miércoles, 28 de enero de 2015

OTRO FRENTE PARA EL CHAVISMO: ACUSAN A CABELLO DE LIDERAR UN CARTEL


Por Antonio María Delgado  | El Nuevo Herald

La Nación, 28-1-15


Leamsy Salazar, un capitán de corbeta venezolano que fue el jefe de seguridad de Hugo Chávez, llegó anteayer a Washington para colaborar en una investigación de las autoridades estadounidenses sobre las vinculaciones entre el chavismo y el narcotráfico.

Salazar, que pasó gran parte de su carrera al lado del fallecido presidente, fue a Estados Unidos como testigo protegido y podría brindar los detalles más devastadores presentados hasta ahora sobre el chavismo. Según fuentes cercanas a la investigación, en su testimonio el capitán sostiene que la organización del narcotráfico conocida como Cartel de los Soles es dirigida por el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Diosdado Cabello.

"Es el golpe más duro que se le dio al chavismo. Éste es el hombre que brindó todos los secretos. Fue el jefe de seguridad y jefe de ayudantía de Cabello, y fue el jefe de seguridad de Hugo Chávez", dijo una de las fuentes, que habló bajo condición de anonimato.

"Él fue la persona de mayor confianza de Hugo Chávez, y se lo llevó Diosdado después de la muerte de Chávez", agregó la fuente, que acompañó a Salazar en el vuelo que lo llevó a Washington.

Salazar llegó a Estados Unidos acompañado por agentes de la División de Operaciones Especiales de la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA), en Washington, que llevan meses conversando con Salazar y lo convencieron de que pasara a convertirse en testigo protegido de la fiscalía de Nueva York.

Parte de la información brindada por Salazar a las autoridades en encuentros anteriores ilustra la participación de Cuba en los envíos de droga que manda el Cartel de los Soles.

"Pero lo principal es que acusa a Diosdado Cabello como el actual jefe del Cartel de los Soles", dijo la fuente.

La información brindada por Salazar está siendo procesada por la DEA y por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, como parte de los casos que llevan ambas entidades sobre la vinculación de altos funcionarios del chavismo con el narcotráfico.

La información también corrobora los datos suministrados por otros altos funcionarios del gobierno venezolano a las autoridades estadounidenses sobre el control que figuras clave del chavismo ejercen sobre las operaciones de narcotráfico en el país.

Las sospechas previamente recaían sobre el ex ministro de Defensa Henry Rangel Silva, y el general Clíver Alcalá, ex jefe de la Cuarta División Blindada del Ejército, pero el nombre de Cabello no solía ser mencionado con ellos.

Cabello, que después del presidente Nicolás Maduro es el hombre de mayor influencia en Venezuela, sí había sido señalado en los cables del Departamento de Estado divulgados por WikiLeaks como "uno de los principales polos de corrupción" en Venezuela.

Actualmente Cabello encabeza uno de los sectores militares más importantes del chavismo y en ocasiones es considerado como el verdadero poder detrás del trono.

Los mayores detalles públicos sobre las operaciones del Cartel de los Soles han sido brindados por el empresario venezolano Wallid Makled, que actualmente es juzgado en Caracas.

En una entrevista con la cadena Univisión, Makled confesó que altos oficiales del ejército estaban directamente involucrados en el transporte de droga, por medio de aviones que despegaban diariamente desde el estado de Apure, fronterizo con Colombia.

Las fuentes familiarizadas con el caso dijeron que Salazar siempre fue considerado un oficial muy eficiente, y por eso fue contratado por Chávez y por Cabello.

Salazar fue testigo de situaciones que comprometen a Cabello con el narcotráfico, pero nunca tuvo una participación directa.

"Era un tipo muy capaz, pero no se enriqueció con esas operaciones", dijo una de las fuentes.

"Cuando muere Chávez, y porque él tenía mucha información, Diosdado se lo lleva como jefe de seguridad personal, y vio, escuchó y tiene pruebas de dónde Diosdado mandaba a embarcar droga y dónde guardaba el dinero, y dónde están sus cuentas en el exterior", agregó la fuente.

CRISIS EN UN DIARIO OPOSITOR


El diario venezolano Tal Cual, propiedad del opositor Teodoro Petkoff, anunció ayer que cerrará su edición diaria el 27 de febrero y que tratará de continuar como semanario, debido al "acoso" sufrido por parte del gobierno de Nicolás Maduro. En un comunicado, Tal Cual señaló que en 15 años de existencia tuvo que soportar siete demandas judiciales y un severo control gubernamental. También reveló que los anunciantes se vieron sometidos a "fuertes presiones" para retirar la publicidad.

martes, 27 de enero de 2015

EL EMPLEO PÚBLICO YA ES EL MÁS ALTO DE LA REGIÓN




Clarin.com, iEco, 27/01/15

Argentina es el país con más empleo público de la región latinoamericana y del Caribe, asegura IDESA (Instituto para el Desarrollo Social Argentino). Esta afirmación se basa en el estudio “Panorama de las Administraciones Públicas – América Latina y el Caribe 2014”, una reciente publicación elaborada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

IDESA es un centro de estudios, independiente, entre otros rubros, especializado en la temática del mercado laboral.  En el estudio del BID-OCDE se presentan 31 indicadores sobre aspectos claves de la gestión pública permitiendo la comparación entre países. Entre los indicadores se incluye el que mide el tamaño del sector público a través del porcentaje de empleo público respecto al empleo total de cada país.

En este punto se señala que en la Argentina el empleo público representa el 14,8% del empleo total mientras que en los países vecinos, por ejemplo, en Uruguay, el empleo público representa el 12,7% del empleo total, en Brasil el 11,5% del empleo total y en Chile el 9,2%.

El estudio de la OCDE-BID dice textualmente que “por ejemplo, Argentina se encuentra en un extremo del espectro, con un 14,8% de la fuerza laboral compuesta por empleados de la administración pública, comparada con menos del 4% en Colombia, mientras que los países de la OCDE fluctúan entre el 30% en Noruega y 6% en Corea. Sin embargo, la mayor diferencia entre los países de la OCDE y América Latina es que las administraciones públicas de esta región suelen ser “pre-burocráticas” y se caracterizan por una alta proporción de nombramientos políticos y por la falta de un servicio civil profesional, lo cual influye en la continuidad y la efectividad de las políticas públicas”.

A partir de este contexto, IDESA señala que “estos datos muestran que el tamaño del Estado, medido a través de los recursos humanos que contrata, es más grande en la Argentina que en los países vecinos. Su tamaño incluso es muy superior al promedio de América Latina (estimada en 10,7%) y similar al promedio de los países de la OCDE (15,3% del empleo total). En suma, la Argentina es el país con más empleo público en la región y con similar nivel al de los países más desarrollados”.

A su vez, el empleo público en la Argentina es uno de los mejores pagados. “Según el mismo informe, el promedio simple de remuneraciones de los cargos de directores, profesionales y administrativos del sector público argentino asciende a un equivalente de 6,4 veces el PBI per capita del país, cuando la media estimada para Latinoamérica para estos mismos cargos se estima en 5,6 veces el PBI per capita y en los países de la OCDE a 3,1 veces el PBI per capita. En otras palabras, el Estado argentino cuenta con abundante personal que además percibe, en promedio, muy buenas remuneraciones”, señala IDESA.

Sin embargo, a la hora de analizar el nivel y calidad de los servicios públicos, el desempeño está más en línea con lo que ocurre en los países atrasados que con los que cabría esperar de acuerdo a la magnitud de los recursos que administra.


Para IDESA, “la principal explicación esta dada por los estilos de gestión adoptados. Los puestos de trabajo del sector público no cuentan con definición de perfiles, objetivos, ni indicadores que faciliten la transparencia de su gestión permitiendo el control social y las auditorías externas. Por el contrario, se aplica la estabilidad del empleo público con criterios extremos premiándose la mediocridad y la falta de compromiso. Bajo estas condiciones, el sector público se adormece en la burocratización y se convierte en presa fácil de intereses espurios. El interés general deja lugar a las presiones de proveedores, contratistas, sindicatos y organizaciones que se imponen en base a corrupción y hasta metodologías mafiosas”.

INQUIETANTE HIPÓTESIS


Nisman fue “ejecutado” de rodillas en el suelo del baño y así lo confirmarían la autopsia y pericias balísticas

 Alesia Miguens


InformadorPúblico, 27-1-15

Una fuente confiable me informa los resultados que arrojará la autopsia realizada por los médicos forenses de la morgue judicial de Viamonte.

El relato es de la conversación que mantuvo mi fuente con uno de los profesionales de la morgue judicial.

Paso a relatar la charla tal cual me la hizo llegar, explicándomela:

1.- Los SUICIDIOS en la CABEZA en un 75% de los casos se hace APOYANDO LA BOCA DEL ARMA SOBRE EL HUESO TEMPORAL conocido como “SIEN”, es el hueso del cráneo lateral donde está el pabellón auricular. El otro 25% lo hace colocándose el arma en el paladar hacia la bóveda craneana, caso de Yabrán con la escopeta.

2.- En la posición más usual, la bala recorre un trayecto corto de sien a sien, que suele salir por el lado contrario a gran presión, acompañada por una gran hemorragia en forma de chorro, que hubiese manchado los azulejos o sanitarios del baño que se encontraban limpios.

3.- El BALAZO que recibió el fiscal Nisman FUE DESDE ARRIBA Y A CORTA DISTANCIA, PENETRO POR EL HUESO PARIETAL, son los dos huesos que conforman el "techo del cráneo".

4.- La BOCA del 22 NO FUE APOYADA SOBRE EL HUESO, ya que en la boca del arma NO HABÍA RASTROS DE SANGRE O MASA ENCEFÁLICA.

4.- La “EJECUCIÓN” fue con Nisman “de rodillas o agachado en el suelo del baño”.

5.- LA BALA RECORRIÓ UN TRAYECTO VERTICAL, POR ESO NO TUVO ORIFICIO DE SALIDA.

6.- LA TRAYECTORIA FUE DE ARRIBA HACIA ABAJO EN DIRECCIÓN A LA BASE DE LA CABEZA, POR ESO LA HEMORRAGIA PROFUSA DEBAJO DEL CUERPO.

7.- No salió de un orificio del cráneo, sino de la boca y laringe, ya que atravesó la base de la lengua, faringe y laringe.

Fue una clara “EJECUCIÓN”, confirmado.

Los demás elementos, la nota de compras del supermercado a la mucama, la puerta de servicio que resulto no estar tan cerrada, las fotos de la mesa de trabajo que saco el occiso poco antes de que lo “EJECUTARAN”, la ausencia de custodia, etc., son circunstancias dignas de un libro de Mario Puzo o un grotesco "Padrino V" de Coppola.

End of story, por ahora...


Nisman de rodillas en el piso del baño… Si eso no es una “EJECUCIÓN”, no sé “K” lo sea.

domingo, 25 de enero de 2015

¿NISMAN EJECUTADO A QUEMARROPA POR UN SICARIO LOCAL CON LOGÍSTICA VENEZOLANA?




Guillermo Cherashny

InformadorPúblico, 14-1-15

La inefable fiscal Viviana Fein volvió a decir que Nisman murió por un disparo en el parietal superior cerca de la oreja, lo que puede ser una ejecución, aunque ella todavía no se anima a decirlo y sigue con la teoría del suicidio. Pero no tiene explicación para la falta de residuos de pólvora en la mano de Nisman y a propósito de eso, en el programa de Fabián Doman, Nosotros al mediodía, un perito se puso un guante transparente muy finito y disparó con una Bersa 22 Thunder y le quedaron muchos residuos blancos sobre el polietileno, lo que descarta la teoría de que las pistolas 22 no dejan residuos. 

Un argumento más para inclinarse por la ejecución. Por otra parte, Nisman no se va a suicidar para dejar pegado a un amigo -Diego Lagomarsino- pidiéndole la pistola prestada. Además, hay versiones de que la Policía Federal tiene una pericia balística que diría que el arma se disparó a 20 cm del parietal. Por último, la presidente y sus acólitos desde el jueves dicen que fue un asesinato y como al gobierno le queda más favorable el suicidio y sostiene en cambio el asesinato, en ésta hay que creerle al gobierno. Lo que es disparatado es pensar que la CIA y la Mossad, por medio de Jaime Stiusso, asesinaran a un supuesto hombre suyo al cual le daban amplio apoyo.

Omisiones flagrantes

Entonces cobra fuerza otra línea de investigación que consiste en la participación oficial en el máximo nivel o en un nivel intermedio. En este punto encaja la preparación logística por parte de agentes venezolanos y la utilización de un sicario local de la inteligencia militar o de la bonaerense, ya que las torpezas en la comisión del crimen tienen mucho de picardía criolla. Los contactos de ambos sectores al máximo nivel se dan con Carlos Zannini, aunque sería aventurado acusarlo. Sí tuvo un papel preponderante en el comunicado del Consejo Nacional del PJ que por lo menos fue lamentable. Algo está claro: la custodia liberó la zona y lo dejó solo al fiscal y la probable cercanía del poder de los criminales hace pensar que conocían cómo entrar y salir del departamento sin problemas.

LA MUERTE DE NISMAN PUEDE FRUSTRAR EL PLAN DE IMPUNIDAD DEL CRISTINISMO



 Carlos Tórtora

InformadorPúblico, 14-1-15

El año pasado, el gobierno nacional puso en marcha un ambicioso plan para “democratizar la justicia”, cuyo eje central fue la ley para la elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura como una forma de atarlos al caudal de votos del kirchnerismo y de ese modo -y a través de alianzas- retener el control del organismo, aun más allá del 2015, para así asegurarse la impunidad. Un Consejo con una mayoría o una primera minoría K, apoyada por importantes bloques de senadores y diputados nacionales, le garantizaría a CFK y su sequito seguir condicionando a los jueces aun después de dejar la presidencia. De este modo se podrían frenar o prescribir las causas por corrupción más peligrosas para el cristinismo. Este Plan A quedó trunco porque, primero un fallo de la juez federal María Servini de Cubría y luego otro semejante de la Corte Suprema, declararon inconstitucional la elección de consejeros.

Entonces, a comienzos de este año y con menos ruido publicitario, el gobierno puso en marcha el Plan B. En este caso se apuntó directamente a la reforma del Código Procesal Penal, con los siguientes objetivos: transferir importantes competencias de la justicia criminal -ordinaria y federal- a la Procuración General hoy en manos de una kirchnerista de paladar negro, Alejandra Gils Carbó. En este nuevo esquema, la Procuración tendrá facultades discrecionales para asignar y reasignar tanto los causas como los fiscales según las conveniencias políticas de cada caso, quedando los jueces seriamente disminuidos en su capacidad de intervenir en los expedientes.

En las últimas semanas, el Ministerio de Justicia estuvo trabajando aceleradamente en la preparación de varios proyectos de ley complementarios para que la reforma procesal penal entrara en vigencia cuanto antes. Luego, el cristinismo apostaría a sostener este esquema, que le garantizaría la impunidad negociando sobre la base de la importante cuota de poder que todavía le quedaría en la próxima elección.

El gran imponderable
Sin embargo, los imponderables tarde o temprano llegan y apareció el caso Nisman, que tiene la capacidad de dificultar al máximo el plan de impunidad puesto en marcha por el gobierno. Para empezar, se trata de una muerte -aparentemente un homicidio- ligado a la investigación de uno de los mayores atentados terroristas del fundamentalismo islámico. Y se da la circunstancia especial de que la acusación del fiscal a la presidente y parte de su entorno por encubrimiento de los responsables del atentado se da en un contexto especial inédito: por primera vez desde el 11 S del 2001, el terrorismo vuelve a ocupar el lugar central en la agenda política internacional pero con una particularidad: la Yihad empieza a salir a la calle en la mayor parte de Europa planteando la guerra en el patio interno de las democracias europeas. Este capítulo de la confrontación con el Islam que acaba de empezar es suficiente como para que los factores de poder internacionales se movilicen detrás de la investigación de la muerte de Nisman, como ya lo prueban las primeras declaraciones de miembros del Senado y el Departamento de Estado, mientras distintas embajadas le están haciendo saber al gobierno que un caso como éste obligará a la justicia argentina a rendir examen ante la comunidad internacional. La realidad es que, por acción o por omisión, el gobierno se encuentra procesalmente muy mal parado, sea porque la custodia policial de Nisman desapareció misteriosamente el día de su muerte, como por la comprobación -gracias a las escuchas que él ordenara- de que allegados directos a la presidente como Luis D’Elía son agentes al servicio de un Estado terrorista y que una banda dedicada a generar violencia política -Quebracho- es un brazo armado del gobierno y de la embajada de Irán. Esto sin hablar de que la Secretaría de Inteligencia fue el ámbito donde se negociaron los pactos de impunidad con los iraníes y que hay fundadas sospechas de que esta diplomacia paralela se conecta con los acuerdos entre el régimen de Teherán y el régimen bolivariano de Venezuela, en los cuales la Casa Rosada tendría más que ver de lo que parece.

En síntesis, que la enorme presión que se está generando -sobre todo en el exterior- para que el caso Nisman no sea cajoneado, hará que le sea muy difícil al cristinismo neutralizarlo mediante el juego de los fiscales que plantea la última reforma procesal. Esto sin mencionar que, dada la entidad de crimen de lesa humanidad del atentado a la AMIA, para CFK existe el riesgo de que termine interviniendo la Corte Penal Internacional que se rige por el estatuto de Roma.

En otras palabras, si hay una causa que puede terminar en el procesamiento de CFK y parte de su equipo es ésta. La actitud cambiante de la presidente, que pasó de negar la hipótesis del asesinato a apoyarla, evidencia el temor de que el tema escale y le produzca un daño incomparablemente mayor que cualquier otra denuncia. Para un analista político, es obvio que la investigación de Nisman descubrió apenas la punta del iceberg de una trama mucho más profunda cuyos entretelones se irán ampliando en los próximos meses. No es difícil imaginar que, tal como se van acumulando responsabilidades penales en la actuación de distintas agencias del gobierno, la SI, la Policía Federal, la Jefatura de Gabinete, etc., es probable que a partir del 10 de diciembre la presidente quede expuesta a un rápido procesamiento. La jurisprudencia del caso de Carlos Menem en el contrabando de armas a Ecuador y Croacia es para tener en cuenta. En este caso, la justicia responsabilizó al presidente y al gabinete nacional por delitos que se cometieron en la aplicación de decretos presidenciales. Aunque se trata de una escala institucional distinta, también vale recordar que un Jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra, fue destituido por la negligencia y corrupción de funcionarios municipales de tercer y cuarto nivel. Otro ejemplo más: luego de la represión policial que causó una serie de muertes el 20 de diciembre del 2001, horas antes de que Fernando de la Rúa se subiera al helicóptero, éste fue imputado como responsable del descontrol policial y un funcionario suyo, el entonces Secretario de Seguridad Enrique Mathov, sufrió prisión preventiva por este tema.

Todos estos casos son por cierto de menor envergadura que el atentado a la AMIA y los intereses que se mueven detrás de este último son mucho más relevantes.

En síntesis, el cristinismo pensó en construir un escudo judicial apto tal vez para licuar las denuncias de corrupción y hasta el caso Báez, donde intervienen también factores externos. Pero la combinación entre la causa AMIA y la muerte de Nisman le plantean un desafío de otro calibre. Cuesta pensar que cualquier presidente que suceda a Cristina, empezando por el mismo Scioli, empiece su gestión dedicándose a entorpecer la investigación de este caso. Lo más probable es que el futuro presidente apoye seriamente la profundización de la investigación y que tome distancia de cualquier ex funcionario K que termine imputado.


Hay que considerar entonces la posibilidad de que el plan de impunidad del kirchnerismo, gracias a lo ocurrido hace una semana en una torre de Puerto Madero, esté lisa y llanamente en crisis.

sábado, 24 de enero de 2015

CRISTINA NO ES VÍCTIMA SINO COPARTÍCIPE NECESARIO





por EDGAR MAINHARD

URGENTE24, 23-1-15


 El periodista K Roberto Navarro informa desde la Casa Rosada para el canal K C5N que los colaboradores de la Presidente de la Nación afirman que todos ellos están prisioneros "de los servicios de inteligencia". Navarro dice "los servicios de inteligencia" una decena de veces, intentando instalar algo así como una conspiración en la que los K serían las víctimas cuando hay una única víctima, hasta ahora, que es el muerto.

El periodista especializado en Economía K se arrojó al barro del submundo de "los servicios de inteligencia" cuando el domingo 18/01, en su programa, le anticipó a Ricardo Alfonsín y a la teleplatea, que Alberto Nisman no visitaría la Cámara de Diputados el lunes 19/01. Alguien le había pasado el dato pero quien se lo sopló, ¿le reveló el motivo? ¿Ya conocía, tan temprano, la muerte del fiscal especial para el caso AMIA?

Navarro sigue hablando de "los servicios de inteligencia", tal como si fuesen una entidad en sí misma, y extraña al Ejecutivo Nacional, en general; y a la Administración K, en particular.

Navarro le habla a los militontos pero no todos los televidentes de C5N son militontos. Cuando un comunicador subestima a la opinión pública, se encuentra en graves problemas en cuanto a su credibilidad, su atributo más importante.

El Estado argentino cuenta con numerosos mal llamados "servicios de inteligencia", que se aglutinan en la "comunidad de inteligencia", y nunca destacan por la inteligencia de sus acciones. En verdad, esos organismos públicos reflejan la condición presente del Estado argentino; enorme pero ineficiente, indisciplinado, apegado a la invención de conspiraciones para ocultar sus errores propios y profundamente clientelar. Todos ellos son financiados por el Presupuesto Nacional y es un motivo fundamental por el cual Navarro no puede sostener la trama del acecho de los "servicios de inteligencia" contra la Presidente de la Nación.

En el caso de la Secretaría de Inteligencia, depende directamente de la Presidente de la Nación, para la que elabora un parte o informe cotidiano. En días de Néstor Kirchner, quien era un obsesionado por el espionaje tanto a amigos como a enemigos y hasta a su propia mujer, tal como se encuentra acreditado en cierta causa judicial en la que intervino la jueza Sandra Arroyo Salgado, el parte o informe de la Secretaría de Inteligencia llegó a entregarse con versión matutina y otra vespertina...

Los llamados "servicios de inteligencia" que Navarro presenta como enemigos de los K, le ayudaron a Kirchner a llegar al poder: en días de Eduardo Duhalde, lograron intoxicar a la grupo íntimo de Carlos Menem con encuestas falsas, en especial el día del comicio, motivo por el cual su comando de campaña se despreocupó y abandonó a los fiscales de mesa en La Matanza, por ejemplo, inicio de irregularidades fundamentales para acortar la distancia que Menem le llevaba a Kirchner, y así forzar la 2da. vuelta.

Desde entonces, Kirchner les concedió una importancia fundamental en su metodología de gestión, y ocurrio algo muy interesante: en días de Menem, por ejemplo, quien llevaba el parte diario de la Secretaría de Inteligencia era Juan Yofre, en un comienzo, y durante casi todo el extenso mandato presidencial, Hugo Anzorreguy. Es decir que la conducción política del organismo estatal accedía a la intimidad presidencial. Sin embargo, en días de Kirchner, el propio Antonio Horacio Stiusso y hasta Fernando Gonzalo Pocino, quienes no integraron nunca la conducción política sino que pertenecían/pertenecen a la planta permanente de la Secretaría de Inteligencia, accedieron al Jefe de Estado.

Por lo tanto es casi ridículo que Navarro, en nombre de la Casa Rosada, declare a Cristina Fernández de Kirchner, víctima de "los servicios de inteligencia".

Es más: en días de Néstor Kirchner, él fue quien provocó y azuzó una guerra entre servicios de inteligencia: la Secretaría de Inteligencia decidió resistir a una incipiente oficina que Aníbal Fernández había autorizado, vía un decreto de Kirchner, en la Policía de Seguridad Aeroportuaria, y se especializaba en nuevas tecnologías (la informática).

Uno de los grandes reclamos de Kirchner a a la Secretaría de Inteligencia fue que no le ayudó lo suficiente, afirmaba él, durante la gran crisis de 2008 (Resolución 125. Por ejemplo, en advertirle lo que para Kirchner era el doble juego de Julio Cobos) ni el año electoral 2009 (la supuesa traición de los Barones del Conurbano). En definitiva, Kirchner impuso, según comentarios nunca desmentidos, el espionaje interno como tarea permanente de "los servicios de inteligencia" que Navarro considera que conspiran contra el Ejecutivo Nacional, al que pertenecen.

Cristina, probablemente por todo eso que ella vivió, consolidó el ascenso del general César Milani, jefe de la Inteligencia de Ejército a la jefatura de la comunidad de inteligencia. Con Milani, la Secretaría de Inteligencia declinó. Es una paradoja: Milani considera a Aníbal Fernández un enemigo. Sin embargo ambos intentaron una tarea similar, y fue Milani quien lo consiguió aunque en alianza o sociedad con sectores de la Secretaría de Inteligencia (el caso de Pocino, a quien ayudó a vencer a Stiusso, en su puja interna por privilegios y poder).

En cualquier caso, los Kirchner gobernaron concediéndole un rol fundamental a los "servicios de inteligencia", y no les cabe el rol de víctimas. Alberto Nisman conoció gran parte de lo que ocurrió en esos años, y de hecho estuvo vinculado a quien era el N°1 en operaciones, Stiusso. Y su ex mujer, la jueza Arroyo Salgado, conoció tanto o más: ella ha sido mencionada como una magistrada con demasiado acceso a la Secretaria de Inteligencia, y de hecho no sólo le encomendaron una causa judicial que debía consumar la venganza de la Secretaría de Inteligencia contra quienes consideró enemigos políticos, sino también le entregaron en sub-rogancia la jurisdicción Zárate Campana que, por motivos extraños, es tan importante para sectores del organismo estatal.

No obstante, Nisman sí es víctima porque está muerto. Cristina nunca puede ser víctima, y menos cuando acumuló tantos errores en la conducción de la crisis, desde un comienzo, que se remonta a la decisión de entregarle a Hugo Chávez Frías la conducción de la política exterior argentina, algo que ocurrió mucho antes de la decisión de Alejandra Gils Carbó de quitarle a Nisman la Fiscalía Especial.

Los Kirchner reformularon los "servicios de inteligencia" en 2005 pero para consolidar el sistema actual, que intentan repudiar con un argumento estúpido: "Son un resabio del Proceso de Reorganización Nacional, donde la democracia nunca reformó nada".

Mentira. Los servicios de inteligencia que hoy día cuestionan los K son los que ellos alentaron, reformaron, festejaron, cuidaron y premiaron.

El problema es la impericia, compartida y vinculante. A la impericia de Cristina se le suma la impericia de sus funcionarios, que incluyen a la Secretaría de Inteligencia pero también a la Secretaría de Seguridad. Y lo que domina es la mediocridad de quienes elige la Presidente de la Nación para concederles tareas importantes. El desprecio de la Presidente por la transparencia y la excelencia. Y la ausencia de conducción político estratégica del Estado porque todo se circunscribe a cuánta impunidad puede conseguir.


Es final de ciclo, definitivamente. Pero existe el peligro de que sea mucho más que eso. Lo importante es tener en claro: ella no es víctima. Sí es copartícipe necesario.

LOS ESPÍAS, SUS PRIVILEGIOS Y EL PODER SOBRE LA JUSTICIA


Urgente24, 23-1-15

El kirchnerismo no puede rasgarse las vestiduras: apañó, protegió y potenció a Antonio Horacio Stiusso/Jaime Stile al punto que cuando éste chocó con quien era ministro de Justicia y Derechos Humanos, Gustavo Béliz, Néstor Kirchner despidió a Béliz y mantuvo a Stiusso. ¿Qué pueden hoy día sostener los militontos? Stiusso inició una demanda a Béliz porque éste exhibió una fotografía (desactualizada) del espía, desde la TV, durante una visita a Mariano Grondona. Muy mal la pasó Béliz hasta que, finalmente, triunfó en la instancia del Tribunal Oral Federal N°3 (Causa n° 958/08 “Béliz, Gustavo Osvaldos/ inf. art. 222 del C.P.”Jdo. Fed. n° 12,Sec. n° 24Registro n° /11). De aquella instancia judicial pueden obtenerse algunas conclusiones: desde la probada influencia de la Secretaría de Inteligencia sobre jueces y fiscales (algo denunciado por el propio TOF N°3) hasta la protección inusual que Kirchner le concedió Stiusso, algo que le había negado Fernando De la Rúa en 2001, por ejemplo. Por lo tanto, que se hagan cargo los funcionarios K y sus militontos voceros.

La fiscalía imputó a Gustavo Osvaldo Béliz, ser autor del delito de revelación de secretos concernientes a la seguridad de la Nación, previsto en la primera parte del artículo 222 del Código Penal, que se habría cometido al exhibir, en el programa televisivo “Hora Clave” del 25/07/2004, la “imagen” de Antonio Horacio Stiuso, quien se desempeñaba como Director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia. El juicio terminó con la inocencia de Béliz, luego de muchas diligencias. Recordando aquella causa, hay cuestiones que hoy día se recuerdan, y que pueden extraerse en forma de conclusiones:

1. La Secretaría de Inteligencia reclamó privilegios o un statu-quo judicial especial. Obsérvese que se deja constancia que el reclamo de privilegios proviene del organismo antes que del propio querellante.

2. Al respecto, el fiscal federal Di Lello aparece con una complicidad acerca de la vigencia de esos supuestos privilegios. Pero no queda bien parado otro fiscal, Guillermo Marijuan. Tampoco el juez federal Julián Ercolini.

3. El planteo de Horacio Jaime Stiusso/SIDE era ridículo porque "el secreto no sólo concluye por un decreto que lo suprime, sino también por la notoriedad”. El rostro de Antonio Horacio Stiuso había alcanzado notoriedad y, en consecuencia, había dejado de ser secreta. Stiusso había comparecido, a cara descubierta, ante un tribunal oral en ocasión de la causa Operación Strawberry, el 24/05/2001 (Administración De la Rúa), y durante su testimonio dijo, sin ambages, que era director de Contrainteligencia en la Secretaría de Inteligencia del Estado. Esto demuestra que con los Kirchner, la SIDE tuvo privilegios que no tenía en anteriores administraciones. (Stiusso volvió a declarar ante un tribunal y a cara descubierta, los días 01/10/2003  02/10/2003.

4. Néstor Kirchner le reconoció autoridad a Stiusso en el tema AMIA, vía de los decretos 291/03 y 785/03 que Kirchner firmó.

5. El Tribunal mencionó "un vendaval" de presiones. Menciona la intervención del entonces procurador general de la Nación (Esteban Righi), concediéndole un marco al statu-quo especial solicitado por Stiusso.

Un extracto de aquel fallo tan interesante:

"(...) El Dr. Di Lello se presenta a fs. 1039/1040 acompañando fotocopia certificada de un oficio que le fue remitido por la Secretaría de Inteligencia de la Presidencia de la Nación y en la que se le informaba, que “teniendo en cuenta el control de legalidad que ejerce”, no se había autorizado la comparecencia del “agente Stiuso” por cuanto el tribunal no había adoptado medidas de tutela y seguridad para su declaración, la cual, remarcaban, fue requerida “en interés del Ministerio Público”.

En base a ello, el fiscal recusó por tercera vez al tribunal en el entendimiento de que esta decisión implicaba adelantar opinión acerca del fondo de la cuestión a resolver, en el sentido que “la identidad del nombrado no reviste para el Tribunal la calidad de secreta en los términos de la ley de inteligencia nacional”.

Entiende que, toda vez que el testigo propuesto por su parte no habrá de concurrir “[s]eencuentr[a] frente a un conflicto de deberes el cual será resuelto a favor de la legalidad, lo que posiciona al suscripto en una desigualdad de armas frente a la defensa,que pudo aportar la prueba y podrá confrontarla en juicio”.

Tal planteo mereció el rechazo in límine por parte del Tribunal al considerarlo extemporáneo.

Resulta menester recordar que el 21 de abril de 2010 se había fijado audiencia para llevar a cabo el debate en autos (fs. 763).

Dado que entre los testigos aceptados por el Tribunal se encontraba Antonio Horacio Stiusso, se libró oficio a la Secretaría de Inteligencia para su notificación, respondiendo el Director de Asuntos Jurídicos de dicho organismo que era necesario conocer el marco fáctico sobre el cual versaría el testimonio (fs. 817).

Mediante oficio, cuya copia obra a fs. 819, se hizo conocer al citado funcionario lo requerido y en el cual se transcribió la descripción de los hechos efectuada por elministerio fiscal en su requerimiento de fs. 570/4.

Posteriormente, se recibió un nuevo oficio del mismo funcionario, en el cual se requiere del Tribunal que informe “las medidas de seguridad y tutela que habrán de adoptarse en la sede del debate oral, para preservar y conciliar los principios de la ley 25520 […] ante la eventual concurrencia del agente de inteligencia convocado” y además,“si existen otros elementos fácticos, además del requerimiento de elevación a juicio formulado por la Fiscalía. Habida cuenta que la “plataforma fáctica” informada se encuentra perfectamente corroborada […] y respecto de locual el agente poco y nada podría aportar” (fs. 850, elsubrayado es del Tribunal).

El 24 de junio de 2010 se respondió la petición, pese a que el debate había sido suspendido, haciéndole saber a la Secretaría de Inteligencia que no se había dispuesto la adopción de ninguna medida de seguridad o tutela distintas de las que corresponden a los demás procesosen trámite.

También se le informó que resultaban impertinentes las consideraciones efectuadas con relación a los sucesos en debate y al aporte que pudiera efectuar elagente citado (ver fs. 850 vta. y 861).

Con relación a este último aspecto, no parece adecuado a buenas prácticas republicanas que, quien formula tales juicios tenga también las facultades de autorizar la concurrencia de un agente y fijar los límites de su testimonio; extremos que deberían quedar en manos ajenas al organismo, como lo son –por ejemplo- las comisiones parlamentarias encargadas de controlar las actividades de inteligencia.

Resultaba evidente, entonces, que el fiscal actuante no podía desconocer lo decidido por el Tribunal en punto a la forma en que se receptaría el testimonio de Stiuso, puesto que, oportunamente y a su pedido, (fs. 994) se le expidieron y entregaron fotocopias de las actuaciones antes reseñadas (fs. 995/6).

Por esto, el Tribunal rechazó por extemporáneo el primer argumento esbozado por el Dr. Di Lello. Las reglas fijadas por el Tribunal, sobre las cuales fundó su presunción de parcialidad, habían sido establecidas un año antes y de ellas tenía adecuado conocimiento, sin que opusiera reparo alguno; nada dijo tampoco cuando, fijada la nueva audiencia de debate, se citó a Antonio Horacio Stiuso.

Recién objetó la situación a instancias de la Secretaría de Inteligencia en la presentación que nos ocupa.

En cuanto a la presunta violación del principio de igualdad de armas, más allá de apuntar que por tratarse de una garantía procesal, es aplicable a favor de los imputados, se señaló que su manifestación resultaba, al menos, prematura, toda vez que era en la oportunidad prevista en el artículo 376, segundo párrafo, del rito, cuando debía plantear aquello que estimara corresponder para que Stiuso pudiera concurrir a la audiencia fijada.

Sin embargo, después de que se tuviera por abierto el debate y se preguntara a las partes si tenían alguna cuestión preliminar para plantear, la fiscalía se limitó a articular, escuetamente, la nulidad que nos ocupa sin requerir nada respecto de la comparecencia del testigo.

Llegados a este punto, es menester señalar que son los propios argumentos utilizados por la fiscalía los que abonan el rechazo de la nulidad articulada, pues el artículo 62 del C.P.P. establece que cuando fueren “manifiestamente inciertos los hechos que se alegan, continuará la investigación aún durante el trámite del incidente”.

En tales condiciones, al no advertirse conmotivo de la realización del debate, nulidad de ninguna especie, ni que ello produzca al Ministerio Público Fiscal un perjuicio de imposible o dificultosa reparación ulterior, que tampoco explicitó, corresponde rechazar la fulminación pretendida.

VI

La fiscalía imputó a Gustavo Osvaldo Béliz, ser autor del delito de revelación de secretos concernientes a la seguridad de la Nación, previsto en la primera parte del artículo 222 del Código Penal, que se habría cometido al exhibir, en el programa televisivo “Hora Clave” del 25/07/2004, la “imagen” de Antonio Horacio Stiuso, quien se desempeñaba como Director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia.

Con referencia al mencionado ilícito la doctrina ha sostenido que “Revela el secreto el que, de propia iniciativa […] lo descubre o manifiesta a cualquier persona que no está en el círculo de los obligados a guardarlo” (Núñez, Ricardo C., “Derecho Penal Argentino”,Parte Especial, Edic. Lerner, 1971, T° VI, pág. 251; ver en igual sentido, Fontán Balestra, Carlos, “Tratado de Derecho Penal”, Edit. Abeledo Perrot, 1975, T° VII, pág. 74;Buompadre, Jorge E. “Derecho Penal – Parte Especial”, Edic.Mave, Corrientes, 2000, T° 2, pág. 417).

Por secreto debe entenderse toda cuestión “que cuidadosamente se tiene reservada y oculta” (Diccionario dela Lengua Española, Real Academia Española, vigésima segundaedición).

Finalmente, para completar el cuadro normativo bajo el cual analizaremos la conducta del encausado es menester recordar que “Para afirmar que se trata de un secreto, no basta considerar como tal lo que debe ser secreto, sino lo que realmente lo es. El secreto no sólo concluye por un decreto que lo suprime, sino también por la notoriedad” (Soler, Sebastián, “Derecho Penal Argentino”, TEAedit., Buenos Aires, 1978, T° V, pág. 48; ver, en idéntico sentido, Cristian Barritta y Sergio Torres –este último, curiosamente, el juez que dictara el procesamiento del imputado y elevara esta causa a juicio- en “Código Penal,análisis doctrinal y jurisprudencial”, David Baigún y Eugenio Raúl Zaffaroni, directores, Edit. Hammurabi, T° 9, pág. 640).

Esto es lo que ha ocurrido en autos. Como se verá, el rostro de Antonio Horacio Stiuso había alcanzado notoriedad y, en consecuencia, había dejado de ser secreta, más allá de lo que la literalidad de los artículos 16 y 17 dela ley 25.520 parecerían indicar.


…….