miércoles, 9 de septiembre de 2026

DE DUEÑO DE ARGENTINA


 A COLABORADOR DE LA POLITICA EN MALVINAS 

 

Dr. CESAR AUGUSTO LERENA

8-9-2026

 

El empresario Eduardo Elsztain, conocido popularmente como “el dueño de la Argentina” justificó su participación como accionista en 2005 en la Falkland Islands Company (FIC), la más importante compañía de Malvinas, con gran  participación en la política, la economía y la planificación en las Malvinas y, una  fuerte opositora a la restitución de la soberanía de las Islas a la Argentina.

 

Para argumentar su intervención societaria Elsztain adujo que «coincidiendo con  las estratégica de la diplomacia argentina desde hace décadas invirtió en las Falkands Island para  ayudar en el reclamo de soberanía»; para ello, tuvo en cuenta, dice en su carta abierta publicada en La  Nación el pasado 6 de septiembre, los dichos de su abuelo Isaac de que «si Argentina se hubiera involucrado económicamente en la vida de las Islas Malvinas durante todo el siglo XX, probablemente hubiéramos evitado la guerra»; entendiendo este empresario, que «estrechar los lazos sociales, económicos, culturales y productivos con Malvinas a través de una empresa argentina podía ayudar en el reclamo de soberanía». El propio Elsztain quien califica a las FIC como «una compañía de enorme relevancia estratégica y económic a en las Islas Malvinas», dejando claro en su nota, que «la causa Malvinas es muy importante para todos los argentinos».

 

Conoce entonces este avezado empresario ambos extremos que lo deberían haber llevado a actuar con mayor cautela en “este negocio” y, salvo, que hubiese sido inducido por algún funcionario gubernamental, las políticas de Estado de un Nación, no pueden ser ejecutadas de sde el inte rés o la iniciativa individual; más aún cuando esta Política de Estado está explicitada en la Disposición Transitoria Primera de la Constitución.

 

El daño que a la soberanía territorial; biológica; económica; social y alimentaria le han producido a la Argentina las políticas empresarias de las Falklands Island Company (FIC) son inconmensurables y, el Sr. Eduardo Elsztain, aun siendo un socio minoritario de esa compañía, no lo hemos escuchado hasta la fecha -incluso en este reciente descargo- crítica alguna a las FIC y, por cierto tampoco, a la invasión británica de Malvinas y la apropiación de los recursos pesqueros en las aguas argentinas y el inicio de las explotaciones petroleras en la plataforma continental argentina.

 

Antes de avanzar sobre algunas particularidades de las FIC; es interesar aclarar lo que manifiesta Elsztain  respecto a que el General Juan Domingo Perón habría intentado hacer lo mismo que él. No hay documento oficial público que demuestre esta temeraria afirmación. Perón nunca intentó comprar las Falklands Island Company, sino que su gobierno ofreció comprar las islas Malvinas al Estado británico. Fue una gestión  oficial del gobierno efectuada el 5 de junio de 1953, no una operación societaria personal del Presidente. Por  la información que disponemos la reunión del Presidente del Senado Almirante Alberto Teisaire con el  Subsecretario del Foreign Office para América Latina Lord Reading, se realizó en una Suite el Park Lane  Hotel de Londres, aprovechando su condición de enviado especial a la coronación de Isabel II que se había  realizado el 2 de junio de 1953; estando presente el Consejero de la Embajada Argentina en Londres,  Bengolea y el funcionario inglés Barclay que tomó nota (Documento: minuta del Foreign Office Anglo Argentine Relations. Record of Conversation with Admiral Teisaire…FO A1051/9, 8 de junio de 1953, The  National Archives (Kew); desclasificado el 1/1/1984 y publicado por El País, The New York Times, UPI y  Reuters.

El 11 de junio de 1974 habría ocurrido lo inverso: el gobierno de Wilson le acercó a Perón un non paper de condominio/soberanía compartida; pero el General Perón murió el 1 de julio de 1974, unas tres  semanas después del primer contacto y esas negociaciones se desactivaron.

 

Respecto a la oferta del industrial metalúrgico César Cao Saravia, la afirmación de Elsztain está muy alejada  de la realidad. Cao Saravia, además de haber participado activamente en un trascendente evento de  reafirmación de la soberanía argentina en Malvinas (Operación Condor), no tuvo intención alguna de  adquirir las FIC, sino que solicitó un permiso al Reino Unido -que fue denegado- para instalar un pequeño taller metalúrgico -su especialidad- en Malvinas, como forma de “hacer un pie argentino en las islas” (PCS). Como vemos, tanto Perón con Cao Saravia, no compraron acciones de la empresa privada de Malvinas que más daño le ha hecho a la Argentina. Sino, que ambos, a su modo, posibilidade s y capacidade s, pretendieron recuperar o reafirmar la soberanía sobre ese pedazo del territorio nacional usurpado por los británicos. Sería interesante conocer cuáles han sido las utilidades que a Elsztain le han de parado las acciones de Falklands Island Company de nuestro territorio insular y marítimo.

 

Es el único argentino que ha recibido beneficios de las Malvinas, el resto de los nacionales, entienden, que las Malvinas como al “unicornio azul”, son nuestras y las queremos.

Las FIC no son un terrenito en Malvinas, ni una industria o comercio más, es la empresa más importante en Malvinas en la generación de empleo privado, en la capacidad política y económica en las Islas. En una información reciente la FIC declara tener unos 200 empleados en Puerto Argentino (Stanley);  mientras que las empresas pesqueras, que operan en Malvinas, tienen plantillas pequeñas y gran parte de la  tripulación está en los barcos y no reside de forma permanente en las Islas. Si bien las pesqueras generan el  58,3 % del PBI, estas empresas dependen de los servicios de agencia, comercio, transporte y alojamiento que  le prestan la FIC.

 

La FIC es un actor comercial relevante. En la actualidad esta empresa no gestiona las principales dec isiones  de Malvinas -cosa que hizo durante muchísimos años definiendo la planificación estratégica y las decisiones  sobre la soberanía- y ya no es el “gobierno de la compañía”; aunque lo hace en forma indirecta a través de las  empresas pesqueras y sigue siendo un interlocutor económico habitual, ya que sigue siendo la principal  empresa diversificada de los servicios, el comercio y del trabajo privado, cuestión no menor a la hora de  influir en las decisiones públicas de las Islas.

 

Tuvo un rol protagónico en la cuestión de la soberanía y, entre 1968 y 1982 fue uno de los principales  opositores a la transferencia a Argentina de la soberanía e integró el llamado “Falkland Lobby” representando a accionistas y terratenientes ligados a las FIC, presionando al Parlamento inglés; la prensa y  el Foreign Office y, fue central a la decisión británica de establecer la estrategia de que “no haya diálogo de  soberanía mientras los habitantes no lo quieran”. La “autodeterminación de los pueblos” que ya descartó las  Naciones Unidas en las Resoluciones 1515 (XV) y 2065 (XX) y, organizó y financió también las políticas en  contra de la cooperación e integración (comunicación, combustibles, vuelos, etc.) con Argentina; es decir, el  empresario Eduardo Elsztain, si bien puede ser un comprador intuitivo, no pudo desconocer estos  antecedentes de las FIC a la hora de hacerse de acciones de esa compañía.

 

En la actualidad, las FIC son un símbolo histórico de la presencia británica en las Islas y aun confiando en la  defensa del Reino Unido de las Islas; considera al reclamo argentino como de alto riesgo político. Las FIC  “Tuvieron mucho que ver en el frenado de los acuerdos de soberanía y en moldear el modelo colonial económico”. 

 

La Falkland Islands Company (FIC), fue fundada en 1851 y recibió Carta Real de la Reina Victoria el 10 de  enero de 1852. En 1997 la Anglo United distribuyó acciones de Falkland Islands Holdings plc (luego FIH  Group plc). Hoy se dedica a Agencia de buques pesqueros y cruceros; Shipping, flete y logística;  Propiedades (alquiler y venta); Venta y alquiler de vehículos 4x4; Construcción y viviendas, incluso un  importante contrato para el gobierno y el Ministerio de Defensa; Seguros; Turismo y viajes (reservas de  vuelos, transfers, tours; Retail y mayorista (alimentos, etc.). Tuvo inversiones en exploración de petróleo y  minerales en las islas (FOGL y FGML). Recientemente ha vendido otras filiales británicas (ferry de  Portsmouth para concentrarse en las operaciones de las islas.

 

Si bien la FIC no explota en forma directa el negocio pesquero (apropiarse ilegalmente de los recursos  pesqueros argentinos en Malvinas), como lo había hecho en sus inicios, en la actualidad su rol es  imprescindible para hacerlo, ya que como agencia pesquera presta servicios de agencia a buques pesqueros;  compra y retiro de licencias ante el gobierno; representación de tripulación; evacuaciones médicas;  traducción (relevante en las flotas extranjeras); traslado de equipajes; transporte; representación; logística; provisión de víveres; seguros; mantenimiento y apoyo en puerto. También alquila propiedades a  representantes de agencias pesqueras.

 

Es decir, participa de forma indirecta en el sector pesquero como prestadora de servicios imprescindibles. Para ponderar ello, hay que tener en cuenta, que como agencia de servicios para la flota pesquera extranjera  es muy importante, porque en un territorio aislado y con un régimen de licencias muy particular, esa func ión  convierte a la empresa en el puente práctico y legal entre los buques foráneos y las islas, ya que en el sistema  pesquero las empresas extranjeras no operan directamente; las licencias se solicitan a través de compañías  registradas en las islas que actúan como agentes o socios locales y la normativa exige que todo buque  extranjero licenciado tenga un agente en Puerto Argentino (Stanley). 

 

Ese agente es el destinatario legal de notificaciones, trámites y responsabilidades ante el gobierno isleño y la  FIC ofrece cobertura las 24 horas del día a flotas que pueden estar meses lejos de sus puertos de origen, entre  otros servicios de tramitación y cobro de licencias; logística; abastecimiento de víveres y combustibles;  tramitación y cobro de licencias; logística; repatriación de tripulantes y evacuaciones médicas; alojamiento,  transporte y traslados; gestión de escalas; mantenimiento y servicios portuarios; representación administrativa ante autoridades. Es decir, un buque extranjero pesca ilegalmente en Malvinas; pero el  operador local (FIC) hace posible que esos barcos pesquen.

 

Y es muy importante, porque hay una dependencia absoluta del aislamiento, sin puertos cercanos ni  infraestructura; controla el abastecimiento; las gestiones y el contacto con tierra y el acceso de la flota. En  síntesis, la FIC, por su carácter de agencia de servicios la sitúa en el punto de contacto imprescindible entre  el capital pesquero extranjero y en un territorio pequeño, remoto y dependiente de esa actividad; su rol es  relevante.

 

Desde que Eduardo Elsztain adquirió acciones en las Falkland Islands Company subsidiaria de FIH  group plc. los ingresos de la compañía fueron del orden de los 365 millones de libras esterlinas. El  crecimiento más notable se produjo a partir de 2011-2015 por mayor actividad ligada a la exploración  petrolera y, en 2020, por el aumento de la construcción de viviendas. ¿Cuánto le correspondió de las  utilidades al accionista Elsztain?

 

¿Le alcanzan al accionista Elsztain las limitaciones previstas en las Leyes 24.922 y 26.386? Entendemos que sí y, el gobierno deberá actuar en consecuencia, como debe hacerlo con las empre sas  que tienen vínculos con la actividad pesquera y petrolera en Malvinas y se encuentran habilitadas  para operar en el continente argentino.