lunes, 24 de marzo de 2014

PUTIN REFORMULA LA GEOPOLÍTICA MUNDIAL


POR JORGE CASTRO

La anexión de Crimea por Rusia reformula el mapa geopolítico mundial surgido de 1991, cuando el colapso de la Unión Soviética convirtió a EE.UU. en la potencia hegemónica de la estructura unipolar de poder que duraría 17 años. Este vuelco estratégico transforma al episodio ucraniano en la expresión de una nueva estructura del poder mundial, en la que EE.UU. no ejerce más la unipolaridad hegemónica que había asumido en 1991. Ahora comparte las decisiones estratégicas de gobernabilidad del sistema con un grupo de países emergentes, entre ellos China y Rusia.

No hay “nostalgia imperial” en la crisis ucraniana, o un ansia obsesiva por renovar la “Guerra Fría”, sino una revisión de la relación de fuerzas mundiales realizada en el corazón de Europa, sobre la premisa de que la política internacional es ajena al pasado y al futuro y sólo fiel al “eterno presente”.

Rusia, como sistema de poder, es inseparable del colapso geopolítico de 1991, cuando se derrumbó el régimen soviético y al mismo tiempo -y esto es lo más importante- se desintegró el Estado ruso fundado por los Romanov en 1613.

Así cayó el sistema político/militar cuatro veces centenario que ganó bajo su encarnación soviética la Segunda Guerra Mundial, al imponerse al Tercer Reich en la batalla de Stalingrado (1942-1943); y que luego disputó, en una muestra sin par de energía política, durante 40 años la hegemonía mundial con EE.UU. No se comprende a Rusia hoy sin advertir que la Unión Soviética cayó en 1991 mientras mantenía intacta su estructura de defensa, incluso el arsenal misilístico de cabeza nuclear con el que disputaba la primacía estratégica con EE.UU. La importancia de Vladimir Putin en la historia rusa es porque ha reconstruido el Estado en los últimos 15 años. Lo hizo mediante una cultura estratégica forjada en 1500 años de historia, fundada en las nociones de hegemonía, poder e imperio, luego universalizadas en la etapa soviética por las figuras de Lenin y Stalin.

Es lo que Raymond Aron denomina el “hecho ruso”.

Putin carece de un plan estratégico integral en la crisis ucraniana. Actúa sobre la premisa de que, en caso de conflicto, “(…)primero combato, y después veo”, que fue lo que hizo tras el derrocamiento del presidente Victor Yanukovich en Kiev. Ahora, tras anexar Crimea, Putin ha propuesto un acuerdo político, cuyos rasgos esenciales son los siguientes: neutralidad de Ucrania, lo que implica el rechazo a toda posible adscripción a la OTAN; estructura federal y parlamentaria, desechando el sistema presidencialista y centralizado actual; y ratificación de que el ruso es la segunda lengua oficial.

Por eso sugiere crear un “grupo de apoyo internacional” (Rusia, UE, EE.UU.), que garantice la “soberanía, integridad territorial y neutralidad de Ucrania”, y del que participen todas sus fuerzas políticas y regionales.

Esta oferta caracteriza el conflicto como la obra de una “profunda crisis del Estado ucraniano”, que ha provocado una aguda polarización y un drástico agravamiento de los antagonismos domésticos.

Está descartado el uso de la fuerza militar por Occidente.

Así, Putin domina el espacio y tiene el tiempo a su favor. Significa que se encuentra en situación de fuerza y lleva las de ganar. George F. Kennan señaló que la política exterior rusa, incluyendo la fase soviética, muestra dos rasgos permanentes: su afirmación como gran potencia, con independencia del encuadre internacional; y el reclamo constante de hegemonía en su cinturón exterior.

La preocupación rusa por su status internacional -agrega Kennan- está en relación inversa con su honda inseguridad doméstica; resultado de invasiones letales y de profunda vulnerabilidad social y económica. La ausencia de Rusia de la historia mundial como gran potencia es una rareza histórica propia de las últimas dos décadas. Ahora, gracias a la nueva estructura del poder global, esa rareza histórica se ha corregido.


Clarín, 23-3-14

COPARTICIPACIÓN, LA AGONÍA DEL FEDERALISMO



Por JOSÉ BRILLO
(EX JEFE DE GABINETE DE NEUQUÉN)


Una manifiesta inconstitucionalidad les hace perder a las provincias $130.000 millones por año. La coparticipación es el mecanismo que regla la distribución vertical y horizontal de los recursos tributarios federales entre el Gobierno Nacional y las Provincias. El sistema vigente se basa en la Ley 23.548 del año 1988. Esta ley definía una “masa coparticipable”, integrada por el producido de la recaudación de todos los impuestos nacionales, exceptuando, en parte o en su totalidad, a los impuestos al Comercio Exterior, las Contribuciones a la Seguridad Nacional, y el Impuesto a los Combustibles.

La distribución de estos recursos establecía un 42,34% asignados a la Nación, un 56,66% a las Provincias y un 1% destinado al Fondo de Aportes del Tesoro Nacional a las Provincias. Durante los años 90, la Nación avanzó sobre el Régimen de Coparticipación efectuando detracciones de la masa coparticipable, a través de decretos de necesidad y urgencia, leyes del Congreso de la Nación, pactos federales, destinados a varios fines, aunque predominaron los destinados al sistema de jubilaciones y pensiones. En este período las Provincias cedieron alrededor de un tercio de los fondos que les corresponderían de aplicarse la ley en su alcance original.

Entre las quitas más relevantes se destacan: El 15% de la masa coparticipable general, que fue destinado al sistema de jubilaciones y pensiones desde 1992, más sumas fijas que constituyeron el Fondo Compensador de Desequilibrios Fiscales. En el año 2014 representa un retiro del sistema coparticipable de 67.000 millones de pesos.

El 11% del IVA, que equivale a una detracción para el mismo año de 33.000 millones de pesos.

El 36% del Impuesto a las Ganancias, que representa una suma de 82.000 millones de pesos.

El 70% de los Monotributos, equivalente a 4.000 millones.

El 70% del Impuestos a los Créditos y Débitos, que representa otros 49.000 millones.

Así, mediante estas quitas, se sustrajo de la masa coparticipable inicial, definida por la Ley 23.548, para el Presupuesto del año 2014, la suma de $235.000 millones.

Actualmente, una estimación nos indica que la denominada masa coparticipable neta, luego de las detracciones efectuadas, se reduce a un 55% de lo que preveía originalmente aquella ley. De acuerdo al índice de coparticipación, las Provincias están perdiendo más de 130.000 millones de pesos, sólo en el año 2014.

Es cierto que hubo algunas medidas como para atemperar esta situación, como el Fondo de la Soja, pero no cambian el fondo de la cuestión. Y, de esta manera, del 57% establecido inicialmente para la distribución primaria a las Provincias, se llegó a un 41% en 1991. Y sigue descendiendo a medida que pasan los años hasta llegar al 25% en la actualidad.

Este avance de la Nación sobre las Provincias, en materia de recursos coparticipables que intente sintetizar, provocó, más allá de la reducción de los fondos a las Provincias, algo mucho peor: la pérdida de una parte de autonomía por parte de las autoridades provinciales, que no pueden disponer de recursos que vienen con una afectación determinada. Lo que configura una degradación del sistema federal. Más allá de que las Provincias puedan recibir fondos de Nación por otras vías, es evidente que ha existido en este tiempo un desprecio por la norma, por las vías formales y ha crecido la discrecionalidad para premiar simpatías o adhesiones, y consecuentemente castigar las posturas provinciales independientes o no alineadas.


Clarín, 23-3-14

LA HUELLA DEL NARCOTRÁFICO



Por Leonardo Iglesias Contín
La Voz del Interior

“No afirmo nada que no pueda comprobar”. La respuesta de la periodista mejicana Cecilia González apunta a la presencia del narcotraficante Joaquín “el Chapo” Guzmán en Argentina. “No hay pruebas de que haya sido así”. Entonces su voz tendrá razón: para transitar los tenebrosos entramados del narcotráfico, hay que correr los riesgos que uno pueda sortear. Y eso hizo desde 2008 hasta dar forma a su reciente Narcosur, la sombra del narcotráfico mejicano en Argentina.

Para eso caminó con pies de plomo. Buscó el dato preciso. Reconstruyó una telaraña que se antojaba por lo menos peligrosa y que escondía la llegada a Buenos Aires de Amado Carrillo Fuentes, líder del Cartel de Juárez, la historia de “la ruta de la efedrina” (que deriva en los asesinatos de Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón), hasta el asesinato de dos colombianos en un shopping y la supuesta estadía en el norte de nuestro país del “Chapo” Guzmán, cabeza –atrapada– del Cartel de Sinaloa.

–¿Cuál es tu mirada sobre el crecimiento del narcotráfico en Argentina?

–En estos años, el narcotráfico en Argentina se expandió al igual que en el resto del mundo. Antes, las noticias sobre decomisos, capturas o todo lo relacionado con los narcos era algo excepcional; en cambio, ahora es algo cotidiano y ya se ha denunciado incluso la penetración del poder corruptor del narco en los cuerpos de seguridad, lo que demuestra que el problema sigue creciendo.

–¿El lavado de dinero llevado a cabo por Amado Carrillo Fuentes hace pensar que Argentina comenzaba a ser incorporada en la agenda de los narcos?

–No hace pensar, fue una prueba de que Argentina ya estaba en la agenda de los narcos, pero insisto, no sólo Argentina. Ellos van a todos lados, lo raro sería que no vinieran también aquí. En ese viaje, Amado Carrillo también estuvo en Chile, Uruguay y Brasil.

–¿Por qué creés que, luego de que se cerrara en México la importación de efedrina y seudoefedrina, los narcos optaron por Argentina?

–La efedrina proviene de Asia y es un componente esencial para fabricar metanfetaminas. México prohibió su importación por completo en el año 2007, así que los narcos comenzaron a buscar dónde conseguirla. Y en esa época, en Argentina la efedrina se vendía sin mayores controles. Era obvio que iban a venir a buscarla acá. Las investigaciones demostraron que Argentina importaba mucha más efedrina que la que necesitaban los laboratorios para fabricar medicamentos legales, así que no fue muy difícil saber adónde fueron a parar los excedentes. Por suerte, después del escándalo de la ruta de la efedrina, Argentina limitó la importación de efedrina y ahora sí se controla.

–Los gobiernos argentinos se encargaron siempre de afirmar que este era un país “de paso” para las drogas. ¿En algún punto esta afirmación permite quitarle responsabilidad al Estado en su lucha contra el narcotráfico?

–La categoría de “país de paso” no la da el Gobierno, la dan los organismos internacionales. Pero, de todas maneras, estar en cualquier tipo de categoría implica una responsabilidad para el Estado, no hay manera de que se desligue, sobre todo si el problema creció.

–Es imposible pensar que, después de más de una década de que el Cartel de Juárez lavara dinero en nuestro país (y donde había pruebas para condenarlos), no haya ningún imputado, ni procesado, ni preso, sin la connivencia del Estado. En ese sentido, ¿qué otros actores se pueden identificar como responsables?

–El caso es muy complejo, y quedó en la nada. Las investigaciones no avanzaron, así que no hay más acusados que los que cuento en Narcosur.

–¿Los narcos manejan sus negocios como si fueran una empresa multinacional que busca tercerizar sus actividades y eliminar sus competidores para lograr el monopolio de la droga?

–Son empresas trasnacionales del crimen organizado. Entendieron y aprovecharon la globalización. Ya no se dedican sólo al narcotráfico, sino a la trata de personas, el secuestro, la piratería o el lavado de dinero. Diversificaron sus crímenes, abrieron “franquicias” en decenas de países, y con sus millones crearon miles de empresas fantasma en paraísos fiscales. En todo han tenido éxito.

–Los sucesos ocurridos en 2008 en Buenos Aires: el allanamiento de la casa en Ingeniero Maschwitz, la ejecución de los dos colombianos en el shopping Unicenter y el triple crimen de Forza, Bina y Ferrón, evidenciaron una telaraña que se estaba tramando o por lo menos un punto en común. ¿En qué proceso de la investigación dijiste “esto está unido por un denominador común”?

–El punto en común de los tres casos es Forza, quien, por una parte, estaba tratando de hacer negocios con el mejicano Jesús Martínez Espinoza –señalado como “el rey de la efedrina”–, el dueño del laboratorio de metanfetaminas que se encontró en Maschwitz, y, por otra, tenía trato con uno de los colombianos asesinados en el Unicenter. Sabemos que Forza le ofreció cargamentos de efedrina a Martínez Espinoza, pero todavía no sabemos qué relación tenía con el colombiano, qué negocios quería hacer con él. Forza es heredero de la política de los ’90, de la ansiedad por enriquecerse rápido, a costa de cualquier cosa, así fuera vendiendo medicamentos vencidos o haciendo negocios con narcotraficantes.

–¿Qué hay de cierto en que “el Chapo” Guzmán y parte de su familia estuvieron en la Argentina?

–No hay pruebas de que haya sido así. De cualquier manera, lo importante no es tanto si vino él personalmente, sino que gente vinculada con él sí trató de construir una nueva ruta para el tráfico de metanfetaminas que fuera de Argentina a Estados Unidos.

–Sin desmerecer su detención, seguimos creyendo que, decapitando la cúpula, la estructura es un castillo de naipes que se cae sola, cuando es sabido que eso no pasa. ¿Cuál es el objetivo de perseguir y detener a un capo sin haber desmembrado antes esa estructura?

–Tampoco se puede desmembrar la estructura sin capturar al jefe, es un círculo. Debemos reconocer al gobierno mejicano por haber encontrado a un capo, pero también entender que esto no resuelve por sí solo el fenómeno del narcotráfico ni termina con la violencia. Hay que hacer muchos otros esfuerzos.

–¿En algún momento de la investigación tuviste miedo o te empezaste a cuestionar en qué lugar te habías metido?

–Me dio miedo cuando se empezaron a acumular los expedientes. Conforme los iba leyendo, entendía que hay un submundo criminal que nos rodea a todos los ciudadanos, que está aquí nomás, cerquita. También me dio miedo cuando me avisaron que el único mejicano que fue absuelto en el primer juicio de la ruta de la efedrina había sido detenido en México y estaba vinculado con el Cartel del Milenio. Yo lo había entrevistado en Buenos Aires, y, claro, me dijo una y mil veces que era inocente. Por supuesto, me había mentido.

–En algunos casos, el periodismo es una profesión de riesgo, y mucho más complejo parece ser ejercerla en México. El periodista Gregorio Jiménez, asesinado en febrero, es el ejemplo más inmediato. En ese sentido, ¿cómo se hace para investigar sabiendo que la muerte puede encontrarte en la próxima esquina?

–Eso lo pueden responder mejor mis compañeros que trabajan en México sin la mínima protección, ni de sus medios, ni del Estado. En mi caso, Buenos Aires es un oasis, no siento riesgo de ningún tipo, pero esas condiciones de privilegio son las que me hacen formar parte de los movimientos de denuncia por la desprotección de mis compañeros. Es agridulce hablar con ellos, me despiertan una enorme admiración porque pese a todo quieren seguir siendo periodistas, investigar, denunciar. Pero también es muy doloroso saber que muchos de ellos están amenazados, o desplazados, que viven con el miedo encima.

–¿Qué garantías creés que puede ofrecer un gobierno, en este caso el de Peña Nieto, a los periodistas, si no puede combatir al crimen organizado?

–Bueno, esa es la pregunta, o más bien la demanda, que le estamos haciendo al gobierno a través de la campaña “Prensa, no disparen”, que se basa en denunciar cada agresión a periodistas, marchar hacia las dependencias de gobierno, documentar las historias de los compañeros desaparecidos o asesinados. Seguiremos peleando.

Perfil

Cecilia González nació en 1971, en México. Vive en Buenos Aires. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación, con un posgrado en la Universidad Complutense de Madrid. Comenzó su carrera en 1993 como reportera del diario mejicano Reforma. Ha publicado en medios de Colombia, Francia, Italia y España. Es autora del libro Escenas del periodismo mejicano. Historias de tinta y papel. Desde 2002 trabaja para la Agencia Notimex en Argentina.


Editorial de la Revista ECCLESIA en la hora de la muerte de Adolfo Suárez

23 marzo, 2014

“Su vida está en las manos de Dios… Hemos pedido que le administren los santos sacramentos”. Fueron las palabras casi finales de Adolfo Suárez Illana al comunicar, en el mediodía del viernes 21 de marzo, el estado crítico de la ya muy deteriorada salud de su padre, el expresidente del Gobierno de España, Adolfo Suárez González.

No entramos ahora a valorar si estas palabras tuvieron mucho o poco eco, pero sí hemos de decir que a nosotros nos impresionaron y nos causaron una muy grata y reconfortante impresión. Y ello no solo porque ya expresiones de esta naturaleza apenas se escuchan en la vida pública, sino porque, además, manifestaban sinceridad y coherencia con la vida de un católico. De una persona, que, como afirmó el presidente de la CEE,  que “con discreción  y al mismo tiempo con firmeza”, siempre mostró y demostró “sus profundas convicciones cristianas”, las cuales “también en su vida privada –prosiguió monseñor Blázquez- fueron decisivas para afrontar con entereza y esperanza numerosas dificultades personales”.

No corresponde a nuestra revista trazar ahora un comentario editorial sobre la actividad estrictamente política de Suárez. Pero la hemeroteca de ecclesia es testigo cualificado del servicio que de 1976 a 1981 Suárez prestó también a la Iglesia. Adolfo Suárez González fue, sí, el presidente del Gobierno que trajo, junto al Rey Juan Carlos I, la democracia a España. Fue el presidente del Gobierno de los Pactos de la Moncloa y de la Constitución de 1978. Sí. Y  Suárez fue igualmente el presidente del Gobierno de los Acuerdos Iglesia-Estado de 1979,  bien imbuidos, de un lado, de la doctrina y sentir del Concilio Vaticano II y, de otro lado, del llamado espíritu de la transición política en España,  espíritu de  concordia, consenso y reconciliación.

“No podemos olvidar –señaló también monseñor Blázquez- que, entre otras muchas cosas, fue con él como presidente del Gobierno, cuando en 1979, se firmaron los Acuerdos entre la Santa Sede y el Estado español, que constituyen el marco normativo en el que se vienen desarrollando eficazmente las relaciones entre la Iglesia y el Estado”.  Y Suárez fue asimismo el presidente del Gobierno que actualizó la regularización salarial de los sacerdotes y quien les propició la Seguridad Social.

“España  le debe mucho, por su contribución singular a la reconciliación y a la recuperación de las libertades fundamentales y a la democracia, en una etapa histórica particularmente importante de la que todos somos beneficiarios”, escribió el presidente de la CEE. Es incontestable esta afirmación.  Como lo es el afirmar que la Iglesia en España  también le debe mucho a Suárez, quien, a su vez, recibió mucho de ella, desde su infancia y juventud, en la que fue militante y dirigente de la Acción Católica.

No queremos tampoco pasar por alto el testimonio callado y, a la par, elocuente que Adolfo Suárez, sin alharacas  ni ostentaciones de ningún tipo, realizó en su vida matrimonial y familiar. Testimonio, además, bien crucificado y doliente y al aludió asimismo el presidente de la CEE a la familia, tal y como nosotros ya hemos reproducido en el final del primer párrafo de este comentario editorial. Y ello cobra mayor valor todavía si tenemos en cuenta que no sobran, precisamente, testimonios así de cabales en la vida pública y en la vida privada de nuestros políticos, de aquí o de allí.

Lealtad, generosidad, patriotismo, esfuerzo denodado en pro del consenso para la superación de la fractura política y social que vivió la sociedad española en el siglo XX  y búsqueda de la concordia fueron los rasgos que de Suárez destacó el Rey de España en su mensaje a la nación. ¿Quién puede dudar de la justeza de este diagnóstico? ¿Quién puede dudar de que estos valores humanos, irrigados, además, por la savia del cristianismo, son siempre aleccionadores y dignos de reconocimiento?

“El ejemplo que nos deja –concluyó el monarca- es muestra de que juntos, los españoles, somos capaces de superar las mayores dificultades y de alcanzar, con unidad y solidaridad, el mejor futuro colectivo para todos”. ¿Cómo no intentar aprovechar ahora, en medio de la crisis que sacude a nuestra sociedad –crisis no menor, en todos los órdenes, a la que se vivió en la década de los años setenta del siglo pasado-, dejarnos interpelar por este mensaje y legado, más aún si el mensaje y legado de un cristiano, de un católico?


Adolfo Suárez
Adolfo Suárez González (Cebreros, Ávila; 25 de septiembre de 19324 - Madrid, 23 de marzo de 20145 ) fue un político y abogado español, presidente de Gobierno de España entre 1976 y 1981. Por sus servicios al país, el rey Juan Carlos I le concedió el ducado de Suárez, con grandeza de España, y era también caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro. Estuvo retirado de la vida pública desde 2003 como consecuencia de una enfermedad neurológica. Falleció el 23 de marzo de 2014 a causa de una neumonía.5

Infancia
Hijo de Hipólito Suárez Guerra (julio de 1907 - 22 de marzo de 1980) y Herminia González Prados (1910 - 18 de julio de 2006), Adolfo Suárez nació en Cebreros por decisión de su madre, pues allí tenía ésta sus raíces familiares. Sin embargo, su residencia ya estaba establecida en Ávila,6 adonde el matrimonio se trasladó poco tiempo después de casarse. Tuvo además cuatro hermanos: Hipólito, María del Carmen (casada con Aurelio Delgado), Ricardo y José María.
Su madre era muy devota e hija de pequeños empresarios, mientras que su padre, jugador y mujeriego con el que nunca se llevó bien, era hijo del secretario del juzgado.7
Suárez nunca fue un buen estudiante. Pasó por varios colegios, no leía y sus pasatiempos tenían más que ver con las fiestas, el deporte y los juegos de cartas. Fue un líder nato en sus pandillas de barrio y tenía un gran arrastre entre las mujeres. También correspondió a la religiosidad de su madre, fundando y presidiendo desde su adolescencia diversos organismos ligados con Acción Católica.7
Se casó con Amparo Illana Elórtegui, con quien tuvo cinco hijos: María Amparo "Mariam", Adolfo, Laura, Sonsoles y Francisco Javier.8 A su vez llegó a tener cuatro nietos: Alejandra y Fernando, hijos de Mariam; y Adolfo y Pablo, hijos de Adolfo.

Etapa de formación y primera trayectoria política
Estudió la carrera de Derecho por libre en Salamanca, titulándose no sin dificultades.7 A comienzos de 1955, había conseguido hacía poco su primer trabajo remunerado en la Beneficiencia de Ávila, cuando su padre huyó de casa producto de un escándalo de negocios. Incapaz de sostener por sí mismo al resto de su familia, en el mes de agosto conoció al falangista vinculado al Opus Dei9 Fernando Herrero Tejedor, quien acababa de ser nombrado gobernador civil y jefe provincial del Movimiento en Ávila y se convertiría en su tutor político desde entonces, ayudándolo a afianzarse en dicha profesión.7
A comienzos del curso 1958-1959 entró en el Colegio Mayor Francisco Franco —ubicado en la Ciudad Universitaria de Madrid— con el objeto de empezar a preparar oposiciones. Se doctoró en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid,10 desempeñó diferentes cargos dentro de las estructuras del franquismo de la mano de Herrero Tejedor. De esta forma, en 1958, pasa a formar parte de la «Secretaría General del Movimiento» ascendiendo, en 1961, a Jefe del Gabinete Técnico del Vicesecretario General, procurador en Cortes por Ávila en 196711 y gobernador civil de Segovia en 1968. En 1969 es designado Director General de Radio Televisión Española, donde ya había desempeñado otros cargos entre 1964 y 1968; permaneció en este cargo hasta 1973.

En abril de 1975, nuevamente de la mano de Herrero Tejedor, es nombrado Vicesecretario General del Movimiento, cargo que ocuparía hasta la muerte de su mentor el 12 de junio de ese año en un accidente de automóvil.
El 11 de diciembre de 1975, entró en el primer gabinete de Arias Navarro formado tras la muerte de Franco. Por sugerencia de Torcuato Fernández Miranda, Adolfo Suárez fue nombrado Ministro Secretario General del Movimiento.12
El 9 de junio de 1976, en un discurso sobre la Ley de Asociaciones Políticas ante las Cortes Españolas antes de su elección citó unos versos de Antonio Machado, muerto en el exilio:
...y permitidme para terminar que recuerde los versos de un autor español:

Está el hoy abierto al mañana
mañana al infinito
Hombres de España:
Ni el pasado ha muerto
Ni está el mañana ni el ayer escrito.

Presidente del Gobierno
 Período preconstitucional
Cuando en julio de 1976 el rey Juan Carlos I le encargó la formación del segundo gobierno de su reinado y el consiguiente desmontaje de las estructuras franquistas, Suárez era un perfecto desconocido para una mayoría del pueblo español. No obstante, a sus 43 años, con no pocas dificultades, fue capaz de aglutinar a un grupo de políticos de su generación que habían llegado a las convicciones democráticas por diversos caminos. Supo reunir, junto a falangistas «conversos» como él, a socialdemócratas, liberales, democristianos, etc. y, entre 1976 y 1979, desarbolar el régimen franquista con la complicidad de las fuerzas antifranquistas como el PSOE y, especialmente, del Partido Comunista de España y su líder, Santiago Carrillo, que denominó a Suárez como un "anticomunista inteligente".13
En esta tarea contó con la ayuda de Torcuato Fernández Miranda, entre otros, que logró la autoliquidación de las Cortes franquistas y sacar adelante el Proyecto de Reforma Política ante una recelosa oposición democrática y con la colaboración del Teniente General Manuel Gutiérrez Mellado, encargado de tranquilizar y controlar, en lo posible, a las altas esferas militares, compuestas en su mayor parte por militares que habían participado en la guerra civil y proclives al régimen franquista.

Primer presidente democrático

El 15 de junio de 1977, por primera vez en España desde 1936, se celebraron elecciones generales libres. Adolfo Suárez se alzaba como vencedor de las mismas, al frente de un conglomerado de formaciones de centro, aglutinadas en torno a su persona, bajo las siglas UCD (Unión de Centro Democrático). Las Cortes salidas de aquellas elecciones, convertidas en constituyentes, aprobaron la Constitución, que el pueblo español refrendaba el 6 de diciembre de 1978.
El 3 de marzo de 1979, Adolfo Suárez ganaba por segunda vez unas elecciones generales, e iniciaba su tercer mandato como presidente del Gobierno. Sin embargo, el triunfo en las elecciones generales quedó muy en segundo plano tras el acceso de la izquierda a los principales ayuntamientos del país tras las primeras elecciones municipales de abril. El acuerdo entre el PSOE y el PCE permitió que las grandes ciudades españolas fueran gobernadas por alcaldes de partidos de la oposición.
Fue una etapa de gobierno llena de dificultades políticas, sociales y económicas.14 En 1980, el PSOE presentó una moción de censura que, aunque derrotada de antemano, deterioró aún más la imagen de un Suárez desprovisto de apoyos en su propio partido. Finalmente, el 29 de enero de 1981 optó por presentar su dimisión tanto como presidente del Gobierno15 16 como de Unión de Centro Democrático.17 En su mensaje al país que duró doce minutos y fue emitido por Televisión Española a las 19:40, afirmó:
Yo no quiero que el sistema democrático de convivencia sea, una vez más, un paréntesis en la Historia de España.17

Esto dio pie a pensar que renunciaba por la presión de los militares.18 Esta teoría pareció confirmada por el intento de golpe de estado que tuvo lugar durante la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo. Sin embargo, algunos autores, Javier Cercas, Javier Tusell y Charles Powell entre ellos, insisten en el cansancio y la falta de apoyo de la Corona como principales factores para su dimisión. Otros autores como Gregorio Morán refieren un episodio concreto que auna las amenazas militares con la falta de apoyo real, todo lo cual unido a la rebelión en marcha de los miembros democristianos de su partido, que habrían pactado ya con los de Alianza Popular, como las causas decisivas de la dimisión.19
En 1981, el rey le concedió el título de duque de Suárez por su papel en el proceso de transición.

Vida política posterior

Poco después de su dimisión creó junto a otros ex dirigentes de UCD el partido Centro Democrático y Social (CDS), con el que se presentó a las elecciones del 28 de octubre de 1982, siendo elegido diputado por Madrid. Revalidó su escaño en 1986 y 1989, pero en 1991 dimitió como Presidente del CDS tras los malos resultados de su formación en las elecciones municipales y abandonó definitivamente la política.

En 1996 se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia por su importante contribución a la Transición Española a la democracia, de la que se le considera el gran artífice.
Tanto su esposa, María Amparo Illana Elórtegui (25 de mayo de 1935 - 17 de mayo de 2001), como su hija mayor, María Amparo (Mariam) Suárez Illana (1962 - 7 de marzo de 2004), abogada, padecieron y murieron de cáncer. Amparo murió el 17 de mayo de 2001 a los 66 años, en su casa de Madrid, tras haber sido operada en 1994 en la Clínica Universidad de Navarra del cáncer de mama que padecía. Mariam murió casi 3 años después, un 7 de marzo de 2004 a los 41 años en Madrid. Otra de las hijas de Suárez, Sonsoles Suárez (1967), presentadora de televisión, también ha sufrido cáncer. Suárez tiene otros tres hijos: Adolfo (5 de mayo de 1964), que fue candidato del Partido Popular a la presidencia de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha en 2003, Laura (la cual también padeció cáncer y fue operada con éxito en 2012) y Francisco Javier.
En 2003, con motivo de la candidatura de su hijo, Adolfo Suárez Illana, a presidente de Castilla-La Mancha por el Partido Popular, Suárez hizo su última aparición pública, en Albacete, para apoyar esta candidatura. Desde entonces no volvió a aparecer públicamente, siendo precisamente su hijo Adolfo quien en el transcurso de una entrevista para el programa Las cerezas de Televisión Española del 31 de mayo de 2005, hizo público que el ex presidente padecía la enfermedad de Alzheimer desde hacía dos años, por lo que ni siquiera recordaba haber sido Presidente del Gobierno y no reconocía a nadie, respondiendo únicamente a estímulos afectivos.20 Ese mismo año, desde el programa Protagonistas de Luis del Olmo (Punto Radio) se le hizo un homenaje al que se sumaron Adolfo Suárez Illana, Santiago Carrillo y los cuatro siguientes Presidentes del Gobierno, emitido en directo por Punto Radio y por las diferentes cadenas de televisión españolas, pertenecientes a la red de cadenas locales-provinciales de Vocento Punto TV.

El 8 de junio de 2007 y con motivo del trigésimo aniversario de las primeras elecciones democráticas tras la Dictadura, el rey Juan Carlos I lo nombró caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro por su importante actuación en la Transición española, el cual le fue entregado el día 16 de julio de 2008.21 Al no poder asistir por su estado de salud, recogió el premio Adolfo Suárez Illana, que leyó un discurso en nombre de su padre.
El 23 de septiembre de 2007 se publicó una entrevista inédita a Suárez, hecha en 1980 en el periódico ABC.22
El 12 de junio de 2009 se abrió al público en Cebreros, el Museo Adolfo Suárez y la Transición dedicado a su figura y a la Transición.23
Fallecimiento

El 21 de marzo de 2014, su hijo Adolfo anunció que el estado de salud de su padre había empeorado debido a una neumonía y que el «desenlace era inminente», dando a conocer que estaba hospitalizado desde hacía unos días. Dos días después falleció en la Clínica Cemtro de Madrid, a los 81 años de edad.5

En la ficción
Como otros personajes reales de la Transición, Adolfo Suárez aparece en la novela de Fernando Vizcaíno Casas Y al tercer año, resucitó. En la película de 1981 basada en la novela, su papel fue interpretado por José Sancho.
En la película humorística El gran Mogollón de 1982, aparece una parodia de su persona, interpretada por el actor Pedro Ruiz.
El 27 de enero de 2010, Antena 3 emitió la película Adolfo Suárez, el presidente representado por el actor Ginés García Millán. El telefilme consta de dos partes de 70 minutos. La primera narra su juventud y su carrera política hasta que es investido presidente. La segunda, recoge sus años de gobierno hasta el golpe del 23-F.24
En la serie de Televisión Española Cuéntame cómo pasó el presidente Suárez aparece en varias ocasiones en tomas de actos públicos de la época de la Transición y también en interacción con la familia Alcántara, especialmente con Antonio Alcántara militante de UCD y simpatizante del CDS.
El 5 de diciembre de 2013, TVE emitió un documental sobre su presidencia del Gobierno con motivo del 35 aniversario de la Constitución Española.25

Distinciones y condecoraciones

Escudo del primer duque de Suárez.
Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil (18 de julio de 1969).26
Medalla de Oro de Segovia (17 de noviembre de 1969).27
Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar, con distintivo blanco (14 de septiembre de 1970).28
Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (1 de abril de 1971).29
Encomienda (1 de abril de 1967).30
Gran Cruz de la Orden de Cisneros (18 de julio de 1972).31
Gran Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica (29 de septiembre de 1973).32
Gran Cruz de la Orden Imperial del Yugo y las Flechas (4 de julio de 1975).33
Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III (23 de junio de 1978).34
Premio Príncipe de Asturias de la Concordia (13 de septiembre de 1996).35
Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro (8 de junio de 2007).36


domingo, 23 de marzo de 2014

EL MANDATO DE ANTICONCEPCIÓN DE OBAMA VIOLA EL DERECHO INTERNACIONAL


 By Stefano Gennarini, J.D.

WASHINGTON D.C., 21 de marzo (C-FAM)

Las compañías cerveceras quieren que se exponga el orgullo gay en los desfiles por el día de San Patricio. Coca-Cola quiere salvar los osos polares. Las tiendas Hobby Lobby quieren proteger a los niños por nacer.

Aunque cada uno de ellos ejerce la conciencia social empresarial, aquel motivado por creencias religiosas quizás sea multado en un millón trescientos mil dólares por día. El mandato de anticoncepción del presidente Obama, una de las disposiciones de su ley de seguro de salud, exige que las compañías incluyan fármacos abortivos, sin importar sus creencias religiosas. 

Hobby Lobby, tiendas de artesanías propiedad de cristianos, se rehúsa a pagar por el aborto. Según expertos en derecho, el derecho internacional está del lado de Hobby Lobby. 

La próxima semana, el caso de Hobby Lobby será debatido en la Corte Suprema de los Estados Unidos, junto con el de Conestoga Wood Specialties, cuyos dueños menonitas afirman que sería «impío e inmoral» pagar por drogas abortivas. Enfrentan multas de 95 mil dólares por día.

La libertad religiosa es «vital» no solo para los individuos sino también para las entidades con y sin fines de lucro, según expertos en derecho que presentaron un informe ante la Corte Suprema en representación de nueve universidades y veintisiete especialistas. El derecho internacional protege tanto los derechos religiosos comunes como la dimensión pública de la libertad religiosa.

Los expertos señalan la Declaración Universal de Derechos Humanos y el  tratado de la ONU sobre derechos civiles y políticos, que fue ratificado por los Estados Unidos.

Nada exige a los individuos que «sacrifiquen» sus derechos humanos al entrar en el mercado, de modo que el gobierno federal no puede atribular a las empresas que ponen en práctica sus creencias religiosas, explicaron los especialistas. El ejercicio colectivo de la libertad religiosa a menudo implica que los creyentes deban usar formas corporativas modernas de manifestar sus creencias.

Los comercios deberían ser libres de ejercer su conciencia corporativa conforme a su fe al mismo nivel de motivos éticos como la responsabilidad ambiental, la justicia social y otras causas.

La postura del gobierno de Obama de que las creencias de los empresarios no pueden ser atribuidas a sus empresas «no tiene sentido», dicen los expertos. «¿De qué otro modo podría una compañía recibir sus valores y prioridades, si no de sus dueños y gerentes?», se preguntan.

El gobierno de Obama sostiene que las compañías no deberían ocuparse de cuestiones morales y éticas sino solo de la ganancia.

El informe de los expertos brinda ejemplos de países extranjeros que reconocen del mismo modo la libertad religiosa de las empresas y de las organizaciones sin fines de lucro, así como de organismos internacionales y regionales que reconocen la libertad religiosa y la conciencia corporativa de las compañías.

La tendencia mundial está a favor de reconocer la dimensión ética de las actividades comerciales, documenta el informe. El Pacto Mundial de la ONU llega al punto de afirmar que las normas internacionales exigen que los negocios tengan en cuenta las cuestiones que atañen a los derechos humanos. El hecho de informar sobre la responsabilidad social empresarial se ha vuelto algo común entre las compañías.

Esta tradición de responsabilidad social empresarial tiene sólidas raíces en la historia de los Estados Unidos.

El informe da cuenta de una sentencia de la Corte Suprema de Nueva Jersey que explica cómo los negocios han «asumido» las obligaciones del civismo después del traspaso de la riqueza de los individuos a las compañías.

Otro ejemplo de legislación estadounidense que reconoce la conciencia empresarial es que se permite a las compañías deducir contribuciones a obras benéficas.


Habrá una audiencia de Corte Suprema de los Estados Unidos el 25 de marzo para determinar si la penalización impuesta a las empresas que no acatan la disposición en materia de anticoncepción entra en conflicto con la protección federal a la libertad religiosa.

sábado, 22 de marzo de 2014

COMO TOMÓ FORMA LA CIENCIA DEL CALENTAMIENTO GLOBAL




Gary Novak

GWNotCausedByCO2.com

Estrucplan, 21-3-14


Las publicaciones fundacionales de la moderna ciencia del calentamiento global no cumplen con los criterios para una ciencia válida. No se dan las metodologías, no se hacen mediciones y las evidencias no son descritas. En vez de ello, con mucha labia se mencionan fantasías ridículas con disparates contradictorios. Los estudios consisten en nada más que una conclusión final a la que se arriba mediante métodos ficticios.
Impacto Ambiental Una publicación de Charney et al., 1979m hace la siguiente declaración:

“En respuesta a una solicitud del Director de la Oficina de Políticas de Ciencia y Tecnología, el presidente de la Academia Nacional de Ciencias convocó a un grupo de estudio bajo los auspicios del Panel de Investigación del Clima de Consejo Nacional de Investigación para evaluar las bases científicas de la proyección de posibles cambios climáticos en el futuro que resultan de las liberaciones humanas de dióxido de carbono a la atmósfera. Específicamente, nuestro encargo era:
Identificar las principales premisas sobre las que se basan nuestra actual comprensión de la cuestión.

Evaluar cuantitativamente la adecuación e incertidumbre de nuestro conocimiento de estos factores y procesos, y

Resumir en términos concisos y objetivo nuestra mejor comprensión actual del tema dióxido de carbo-no/clima para beneficio de quienes hacen las políticas.

El Grupo de Estudio se reunió en el Centro Summer de Estudios en Woods Hole, Massachusetts, el 23 de julio de 1979, y durante las semanas subsiguientes se hicieron consultas adicionales entre distintos miembros del grupo…”
La publicación usó modelos de la atmósfera y efectos oceánicos para supuestamente determinar cuánto calor resultaría de una duplicación de la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera. No tenían un punto de partida para la cantidad de calor que el dióxido de carbono produciría. Su conclusión fue la temperatura global aumentaría en unos estimados 3º C. Ellos añadieron, “Por supuesto, nunca podemos estar seguros de que algún efecto mal estimado o pasado por alto vicie de nulidad nuestras conclusiones.”

El proceso fue descrito en la sección 4, titulada: “Modelos y su Validez” de esta forma:


“Los estudios independientes del problema CO2/clima que hemos examinado varían en un rango que va desde simples cálculos son simples modelos radiativos/convectivos a modelos zonalmente y verticalmente promedidados, con intercambios de calor horizontalmente difusos y realimentaciones del albedo nieve-hielo hasta completos modelos tridimensionales de circulación general (MCG) involucrando a la mayoría de los procesos físicos relevantes. Nuestra confianza en nuestras conclusiones de que una duplicación del CO2 eventualmente resultará en significativos aumentos de la temperatura y otros cambios del clima, está basada en el hecho de que los resultados de los modelos radiativos/convectivos y los estudios de balance de calor pueden comprenderse en términos puramente físicos y son verificados por los MCG más comple-jos. Esto último suministra más información sobre variaciones geográficas en calentamiento, precipitación, y cobertura de nieve y hielo, pero ellos concuerdan razonablemente bien con los modelos más simples en las magnitudes de los efectos calentamiento general.”
Las afirmaciones son una completa falsedad. Los científicos carece de la más mínima capacidad de convertir los detalles, las complejidades y la aleatoriedad de la atmósfera a medidas o cálculos, que es la razón por la que los meteorólogos no pueden predecir más de unos pocos días para elementos tan simples como temperatura y lluvias.

Los términos usados son nada más que una ensalada de palabras. La afirmación que “la atmósfera tiene rele-vantes intercambios de calor horizontalmente difusivos” es un absurdo vergonzoso. La difusión en la atmósfera o en los océanos es virtualmente inexistente más allá de la conducción y convección. En grandes fluidos, la difusión no cubriría más que unos pocos nanómetros antes de que la convección la torne irrelevante. ¿Por qué añadir “intercambio de calor”? Para que se produzca un intercambio de calor tienen que existir dos medios con una interfaz. Si la atmósfera y los océanos fuesen la interfaz, entonces no hay ningún elemento “difusivo hori-zontal” en ello. La difusión es un concepto químico, no un concepto de energía. El calor se mueve a través de conducción o radiación, no difusión.

Quienes entre nosotros disentimos se nos acusa de ser “Tierra planeros”. La senadora Barbara Boxer dice que ella puede mirar por la ventana y ver cómo está ocurriendo. Los meteorólogos sólo pueden predecir el tiempo a pocos días en el futuro debido a la extrema aleatoriedad de los efectos atmosféricos que no se reduce a un análisis. Sin embargo, los climatólogos determinan al área de la nieve de superficie y la cantidad de radiación que refleja por lo menos para los próximos 100 años.

Para modelar al calor en la atmósfera que resulta del dióxido de carbono, el punto de partida tiene que ser alguna cantidad de calor que se supone se está moviendo a través de la atmósfera. Sin embargo esa cantidad fue el resultado final del estudio de Charney más que el punto de partida. Muchos otros estudios usaron los mismos conceptos básicos de modelado.

En 1984 y 1988, Hansen et al usaron un modelado similar pero comenzaron con el concepto de cuánto calor debería de producir el dióxido de carbono determinado como “observación empírica,” que para ellos significaba el registro histórico asumido del calentamiento de la atmósfera por el dióxido de carbono. El modelado tenía enton-ces el propósito de mostrar cómo la atmósfera añadiría efectos secundarios, lo que significa que los efectos secundarios fueron compuestos. En otras palabras, no hay un concepto claro de un propósito o un conjunto lógico de relaciones causa-efectos.

Un intento de determinar directamente al dióxido de carbono primario fue hecho en 1998 por Myhre et al. Ellos usaron “ecuaciones de transferencia radiativas” combinadas con más modelado. El resultado fue una ecuación de tres componentes para el calor producido por una aumento del CO2 en la atmósfera (5,35 ln C/Co). Quiere decir el logaritmo natural de la relación del punto final del CO2 dividido por el punto de partida del CO2. Para una duplicación del CO2 en la atmósfera es 5,35 por el logaritmo natural de 2, que es 3,7 watts/m2. Es extraño que el resultado sea en términos de metros cuadrados, mientras que está aplicado a la atmósfera que no tiene una superficie.

Ellos no sabían cómo hacer un análisis con masa (kilogramos) o en metros cúbicos. No les preocupaban esos detalles, porque todo el asunto era un embrollo de tal artificiosa falsedad que los conceptos correctos no valían la pena de tomarse el trabajo.

¿Cómo podían Myhre et al usar modelos para determinar al efecto primario mientras los demás usan los modelos para determinar los efectos secundarios debidos a la realimentación? Modelar la atmósfera no revelará la dife-rencia entre los efectos primarios y secundarios –para no decir que no dice nada en absoluto. Pero la ecuación de tres componentes de Myhre et al se considera ahora como el efecto primario indiscutible y el punto de par-tida del análisis del calentamiento global por el CO2. El modelado de hoy en día concierne sólo a los efectos secundarios de la realimentación, que son mayormente atribuidos al vapor de agua.

En el análisis del calentamiento global no hay nada más que modelado, siendo la simple razón que las complejida-des y la aleatoriedad de la atmósfera están completamente fuera del alcance de la ciencia que puede aplicarse. Sólo el modelado es lo bastante oscuro para evadir la rendición de cuentas a los de afuera y proporcionar cual-quier resultado deseado sin crítica.

El problema es, tal norma no es ciencia. La ciencia tiene un propósito que es poner fin al error ya la falsedad a través de procedimiento verificables. Procedimientos confusos sólo promueven la charlatanería que la ciencia intenta corregir.



Fuente: Mitos y Fraudes