martes, 4 de marzo de 2014

DEUDA PÚBLICA Y DISCURSO CFK



Por Héctor GIULIANO 
(3.3.2014).


Pese a la nueva Crisis de Deuda de la Argentina desatada este verano de 2014 por su problema estructural de iliquidez e insolvencia fiscal para poder responder a los servicios de una deuda impagable, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK) no hizo referencia alguna a esta cuestión de fondo en su discurso de apertura de sesiones del Congreso y hasta planteó un panorama inverso a la realidad.

Tampoco se refirió a los principales problemas derivados de la Deuda: Inflación-Devaluación, Déficit Fiscal y desequilibrio de la Balanza de Pagos.

El objeto de esta breve nota es identificar las inexactitudes, las referencias engañosas y las omisiones graves del discurso presidencial del 1.3 en materia de endeudamiento público.


FALSÍAS DEL DISCURSO.

La presidenta volvió a repetir que la Argentina se está des-endeudando cuando ello no es cierto: la deuda no baja sino que sube continuamente y, además, está previsto que se incremente próximamente en una escala superior todavía.

Según las propias cifras oficiales del Ministerio de Economía (MECON) – últimos datos disponibles al 30.6.2013 – el stock de la Deuda Pública en cabeza del Estado Central era de 207.600 MD (Millones de Dólares): 196.100 MD de deuda performing o con pago de intereses y 11.500 MD de deuda con tenedores que no entraron en las reestructuraciones del 2005 y 2010.

Después del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005 las autoridades se jactaban de haber hecho descender el saldo de deuda a 126.600 MD (en realidad, 146.000 MD, la misma cifra que al momento del default de Diciembre 2001). Pero esta deuda es ahora mucho mayor – como dijimos – de unos 208.000 MD.

Según los propios números del MECON la Deuda aumentó 14.600 MD en 2011 y 18.800 MD en 2012; estaba previsto que aumentase otros 12.000 MD en 2013 (de lo que todavía no se tienen datos finales) y está presupuestado que aumente otros 12.700 MD este año.

Por ende, es mentira que la Argentina se esté des-endeudando y el gobierno Kirchner engaña abiertamente a la opinión pública sobre este punto.

Y estos datos oficiales son tan falsos en valores absolutos como en valores relativos.  

La presidenta dijo textualmente que hoy la deuda pública es de un 10 % del PBI; y enfatizó este dato diciendo que era de un 8 % pero que ahora, por efecto de la devaluación, se estimaba habría subido en unos dos puntos.

Esta información es igualmente engañosa porque no se refiere a la deuda total.

La última información oficial del MECON dice que la relación Deuda/PBI (un indicador – por otra parte – muy discutible desde el punto de vista técnico financiero) al 30.6.2013 era del 43.6 %.

Como agravante de estas dos tergiversaciones gubernamentales, la presidenta agregó una tercera y “novedosa” comparación entre “deuda pública neta per cápita” y “cantidad de salarios mínimos, vitales y móviles” (SMVM) (!): una “explicación” perfectamente inentendible para el argentino medio e incluso para cualquier estudioso que quiera interpretar su verdadero sentido.

Le hubiera sido mucho más simple, gráfico y directo decir que ahora – después de la gestión Kirchner durante la “década ganada” – cada argentino debe en promedio unos 5.200 US$ (cinco mil doscientos dólares per cápita o su equivalente de 42-62.000 pesos cada uno): simple producto de dividir el stock de deuda oficial de 207.600 MD (incluyendo los 11.500 MD de holdouts) por los 40.1 millones de habitantes del país.

La presidenta, en cambio, dijo que “su Deuda” – a valores de Junio 2013 – equivale a 1.9 SMVM. Como a esa fecha el valor del mismo era de 2.875 $, ello significa que se está refiriendo a un importe de unos 5.500 $ (pesos, no dólares, resultado de 2.875 x 1.9 = 5.463 $).

Se da así la casualidad que el coeficiente “sui generis” de comparación con SMVM elegido por la presidenta viene a representar un valor 10 veces menor al promedio de la verdadera deuda pública per cápita. 


LAS OMISIONES DE DEUDA.

Estos montos impagables de deuda oficial por capital a los que hacemos referencia – básicamente, el total de 208.000 MD – no incluyen los intereses de este año (12.200 MD), no tienen en cuenta los intereses a pagar en el futuro (unos 72.000 MD), la capitalización de intereses (que venía declinando durante el decenio 2005-2014 pero que ahora se reactiva parcialmente con 500 MD más dentro del acuerdo con Repsol), las indexaciones por inflación creciente de la deuda en pesos ajustada por CER y los cupones ligados al PBI (de los que todavía faltarían pagar unos 15.000 MD).

Siendo además que esta deuda corresponde sólo a la que se encuentra en cabeza del Estado Central, faltando considerar aquí la deuda consolidada de Provincias (más de 30.000 MD) y de Municipios (sin datos), la Deuda Pública Indirecta de Empresas del Estado (con YPF a la cabeza), Organismos Nacionales y Fondos Fiduciarios (todos sin datos), la deuda cuasi-fiscal del Banco Central (BCRA) por Lebac/Nobac (más de 21.000 MD) y por otros pasivos (2.000 MD), y la deuda por juicios contra el Estado con sentencia en firme (también sin datos).

Todo este macro-endeudamiento K – deliberadamente ocultado a la opinión pública por complicidad entre el oficialismo, la oposición política y los medios de comunicación - está hoy en vísperas de sufrir un salto adicional en los pasivos públicos:

a)     Por la nueva deuda que se está negociando para pagar los juicios de los holdouts en Nueva York y las demandas contra la Argentina ante el CIADI con títulos públicos, más sus gastos y honorarios.

b)     Por la nueva deuda producto del arreglo con los países del Club de París (que le reclaman al país más de 9.500 MD).

c)     Por la nueva deuda para pagar el acuerdo con Repsol por las acciones de YPF: 6.000 MD de capital – 5.000 MD en firme y 1.000 MD por garantías de cotización – más otros 5.000 MD por concepto de intereses a pagar; en total, unos 11.000 MD.

d)     Por la renovación de los programas de Asistencia al País del Banco Mundial y del BID – por unos 3.000 MD cada uno – así como por los préstamos adicionales de la Corporación Andina de Fomento (CAF).

e)     Por los nuevos préstamos bilaterales para financiamiento de Obras Públicas e Infra-estructura (principalmente con China).

f)       Por último, por el nuevo endeudamiento externo para cubrir el Déficit Fiscal y la recomposición de Reservas Internacionales del BCRA.

Este último punto – después de agotadas las reservas para pagar deuda externa y después de haber permitido el vaciamiento de divisas más grande de la historia argentina (90.000 MD en el período 2003-2012) – está dado en función de la Hoja de Ruta Boudou, que prevé la terminación de los pleitos con los holdouts y el arreglo con el Club de parís como requisito para el retorno de la Argentina al mercado internacional de capitales, esto es, para volver a endeudarse.


EN CONCLUSIÓN:

Conforme lo hemos desarrollado ya en diversos trabajos anteriores, la actual Crisis de Deuda viene como arrastre del fracaso del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005, que la presidenta – repitiendo el falso eslogan de la administración K – sigue queriéndolo presentar como “la reestructuración de deuda externa más exitosa de la historia”.

El gobierno fue tratando de contener o enmascarar parcialmente algunos de los efectos de este fracaso a costa del vaciamiento sistemático de los fondos públicos, en dólares y en pesos, merced a la variante de la Deuda intra-Estado.
   
La administración Kirchner, después de haber batido récords de pago de deuda externa a costa de vaciar las reservas del BCRA y destinar la mayor cantidad de fondos y títulos de renovación en moneda extranjera, ha llegado hoy a un tope o límite de tal maniobra y se encuentra ahora embarcado en un camino más fuerte de re-endeudamiento y toma de nuevas deudas.

La nueva directiva es que el país deje de financiarse con emisión monetaria y Deuda intra-Estado para volver a tomar Deuda Externa, en forma directa – colocación de bonos – y/o en forma indirecta (deuda dolarizada de tipo dollar-linked).

Estas obligaciones – como las actuales - no tienen capacidad demostrada de repago y sus servicios de amortizaciones parciales mínimas e intereses se están programando para aguantar las erogaciones indispensables hasta el año 2015, de modo que puedan ser traspasadas básicamente a las administraciones futuras.

Después de haber usado masivamente la Deuda intra-Estado para pagar deuda con terceros – organismos financieros internacionales y acreedores privados – hasta el punto de haber empapelado al Sector Público con títulos inservibles; después de haber desfinanciado así a la ANSES (que administra la plata de los jubilados); después de haber descapitalizado al BCRA (bajando el stock de las reservas, encajándole Letras impagables a 10 años de plazo en el Activo para poder pagar deuda externa y emitiendo deuda creciente por Lebac/Nobac por las que ahora abona un 30 % anual de intereses); después de haber comprometido por la misma vía la mitad del Activo del BNA; después de haber manejado discrecionalmente las disponibilidades circunstanciales de los Entes Oficiales en general; y después de haber utilizado de esta manera los fondos administrados por el gobierno como “préstamo-puente” - sin capacidad de devolución - para atender la deuda pública con terceros, ahora el gobierno Kirchner espera volver “exitosamente” al Mercado Internacional de Capitales para tomar nueva Deuda.

Llegó el momento en que la realidad desnuda al relato: es la hora de la verdad en que ya no se puede seguir vendiendo la mentira del Desendeudamiento.

Es el resultado inexorable de haber sostenido el mito del Modelo aguantándolo con Deuda Pública hasta haber agotado los recursos fiscales con el vaciamiento de los fondos básicos del Estado.


Lic. Héctor L. GIULIANO
Buenos Aires, 3.3.2014



Archivo: GIULIANO ARTICULO 2014 03 03 DP Y DISC CFK

domingo, 2 de marzo de 2014

LOS INTELECTUALES SIN HORIZONTES


Por José Antonio Riesco

En el diario Perfil (Bs. As.) se difundió en fecha reciente un diálogo –sin mayor connotación polémica--  de dos figuras conocidas, sin dudas, con su nombre y renombre, que opinan cada tanto sobre cuestiones de la política argentina. La escritora Beatriz  Sarlo, de “centro-izquierda” como ella dice, y el escritor Horacio González, director de la Biblioteca Nacional,  vocero y líder de “Carta Abierta”, el grupo de kirchneristas que cada tanto se pronuncian a favor de cualquier medida o desatino del gobierno de doña Cristina,

En un país sumergido en una preocupante crisis económica  –cuyos efectos sociales ya están en la calle y en los supermercados--  de los intelectuales, si son tales, la sociedad espera algo más que divagaciones verbales. Una faena que en esta oportunidad brilló por ausencia; al extremo que, para decir algo, doña Sarlo se autodefinió de “centro izquierda” en un escenario, el argentino, donde nadie se anima a reconocerse “de derecha” pero a que todos, si podemos, nos encanta gozar de los derechos y privilegios del “sistema”.

De su parte, don Horacio, acorralado por el desastre del transporte y el déficit habitacional, que le endilgó la dama, fue sincero al confesar que el kirchnerismo pese a haber tocado en todas partes y hacerlo mal, tiene el gran mérito –como esencia de la vocación revolucionaria  del “modelo”—de haber sembrado “entusiasmo”. Tanto como puede hacerlo Messi con sus goleadas o Karina Jellinek exhibiendo las virtudes de la carne.

Acaso preocupado por la ausencia de valores rescatables en el intercambio, el director del diario, Jorge Fontevecchia, publicó una nota comentando el suceso (26.2.2014).. Viene de  un viaje a China donde seguramente aprendió que a la generación de Den Xiao-ping no le faltaron intelectuales que fueron y son útiles por que piensan y trabajan sobre el proceso real de  modernización de la nación. Se dice que, del millar de profesionales y técnicos que acompañaron a Den en los primeros pasos del gran cambio, casi todos eran egresados de las universidades del capitalismo.

En tiempos normales  --cuando un pueblo no soporta crisis profundas--  la intelectualidad no es criticable por que no aporte ideas-fuerza dirigidas a la superación de la mala situación.  Es así en los períodos donde quienes conducen el Estado, los políticos, tienen en claro la tarea realizar y a ello se dedican. Incluso en días de trastornos no falta un Keynes que haga su contribución positiva, ayudándole a Franklin D. Roosevelt para que sacara la economía de EE. UU. del desastre. O un Laureano López Rodó que mucho le ayudó al generalísimo Franco para que “civilizara” el régimen administrativo de España.

En los años 30 del siglo XX cobró notoriedad Karl Mannheim, un calificado pensador alemán, quien sacudido por los males sembrados por las parcialidades y el sectarismo ideológico y clasista, tuvo la ocurrencia de pensar en “los intelectuales” como árbitros de los desencuentros y la crisis. A su juicio es el sector social que existe y actúa sin  compromisos con los intereses y conflictos. Pero alguien le contesto que un intelectual imparcial es “una contradicción en los términos”, y que lo característico de los que tienen vocación por la política es, precisamente, su compromiso con las parcialidades. A no ser que sean mera “bosta de paloma”.

O sea, que no sirven para ayudar a que el país salga del pantano..? En absoluto; su formación académica y/o científica los torna necesarios, en especial si tienen una actitud realista de la situación del país. En general no sirven para el mando, aunque sí en funciones técnicas o de asesoramiento. A condición, claro está, que controlen las ideologías y el utopismo que los insertan en el gremio de los macaneadores. Su capacidad, para ser útil, debe en cambio concentrase en la realidad socioeconómica y cultural de la sociedad de que son parte. Y extraer de ella –no de la biblioteca y sin despreciar su utilidad--  los elementos para formular un diagnóstico en términos de procesos y cosas en concreto.

Se dice bien que por sus recursos humanos y naturales la Argentina posee los dos factores básicos para ser una estructura desarrollada. Pero además tiene una rica experiencia en materia de producción (urbana y rural), de funcionamiento de las instituciones y servicios públicos y privados, lo que la coloca en el camino de crecer en sentido cuantitativo y cualitativo. Y esto pese a que tiene un gran déficit en orden a disciplina social, que es la fuente principal de la corrupción en todos los niveles sociales y políticos. Pero en esa compleja experiencia (material y cultural) está el campo de trabajo de los intelectuales : establecer lo que tenemos, lo que nos pasa y lo que es necesario hacer y  especialmente corregir.

Una condición sustantiva para ser útil, es que los intelectuales abandonen el ideologismo que les llena de moscas el cerebro y que hagan el esfuerzo moral de no tomar partido ingenuamente por cualquier parcialidad, sea de la política o de la farándula. Y, sobre todo, que dejen de lado la vanidad de la popularidad, el vicio de los ambiciosos apurados.




DECLARACIÓN DEL PAPA

Discurso ante la Pontificia Comisión para América Latina:
"Nosotros en América Latina hemos tenido experiencia de un manejo no del todo equilibrado de la utopía, y en algún lugar, en algunos lugares, no en todos, en algún momento nos desbordó, y al menos en el caso de la Argentina podemos decir ¡Cuántos muchachos de la Acción [Católica], por una mala educación de la utopía, terminaron en la guerrilla de los años '70".

Clarín, 2-3-14

UNA COMPARACIÓN INAPROPIADA


El canal de televisión del Ministerio de Desarrollo Social celebró con un video de 41 segundos el doble natalicio de José de San Martín y de Néstor Kirchner equiparando sus aportes a la historia:

"Nacen el mismo día. Son dos estrategas. Son dos luchadores incansables de la libertad y la justicia. Los dos plantean la independencia de Argentina y Latinoamérica. Los separan 172 años de historia. Uno fue bautizado el padre de la patria. El otro, revivió el sentido de la palabra patria. Uno dijo: «Serás lo que debas ser o no serás nada». El otro respondió: «No pasarán a la historia aquellos que especulen, sino los que más se la jueguen». 25 de febrero, nacimiento de dos gigantes de la historia".

¿Qué caso tiene explicar que la gesta sanmartiniana es incomparable y que el viejo general murió en la modestia y se negó a participar de las guerras internas?

Fuente: Jorge Fernández Díaz, La Nación, 2-3-14



sábado, 1 de marzo de 2014

VIVENCIA Y TESTIMONIO DE ALGUNOS POLÍTICOS



La Iglesia, al reconocer la importancia de la vida política, en su santoral nos presenta más de 33 reyes y gobernantes (hombres y mujeres) que desde su función pública han alcanzado el honor de los altares y que son ejemplo por la pulcritud de su vida, por su honradez y por haber ejercido la autoridad como un servicio al bien común teniendo en cuenta, especialmente, a los más pobres.

Entre estos políticos insignes, por citar a algunos, hacemos mención de
Santa Pulquería, de Turquía,
San Segismundo, de Suiza,
Santa Margarita, de Escocia,
San Alfredo el Grande, de Inglaterra,
San Henríquez II, de Alemania,
Santa Olga, de Ucrania,
Santa Adelaida, de Italia,
San Wenceslao, de la República Checa,
San Olaf II, de Noruega,
San Canuto IV, de Dinamarca,
San Erico IX, de Suecia,
San Fernando III de Castilla,
Santa Isabel, de Hungría,
San Luis IX, de Francia,
Santa Kinga, de Polonia,
y Santa Isabel, de Portugal.


Fuente: “El valor de la política”; Conferencia del Episcopado Dominicano, 27-2-14

LA AGRICULTURA ECOLÓGICA NO TIENE BASE CIENTÍFICA




Laura Chávez

Diario de León

José Miguel Mulet ha emprendido una cruzada: pide rigor científico, sobre todo en las cosas del comer. La tecnología en los alimentos, subraya, existe desde siempre y podría servir para –si los tiranos y corruptos lo permiten– reducir el hambre en el mundo. Aunque esté de moda defender «lo natural», lo «sin conservantes» y los productos «sin química», este profesor de Biotecnología de la Universidad Politécnica de Valencia clama contra la «burbuja de la agricultura ecológica» y contra las creencias paracientíficas que, según él, rodean a la alimentación. Acaba de publicar Comer sin Miedo. Mitos, falacias y mentiras sobre la alimentación en el siglo XXI (Destino), su segundo libro.

– Dice que un tomate tiene más tecnología que un IPhone5. ¿No exagera?

– Apenas llevamos 30 o 40 años investigando con tecnología móvil, mientras que los tomates fueron domesticados hace 3.000 o 4.000 años. ¡Mire si hemos tenido tiempo para desarrollar la tecnología! Un tomate silvestre no se parece en nada a uno cultivado; el silvestre es tóxico. Uno viene del otro por intervención humana. Hemos creado una especie completamente nueva para nuestro beneficio.

– Según usted, los productos de agroecología destilan buen rollo y mucho misticismo, pero tienen poca base científica.

– Intentar hacer una agricultura más respetuosa con el medio ambiente en principio es una idea genial. El problema es cuando se quiere desarrollar renunciando a la tecnología, porque la mayoría de pesticidas y nuevas variedades ayudan a hacer una cosecha más eficiente. Cuando compras agricultura ecológica no sabes qué estás comprando, porque el reglamento europeo de producción ecológica lo único que dice es que todo lo que le pongas al producto sea natural. No hay ningún dato que avale que sea mejor para la salud. La mayoría se produce en invernaderos de Almería y se exporta a Alemania. ¿Qué tiene eso de social? La agroecología como hobby está muy bien, pero de ahí a pensar que el futuro de la alimentación es tener tu propio huerto... Hagamos números: mide tu terreno y multiplícalo por la población de España, ¿habrá huertecitos para todos? Ahí es cuando digo que no tiene base científica; haciendo números con eso no vamos a la vuelta de la esquina.

– ¿Cree que la agricultura ecológica es una burbuja?

–Tal como está montada, sí. Obtiene unas subvenciones brutales. Si se las quitaran, el mercado desaparecería.

– ¿Qué subvenciones?

– Solo de la Unión Europa, España recibió, entre el 2007 y el 2011, 150 millones de euros, y Alemania, 240 millones. Entre los cinco países más subvencionados suman 3.000 millones de euros para un 6% de la superficie agrícola. A eso habría que sumar las subvenciones nacionales y autonómicas, que también hay. Y eso para un consumo ínfimo. Los supermercados ecológicos se abren en zonas bien y siguen siendo de consumo minoritario. En España, el consumo habitual de agricultura ecológica no llega al 4%.

– La agricultura tradicional también está subvencionada?

– No tanto, es desproporcionado. Por ejemplo: no hay ninguna subvención específica por transgénico, y eso que su superficie cultivada ha aumentado un 12% este año. Porque funciona. Otra cosa es que además la política agraria común es un desastre.

– En su punto de mira también está Greenpeace. ¿Por qué?

– Porque me molesta que digan mentiras. Han destrozado campos experimentales y han dado al traste con años de investigación pagada con fondos públicos. Hace tres meses estaban en Filipinas destrozando campos de arroz dorado y allí la gente estaba pidiendo comida después del paso del tifón Haiyan. Nunca verá una acción de Green-peace contra compañías petroleras estadounidenses, porque reciben fondos de ellas. Tampoco hacen campaña contra los transgénicos en Estados Unidos y, en cambio, en España sí, cuando un transgénico en Europa ha superado más controles que cualquier otro alimento.

– Dice que no nos preocupemos por los transgénicos. ¿Tampoco por los conservantes artificiales?

– Gracias a ellos muchos estamos vivos. La seguridad alimentaria que tenemos ahora no existía hace 30 años, cuando la gente moría de disentería, de fiebres tifoideas o brucelosis. También es un mito pensar que los conservantes son algo reciente: el salazón y el escabeche que usaban nuestras abuelas también lo eran. Y la utilización de nitritos para conservar carne viene de los egipcios.

– ¿Asustar con la comida es fácil?

– Mucho. A diario recibimos correos alertando de que tal o cual alimento es cancerígeno. Cuando nos llegue cualquier información alarmista, vale la pena consultar la página de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan) y, si la agencia no ha dicho nada, tranquilidad.

– Pero hay alarmas alimentarias que sí están justificadas, ¿o no?

– Está bien que nos asustemos, pero a veces nos pasamos de frenada. Durante la crisis de las vacas locas estuvimos tres meses sin comer ternera y luego se nos olvidó. Luego resultó ser un brote aislado en Gran Bretaña y no una epidemia, por un regalo envenenado de la política de austeridad de Margaret Thatcher; no se hizo la esterilización como se debía y se usaron piensos animales, que es una burrada. Crisis como la de la carne de caballo sólo demuestran que nuestro sistema de seguridad alimentaria funciona muy bien, porque a los dos meses los responsables ya estaban detenidos y nadie se puso enfermo.


– Su investigación se centra en conseguir plantas más tolerantes a la sequía, ¿para qué?

– Trabajo en ciencia básica; estoy buscando los genes que pueden ser interesantes para desarrollar plantas tolerantes a la sequía. Cada vez que hay una sequía se pierden cosechas enteras. Si consiguiéramos hacer plantas que las toleraran, aumentaría la producción de alimentos y habría más comida para la gente.

Fuente: Mitos y Fraudes

Estrucplan, 28-2-14






¿DEMOCRACIA SIN PARTIDOS?




CARLOS MARTÍNEZ-CAVA

El Manifiesto, 20 de febrero de 201

“¡Que no. Que no nos representan!”
“¡El pueblo, unido, avanza sin partido!”
                                                
                    (Movimiento 15-M)

Pocos se han parado a analizar qué latía bajo aquellas protestas que llenaron la Puerta del Sol en concentraciones sin precedentes en los casi cuarenta años transcurridos desde la desaparición del régimen del General Franco.
Para muchos, con sus ópticas de partido, aquello era manipulación contra el entonces partido en el poder para desbancar en la calle lo que no se podía desde las urnas. Para otros, en una perspectiva de cierta pedantería intelectual, se reproducían comportamientos propios de los preludios de la Revolución francesa. Y para unos cuantos, aquello se convirtió en la oportunidad para ideologizar desde un extremo lo que era, desde el inicio, una explosión y muestra de la parálisis de todo un sistema.

Se llegó incluso a comparar a los manifestantes de Sol con los camisas negras de Mussolini en ese alarde que tiene el ultraliberalismo cuando ve que el individuo deja de serlo para formarse voluntariamente como Comunidad Política.
Pero, pasados los fastos de aquellas concentraciones y diluido en puro asamblearismo estéril aquel movimiento, cabe preguntarse si el cuestionamiento de la democracia con partidos contiene puntos de razón para transformarlo en una auténtica plataforma de acción regeneradora de España.

Decía Alain de Benoist que “liberalismo y democracia no son sinónimos. La democracia como “cracia” es una forma de poder político, mientras que el liberalismo es una ideología para la limitación de todo poder político. La democracia está basada en la SOBERANIA POPULAR; el liberalismo en los derechos del individuo. La democracia liberal representativa implica la delegación de soberanía, lo que estrictamente equivale —como Rousseau se dio cuenta— a la abdicación del poder del pueblo. En un sistema representativo, el pueblo elige a sus representantes, los cuales gobiernan por sí mismos; el electorado legitima un poder que yace, exclusivamente, en manos de los representantes. En un verdadero sistema de soberanía popular, los candidatos votados sólo expresan la voluntad del pueblo y la nación; no la representan.

La democracia, tal y como la contemplamos expresada en España —y en Europa— ha muerto víctima del mercantilismo.
La banalización de la democracia y su transformación en algo superficial y mercantil que ha secuestrado el poder de las personas se evidencia —como bien enuncia Antoni Aguiló— en estas manifestaciones:

1) La financiación de los partidos políticos y de las campañas publicitarias y electorales por empresas privadas, hecho que convierte a los partidos en lacayos del poder económico.

2) La compraventa de votos con dinero público o privado (una de las formas más flagrantes de corrupción y mercantilización) y otras prácticas clientelares afines.

3) La transformación de la política en un espectáculo de masas de ínfima calidad, observable en fenómenos como la teatralización (al estilo de Berlusconi) y la patetización de la democracia parlamentaria (el “que se jodan” de la diputada Andrea Fabra, gritado en el Congreso al aprobar los recortes en las prestaciones de desempleo, es un ejemplo elocuente, pero no el único).

4) La desposesión de derechos económicos y sociales de los ciudadanos, lo que recorta el campo de la democracia social y económica y lo limita a la democracia política (voto y representación).

5) El vaciamiento de la esfera pública como espacio de deliberación y acción cívico-política, que pasa a ser comprendida como un espacio privado de consumidores que utilizan los medios públicos para satisfacer y proteger sus intereses particulares. Deliberar y decidir en común proyectos de sociedad son cuestiones secundarias en la esfera pública de mercado, que promueve una ciudadanía despolitizada y articulada sobre el deseo de acumular y consumir.

6) La privatización de la democracia representativa. ¿Se imaginan acudir a las urnas y que en las papeletas electorales en lugar de partidos políticos aparecieran instituciones financieras y empresas multinacionales como candidatas a representantes? Pues no se lo imaginen porque ya ocurre de alguna manera. La privatización de la democracia se traduce en dos procesos. 
El primero es su transformación en un nido de intereses privados encubiertos por un simulacro electoral en el que los votantes refrendan políticas impuestas por una élite minoritaria y en su beneficio. 
El segundo es la banalización del voto: la pérdida de la capacidad real de elegir de la ciudadanía. La influencia del poder económico sobre la política es tan grande que el derecho a voto termina siendo el derecho a elegir los representantes específicos de la clase dominante que nos “representarán” y oprimirán en el Parlamento a través de partidos-marioneta.

¿Cómo realizar por tanto la transición de la democracia de partidos a la democracia soberana?
Arthur Moeller van den Bruck [uno de los teóricos de la Revolución conservadora alemana. N. de la R.] afirmaba que “la democracia es la participación de un pueblo en su propio destino”. Pero… ¿cómo hacerlo posible?
Sin duda, la existencia de partidos políticos cuestiona —y mucho— esa posibilidad soberana. En el fondo (y no tan en el fondo) estos partidos no son sino meros carteles electorales del capitalismo donde se captan políticos profesionales que sirvan intereses particulares. No en vano los medios de comunicación han actuado como instrumento de manipulación masiva. No en vano la corrupción institucionalizada en medio de un sistema ya cerrado por una Ley electoral injusta y antidemocrática actúa como plataforma de sobornos, favores, donaciones ilegales, comisiones y todo un infierno que, de cuando en cuando, aflora en titulares de cierta prensa no domesticada.

No iba descaminado Karl Marx cuando definía a esa clase política privilegiada como “cuadrillas de especuladores políticos que alternativamente se posesionan del poder estatal y lo explotan por los medios y para los fines más corrompidos”, convirtiendo los Parlamentos —como dice Antoni Aguiló— en comités de empresa donde la representación política es un servicio al alcance de quienes tienen medios para pagarlo; una clase que vive a costa de una democracia plutocrática globalizada, sin participación social, de sujetos apáticos e individualistas, represiva, privadora de derechos, sin redistribución social, anclada en el discurso de la falta de alternativas, supeditada al mercado y saturada de corrupción.

Hay otras formas de representación política que pasan por la complementariedad y la articulación entre diferentes formatos organizativos.
La pregunta obscena que nadie se atreve a formular es: si aceptamos el ejercicio de la representación mediante una estructura parlamentaria, ¿por qué los partidos ostentan el monopolio de la representación? ¿Por qué no pueden postularse a cargos electivos candidatos de movimientos sociales?

Una democracia soberana, según el concepto elaborado por Vyacheslav Surkov, es aquella que une indisolublemente estos dos conceptos políticos: SOBERANIA y DEMOCRACIA. No puede existir una sin la otra. Así, esta noción no reclama tan solo el control sobre las organizaciones controladas desde el exterior, sino también sobre las empresas cuya actividad económica tiene un impacto directo sobre el contexto de la puesta en marcha o de la concepción de las opciones políticas.

Conceptos como  el mandato imperativo, la rendición de cuentas, la transparencia de los procedimientos, la revocabilidad de los cargos públicos o la rotación de cargos y funciones han de retornar a un primer plano. El sufragio universal —como recuerda de nuevo Alain de Benoist— no agota las posibilidades de la democracia: existe más ciudadanía que la que simplemente ejerce su voto.
Por más que muchos, de uno y otro lado del espectro político, se empeñen, hay conceptos que están retornado al escenario de la política: La nación, la soberanía nacional y el Estado.

Un apasionante tiempo llega.