martes, 3 de agosto de 2010

JÓVENES




UCA: Uno de cada cuatro jóvenes argentinos no estudia ni trabaja

Buenos Aires, 3 Ago. 10 (AICA)

La Escuela de Economía Francisco Valsecchi de la Universidad Católica Argentina, presentó el informe Empleo y Desarrollo Social correspondiente a julio 2010. El informe examina el grave problema de la exclusión social de los jóvenes: en la Argentina uno de cada cuatro jóvenes entre 18 y 24 años no trabaja ni estudia.

Según indica el doctor Patricio Millán, director de la Escuela de Economía, "la exclusión de los jóvenes del sistema educativo y del mercado de trabajo produce enormes daños individuales, familiares y sociales y abre las puertas a comportamientos sociales perjudiciales como la drogadicción, el alcoholismo y la delincuencia".

Por otro lado, el doctor Millán afirma que los jóvenes que ingresan al mercado laboral tienen capacidades muy limitadas y esto perjudica sus posibilidades de acceso a empleos de calidad y el desarrollo de una futura carrera laboral ascendente. Las oportunidades laborales a las que tienen acceso estos jóvenes son en su mayoría empleos en el sector informal, en empresas de baja productividad, y generalmente están acompañadas de largos periodos de desempleo.
Para solucionar el grave problema de la exclusión social de los jóvenes se requiere de profundas transformaciones en el sistema educativo y la introducción de regulaciones laborales, tributarias y de la seguridad social que faciliten la incorporación a la economía formal de las pequeñas microempresas y la generación dinámica de empleos formales.

Según el informe en el aspecto educacional la principal recomendación es incorporar en las escuelas secundarias modalidades vocacionales, similares a las que existen en los países desarrollados que tienen porcentajes mucho más bajos de jóvenes que no estudian ni trabajan. Estas modalidades vocacionales deberían combinar las clases de conocimientos generales impartidas en las escuelas con clases de conocimientos ocupacionales específicos en el ámbito de las empresas.
Para esto se debería generar una adecuada seguridad jurídica e incentivos apropiados que permitan que las empresas productivas modernas se sumen a la tarea de desarrollar una oferta educativa en modalidades vocacionales que ayuden efectivamente a los jóvenes que buscan o necesitan una rápida inserción laboral. En paralelo con la reorganización de la educación media es necesario adoptar medidas que mejoren la calidad de la docencia, para que la enseñanza que se imparta en las escuelas sea más atractiva y útil para los jóvenes que hoy abandonan las escuelas.