sábado, 11 de febrero de 2023

LOS INTERESES INTERNACIONALES

 


 detrás del reconocimiento de tierras mapuches

 

Andrea Greco

 

Infobae, 11 de Febrero de 2023

 

Enemigos de Puelches y Pehuenches

 

“Considerándose con derechos a los terrenos que hacen la confluencia de dichos ríos (Diamante y Atuel) cedieron en la posesión de ellos para el establecimiento del mismo fuerte y población por las ventajas que resultarán de asegurarlos así de sus enemigos, y fomentar su comercio con nosotros”. (AHM, Gobierno, Carp. 30, Doc. 49) Así se expresa el artículo tercero del Parlamento que el 1 de abril de 1805 se produjo en el sur mendocino entre el capitán Telles Meneses y 23 caciques y 11 capitanejos puelches o pampas y pehuenches. ¿Quiénes eran sus enemigos? Los pueblos originarios del otro lado de la cordillera que se habían establecido en el sur del Río Colorado y desde allí los atacaban por medio de malones o malocas. Estos pueblos, hoy llamados mapuches (nos remitimos a Zavala 2001), habían irrumpido en el sur de Mendoza desestabilizando la situación de cierto equilibrio y tranquilidad que se había logrado.

 

Los nombres Chile y Argentina

 

Se sostiene que no es posible hablar de Argentina y de Chile porque no existían los estados nación o repúblicas que hoy llevan estas denominaciones. Sin embargo, cualquiera que empiece a revisar la documentación histórica se encontrará que la denominación “argentina” para referirse a las tierras cercanas (abajeñas) al Río de la Plata o las más distantes (arribeñas) se empleaba al menos desde principios de 1600, luego de que Martín del Barco Centenera, que había transitado por estas tierras a fines del siglo XVI, publicara en 1602 su poema titulado La Argentina. Por otra parte, lo mismo sucede del otro lado de la cordillera donde el nombre de Chile además de ser la denominación de la Capitanía, se utilizaba con frecuencia. Por ejemplo, uno de los nombres que recibían los araucanos o mapuches era el de “pueblos de Chile”.

 

En el mismo Parlamento que citábamos más arriba se lee: “9. Que el señor Presidente de Chile (o sea el Capitán general) cuide de que no vayan a sus tierras personas que a pretexto de cambalachear los roban (…) 11. Que todo lo pactado se diese cuenta a este Superior Gobierno (o sea al Virrey) y a dicho señor Presidente de Chile para que lo hagan saber y cumplir en sus respectivos distritos: e igualmente al Rey de quien se reconocieron fieles vasallos”. Años más tarde, en 1867, el Cacique Calfucurá escribe en carta a Mitre “Estaba en Chile y soy chileno y ahora hace como treinta años que estoy en estas tierras”. (Archivo y Museo Mitre)

 

Son los mapuches del siglo XXI los que reniegan de ser chilenos o argentinos.

 

¿Todos mapuches?

 

También se ha escuchado por estos días que todos los pueblos originarios de la región se volvieron mapuches. Sin embargo, como ha expuesto con solvencia el arqueólogo Toro Bardeci, la idea de “tomar” elementos de otras culturas permite subrayar el carácter de sujetos activos de las sociedades receptoras. O sea que puelches y pehuenches hayan adoptado la lengua de los mapuches, el mapudungún, no significa que dejaran de existir como sociedades o grupos étnicos diferenciados. Si así fuera, todos los actuales descendientes de pueblos originarios que hablan a diario en español ya no serían, por esa sola razón, pueblos originarios. Toro Bardeci sostiene, al hablar de las relaciones de los pehuenches tanto con los mapuches como con los hispanos, que la estrategia de los pehuenches “fue aprovechar su acabado conocimiento de las rutas y pasos transcordilleranos, manteniendo un modo de vida móvil que les permitía explotar recursos tales como sal y ganado, los que se encontraban dentro de sus circuitos de circulación” (2018). De tal modo tuvieron relaciones con ambos grupos pero mantuvieron sus diferencias conductuales. Pero, además, salta a la vista la contradicción: ¿podrían los descendientes de puelches y pehuenches sentirse parte del pueblo que combatió a sus antepasados?

 

¿Intereses extranjeros ocultos?

 

Si hablamos de intereses parece relevante, al menos, hacer una observación, que podría considerarse continuación del trabajo realizado por Gloria Godoy (2003), visitando los sitios en internet que reivindican pertenencia a la cultura Mapuche.

 

El de mayor permanencia en la web es el MIL Mapuche international link, con sede en el 6 de Lodge Street en Bristol, Inglaterra. Fue fundado en 1996 y reúne mapuches de Chile y Argentina que viven en Europa y pertenecen al Mapuche InterRegional Council (Consejo Interregional Mapuche CIM). Esta nueva organización vino a reemplazar al Comité Exterior Mapuche (CEM), organización que venía operando internacionalmente desde enero de 1978 desde su base en la ciudad de Bristol.

 

La Fundación Rehue (que ya no existe) con sede en Amsterdam, Holanda, permitía leer sus contenidos en inglés, castellano y holandés. El sitio Comunicaciones mapuche xeg-xeg (que ya no existe) recibía, en su momento, aportes financieros de Austria y Cataluña. El Proyecto Ñuke Mapu pertenecía a “un programa de investigación e información académico del departamento de Sociología de la Universidad de Uppsala, Suecia”. Desde el año 2000 cambió su nombre por el de Centro de Documentación Mapuche Ñuke Mapu, afirma que debe su funcionamiento institucional al Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC) y a su sostenimiento, mediante aportaciones al capital social y concesión de subvenciones.

 

Además de otros siete sitios con finalidades sociales o culturales de diferentes regiones de Chile y ofrecidas en español (Azkintuwe; Academia de la lengua Mapuche en Chile; Asociación Mapuche de Temuco Kona Pewman; Comunidad Mapuche Autónoma Temucuicui; Coordinadora de comunidades Mapuche en Conflicto Arauko-Malleko Weftun; Coordinadora de hogares mapuche del sur; Centro de Estudios y Documentación Mapuche Liwen), llama la atención la existencia de varios sitios web en idiomas extranjeros.

 

Le Royaume d’Araucanie et de Patagonie es un sitio que se ofrece en francés, inglés y alemán. Asociaciones Mapuche “Ad Malen y Kaxawaiñ” remite a una página en alemán que actualmente no funciona. El Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas, ONG chilena de promoción, documentación y defensa de los derechos de los pueblos indígenas, se ofrece en español e inglés. La Organización de Naciones y Pueblos No-representados (UNPO), una organización de pueblos que no están representados en organismos internacionales como la ONU, se presenta en inglés y ruso. El Reseau d’information et de soutien au people Mapuche es un grupo de solidaridad con el pueblo Mapuche con base en Paris, Francia (francés). The Mapuche tokiUNiT Page, que ofrece informaciones de actualidad y sobre la cultura Mapuche, tiene sede en Holanda (español e inglés).

 

Esta observación nos permite inferir que podría haber importantes intereses internacionales detrás del reconocimiento de tierras mapuches en el sur mendocino (tierras que incluyen riquezas petroleras y minerales). Nos preguntamos: ¿serán esos grandes intereses los que están detrás de las cesiones de tierras a mapuches?Probablemente a esto respondan las siete nuevas resoluciones del INAI que se conocieron el 8 de febrero, en las que se reconocen comunidades wichis, ranqueles, kollas y qom de diferentes provincias. Sin embargo en ninguna de estas resoluciones se les reconoce la ocupación de tierras, tal como sucede cuando el INAI resuelve sobre reclamos del pueblo mapuche.

 

Conclusión

 

La documentación histórica no permite considerar al pueblo mapuche como originario de Mendoza. También en los documentos encontramos las denominaciones Chile y Argentina mucho antes de la constitución de los estados nacionales. Los pueblos Puelche y Pehuenche mantuvieron rasgos identitarios a pesar de la imposición de la lengua mapudungun. Finalmente, pareciera haber intereses extranjeros ocultos detrás de las demandas y reclamos mapuches.

LA NOTA DE THE GUARDIAN

 


 que disparó la investigación sobre la llegada de mujeres rusas embarazadas a Argentina

 

Infobar, 11 de Febrero de 2023

 

La directora de la oficina de inmigración de Buenos Aires, Florencia Carignano, aseguró que se inició una investigación judicial para acabar con lo que calificó como “un negocio lucrativo que promete pasaportes argentinos para los padres rusos”.

A casi un año de la invasión de las tropas de Vladimir Putin a Ucrania no son pocos los que deciden huir de las bombardeos para buscar un lugar que les garantice la paz y la tranquilidad que necesitan.

 

Los constantes enfrentamientos, las pocas libertades y las sanciones de la comunidad internacional que cada día aíslan más a Rusia del panorama mundial, ha desatado en Moscú el llamado “turismo de nacimiento” o “birth tourism”, es decir, el traslado a otro país con el fin de dar a luz, obtener la nacionalidad de la nación que se visita, la residencia permanente y un nuevo pasaporte para los padres.

 

 

Uno de esos países que ha recibido a decenas de mujeres embarazadas de nacionalidad rusa es Argentina que, además de no requerir visa para los ciudadanos de ese país, ofrece otras facilidades migratorias a todo aquel que la visite con planes de permanencia a largo plazo.

 

El pasado mes de enero, el diario británico The Guardian alertó sobre la llegada a la nación suramericana de decenas de mujeres que eligieron Argentina por su pasaporte, pues les permite realizar viajes de corta duración a 171 países sin visado, incluidos los de la Unión Europea, el Reino Unido y Japón. A diferencia del documento ruso, con el que sus ciudadanos solo pueden ingresar a 80 países.

 


En su nota sobre el turismo de nacimiento hacia Argentina, el citado medio contó la historia de Polina Cherepovitskaya, una mujer rusa que junto con su esposo, abandonaron su tierra apenas se inició la invasión a Ucrania, en vista de la cantidad de puertas que se estaban cerrando para los ciudadanos de su país.

 

“Descubrí que estaba embarazada poco después de que comenzara la guerra en Ucrania”, expresó Cherepovitskaya. “Cuando vimos que las fronteras comenzaron a cerrarse rápidamente a nuestro alrededor, supimos que teníamos que encontrar un lugar al que pudiéramos viajar fácilmente. Un pasaporte argentino le abrirá muchas puertas a mi hijo”, declaró la mujer al diario The Guardian.

 

En su extenso reportaje, el diario británico cita datos de la embajada rusa para afirmar que en 2022, unos 2.500 rusos se mudaron a la Argentina. Muchos de ellos fueron mujeres embarazadas que eligieron ese país para el nacimiento de sus hijos. Las estimaciones de la embajada indican que en 2023 podrían ser 10.000 los que lleguen al país, principalmente por turismo de nacimiento.

 

La directora de la oficina de inmigración de Argentina, Florencia Carignano, aseguró este viernes que se inició una investigación judicial para acabar con lo que calificó como “un negocio lucrativo que promete pasaportes argentinos para los padres rusos”.

 

De acuerdo con la información de The Guardian, una decena de mujeres con entre 32 y 34 semanas de embarazo, llegaron a Buenos Aires el jueves por la noche. Varias de ellas fueron rechazadas en el control de pasaportes, pero finalmente se les permitió el ingreso al país.

 

Carignano indicó que en el último año llegaron a la Argentina aproximadamente 10.500 ciudadanos rusos, y en los últimos meses, 5819 mujeres embarazas, de las cuales 7.000 ya no están en el país, dejando a los abogados argentinos a cargo de solicitar la ciudadanía para sus respectivos bebés.

 

“El problema es que llegan, tienen a sus hijos y luego se van de Argentina para no volver jamás”, expresó la funcionaria argentina a medios locales. “No podemos permitir que nos mientan descaradamente diciendo que son turistas cuando no lo son”, sentenció.


“En el régimen de Putin, no estar de acuerdo con la guerra es suficiente para que uno vaya a la cárcel o para que miembros de su familia sean enviados al frente de batalla”, expresó Christian Rubilar, abogado que representa a una de las mujeres rusas retenidas en Ezeiza, el principal aeropuerto internacional de Argentina.

 

Este viernes, según pudo conocer The Guardian, dos de las mujeres rusas permanecían en el aeropuerto de Buenos Aires, sin poder pasar por el control migratorio.

 

“No están bajo arresto”, dijo un portavoz de Migraciones Argentinas según declaraciones recogidas por el diario británico. “Se están llevando a cabo negociaciones para enviarlas de regreso a su punto de partida, un esfuerzo complicado por el hecho de que las mujeres llegaron solas, con poco dinero, sin boletos de regreso y más de 30 semanas de embarazo”, agregó.

EL RESURGIR DE LA ARGENTINA

 


 el libro que reúne las ideas de 36 intelectuales para próximos gobiernos, del signo que sean

 

Claudia Peiró

 

Infobae, 11 de Febrero de 2023

 

Pedro Luis Barcia es el coordinador de "El Resurgir de la Argentina", obra “Nuestro libro está impreso. Estimo que entre todos concretamos una pequeña proeza: en 120 días hemos convocado, elaborado, coordinado y editado una obra colectiva”, escribió Pedro Luis Barcia en carta a los 36 coautores de El Resurgir de la Argentina. Reflexiones y propuestas de 36 intelectuales argentinos (Editorial Docencia, 2023).

 

El de Barcia es un plural muy generoso ya que el grueso de la tarea de convocatoria, compilación y edición del libro recayó sobre este lingüista, apasionado por nuestra literatura y enamorado del país. Él fue el alma máter de este proyecto, que concretó con gran eficiencia considerando que la convocatoria a contribuir a esta obra se hizo en octubre de 2022 y el libro salió de imprenta el 31 de enero pasado.

 

José Emilio Burucúa, Ana María Borzone, Jorge Castro, Oscar Andrés de Masi, Paola Delbosco, Rosendo Fraga, Juan Llach, Jorge Ossona, Abel Posse, Luis Alberto Romero y María Sáenz Quesada (ver toda la lista a continuación y el índice completo más adelante) son algunos de los coautores de este libro dividido en áreas temáticas: enfoques generales y culturales, educación, sistema de salud, política, historia y economía. Quien esto escribe, también fue convocada por Barcia para contribuir a este trabajo colectivo.

 

Los principales destinatarios del libro son “aquellos políticos que aspiren a gobernar, para bien de nuestro país, en 2023″, explicaba Barcia en su convocatoria, pero también otros intelectuales que pueden sentirse inspirados y estimulados a hacer su propio aporte y, desde ya, la totalidad de los argentinos que padecen este presente y miran el porvenir con inquietud, pero también con esperanza.

 

“Es un manual -dice Barcia-, en el único sentido de que se ofrece a la mano de los gobernantes que puedan hallar en estas páginas sugerencias, estímulos, ideas canalizables en acciones de gobierno. El nuestro es un gesto de asistencia patriótica”. Y, citando a Leopoldo Lugones, que pedía “ojos mejores para ver la Patria”, agrega que “aquí se proponen puntos de vista positivos para, desde ellos, mejorar la Patria”.

 

El libro no está destinado a ninguna fuerza política en particular sino a todos los argentinos de bien que deseen contribuir al necesario resurgimiento de la Argentina.

 

“Poco, posible y permanente”: en esas tres “P” resumía el coordinador las características que debían revestir las contribuciones, cuyo tema era por otra parte de libre elección de cada autor. “No es una obra sistemática, sino el resultado de la confluencia de esfuerzos varios y distintos hacia un foco que los imanta: el mejoramiento del país en cuantos planos sea posible hacerlo”, aclara Barcia.

 

En su carta de convocatoria, el coordinador explicaba que la idea había surgido de un diálogo con su editor, Eugenio Gómez de Mier, movidos ambos por la honda inquietud que causa el espectáculo de nuestra decadencia.

 

Ese espectáculo, lo describía Barcia en pocos, dolorosos trazos, de esta manera: “La degradación del lenguaje, por varias vías, y la banalización de la palabra empeñada; el amortecimiento de los valores y la afirmación de un relativismo axiológico en todos los planos; la destrucción de las bases educativas en todos sus niveles y el adoctrinamiento ideológico escolar; la ausencia de diálogo abierto y franco, base de toda democracia y de la vida social en concordia; la falsa dicotomía amigo/enemigo; la cultura de la cancelación; la vulneración de la cultura del trabajo; la exaltación del facilismo frente al mérito por el esfuerzo y la sana competencia; la mediocridad como patrón de vida; el amortecimiento del proyecto y la exaltación de la improvisación ciega; la trivialización de nuestros símbolos patrios y el desapego de nuestra historia nacional; la cultura de la dádiva negadora del esfuerzo personal, y un largo etcétera”.

 

A partir de ese descarnado diagnóstico, invitaba a reunir propuestas en un libro destinado a futuros legisladores y gobernantes. “Algunas de ellas serán restauraciones, otras intensificaciones o atenuaciones y otras innovaciones en los diversos campos que cubran”, enumeraba. “Lo ideal sería que las propuestas que contenga esa obra puedan constituirse en bases de Políticas de Estado, que aseguren una permanencia y durabilidad en sus efectos”, agregaba, a modo de expresión de una esperanza.

 

Finalmente, en su estilo habitual, sugería sustituir el lema “No te metás”, por el entrerriano “Metete, hermano”.

 

Eugenio Gómez de Mier, por su parte, aclaraba que “esta convocatoria a los expertos no es promovida ni patrocinada por ningún partido político o coalición partidaria, ni tampoco por algún político promisorio o carismático”. Su expectativa y compromiso, decía, era “poner todas las aportaciones” a disposición “de la comunidad argentina en general” y en particular, de “todas las argentinas y argentinos que han sido honrados por el mandato popular para cuidar y promover los intereses genuinos de la comunidad argentina”.

 

También señala De Mier que a este debate nacional “se accede con el solo título de ser argentino solidario: basta con llevar emocionado entre sus manos abiertas en ofrecimiento a cualquier otro argentino los dones patrimoniales que ha logrado con su trabajo y dedicación a fin de que toda la comunidad argentina se vaya enriqueciendo y se vean fortalecidos los vínculos que nos dan identidad en un apretado abrazo sustentable con la amada Madre Patria”.

 

La Editorial Docencia, creada por Eugenio Gómez de Mier, es responsable también de la edición de la Colección «Memoria y Futuro», y de las obras completas de Juan Bautista Alberdi, José Hernández, Hipólito Yrigoyen, Leandro N. Alem, Juan Domingo Perón, Alfredo Palacios, Leopoldo Lugones y Manuel Gálvez, entre otros.

 

La tarea no termina en este libro. Como escribe Barcia, “más allá de la notable red de propuestas que ya han quedado formuladas (...), late y se manifiesta ostensible una idea emocional, un espíritu que se revierte sobre cada uno de nosotros para trascendernos y sentirnos proyectados como miembros vivos de un Pueblo en marcha, de una Comunidad Nacional que anhela y busca su realización mejor, elevándonos, finalmente, como ciudadanos piadosos y agradecidos de una Patria Madre que a todos nos hermana y nos cobija”.

 

[El libro está disponible por Mercado Libre y Amazon; o bien puede adquirirse en la sede de la Editorial Docencia, en Capital Federal: Agüero 2260 - 1er piso, of. 9 o 10 - tel 011-4805-8333]

jueves, 9 de febrero de 2023

MONTAGNIER

 


 Profecía y legado de un verdadero científico

 

Paolo Gunisano

 

Brújula cotidiana, 08-02-2023

 

Hace un año, el 8 de febrero de 2022, fallecía Luc Montagnier, uno de los más grandes virólogos del siglo XX. Dirigió el Centre national de la recherche scientifique y la Unidad de Oncología Viral del Instituto Pasteur de París, donde él y Françoise Barré descubrieron el virus VIH en 1983: este logro científico les valió a ambos el Premio Nobel de Medicina de 2008. Además, produjeron miles de publicaciones científicas.

 

A pesar de esta extraordinaria carrera, durante los dos últimos años el científico francés fue tratado duramente y a menudo vulgarizado por expresar dudas científicas sobre la gestión política de la pandemia. Fue tratado por los principales medios de comunicación como un pobre viejo que propuso teorías conspirativas. En realidad, el profesor estudió detenidamente desde el principio de la crisis de la pandemia Covid-19 diversos aspectos de la misma, como los posibles efectos secundarios de las vacunas, el predominio de los aspectos económicos y de marketing sobre los sanitarios, y la disponibilidad de tratamientos alternativos más eficaces y baratos.

 

Los medios de comunicación le habían colocado la etiqueta de “no vax”, una etiqueta cuando menos ridícula porque durante décadas se había dedicado a la investigación de una vacuna contra el sida. Quizás precisamente porque llevaba mucho tiempo realizando este tipo de investigaciones, había empezado a sospechar de la facilidad con la que se habían producido estas vacunas genéticas en el arco de 5-6 meses. Lo curioso es que, durante décadas, ni Montagnier ni ningún otro científico de talento habían logrado producir una vacuna contra lo que se había dado en llamar “la peste del siglo XX”. Algo que no es de extrañar, ya que una vacuna para una enfermedad determinada no siempre tiene éxito: otros ejemplos de fracasos son la hepatitis C o la tuberculosis.

 

A la luz de las pruebas científicas, Montagnier cuestionó la forma en que se había llegado a estas vacunas y también impugnó el carácter obligatorio del tratamiento, basándose en la falta declarada de estudios experimentales que pudieran garantizar su eficacia y seguridad.

 

También fue uno de los primeros en señalar que no se trataba de verdaderas vacunas, sino de “complicados montajes de biología molecular que incluso pueden llegar a ser peligrosos además de ineficaces”.

 

Este escepticismo suyo hacia la narrativa oficial sobre las vacunas, consideradas como la única solución al problema de la pandemia, procedía de su condición de auténtico científico. También lo aplicó a sus propios descubrimientos: siempre estuvo dispuesto a cuestionarlos, cuando habría sido mucho más fácil y gratificante subirse a la ola de la industria farmacéutica y las grandes autoridades gubernamentales que querían atribuirse el mérito de resolver el problema del sida vendiendo fármacos específicos para el VIH.

 

Montagnier siguió estudiando durante años esta enfermedad, que nunca se ha resuelto definitivamente. Y es significativo que muchos recelos sobre el Covid fueran expresados casualmente por los mismos científicos que antes se habían dedicado al sida: Montagnier, Robert Gallo y Angus Dalgleish. En su vida y obra, el virólogo francés parece haber seguido un método de investigación que hizo famoso un célebre colega suyo de principios del siglo pasado, también Premio Nobel, Alexis Carrell, quien había afirmado que “mucho razonamiento y poca observación conducen al error; mucha observación y poco razonamiento conducen a la verdad”.

 

La verdad fue la preocupación de toda su vida, y por eso cuestionó sus descubrimientos diciendo “se trata de un descubrimiento muy importante, pero asegurémonos de desentrañar todos sus aspectos, sin ceder a grandes afirmaciones y simplificaciones”. Precisamente porque siguió ejerciendo su escepticismo, por integridad personal, se convirtió en motivo de vergüenza para quienes se lucraron con los beneficios y la fama de sus descubrimientos

 

Pocos días antes de su muerte celebró una reunión pública en Italia e hizo un llamamiento a sus colegas médicos para que cumplieran plenamente con su deber: informarse e investigar, y descubrir que ya existían fármacos activos capaces de curar al enfermo de Covid si se utilizaban al principio de la infección. Habló de “métodos alternativos para curar esta infección que son menos arriesgados y también menos costosos para el sistema sanitario, y que nos permitirían deshacernos de este virus”.

 

Al científico francés no sólo le preocupaba el virus, sino también y sobre todo las estrategias que se habían adoptado internacionalmente para hacerle frente, estrategias que eran –según Montagnier- totalmente inadecuadas. Intentó explicar que no era la vacuna lo que podía detener la epidemia, sino una combinación de tratamientos. También habló de la aparición de datos que documentan efectos secundarios vasculares y neurológicos muy importantes. Pocos días después fallecía el anciano científico, dejando tras de sí un testimonio que un año después no puede sino parecer profético, y dejando un gran legado intelectual que debe ser recogido y desarrollado.

LO HABÍAMOS ANUNCIADO

 

Francisco Echarren: “Si nos va bien en la Agencia, el cannabis de uso adulto legal será una realidad”

 

Fernando Soriano

 

Infobae, 9 de Febrero de 2023

 

Francisco Echarren vio por primera vez un cigarrillo de marihuana a los 15 entre los dedos de algunos de sus compañeros de la Escuela Normal 2 de La Plata. Tres años después, recién, aspiró el humo de un porro por primera y única vez, una noche de diversión con sus compañeros de las inferiores de Gimnasia y Esgrima. Eran los ‘90 y, en el contexto de un enorme desconocimiento, la flor de la planta de cannabis estaba vista socialmente como un pasaporte al infierno.

 

“Me dio tanta culpa que nunca más”, sonríe ahora que el tiempo pasó, muchos prejuicios cayeron por su propio peso y él, como todo el mundo, tiene amigos y familiares que cultivan la planta milenaria o consumen sus aceites medicinales. Echarren tiene 43 años y una vida intensa que lo llevó de la venta ambulante al fútbol de tercera división en Europa, de la Facultad de Derecho a la militancia política, desde donde se convirtió, a los 30, en el intendente más joven de la historia de su ciudad, la bonaerense Castelli, y ya transcurre su tercer mandato.

 

Carrera vertiginosa, peronista de Néstor y Cristina y muy cercano a Sergio Massa, Echarren cree en la política como herramienta de transformación social desde que se enteró, de niño, que su casa era una vivienda social construida por el Estado y veía a su mamá salir en bici todas las tardes para militar en una Unidad Básica y ayudar a los vecinos.

 

Aquel adolescente culposo probablemente haya imaginado muchas cosas para su vida adulta pero difícil creer que sospechara que dos décadas y media más tarde se convertiría en el primer presidente de la historia de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME).

 

“Fumé una sola vez, una seca a los 18 años y me sentí tan culpable que nunca más probé nada. De verdad. Nunca jamás consumí nada de nada. Creo que el deporte me formateó de esa manera y tenía en la cabeza las boludeces que se decían, que es la puerta de entrada a otras drogas, que no lo iba a poder manejar”, comenta en su flamante despacho de ARICCAME en el séptimo piso del Ministerio de Economía, con una vista for export al Bajo de Buenos Aires, Puerto Madero, el río y más allá.

 

- Pasó el tiempo de aquella aventura culposa y el cannabis tomó otro lugar en la sociedad. ¿Cómo llegó a usted esta reconsideración de la planta?

 

- La historia mía con el cannabis tiene que ver con la historia mía en la política. Empecé a prestar atención porque los viejitos de Castelli no podían acceder al aceite y me decían que les mejoraba la calidad de vida. Y empecé a comprarles a título personal por Mercado Libre. Después, gracias al secretario de Salud, Mariano Aquino, que se especializa en cuidados paliativos, me metí más a fondo, él me empezó a hablar sobre el tema y lo empecé a ver desde lo económico como una oportunidad para nuestra ciudad.

 

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En 2019, Echarren creó en Castelli un departamento de investigación del cannabis dentro del hospital local y adhirió a la ley de uso medicinal que, hasta 2020, sólo permitía la investigación y el desarrollo pero no posibilitaba el acceso a la sustancia para los usuarios.

 

“Mi primera sorpresa con esto fue ahí. En Castelli teníamos una oposición muy derechizada y así todo aprobaron la ordenanza para crear la primera empresa mixta de cannabis de la Provincia de Buenos Aires, pero nos encontramos con que Personas Jurídicas del gobierno provincial, cuando vio el objeto cannábico, nos puso 80 observaciones y no las pudimos cumplimentar nunca. Eso frenó el proyecto”.

 

A poco de asumir Sergio Massa al frente del Ministerio de Economía, el ex titular de la Cámara de Diputados lo llamó y le propuso ponerse al frente de la Agencia, creada por la ley que había sido votada en mayo de 2021 pero pendiente del decreto reglamentario que la constituyera. El fin de la ARICCAME es, entre otros, justamente que se terminen esos obstáculos burocráticos y se ponga en marcha una industria que promete generar dinero y fuentes de trabajo.

 

- ¿Qué es para usted lo más importante que tiene por delante la Agencia?

 

- Que el Estado garantice el acceso barato para mejorar la calidad de vida de la gente. Es uno de los tantos desafíos del Estado en esta industria. El sistema de salud público es central para el desarrollo del cannabis y para que no sólo esté pensado como una industria. La idea del ministro Massa para que la regulación sea positiva es que el Estado esté para incentivar, para impulsar, acompañar y no para trabar. En ese sentido también surge lo de la ventanilla única.

 

- La legalización de la industria del cannabis pone a Argentina a competir en un sector que promete un crecimiento exponencial en poco tiempo. ¿Qué ventajas le ve al país respecto de otras naciones productoras?

 

- Tiene muchas ventajas comparativas. Productivas, la geografía y la potencialidad en cuanto al cultivo como país productor agrícola. Social, porque tenemos un mercado interno muy fuerte que nos diferencia a favor de países de la región. Y económicas en cuanto a los costos productivos para inversiones locales y extranjeras. Es un desafío y una gran oportunidad.

 

- ¿Se les va a dar lugar a las cooperativas y pequeños productores como indica la ley?

 

- Hay un modelo interesante que es el marroquí. El cannabis es un dinamizador de economías regionales y estoy convencido de que hay que ensanchar la base de la pirámide para incluir a este sector. Venimos a potenciar oportunidades. El Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) está observando la constitución de cooperativas con objeto cannábico.

 

- Los pequeños productores y cultivadores que salieron de la clandestinidad están preocupados porque temen que los grandes capitales los desplacen.

 

- Sergio Massa me pidió que esto dinamice las economías regionales y eso difícilmente se logre concentrando. Toda industria que no es regulada tiende a concentrarse. Esta Agencia tiene que encontrar equilibrios. Es positivo que venga inversión extranjera y se desarrollen y se generen puestos de trabajo. Es bueno que se desarrollen economías regionales. Y es bueno que el Estado piense en una industria donde garantice productos de calidad a un precio accesible en el mercado interno. Ese es el gran equilibrio que tenemos que encontrar.

 

- ¿Cómo cree que se logra?

 

- Y para eso hay que idear un proceso burocrático ágil, que no sea una traba para nadie. Hay que generar alivios fiscales e incentivos con créditos blandos. Todo eso está en la cabeza del ministros Massa y en los próximos meses él irá anunciando. Es una gran oportunidad para Argentina. Se está discutiendo el rol del cannabis en el código alimentario, en la industria farmacológica y medicinal, en la de la cosmética, tenemos experiencias de otros países que han sabido ser inteligentes para no amputar ninguna vertical del negocio. El cannabis no es sólo una industria, este proceso tuvo una participación popular muy fuerte.

 

- Aplica la célebre frase de Evita “donde hay una necesidad nace un derecho”.

 

- Es que el cannabis es justicia social. Argentina va a ser líder pronto en la región. A nivel global la industria del cannabis ya supera la del vino así que imagínese el desarrollo privado que esto va a tener.

 

- La ley votada el año pasado incluye a las provincias en la toma de decisiones. ¿Esto se va a respetar?

 

- El miércoles pasado ya mandé una nota a todos los gobernadores invitando a que designen representantes para el Consejo Federal, que se va a reunir pronto con Massa. Ese será el corazón de la agencia porque le va a dar capilaridad. Vamos rápido para constituirlo.

 

- ¿También habrá un Consejo Consultivo donde se integren no sólo organismos del Estado sino actores del mundo cannábico?

 

- Sí, es muy importante porque será un espacio de escucha hacia el sector. Pretendemos nutrirnos de eso. La Agencia viene a reconocer y ordenar una realidad existente y entendemos que hay productores, empresarios y dirigentes que hace muchos años transitan el camino del cannabis medicinal y el cáñamo industrial y queremos que sean parte de la planificación y de la toma de decisiones.

 

-Muchos capitales argentinos se fueron a invertir en la industria del cannabis a países de la región, especialmente Uruguay y Colombia. ¿Está en los planes repatriarlos?

 

- La mayoría se quiere venir. Hay una demanda enorme de empresarios que en su momento se fueron a Uruguay pero no encontraron el modelo de negocios rentable allá y hoy, no sólo porque no les fue como creían sino por las ventajas comparativas del mercado interno argentino, quieren venir a invertir al país. Va a haber un éxodo de inversiones.

 

-En Uruguay uno de los grandes problemas es que los que producen sólo CBD (cannabidiol) no encontraron demasiado interés en el mercado internacional, que les demanda mucho más la molécula de THC (tetrahidrocannabinol) y la paga diez veces mejor. ¿Qué piensa usted del THC?

 

-Uruguay no pensó el cannabis para su mercado interno sino como una commodity hacia afuera. Esa es la gran diferencia. Nosotros tenemos un mercado interno muy demandante. Sobre el TCH es una gran discusión el límite permitido y la vamos a dar en los próximos meses con la reglamentación de la ley.

 

- El THC es importante para algunas patologías, no sólo para el uso adulto. ¿Se va a tener en cuenta eso a la hora de reglamentar la ley?

 

- Sí. La Agencia no puede empezar retrocediendo. Otros países fueron muy conservadores con el límite de THC y después eso les generó un problema no sólo industrial sino sanitario. Te limita la producción porque el THC es necesario para que la sustancia cause el efecto deseado y te condiciona en lo que producís para exportar. No estoy cerrado a ninguna discusión ni me interesa imponer nada pero la Agencia no puede empezar retrocediendo.

 

-No tiene entonces un prejuicio negativo con el THC.

 

- No, para nada.

 

- ¿Tiene una estimación sobre lo que puede aportar a la economía este nuevo sector?

 

- Diez mil millones de dólares en diez años, siendo conservadores, por exportación. En fuentes de trabajo estimamos sumar 5.000 nuevos puestos en el primer año, la mayoría jóvenes. Es un boom esto, Fernando.

 

- ¿Qué modelos o procesos productivos en la industria del cannabis en el mundo le han llamado la atención?

 

- California. Los tipos entienden. Y tienen un Estado que deja hacer. Necesitamos que la industria funcione y recaude. Y California multiplica todos los años el presupuesto de tasas que cobra. Cada feria que hacen duplica el negocio.

 

- Ellos tienen legalizado el uso adulto.

 

- Está bien, vamos hacia eso. Si Argentina es una sociedad progresista, no es gorila. Hemos sido ejemplo mundial desde el divorcio, el aborto o el voto femenino. ¿Por qué no lo vamos a hacer con el cannabis recreativo?

 

- ¿Podemos pensar entonces que Argentina se encamina a regular también el uso adulto?

 

- Creo que en la medida que el Estado pueda regular, ordenar y pueda incentivar la industria del cannabis medicinal y cáñamo industrial se abre el camino para dar la discusión del uso adulto. Pero no es hoy el momento. El Estado tiene que demostrar capacidad e inteligencia. Una vez que lo demuestre el debate llega solo y estará casi resuelto, más allá de las posturas pasionales desde algunos lados. Está pasando en el mundo, no es que vamos a ser los primeros.

 

- Hablando en términos económicos, no ya de derecho individual, el mercado de consumidores para uso adulto es mucho mayor al del uso medicinal.

 

- No son cifras oficiales pero tengo un paper de afuera que estima que en Argentina hay 6.000.000 de personas que usan cannabis de forma adulta.

 

- ¿Llegará el momento de debatir la regulación del uso adulto entonces?

 

- Cuando la Agencia empiece a desplegarse y empecemos a discutir las leyes punitivas, que ahora quedan desfasadas, seguramente el Estado empezará a recibir escritos de abogados para la extinción penal de la ley de drogas. Ya hay abogados penalistas que quieren saber la hoja de ruta de la Agencia porque todavía, simultáneamente, existe una ley que mete en cana a los pibes por fumarse un porro. El debate de consumo adulto llegará inexorablemente y habrá que darlo, por sí o por no. El ministro de Economía nos instruyó a poner de pie una nueva industria que producirá un impacto enorme también en lo social. Una vez que haya avanzado en ese camino llegaremos a la otra discusión. Es la próxima estación. Ahora, no es lo mismo llegar con un Estado que no pudo demostrar su eficiencia a uno que fue ágil y le mejoró la calidad de vida a la gente. Si nos va bien, el cannabis de uso adulto será una realidad y si nos va mal será difícil.