martes, 16 de noviembre de 2021

SI TODOS GANARON

 

             PERDIÓ EL PUEBLO

 

                                 Alberto Buela (*)

 

En las elecciones de medio término hace dos días en Argentina, si las juzgamos por las reacciones todos ganaron.

El presidente llamó al pueblo a festejar el triunfo en la emblemática Plaza de Mayo, mientras que la oposición liberal festejó el triunfo porque sacó, en números redondos, 7 millones de votos sobre 5 que sacó el oficialismo kirchnerista gobernante.

Si las dos fuerzas políticas principales salieron a festejar el que perdió fue el pueblo. ¿Y por qué decimos que perdió el pueblo? Porque la idea de democracia que tienen ambos partidos políticos es distinta de la del pueblo.

Para ellos la democracia se reduce a ser el principio de legitimización del poder. Por eso ambos llamaron a que vote la mayoría, aun cuando luego terminan gobernando para las minorías (gay, indígena, abortistas, terraplanistas, etc.). Para esta democracia del aparto político es sufragio es solo procedimental, cuya finalidad última es la legitimización del poder de turno.

Para el pueblo, por el contrario, la democracia es el sistema que tendría que arreglar sus problemas (seguridad, inflación del 50%, pobreza del 46%, desocupación 17%, educación casi nula, salud deficiente, justicia inoperante).   

Esta democracia que padecemos hoy en Argentina, y que viene de muchos años atrás, no soluciona los problemas, sino que simplemente los administra. Esperando que por una de suerte de fuerza de las cosas se solucionen por sí mismos.

Todo indica que seguiremos así, de tumbo en tumbo, pero no hacia un final sino hacia, un no final, de decadencia donde, como es sabido, siempre se puede ser un poco más decadente.

 

(*) buela.alberto@gmail.com