lunes, 2 de agosto de 2010

LULA

El gobierno de Lula quiere imponer el aborto en América Latina

Brasilia (Brasil), 2 Ago. 10 (AICA)

El Movimiento Defensa de la Vida (MDV), denunció la intención del Gobierno de Inacio Lula Da Silva de proponer la despenalización del aborto en todos los países de América Latina, a través de un documento llamado Consenso de Brasilia. "En el más completo silencio mediático, el Gobierno brasileño, juntamente con la ONU, acaba de dar un nuevo y duro golpe contra el derecho fundamental de la vida", indicó el MDV, que señaló que con excepción de un blog ligado al diario O Globo de Río de Janeiro, los demás diarios no se hicieron eco de esta denuncia.

La intervención del Gobierno se dio a través de la Secretaría de Políticas para las Mujeres, encabezada por la Ministra Nilcéia Freire. El documento tiene fecha 16 de julio y fue firmado al término de la XI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, promovida por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), dependiente de la ONU.

Ante ello, las fuentes pro-vida criticaron que el documento se llame “Consenso de Brasilia”, porque no representa ningún consenso “a no ser el de las organizaciones que promueven el aborto y que dominaron completamente el desarrollo de la Conferencia gracias a un trabajo cuidadosamente planeado y patrocinado por la Fundación Ford de Nueva York”.

El MDV recordó que la mayoría de los brasileños, así como los países latinoamericanos, son contrarios a la legalización del aborto.

El “Consenso de Brasilia”, indicó el movimiento pro-vida, “es también ilegal porque Brasil, así como diversos otros países latinoamericanos, están comprometidos en virtud de varios tratados internacionales, de carácter vinculante, a reconocer la personalidad jurídica (del ser humano) desde la concepción y a defender la vida humana desde antes de su nacimiento”.




domingo, 1 de agosto de 2010

SABIO

Detienen por narco al “sabio aymara” que entregó el bastón de mando a Evo

Por Pablo Stefanoni

Si en 2006 la foto de Valentín Mejillones recorrió el mundo como el “sabio aymara” que le entregó el bastón de mando a Evo Morales en las ruinas sagradas de Tiwanaku, ayer la imagen no podía ser más diferente: esposado y con la cara cubierta ingresando al juzgado, acusado de narcotráfico. La Policía allanó su casa en la ciudad de El Alto, vecina a La Paz, y encontró un pequeño laboratorio de purificación de cocaína, con unos 240 kilos de pasta base por un valor de unos 240.000 dólares. Su hijo y dos colombianos cayeron con él y todos reconocieron que el detenido era el “amauta” que había ungido a Evo.

El vocero presidencial Iván Canelas negó cualquier ligazón del gobierno con el detenido y señaló que “en base a la investigación debe ser sancionado si cometió un delito”. Pero rápidamente se aclaró que la detención no golpea a la imagen de “reserva moral de la humanidad” que Morales rescata de los pueblos originarios.

“Mi nombre originario es Sititi Huaranca, que traducido en castellano significa ‘una de las mil hormigas trabajadoras’”, dijo el amauta Valentín Mejillones en una conferencia en Argentina en 2007. En esa ocasión se presentó como cabeza del Consejo del saber Qulla, “una red de dirigentes religiosos aymaras creada en 1995, con la idea de preservar la antigua cultura andina y adaptarla al mundo moderno”.
Su trayectoria es larga: en 1998, en una convención de pueblos indígenas, fue designado Coordinador de Ancianos y Guías espirituales de América y en 1999, en Nuevo México, recibió el Bastón Sagrado del Consejo Continental de Ancianos, según el diario boliviano Renacer , que se edita en Buenos Aires.
También se desempeñó como Secretario de Cultura y Educación de la influyente Federación de Juntas Vecinales de El Alto.

“Amauta es un intermediario de la Pachamama y el Cosmos , el que recibe mensajes de los espíritus mediante signos”, explicó el hombre que dice haber nacido de pie y que buscaba ser un “guerrero de la luz” aymara. Un proyecto que parece haber llegado a su fin.
El narcotráfico se ha transformado en un problema para la gestión de Morales . Días atrás, el mandatario reconoció que los narcos están rebasando al Estado. Admitió que los traficantes tienen mejores armas que los policías y los militares y “en vez de que las instancias del Estado hagan seguimiento a los narcotraficantes, éstos hacen seguimiento, inteligencia, hacia quienes están encargados de la lucha contra el narcotráfico”. Pequeños laboratorios con “tecnología colombiana” se expandieron en varias ciudades, y la Policía intenta neutralizar a narcos extranjeros que se afincaron en el país.
La respuesta del “amauta” no fue muy convincente: “ He sido engañado . Yo les hice un favor humanamente (a los colombianos), ellos me dijeron que iban a hacer pastillas de hierba y pomadas (en mi casa)”.

GUERRA

La guerra de Obama

Por
Gustavo Sierra


Obama heredó la guerra de Afganistán. Pero la situación en el frente se complica día a día . Nueve años después de la invasión, las tropas enfrentan a los talibanes que ya no sólo le disputan el sur del país sino que logran penetrar constantemente la capital fortificada de Kabul. El mes de julio, con 66 muertes, fue el de mayor cantidad de bajas en todo el conflicto. En lo que va del 2010 murieron 265 soldados.

Y no son sólo bajas en el frente. Se está registrando un altísimo porcentaje de suicidios entre los reclutas.

Fueron 160 que se pegaron un tiro y otros 146 que lo hicieron con drogas en el último año y medio. No hay que olvidarse el caso del soldado argentino Juan Torres, que se suicidó inducido por los delirios provocados por una pastilla contra la malaria que le daba el propio ejército. “Muchas veces somos más peligrosos para nosotros mismos que el enemigo”, dice el informe especial ordenado por el jefe del comando conjunto, el general Peter Chiarelli. También menciona que hubo al menos 25.283 soldados que cometieron faltas graves –entre ellas, la más común, la de traficar con heroína– que no fueron sancionados por la falta de voluntarios que padece el ejército.

Y lo que terminó de hundir esta semana a la campaña afgana fue la publicación de 91.000 documentos secretos en los que se ventilan al menos tres matanzas por parte de soldados y otros numerosos delitos. La revelación la hizo el sitio web WikiLeaks que dice tener en su poder otras decenas de miles de cables diplomáticos estadounidenses, que habrían sido entregados por un analista de espionaje del ejército. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo ayer en una entrevista con la cadena NBC que “sólo podemos implorar a la persona que tiene los documentos que no los cuelgue más en Internet”.

El cambio de comandante, el envío de otros 30.000 soldados adicionales a los 65.000 que ya había y la retórica ambigua de Obama poco han contribuido a llevar paz a este conflicto. Una guerra que entre las víctimas –unos 3 millones de civiles afganos cayeron en la última década– va a tener que sumar a los jóvenes soldados estadounidenses, decenas de miles de latinoamericanos, que se enrolan sin tener idea de lo que enfrentan.

AGUER


MONS. AGUER: NO TODO LO LEGAL ES LEGÍTIMO

En su reflexión semanal en el programa “Claves para un Mundo Mejor”, Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, se refirió a la reciente reforma del Código Civil que legalizó el “matrimonio” homosexual.

Es una ley ilegítima, señaló el prelado, porque contradice “valores morales objetivos y universales” fundados en la naturaleza humana “y en definitiva en la Ley de Dios, que ha dejado su marca en la Creación”.

Tras denunciar los “aprietes” que hicieron posible la sanción de la ley, el Arzobispo platense manifestó su preocupación por: 1º la libertad religiosa (¿se podrá predicar sobre sexualidad humana y matrimonio conforme a la Biblia, la tradición y el magisterio eclesial?), 2º el derecho de los padres a educar a sus hijos (¿recibirán los niños una educación contraria a las convicciones fundamentales de sus padres?) y 3º el derecho a la objeción de conciencia (¿se obligará a funcionarios del Registro Civil, jueces y educadores a aplicar una ley que violenta sus convicciones?).

El modo de actuar de los impulsores de esta “alteración del orden familiar”, concluyó, hace “temer la imposición de la dictadura del relativismo”.

A continuación el texto completo de la alocución televisiva de Mons. Héctor Aguer:

"Como todos saben, el Senado de la Nación, hace algunas semanas, ha completado la sanción que ya había otorgado la Cámara de Diputados a la proyectada alteración del orden familiar, extendiendo la realidad institucional del matrimonio a la convivencia de personas del mismo sexo".

"Esta ley ha practicado una escisión entre la moral y el derecho, porque la ley sancionada por un cuerpo legislativo no puede contradecir valores morales objetivos y universales que se apoyan en la naturaleza humana y en definitiva en la Ley de Dios, que ha dejado su marca en la Creación”.

"Por otra parte, a propósito de leyes como ésta hay que tener en cuenta que no es lo mismo legitimidad que legalidad. Esta ley ha entrado a formar parte del cuerpo legal de la Nación, pero no es legítima. Y no es legítima porque es una ley injusta".

"Esto no lo afirmo simplemente yo, sino que lo afirma toda la tradición de la Iglesia, expuesta de una manera admirable por el Beato Juan XXIII en su conocidísima Encíclica "Pacem in terris". Ahí dice el Papa que la autoridad humana, cuando legisla en contra de la ley de Dios, es decir cuando produce una ley que está en discordancia con el orden moral, en ese acto, decae de su autoridad, y lo que se origina no es una ley sino una iniquidad espantosa. Esas son las palabras de Juan XXIII. Vemos entonces que esta ley de la que hablamos es legal pero no es legítima".

“En cuanto a la legalidad de esta ley también se podría decir que ha quedado seriamente mancillada porque son bien conocidas las condiciones que favorecieron la sanción. Se han comentado abundantemente los “aprietes”, los sospechosos cambios de posición de varios senadores y el regalo de viajes a oriente. Además, conviene recordar que se ha sancionado una ley en contra de la manifiesta convicción de la mayoría del pueblo argentino.”

"Lo que ahora importa es considerar qué puede ocurrir en adelante. Con el tiempo se irá viendo el estrago que el paso dado por el Congreso significa en el orden institucional y jurídico. Pero me preocupan tres cuestiones fundamentales".

“En primer lugar, la libertad de la Iglesia, que está asegurada por la Constitución Nacional y por instrumentos de Derecho Público Internacional. ¿Podremos predicar libremente lo que la Biblia, la tradición y el magisterio eclesial enseñan acerca de la sexualidad humana y del matrimonio? ¿Se nos obligará, acaso, a enseñar a los niños que es tan lícito y válido casarse con una persona del mismo sexo, contra la naturaleza, como hacerlo con una del sexo opuesto, es decir, según el orden de la naturaleza?”

“Una segunda cuestión es la libertad de los padres que envían a sus hijos a escuelas de gestión estatal. ¿Por qué un padre de familia tiene que soportar que a su hijo se le enseñe en contra de sus convicciones fundamentales? Y esto lo digo porque los últimos textos que ha producido el Ministerio de Educación de la Nación parece que proponen preparar a los niñitos desde el jardín de infantes para que con el tiempo ellos elijan con plena libertad su orientación sexual, como si todo valiera igual. Es evidente que se procura inducir un cambio cultural arruinando el sentido moral de las próximas generaciones de argentinos.”

“El tercer tema que queda abierto es la objeción de conciencia que podrían con toda razón plantear funcionarios del Registro Civil, jueces y educadores, que se verán obligados a aplicar una ley que violenta sus convicciones. No existe un marco regulatorio bien claro de este aspecto importantísimo del ejercicio de la libertad”.

“Por otra parte, los activistas que han fomentado la alteración del orden familiar, los ideólogos que desde hace tiempo la han planeado y algunos políticos con clara inclinación totalitaria, hacen temer la imposición de la dictadura del relativismo, como llamó a este hecho novedoso y fatal el Papa Benedicto XVI.”


NOTIVIDA, Año X, Nº 727, 31 de julio de 2010

SER CRISTIANO

Ser cristiano: vocación al compromiso
(publicado en Cope.es, 26-VII-2010)

Ser cristiano es una vocación (una llamada) al amor y la verdad. Si toda persona tiene esta llamada, el cristiano debe comprometerse con Dios para servir a las necesidades materiales y espirituales de todas las personas del mundo, comenzando por los que tiene más cercanos (su familia, sus amigos).
La encíclica Caritas in veritate, donde el término “vocación” (llamada) aparece en 25 ocasiones, afirma:
“Todos los hombres perciben el impulso interior de amar de manera auténtica; amor y verdad nunca los abandonan completamente, porque son la vocación que Dios ha puesto en el corazón y en la mente de cada ser humano”. Esa vocación universal al amor y a la verdad es manifestada por Jesucristo, que la libera de las limitaciones humanas y la hace plenamente posible.
En la medida de su respuesta a esa llamada –explica la encíclica–, “los hombres, destinatarios del amor de Dios, se convierten en sujetos de caridad, llamados a hacerse ellos mismos instrumentos de la gracia para difundir la caridad de Dios y para tejer redes de caridad”.
Puesto que toda llamada espera una respuesta, ¿cuáles serían las condiciones para responder a esta “vocación al desarrollo humano”? La encíclica Caritas in veritate señala tres condiciones principales: la libertad, la verdad y la caridad.
a) La libertad va siempre unida a la responsabilidad, palabra que viene de responder. Y deben responder a esa llamada –de Dios, del propio ser humano y de las personas necesitadas– cada cristiano y también las estructuras e instituciones sociales y eclesiales.
b) Responder al desarrollo humano con la verdad significa “promover a todos los hombres y a todo el hombre”. Con otras palabras: preocuparse por todos, con espíritu de solidaridad y corazón universal, y atender a todas las necesidades reales de los demás, las del cuerpo y las del espíritu. A este propósito el Evangelio es fundamental, porque enseña a conocer y respetar el valor incondicional de la persona humana. Cristo revela el hombre al propio hombre –señala el Concilio Vaticano II– y, así, le muestra que su valor es grande para Dios. Le muestra “el gran sí de Dios” a todos sus anhelos.
De aquí deduce el Papa que sólo abriéndose a Dios el hombre puede ser feliz y realizarse plenamente: “Precisamente porque Dios pronuncia el ‘sí’ más grande al hombre, el hombre no puede dejar de abrirse a la vocación divina para realizar –ante todo– el propio desarrollo” y contribuir al desarrollo de los demás.
c) Finalmente, “la visión del desarrollo como vocación comporta que su centro sea la caridad”. Las causas del subdesarrollo –se lee en la encíclica– no son principalmente materiales, sino que radican, primero, “en la voluntad que con frecuencia se desentiende de los deberes de la solidaridad”. Después, en el pensamiento, que no siempre sabe orientar adecuadamente a la voluntad (por eso se requiere configurar un “humanismo nuevo”). Y, sobre todo, la causa está en “la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos”.
Ahora bien –se pregunta Benedicto XVI–, ¿podrán los hombres lograr esta fraternidad por sí mismos, especialmente en nuestra era de la globalización? Y resopnde que no, porque la fraternidad nace de Dios Padre, que nos amó primero y nos enseñó mediante su Hijo lo que es la caridad fraterna. De ahí también –añade– que la vocación para el desarrollo requiere hoy la urgencia de la caridad de Cristo.
Sólo esa urgencia de la caridad de Cristo permite responder a los aspectos concretos y costosos de esa llamada. Así es la intervención en la vida pública, cultural y política, cada cual según su condición. “Todo cristiano está llamado a esta caridad, según su vocación y sus posibilidades de incidir en la pólis”. Otro aspecto es el cuidado y la responsabilidad por la naturaleza; y, antes, el cuidado respetuoso de cada persona en la familia, en la empresa, en la universidad, sabiéndose servidores y no dueños. Responder a esta vocación requiere del trabajo y la técnica que de él procede. En todo caso, Benedicto XVI proclama la necesidad de formar “hombres rectos… que sientan fuertemente en su conciencia la llamada al bien común”.
Conviene subrayar que esta vocación no nos la hemos dado a nosotros mismos, sino que viene de Dios. Por eso, antes que nada, y continuamente, es preciso acoger a Dios en nuestra vida, dejarle entrar libremente y seguirle con toda fidelidad y entusiasmo. Ha llegado la hora –especialmente para los jóvenes y más aún para los universitarios– del compromiso con Dios y los demás. Pues “sólo si pensamos que se nos ha llamado individualmente y como comunidad a formar parte de la familia de Dios como hijos suyos, seremos capaces de forjar un pensamiento nuevo y sacar nuevas energías al servicio de un humanismo íntegro y verdadero”.

SACERDOTE




UN SIMPLE SACERDOTE

Una carta del Padre Martín Lasarte, salesiano, desde Angola, África.

Soy un simple sacerdote católico uruguayo que hace 20 años vivo en Angola.
Me siento feliz y orgulloso de mi vocación.

Me da un gran dolor por el profundo mal que sacerdotes que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos.

Veo en muchos medios de información, la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo.

Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos más recientes…

¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo!

Pienso que a los medios de información no les interesa que yo haya tenido que transportar por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas.

No ha sido noticia que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas;
que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...

No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU.

No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra la ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina; que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan hogares transitorios para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violados y buscan un refugio.

Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados.

No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.

No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, lo hayan transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino;
que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un asalto en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente.

En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región… Ninguno pasa los 40 años.

No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua.

Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología ni de la Iglesia ni de los sacerdotes.

El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico.

Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos.

P. Martín Lasarte, salesiano, en Angola, África.


RETENCIONES

Las retenciones, un impuesto que parece generar adicción

Por
Héctor Huergo

Cuando se reimplantaron los derechos de exportación, en el medio de la crisis del 2002, todos los productos fueron gravados con un 5 por ciento, pero a los del campo les tocó cuatro veces más. El argumento fue el desborde del dólar, tras la devaluación y pesificación asimétrica: la intención de llevarlo a 1,40 fue arrasada en pocos días, y el “overshooting” lo impulsó hasta cerca de los 4 pesos.

En esas condiciones, el impacto de la explosión del dólar en el precio interno de los productos “transables” (los que se exportan) fue el argumento que justificó el regreso de los derechos de exportación.

La cuestión era r educir la incidencia del exabrupto del dólar en el precio de los alimentos.

Con la mediación de la Iglesia, el campo digirió la decisión, planteada por el gobierno como urgente pero transitoria.

Con una cosecha de 60 millones de toneladas ese año, y precios internacionales no demasiado atractivos, las retenciones aportaron al fisco 2.000 millones de dólares.

Fue suficiente para atravesar la crisis económica, política y social, y dar paso a la transición hacia el ciclo K.

Cuando Néstor Kirchner toma el poder, el overshooting había pasado, el dólar estaba en baja, pero el fantasma de la inflación comenzaba a instalarse.

Aparece el argumento de “la mesa de los argentinos” (controlar el precio de los alimentos), una fórmula falaz, que escondía la simple intención de recaudar.

El Gobierno ya había probado el veneno de los sojadólares.

Sorprendido por la fluidez con que ingresaban las divisas cuando llegaba la cosecha, descubren el potencial de acumular reservas y generar caja de este maná que llovía sobre las pampas. Apenas tres años después de la mayor crisis de la historia argentina, se paga de un saque toda la deuda con el Fondo Monetario Internacional. Doce mil millones de dólares, al contado, y antes que reaccionara la industria. Dios es argentino.

Felisa Miceli, sucesora de Roberto Lavagna en el ministerio de Economía, recibió del presidente Néstor Kirchner la orden de subirlas aún más, llevando las de la soja al 27% . La cosecha seguía subiendo, a pesar de que las retenciones complicaban la ecuación tecnológica. Ese es precisamente su peor consecuencia: establecen un dólar para lo que el campo vende, y uno mucho más caro para lo que compra . Entonces, a medida que aumentan los derechos de exportación, se amplía la brecha.

La cosecha, que se había duplicado en diez años, deja de crecer.

Se estanca la revolución tecnológica del agro.

Cuando Néstor Kirchner termina su mandato a fines del 2007, quiere darle una ayudita a su sucesora, a la sazón su señora esposa. La última medida de su gobierno es subir las retenciones de la soja del 27 al 35% . Ahora el chacarero tenía que llevar toda la cosecha al puerto, con flete a su cargo, llenar tres buques, y cobrar dos.

Uno, hundido. Pero después que el gobierno K rescatara su tesoro: 10.000 millones de dólares el año pasado.

Pero parecía que además del gen de resistencia al glifosato, la soja tenía otro que genera adicción.

La droga hace efecto y el Gobierno quiere quedarse con todo . Compiten el ex ministro Martín Lousteau con el secretario de Comercio Guillermo Moreno. Este quería quedarse con todo: propone retenciones del 60%. Lousteau es más moderado. Impulsa las retenciones móviles , que llegaban a ese nivel si los precios seguían subiendo.

El campo dijo basta. Rutas, empate, Cobos. Quedaron en el 35% . Pero quedaron. El gobierno sigue recaudando 10.000 millones de dólares por año. El tema ya no es la mesa de los argentinos, porque todos los precios se le fueron de las manos a pesar de estos niveles de retenciones.

Todo el camino recorrido se basó en decisiones del Ejecutivo de dudosa legitimidad. Las retenciones son impuestos que, como tales, deben sustentarse en una ley del Congreso.

Hasta ahora, la base jurídica ha sido la delegación de facultades en una ley ómnibus que se vence en tres semanas. La oposición va a plantear la eliminación para todos los productos y la reducción sustancial para la soja.

El Gobierno está en un problema, y lo sabe. Pero no se resignará a perder esta caja sin disparar alguna sorpresa.

Clarin, 1-8-10