abierta la pesca en alta mar” está indicando que “todos los buques de cualquier Estado pueden pescar; pero, en determinadas condiciones”.

 

Hecha esta aclaración, corresponde decir, que un buque extranjero puede realizar libre navegación en la ZEE Argentina sin realizar operaciones de captura u otras, no siendo necesario contar con permiso previo (salvo los de y desde Malvinas donde rige el Decreto 256/10); es decir, que no se requiere solicitar refugio al Estado ribereño para ingresar a su ZEE en caso de tormenta. No obstante, hay una obligación -que no es absoluta- de que el Estado preste asistencia, debido a los Convenios internacionales SOLAS (Seguridad de la vida en el mar); SAR (Búsqueda y Salvamento) y el Artículo 98º de la Convención del Mar (CONVEMAR) que indica: “2. Todo Estado ribereño fomentará la creación, el funcionamiento y el mantenimiento de un servicio de búsqueda y salvamento adecuado y eficaz para garantizar la seguridad marítima y aérea…”.

 

Ello no obsta, que por aplicación de los artículos 21º; 58º; 61º a 64º, 73º y 77º de la CONVEMAR y la legislación nacional citada precedentemente, la Argentina ejerza control sobre los buques y las especies migratorias originadas en la ZEE capturadas en alto mar y/o asociadas a las de la ZEE, y las que se hayan capturado en la plataforma continental extendida argentina, donde se requeriría, incluso, habilitación y demás cuestiones indicadas, ya que el Estado ribereño tiene un interés y derechos sobre las especies. sedentarias, migratorias y/o asociadas para asegurar la sostenibilidad de los recursos en la ZEE, la referida plataforma y, preservar el medio marino y el ecosistema.

 

Del mismo modo debía intervenir la Aduana; desconocemos si se han cobrado los servicios de asistencia; control o multas de algún tipo y/o verificado el estado de los buques que podrían provocar algún accidente dentro de la ZEE y/o disponían de los seguros pertinentes.

 

El Ministerio de Seguridad junto a la Armada Argentina deben establecer un plan para erradicar este flagelo que impide el desarrollo de las provincias del litoral marítimo argentino, impide la sostenibilidad de los recursos pesqueros y debilita la soberanía nacional.