lunes, 25 de abril de 2022

ALBERTO BÁRCENA

 

 “Muchos políticos profesan la fe, pero como algo privado. Son católicos vergonzantes”


Javier Navascués, el 21.04.22


Caballero del Pilar (Infocatólica)

 

El profesor Alberto Bárcena, licenciado en Derecho y doctor en Historia, es un reputado intelectual, experto en Doctrina Social de la Iglesia, masonería y Nuevo Orden Mundial (NOM) por destacar solamente alguno de los temas más representativos. Profesor universitario, escritor y conferencista de renombre, estará presente el próximo 13 de mayo en Madrid, en la presentación de la re-edición del libro El Liberalismo es Pecado, junto a Mn. Athanasius Schneider (que prologa el libro) y al prestigioso pensador Javier Barraycoa. Analiza brevemente lo que supone la visita del mencionado prelado en el actual momento que atraviesa España.

 

¿Cómo valora la visita de un prelado como Mons. Schneider a España y más el 13 de mayo?

 

Como una excelente ocasión para prestar atención a alguien que se caracteriza por la fidelidad a la doctrina de la Iglesia, que ha hablado siempre sobre dicha doctrina con una claridad y contundencia verdaderamente encomiables y que ha edificado a muchos precisamente con esa claridad. Que sea un 13 de mayo, coincide con una fecha importante en la historia de la salvación como son las apariciones de Fátima, con todo lo que la Virgen avisa que puede ocurrir o que va a ocurrir si no nos enmendamos. Un mensaje muy contundente sobre la eficacia de la oración, la eficacia del sacrificio, del ofrecimiento de obras, en definitiva de la reparación de todo el pecado que ya entonces se estaba adueñando de la civilización occidental. Así que la coincidencia del viaje con el 13 de mayo puede ser una señal para que pongamos especial interés o atención en esta visita, en lo que se va a decir en ella porque tiene mucho que ver con la historia de la salvación también.

 

¿Qué supone para usted estar junto a este prelado y a Javier Barraycoa en la presentación de la re-edición del clásico El Liberalismo es Pecado?

 

Me parece una responsabilidad importante y pido la asistencia del Espíritu Santo para estar en línea con Monseñor y con Javier Barraycoa también y poder transmitir también esa claridad e introducir el tema en la medida que a mí me corresponda y darle pie, sobre todo a Monseñor, para que desarrolle las ideas que en ese prólogo del libro ha incluido y en lo que viene defendiendo hace ya tiempo.

 

Muchos ven en el liberalismo el germen de la mayoría de los males modernos, pues da derechos al mal y al error…

 

Es así, que duda cabe que el liberalismo parte del relativismo moral. Podríamos remontarnos a Lutero, en cuanto a la libre interpretación que él defiende. Se ve más claramente en la Ilustración. En el siglo XVIII la ley natural es totalmente apartada. Es más, uno de los autores principales, Rousseau, dice que la legitimidad procede únicamente de los acuerdos, luego ha quitado ya a Dios de en medio. Y los acuerdos además son mudables. Rousseau está muy presente en el pensamiento actual. En 1948 el primer presidente de la UNESCO, Julian Juxley, decía exactamente lo mismo, que nada era eterno ni inmutable en ética. Osea que ese concepto roussoniano de que los acuerdos son la única fuente de legitimidad, es lo que viene presidiendo el pensamiento único, el pensamiento revolucionario, desde el siglo XVIII hasta el presente.

 

Y el liberalismo ha sido el gran enemigo de la tradición católica, condenado en numerosas ocasiones por el Magisterio de la Iglesia.

 

En muchas. El poder mismo no es más que en un brote de un liberalismo llevado al extremo, condenado por San Pío X. Pero es que ya antes Pío IX en la encíclica Quanta Cura y el documento anexo que desarrolla esta encíclica, el Syllabus, ya enumera todos los errores que vienen del liberalismo. Y habla de ochenta y tantos errores…Todos estos errores siguen hoy en vigor, por más que haya sectores en la Iglesia que hayan condenado el Syllabus como una especie de reacción integrista y fundamentalista.

 

¿Por qué el Syllabus no se puede derogar?

 

Porque lo que condena como errores del liberalismo es indiscutible que lo son. Habla del naturalismo, del materialismo, en definitiva del rechazo a Dios, del rechazo de la dimensión espiritual del hombre, que eso está en el liberalismo en diferentes grados. También podíamos hablar de los grados del liberalismo, pero hay uno de tercer grado, que hoy en día es muy común entre católicos, que es el de vivir la fe en el espacio estrictamente privado, pero no en el público. Y eso es quitar a Dios de la vida pública con la gravedad que eso tiene. En primer lugar la dejación de la obligación del cristiano de dar testimonio de su fe. Ese liberalismo de tercer grado entre católicos hoy en día está divulgadísimo. Incluso hay algunos que a veces profesan su fe católica, pero luego dejan claro que eso es una cuestión absolutamente privada. Esto en política se ve mucho. Son algo así como cristianos vergonzantes.

 

Igualmente se inaugura la asociación Luz de Trento, sin duda inspirada en un referente del mejor momento del catolicismo en España.

 

Desde luego el Concilio de Trento supuso un antes y un después porque vino a contestar a todos los errores de Lutero, que acababa de destruir la unidad de la cristiandad, dejando la simiente de la herejía. Y de esa herejía luterana van a surgir luego múltiples divisiones que destruyen el depósito sagrado de la fe en una buena proporción. Los sacramentos prácticamente desaparecen. Queda el Bautismo y él dice que la Eucaristía, pero no es verdad, tampoco queda la Eucaristía. Los sacramentos del Orden, la Penitencia etc. desaparecen por completo. Trento viene a clarificar la posición de la Iglesia. No dice nada nuevo porque dice lo de siempre, pero se reafirma y desarrolla los rasgos propios de cada sacramento. Viene a refutar todos los errores de Lutero y sus seguidores. Incluso les da la razón en lo que la tienen, que es bien poco, porque es gravísimo lo que dicen después. Son cristianos, sí más o menos son cristianos, unos más que otros, pero han arrancado a la sociedad cristiana occidental prácticamente todos los canales de la gracia, que son los sacramentos.

 

Igualmente niegan la tradición dogmática. Trento no viene más que a aclarar y a reforzar y aunque no fue un concilio que consiguiese la reunificación entre católicos y protestantes, sí que fue un concilio que hizo un enorme bien a la Iglesia porque toca todos los temas y a partir de ahí la Iglesia adquiere una fortaleza e incluso vuelve a evangelizar territorios que se habían hecho protestantes y en el mundo católico se hace una labor importantísima que refuerza la fe y la mejor tradición, la verdadera tradición dogmática, que viene desde los Padres de la Iglesia.

 

Por último, ¿qué importancia tiene que un prelado de la gravedad y el peso de Monseñor Schneider rece ante el mismo Congreso de los Diputados por la conversión de los políticos, ahora que están desatadas las leyes inicuas como criminalizar el rezar delante de un abortorio?

 

Me parece muy oportuno porque al final lo que estamos viviendo no es más que un episodio del combate espiritual que viene librándose desde el pecado original, de manera ininterrumpida. Como dice San Pablo no luchamos contra la carne ni la sangre, por lo tanto las armas más importantes que tenemos a nuestra disposición son espirituales, es la oración. Más fuerte que eso no hay nada y además el ejemplo de que se rece delante del Congreso por la conversión de quienes tienen en sus manos seguir debilitando, corrompiendo y destruyendo la sociedad, es un ejemplo magnífico de lo que tenemos que hacer todos, en grupo y en la calle, no hay porque ocultarse. No podemos ser católicos vergonzantes. Si se consiguiera la conversión, por lo menos de algunos, de los políticos que están ahí, supuestamente, representando a la sociedad española, sería, desde luego, un logro enorme. El Rosario es una arma importantísima dentro de lo que es la oración y la oración en común también tiene una fuerza especial. Así que me parece una excelente iniciativa, verdaderamente inspirada.

domingo, 24 de abril de 2022

LAS DROGAS COMO RULETA RUSA

 


POR JUAN ALBERTO YARÍA


La Prensa, 24.04.2022

 

Juan vuelve del trabajo alegre y me confiesa que ya consiguió trabajo de 8 horas con una buena renta mensual; fueron años duros de tarea terapéutica. Quedó solo en el mundo ya que su padre murió de una sobredosis consumiendo con él y su tío también consumidor falleció de un infarto; su madre afectada por una enfermedad psiquiátrica grave no lo veía y solo un familiar lejano le pagaba su obra social. Se aferro a nosotros superando sus abstinencias, el duelo por la muerte de su padre y de su tío (figura paterna sustituta), hizo un duelo también por la cocaína y el crac, modificó conductas antisociales producto de sus contactos con "barras bravas", estudió y terminó el secundario. Fuimos su "hogar intermedio" o su "hogar" verdadero en realidad y hoy camina por la calle libre y sanamente orgulloso de si mismo y en paz con su conciencia proyectando un futuro que es lo máximo a lograr para cada uno de nosotros.­

 

Oscar espera una respuesta en la calle de la institución de su Obra Social para entrar. Lo veo vencido, me abraza. Había abandonado el tratamiento hace años, prefería el consumo de cocaína negando que comprometía su libertad. Lo acompañaba un delegado de su empresa que funcionaba como una "tabla de salvación" ya que su padre lo había expulsado de la casa y su mujer también. Solo, derrotado esperaba una respuesta para entrar al tratamiento. Luego la recibió. La imagen era la del derrotado. P. Pinel decía que las drogas dañan la voluntad o sea el motor del deseo y de la libertad. La lucidez lo llevó a buscar ayuda en el Delegado y en nuestra institución. Ortega Y Gasset nos enseña que la cultura (los otros) son como un "salvavidas en el mar bravío de la vida". "No podemos vivir con un continuo arresto en casa" también nos decía el maestro español (o sea aislados en un consumo voraz y suicida).­

 

Adentrarse en las historias de la enfermedad y de su rehabilitación es un giro apasionante .La droga es solo la punta del iceberg de un continente interior y contextual en donde los abandonos , los abusos, la violencia, la falta de escuela, los dramas familiares están ahí a la vista a la espera de un escritor para escribirla o narrarlas ya sea un símil de Francis Ford Coppola en sus historias de mafias y "barras bravas" o la riqueza sentimental de un Campanella al mejor estilo de la "La luna de Avellaneda" o del "Hijo de la novia". La historia de una rehabilitación o de cómo se plasma el suicidio adictivo nos recuerda al mejor Luigi Pirandello en donde cada paciente -como decía el gran italiano- "es un personaje en busca de un autor". Tratar es comprender esa novela de vida.­

 

­ORIGENES DEL DRAMA-TRAGEDIA­

 

Siempre la enfermedad tiene tres vértices: el agente químico cada vez más potente y sostenido por múltiples intereses económicos y conexiones con diversos Poderes, las vulnerabilidades de cada uno y el contexto "magistral" y "diabólicamente" manipulados por un neuro-marketing que presenta lo atroz como necesario y cautivante.­

 

La potencia cada vez mayor del agente químico con variaciones en sus compuestos y en diversas presentaciones y mezclas impacta de una manera enorme en el sistema nervioso impidiendo la maduración de estas estructuras en los más jóvenes y dificultando las áreas de control y el manejo de los impulsos. Esto asegura una dependencia a las sustancias cada vez mayor e incluso de por vida comprometiendo su desarrollo futuro. A eso debemos sumarle diversas vulnerabilidades familiares y sociales que comprometen el capital humano de miles y sin transmisión de valores, modelos, ejemplos y palabras es difícil un sano crecimiento. El contexto "barra brava" (con este concepto uno a todos los grupos de presión que trabajan para multiplicar el negocio e infiltrados en distintos sectores de la sociedad) en ascenso conspira -también -para un desarrollo sano. Grupos que no solo venden con gran plusvalía, sino que extorsionan, amenazan e incluso matan para conseguir sus designios como sucede en múltiples sectores de nuestro país.­

 

Y por casa como andamos.el consumo de sustancias crece de manera sostenida en la Argentina en todos los sectores sociales, con cambios y variaciones durante la pandemia de la covid-19. El último Informe Mundial sobre Drogas 2019 (Unodc - ONU) confirma que la prevalencia del consumo de cocaína aumentó 129% en nuestro país, en comparación al registro de 2011.­

 

El nuestro es el país de la región con mayor incremento y con las tasas de consumo más elevadas. A nivel mundial, solo es superada por Montenegro y Albania. Algo similar ocurrió con el cannabis, cuyo aumento fue del 154%.­

 

Alcohólicos Anónimos nos dice que el 5% de la población argentina (casi tres millones de personas) transita entre los niveles de abuso y dependencia, la franja etaria con mayor incidencia está entre los 25 y 35 años. Luego le sigue la adolescencia y juventud (entre los 14 y 25 años). Según el Defensor del Pueblo adjunto bonaerense W. Martello Argentina es el tercer país con mayor prevalencia de consumo excesivo episódico de alcohol entre jóvenes de 15 a 19 años después de U.S.A. y Uruguay.­

 

Las vulnerabilidades sociales se prestan a todo esto ya que en los barrios marginales de la Argentina hay pobreza económica y también soledad y carencias afectivas. El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) indica que en el último trimestre de 2021 la pobreza afectó al 37,8% de la población. Hay 18,4 millones de pobres en el país, de los que seis de cada 10 son niños o adolescentes (64,7%).­

 

EL FOMENTO DE LA RULETA RUSA­

 

La Industria al amparo de los Estados progresa en su producción. La producción de opio y la fabricación de cocaína se mantienen en niveles récord. Las cantidades incautadas también son más altas que nunca; por ejemplo, la cantidad de cocaína incautada aumentó en un 74 % en el último decenio, mientras que la fabricación se incrementó en un 50 % en ese mismo período, lo cual indica que la actuación de los organismos encargados de hacer cumplir la ley se ha vuelto más eficaz y que el refuerzo de la cooperación internacional podría estar contribuyendo a elevar las tasas de incautación.­

 

La fabricación ilícita mundial de cocaína alcanzó un máximo histórico de 1.976 toneladas (estimación basada en un grado de pureza del 100 %) en 2017, lo cual supuso un aumento del 25 % con respecto al año anterior. Esto se debió principalmente al aumento de la fabricación de cocaína en Colombia, donde, según las estimaciones, se produjo aproximadamente el 70 % de la cocaína mundial. En 2017 Colombia experimentó una expansión del 17 % de la superficie dedicada al cultivo de arbusto de coca y un aumento del 31 % de la producción de coca, lo cual obedeció principalmente al pronunciado aumento de las zonas productivas dedicadas al cultivo de arbusto de coca.­

 

Los Acuerdos de Paz en Colombia con organizaciones guerrilleras productoras de cocaína ha sido un verdadero fiasco; se produce más y los lideres de la producción armas a la mano tienen la seguridad del cargo de senadores. Todo esto a pesar de que el referéndum al pueblo dio negativo a estos Acuerdos, pero igual se aplicaron y ahora ya controlan fronteras y corredores de pasaje de sustancias hacia Europa y distintos lugares del mundo.­

 

La diversificación de los productos de los cannabis consumidos en algunas jurisdicciones que permiten el uso no médico del cannabis principalmente flor de cannabis con mayor proporción de los principios alucinógenos (más del 10 %), flor de cannabis con más alucinógenos (20%) y productos comestibles con cannabis de 69% para arriba. ­

 

El número de personas que consumen drogas ha aumentado en un 30 % con respecto a 2009 En 2017, unos 271 millones de personas, es decir, el 5,5 % de la población mundial de 15 a 64 años, había consumido drogas en el año anterior. ­

 

 La droga que más se consume en todo el mundo sigue siendo el cannabis (se estima que 188 millones de personas consumieron cannabis en el año anterior). En los últimos diez años la prevalencia del consumo del cannabis se ha mantenido mayormente estable a nivel mundial, pese a la tendencia al alza registrada en América y en Asia.­

 

La legalización es un fiasco en el mundo y está resultando ser un fracaso. En U.S.A. en diversos Estados han decidido la liberación y los efectos son desastrosos a nivel de la salud mental de las personas, la seguridad ciudadana y la ruina de las ciudades Ha surgido en U.S.A a través de un grupo de Padres y Abogados una reacción (Senior Counsel for Cannabis Industry Victims Educating Litigators (CIVEL). www.civel.org ) que hará temblar a los productores y vendedores como en su momento lo sufrieron las tabacaleras.­

 

La organización plantea: "Daños en cuanto a enfermedades mentales, físicas como aumento del cáncer de pulmón, accidentes, abusos, muertes, etc.". Sigue mencionando esta entidad que seguramente va a replicar en todo el mundo que" los productos de la marihuana hoy en día pueden tener una potencia alta e incluso pueden llegar al 99% de THC (principio alucinógeno activo) lo cual destruye el sistema nervioso, genera dependencia, enfermedad mental y problemas sociales". Apuntan también a la negligencia médica por la promoción y uso de la marihuana sin aprobación de la FDA (organización rectora en U.S.A: en el control de los medicamentos y de su buen uso).­

 

Además, en virtud de la Ley de Responsabilidad de los traficantes de drogas varios Estados han aprobado Leyes que hacen que los traficantes sean civilmente responsables ante las personas lesionadas "por un conductor bajo la influencia de drogas o las familias que pierden un hijo debido a las drogas ilegales y otras personas lesionadas por las drogas ilegales".­

 

 Además, actúan sobre "los servidores de tiendas de marihuana o individuos que venden marihuana y que luego matan o lesionan a otros en choques automovilísticos u otros accidentes".­

 

NO OLVIDAR PRINCIPIOS BASICOS ­

 

Ante el avance de la industria de la eutanasia y con una gran plusvalía algunos reportan como solución la planificación del consumo, la ingesta de agua y la alimentación previa al consumo. A esto lo llaman reducción de daños o consumo cuidado. Soluciones infantiles a problemas muy serios de salud pública. Se ignora el daño al sistema nervioso de las sustancias, el aumento de las enfermedades psiquiátricas, la demenciación progresiva de los consumidores y los accidentes y la alteración de la seguridad ciudadana que se promueven a través del consumo.­

 

Prevenir (palabra dejada de lado en la cultura "progre") en todos los ámbitos educativos y familiares, así como en la sociedad, detectar precozmente los primeros consumos, atender en sistemas profesionalizados, promoción de las comunidades terapéuticas y las casas de medio camino; todo esto lo debernos promover. ­

 

Salir a la calle a prevenir y llamar a organizaciones ciudadanas a enfrentar esta eutanasia programada y que genera gran plusvalía. De lo contrario desde mi punto de vista seguiremos promoviendo la "ruleta rusa".­

 

Juan Alberto Yaría

* Director general de Gradiva - Rehabilitación en adicciones

CÓRDOBA

 


 debe dejar de extenderse, si no es inviable


Ariel Bogdanov


Perfil, 24 de Abril 2022

 

La recuperación de espacios públicos, entre ellos el río Suquía; la vuelta al Centro, y la densificación de la ciudad en contrapartida a una extensión descontrolada, se erigen como los principales lineamientos de la Secretaría de Desarrollo Urbano Municipal, a cargo del arquitecto Daniel Rey.

 

El funcionario recibió a PERFIL CÓRDOBA en el Palacio 6 de Julio, brindó su mirada respecto a la actualidad urbanística de la ciudad y detalló cuáles son los proyectos en los que avanzarán en los próximos meses y que signarán la gestión del intendente Martín Llaryora.

 

Como eje central, Rey considera que la gran mancha urbana que tiene la ciudad es uno de los principales problemas urbanos, el cual afecta a todos los cordobeses. Por tal motivo, se ubicó cómo un férreo opositor a que esa extensión se siga ampliando. “La gran pregunta que nos hicimos cuando asumimos es hacia dónde íbamos. La ciudad cada vez se extendía más, cada vez había más convenios urbanísticos, que deberían llamarse ‘excepciones’ porque no había ninguna normativa que los regulara”,

“Estos nuevos convenios avanzaban sobre el cinturón verde, entonces campos productivos de papa, de soja, se iban transformando en barrios, en loteos cada vez más grandes” agregó el funcionario.

 

“Una cosa es tener una ciudad como esta, donde viven 30 millones de habitantes y otra cosa es tener una ciudad como esta donde vive un millón y medio y que se tenga que llevar el transporte a cada una de las puntas. Hay líneas que hacen 60 kilómetros con una tarifa plana. Eso resultaba inviable. Nadie puede resolver el problema del transporte en función de las distancias que se manejan”, señaló Rey.

 

–Frente a esta problemática, ¿qué medidas están tomando?

 

–Hay que trabajar sobre la densidad. Los desarrollistas me acusan de parar el crecimiento de la ciudad, pero desarrollo no es seguir extendiéndose ilimitadamente. Vos no podes tener un edificio de 10 pisos y que sean cinco los inquilinos para mantenerlo. Es una locura. Mantener esta ciudad con la cantidad de gente que tenemos, cifra que estará cercana al 1,6 millones de personas, es muy caro. Por eso ahora tenemos georeferenciada la cantidad de suelo libre y sin desarrollar dentro de la ciudad. Además, están los elefantes blancos que también son un verdadero problema.

 

—¿A qué elefantes blancos se refiere?

 

—Son un grupo de lugares que impiden el desarrollo de la ciudad como la Papelera de General Paz, la Coca Cola en la Castro Barros, los Molinos Minetti. Para este tipo de situaciones, se ha implementado otra medida en la que venimos insistiendo y es la rémora: que es todo aquello que impide el desarrollo. Son propiedades subordinadas a la especulación. No digo que sea culpa de los desarrollistas que ocurra esto, sino que es el Estado quien debe establecer las reglas de juego, quien debe planificar. No culpo a los desarrollistas, que se dedican a estas cosas. Ahora las ordenanzas han cambiado y, además, les pusimos una cláusula para cambiarlas que exige tener mayoría agravada en el Concejo Deliberante, lo que implica la aprobación de 2 ⁄ 3 de los concejales y sabemos que eso en este país es muy difícil.

 

—¿Recuperar el centro es otro de los ejes en los que buscan avanzar?

 

—Así es. El Centro estaba sufriendo el hecho de que mucha gente se estaba yendo y entendemos que tenemos que traer gente a vivir a esa área. Hay edificios de oficinas que han quedado vacíos tras la pandemia. Coincidimos con varias ciudades en permitir la construcción de monoambientes, que son lugares donde se puede vivir perfectamente. Hay estudiantes que ya no les sirve Nueva Córdoba por los precios, entonces encuentran aquí alternativas donde vivir. Estos edificios cuentan con espacios comunes o de esparcimiento. Ese tipo de cosas en el mundo se están usando y permitirá reconvertir edificios de oficinas. La gente debe volver a vivir al Centro. Además, estamos trabajando en potenciar la Gran Manzana, recuperar la actividad gastronómica. Hay que volver a tener ciudades para la gente, la pandemia nos ha hecho potenciar este concepto que va acompañado de un buen transporte público y de incentivar la construcción de cocheras. Se lo ofrecí a los desarrollistas. En la Hipólito Yrigoyen, en la Chacabuco, tenemos muchos proyectos hechos, el tema es que nos sacan cuentas y nos dicen que necesitan de siete a 10 años para amortizar el retorno y lo comparan con algún otro negocio financiero con el que recuperan más rápido la plata. Contamos con una ordenanza para regular el tema de las cocheras, para que no pase lo que ocurre en barrio General Paz, que están todos los autos en la calle por el faltante de cocheras.

 

Los proyectos que se vienen

 

Rey enumeró cuáles son los proyectos que se inaugurarán en el corto plazo y también aquellos que anunciarán: “Hacemos hincapié en los espacios públicos. Falta muy poco para que terminemos la primera etapa del Parque Sarmiento, va a ser algo totalmente distinto. Además, anunciaremos un proyecto nuevo en el Parque de la Vida, un espacio de 60 hectáreas que muy pocos cordobeses conocen. No lo atraviesa nada, es inseguro, hubo hechos confusos. Es uno de los parques más grandes de la ciudad y vamos a anunciar un gran polideportivo, se va a visibilizar, haremos un paso por Manantiales para que los cordobeses lo conozcan”, enfatizó.

 

“También tenemos la reinauguración del Parque Las Heras, espacio al que llamo ‘el Central Park cordobés’. Por otro lado, vamos a anunciar un corredor gastronómico que comenzará en Plaza Austria e irá hasta Epec, al proyecto lo vamos a presentar en poco tiempo. El río es una de las grandes cosas que estamos haciendo con la Provincia. El Concejo Deliberante también va a dinamizar mucho la zona. La sede del Concejo es un ejemplo de cómo el Estado también dejaba elefantes blancos, algo que tanto criticamos”, precisó el funcionario. Y agregó: “Ese era un elefante blanco del Estado, incluso se estudió construirlo en otro lugar y dejar eso ahí por un par de problemas. Lo tomamos y lo vamos a terminar. Igual que con el Comedia, estamos en un 50% y esperamos terminarlo cuanto antes”, completó Rey.

EL ESTADO NO NECESITA UN AJUSTE

 

 si no un ordenamiento


El ministro de Finanzas de Córdoba, junto a los economistas Jorge Colina y Carlos Seggiaro, proponen líneas de acción para ordenar los desequilibrios en la administración del Estado en el libro ‘Una vacuna contra la decadencia’.


José Busaniche


Perfil, 17-04-2022

 

En los últimos 60 años de historia, período del que hay estadísticas y por el que transitaron dictaduras, gobiernos democráticos y visiones ideológicas diferentes, hay una línea transversal: el Estado funcionó mal siempre. Es posible concluir que sí hubo una ‘política de Estado’: el sostenimiento del desorden del sector público. Y cualquier plan de crecimiento y desarrollo que se enuncie requiere de un Estado capaz de gestionarlo.

 

Ese es uno de los ejes centrales que recomienda el libro ‘Una vacuna contra la decadencia. Cuestionando consensos en torno al funcionamiento del Estado’, y que tiene como autores a los economistas Osvaldo Giordano (hoy ministro de Finanzas de Córdoba), Jorge Colina (consultor, titular de Idesa) y Carlos Seggiaro (consultor de empresas). Desde distintas visiones y recorridos plantean que en la Argentina el problema principal no es la inexistencia de políticas de Estado, sino que estas son equivocadas. Y avanzan sobre algunas reformas de fondo para intentar frenar el proceso de decadencia.

 

En diálogo con PERFIL CÓRDOBA, Giordano amplía algunos de los conceptos volcados en el trabajo y que mantienen la intención de ser tenidos en cuenta por el poder político.

 

“Está instalado que el problema de Argentina es la grieta, esto de que hay dos modelos, ninguno logra imponerse, pero ambos logran bloquear al otro, con los cual estamos estancados. Argentina tiene muchos problemas y muchos potenciales, pero uno de los centrales es el mal funcionamiento del Estado y cuando uno mira no hay dos visiones distintas, sino una continuidad de lo que irónicamente son políticas de Estado: en los últimos 60 años hay una política de Estado en descuidar el funcionamiento del Estado. Pasó con todos. Probamos de todo y cuando uno mira cómo estos gobiernos administraron el Estado encuentra muchas coincidencias. Básicamente, dos: siempre gastar más de lo que se tuvo. Eso es sistemático. Y asociado a eso, una gran despreocupación con la calidad de la gestión, qué hacemos con los recursos públicos. Todos con sus obvios matices, hicieron lo mismo, descuidar el funcionamiento del Estado, tanto en lo financiero como en la gestión”, plantea.

 

“El Estado actual funciona bajo una lógica propia y le lleva poco el apunte al plan que pueda tener un gobierno. Hay que cambiar cosas para que el Estado funcione y después ver si es con políticas de derecha o de izquierda. Ese es un problema de segundo orden. En un inventario lo más acotado posible aparecen lo previsional, lo tributario, la organización del Estado y el régimen federal. Hemos sostenido por mucho tiempo políticas equivocadas y no las hemos cuestionado. Puede estar Alberto, Cristina o Milei, si no cambiamos esas políticas equivocadas el destino es el fracaso. Es políticamente incorrecto, pero hay que hacerlo”, remarca.

 

—¿Cuál es la política económica más cara que se ha sostenido?

—No me animo a decir un orden de magnitud. Sí que hay cosas que van a llevar más tiempo a resolver que otras. El previsional es un tema que va a llevar más tiempo, pero hay que empezar a resolverlo. El Estado no necesita un ajuste, sino un ordenamiento. En el previsional se ve claro. Un ajuste es tocar la movilidad, que la inflación licúe la jubilación, con eso bajo el gasto y zafo. Ahora, eso implica juicios a futuro, con lo que estás subiendo el gasto. No arreglás nada. Y ahí vemos una política de Estado. Lo hizo Macri, Cristina y ahora lo está haciendo Alberto. Pero si uno toma la decisión de respetar la movilidad, pero elimina los regímenes especiales, aunque sea gradualmente, y ver la administración de las pensiones… Hay que hacer un ordenamiento previsional. Ordenar es solvencia en el largo plazo y calidad, ajustar es otra cosa. Otro eje es simplificar el sistema tributario. No se pueden tener tres impuestos sobre lo mismo. Hay un costo burocrático muy grande que hay que pagar.

 

—¿Alcanza con eliminar los regímenes especiales?

—En lo previsional no vamos a tener una solución en el corto plazo. Pero los regímenes especiales mueven el amperímetro. Aun así es plata. Otro punto es que ya hay 20% de las personas que tienen múltiple beneficio, la jubilación y la pensión. La pensión se inventó hace más de un siglo, cuando la mujer no trabajaba y no había prestación para la vejez. Hoy eso se volvió un incordio administrarlo. No hay una sola receta, hay que estudiarlo y debatirlo. Hoy la edad es de 65 años y la mayoría se jubila antes. Un gran cambio sería que se respete esa edad de jubilación.

 

—¿Qué rol tiene el proceso inflacionario en la decadencia argentina?

—Esta política de Estado de tener un desequilibrio permanente matemáticamente te lleva a que la corrijas con inflación o deuda. Exceso de emisión para cubrir el déficit que lleva a la inflación o exceso de deuda que te lleva al default. No sirve de nada enojarse contra el aumento de precios. Si vos tenés 60 años en los cuales gastaste más de lo que tenés, agotaste el endeudamiento y te viste forzado a emitir mucho más de lo que la gente necesitaba, vas a tener inflación. No hay instrumentos que compensen semejantes desequilibrios. Esto no se arregla con un ministro de Economía mágico que revise el déficit con ajustes. El arreglo es el ordenamiento. El ordenamiento tributario es muy necesario y relativamente rápido, podés bajar la presión tributaria y burocrática y lograr mejoras de ingreso. Y vinculado a eso está el ordenamiento federal. La coparticipación es una trampa. Hoy tenemos un grupo de provincias, siete, que son las que ponen más de lo que sacan. Y hay otros que reciben más de lo que ponen: Caba y las del norte. Entonces las provincias ricas ponen para los aún más ricos, como Caba, y para los pobres, para empobrecerlos más porque reciben cuanto más pobres tienen. Nosotros planteamos volver a la Constitución y que cada provincia se financie con lo que recauda y se generen fondos de convergencia para asistir a los distritos más pobres. Los números dan. Hay que salir del esquema perverso de subsidiar la riqueza de Caba o el empobrecimiento de los más pobres.

 

—Ustedes plantean que la izquierda debería alzar la bandera del ordenamiento para alcanzar cambios de políticas públicas.

—Lo dice Carlos Seggiaro que tiene una visión de izquierda. Un Estado financieramente débil, con déficit, es un Estado que no tiene suficiente poder como para imponer cosas y está supeditado a que lo financien. Una familia endeudada está a merced de los bancos, de un prestamista o un usurero. Si yo quiero un Estado que transforme la realidad, que sea capaz de mejorar la distribución del ingreso, las banderas del progresismo, se requiere un Estado solvente y que tenga capacidad de gestión. Es más una necesidad de un gobierno progresista que de uno liberal. Hay que salir de la lógica de la grieta sobre si la discusión es más o menos Estado. La discusión es mejor Estado. Si vos no mejoras el funcionamiento del Estado da lo mismo.

 

—¿Con el dato de la inflación de marzo está claro que estamos en un nuevo nivel del proceso inflacionario, con el daño social que genera? Hoy ya estamos viendo familias que deciden si comen o no. ¿Qué podemos esperar?

—Es muy triste ver un país con la potencialidad de Argentina que fracase sistemáticamente al punto de ver que la gente se quiere ir del país. Pero si no entramos de lleno en el ordenamiento del Estado, vamos a fracasar siempre. Ojalá que el gobierno dé los paliativos para que la situación no escale, pero lo central es el ordenamiento del Estado. Hoy la situación social es muy dramática, qué aspiración puede tener alguien más allá de comer. La agenda es súper complicada, pero no hay salvación, no hay una medida mágica o un régimen monetario, todo lo que los economistas vendemos muy bien. Este Estado, así como funciona, impide cualquier plan de desarrollo.

viernes, 22 de abril de 2022

EL DESAFÍO DE LA NUEVA DERECHA

 


Desconcierta a la izquierda la inesperada irrupción de un sector que empieza a disputarle la hegemonía del discurso público. El reto de imponer la agenda y superar los límites de una convergencia entre visiones no siempre coincidentes.


POR AGUSTÍN DE BEITIA


La Prensa, 3.02.2022

 

Entre las novedades literarias que trajo el fin de año hay dos libros que se interesan por el auge inesperado que tuvo la derecha en distintos países, un fenómeno que invita a volver la mirada hacia la Argentina. Las nuevas caras de la derecha, de Enzo Traverso, y ¿La rebeldía se volvió de derecha?, de Pablo Stefanoni, son los títulos de estos dos ensayos que, al menos por su presentación, parecen adoptar el enfoque acostumbrado: aproximarse a este objeto de estudio con desconcierto, como si fuera algo extraño, incómodo, inadecuado. Semejante perplejidad expresaba semanas atrás un artículo periodístico local por la vandalización de símbolos de la "memoria, verdad y justicia" que viene ocurriendo desde hace seis meses. Un desafío inesperado a esa versión de nuestra historia reciente que la izquierda creía haber fijado como canónica de una vez y para siempre. El estupor se debía a otras dos osadías: la llegada al Congreso de voces disidentes a esa narrativa oficial sobre nuestro pasado y el creciente "negacionismo". ¿Hay en la Argentina una nueva derecha que pierde sus complejos? ¿Puede emerger con fuerza como sucedió en el último tiempo en otros países?

 

Las respuestas a estas preguntas están en el núcleo de un muy interesante ensayo del abogado, profesor universitario y escritor Fernando Romero Moreno, La nueva derecha. Reflexiones sobre la revolución conservadora en la Argentina (Grupo Unión), que tiene ya unos meses en el mercado sin haber concitado la debida atención periodística. El atractivo especial de este libro es que estudia este proceso desde la infrecuente óptica del tradicionalismo católico.

 

Se trata, por lo tanto, de un valioso estudio que sirve de estímulo para el pensamiento y para el debate. Romero Moreno (Capital Federal, 1968) repara en que, así como hubo un auge de la derecha en el exterior, también en nuestro país hay ahora un cierto número de figuras emergentes a las que identifica con esta corriente política, además de instituciones, centros de estudio y periódicos digitales. Sobre todo, desde la llegada al poder del kirchnerismo.

 

En su opinión, "hay signos" de que ellos "empiezan a disputar el discurso público", como sucede con Victoria Villarruel con su defensa de las Víctimas del Terrorismo marxista; José D" Angelo con sus denuncias concretas sobre el "curro de los DD.HH."; Nicolás Márquez o Sebastián Miranda con la revisión histórica de la guerra que vivimos en los 70; Pablo Muñoz Iturrieta con su reacción contra la ideología de género y a Agustín Laje Arrigoni con su desafío a la izquierda cultural.

 

NUMEROSOS

 

Los nombres que aporta de esas figuras emergentes son numerosos. Ellos se suman a referentes más antiguos como Vicente Massot, Alberto Solanet, Gerardo Palacios Hardy, Néstor Sequeiros, Juan Luis Gallardo y muchos más. La enumeración es realmente amplia.

 

El objeto de su reflexión es considerar cómo podría afianzarse y crecer este sector, para lo cual postula la necesidad de formar un frente, o alianza política, entre conservadores, tradicionalistas, nacionalistas y liberales clásicos, "en torno a propuestas de mínima, sin desconocer las diferencias de máxima".

 

Romero Moreno, que es autor del ensayo El nacionalismo, ¿una opción autoritaria?, y de numerosos artículos, dedica un capítulo a cada una de esas corrientes, con su origen y desarrollo, para demostrar que esto es posible.

 

Incluso llega a imaginar dentro de ese frente a radicales y peronistas de línea nacional-cristiana, republicanos y promercado.

 

La hoja de ruta pensada por Romero Moreno, sin embargo, no conforma a todos, en un sector que desde hace mucho tiempo está atomizado. Hay quienes ponen reparos a ser considerados parte de esa nueva derecha, como también al propósito de participar "dentro del sistema", y a la elección de algunos de estos compañeros de ruta.

 

Por eso el autor aclara que su convocatoria es sólo para quienes adhieren a un marco axiológico común: quienes admitan o respeten la Doctrina Social de la Iglesia y la Escolástica española, pues "allí -dice- están las fuentes de nuestra Tradición". Su exclusión de los liberales progresistas e iluministas es deliberada. Pero surgen dudas también sobre qué tan vinculante será esto para otros a los que sí imagina sumar.

Sobre la viabilidad de dicha alianza, el objetivo que tendría y otros asuntos, La Prensa conversó con el autor por correo electrónico. Aquí, los tramos salientes.

 

-¿No hay un riesgo en la traslación de hechos ocurridos en el exterior? ¿El éxito de Vox, Trump, Orban o Bolsonaro, podría replicarse aquí?

-Siempre existe ese riesgo. Creo que la importancia de la Nueva Derecha, al menos en Occidente, es que ha permitido que surjan alternativas distantes tanto de la izquierda populista en sus distintos matices (Ernesto Laclau, Chantal Mouffe, Leonardo Boff, Alvaro García Linera, el Grupo de Puebla) como del globalismo, sea el de tendencia neoconservadora (Norman Podhoretz, Irving Kristol, Samuel Huntington, el Francis Fukuyama de los 90, Paul Wolfowitz, Dick Cheney, Donald Rumsfeld) o el progresista (Escuela de Frankfurt, Foucault, Jacques Derrida, Hans Küng, Shulamith Firestone, Klaus Schwab, Xi Jinping, George Soros, etc.). Alternativas "conservadoras" donde todos defienden, con sus más y sus menos, los valores tradicionales y cristianos de Occidente, la existencia de un derecho natural, las soberanías nacionales, la importancia de economías de mercado que no tengan compromisos con los distintos modelos de "capitalismo prebendario, nacional o supranacional", la defensa de la vida humana inocente y de la familia, la libertad de enseñanza, la difusión de la propiedad privada, etc. La riqueza de este movimiento heterogéneo es precisamente su ausencia de utopismos ideológicos y su adaptación a las diversas circunstancias de tiempo y lugar.

 

TACTICO

 

-Usted habla de un acuerdo táctico. ¿Busca salvar lo salvable? ¿Es un ejercicio de realismo político? ¿O una apuesta a largo plazo: una apuesta al valor que tienen las leyes como formadores de conciencia social?

 

-Es sobre todo una propuesta para frenar (al menos durante un tiempo) ciertos males y tratar de alcanzar algunos bienes. En tal sentido responde al sano realismo político de "ser prácticos sin ser pragmáticos", que nos enseñaba Don Ricardo A. Paz y puede colaborar, ¡cómo no!, con el valor pedagógico de la ley positiva. Pero también es una propuesta que no cae en la ingenuidad de pensar que "se puede cambiar el sistema desde adentro". Una alianza de mínimos dentro de un sistema que es perverso (por sus propios condicionamientos ideológicos, financieros y mediáticos) en sí mismo no parece mucho. Y en verdad, no lo es. Pero al menos permite "salvar lo salvable", como usted dice. Que no es poco, al menos cualitativamente. Un ejemplo: los primeros proyectos de educación sexual impulsados desde el Gobierno en nuestro país vienen de tiempos de Alfonsín, a mitad de los 80. Pero hubo resistencia, tanto desde algunos partidos políticos como desde distintos sectores sociales. De modo que sus promotores debieron esperar al año 2006 para conseguir que se aprobara una ley como la 26.150 de ESI. De no haber existido esos "katejones", tendríamos ESI desde 1987 por lo menos. Dígase lo mismo del "retraso" que sufrieron otros proyectos como los de salud reproductiva, "matrimonio" igualitario, legalización del aborto, etc.

 

-Una tentación habitual de la derecha es confiar en la imitación de la izquierda para obtener un éxito semejante. ¿Alcanza con eso, o incluso con una alianza, para hacer frente a una fuerza que es global, que opera desde diferentes partidos, organismos supranacionales y ONGs, y que cuenta con dinero, medios de comunicación, intelectuales, docencia, justicia?

 

-No alcanza. Si vamos al problema de fondo, hay que recordar con Don Juan Donoso Cortés que detrás de toda cuestión política hay siempre una cuestión religiosa. Y si bien hay muchas cuestiones políticas de carácter opinable y/o prudencial, la raíz de nuestros problemas actuales se encuentra en los errores de la Modernidad "ideológica" (cuyos hitos fueron en lo religioso la Reforma Protestante de 1517; en lo político las revoluciones liberales de 1688 en Gran Bretaña, 1776 en los EE.UU y 1789 en Francia, a las cuales no fue ajena la fundación de la Masonería moderna en 1717; la Revolución Soviética de 1917 y el Nuevo Orden Mundial en 1989; y en lo cultural, el inmanentismo subjetivista de toda o casi toda la Filosofía moderna, a partir del nominalismo del siglo XIV hasta llegar al escepticismo e irracionalismo posmodernos). Si el origen de los problemas es tan antiguo (¡ocho siglos!); si no se han podido separar los errores ideológicos modernos de ciertas realidades de la Modernidad "cronológica" buenas o indiferentes en sí mismas; y si además esos errores se han expandido hacia adentro de la Iglesia Católica, pues entonces es clarísimo que no alcanza con una alianza político-cultural y menos con una de naturaleza electoral. La contrarrevolución cultural y espiritual deberá ser siempre lo primero, y eso empieza por uno mismo. Luego está la familia, el municipio, el oficio o la profesión, el mundo de la educación y la cultura. Sólo quien tenga esto claro, entonces sí podrá ver con qué objetivos, medios y condiciones conviene o no fomentar una alianza política.

 

SUSTENTO

 

-En su libro usted afirma que la sociedad es más conservadora que sus dirigentes, pero reconoce también que en las últimas décadas esa sociedad sufrió un proceso de erosión, masificación o lumpenización. ¿Qué sustento tendría entonces un acuerdo entre fuerzas políticas como el que usted imagina? ¿Puede confiarse en que los representados quieran realmente eso que se supone en ellos?

 

-Es una buena pregunta. Y está claro que muchas de las cuestiones que hemos abordado hasta aquí, al hombre común le importan poco. Pero tampoco es que apoyen de modo militante la agenda progresista. En tal sentido y aunque con carencias cada vez mayores, hay que decir que gran parte de la sociedad conserva aún una buena dosis de sentido común. El ciudadano corriente lo que reclama es un orden económico que le permita tener un trabajo digno, poder satisfacer sus necesidades fundamentales y las de su familia, y ahorrar; exige seguridad para que estén mejor protegidos la vida, la integridad física, las sanas libertades y la propiedad; reclama que los malos sean sancionados y los buenos, premiados; y podríamos seguir. Es a ese ciudadano corriente al que hay que ofrecerle alternativas que brinden soluciones concretas a problemas concretos. Si eso se logra, es probable que jamás se le ocurra votar por los que levantan las banderas del lenguaje inclusivo, el cambio climático, los llamados "delitos de lesa humanidad", etc. Pero por lo mismo es que parte de la batalla cultural debe apuntar a que no se pierda dicho sentido común y a que se vaya recuperando lo que por el momento ha sido sepultado por "lo políticamente correcto".

 

LAICIDAD

 

-Si el fondo de la crisis argentina es religioso, pero las fuerzas candidatas a ese acuerdo difieren en la confesionalidad o laicidad, ¿un acuerdo de mínimos no condicionaría la suerte de grandes preocupaciones sobre el país, como su identidad misma o su destino, ya en grave entredicho? ¿La laicidad -en su versión intolerante o moderada- no busca impedir que la fe impregne la política?

 

-Es imposible cualquier tipo de alianza sin un marco axiológico común. De allí mi insistencia en que el marco axiológico común de la Nueva Derecha debe ser la Doctrina Social de la Iglesia, cuyos principios y medios de carácter moral son compartidos por muchos no católicos. Aclarado lo anterior, hay que recordar que para un católico ortodoxo sigue vigente que el ideal de máxima es el Estado Católico (no confundir con Estado clerical, integrista, fundamentalista, etc.), respetando la libertad civil en materia religiosa que la prudencia indique en cada caso respecto de los cultos no católicos. Hoy parece poco probable la restauración en plenitud de este ideal, aunque haya que seguir estudiando el tema, defendiéndolo y dando razones de su necesidad. Lo que sigue siendo posible en cambio (y en esto coinciden tradicionalistas y liberal-conservadores) es en defender lo que tenemos y usarlo en un sentido realmente operativo, no meramente retórico.

No es lo mismo laicismo (separación hostil entre lo religioso y lo político) que laicidad o sana laicidad (distinción sin separación entre lo religioso y lo político). Aunque hay matices, los liberal-conservadores en la Argentina suelen defender que se mencione a Dios como fuente de toda razón y justicia, que exista una unión moral entre la Iglesia y el Estado, que la ley positiva se subordine a la Ley Natural, que la Fe no quede reducida al ámbito privado, etc. Los tradicionalistas pretendemos más y somos especialmente críticos con posturas como las de Maritain o John C. Murray. Pero dadas las circunstancias actuales, donde lo que se fomenta es un laicismo radicalizado y una clara cristianofobia, podemos y debemos promover ese mínimo común denominador que compartimos con los liberal-conservadores, sin por eso renunciar al ideal de máxima que es la Cristiandad: la mención a Dios en el Preámbulo de la Constitución, la confesionalidad implícita del art. 2, el reconocimiento de derechos naturales de las personas y de los pueblos no sujetos a los cambios de mayorías circunstanciales, el carácter de persona jurídica de derecho público de la Iglesia Católica y la sana libertad religiosa. Una acción conjunta en tal sentido permitiría recobrar espacios en los que la Fe católica es más necesaria que nunca (la sanción de las leyes, la educación, los medios de comunicación, etc.), impidiendo que siga avanzando el secularismo que usted bien denuncia y salvaguardando la Fe fundante de nuestra cultura, que no es otra que la católica heredada de España.

 

Indulgentes y puristas

Frente a la propuesta de Fernando Romero Moreno, cuesta imaginar que conservadores o liberales clásicos tengan objeciones para celebrar un acuerdo "de mínimos" con otras fuerzas políticas, y sin embargo no cuesta ver las divergencias que ya se manifestaron entre los católicos más conscientes de su fe, divididos entre favorables a tal alianza y "puristas". A estos parece estar dirigido en especial su libro, donde abundan las citas de los santos padres y de autores como Meinvielle, Castellani y otros. Pero Romero Moreno aclara que "resistencias hay en todos lados".

 

"Hay liberales clásicos tan individualistas que difícilmente estén dispuestos a realizar una alianza con otros sectores que, para ellos, son simplemente socialistas", aclara.

 

"Además, esta clase de liberales suele tener una mentalidad economicista, lo que les impide ver el verdadero trasfondo de la llamada batalla cultural. En tal sentido, ese liberalismo es más parte del problema que de la solución", dice.

 

"En cuanto a los nacionalistas y tradicionalistas de corte "purista", hay que distinguir", señala.

 

"Algunos están en desacuerdo con este tipo de alianzas, pero las respetan. No son "puristas" sino personas que piensan y ven con malos ojos el fenómeno de la Nueva Derecha. Es un análisis que tiene fundamento y, aunque yo no lo comparta, me parece sano que exista. Es totalmente respetable", concede.

 

Distinto es, para el profesor, el caso del "purismo", al que prefiere denominar "puritanismo político". En ese caso, cree que su postura "responde a una mentalidad que no suele distinguir entre lo verdadero y lo opinable, lo normativo y lo prudencial, y a la cual le cuesta mucho aplicar a la política los principios de la moral clásica, como la distinción entre cooperación material y formal respecto del mal, las acciones de doble efecto, lo intrínsecamente malo, etc."

 

"No se trata de malas personas, al contrario -aclara-. Son patriotas y honestos, además de cultísimos en no pocos casos. Pero padecen una cierta "ideologización" tanto de la Fe católica como del tradicionalismo político. Su influencia, sin embargo, es cada vez menor en este punto", considera.

 

A.D.B.