domingo, 19 de febrero de 2023

¿BASTA LA AUTOPERCEPCIÓN

 

 para el reconocimiento de la identidad?


¿Es suficiente lo que yo diga o imagine sobre mis antepasados?

 

Andrea Greco

 

Infobae, 19 de Febrero de 2023

 

Con la emergencia del conflicto por el reconocimiento de comunidades mapuches en el sur de Mendoza se ha despertado una gran polémica. Hemos escuchado y leído, en estos días, voces que desacreditan la importancia de los datos de la historia, de los documentos para dilucidar el problema. En cambio, proclaman que la sola autopercepción de alguien como mapuche basta para que se le puedan reconocer los derechos reservados por la Ley 26.160 a los pueblos originarios. Como ha escrito una historiadora, algunos hablan de “los procesos de constitución de la identidad y cultura mapuche que tienen como base registros, prácticas y lenguajes no inscriptos en la memoria o narrativa estatal” (Los Andes, 12/02/2023). Habría que buscar entonces esa base en la memoria colectiva.

 

También, es posible leer entre líneas, que una gran operación política hay detrás de esa supuesta “autopercepción”, ya que los puesteros han sido “visitados” previamente por técnicos del INAI que les han explicado las ventajas que se derivarían de su pertenencia a comunidades creadas a los fines de la Ley. Es el caso de Eliseo Parada (cuya vida y trabajo puede conocerse en los vídeos documentales El Arreo o el programa de Malnati 10 días como un trashumante, el duro trabajo del arriero, ambos en Youtube). Eliseo ha dicho: “Estar como comunidad, a veces es una necesidad de la gente que cree que estando en una organización va a tener el terreno, pero en realidad no es tan así porque si se le entrega la tierra a la comunidad, se recibe la tenencia, pero si uno deja de ser de la comunidad deja de pertenecer a esos derechos del terreno. Por eso no me formé en comunidad porque cuando vino una persona del INAI, a una reunión en mi casa, entendí cómo era el reglamento interno y no me agrupé” (Mendoza today, 07/02/2323). Con agudeza el criancero malargüino advierte: “A las organizaciones siempre hay alguien que las maneja, y cuando los productores han estado en las organizaciones lamentablemente nos hemos terminado yendo porque no conocemos a fondo cómo se manejan. Cuando el productor se da cuenta que es no como creía se retira y la tierra termina quedando en manos del Estado o en manos otra persona no hizo el sacrificio que hizo el puestero”.

 

Ante todo esto, cabe preguntarse: ¿basta la autopercepción para el reconocimiento de la identidad? ¿Es suficiente lo que yo diga o imagine sobre mis antepasados?¿Es eso realmente “autopercepción” o hay manipulación de las personas? ¿Es eso la memoria colectiva de la cual se nutren estas decisiones políticas?

 

Es que por detrás de este turbio entramado se deja ver la discusión entre lo que se ha dado en llamar memoria como algo enfrentado a la historia. Beatriz Bragoni sostiene: “La polémica bien puede ubicarse en las coordenadas que arbitran las complejas relaciones entre memoria(s) e historia”.

 

Parecería que la memoria(s) se trata de eso, algo vivo, más cercano, mientras la historia, algo serio y más distante.

 

Sin embargo, se convierte en un planteo a-histórico y un uso de la “memoria colectiva” para “manejar” el pasado eligiendo y desechando a gusto. La concepción clásica de memoria la entiende como reservorio vivo en las conciencias de los miembros de una comunidad histórica, de personajes y acciones importantes para la vida comunitaria. La Historia, disciplina científica, se vale de la memoria de los testigos para reconstruir el pasado. El problema surge cuando el historiador deja la averiguación (o el acercamiento) de la verdad del pasado con una intencionalidad presentista de transformación política.

 

Como el conocimiento histórico es indirecto –puesto que el objeto de su estudio ya no está– hay que trabajar con testimonios o rastros dejados por el hombre. Es decir, la historiografía utilizó el concepto teórico de testimonio. La noción de memoria no estuvo en el repertorio de las palabras utilizadas por la historiografía “científica”, pero la abarcaba. Su uso es un aporte que llega de otras ciencias humanas (sociología, antropología, etnografía) y penetra en la historiografía en el siglo XX.

 

Más tarde apareció la idea de “memoria colectiva” que, aceptada y empleada muchas veces de manera bastante acrítica, ha recibido en la actualidad precisiones indispensables como la de José F. Colmeiro: “La memoria colectiva ha de ser entendida no de manera literal, ya que no existe materialmente esa memoria colectiva en parte alguna, sino como una entidad simbólica representativa de una comunidad. /…/ Solo en el nivel simbólico se puede hablar de memoria colectiva, como el conjunto de tradiciones, creencias, rituales y mitos que poseen los miembros de un determinado grupo social y que determinan su adscripción al mismo”.

 

Desde los ‘80 el sobredimensionamiento del concepto ha llevado a buscar mayores precisiones y puesta de límites. Uno de sus divulgadores fue el historiador francés Pierre Nora, en la obra colectiva: Les lieux de mémoire. Por su parte, Paul Ricoeur ha desarrollado precisiones acerca de memoria e historia. En La memoria, la historia, el olvido considera que la adecuación del recuerdo con lo acontecido no es un atributo definitorio de la memoria. La memoria nos asegura que algo aconteció, lo que no puede garantizarnos es la adecuación entre la impresión que produce en el sujeto y el suceso pasado (y esto es clave), especialmente teniendo en cuenta la presencia de la imaginación tanto para memorizar como para rememorar. El método histórico justamente busca contrastar críticamente las representaciones del acontecimiento con los restos que quedan de él.

 

El mismo Pierre Nora luego de largar al ruedo la idea de memoria advirtió su sobredimensionamiento. En la entrevista publicada por La Nación en 2006 explica:

 

“Memoria e historia funcionan en dos registros radicalmente diferentes, aun cuando es evidente que ambas tienen relaciones estrechas y que la historia se apoya, nace, de la memoria. La memoria es el recuerdo de un pasado vivido o imaginado. Por esa razón, la memoria siempre es portada por grupos de seres vivos que experimentaron los hechos o creen haberlo hecho. La memoria, por naturaleza, es afectiva, emotiva, abierta a todas las transformaciones, inconsciente de sus sucesivas transformaciones, vulnerable a toda manipulación, susceptible de permanecer latente durante largos períodos y de bruscos despertares. La memoria es siempre un fenómeno colectivo, aunque sea psicológicamente vivida como individual. Por el contrario, la historia es una construcción siempre problemática e incompleta de aquello que ha dejado de existir, pero que dejó rastros. A partir de esos rastros, controlados, entrecruzados, comparados, el historiador trata de reconstituir lo que pudo pasar y, sobre todo, integrar esos hechos en un conjunto explicativo… La historia permanece; la memoria va demasiado rápido. La historia reúne; la memoria divide”. La expansión de la memoria puede ser opresora de la historia; de allí que también Nora insista en el papel diferencial entre memoria e historia, y la función explicativa y conciliadora de esta última. También Todorov en Los abusos de la memoria habla de la injerencia de las ideologías en su uso y abuso.

 

En este marco de pragmatismo, en la Argentina, los historiadores liberales emplearon a la historia como operación ideológica para consolidar una identidad liberal para el país. Por esa vía, negaron algunos aspectos de nuestra raíz, ensalzaron unos, tergiversaron otros. Algo similar puede sucedernos en la actualidad si por intereses políticos, económicos o del tipo que sean, “creamos” una memoria para justificar nuestras decisiones.

 

Con la excusa de la memoria colectiva, se puede falsear parte de la historia con objetivos políticos del presente. Así se produce una nueva operación ideológica para construir una nueva sociedad a gusto de sus actuales “constructores”.

jueves, 16 de febrero de 2023

DEFENSA DEL NACIONALISMO

 


Mario Meneghini


Recientemente, el conocido intelectual Alberto Benegas Linch (h), referente del liberalismo, publicó un artículo titulado “El nacionalismo es tóxico” (1), considerando que dicha tendencia política, es “una peste que abarca no pocos lugares de nuestro mundo que consiste en la manía patriotera de considerar lo propio como un valor y lo foráneo como un desvalor”. Leyendo su contenido, se advierte una buena crítica a los regímenes totalitarios del siglo XX, entre los que señala un estrecho parentesco. Trataremos de efectuar un breve análisis del tema.


Según la Real Academia de la Lengua, nacionalismo es el sentimiento de pertenencia a una nación y de identificación con su realidad y con su historia. Para Ricardo Rojas el nacionalismo es la «conciencia... del yo colectivo» de una nación». Por lo tanto, el nacionalismo propiamente dicho, es equiparable al patriotismo, como sentimiento de orgullo y conformidad con la comunidad a la que se pertenece. Sabemos por la sociología, que una nación resulta del desarrollo en el tiempo de una población en un territorio determinado, donde se consolida una cultura, habitualmente una misma lengua, costumbres y tradiciones acendradas y otras características que diferencian a dicha comunidad de otras en el mundo. Confundir el sentido de pertenencia y la defensa de las tradiciones, en la vida social y política, con las ideologías totalitarias y racistas, es un grueso error.


Curiosamente, el autor no menciona en ningún momento al nacionalismo argentino, que se caracteriza por su orientación católica. Basta recurrir a Wikipedia, para enterarse que: El nacionalismo católico es una doctrina y un movimiento político nacionalista y católico​ fundado en la filosofía tomista, la doctrina social de la Iglesia y el catolicismo social. Sus principales referentes, en la Argentina, fueron los sacerdotes católicos Julio Meinvielle y Leonardo Castellani, el historiador Julio Irazusta, y los filósofos Jordán Bruno Genta y Carlos Alberto Sacheri; éste último autor –asesinado por la subversión- en su libro más conocido, “El orden natural”, detalla las críticas que le merecen las ideologías totalitarias: comunismo, nacismo y fascismo. Precisamente, por la adhesión del nacionalismo argentino a la Doctrina Social de la Iglesia, de la que integran las encíclicas condenatorias de las tres ideologías citadas:


Divini redemtoris (comunismo), Mit brennender Sorge (nacismo), Non abbiamo bisogno (fascismo). Es claro que también la Iglesia condenó al liberalismo, en la encíclica Libertas, en este caso por estar fundado en una exaltación del individualismo y el naturalismo. “Los que profesan este ateísmo afirman que la esencia de la libertad consiste en que el hombre es el fin de sí mismo, el único artífice y creador de su propia historia” (Gaudium et Spes, n. 20).


Sobre el racismo, rechazado con razón por el autor, baste recordar la contundente definición del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia: “es moralmente inaceptable cualquier teoría o comportamiento inspirados en el racismo y en la discriminación racial” (p. 433).


Por cierto, que nadie está obligado a compartir las ideas del movimiento nacionalista, pero nos parece equivocado e injusto asignarle los problemas actuales en el país. En realidad, nuestra preocupación en esta hora dramática de la historia, radica, precisamente, en el insuficiente patriotismo activo en la Argentina. Hemos mencionado en otro trabajo, que el debilitamiento del Estado como órgano de conducción de la sociedad, se debe, entre otros motivos, a la anomia vigente en la comunidad, que impide la concordia social que caracteriza a una nación en plenitud. Como acaba de señalar Abel Posse, en el primer capítulo de una obra colectiva que apunta a colaborar con los dirigentes que se postulen en las próximas elecciones (2): “Pero lo más grave es nuestra comunidad desorganizada y más bien en disolución. Argentina hoy es una sociedad sin sentido, a la deriva.” “Somos por ahora una potencia intermedia con vocación de inviabilidad de autoaniquilación anárquica”.


En coincidencia con el brillante escritor y diplomático, consideramos necesario y urgente la participación efectiva en la vida pública de los ciudadanos que todavía sienten el fervor patriótico. Si, como afirma Aristóteles, es imposible que esté bien ordenada una ciudad que no esté gobernada por los mejores sino por los malos, resulta imprescindible que procuremos seleccionar a los más aptos y honestos para el desempeño de las funciones públicas.


(Publicado en el Informador Público, 16-2-23)

 

(1) La Prensa, 11-2-2023.

(2) El resurgir de la Argentina; ed. Docencia, Pedro Luis Barcia (coordinador), 2023.

miércoles, 15 de febrero de 2023

PREOCUPANTE DESGUACE

 

 de un instituto del estratégico sector nuclear

           

Carlos Andrés Ortiz

 

Informador Público, Feb 14 de 2023

 

Trascendió, de muy buena fuente, que el Instituto de Energía y Desarrollo Sustentable (IEDS), creado en 2002 como parte integrante de la Comisión Nacional de Energía Atómica, no existirá en la nueva estructuración institucional , y sus integrantes pasarán a formar parte de tres sectores diferentes, con lo cual es de prever que se perderán dos décadas de valiosa trayectoria de investigación y de divulgación, esta última actividad desarrollada por medio de la didáctica publicación llamada Hojitas, con la cual se difundieron distintos tópicos de la compleja y no muy conocida actividad del Sector Nuclear.

 

El IEDS es dirigido por el reconocido profesional y científico nuclear Dr. Daniel Miguel Pasquevich; y en la nueva estructura institucional, las actividades de difusión pasarán a ser de responsabilidad institucional del área de Comunicaciones, la cual puede tener un eje de acción con prioridades diferentes a las de difusión masiva de complejos temas científicos y técnicos nucleares, a lo cual se agrega el preocupante desguace del equipo de trabajo del IEDS.

 

La desaparición del IEDS aparece en línea con el abrupto freno al Plan Nuclear, perpetrado en el precedente período presidencial de fuerte sesgo neoliberal, y por ende contrario al desarrollo científico e industrial nacional, con medidas muy negativas como la paralización de la comenzada Central Nuclear Atucha 3, que involucró echar a muchos valiosos operarios altamente calificados; la ralentización del Proyecto CAREM de una avanzada Central Nuclear Modular; y el cierre con expulsión de valioso personal altamente calificado de la Planta Industrial de Agua Pesada, insumo imprescindible para nuestras tres centrales nucleares en funcionamiento.

 

En el actual período gubernativo nacional, pese a contar con el respaldo tecnológico y financiación blanda para recomenzar la postergada Central Nuclear Atucha 3, ahora planificada con uranio enriquecido, no se tomó la decisión altamente estratégica de avanzar en el tema, contra lo cual hubo difundidas fuertes presiones de EEUU para paralizar la iniciativa, y tampoco se avanzó en forma decidida a volver a poner en pleno funcionamiento la Planta Industrial de Agua Pesada.

 

En ese contexto de paralización o ralentización acentuada del Sector Nuclear (orgullo de la ciencia argentina), la desaparición del IEDS parece fungir en los hechos como una medida que resentirá el desarrollo nuclear argentino, sector del cual uno de sus aspectos a mejorar es su pobre inserción comunicacional masiva, por lo que los muy relevantes logros son muy poco o nada conocidos por el ciudadano medio de nuestro país, y por la mayoría de los comunicadores sociales.

 

Es bien sabido que la brutal deuda externa, asumida por el macrismo transgrediendo todas las normativas y sin ningún efecto positivo para la economía nacional, es un fuerte condicionamiento que entorpece o impide acciones estratégicas muy importantes para el desarrollo nacional.

 

Pero esos fuertes condicionamientos pueden y deben ser superados, para priorizar los genuinos Intereses Nacionales, y para lo cual podemos contar con valiosos apoyos externos.

 

¡Frenar el Plan Nuclear es un deleznable acto de Traición a la Patria!

lunes, 13 de febrero de 2023

¿POR QUÉ MIENTE GRABOIS?


 

Carlos Ruckauf

 

Infobae, 13 de Febrero de 2023

 

 

“La izquierda llevó al poder a Pedro Castillo con Dina Boluarte como vicepresidente, caído aquel asume la segunda siguiendo la Constitución. ¿Quién está detrás de las protestas? El mismo Partido“ - Ronald Cárdenas, profesor de la Universidad de Lima.

 

El dirigente kirchnerista y consultor del Papa Francisco, Juan Grabois, es una persona muy informada, pese a lo cual ha desgranado aseveraciones basadas en falsedades. Pero con gran coherencia discursiva.

 

La defensa del peligroso Jones Huala y su “misión en Perú” parten de la base de negar una realidad muy evidente: hay una izquierda golpista en América Latina que apuesta a tomar el poder en lugares donde hay petróleo, gas y litio.

 

Los mecanismos son parecidos en todos los países: destrucción de los gobiernos existentes, con grandes movilizaciones fundadas en reclamos reales, entronización de gobiernos propios ,por el voto popular y ulteriores maniobras para evitar la democracia y la alternancia política con la trillada excusa de que es… “para evitar la vuelta de la derecha manejada por el imperialismo y FMI”.

 

Así cayeron Nicaragua y Venezuela, hoy feroces dictaduras violadoras de los derechos humanos, y otros países latinoamericanos tienen gobiernos marxistas.

 

La Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) y su líder Jones Huala son una estructura con comportamientos mafiosos que utiliza la cobertura de los “pueblos originarios”.

 

Vale recordar que los mapuches no están reconocidos como ”pueblo originario” de nuestro territorio.

 

Pese a ello, el actual gobierno (para el que milita Grabois) le ha regalado a autopercibidos mapuches gran cantidad de hectáreas (con petróleo) en violacion de la Constitucion Nacional y en detrimento de la Provincia de Mendoza.

 

Sobre la ”represión de la derecha en Perú” valen algunas reflexiones imprescindibles.

 

El líder de la ultraizquierda peruana es Vladimir Cerron, dos veces Gobernador de Junín, no podía ser candidato por sus condenas penales. Por lo tanto, eligió para la elección presidencial de 2021, a dos títeres: Pedro Castillo y Dina Boluarte, por el Partido Perú Libre del que conservó la conducción.

 

Ellos ganaron (en segunda vuelta) la conducción del Estado.

 

Castillo, investigado por corrupción, intentó cerrar el Congreso y este, con el apoyo de los diputados de Perú Libre, declaró la “vacancia” y encumbró a Boluarte. Es decir que la presidenta constitucional es la izquierdista Dina Boluarte.

 

El Primer Ministro del actual Gobierno, acusado por Grabois de violaciones de los DDHH, es Alberto Otalora, ex ministro de Defensa de Ollanta Humala y muy cercano (en aquellas épocas) a Hugo Chavez. De modo que, de “derecha”, nada.

 

Lo que hay en Perú es un intento golpista con “cobertura de masas”, inspirado por Evo Morales, instigador externo, y Vladimir Cerron, el “titiritero” peruano. Es decir, los dirigentes bien guardados y los manifestantes al matadero.

 

Los argentinos debemos comprender que lo que ocurre en los vecinos se puede replicar aquí.

 

Quien asuma el gobierno el 10 de diciembre de este año, no solo recibirá una bomba de tiempo económica, se enfrentará también con intentos de enerdecer los conflictos sociales.

 

Es una historia que ya vivimos y no queremos volver a vivir.

AGENDA 2030

 


Los obispos alertan del riesgo de colonización ideológica de algunos puntos

 

(SERVIMEDIA) 5-2-23

 

El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), César García Magán, alertó del riesgo de colonización ideológica que puede suponer parte de la Agenda 2030, en línea con la denuncia que ha realizado recientemente el nuncio del Papa en España.

 

“La Agenda 2030 es muy amplia y plural, y algunas iniciativas de las que el Papa ha hablado, como el Pacto Global educativo, son asumibles, como también todo lo que implica la dimensión de cuidado de la naturaleza en la que Francisco es pionero y ha abierto un capítulo nuevo dentro de la Doctrina Social de la Iglesia. Pero, por otra parte, hay ese peligro del fenómeno de la globalización, un fenómeno ambivalente porque tiene cosas positivas. Estamos ciertamente en la aldea global y una de las características de esa aldea global y uno de los elementos es la globalización de la información”, dijo García Magán en una entrevista en Servimedia.

 

El portavoz de la CEE prosiguió indicando, a partir de su bagaje ‘diplomático’ en nunciaturas en países en vías de desarrollo, que se “experimenta la presión que reciben esos países menos desarrollados, no solamente por parte de otros países, sino de multinacionales, de intereses comerciales, pues quieren interactuar en políticas sociales de ese país e imponer modelos culturales de familia, etcétera, que poco tienen que ver con esa identidad. Hoy somos especialmente sensibles a la ecología y a preservar las especies que están en peligro de desaparecer, pues el Papa precisamente en su encíclica ‘Laudato si’ habla de la ‘ecología humana integral’. También hay que proteger al ser humano y a los grupos humanos que aunque sean minoritarios, sea por razones de religión, de ideología, de lo que fuera, merecen no ser arrollados por ese peligro de nuevo colonialismo que, a veces, puede implicar el globalismo”.

 

El nuncio del Papa en España, Bernardito Auza, indicó días antes en la Universitat Abat Oliba CEU de Barcelona que la Agenda 2030 es una iniciativa "cargada de buenas intenciones", pero que también tiene riesgo de "colonización ideológica".

 

La Santa Sede “sigue creyendo” que se debe impulsar una agenda global como respuesta a los problemas más acuciantes de la humanidad, pero eso no significa que acepte los 17 objetivos y 169 metas planteados o las interpretaciones de los Estados o las agencias internacionales.

 

Según Auza, la opción de la Santa Sede habría sido una agenda con “menos objetivos, los más fundamentales, para no perder energía ni financiación en propósitos que, a veces, no son realistas”.

 

Pero la principal advertencia fue sobre el hecho de que “se establece un nexo directo entre la aprobación de ayudas y la adopción de ideologías” y se da una “imposición de modelos de vida” y de “pensamiento”, especialmente en el África Subsahariana. La Santa Sede también tiene divergencias sobre cuestiones de género y el aborto. “Jamás ningún documento de la ONU ha mencionado el aborto como derecho. Esto es cosa de la interpretación propia de algunos países y, desgraciadamente, de algunas agencias de la propia ONU”.

 

En este contexto, García Magán reclamó que, a nivel doméstico, se garantice en España el derecho fundamental de libertad de los padres para llevar a sus hijos “al colegio que consideren”, pues “los hijos no son del Estado”.

 

El portavoz de la CEE destacó la larga trayectoria de la Iglesia en el fomento del conocimiento, las universidades, el cuidado de las personas vulnerables, a través de la creación de universidades y hospitales desde la edad media.

 

Aunque ahora parezca un ámbito tan “laico”, prosiguió, “las universidades no las inventa el Estado las inventa la Iglesia y surgen a la sombra de las catedrales”.

 

“La Iglesia es experta en humanidad y en servicio”, por lo que en el ámbito de la asistencia “tiene mucho que decir”, agregó, reclamando que en los cuidados de un enfermo también se tenga su dimensión antropológica” e integrar también “dimensiones espirituales” con un “acompañamiento de fe respetando su opción religiosa”.

ESPAÑA

 


 PARTÍCIPE NECESARIO DE LA OCUPACIÓN DE MALVINAS

 

Dr. César Lerena

 

El Informe de Prensa de la Cancillería 047/23 del 4/2/23 nos indica que, en Misión Oficial, el secretario Carmona estuvo en España para tratar la "Cuestión" Malvinas, Antártida y Pesca. !Albricias! hace años que venimos diciendo, incluso al propio Carmona, que si no se administra el Atlántico Sur y se controla la pesca ilegal en este territorio marino no habrá ninguna posibilidad de iniciar la recuperación de Malvinas.

 

Pero, estamos en un grave problema, porque buques españoles, desde al menos 1989 cuando se iniciaron los registros oficiales británicos (coincidiendo con el Acuerdo de Madrid I), comenzaron a apropiarse de recursos pesqueros en Malvinas, sin control del Estado de pabellón, ni regulación alguna por parte del Estado argentino, a pesar de que España apoyó la Res. ONU 2065 (XX) de 1965 y entre otras la Res. 3160 (XXVII) de 1973; además de lo previsto en la Res. ONU 31/49 y que, la diplomacia española siempre apoyó la tesis argentina ante distintos organismos, por entender que encuentra cierta similitud con la disputa de Gibraltar.

 

En el libro de Javi Correa (“La diplomacia española ante la guerra de las Malvinas ¿Una ambigüedad calculada?”, Múnich, 2013) Celestino Arenal indica que la abstención de España en la guerra de Malvinas «parecía una solución salomónica, reconociendo la reivindicación argentina sobre las Malvinas, pero deplorando al mismo tiempo el uso de la fuerza, reconociendo la necesidad de salvaguardar los legítimos derechos e intereses de los habitantes de las islas y abogando por la negociación y la solución pacífica». Por su parte, el entonces ministro español de Asuntos Exteriores, Pérez-Llorca, explicó su abstención el martes 11 de mayo de 1982 ante el Congreso de los Diputados, reiterando, que debía quedar claro que en el Consejo de Seguridad un voto de abstención no implicaba en ningún caso inhibición, indefinición ni imprecisión en nuestra toma de posición.

 

«Una solución ambigua -que no es lo mismo que una solución imprecisa- permitiría al gobierno de Calvo Sotelo no elegir posicionarse con ninguno de los beligerantes, ya que optar por apoyar a Argentina, siguiendo la línea de los países iberoamericanos y apoyando un problema que poseía una gran similitud con Gibraltar, hubiera significado renunciar, o por lo menos retrasar, la entrada a la CEE y la OTAN. En cambio, apoyar a Gran Bretaña mirando hacia la OTAN y hacia la CEE, hubiera significado abandonar la política hispanoamericana y no apoyar un contencioso con el que Gibraltar posee grandes similitudes».

 

España ha reconocido claramente la soberanía argentina en Malvinas, por lo dicho precedentemente, pero también, porque de otro modo sería ignorar sus propios derechos previos a la Independencia Argentina o, desconocer la Res. ONU 31/49 que, en el apartado 4, instó «a las dos partes a abstenerse de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación, mientras las Islas estén atravesando el proceso recomendado en las resoluciones de la ONU».

 

España con su apropiación ilegal de los recursos pesqueros argentinos en Malvinas es un partícipe necesario de la ocupación británica. Esta ocupa los territorios y aquella explota sus recursos, condición esta última imprescindible para sostener a través de los años la invasión británica; cuestión, que el propio director ilegal de pesca de Malvinas John Barton ya convalidó al manifestar (14/3/2012): «sin las licencias de pesca no hubiéramos sobrevivido en Malvinas». Y no solo los explota, sino que sus empresas están asociadas a empresas británicas en las islas y, comercializa las extracciones de Malvinas en toda Europa y otros países del mundo, a través del ingreso en el puerto de Vigo, a pesar del Brexit, que dio lugar a la salida del Reino Unido de la Unión Europea.   

 

 En síntesis, ambos países (y otros) son corresponsables de la ocupación de Malvinas y, al Estado español se le debería solicitar enérgicamente el abandono de la pesca ilegal en Malvinas e intimando a su retiro inmediato del territorio nacional, a la par de que, en caso de negación o dilación, denunciarlo ante la ONU por violación de la referida Res. 31/49, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y la legislación argentina e iniciar acciones civiles y penales.

 

Por cierto, nada de ello habría ocurrido durante reciente la estancia de Carmona en España donde, reunido con el embajador Ricardo Alfonsín refirieron a la «cooperación bilateral (…) y al Plan de Acción Estratégica España-Argentina 2021-2023 en relación con las Cuestiones Malvinas y Gibraltar, cooperación antártica y cooperación en asuntos oceánicos» (sic). ¿Cooperación con España, que sus buques realizan pesca ilegal en Malvinas y todos los años se llevan más de 100 mil toneladas de calamar, además de otras valiosas especies argentinas?

 

 Lo mismo podría decirse sobre el encuentro en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados, donde «participaron los portavoces de las cinco principales bancadas del parlamento español. Allí se abordó la Cuestión Malvinas y de Gibraltar post Brexit, la preocupación del gobierno argentino por el envío de tropas kosovares a las Islas Malvinas, y los desafíos que representa la pesca ilegal en el área de Malvinas» (sic). ¿Desafíos? ¿De qué desafíos hablaron? Los gallegos se están llevando de Malvinas, solo en Calamar, unos 350 millones de euros por año, que en el comercio minorista de Europa representan unos 2.100 millones de euros, además de pescar sin habilitación, no pagar derechos de capturas, no ser controlados, ni abonar los derechos aduaneros a la Argentina.  

 

Temas, que, a tenor del Parte de la Cancillería, tampoco se habrían tratado con “el carácter de denuncia” con el director general de Iberoamérica, Enrique Yturriaga, donde el funcionario argentino habría destacado la participación de inversiones españolas en la industria pesquera argentina y, referido, «al flagelo que representa la pesca ilegal en Malvinas y las implicancias de la presencia de buques de bandera española en esa área por “el carácter de pesca ilegal que reviste”, según el régimen de pesca argentino. También expuso la situación y desafíos que representa para la Argentina la pesca en el área adyacente a la Zona Económica Exclusiva argentina, en la que también operan buques españoles» (sic). Al igual que en el encuentro con el secretario general de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), Andrés Allamand.

 

Al respecto convendría hacer algunas precisiones. En primer lugar, se debería exigir respeto de España a la soberanía nacional y no llevar adelante meras conversaciones que dilatan la pronta solución de la grave depredación que afecta los intereses biológicos, económicos, sociales y relativas al desarrollo nacional del litoral marítimo. En segundo lugar, al indicarle a los españoles, que lo que se realiza en Malvinas es “pesca ilegal”, no puede quedar en una simple conversación, cualquiera fuese el tono, sino que se requiere -como funcionario- el inicio de las acciones legales pertinentes relativas a la pesca ilegal de los buques españoles (y otros), pero también por la extracción y exportación del recurso sin control aduanero ni pago de derechos; caso contrario, podría encontrarse incurso en incumplimiento de los deberes el funcionario público.

 

Por si este agente del Estado no conoce quién pesca calamar y, que el calamar representa el 72% de los ingresos de Malvinas podría recurrir a la Revista Redes (Nº 230/22) para informarse que Pescapuerta-Fortuna Ltd capturó en 2021 el 27,5%; Pereira-Argos Group el 18,7%; Seaview Ltd el 14,3%; Beauchenez Fish Co. Ltd. El 13%; Southern Cross Ltd el 11,6%; RBC Ltd. el 0,4% y Seafish (Falklands) Ltd. el 4,4% y, podría en la misma Revista (Nº 232/22) conocer el calamar illex que consume Europa el 46,7% proviene de América y el 47,8% de Asia, donde los chinos, taiwaneses y coreanos pescan ilegalmente nuestros recursos migratorios y, sería bueno saber, quién está certificando el origen. En tercer lugar, referirse solo a la legislación argentina y omitir las normas internacionales y la Res. ONU 31/49, es desconocer las herramientas jurídicas y biológicas que cuenta el país. En cuarto lugar, cualquier denuncia de pesca ilegal referida a buques españoles debería haberse tratado con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España D. Luis Planas Puchades para agotar la vía administrativa, e ir acompañado al menos por el Subsecretario de Pesca argentino Carlos Liberman, ya que ninguno de los reunidos -de ambas partes- tiene suficiente conocimiento en la materia y no podrían iniciar un proceso ni mucho menos resolver una cuestión que compete al ejecutivo español.

 

En quinto lugar, debieron reunirse con mi buen amigo el secretario general de la Confederación Española de Pesca (CEPESCA) y presidente de la empresarial europea (EuroPeche) D. Javier Garat, que ha sido reelegido presidente por octavo año consecutivo en la Coalición Internacional de Asociaciones Pesqueras (ICFA); organización que defiende los intereses de los empresarios pesqueros en todos los foros del mundo. En sexto lugar, también reunirse con el presidente de la Cooperativa de Armadores de Pesca del Puerto de Vigo (ARVI) Javier Touza, cuyos buques son los responsables de la pesca en Malvinas. En séptimo lugar, ahora sí, con la burocracia española y europea, si fuera necesario. Por cierto, reunirse con el secretario general iberoamericano Andrés Allamand, una figura de la derecha chilena de las últimas décadas y ex ministro de Relaciones Exteriores del ex presidente chileno Sebastián Piñera, no pareciese que pueda aportar nada a la recuperación de Malvinas, más bien todo lo contrario; aunque, para gustos no hay nada escrito.

 

Claro, entiendo que algunas incongruencias en la Argentina no ayudan, por ejemplo, que la Presidencia pro tempore de la CELAC la ocupe el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, una isla que es parte de la Commonwealth of Nations, cuyo Jefe de Estado es el Rey Carlos III del Reino Unido de Gran Bretaña (Forero, Néstor, entrevista de Unión Malvinizadora, 2023) o, que el propio Secretario de Malvinas demuestre en la entrevista de la Radio Universidad Nacional de la Plata (6/1/2023) que tiene un serio desconocimiento del Brexit o Acuerdo del Reino Unido y la Unión Europea (UE) y, en especial, en lo relativo al ingreso a la Unión de los productos pesqueros procedentes de Malvinas. Decía al respecto Carmona: «circula por WhattApp un texto que hace referencia que, hacia fines 2022 e inicios del 2023, se produjo un cambio en la situación de Malvinas respecto a la Unión Europea (…) hoy, para la UE las islas Malvinas (…) no tienen beneficios arancelarios como tenían con el régimen de la UE (…); pero, tengo que aclarar que, esto no ocurrió ahora sino en el año 2020 (…) Fue acordado en el año 2017 y en el 2020 comenzó a regir, por lo tanto, es una situación que ya viene produciéndose en los últimos años (…) ¿Qué es lo que está haciendo nuestra gestión a partir de 2020? (…) buscamos hacer que esta posición se consolide y aspiramos a que la UE inste (…) al Reino Unido a cumplir con las Resoluciones de las Naciones Unidas. Este es el objetivo en el que estamos trabajando en este momento (…) Se trata de sumar voluntades internacionalmente, de crear condiciones.

Como las que se dan a partir del Brexit que tienen que ver con el hecho de que los beneficios que el Reino Unido tenía en Malvinas a nivel arancelario los deje de tener y estos son temas muy significativos porque la presencia colonial británica se ha sostenido a partir de las comodidades que el escenario internacional le ha brindado económicamente, por lo tanto, cuando la ocupación se le hace cara al Reino Unido se crean condiciones también para que se pueda abrir una negociación. Esto ocurrió a partir de la década del 60 y hasta antes de la guerra de Malvinas, un proceso de negociaciones que estaban sostenidos, basados en las Res. de Naciones Unidas y que se daban en la medida que al Reino Unido le resultaba antieconómico sostener el régimen colonial, por eso es tan importante este cambio de situación, de status en la situación de las Malvinas respecto a la Unión Europea».

 

Lo dicho, sería encarecer la gestión en Malvinas para dificultar la permanencia británica en las islas; pero, esto todavía no comenzó, sería un cambio de 180º en la estrategia de la Cancillería, porque hasta ayer, el Secretario Carmona tenía como eje promover el diálogo, cooperar en forma unilateral y buscar apoyos de terceros; aunque, por sus comentarios, el Secretario de Malvinas -con todo respeto- no conoce los pormenores del llamado “Brexit” y tampoco las políticas seguidas “con posterioridad a la década de 60 y anteriores a 1982” ya que no hubo ningún encarecimiento de la gestión de los británicos en Malvinas y hasta su propio consejero Marcelo Kohen y otro de sus asesores, al cumplirse 50 años del “Acuerdo de Comunicaciones con el Reino Unido” firmado en 1971 por la dictadura militar encabezada por el Presidente de facto Alejandro Agustín Lanusse, ponderó la cooperación (Perfil, 29/6/2021).

Además de ello, el 3 de julio de 1971, la Fuerza Aérea Argentina realizó el primer vuelo con pasajeros desde Río Gallegos a Malvinas; en 1978 volaba a las islas LAPA (Líneas Aéreas Privadas Argentina) y desde hace más de 20 años LATAM cuenta con vuelo semanal entre Malvinas y Chile (donde hace toda la logística), con una escala mensual en Río Gallegos, etc. Contrariamente, entendemos, se hizo y se sigue haciendo muy cómoda la vida a los isleños, facilitando la explotación de los recursos, traslados, alimentación, provisión de insumos, etc. tanto en Chile como en Uruguay.

 

Para dar respuesta al secretario Carmona respecto a los efectos reales del Brexit bastarían dos cosas: la opinión de los empresarios españoles que pescan en Malvinas y los resultados ciertos. El principal importador de calamar (la principal especie en las Islas) desde Malvinas a España, el Ceo de Fortuna Ltd D. James Wallace opinó: «Damos la bienvenida a la publicación del reglamento del Consejo de la Unión Europea, 2021/1203 relativo a aranceles autónomos para ciertos productos de la pesca. Desde el pasado primero de enero (2021) un monto del volumen anual de 75,000 toneladas de calamar de las Falklands (sic) puede ser importado a la Unión Europea, para su procesamiento con un arancel cero» (sic) y, amplió: «Por lo tanto, le damos la bienvenida al acuerdo que beneficiará ante todo a uno de los segmentos de nuestros clientes, la industria procesadora de la UE». (del medio probritánico MercoPress, 22/7/21). Es decir, como anillo al dedo, los españoles se llevan los recursos y ocupan mano de obra española en el proceso.

 

Diré, sin embargo, pero me limitaré porque no quiero como argentino “avivar” a los que nos roban; primero, que el Acuerdo no fue “acordado en 2017” ni “comenzó a regir en 2020” como indica el Secretario, ya que el 29 de marzo de 2017 el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte notificó al Consejo Europeo su intención de retirarse de la Unión y de la Comunidad Europea de la Energía Atómica y eso dio lugar al “Acuerdo de Retirada” el que comenzó a operar el 1/2/2020 (Decisión UE 2020/135), es decir tres años después; mientras, que el Acuerdo sobre la relación entre Europa y el Reino Unido recién se formalizó el 29/12/2020 (Diario Oficial L444 UE publicado el 31/12/2020; Decisión UE 2020/2252 del Consejo) y, segundo, que comenzó a regir el 1/1/2021; momento en que se inició un período de adaptación de varias actividades, entre ellas la Pesca, que se extenderá hasta el 30/6/2026 y, se habilitó a una Comisión, para suspender las obligaciones recogidas en el Acuerdo de Comercio y Cooperación  o en cualquier acuerdo complementario, así como para adoptar medidas correctoras, de reequilibrio y contramedidas y, podríamos fundar largamente sobre ello y, respecto al uso del pabellón español; pero, bastaría analizar las estadísticas para ver los resultados del post Brexit, que, en coincidencia con la gestión de Carmona, aumentaron un 84,6% las capturas en Malvinas y, los niveles de importación en España de productos provenientes de Malvinas (Revista Redes, Nº 232) y, por otra parte, la captura total de calamar Illex en el Atlántico Suroccidental alcanzó las 580.000 toneladas, la más alta desde 2015; de ellas, 170.000 toneladas corresponden a capturas en aguas argentinas de Malvinas.

 

Por su parte, el desembarque en el puerto de aguas distantes de Zhoushan se realizó de 214 buques chinos que operan en el Atlántico Suroccidental y Pacífico Oriental durante el primer semestre de 2021; un 61% de aumento en relación a 2020 (cifras oficiales de la FAO y el gobierno chino). Hay que agregar a esto, las 101.000 toneladas del calamar loligo capturadas en 2022 en Malvinas, el más alto volumen desde 1989. Como contrapartida, las exportaciones argentinas se redujeron aproximadamente un 10% en 2021 con relación al 2020.

 

Además de ello, deberíamos tener en cuenta, que la Unión y el Reino Unido subrayaron el derecho de cada Parte a conceder a los buques de la otra Parte acceso a la pesca en sus aguas y ello, «les permitiría a los pescadores, hasta el 30 de junio de 2026, seguir accediendo a las aguas de la otra Parte como ocurría antes de la entrada en vigor del presente Acuerdo» y, «Convinieron que hasta esa fecha cada Parte concederá a los buques de la otra Parte pleno acceso a sus aguas para pescar…».

Por supuesto que para lograr ello, los funcionarios españoles y toda la dirigencia empresaria española pesquera trabajaron afanosamente, porque los intereses entre España y el Reino Unido, tanto en el intercambio pesquero entre ellos, como con Malvinas, son muy estrechos, a tal punto que en Malvinas se otorgaron desde el 1/1/2023 licencias (ilegales) por 25 años a sociedades españolas-británicas, donde los isleños tendrán el 51% de las acciones (lo que demuestra el fortalecimiento inglés); mientras que la Cancillería y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca se mantuvieron alejados de los ámbitos de decisión, como lo demuestra esta reciente visita diplomática de Carmona a legisladores y burócratas de España y Europa, absolutamente ajenos a la temática. 

 

Todo se potencia, cuando vemos las declaraciones de diputados que integran la coalición gobernante de Uruguay, donde Silvana Pérez Bonavita expresó que “Uruguay tiene una larga tradición en materia de respetar el derecho a la autodeterminación…y tiene como sueño ver un vuelo directo entre Uruguay y las Falkands” y Felipe Schipani manifestó que “Lacalle Pou desea concretar acuerdos fuera del MERCOSUR. De ser así esto incrementaría el intercambio comercial con las Falklands” (Agenda Malvinas/MercoPress/Penguin News, 10/2/2023). Una muestra elocuente del fracaso de la Cancillería Argentina y, en especial de la Secretaría de Malvinas, para buscar acuerdos con el Uruguay, potenciando los intereses comunes en el Atlántico Suroccidental.

 

Por si algo faltara, «la gobernadora ilegal de Malvinas y comisionada británica ante las Islas Georgias del Sur y Sándwich del Sur Aliso Blake emitió el permiso para autorizar al buque Angelescu del INIDEP para que investigue en aguas de las Georgias» (La Capital, 9.2.23; MercoPress, 9.2.23). Cuestión absolutamente improcedente e inadmisible, para quien pretende sostener la soberanía argentina de las islas, que violenta la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional.    

 

Hoy, todo está peor que antes del Brexit.

 

Hay formas de arribar a acuerdos equitativos con España, solo que como decía la tía Encarnación de Peñafort (22/11/2020) “una señorita puede casarse cuando sabe hacer un buen caldo y desenredar una madeja de lana”. Ahora, pese a ser países civilizados, si no se arribara rápidamente a acuerdos pesqueros equitativos, se tendrá que iniciar el proceso de denuncias formales y las acciones legales pertinentes, requiriendo la reparación económica por la pesca ilegal española (y de otros) en Malvinas. La Argentina tiene y debe ejercer sus derechos y, no es posible esperar para mañana si queremos comportarnos como un país que presume de soberano y que hace más de 200 años se independizó del ibérico altivo León.

 

Ahora, que el árbol no nos impida ver el bosque: No nos olvidemos de la pesca ilegal de los chinos.