domingo, 4 de julio de 2010

AEROLÍNEAS, UN LARGO VIAJE CON DESTINO INCIERTO

Diego Cabot

No es muy recomendable volar a contramano. Pero Aerolíneas Argentinas lo hace, y confía en esa ruta. El mundo de las compañías aéreas ha elegido un camino para sobreponerse a cantidades de problemas que en el mercado aerocomercial se cuentan en millones de dólares.

La española Iberia y la británica British Airways, dos de las más grandes del mundo, han decidido fusionarse. Mientras en Berlín se celebraba la 66a Conferencia Anual de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), entre Londres y Madrid se terminaba de definir que el número uno de la empresa será un inglés y el dos un español. Este es sólo un ejemplo de decenas que se dan ahora en el mundo.

Un modelo impensado hace un tiempo se ha instalado: habrá menos compañías aéreas globales en unos años, quizá no más de una veintena, y las demás se tendrán que conformar con servir de apoyo a estos gigantes, pronostican en IATA. Cancelación de rutas políticamente correctas, pero insostenibles desde lo comercial, fusiones, restricción al máximo de los costos y una búsqueda constante de utilizar la capacidad de los aviones para transportar pasajeros y carga al mismo tiempo son algunas de las recetas que se escuchan por todos los pasillos del coqueto barrio berlinés donde se desarrolla la convención.

Nada de esto es aplicable a Aerolíneas Argentinas. Hay que repasar los números para poner en perspectiva la realidad de la empresa manejada por el Estado y expropiada de hecho. Según el reporte anual de IATA, las empresas aéreas de la región ganarán en 2010 alrededor de 900 millones de dólares. "Es la única región del mundo que crecerá por segundo año consecutivo. Es un gran momento para la aviación comercial de América latina", dijo a LA NACION Giovanni Bisignani, CEO de IATA. Las empresas que vuelan en América latina, una región que tiene el 10% de los habitantes del planeta, explican uno de cada tres dólares que ganará

la aviación en todo el mundo. Nada mal. Pero claro, ese número no incluye los déficits criollos. Aerolíneas Argentinas tuvo una ayuda estatal en 2009 de US$ 736 millones, según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP). Dicho de otra manera, ella sola se comió casi toda la ganancia que con paciencia de orfebre juntaron todas las empresas de la región. Más aún, de acuerdo con los datos de la IATA, una entidad que reúne a 230 compañías aéreas que comprenden el 93% de la aviación comercial mundial, ese universo de empresas ganará US$ 2500 millones. Aerolíneas perdió en 2009 un tercio de ese dinero.

Juan Pablo Lafosse, gerente comercial de Aerolíneas Argentinas y número dos de Mariano Recalde, fue el ejecutivo que representó a la compañía en Berlín. Café de por medio con LA NACION, Lafosse reconoció que el déficit seguirá hasta, por lo menos, mediados de 2012. Pero confía en la receta que los jóvenes dirigidos por Recalde aplican en la empresa. "Vamos a incorporar aviones más eficientes y tendremos una flota moderna y acorde con lo que necesita la empresa. Además, volamos más, mejoramos la puntualidad y sumamos nuevos destinos", dijo. Se le recordó que en el primer trimestre del año la empresa necesitó 180.000 pesos por hora para poder funcionar. "La cuenta que se hace no es exacta porque no se toma en cuenta que parte es para invertir y mejorar la flota. Ahora volamos con lo que hay y hemos puesto muchos aviones en el aire. La compañía estaba desmembrada y el déficit no se puede terminar de un día para otro", contestó.

Industria compleja
Más allá de la situación particular de la empresa, el mundo debate sobre cómo sostener una industria indispensable pero compleja. Hubo una pequeña muestra de lo que sería un mundo sin aviones. Las cenizas del volcán situado bajo el glaciar Eyjafjöll, al sur de Islandia, dejaron en tierra dos tercios de los aviones europeos durante seis días. "Abril nos ha dado una imagen real de la ausencia de la aviación en nuestras vidas. Diez millones de personas tuvieron problemas para volver a casa; los hoteles y los centros de convenciones se quedaron vacíos; y los alimentos del mar, las flores naturales y la producción just in time sufrieron retrasos. La crisis del volcán ha costado US$ 5000 millones a la economía mundial, mucho más que las pérdidas de ingresos que sufrieron las aerolíneas por US$ 1800 millones. La erupción del volcán fue un aviso: sin la conexión del transporte aéreo, nuestra vida actual es imposible", dijo Bisignani.

Puede que tenga razón en su visión apocalíptica de ese mundo con aviones en tierra. Ya no habrá jamás un mundo sin ellos, pero tampoco seguirá el tiempo de la industria tal cual está. Los números no cierran para los empresarios de la aviación comercial. Gustavo Di Cio es consultor de empresas aéreas y presidente de Abiaxair. "La aviación aerocomercial mundial está en recuperación en tráfico de pasajeros, y más lentamente, también en resultados. Si bien se estima un aumento global de la demanda del 10%, sólo habrá una utilidad neta global inferior al 1%", dijo a su paso por Berlín. De acuerdo con los datos de la IATA, las aerolíneas del mundo facturarán alrededor de US$ 550.000 millones en 2010, con una ganancia aproximada de tan sólo 2500 millones, algo así como un 0,5 por ciento. La magra tasa llevó a decir a Bisignani que aún los índices de ganancias están lejos de un crecimiento sostenible.

Un entusiasmo medido fue el que mostró el CEO de American Airlines, Gerard Arpey. "Estamos viendo una recuperación en todo el mundo. Me gustaría llamarlo una recuperación frágil. Todavía hay mucho que nos preocupa, pero las empresas están enviando su gente de nuevo a las pistas", dijo en una rueda de prensa.

Esa cautela se corre cuando se centra el zoom en la región. Sea por flota, cantidad de pasajeros o facturación, las aerolíneas de esta región representan entre el 4% y el 6% de la aviación comercial del mundo. Es la única región que no tuvo una disminución de tráfico en 2009, y mantiene un crecimiento sostenido en lo que va de 2010, con una tasa de crecimiento de más de 10%. A fin de año se espera que reporten US$ 900 millones de ganancias. Las brasileñas Gol y Tam, la panameña Copa y Lan lideran el ranking de las más rentables, cotizan en la bolsa de Nueva York y están posicionadas entre las 10 mejores líneas del mundo.

"Nuestros vecinos han desarrollado modelos tremendamente exitosos no sólo a nivel regional, sino también mundial. Si bien esta región es sólo 5% del mundo, la eficiencia y las utilidades de estas líneas aéreas generarán en 2010 el 33% de las utilidades netas mundiales. Esto habla a las claras de un gran aumento de demanda, pero más aún de una eficiente administración por parte de lasprincipales empresas aéreas de la región´, dice Di Cio. Algo similar plantea Santiago García Rúa, consultor del sector y director de la publicación especializada Aviación News . "América latina fue en 2009 la única región en el mundo en que la industria aerocomercial tuvo ganancias. Pero el aporte no fue parejo. Sólo una media docena de empresas, que a su vez absorben algo más del 60% del tráfico, fueron rentables, sobre un total de casi 100 aerolíneas en la región. Tan rentables, aun en época de crisis, como para compensar los quebrantos de sus colegas. ¿Por qué tanta diferencia entre unas y otras? Hay muchas explicaciones, pero quienes han estudiado el fenómeno coinciden en que el selecto grupo de las eficientes tienen tres puntos en común: son privadas, sus dueños están involucrados directamente en la operación, cuentan con flotas nuevas y eficientes", resume.

Si ésa es la receta, habrá que prepararse para varios años con subsidios a Aerolíneas Argentinas y a Austral. Y si no, habrá que inscribir una nueva fórmula en el mundo del éxito aerocomercial, con un modelo estatista y un management más político que técnico.



La Nación, 4-7-10

FUGA DE CAPITALES: UN AGUJERO NEGRO EN LA ECONOMÍA ARGENTINA


Por Ismael Bermúdez

Más de la mitad de los dólares que ingresaron después de enero de 2002 gracias al superávit comercial, salieron del sistema doméstico y se refugiaron en cajas de seguridad, bajo el colchón o fueron al exterior. En total se fugaron U$S 65.000 millones. Además, por el pago de intereses, dividendos y utilidades, se giraron otros U$S 25.000 millones. Así, sólo una mínima parte del saldo positivo del comercio exterior de esos años pasó a engrosar las reservas del Banco Central.

Estos números se aproximan a los que se estima que acumulan los argentinos fuera del sistema. Según el INDEC, desde la crisis de 2001, cuando sumaban US$ 81.875 millones, esos activos argentinos aumentaron en casi US$ 56.000 millones ya que ahora suman US$ 137.826 millones.

El miércoles, el INDEC difundió el informe referido a la “Posición de inversión internacional” 2009 de la Argentina.

Allí se señala que a fines del año pasado “los activos externos” de los argentinos sumaban U$S 225.422 millones, compuestos de reservas en el BCRA por US$ 47.967 millones, inversiones directas –empresas o particulares– por US$ 29.445 millones y tenencias de moneda extranjera, depósitos en el exterior y bonos y acciones por US$ 148.010 millones.

Entre los especialistas existe consenso de que la fuga de capitales, al restar recursos que podrían ser utilizados para potenciar el crecimiento económico y el empleo, restringe o traba el desenvolvimiento nacional, constituye un factor de primer orden de evasión impositiva y tiene un impacto negativo en la distribución del ingreso.

Clarín, 4-7-10

sábado, 3 de julio de 2010

ES CIERTO, PERO...NO TENGO TIEMPO

Por Salvador I. Reding Vidaña


Cualquier persona someramente interesada en los problemas del mundo contemporáneo, está consciente que no se resuelven solos, y que la acción individual es muy limitada. Hay que trabajar en conjunto, en grupo: la unión hace la fuerza, y hay enemigos muy unidos y muy activos.


Las organizaciones de la sociedad civil, en especial aquellas que luchan por la fe y por la conservación de los valores tradicionales de la humanidad, están en perpetuo llamado para obtener algo de tiempo de mucha, mucha gente.

Pero en general los llamados llegan a oídos supuestamente alertas, pero realmente sordos. Ante la petición de tiempo y público testimonio, la respuesta común, interior o externada es esquiva: “es cierto, pero… ¡no tengo tiempo!”

¿No se tiene el tiempo? Normalmente es una evasión a la responsabilidad comunitaria, una excusa para dejar que “otros” hagan nuestro trabajo, que luchen dando la cara por la fe, la paz, el respeto al medio ambiente, por la familia, por la vida, por la educación, contra la corrupción y por una larga lista.

Supongamos sin embargo que algunos que dicen no tener tiempo están realmente muy ocupados. Pero habría que ver en qué se ocupan ¿en la familia, el trabajo, en obras de misericordia, en educación, en atención médica propia o de gente cercana, o en qué?

Lamentablemente, muchos no tienen tiempo para luchar por su fe, por sus ideales, por aquello que consideran más valioso, porque… tienen que descansar, que ver el futbol, ir al cine, o al café con los amigos, o… nueva pero insulsa lista.

Lo malo del caso es que muchos que dicen no poder participar en acciones colectivas creen que realmente no tienen tiempo, porque no se toman la molestia de analizarlo. Piensan que los que sí se dedican a mejorar la educación, defender la vida, la familia, los principios religiosos, la paz y la honestidad en el gobierno, por ejemplo, son personas que no tienen nada o muy poco que hacer. Ilusos.

La gran mayoría de las personas comprometidas viven ocupadas, pero hacen algo clave, muy simple: administran su tiempo, lo valoran y establecen prioridades. En general también, quienes organizan su vida y dedican parte de ella a lo que es primordial, no dejan tampoco de hacer lo que les gusta, de descansar y divertirse.

Los líderes sociales y los operadores de organizaciones para la defensa de los valores son personas con muchas actividades, pero dentro de ellas programan tiempo para esas causas, trabajando en común.

Quienes se niegan a reflexionar siquiera si pudieran dedicar algo de tiempo a lo anterior, y quienes con gran facilidad, por pereza mental o por indolencia, rápidamente concluyen que no tienen el tiempo que se les pide, olvidan la enseñanza evangélica que Lucas nos escribió (6, 38): “Dad y se os dará”.

Algunas veces, quienes se preocupan por la pérdida de la fe, de los valores de solidaridad, del deterioro de la vida social ante el embate de los enemigos de Dios, la vida, la familia y la responsabilidad compartida, no dan tiempo, ofrecen dinero y tranquilizan así su conciencia: “¡ya puse mi parte!”

Por supuesto que dar dinero u otros bienes ayuda, pero solamente a mantener la vida organizacional, se cubren gastos. No basta, esto ni siquiera suple la necesidad de la acción personal compartida con otros. Se necesita tiempo, aunque sea para rezar por las causas en las que se cree, algo en sí muy valioso.

Es importante reflexionar sobre la importancia de dar tiempo –a veces testimonial –, para la defensa de los valores trascendentes y humanos, observar cómo los más dedicados siempre tienen algo o mucho de tiempo para el compromiso, y no por eso dejan de vivir sus vidas. Además, los enemigos de Dios y del hombre tampoco descansan.

Cada vez que alguien a quien compartamos nuestras inquietudes nos diga, “si, pero… no tengo tiempo”, debemos ayudarle a reflexionarlo y animarle a ocupar parte de ese supuestamente limitado tiempo, en parte ocioso, a comprometerse en acciones colectivas, y confiar en que Dios mueva su corazón.

Así, quienes sí tienen tiempo, pueden servirse de parte de él para dar a otros ese ánimo de servir, contagiar entusiasmo y compromiso público, y recordarles esa frase evangélica: “dad y se os dará”: tiempo y testimonio en este caso.

Que al término de su vida, no se presenten con las manos vacías en cuanto a su responsabilidad colectiva: “es que… Señor… ¡no tuve tiempo! y… eso de comprometerse… que había que dar testimonio público, que por los pobres, los refugiados, los nonatos y no sé quienes más, pues… ¡no era tan fácil!”

Hay que recordar que si Cristo nos ofrece que si dos o más juntos piden algo al Padre en su nombre, les será concedido, qué mejor manera de poner nuestra parte al orar que con la acción de esos dos o más, reunidos en defensa de la fe y todo aquello de valor humano.

Centro de Estudios Tomás Moro

viernes, 2 de julio de 2010

TRIBUNAL EUROPEO NO AMPARA EL MATRIMONIO GAY



El Tribunal Europeo de Derechos Humanos acaba de respaldar la decisión de Austria de negarse a casar a dos homosexuales. Además, la sentencia aclara que el Convenio Europeo de Derechos Humanos no obliga a los Estados firmantes (o sea, a los países miembros del Consejo de Europa) a reconocer el derecho al matrimonio gay.

En septiembre de 2002, los austriacos Horst Michael Schalk y Johann Franz Kopf fueron a casarse al Ayuntamiento de Viena. Pero éste denegó la solicitud argumentando que según la ley austríaca el matrimonio sólo puede contraerse entre un hombre y una mujer. La decisión fue ratificada por el gobierno de la capital en 2003 y, varios meses después, por el propio Tribunal Constitucional austriaco.

El Tribunal dice por unanimidad que el Convenio no obliga a ningún Estado firmante a reconocer el derecho a casarse a los homosexuales


En agosto de 2004, Schalk y Kopf recurrieron la sentencia del Constitucional ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo. Los recurrentes alegaron que Austria estaba vulnerando el art. 12 (derecho a contraer matrimonio) del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Schalk y Kopf argumentaron también que la decisión de Austria suponía una discriminación por razón de su orientación sexual (prohibida por el art. 14 del Convenio), a la vez que les denegaba la posibilidad de reconocer legalmente su unión, lo que —a juicio de los recurrentes— vulnera su derecho al respeto de la vida privada y familiar (reconocido en el art. 8 del Convenio).

ENTRE HOMBRE Y MUJER


El Tribunal Europeo de Derecho Humanos no ha querido meterse en grandes disquisiciones jurídicas sobre el reconocimiento de las uniones del mismo sexo. Prácticamente se limita a analizar si el Convenio obliga o no a Austria a casar a los homosexuales (cfr. nota de prensa del Tribunal).

En primer lugar, el Tribunal dice que si bien es cierto que en la sociedad actual la procreación ya no es un elemento decisivo del matrimonio civil —como argumentan los demandantes—, esto no permite concluir que Austria esté obligada en virtud del art. 12 del Convenio a reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Además, los siete jueces del Tribunal dicen por unanimidad que el Convenio no obliga a ningún Estado firmante a reconocer el derecho a casarse a los homosexuales. Esta decisión corresponderá tomarla, en su caso, a cada Estado.

NO ESTÁN DISCRIMINADOS


A continuación, el Tribunal analiza si la decisión de Austria de restringir el matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer discrimina o no a los homosexuales. Los jueces se fijan primero en el derecho al respeto de la vida privada y familiar de toda persona, reconocido en el art.8 del Convenio.

La sentencia constata que las actitudes sociales hacia las parejas del mismo sexo han evolucionado en los últimos años. De ahí concluye —sin explicar muy bien por qué— que la convivencia estable entre dos homosexuales es equiparable a la de dos personas de distinto sexo y, por tanto, cabe incluirles en el concepto de “vida familiar”.

Ahora bien: una vez que la relación de convivencia de los recurrentes ya ha quedado legalmente reconocida en Austria (tras la entrada en vigor de la Ley de Uniones Civiles en enero de 2010), la sentencia aclara que no es misión del Tribunal decirle a ningún país del Consejo de Europa cómo debe regular esas uniones.

Por este motivo, el Tribunal concluye —por cuatro votos a favor y tres en contra— que la decisión de Austria de no reconocer a las uniones homosexuales los mismos derechos que tienen los matrimonios no vulnera la prohibición de discriminación recogida en el art. 14 del Convenio.

La Ley de Uniones Civiles de Austria no permite a las uniones del mismo sexo adoptar hijos conjuntamente, ni adoptar a los de la pareja.

Aceprensa, 29- 06 -2010

jueves, 1 de julio de 2010

DENUNCIA ANTE EL PARLAMENTO EUROPEO

España: Denuncian ante el Parlamento Europeo la Educación para la Ciudadanía

BRUSELAS, jueves 1 de julio de 2010 (ZENIT.org).-
Una delegación de la asociación española Profesionales por la Ética, encabezada por su presidente, Jaime Urcelay, presentó este martes, en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas, el informe elaborado por la asociación bajo el título “La versión española de Educación para la Ciudadanía: una agresión a la libertad de educación en Europa”, en el que explica la dimensión europea de un conflicto que afecta a miles de familias españolas.
Según expuso Jaime Urcelay ante medio centenar de eurodiputados del Grupo Popular Europeo (el mayoritario en el Parlamento), “amparándose en la Recomendación 12/2002 del Consejo de Europa y otras directrices europeas, el Gobierno español implantó en 2006, sin el consenso deseable, un conjunto de materias escolares que conforman un área curricular, obligatoria y evaluable, denominada Educación para la Ciudadanía (EpC)”, informa a ZENIT Profesionales por la Ética.
“Aunque la denominación de las nuevas materias escolares españolas puede coincidir con la de las existentes en otros países europeos –aclaró Urcelay--, las diferencias son notables. En España, las asignaturas de EpC son obligatorias y evaluables y están destinadas expresamente (según reconoce el currículo legal) a formar la conciencia moral de los alumnos, introduciéndose en sus valores y en su intimidad personal y familiar”. Por su parte, Leonor Tamayo, coordinadora de la Campaña de Objeción a EpC, recordó que los padres españoles han presentado, a lo largo de los tres últimos años, 55.000 declaraciones de objeción de conciencia a estas asignaturas, negándose a que sus hijos asistieran a las correspondientes clases.

“El conflicto --afirmó Tamayo--, ha dado lugar a más de dos mil procedimientos judiciales que no se han paralizado a pesar de que el Tribunal Supremo (en una votación muy dividida) negó a los padres la posibilidad de objetar a estas asignaturas. El pasado 19 de marzo, 305 españoles presentaron demanda contra el Estado español ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo por vulneración de derechos fundamentales. La demanda incluye 105 casos de menores que están siendo acosados por objetar a alguna de las asignaturas de EpC”. Urcelay concluyó afirmando que “esta realidad aconseja una toma de conciencia por parte de las instituciones de la Unión Europea y, de manera muy especial, por parte de los representantes de la ciudadanía en su asamblea parlamentaria. El conflicto de EpC ha cruzado las fronteras españolas y ha adoptado una dimensión europea ya que están en juego derechos fundamentales amparados por la legislación comunitaria”.

Por ese motivo, Urcelay anunció la creación de la Red Europea de Libertad de Educación, una iniciativa impulsada por Profesionales por la Ética para promover el intercambio de información y experiencias y la coordinación de actuaciones entre entidades europeas que defiendan la libertad de los padres para educar a sus hijos.En representación de los eurodiputados asistentes a la reunión, intervino Jaime Mayor Oreja, vicepresidente del Grupo Popular Europeo, quien agradeció a la asociación el esfuerzo de haberse desplazado hasta Bruselas para presentar este trabajo.






REGRESO A LAS CATACUMBAS



Por Manuel Milián Mestre

A la Iglesia Católica le ha llegado de nuevo un periodo de dura e infame prueba. Los que siempre trataron de empujarla hacia el abismo, tal vez entiendan llegada la hora de su antigua pretensión de reducirla al silencio, o a las catacumbas. En 2006, bajo este mismo título, El País escribía que “la jerarquía de la Iglesia se refugia en la ortodoxia doctrinal para promover una campaña de evangelización contra lo que percibe como una ofensiva anticlerical en España” (16 de mayo 2006, pág. 20). La catarata de acciones posteriores entre 2008 y 2010 evidencian una selectiva intencionalidad de ataque a la institución y sus jerarcas, bien por supuestos abusos, o excesos de sus sacerdotes, o por esa denuncia urbi et orbe de la pederastia clerical en templos, colegios, asilos, o seminarios. Si entre los más de 400.000 sacerdotes hoy existentes se han contabilizado denuncias que no alcanzan, siquiera, al 0,5 % del clero, ¿no estaríamos ante una exageración? Se persigue el impacto, la totalización de la condena, la extralimitación de hechos individuales, e, incluso, la acumulación de supuestos escándalos referenciados a medio siglo atrás. Lo decisivo bajo esta óptica es el impacto globalizante, no la equivalencia en otros sectores sociales aquejados del mismo mal. El problema de la Iglesia es su visibilidad, el fácil recurso a la hipocresía de sus miembros, entre otras razones por su pública identidad: un sacerdote es visible, un cristiano confiesa su fe, y puede ser constatada su coherencia. Difícilmente a un masón se le identifica, dada su condición secreta, y aún menos contrastar su discurso con su conducta. La desigualdad es evidente.

Tras la muerte de Juan Pablo II no cabía duda alguna de que la Iglesia pagaría un alto precio por el arrastre mundial de su figura, la magnitud de su desafío al materialismo contemporáneo, y su decisiva intervención en la caída del comunismo. La fortuna me hizo vivir aquellos años apasionantes de 1982 a 1990 en Roma, Washington DC, y posteriormente en Moscú. Dispuse de información sobre los acontecimientos de esos años finales del siglo XX. El Papa Ratzinger añadiría un último reto con su denuncia del “relativismo moral” en la cultura contemporánea. Era previsible la reacción de aquellas instituciones cuyo objetivo es implantar el laicismo como seña de la postmodernidad o característica inexorable de los sistemas democráticos. La Constitución de USA prescribe la aconfesionalidad y el respeto a la libre práctica de las creencias y religiones. ¿Por qué ese ensañamiento en Europa, hija cultural del Cristianismo y de Atenas, o en España cuya obcecación en algún momento remite al espíritu de la II República?

Esta reflexión viene a cuenta, no sólo de las políticas sociales que se imponen en determinados ámbitos de la moral, sino por ese desorbitado proceder de la Magistratura belga en la pasada semana. Un atropello tan desproporcionado a la causa de la investigación denota el ánimo avieso o la búsqueda del escándalo, y rebasa con mucho los ámbitos de la Justicia frente a los casos de supuesta pederastia clerical. Haber “retenido” durante 9 horas a todo el Episcopado reunido, confiscar la documentación, los ordenadores, los teléfonos celulares, los expedientes de la curia metropolitana de Malinas; haber violado las tumbas de dos cardenales (entre ellos el gran Suenens), y proyectar sobre el cardenal Danneels la sospecha de graves encubrimientos, es bastante más que un procedimiento policial al uso: casi un dispositivo antimafia o contra una organización de narcotraficantes. ¿No cabe la sospecha de una intencionalidad simbólica? Bélgica aporta un indudable valor añadido por su histórica confrontación entre Masonería e Iglesia, entre la Universidad de Lovaina y su significado y la Universidad Libre de Bruselas y sus claros objetivos fundacionales. La reacción del Vaticano parece lógica: una durísima protesta diplomática y los inusuales términos empleados por el Cardenal Secretario de Estado: hechos sin precedentes “ni siquiera en los antiguos regimenes comunistas”. Nada impide imaginar que las catacumbas sean su objetivo, si se va más allá de la legítima exigencia de la Justicia. Bochornoso.

Nuevoencuentro, 30-6-10

REIRSE DE LA JUSTICIA


El reciente desdoblamiento del Ministerio de Industria y Turismo con el fin de darle un mayor impulso a la actividad turística puede estar justificado por la intención de incrementar la calidad de la acción estatal. Sin embargo, nada justifica que se haya tomado semejante medida por medio de un decreto de necesidad y urgencia.

Emitir esta medida pocas semanas después de que el máximo tribunal del país precisara con claridad estrictos límites para el uso de tal clase de disposiciones parece una burla al Poder Judicial.

En mayo último, la Corte Suprema de Justicia estableció, en un fallo unánime, que el Poder Ejecutivo Nacional no puede dictar decretos de necesidad y urgencia (DNU) en forma discrecional, sino que, de acuerdo con la Constitución nacional, sólo podría hacerlo en casos excepcionales, cuando el Congreso no esté en condiciones de sesionar.

No obstante, ayer fue publicado en el Boletín Oficial el decreto 919/2010, por el cual se crea el Ministerio de Turismo. En los considerandos de la norma, se expresa que "la urgencia en la adopción de la presente medida hace imposible seguir los trámites ordinarios previstos por la Constitución nacional para la sanción de las leyes".

También señala que "esperar la cadencia habitual del trámite legislativo irrogaría un importante retraso que dificultaría actuar en tiempo oportuno" y que, entonces, es preciso "recurrir al remedio constitucional establecido en el inciso 3 del artículo 99" de nuestra Ley Fundamental.

En abierta contradicción con el insólito argumento oficial, ese artículo expresa que "el Poder Ejecutivo no podrá en ningún caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable emitir disposiciones de carácter legislativo" y que "solamente cuando circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos por esta Constitución para la sanción de las leyes (...) podrá dictar decretos por razones de necesidad y urgencia".

Por si ese artículo tan claro dejaba alguna duda, la Corte Suprema ratificó recientemente que el Poder Ejecutivo sólo puede dictar DNU en circunstancias "excepcionales" de dos clases: cuando el Congreso no puede seguir el trámite ordinario de sanción de las leyes o cuando existe una situación de urgencia que requiere una solución inmediata. En el primer ejemplo, se entiende que el Poder Legislativo no podría reunirse exclusivamente por razones de fuerza mayor, entre las cuales pueden mencionarse guerras o desastres naturales.

Al momento de firmarse el decreto 919 no estábamos en guerra, no sufríamos un desastre natural ni el Congreso se hallaba en receso.

Sólo una visión autoritaria, que descree del principio de división de poderes, puede justificar un decreto como el mencionado y la omisión del envío de un proyecto de ley, como correspondería.

En efecto, aun cuando la separación de los ministerios de Turismo y de Industria pueda perfeccionar el uso de los recursos públicos y mejorar la calidad de la acción del Estado, no se advierte la urgencia de la medida, a menos, claro está, que el Poder Ejecutivo considerara que era imperioso enviar un contundente mensaje a los jueces para que éstos sepan que sigue dispuesto a reírse de ellos.


La Nación, editorial, 1-7-10