viernes, 5 de julio de 2013

EL AUMENTO DE LA DEUDA PÚBLICA EN 2012



Por Héctor GIULIANO (4.7.2013).


El Ministerio de Economía (MECON) acaba de editar el informe trimestral sobre Deuda Pública al 31.12.2013.

En este breve trabajo nos referiremos solamente a tres puntos específicos en relación directa al contenido de esta información oficial: la cuestión del stock, su evolución reciente y el perfil de vencimientos de la deuda.

Con un comentario parcial acerca de la Deuda intra-Estado.

Dejamos para futuros y sucesivos escritos seguir analizando algo más en detalle otros puntos relevantes de la misma información.

EL STOCK DE LA DEUDA.

Según el MECON el saldo de la deuda pública a fin de 2012 era de 209.000 MD : 197.500 de deuda performing o en cumplimiento y 11.500 MD de holdouts o bonistas que no entraron en el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010.

Esto significa que la deuda del Estado Central aumentó durante el año pasado 18.800 MD; medido contra el saldo también oficial al 31.12.2011, que era de 190.200 MD (179.000 performing y 11.200 holdouts).

Significa un incremento del 10 % anual y corrobora con creces nuestras permanentes advertencias acerca que la deuda está aumentando a un ritmo de más de 12.000 MD por año (que es lo que se preveía en el presupuesto 2012).

Por ende, no es cierto que nuestro país de esté des-endeudando.

A esta cifra del stock de deuda de 209.000 MD a fin de 2012, que es por Capital o Principal, falta agregarle los intereses a pagar, que a esa misma fecha suman oficialmente 71.600 MD; con lo que el monto total asciende así a 280.600 MD. 

El informe no toma en cuenta la deuda por cupones ligados al PBI (VLPBI), cuyo saldo pendiente estaría en el orden de los 16.000 MD o más.

Según el informe del MECON la relación Deuda/PBI a fin de 2012 era del 45 % (44.9), algo superior a la registrada a fin de 2011, que era del 41.8 %. El numerador de deuda está tomado sólo en función de la deuda performing, de 197.500 MD, sobre un denominador del PBI de 440.000 MD.

Si se tomara en cuenta la Deuda Pública Nacional – que en la actualidad no bajaría de los 350.000 MD  - este mismo coeficiente sería del 80 %, el doble.

EVOLUCIÓN RECIENTE DE LA DEUDA.

Siempre según las cifras oficiales del informe a fin de 2012 – como hemos dicho - tenemos que el stock de la deuda aumentó durante el año en 18.800 MD: 190.200 MD al 31.12.2011 contra 209.000 MD al 31.12.2012.

Este incremento es muy superior al previsto – y consecuentemente, al autorizado – por el Presupuesto original para el Ejercicio 2012, que preveía un aumento de 11.700 MD: 40.100 MD de amortizaciones contra 51.800 MD de nueva deuda.

En el año 2011 la deuda del Estado Central aumentó 14.600 MD y para el corriente ejercicio 2013 está previsto que aumente 12.100 MD (36.500 MD de amortizaciones contra 48.600 MD de nueva deuda).

Conforme los datos ahora editados por el MECON – Cuadro A.2.4 – durante el año pasado el gobierno canceló deuda por 3.500 MD y tomó nueva deuda por 27.600, es decir, que la deuda aumentó en 24.000 MD.

Este importante incremento del saldo se mitigó en parte por ajustes de valuación que son independientes del citado aumento neto de la deuda, y que fueron debidos fundamentalmente a dos rubros:

1.         Variaciones por Tipo de Cambio por 5.300 MD, derivadas de la devaluación del peso, dado que el 41 % de la deuda está en moneda nacional (la mayoría – 59 % - en moneda extranjera) y este importe se re-expresa en dólares.

2.         Disminución de la deuda en pesos ajustada por inflación (coeficiente CER) en unos 1.200 MD, que se aplica sobre un stock de deuda en moneda nacional equivalente a 35.100 MD.

A estos dos rubros, que restan al stock de la deuda 6.500 MD (5.300 + 1.200) se contrapone un aumento de 1.100 MD por capitalización de intereses (anatocismo), de modo que los ajustes por valuación implicaron una reducción neta de 5.400 MD (6.500 – 1.100).

El aumento final de los 18.800 MD es así producto de un incremento de deuda real por 24.000 MD menos un ajuste negativo por valuación de 5.400 MD, más una sumatoria de rubros menores por unos 200 MD.

Es relevante esta aclaración porque, de no haberse producido estos ajustes por valuación, la deuda habría aumentado todavía más que los ya elevadísimos 18.800 MD, yéndose a 24.000.

PERFIL DE VENCIMIENTOS DE LA DEUDA.

Según el informe oficial del MECON los vencimientos de la deuda pública por capital e intereses previstos para el corriente año 2013 son 33.700 y 6.800 MD respectivamente.

Estos importes conllevan una modificación significativa frente a la propia estimación oficial anterior – al 30.6.2012 – que consignaba vencimientos de capital y de intereses por 17.200 y 6.000 MD respectivamente.

A su vez, ambas cifras eran notoriamente menores que las informadas en el mensaje del Presupuesto 2013: 36.500 MD de capital y 10.800 MD de intereses.

Ahora – estamos en Julio de 2013 – se corrigen parcialmente estas cifras acercándolas un poco a los importes aprobados por la ley de presupuesto.

Pero estas diferencias importantes se mantienen para los próximos ejercicios:

-           Según el informe del MECON los vencimientos de capital e intereses para el 2014 – cuadro A.3.6 - son de 20.100 MD y 6.000 MD respectivamente mientras que según el Presupuesto 2013 esos importes son de 42.100 y 15.500 MD (hoja 237 del Mensaje).

-           Según el informe del MECON los vencimientos de capital e intereses para el 2015 – mismo cuadro – son de 11.000 y 5.400 MD mientras que según el Mensaje del Presupuesto son de 49.100 y 18.600 MD respectivamente.

Los datos que el MECON informa a la opinión pública son así mucho menores que los que realmente aprueban nuestros legisladores a través de las leyes de presupuesto.  

LA DEUDA INTRA-ESTADO.

El comunicado que acompaña al nuevo informe de deuda pública resalta el fuerte crecimiento de la Deuda intra-Estado, destacando que al 31.12.2012 esta deuda constituye el 58 % de la deuda total, esto es, unos 115.000 MD sobre los 197.500.

Al final de 2010 era el 46.8 % y a fines de 2011 había subido al 53.8 %.

La deuda intra-sector público es aquélla que el gobierno central debe a otras agencias del Estado – ANSES, BCRA, Banco Nación (BNA), Lotería/Casinos, FFRE, AFIP, PAMI, etc. – y a ello nos hemos referido ya en varios trabajos anteriores.

Esta Deuda ha venido creciendo en forma extraordinaria en los últimos años y se expande como una bola de nieve para poder atender esencialmente el pago de los servicios de la deuda pública, en divisas y en pesos.

Los fondos se usan para privilegiar el pago a acreedores privados y organismos multilaterales de crédito, es decir, se toma dinero que tiene otros destinos específicos en el Sector Público para poder pagar servicios de capital e intereses de la deuda, principalmente deuda externa.

Esta deuda primero se “internaliza” – paso de deuda externa a deuda interna – por vía de la “estatización de obligaciones” (lo que antes se debía a terceros ahora pasa a deberse a entes oficiales); con la importante aclaración que esta deuda transferida al Estado no tiene capacidad de repago demostrada.

Se produce así un “empapelamiento” generalizado de las agencias oficiales por entrega de instrumentos sin calidad como activos financieros – Letras intransferibles a 10 años de plazo al BCRA contra retiro de reservas para pagar deuda externa, Adelantos Transitorios del BCRA al Tesoro, colocación de letras de Tesorería por parte de la Secretaría de Hacienda del MECON así como colocación de Lebac/Nobac por parte del BCRA, créditos y compra de títulos públicos por parte del BNA, pagarés y préstamos varios de diversos organismos con circunstanciales disponibilidades de dinero.

El gobierno sigue así una política de traspaso de deuda y toma de nuevas obligaciones que distorsiona la estructura financiera del Estado.

El sentido de esta política de Deuda intra-Estado deviene entonces un mecanismo de traspaso de la carga directa del endeudamiento impagable – una deuda sin capacidad de pago - al Pueblo Argentino.

Esto se está realizando a través de la refinanciación permanente de las deudas contraídas con el propio Sector Público, de la descapitalización del BCRA (que tiene 64.000 MD prestados al Tesoro), del desfinanciamiento del Sistema Previsional (que tiene el 62 % del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES en Títulos Públicos), del Banco Nación (BNA, que tiene la mitad de su cartera de créditos prestada al Estado) y de toda una serie de entes u organismos oficiales que son usados para sostener las necesidades de deuda de la Tesorería a corto y mediano plazo.

La lógica de esta política sería descargar la mayor parte de los compromisos actuales de la deuda externa con terceros transfiriéndola como Deuda intra-Estado, utilizar esta deuda como “préstamo puente” interno para sostener la nueva Crisis de Deuda que afecta hoy a la Argentina y preparar con ello el regreso de nuestro país a los mercados internacionales de capitales, justamente para volver a tomar más deuda externa.


NOTAS:

  Los datos corresponden sólo a la deuda en cabeza del Estado Central: no incluyen la deuda de provincias y municipios, la deuda cuasi-fiscal del Banco Central (BCRA), la deuda pública indirecta de Empresas del Estado, Organismos Nacionales y Fondos Fiduciarios, ni la deuda por juicios contra el Estado con sentencia en firme.
 
  Las abreviaturas MD/M$ significan Millones de Dólares/Pesos respectivamente y en todos los casos se expresan con redondeo, por lo que puede haber mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

  El cuadro A.3.6 consigna una cifra por capital de 191.000 MD, mucho menor que la total de 209.000 y también inferior a la deuda performing de 197.500 MD.

La explicación de la diferencia en menos de 6.500 MD entre el saldo oficial de 197.500 MD y el total de deuda por Capital que figura en el cuadro por 191.000 estaría dada por no computar a los fines del cálculo la deuda atrasada (básicamente con los países del Club de París): 5.400 MD por Capital y 1.000 MD por Intereses; unos 6.400 MD en total.

El Club de París, empero, reclama al gobierno argentino más que esa cifra: 9.000 MD.

Por último, existe una inconsistencia interna menor en la información del MECON: el cuadro central – A.1.1 - considera deudas atrasadas por capital de 5.100 MD mientras que el desagregado de la misma información en el cuadro A.1.5 consigna 5.400 MD.
   
  En diversos trabajos anteriores del autor ya se observó la formulación engañosa de este ratio Deuda/PBI porque se compara una deuda financiera cierta contra una magnitud económica general estimada, porque se toma como deuda una cifra inferior a la total – que es de 209.000 MD – y porque se mide contra un PBI Nacional solamente la deuda en cabeza del Estado Central y no la deuda pública de toda la Nación (según se explicó en nota 1).
 
  A este “piso” de 350.000 MD se llega – según trabajos específicos recientes del autor – sumando tentativamente los rubros conocidos de la Deuda Pública Nacional según lo enunciado en la nota 1, cifra que – a su vez – es notoriamente incompleta o insuficiente dado el “agujero negro” de la Deuda Pública Indirecta y los Juicios contra el Estado.

  Desde hace varios años el autor de este trabajo viene observando que las cifras tradicionalmente informadas por la Oficina Nacional de Crédito Público (ONCP) del MECON en materia de capital e intereses no se corresponden con las que Economía informa al Congreso en los proyectos de Presupuesto.



jueves, 4 de julio de 2013

LA DEMOCRACIA SE FORTALECE CON PARTICIPACIÓN RESPONSABLE Y COMPROMETIDA



La Pastoral Social y la Comisión Diocesana de Justicia y Paz, de la diócesis de Reconquista, difundieron un documento conjunto alentando la participación “responsable y comprometida” de los cristianos en las elecciones legislativas de octubre próximo.

En este nuevo año electoral, en el cual vamos a elegir a quienes decidirán las políticas públicas, como Iglesia de Reconquista, a través de Pastoral Social y la Comisión Justicia y Paz, queremos estar presentes y plantearnos algunas consideraciones que sean útiles para orientarnos a quienes somos cristianos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que habitan estas tierras, reflexionando sobre la importancia del acto cívico-ciudadano que realizaremos en dos oportunidades: las primarias en agosto y las generales en octubre.

Valoramos profundamente el sistema democrático, ya que asegura la participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes (cf. CA 46). Mediante la participación comprometida y consciente de todos los ciudadanos se puede facilitar la consecución del bien común y la construcción de una nación más equitativa, justa y fraterna, que incluya a todos.

La democracia y la participación se hacen realidad cuando los ciudadanos somos conscientes de nuestros derechos fundamentales y nuestros deberes correspondientes (cf. DA 77). En tal sentido, apreciamos positivamente la formación cívica y ciudadana de los más jóvenes y su progresiva inserción en la dinámica democrática, aunque advertimos sobre el riesgo de que dicha inclusión sea usada en pos de intereses sectoriales o coyunturales.

La democracia implica también una actitud de responsabilidad permanente de sus ciudadanos, el compromiso cotidiano con un proyecto común, mayor participación, mayor diálogo entre gobernados y gobernantes, implica gestos de grandeza de ciudadanos y políticos, de empresarios y obreros, de profesionales e instituciones intermedias. Nuestra participación como ciudadanos en la vida democrática no solo debe reducirse a concurrir el día de los comicios a votar.

Algunas prioridades a tener en cuenta en la decisión electoral
La participación consciente y comprometida en las elecciones supone que conozcamos a aquellos que vamos a elegir, a los ciudadanos que se han presentado como candidatos para asumir la función pública.

Cada uno de los electores debe preocuparse por exigir y ahondar en el pensamiento y la plataforma de los candidatos, sus opciones ideológicas, su pensamiento acerca de realidades fundamentales, como ser:

Bien común: el bien común es la finalidad de la política y la gestión pública. Cabe recordar, sin embargo, que el bien común no es simplemente la suma de los bienes particulares. “Siendo de todos y de cada uno es y permanece común, porque es indivisible y porque sólo juntos es posible alcanzarlo, acrecentarlo y custodiarlo, también en vistas al futuro” (Compendio DSI 164). Como el actuar moral del individuo se realiza en el cumplimiento del bien, así el actuar social alcanza su plenitud en la realización del bien común. El bien común se puede considerar como la dimensión social y comunitaria del bien moral. Es la creación de las condiciones necesarias e indispensables para que cada persona pueda vivir dignamente. En este sentido, es imprescindible que el ejercicio democrático apunte al bien común, tratando de evitar toda desviación hacia la búsqueda de intereses sectoriales, que favorezcan la corrupción, la inequidad social y el asistencialismo de corte electoralista.

Políticas de Estado, trabajo y desarrollo social: La política social debe afrontar en forma decidida y sostenida los factores estructurales generadores de la pobreza como son la baja tasa de empleo o inserción laboral, el empleo informal, el abandono escolar, la mala calidad de educación, la carencia de viviendas sociales apropiadas, la falta de estructura sanitaria adecuada y otros factores que afectan las posibilidades de progreso de los sectores más pobres. Es necesario tener, en las políticas sociales, una visión estratégica de mediano y largo plazo, que prevalezca por sobre las tentaciones de subordinar el gasto social asistencial a los intereses políticos de corto plazo.

Desarrollo y crecimiento no son siempre una misma realidad. Para crecer se necesita, sobre todo, capacidad de diálogo y habilidad para crear y gestar consensos que se traduzcan en políticas de Estado, abiertas a todos los sectores sociales y a todos los ciudadanos que puedan aportar sus dones y capacidades hacia un proyecto común de país.

Vida y familia: es necesario que reconozcamos y demos protección jurídica a toda vida humana desde la concepción hasta su fin natural, excluyendo cualquier tipo de ataque a la misma: aborto, eutanasia, la trata de personas, violencia de diferentes tipos, entre otras cosas. La vida es un don y un derecho humano primario que debemos respetar. Nunca puede ser manipulada en pos de intereses personales, sectoriales, económicos o ideológicos. Por eso mismo, cabe recordar que no todo lo científicamente posible es éticamente aceptable.

La familia es la célula de la sociedad, es la primera responsable de la educación de los hijos, la cual necesita ser fortalecida y apoyada por el Estado en sus derechos y ayudada para que cumpla con su deber de educadora. Queremos una sociedad en la cual se fomenten vínculos estables, y donde se tenga como prioridad a los más indefensos.

La participación ciudadana
Valoramos que haya personas, que respondiendo a la inquietud de trabajar por el bien común, se comprometan como candidatos a ocupar cargos legislativos. Les recordamos que la función pública implica una carga, un servicio y no es -bajo ningún aspecto- un lugar de privilegio; y menos una oportunidad de enriquecimiento o sometimiento de aquellos que los han elegido. Abogamos por que no dejen de escuchar la voz de sus conciencias, evitando que las legítimas pertenencias partidarias los lleven a votar leyes que vayan en contra de sus propias convicciones.

Es “necesario recrear la política como principal instrumento de gestión del bien común, es necesario rehacer nuestra cultura, recuperando los valores que nos dieron existencia. Sólo asumiendo una vida de auténtica justicia y de verdadera libertad, en la que el hombre sea el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones, encontraremos los caminos que nos lleven a construir una sociedad más justa y equitativa” (CEA, Hoy la Patria requiere algo inédito, 12-05-01).

Todos, con nuestra participación activa, somos protagonistas de la democracia. Pensamos que ya es el tiempo en que, definitivamente, los que habitamos esta Nación Argentina, entendamos que para comprometernos de verdad, debemos pasar de ser HABITANTES a ser auténticos CIUDADANOS, solidariamente involucrados con nuestro presente y comprometidos con el futuro de las generaciones venideras.


Aica, 3-7-13

FRENO JUDICIAL AL ECOLOGISMO



Doble aval de la Justicia de Córdoba a Monsanto

El 25 de mayo de este año, el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba revocó la medida cautelar que había suspendido por dos meses la construcción de la planta de la empresa agroindustrial, Monsanto. La posición del máximo tribunal de Córdoba no dejó dudas: mientras sea el Estado el garante del funcionamiento ajustado a las normas ambientales de la planta, no habría problemas para su avance. Pero en la argumentación de la revocatoria, los magistrados fueron más allá y relativizaron las protestas sociales de los vecinos y organizaciones que se oponen a la instalación en la localidad de Malvinas Argentinas. “(La denuncia) se trata de una verosimilitud aparente, que se encuentra apoyada más sobre un imaginario colectivo de amenaza que sobre indicios concretos que permitan colegir dicho riesgo”, rezaba la resolución judicial.

A un mes exacto de esta decisión que permitió a los directivos de la compañía internacional proveedora de insumos para la agricultura a iniciar los trabajos con objetivo a su pleno funcionamiento en 2014, la Cámara del Trabajo de la primera circunscripción judicial, integrado por su titular Nancy El Hay, dictó una sentencia en un litigio laboral, iniciado por daños y perjuicios ocasionados por una enfermedad profesional, en sintonía al posicionamiento que expresó el TSJ que habilitó la instalación de Monsanto.
En la causa iniciada por Rodrigo Idela Álvarez, contra Consolidar ART y la Tabacalera Riojana S.A. (expediente 110005; sentencia nº 51), el demandante exige una indemnización ecónomica argumentando que su incapacidad del 75 por ciento, producto de una leucemia mieloide crónica, es la consecuencia directa de la manipulación ocasional de un liquido de fumigación fabricado por Monsanto (Roundup/glifosato más agregados).

En resumidas cuentas, la Justicia no hizo lugar y falló a favor de la empresa empleadora en virtud de los antecedentes clínicos del querellante, el estricto sistema de control y seguridad en el trabajo de la tabacalera y un informe presentado por los abogados de los demandados que respaldó científicamente la imposibilidad de que el glifosato cause enfermedades de tipo oncológicas. Los letrados probaron con estudios médicos y opiniones de profesionales y especialistas de la provincia que la dolencia de Idela Vázquez nada tiene que ver con la manipulación de agroquímicos como parte de su tarea en un campo de olivos.

Los abogados de la tabacalera representada, Oscar Agost Carreño y Darío Rossi, aseguraron que el fallo “demuestra que el tema ‘sí a Monsanto’ o ‘no a Monsanto’ es una puja política”. “El fallo probó que una persona necesita más de 20 años de contacto directo con el producto para desarrollar cáncer, si es que eso sucede. La información oficial disponible acerca del glifosato indica que este no es un producto peligroso para la salud humana, salvo que este sea ingerido accidental o incidentalmente”, precisó Agost Carreño.
Y continuó: “Todo esto se probó con documentos de organismos oficiales y con opiniones de especialistas de la provincia y el país. Son opiniones difundidas en el mundo académico, pero sucede que ningún especialista decide jugarse lo suficiente por temor a quedar asociado por una las multinacionales que despiertan más polémica”.

El marco teórico que vertebró la investigación judicial no es otro que la Resolución 350/99 del SENASA, en donde se advierte que “el principio activo glifosato en su uso normal está dentro del grupo de activos de improbable riesgo agudo. El glifosato está clasificado en la Categoría de Menor Riesgo Toxicológico (Clase IV), es decir, productos que normalmente no ofrecen peligro, según el criterio adoptado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la FAO”. El documento también esclarece que “distintas formulaciones de glifosato se han utilizado comercialmente en agricultura en los últimos 33 años en todo el mundo, lo cual permite confirmar el historial de seguridad de este herbicida”.

En la actualidad, las formulaciones de glifosato se comercializan en más de 140 países. No existen al momento, en Argentina o en el mundo, estudios científicos serios que cuestionen o invaliden ninguno de los múltiples estudios realizados, según advierte el organismo responsable de garantizar y certificar la sanidad y calidad de la producción agropecuaria, pesquera y forestal.

Monsanto ya cuenta con dos avales de la Justicia de Córdoba en tan sólo un mes. Uno general, que permitirá el desarrollo fabril de la firma proveedora de productos para la agricultura y semillas genéticamente modificadas. Otro particular, que sienta jurisprudencia que será de referencia para futuras presentaciones judiciales que inicien los presuntos damnificados por su proximidad a la planta.


Diario Alfil, 4-7-13

miércoles, 3 de julio de 2013

315 MILLONES CONSUMEN DROGAS EN EL MUNDO



El número de consumidores de drogas aumentó en 2011 respecto al año anterior un 9 %, hasta un máximo de 315 millones de personas, indica el Informe Mundial sobre las Drogas, presentado hoy en Viena por la ONU.
La droga más demandada es el cannabis, con hasta 230 millones de consumidores, un máximo de 53 millones consume anfetaminas, hasta 20 millones, cocaína, y hasta 56 millones, derivados del opio.
En total, hasta un 6,9 % de la población adulta del planeta -de entre 15 y 64 años- habría probado algún tipo de droga durante 2011, según el documento.

La ONU reconoce que aumentó el número de personas que consume sustancias ilegales, un 18 % más desde 2008, aunque estima que se debe, en gran medida, al incremento de la población mundial.
Al mismo tiempo señala que el número de personas con problemas graves de drogodependencia habría permanecido estable en un máximo de 39 millones en todo el mundo.
"Tenemos que admitir que, a escala global, la demanda de drogas no se ha reducido sustancialmente" en los últimos años, reconoce en el informe el director de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), el ruso Yuri Fedotov.

El número de muertes que ocasionan el consumo de drogas también permanece estable, según este documento, que lo cifra en un máximo de 54 fallecidos por cada millón de adultos.
En total, las drogas causaron hasta 247.000 fallecimientos en 2011, una cifra similar al año anterior, según las estimaciones en base a los datos disponibles de la ONUDD.
Como tendencia preocupante por su potencial de daño en la salud, el informe resalta el consumo simultáneo de varias drogas, sobre todo la combinación de medicamentos de venta con receta, como sedantes y tranquilizantes, junto con sustancias ilícitas


La Nación, 3-7-13

lunes, 1 de julio de 2013

LA EXTRAÑA HISTORIA DEL JUEZ ZAFFARONI



 RODOLFO TERRAGNO

Días después de arrebatar el poder, Jorge Rafael Videla designó a Eugenio Raúl Zaffaroni al frente del Juzgado Nacional en lo Criminal de Sentencia de la Capital Federal. Al asumir el juzgado, Zaffaroni juró “observar y hacer observar fielmente los objetivos básicos fijados [por la Junta Militar] y el Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional”.

En 2003, cuando Néstor Kirchner lo propuso conjuez de la Corte Suprema, me opuse en el Senado a que se prestara acuerdo a su designación. Quien había convalidado el secuestro y desaparición de la Constitución Nacional no podía ser nombrado su custodio.

En efecto, al jurar fidelidad al estatuto de la Junta, Zaffaroni había aprobado de hecho: • Que fueran declarados “caducos” los mandatos de la Presidenta, los gobernadores y los vicegobernadores.

• Que se disolvieran el Congreso Nacional, las legislaturas provinciales, la Sala de Representantes de la Ciudad de Buenos Aires y todos los consejos municipales del país.

• Que fueran removidos los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

• Que también fueran removidos el Procurador General de la Nación y el Procurador del Tesoro.

• Que fueran desplazados los integrantes de los Tribunales Superiores de Justicia de todas las provincias.

• Que Videla asumiera las facultades legislativas.

• Que se prohibiera la actividad política.

• Que se prohibieran, asimismo, todas las actividades gremiales.

No era la primera vez que Zaffaroni incurría en perjurio constitucional. En 1969, al ser designado camarista en San Luis, había jurado lealtad al Estatuto de la “Revolución Argentina”, por el cual Juan Carlos Onganía eliminó la Constitución de un plumazo y asumió la suma del poder público.

Él no lo desmiente. Durante el examen público de sus antecedentes, previo al acuerdo del Senado para su incorporación a la Corte, Zaffaroni respondió así a una pregunta mía: “Juré por el Estatuto del Proceso de Reorganización Nacional, juré por el Estatuto de Onganía, juré por la Constitución reformada por Lanusse en 1973, juré por la Constitución Nacional de 1853 y juré por la Constitución reformada en 1994”.

En el sitio web de la Asociación Madres de Plaza de Mayo aún estaba, en 2003, un “Proyecto contra la Impunidad y, como parte de éste, una denuncia de las Madres a los jueces que juraron por los Objetivos Básicos del Proceso de Reorganización Nacional entre 1976 y 1980.

Se trataba de una “denuncia criminal” contra 437 jueces a quienes se identifica como “represores del Poder Judicial”.

En esa lista, ordenada alfabéticamente, figura en el puesto 435: Zaffaroni, Eugenio Raúl.

Como a los otros miembros de esa lista, se lo acusaba de haber sido “partícipe necesario”, en los términos del articulo 45 del Código Penal, de los delitos de privación ilegítima de la libertad; apremios ilegales; sustracción, retención y ocultamiento de personas, entre otros.

Sobre la desaparición forzada de personas, Zaffaroni dijo algo insostenible: “Obviamente, sabíamos que se estaba secuestrando gente. Ahora, cuál era su destino o qué pasaba con la gente, fue lo que, en líneas generales, me enteré en el extranjero [en 1978]”.

Y admitió que, después de haberse enterado en el extranjero de lo que sucedía en la Argentina, volvió y siguió siendo juez.

El conocimiento de lo que pasaba en el país tampoco le impidió escribir, en 1980, el sorprendente libro Derecho Penal Militar. La obra fue publicada durante la vigencia de un gobierno militar que proclamaba estar en guerra y que procuraba justificar sus actos en un “estado de necesidad”. Zaffaroni, refiriéndose a “una circunstancia hipotética”, afirmaba en 1980 que, “habiendo desaparecido cualquier autoridad, o siendo incapaz la que resta”, un grupo militar puede “usurpar justificadamente la función pública”.

Esta afirmación coincidía con la retórica empleada por la dictadura para legitimar la toma del poder por la fuerza en 1976.

Hay también coincidencia entre los argumentos que esgrimía la dictadura para cohonestar la represión y los que, con aire académico, Zaffaroni desarrolló en su libro: “derecho penal militar de excepción”, “circunstancias especiales”, “necesidad terrible”, “necesidad terribilísima”, “bando militar como ley material”, “bando militar como tipificador de delitos”, “excepcional necesidad de dar muerte al delincuente”, o “muerte por legítima defensa cuando el delincuente haga armas contra la autoridad”.

Antes de enviarlos a imprenta, Zaffaroni entregó los originales del libro a los auditores de la Aeronáutica y la Marina.

En la introducción, el doctor Zaffaroni y su colaborador, Ricardo Juan Caballero, dicen: “Queremos hacer público nuestro agradecimiento al brigadier auditor doctor Laureano Álvarez Estrada, quien tuvo la gentileza de leer los originales, por las importantísimas observaciones que nos efectuara, y al contraalmirante auditor doctor Ramón León Francisco Morel”.

El 23 de julio de 2003, me dirigí a Zaffaroni, pidiéndole que me diera su interpretación de este hecho. En su respuesta, el actual juez de la Corte sostuvo: “En la citada obra no se agradece a nadie por funcionario de la dictadura, sino por auditor militar”.

Nadie puede sostener que los auditores de las Fuerzas Armadas fueran ajenos a la dictadura militar. Laureano Álvarez Estrada había sido designado, por decreto 105, del 14 de abril de 1976, subsecretario de Justicia de la dictadura.


Clarín, 30-6-13

PERONISTAS DE TODOS LOS COLORES



Por Pablo Sirvén
    
Como las bebidas cola, que tienen su versión light, y como los supermercados que presentan segundas marcas que aspiran a parecerse a los productos de primera línea, el peronismo también dispone de distintas versiones al gusto de consumidores heterogéneos.

El justicialismo ofrece sus coreografías insólitas con participantes que dudan hasta el último minuto al borde del trampolín si lanzarse o no a la pileta, o que amagan hacerlo de cabeza y apenas les sale un indecoroso panzazo, casi como si compitiesen en Celebrity Splash, el reality show acuático de Telefé.

Cínico y versátil, el movimiento más popular de la Argentina es una aspiradora de espacio en los medios, gracias a la danza continua de jugadores ubicuos y lábiles con tipologías diversas (audaces, timoratos, incondicionales y hasta los que impostan ser opositores) que se repelen en serio, dramatizan diferencias que no son tales y que se insultan o se abrazan según la ocasión.

"Los peronistas somos como los gatos. Cuando nos oyen gritar creen que nos estamos peleando, pero en realidad nos estamos reproduciendo", solía repetir Perón.

En el planeta justicialista, ninguna pelea ni alianza es para siempre. Mientras tanto sacan músculo dividiéndose y volviéndose a juntar en el momento menos pensado. Brindan un espectáculo colosal que opaca sin remedio los movimientos mucho más modestos y grises de las demás expresiones políticas.

Hoy hay kirchneristas ortodoxos (los candidatos bendecidos por la Presidenta), kirchneristas light (como denominó Francisco de Narváez a la lista de Sergio Massa) y no kirchneristas (la propuesta del propio De Narváez, que se nutre con peronistas disidentes). Hasta unas horas antes del cierre de listas, el sábado de la semana pasada, varios jugadores, que terminaron integrando un frente determinado, podrían haberse incorporado al de la vereda de enfrente. Todo es laxo, ambiguo e inestable, cero principio y la nada misma en lo programático.

El peronismo siempre fue voluble pero al menos en lapsos más prolongados. Ahora, como en un abanico desplegado, ofrece varias alternativas a la vez. Está en todos lados al mismo tiempo.

Históricamente, el PJ fluctuó en forma pendular en un arco ideológicamente amplísimo que rota del neoliberalismo/desarrollismo (Perón, dando a la California generosas prerrogativas para explotar el petróleo en la Patagonia, la década menemista y los aportes que hicieron a ella, tanto como al kirchnerismo, dirigentes provenientes de la UCeDé) al populismo cerrado (el Perón, de 1946 a 1951, y Cristina Kirchner, de 2008 en adelante).

Su heterodoxo ADN original (militares, conservadores populares, gremialistas y socialistas y radicales desencantados) planteó de arranque una hibridez que el tiempo no hizo más que acentuar.

¿Qué tipo de presidente peronista podría haber sido Domingo Mercante en 1951? Nunca lo sabremos porque Perón lo sentenció al ostracismo para hacerse reelegir (reforma de la Constitución mediante, en 1949).

Pero cuando el líder justicialista estaba en un exilio que parecía perpetuo, apareció aquí el primer desdoblamiento partidario, un "peronismo sin Perón" que terminó costándole la vida al metalúrgico Augusto Timoteo Vandor, que pretendía encarnarlo.

El caudillo, en cambio, se sentía más cómodo en lo que en la actualidad acaba de volverse contagiosa moda en dirigentes de distintas extracciones: desdoblarse en sus esposas. Perón lo hizo en dos: primero en Eva, virtual cofundadora de su movimiento, pero a la que no defendió lo suficiente para que fuese su vicepresidente en el 51; e Isabel, su embajadora primero contra Vandor, en 1965, y luego su inevitable heredera política y de la presidencia tras su muerte, en 1974.

Ya en los años 90 el menemismo, inquilino principal por entonces del peronismo, creó sus propias luchas internas, pero en vez de resolverlas en elecciones partidarias, llevó a comicios presidenciales esa bifrontalidad. Así en 1995 confrontaron Menem-Ruckauf (la fórmula triunfadora) vs. Bordón-Álvarez.

El fenómeno se acentuó a partir de 2003 cuando hubo nada menos que tres candidatos peronistas a presidente: Carlos Menem (quien ganó en primera vuelta), Néstor Kirchner (ungido jefe de Estado por un escaso 22% de los votos, al renunciar el riojano a competir en el ballottage) y Adolfo Rodríguez Saá (que había sido presidente fugaz en la última semana del tumultuoso 2001 elegido por el Congreso).

También hubo tres candidatos peronistas en las elecciones de 2007 y de 2011 (en el primer caso, Cristina Kirchner, Roberto Lavagna -hoy un líbero que todos desean en sus filas- y Alberto Rodríguez Saá; en el segundo, otra vez Cristina y Rodríguez Saá, más el ex presidente provisional Eduardo Duhalde).

Perón vislumbró con lucidez que la fortaleza de su partido radica en ser al mismo tiempo jugador principal y árbitro de la política argentina y disponer de un incomparable "vehículo" electoral al que todos quieren subirse. Lo explicaba el líder con una humorada cuando decía que el espectro político local se dividía en radicales, conservadores y socialistas. "¿Y los peronistas, General?", siempre caía uno. Riendo y guiñando un ojo respondía: "Ah, no, peronistas son todos"


La Nación, 30-6-13

LA "DÉCADA GANADA" DE UN PAÍS PERDIDO



 MARCELO A. MORENO

Una gran potencia en esbozo”. Así tituló el periodista español Francisco Grandmontagne una serie de artículos sobre la Argentina que publicó en 1928 en el periódico “El Sol”, de Madrid.

En la primera de las notas, “Los saltos de la prosperidad”, Grandmontagne citaba: “Dice Simón N. Patten, el profesor de Pensylvania, que el ideal de todo americano debe ser hacer en su siglo lo que a Europa la ha costado diez.

La Argentina, con su progresista celeridad, cumplirá este programa.” Su conclusión era lírica: “¡La Argentina! La bella palabra se fija en la mente del proletariado universal, ofrece una esperanza a la desventura, da una ilusión al que sufre suerte adversa, estimula la energía a los que no se dan por vencidos en el tráfago de la vida, despierta nuevos vigores, induce a ensayos de nueva existencia.

Promesa de redención para todos, no pocos han hallado en su suelo el nuevo camino de un porvenir feliz ...” El español se deslumbraba con “el nuevo ElDorado” a principios del siglo XX.

¿Algún argentino, que no esté ebrio ni dormido, puede cobijar ilusiones parecidas a principios del siglo XXI?

Años antes, para el centenario, Leopoldo Lugones forzaba versos en sus “Odas seculares”. “Alcemos cantos en loor del trigo/que la pampeana inmensidad desborda / en mar feliz donde se cansa el viento/ sin haber visto límite a sus ondas”. O sino: “Rauda la masa echando un tibio aroma/ que a aquella simple industria da encanto/ de una maternidad blanda y recóndita./ En la fiel solidez del pan seguro,/ la vida es bella y la amistad sonora”.

Todo era fulgor entonces y promesa ofrecida y esperanza. Porque había hechos tangibles que sostenían al Granero del Mundo no como mito sino como símbolo de un futuro sin techo.

“En 1871 -escribía Grandmontagne- la superficie sembrada en Canadá ascendía a 6 millones de hectáreas. En la Argentina estaba limitada a 580.000. En 1914 Canadá extendía sus sembrados a 14.216.380, mientras la Argentina ampliaba su área a 24.091.726. (…) Los efectos del cataclismo social ruso y el progresivo aumento del consumo interior en Norteamérica colocan a la Argentina, después de la guerra europea, a la cabeza de los países exportadores de trigo.” Pero no es necesario ir tan lejos. En 1947 y 1949 Perón vendió a España 700.000 toneladas de trigo con créditos más que convenientes concedidos a un país aislado hasta el hambre por el mundo, a causa de la indisimulable simpatía de Franco hacia Hitler y sus amigos.

Hoy las cosas son muy distintas. Según señaló Matías Longoni en estas páginas respecto del trigo, “en la campaña 2012/13, la Argentina tuvo la superficie sembrada más pequeña de su historia, apenas 3,1 millones de hectáreas. Y la producción fue de 9 millones de toneladas, mucho menos que las 14,5 millones de un año antes.” La explicación se encuentra en la política agropecuaria del gobierno -que sigue castigando al “enemigo” campo-, lo que no redunda tampoco en un gran crecimiento industrial: el auto más vendido en la Argentina es brasileño.

Sería facilismo puro echarle la culpa de este estado de cosas a la década de los Kirchner. El historiador Luis Alberto Romero sitúa en los años 70 el principio de la decadencia argentina, allí cuando la salud, la educación, la obra pública, el transporte comenzaron andar mal lenta pero progresivamente.

Hubo de todo: casi una guerra civil seguida de una dictadura aniquiladora, una transición llena de dificultades y amenazas, diez años de neoliberalismo rematador y poco después otro decenio de capitalismo de amigos con asistencialismo. La corrupción prosperó mientras la sociedad civil se debilitó a causa de un autoritarismo que creíamos olvidado.

Y fueron muchos -mayoría por goleada- los malos gobiernos que padecimos.

No hay cuerpo de país que aguante tantos años de consecuentes desaciertos.

La llamada “década ganada” por el kirchnerismo -toda una ironía- no parece ser más que el patadón postrero a un rodar barranca abajo. La Presidenta ayer reiteró que necesita una década más en el poder para concretar sus aspiraciones: la doctora de Kirchner conoce bien el dudoso arte de meter miedo.

Porque el relato podrá ser tan vindicatorio e imaginativo como de costumbre, pero con el kilo de pan a 20 pesos y el 50% de los trabajadores con sueldos de menos de $ 3.700 al mes -cifra admitida por mismísimo INDEC-, no hay harina que alcance para amasarle a esta película ningún final feliz. Cien años después, la gran potencia que auguró el periodista español permanecía en esbozo; se asemeja a un sueño perdido.


Clarín, 30-6-13