viernes, 8 de mayo de 2009

Sale el Cerdo, entra la Mexicana


Por: Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC

La culpa no es del chancho sino de los que le dan de comer

La OMS decidió cambiar el nombre de influenza porcina a Influenza Humana A, mientras que en algunos países le han comenzado a llamar Influenza Mexicana, algo más apropiado para indicar su origen y su preferencia por los mexicanos. Los que terminan pagando la fiesta de los medios son los pobres cerdos de Egipto, condenados a muerte por ignorantes. No los cerdos, pobres, las autoridades sanitarias.

Recordemos algo importante:

De acuerdo con las autoridades sanitarias (OMS y amigas), “Podría matar entre 2 millones y 7,4 millones de personas en el mundo, o quizás entre 5 millones y 150 millones". Es como una combinación de “calenta-miento global y HIV”. Podría “desorganizar nuestra sociedad y la economía global de una manera sin prece-dentes” e “impone un peligro tan grande como el terrorismo”. Si las escuelas inglesas permanecen abiertas durante una pandemia, “morirán 100.000 niños,” pero si las escuelas se cierran, “sólo morirán 50.000”.

La gripe porcina? No, la gripe del pollo. Todas esas pavadas espantosas y apocalípticas se nos hicieron creer durante el pico de la fiebre o gripe aviar en 2005.

Conviene recordarlo para que no nos vuelvan a “meter el perro”.

También sabemos ahora que dos modernas drogas antivirales, el Tamiflu y Relenza, son parcialmente efec-tivas, y que muchos países tienen grandes stocks de esas drogas como resultado del último pánico por la “pandemia del pollo” que comenzó en 2004. Aplicando el Principio de Precaución (¿Qué mejor ocasión que esta?), en pocos días terminan con el stock y, en una de esas, haya que comprar más -si la propaganda sigue con la alarma. Farmaffia, agradecida. Espere el cheque.

También sabemos que el tratamiento de cuidados intensivos es más sofisticado que en 1968, durante la última pandemia de gripe –la gripe de Hong Kong- que mató a 30.000 personas en Gran Bretaña y a un estimado millón más en el resto del mundo. Aún la pandemia del virus de Hong Kong no fue nada del otro mundo ni demasiado extraordinaria cuando se considera que en Inglaterra mueren cada año entre 4.000 y 25.000 personas a causa de la gripe, y que hubo una buena cantidad de epidemias desde 1968 a la fecha.

Y aunque el Príncipe Felipe y sus amigos en el WWF se frotan las manos y sueñan con la aparición de nue-vas y exóticas enfermedades que acaben con la humanidad, enfermedades de vieja tradición asesina subsisten sin que se les preste demasiada atención. Por ejemplo, el sitio web de la OMS muestra (lejos de su pagina central con grandes alarmas por la gripe porcina-humana-Mexicana), en el primer párrafo de su informe mundial sobre el paludismo que "En 2006 se registraron según las estimaciones unos 247 millones de casos de malaria entre 3.300 millones de personas en riesgo, produciéndose como resultado casi un millón de muertes, principalmente de menores de cinco años. En 2008 había 109 países con malaria endémica, 45 de ellos en la región de África de la OMS.

¿Y del dengue? ¿Qué noticias hay -porque algo pasa con el dengue en Argentina, Paraguay y Bolivia. Sólo una noticia del 10 de abril sobre el dengue en Brasil, con unos 120.570 casos, con una mortalidad del 50% para los niños entre 0-13 años. Pero el asunto de la fiebre porcina con un muerto en EEUU y 170 en México parece ser mucho más importante.


Pobres chanchitos

Quienes terminarán pagando por el pato de la boda serán los cerdos de Egipto y sus criadores, que son una minoría cristiana en el Cairo. Como el Corán prohíbe comer cualquier cosa que provenga del cerdo, por ser animal impuro –los judíos piensan lo mismo pero andan a las patadas con los musulmanes, y uno piensa, por qué no reconocen que ambos son semitas, se ponen de acuerdo como buenos primos hermanos, y dejan en paz al resto del mundo con sus rencillas internas- a las autoridades sanitarias del Cairo no les importa ni medio pepino que los cerdos desaparezcan de Egipto y que sus criadores cristianos, una ínfima minoría en Egipto, se las arreglen como puedan.

Como los diarios hablaron de “fiebre porcina” y le añadieron que antaño se contagiaban de ella los criadores de cerdos, los burócratas de la sanidad Egipcia aprovecharon para matar dos pájaros de un tiro y decidieron librarse de los cerdos y crearle problemas a la comunidad cristiana. Pero no analizaron bien el asunto (¿qué burócrata lo hizo alguna vez?) y no cayeron en cuenta de que quienes crían cerdos en los alrededores del Cairo son cristianos pobres, pero muy pobres, al punto en que salen todos los días a las cuatro de la mañana a revolver en los tarros de basura del Cairo para levantar la basura aprovechable y subsistir: lo que se puede reciclar lo venden a las recicladoras, y los residuos de alimentos se los dan a sus cerdos. Luego se alimentan de ellos y al resto lo venden para quienes su religión no les prohíbe comer cerdo.

De esa manera resultan beneficiados los cerdos, las recicladoras, los criadores y sus familias y, muy impor-tante, los habitantes del Cairo ya que los cristianos recogen la mayor parte de la basura de la ciudad y se la llevan. Pero si no tienen cerdos para alimentar, como dice uno de los cristianos que crían cerdos: “¿Para qué salir a juntar basura? Los materiales reciclables no nos cubren los gastos y las molestias ya que el principal objeto es conseguir el alimento para nuestros cerdos. Si no salimos más a cumplir con nuestra costumbre diaria, la ciudad se llenará de basura y nadie la recogerá.”

Quizás las próximas noticias sobre alguna epidemia de peste bubónica y tifus traída por las ratas y sus pulgas provengan del Cairo. Y los criadores de cerdos del Cairo quizás sigan el proverbio chino- algo modifi-cado- “Siéntate en la puerta de tu casa y verás pasar el cortejo fúnebre de tu burócrata enemigo.” Nada esperanzador para una pacificación en Medio Oriente.

Y así hemos saltado de los “cerdos de la gripe”, a la entrada de la gripe Mexicana y la “Humana A”, luego a las estadísticas de las influenzas británicas, a las pandemias del “pollo” (que también mataron a varios millones de ellos, pobrecitos!), a los cientos de millones infectados de malaria y los niños que mueren como moscas, a los niños que mueren por dengue en Brasil y la falta de noticias sobre el dengue en Argentina, a los cristianos y musulmanes del Cairo, y de vuelta a los 300.000 cerdos que asesinarán en Egipto porque a los redactores de los diarios les gustó la palabra “porcino” y nadie se preocupó en decir que los pobres cerdos no tienen ni parte ni arte en el bodrio. Pero siempre terminan pagando justos por pecadores. Es un mundo cruel y burocrático.

Estrucplan, 7-5-09

martes, 5 de mayo de 2009

En verdad, ¿está muerta la Ciencia Política?


por José Antonio Riesco
Instituto de Teoría del Estado

Aún sin mención expresa, en una nota anterior sobre “La calidad de la democracia” aludimos al esfuerzo de ciertos medios académicos para poner en caja a la Ciencia Política ante un panorama acaso estéril de sus aportes; y no cabe desconocer que algunos politólogos (USA) ya salieron al cruce de los detractores. Es que el premio 2008 de La Nación favoreció al profesor César Cansino con motivo de su obra “La muerte de la Ciencia Política”, en la cual el doctor de la Universidad Complutense de Madrid y de la idem de Florencia (Italia) realiza una suerte de necropsia sobre dicha importante rama de las ciencias sociales.

Cansino es un discípulo de Giovanni Sartori, talentoso veterano de la especialidad y que, con 85 años a cuestas, plenamente lúcido, dicta cátedra en Harvard University y otros centros culturales de similar jerarquía. El libro de Cansino, mexicano, y autor de 25 libros, fue editado en Buenos Aires en forma conjunta por La Nación y Sudamericana, con 348 páginas y una muy completa lista bibliográfica. Comprende una “introducción” que adelanta las preocupaciones esenciales del autor, y se organiza en dos partes : “Los límites de la ciencia política2, es una primera, seguida por una segunda “La ciencia política más allá de sus límites” y finalmente un Epílogo o “El estudio de lo político en y desde América Latina”, para concluir con una síntesis que llama “Un enfoque alternativo”. En el desarrollo de la temática se pasa revista a una buena cantidad de tesis (atendiendo especialmente a la funcionalista, sin descuidar otras) que vienen contribuyendo, algunas muy polémicas y/o cargadas ideológicamente, sobre lo que es y debe ser la democracia, sobre todo en Latinoamérica.

No se puede reducir a un párrafo un trabajo tan erudito y completo como el del profesor Cansino; es una obra que debe llamar la atención de los estudiosos que actúan en los ambientes universitarios, los centros privados de investigación, las editoriales e incluso el periodismo especializado. Tiene asimismo, nos parece, un innegable atractivo para las mujeres y los hombres que, con o sin formación de grado o postgrado, dedican su tiempo y capacidades a la actividad política, ejerciendo cargos partidarios, parlamentarios o ejecutivos en el Estado. Puesto que este libro desmenuza los esquemas doctrinarios, bajándolos a la tierra, de manera analítica, comparativa y crítica, algo que resulta muy útil para no incurrir en ingenuidades al reflexionar sobre los grandes objetivos de la política. Y que es una manera para que ésta no oficie de producto de compra-venta gratis o barata, ya que los desatinos y sus costos siempre los paga la sociedad.

Cansino reclama contra los esquemas, debates teóricos y análisis institucionalistas que, opina, no son adecuados o suficientes para pensar la política y la democracia en el presente siglo. “En su lugar, dice, aquí he defendido una perspectiva distinta que concibe a la política como espacio público, como el ámbito decisivo de la existencia humana, como el lugar donde se actualizan intermitentemente los contenidos simbólicos que articulan a una sociedad”. (p. 183) Dentro de esa línea, el autor reivindica “la capacidad de decisión y participación del ciudadano y la sociedad civil”; es que “se requiere una interpretación distinta de aquella a la que nos tienen acostumbrados los politólogos funcionalistas adoradores del dato duro y los tecnócratas que no son capaces de mirar más allá de sus lustrosos escritorios”. (315)

Surge una cuestión : ¿Esta suficientemente justificado que se decrete “la muerte” de la Ciencia Política..? La crisis de una entidad o de una corriente de ideas, no necesariamente implica el final de la disciplina (s) que las tiene por centro de interés. En Grecia vivió, pensó y enseñó Aristóteles, fundador del realismo; y cuando Polibio llegó a Roma como rehén llevaba en su agenda mental las tesis aristotélicas que hicieron una república de aquélla. En cambio, Platón, admirable e ingenioso por sus creaciones imaginarias, cuando tuvo la ocurrencia de ingresar en la práctica política, asesorando al rey de Siracusa, no hizo sino barrabasadas. El pensamiento político debió esperar siglos hasta que Nicolás Maquiavelo lo hizo respirar nuevamente, y pese al anatema del Concilio de Trento el florentino logró refundar a la Ciencia Política. Por algo el Papa Clemente VII autorizó que se publicaran sus obras y, más tarde, Catalina de Médicis hizo que su hijo, el delfín, leyera “El Príncipe”.

Es verdad que parece haberse tornado infecunda la relación entre dicha ciencia y la realidad política, nacional e internacional; y acaso lo que se observa en la acción de las grandes potencias (primero la ex URSS y ahora EE.UU.) advierte de un fenómeno de esterilización de los politólogos, al menos de los que revolotean cerca del poder. De lo cual tampoco estamos exentos los que habitamos en el hemisferio Sur, según se observa el comportamiento y el reiterado macaneo de nuestra dirigencia. De lo cual no tienen la culpa solamente los politólogos que los asesoran y les brindan utopías y quimeras.

La afirmación de que ha muerto la Ciencia Política hay que tomarla en serio, en los partidos, en las legislaturas y en la función pública; los pueblos requieren proyectos, ciertamente, pero no deben ser víctimas de “modelos” caprichosos e irresponsables. Y los estudiantes, en las universidades, no pueden ser una clientela de recitadores, o sea de catedráticos que llenan páginas y pizarrones con novedades teoréticas y literarias con el solo afán de ser novedosos y originales. Si la Ciencia Política ha de resucitar es fundamental que deje atrás una era de chirimbolos que ya lleva demasiado tiempo.

Prólogo y Debate (jariesco@yahoo.com.ar)

De cara al futuro argentino

Nos interesa transcribir algunos párrafos de dos artículos del último número del periódico Patria Argentina (abril de 2009), que reflejan acabadamente la necesidad de actuar con inteligencia en la vida cívica, sin abandonar ningún principio doctrinario, pero con realismo, y utilizando las herramientas existentes, dentro de la legalidad vigente, mientras no resulte imposible hacerlo.
Y después...¿qué?
por Claudio Beltrán del Cerro
"Solamente la aparición de una fuerza con postulados genuinamente nacionales, cuya presencia, desgraciadamente ni se avizora en el horizonte, podría rescatarnos de la catástrofe. Pero esta realidad no debe ser obstáculo para no hacer nada. En tal sentido, desde las páginas de Patria Argentina, en el ejemplar anterior, se hizo un llamado. Es el intento de un principio; primero que nada hay que pararse, para luego comenzar a caminar. Si no se conforma, ni siquiera se ayuda a construir un mínimo proyecto de masa crítica, difícilmente podrá ejercerse la menor influencia en los acontecimientos, que obviamente serán anárquicos. Nada se soluciona permaneciendo sentado frente a la TV, comiéndose las uñas de bronca y lanzando epítetos furibundos contra personas o contra lo que ocurre, excepto confirmar nuestra rutinaria impotencia.
Este debería ser el auténtico debate en el que tendríamos que sumergirnos en los días que se aproximan. La otra alternativa: confiar en la Divina Providencia, la cual por alguna razón ignota, nunca ha permitido que se llegue a la disolución de la Argentina como Nación -que ahora parece tan cercana-, están en las manos de Dios, no en las nuestras. No obstante, si nuevamente Dios nos otorgara esa Gracia, al día siguiente de que ello suceda nos enfrentaremos a la misma preguna ¿Y después qué? ¿Y para qué?" (pág. 3).
Ingobernabilidad, anarquía y violencia
por Santiago Roque Alonso
"Reducir la acción política después del 29 de junio a una exaltación de la épica histórica, a la crítica política y a la necesidad de la restauración del orden, sin consecuencias prácticas para la reorganización de la sociedad, del sistema político y económico-financiero, así como también del restablecimiento de la moral pública, de la cultura y de la tradición nacional, constituirá un ejercicio estéril e inconducente".
(pág. 3)

domingo, 3 de mayo de 2009

Kirchner hace campaña con los recursos del Estado

Hugo Alconada Mon y Gabriel Sued

El helicóptero se posa en el centro de una cancha de fútbol sin pasto en las áreas. En cuanto se detienen las hélices, baja Néstor Kirchner, que, de inmediato, se acomoda en una camioneta, rodeado de custodios de la Policía Federal, una autobomba y un par de ambulancias. En minutos protagonizará un acto de campaña en Berazategui, con gastos pagos por la Presidencia de la Nación y varios municipios del conurbano.

El financiamiento público de su campaña es constante. Además del alquiler del helicóptero, la Casa Rosada se encarga de la filmación y televisación en vivo del encuentro, de la transcripción y distribución del discurso del presidente del PJ, y de aportar todo el personal del Estado necesario para que la organización no tenga fisuras.

Escenas similares se repitieron en los actos que Néstor Kirchner encabezó en la provincia de Buenos Aires durante las últimas dos semanas, según un seguimiento que hizo La Nacion.

En el comienzo de su aún no declarada campaña como candidato a diputado nacional, y antes del plazo legal permitido de 60 días previos a los comicios para las actividades proselitistas, el ex presidente se valió de los recursos públicos para cubrir sus gastos. Lo mismo que hizo Cristina Kirchner, cuando era primera dama, en las elecciones de 2007 y viajó por el mundo para una gira de "instalación internacional".

LA NACION intentó conocer la posición de Kirchner, pero sus asesores no respondieron las llamadas hechas durante los últimos cinco días. Alberto Balestrini, el presidente del PJ provincial, tampoco contestó el requerimiento.

Representantes de tres organizaciones no gubernamentales que estudian temas financiamiento político coincidieron, sin embargo, en que Kirchner incurre en una irregularidad que podría constituir un delito y que torna la campaña una competencia desigual (de lo que se informa por separado).

En el acto de Berazategui, el gobernador Daniel Scioli aterrizó en el helicóptero LV-WRW de la gobernación. Pero en su caso puede argüir que así aprovecha mejor el tiempo para su gestión ejecutiva. Distinto es el caso de su mujer, Karina Rabollini. En julio de 2008 voló en un avión oficial hasta Santa Fe sólo para mostrarle su pueblo natal, Elortondo, a un programa de televisión. Debió volver en auto hasta Pergamino por el piquete que armaron los productores y cosechó una denuncia por "utilización abusiva" de bienes del Estado.

En Berazategui y en Malvinas Argentinas, Kirchner aterrizó en un helicóptero Bell 427 azul con líneas doradas y matrícula N-367ND. Registrado en Estados Unidos a nombre de una compañía ignota de Nassau, Nueva York, según verificó LA NACION, opera en el país para el Grupo Modena Helicópteros. Voceros de la empresa, en la que Cristiano Rattazzi tiene una pequeña participación accionaria, explicaron que alquilan máquinas "a Presidencia de la Nación", no al Partido Justicialista, cuando los aparatos "hotel 1" y "hotel 2", es decir, los oficiales, no están en servicio por mantenimiento.

La hora de vuelo de un helicóptero biturbina como el que usó Kirchner en esos dos actos cuesta entre 2000 y 2500 dólares, según las tarifas del mercado que obtuvo LA NACION. Es decir, que la Casa Rosada desembolsó entre 7000 y 9000 pesos para ir y volver de Berazategui. Quizás para evitar esos gastos, cuando se reunió con intendentes cordobeses en Ezeiza, el martes pasado, Kirchner voló en un helicóptero de la Gendarmería.

Conocedor de los tiempos televisivos, el ex presidente se aseguró de que los discursos que pronunció en Pilar, Mar de Ajó, Berazategui, San Nicolás y Malvinas Argentinas se transmitieran en vivo, alrededor de las 20, para colarse en los noticieros.

La televisación la concretó Prensa Satelital, una empresa de los mismos dueños que La Corte, la firma que accedió a más de $ 6 millones de la Casa Rosada mediante contrataciones directas para transmitir sus actos, a lo largo de tres años, antes de que Télam llamara a una licitación pública que también ganó esa empresa. Sólo en 2006, Prensa Satelital cobró más de $ 2,5 millones del Ejecutivo.

La compañía graba cada acto con tres cámaras, una fija, otra móvil que enfoca al ex presidente y otra instalada sobre un robot mecánico que ofrece paneos del público. A cambio del pago desde el Estado, transmite y ofrece, gratis a los canales de televisión abierta o cable que lo deseen, los discursos de los Kirchner -él y ella- desde cualquier punto de la Argentina y del mundo.

Todos los actos, además del personal del municipio organizador y de la provincia de Buenos Aires, contaron con la asistencia de empleados de la Casa Rosada, aportados por la Vocería, Prensa de Presidencia, la Secretaría de Medios o la Dirección de Ceremonial. En Malvinas Argentinas, por ejemplo, había dos funcionarios de Prensa y dos de la secretaría que encabeza Enrique Albistur.

En Berazategui, el servicio fue más completo. Un taquígrafo oficial se encargó de tomar nota del discurso de Néstor Kirchner, luego distribuido al periodismo por medio de un e-mail terminado en "@presidencia.gov.ar". Para que no quedaran dudas, lo transcribieron en un papel con membrete identificatorio "Taquígrafos - Presidencia de la Nación".

La Nación, 3-5-09

viernes, 1 de mayo de 2009

BENEDICTO XVI - ARGENTINA: LOS PRINCIPIOS NO NEGOCIABLES



El 30 de abril, el Santo Padre Benedicto XVI volvió a insistir en los principios no negociables, que son las pautas que nunca se podrán derogar ni dejar a merced de consensos partidistas en la configuración cristiana de la sociedad: la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, la defensa de la vida humana desde su concepción hasta su término natural y los derechos de los padres a la educación de sus hijos.

En esta ocasión el Papa, dirigiéndose al tercer grupo de obispos argentinos en visita ad limina, dijo: “Los católicos deberán destacar entre sus conciudadanos por el cumplimiento ejemplar de sus deberes cívicos, así como por el ejercicio de las virtudes humanas y cristianas que contribuyen a mejorar las relaciones personales, sociales y laborales. Su compromiso los llevará también a promover de modo especial aquellos valores que son esenciales al bien común de la sociedad, como la paz, la justicia, la solidaridad, el bien de la familia fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer, la tutela de la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural, y el derecho y obligación de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones morales y religiosas”.
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NOTICIAS GLOBALES, 30-4-09

jueves, 30 de abril de 2009

Curso virtual

La Escuela de Dirigentes “Santo Tomás Moro” ha instalado en Internet un blog que contiene su curso virtual de Doctrina Política Católica. En forma sencilla y breve se exponen los principios y criterios del Magisterio sobre la política, con fines de difusión. Se incluye el texto completo de los 17 documentos pontificios relacionados con la política, más importantes. El acceso al blog es libre:

http://www.doctrina-politica.blogspot.com/

domingo, 26 de abril de 2009

EL ESTADO QUE LE PRESTA AL ESTADO



Rafael Mathus Ruiz

El Estado se convirtió, en los últimos años, en el gran acreedor del Estado. No hay una institución, grupo de acreedores o inversor que tenga en su poder tanta deuda pública como los organismos estatales. Los títulos del Tesoro llegaron ya a casi todos los rincones del sector público, desde la Anses, la AFIP y el Banco Central hasta fondos fiduciarios, bancos y empresas estatales. Entre todos, ya poseen alrededor de un tercio de la deuda pública total.

El número fino es una incógnita. Las últimas cifras de la deuda son de fines de 2008, y no se conocen todavía todas las colocaciones de títulos realizadas este año. De hecho, sólo en estas semanas se difundieron las últimas operaciones del año anterior. Fuentes oficiales afirman que la deuda en manos de organismos públicos es inferior a los $ 150.000 millones. Tres estimaciones privadas recopiladas por La Nacion ?de Econométrica, Econviews y el Estudio Bein & Asociados? colocan la cifra entre los 155.000 y 175.000 millones de pesos.

Hubo dos jugadas emblemáticas del kirchnerismo que forjaron el grueso de esta cifra. Una fue la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional. El Tesoro emitió una letra, el instrumento más utilizado para colocar deuda dentro del sector público, por US$ 9530 millones, que quedó en manos del Banco Central. La entidad que preside Martín Redrado posee, además, otros US$ 3000 millones en títulos públicos y otros US$ 7000 millones en adelantos transitorios. La otra jugada fue la estatización de las AFJP, que convirtió a la Anses en uno de los principales tenedores de bonos. A estas decisiones les siguieron decenas de emisiones de nuevas letras.

La operación funciona así: si el Tesoro desea hacerse de los excedentes de, por ejemplo, la Lotería Nacional, pues simplemente lo toma y a cambio le entrega una letra, es decir, deuda. Es así como la aspiradora oficial obtiene los recursos necesarios para cubrir todos los gastos, incluidos los vinculados a la deuda que está "fuera del Estado". Esta estrategia, que los economistas llaman en términos llanos "raspar la olla", se profundizó a fines del año anterior, le brinda al Gobierno algunos beneficios en cuanto al manejo de la caja, pero conlleva no pocos riesgos. Así, el Banco Central y la Anses se convirtieron en los principales acreedores "estatales" del Tesoro, pero no en los únicos.

La Nación, 26-4-09