miércoles, 29 de julio de 2020
EL EMPLEO PÚBLICO
lunes, 27 de julio de 2020
domingo, 26 de julio de 2020
LA JUSTICIA
Juan Manuel Lencioni
La Justicia es definida como la virtud cardinal que se
inclina a obrar y juzgar respetando la verdad y dándole a cada uno lo suyo. Les
da a los pueblos una causa y una razón de ser, y sirve para ordenarlos en su
vida en sociedad.
Sin justicia se caería en la anarquía y en el egoísmo,
transformando a los pueblos en fácil presa de los déspotas y tiranos. La
Justicia está íntimamente ligada con la Soberanía Política, que es la esencia
de la nación. Si se está preso de los poderes mundiales no se puede construir
la justicia, ya que hay que satisfacer los apetitos imperialistas, que llevan a
los pueblos a la miseria y la dominación. Está también íntimamente entrelazada
con la Independencia Económica: hoy el dinero es el instrumento para esclavizar
a los pueblos e imponerles condiciones de vida no solo contrarias a, sino aberrantes para su idiosincrasia.
El afán de lucro ha llevado a crear al “mercado como
un falso Dios”, adorado por los mercaderes del templo moderno; ha llevado a
comercializar hasta los bienes más necesarios para la vida, destruyendo y
contaminando la Naturaleza, los ríos, los mares.
El fruto de la
justicia es un Estado soberano, que conduzca a la grandeza de la Nación, y a una Comunidad organizada. Es el resultado
de la libre organización del pueblo en
una economía en función social que signifique la satisfacción de las
necesidades materiales, y en una
sociedad solidaria en la cual queden de lado los egoísmos y los intereses
usurarios, y en la que se reconozca al prójimo y se lo valore como a uno mismo.
EN BUSCA DE UN PROYECTO
viernes, 24 de julio de 2020
EVANGÉLICOS EN CÓRDOBA
qué arman Cita con la Vida y el partido UNO
Las
iglesias evangélicas juegan sus fichas en la política cordobesa. El año que
viene, por rotación, tendrán un legislador provincial. UNO dice que respeta el
armado local, pero le hace guiños a Negri.
Alfil, 24 julio, 2020
Por Bettina Marengo
Con lógica diferente a los
partidos políticos tradicionales, pero con intenciones de disputar poder,
cargos y sentidos, los evangélicos de Córdoba juegan su juego político. El
principal actor local es la iglesia Cita con la Vida, la mayor iglesia
evangélica de Córdoba, cuyo líder, Carlos Belart, es un nombre insoslayable al
hablar de cristianos y política. Cita con la Vida es, además, aliada de Aurelio
García Elorrio en el partido Encuentro Vecinal Córdoba. El acuerdo de rotación
es que el año próximo, el pastor Gerardo Grosso, figura importante de esa
organización evangélica y cercano al PRO, ocupe la banca del creador del Portal
de Belén en la Legislatura.
La iglesia con templos en
las calles Salta y Buchardo es cabecera del llamado Concejo Pastoral, donde
están representadas las principales iglesias evangélicas de Córdoba, con
excepción de Medea. Esta última tiene fuerte inserción territorial en zona sur
de la ciudad de Córdoba. Casi todas articulan con los gobiernos provincial y
municipal en los territorios, y tienen funcionarios ubicados en las
reparticiones, en una política de inserción que comenzó hace dos décadas y que
a nivel regional tiene en el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, su máxima y
dramática expresión.
En el mencionado Concejo
Pastoral aseguran que el universo de fieles (y potenciales votantes) que
representan llega a 650 mil cordobeses, una cantidad suficiente como para
incidir en una elección. Con ese espacio tuvo que negociar la Municipalidad de
Córdoba tras las agresiones que sufrió la comunidad LGTBI, el Día del Orgullo,
cuando se izó la bandera de la Diversidad Sexual, en el Parque Sarmiento.
A su vez, el Concejo tiene
una mesa política desde donde se discuten y se articulan las relaciones con los
poderes terrenales, estatuales y extraestatuales. El rechazo al aborto legal es
el hilo conductor que los unifica en las diferencias políticas y partidarias,
ya que hay peronistas, macristas y radicales. En las redes sociales del espacio
se evidencian posiciones reaccionarias a la diversidad sexual y conservadoras
en lo político. Como parte del proyecto, crearon una Escuela de Formación
política donde suelen verse funcionarios de distintos orígenes.
En este escenario
provincial, a nivel nacional el año pasado comenzó a formarse el partido UNO
(Una nueva oportunidad) que tiene aspiraciones para las elecciones de medio
término, y ya tiene desarrollo en nueve provincias, según informó el periodista
Pablo Fornero en el sitio letrap.com.ar.
En Córdoba, UNO aún no tiene
construcción. El partido nació políticamente cercano al PRO y a la coalición
macrista Juntos por el Cambio, y de hecho actualmente va por esa línea de
acercamiento. La posición pañuelo celeste es aglutinante del espacio, pero
también buscan ser referenciados en la lucha contra “la corrupción, la
transparencia, los valores republicanos”, según sintetizan.
Un grupo de pastores y
dirigentes evangélicos cordobeses estuvo en la jornada de conformación de UNO,
en la bonaerense ciudad de Pilar, pero “estaba pensado para ser funcional y
brazo cristiano del PRO”, según indicó una fuente que habló con este diario.
“Unidos en la diversidad, nosotros creemos que tenemos que estar en todos los
partidos”, señaló. Sin embargo, el pastor Gabriel Larrahona, de Villa del
Rosario, integra la conducción nacional del espacio.
Más que la cercanía al PRO,
al cual muchos pastores cordobeses adhieren (y de hecho el Consejo Político
militó la marcha anti gobierno nacional del 9 de julio pasado) la preocupación
fue no quedar acotados a un partido. En tal caso, Encuentro Vecinal es la
herramienta donde Cita por la Vida hace pie hoy para su inserción política
institucional, pero Belart entiende que el despliegue tentacular es mejor que
limitarse a un solo partido religioso.
Alfil habló con el
legislador santafesino Walter Ghione, uno de los creadores de UNO. Sobre
Córdoba, y en un claro mensaje a los evangélicos locales, el dirigente sostuvo
que el novel partido no disputará espacios “en territorios que están bien
trabajados y donde el armado es fuerte”, como sería este distrito. Además,
mencionó su intención de articular con EVC y con Cita con la Vida, y valoró la
figura de Belart. “Vamos a conversar con ellos y acercarnos”, afirmó Ghione, y
admitió que la estrategia de UNO pasa por hacerse representativo en cada distrito
electoral.
Ghione dejó abierta otras
puertas en Córdoba, aunque aseguró que no los desvela el escenario electoral
2021. El dirigente espera un Ok del radical Mario Negri para armar una reunión
vía Zoom con los referentes de UNO: Ana Valoy del PRO tucumano, Roberto Torres
del PRO pampeano, Leandro Jacobi de Cambiemos de Entre Ríos, el bonaerense
Diego Villamayor, entre otros. “Estamos considerando todas las opciones sin
rechazar ni desestimar ninguna”, manifestó el santafesino, quien se refirió al
jefe del interbloque Juntos por el Cambio como “un referente político al cual
admiramos”.
Mirado con lupa, las fuentes
consultadas aclaran dos cosas: por un lado, que UNO no descarta tender líneas
con otros sectores evangélicos de Córdoba, como podría ser Medea. Y por otro,
que UNO es funcional a la estrategia de Cita con la Vida de jugar más
protagonicamente en el instrumento que hoy sostiene, EVC, a la luz de las
influencias que dice tener en función del número de fieles que representa.
NO ME TUTEE
fuerte cruce entre Cristina Kirchner y Martín Lousteau en el SenadoInfobae, 24 de Julio de 2020Como es habitual, la Cámara de Senadores tuvo discusiones de alto voltaje durante la sesión realizada ayer. Los intercambios más fuertes surgieron cerca de la medianoche, cuando el oficialismo y la oposición no se ponían de acuerdo sobre una cuestión reglamentaria.Cristina Kirchner, presidenta de la Cámara, y el radical Martín Lousteau, uno de los pocos senadores que participa de las sesiones en forma presencial, protagonizaron el debate más fuerte cuando las cámaras no los tenían a ellos en sus lentes y los micrófonos estaban apagados, según reconstruyó Infobae en base a fuentes parlamentarias.“Distancia reglamentaria”, disparó CFK cuando vio que Lousteau se le acercaba a recriminarle su actitud durante la sesión. “Yo mantengo distancia reglamentaria, pero tenemos que usar barbijo y no todos lo están usando”, arremetió el legislador que supo ser ministro de Economía del primer gabinete de Cristina Kirchner como presidenta de la Nación. La ex jefa de Estado no suele utilizar tapabocas durante las sesiones.“Mirá”, reaccionó la ex mandataria. “No me tutee porque yo a usted no la tuteo”, interrumpió Lousteau.En el entorno de Lousteau explicaron el motivo de su enojo. El secretario parlamentario Marcelo Fuentes -responde al krichnerismo- y el prosecretario Juan Pedro Tunessi -ex diputado de Juntos por el Cambio- habían acordado que se dejaría constancia explícita de que los 29 senadores de la oposición creían que para aprobar los decretos que se discutieron ayer se requería el voto de las dos terceras partes del cuerpo. Cuando CFK volvió al recinto para conducir el cierre del debate, bajó el pulgar y pidió evitar ese agregado, lo que provocó el enojo de Lousteau, que se paró y la encaró para pedir explicaciones.Minutos después de este cruce, ambos dirigentes volvieron a tener un contrapunto que fue público y sí quedó registrado en la transmisión oficial de la sesión. Fue cuando la vicepresidenta Cristina Kirchner cuestionó la postura de la oposición y recordó que, cuando ella fue minoría en el mismo recinto, tuvo que soportar “cualquier cosa”, incluso “autorizaciones de allanamientos”.Todo comenzó a partir de una discusión en torno a la iniciativa de la ex mandataria nacional para renovar el protocolo de funcionamiento remoto y que las sesiones por videoconferencia puedan extenderse un par de horas más, que el reglamento venza en 60 días y que haya reuniones de labor parlamentaria para consensuar los proyectos a tratar entre todas las fuerzas políticas, temas que ya no deberán acotarse estrictamente a la pandemia por COVID-19.En este marco, el interbloque de Juntos por el Cambio planteó que, para ser aprobadas, estas modificaciones en los decretos 11/20 y 12/20 debían contar con el apoyo de dos tercios de los presentes y no de la mitad más uno, como consideró el oficialismo. En ese sentido, José Mayans, jefe de la bancada del Frente de Todos, recordó los roces de la última sesión cuando se votó con mayoría simple la creación de la comisión Bicameral de investigación de los créditos otorgados por el Banco Nación a la agroexportadora Vicentin.A pesar de esas insalvables diferencias, el senador Martín Lousteau, presente por ser vicepresidente del cuerpo, pidió la palabra para que constara en actas que la intención de la oposición es acompañar las sesiones y el funcionamiento del Congreso, por lo que, para salvar la cuestión, para el decreto 12/20 dieron unanimidad y votaron solamente en contra del 11/20.Más tarde, se pasó a tratar otros temas que estaban en agenda, que incluían una serie de Decretos de Necesidad y Urgencia firmados por el presidente Alberto Fernández y por su antecesor, Mauricio Macri. No obstante, el dirigente radical pidió la palabra para solicitar nuevamente que se dejara constancia del reclamo por los dos tercios.“Esto que hace Lousteau no se puede hacer. No estamos tratando eso ahora. Después se quejan. Es lo mismo que yo salga hablando de cualquier cosa. Hacen esto, interrumpen. Nadie les interrumpe a ellos cuando hablan, es una falta de respeto. ¿Qué tiene que ver lo que dice Lousteau con los DNU de los que estamos hablando? Y corresponde que usted le retire el uso de la palabra porque no está en el temario correspondiente”, cuestionó Mayans.Fue entonces cuando la discusión escaló y el referente del radicalismo respondió que “si hay alguien que es llamativo que haga alusión a que nos vamos de tema, es un senador que cada vez que cierra habla de cualquier cosa como Mario Sánchez”, comparando al jefe del bloque del Frente de Todos con el recordado humorista mendocino, que trabajó en varias películas con Alfredo Olmedo y Jorge Porcel y en televisión con Gerardo Sofovich, entre otros.“Es una vergüenza, y nos dice a nosotros de lo que podemos o no hablar. Podemos hablar de todos los temas y en particular en esta instancia en la que la interpretación que se hace no es en absoluto la que nosotros creemos jurídicamente que es la que se debe hacer con respecto a la mayoría necesaria”, agregó Lousteau.En ese momento, Cristina Kirchner interrumpió la sesión y le señaló al líder de Evolución “que no puede dirigirse en términos ofensivos a ningún senador”. “Lo acaba de comparar con un cómico”, le recriminó.“Yo he sido minoría en este recinto, inclusive de uno (es decir, que fue parte de un bloque del que era su única integrante). He soportado cualquier cosa de ustedes, desde insultos, autorizar allanamientos, etcétera, etcétera. Es increíble que no puedan aceptar que son minoría y que aquí, como en cualquier parlamento del mundo, se maneja con los votos”, remarcó.En este sentido, la vicepresidenta sostuvo que “si se tiene la razón, uno se tiene que sentir bien, pero no tiene que andar agrediendo al resto diciendo que se están haciendo las cosas mal o en contra del reglamento o de la Constitución” y les pidió “por favor” a todos los presentes que se traten “con respeto” y acepten “el juego libre de las mayorías y las minorías” porque “eso es la democracia”.Unos minutos más tarde, cuando ya se había pasado a la votación, fue el legislador del PRO Esteban Bullrich el que retomó la discusión y recordó que la titular del Senado “no debe ni discutir ni opinar sobre los asuntos que se deliberan”.“No opiné sobre los temas que se votan, opiné sobre el trámite de votación e interpretación, que es el rol que me corresponde”, le contestó Cristina Kirchner, dando por terminado el asunto.