jueves, 14 de abril de 2011

LOS SANADORES K FRENARON UNA AUDITORÍA DE LAS OBRAS SOCIALES



Por Alfredo Gutiérrez


El oficialismo en el Senado logró frenar una embestida opositora por el polémico tema de las obras sociales: la oposición pretendía que los críticos informes de la Auditoría General de la Nación (AGN) del año 2005 fueran enviados como antecedentes a la causa judicial por la mafia de los medicamentos que mantiene procesados o presos a varios sindicalistas. Pero desde el Frente para la Victoria consiguieron -por 46 a 15 votos - que los informes solo sean remitidos al Poder Ejecutivo “para que informe sobre las medidas adoptadas” para corregir el problema.



El informe de la Auditoría, que puso la lupa sobre la Administración de Programas Especiales (APE) del Ministerio de Salud, no es nuevo: es del período 2002-2005, pero recién fue tratado ahora en el Senado. Y observó d ecenas de irregularidades, sobreprecios y falta de control con los subsidios y reintegros a las obras sociales sindicales.


La APE maneja unos $ 1.000 millones al año para subsidiar a las obras sociales en tratamientos de alta complejidad. La AGN detectó por ejemplo que en la campaña antigripal de 2004 la APE entregó subsidios a seis obras sociales por $ 25 cada dosis, mientras que el resto de las prestadoras pactó con el PAMI $ 12 la misma vacuna. En cuanto a prestaciones de alta complejidad, en el 2000 los gastronómicos recibieron 1,3 millón, pero sólo rindieron cuentas por 550.000, al gremio de Sanidad le transformaron en “reintegros” transferencias no rendidas por 240.000 pesos y los ferroviarios de José Pedraza recibieron 423.284. Según el radical Gerardo Morales, el informe muestra “mecanismos defraudatorios, troqueles truchos o fotocopiados, expedientes archivados que son reflotados para volver a rendirse, y compraventa de troqueles”, entre otras irregularidades. “Es una matriz que permite comprender por qué hay tanta corrupción ”, dijo. Desde el oficialismo, Nicolás Fernández apuntó que los informes eran “viejos, sobre cosas que sucedían hace 5 o 6 años” y que ya fueron “corregidas”. Según él, en el descargo de la APE muestra que las observaciones se corrigieron. Miguel Pichetto bramó: “No consideramos a priori que los sindicalistas sean corruptos en el manejo de los fondos”. Clarín, 14-4-11

domingo, 10 de abril de 2011

UN DESCENSO DE LA AUTONOMÍA PROVINCIAL


Nadin Argañaraz: presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf)


Un tema con aristas tanto económicas como políticas es el relacionado con el grado de autonomía de recursos que tiene una jurisdicción para llevar adelante su gasto público. En un año electoral como el actual, siempre surge el interrogante respecto a si las provincias argentinas dependen más o menos de los fondos que les transfiere el gobierno nacional. Para el período 2003-2010 puede llevarse a cabo el análisis del componente tributario provincial, compuesto tanto por la recaudación tributaria propia como por los envíos automáticos que el gobierno nacional hace en concepto de coparticipación federal y Fondo Federal Solidario (FFS).


La suma de estas dos fuentes, denominada ingresos tributarios corrientes en las cuentas provinciales, representó en los últimos años un promedio del 80% de los ingresos totales de provincias. Estos ingresos se caracterizan por presentar un elevado grado de institucionalidad, en el sentido de que se apoyan en leyes impositivas provinciales y nacionales y en la ley de coparticipación federal de impuestos. Este punto agrega interés al análisis, ya que la autonomía que se analiza es la relacionada con mayor automaticidad y previsibilidad.


Siguiendo la evolución de los ingresos tributarios corrientes provinciales en los últimos siete años, puede observarse que la recaudación propia provincial creció en el período a una tasa del 25% anual promedio, mientras que los envíos por coparticipación federal aumentaron a un ritmo promedio anual del 26%. Como consecuencia de ambos comportamientos, la autonomía fiscal provincial disminuyó entre 2003 y 2010. En efecto, de un 42% que registró el indicador de autonomía tributaria en 2003 ($ 42 de cada 100 se originaron como recaudación propia), se pasó a uno del 40,5% en 2010. Si en los ingresos de origen nacional se incluye al FFS, el indicador cae aún más, alcanzando un ratio del 39%.


Si bien el cambio total es leve, la mitad está explicado por este fondo creado en abril de 2009 y que tuvo impacto pleno en 2010. Casos extremos Evidentemente, dentro del conjunto se encuentran jurisdicciones en las que la recaudación propia evolucionó de manera diferente que el promedio, dando lugar a una situación dispar de la evolución de la autonomía tributaria en cada una de ellas.


Es interesante citar los dos casos extremos. Tierra del Fuego fue la que más aumentó su autonomía tributaria, al pasar el indicador del 23 al 34%. Salta se ubicó entre las jurisdicciones que se hizo más dependiente de los recursos tributarios nacionales, pasando el índice del 22 al 16 por ciento. Si bien se describió anteriormente que el componente tributario explicaba alrededor del 80% del financiamiento provincial, un indicador de autonomía provincial en materia fiscal debiera incluir la totalidad de recursos (tributarios y no tributarios), tanto los generados por cada jurisdicción como los recibidos de parte del gobierno federal. Esto implica agregar recursos que no presentan las características de automaticidad e institucionalidad de los tributarios puros, como por ejemplo las transferencias no automáticas de la Nación para llevar a cabo una obra pública o los ingresos por venta de activos provinciales. En este caso, se dispone de información anual completa solamente hasta 2009.


Un dato clave es que las transferencias nacionales no automáticas crecieron a un ritmo promedio anual del 42%, generando una disminución relativa aun mayor del grado de autonomía provincial. En efecto, el indicador pasó, en este caso, de un 47% en 2003 a un 41% en 2009.


Paradojas

A pesar de tendencias similares de la autonomía del conjunto, curiosamente en este caso, una provincia como Salta, que fue la que más aumentó su dependencia relativa al considerar solamente los recursos tributarios, pasa a ser la provincia que más aumentó su autonomía al considerar la totalidad de los recursos fiscales. De manera contraria, provincias como Tierra del Fuego y Santa Cruz, que aparecían como las que más habían aumentado su autonomía tributaria, pasan a estar entre las provincias que más autonomía global perdieron. Discrecionalidad El importante rol jugado por los recursos discrecionales enviados por la Nación queda puesto de manifiesto en el hecho que en 2003 representaban un 6% del total de ingresos provinciales y en 2009 pasaron a ser equivalentes a un 12 por ciento.


Lo ocurrido en los últimos años con la relación Nación-Provincias deja en claro la necesidad de discutir a fondo la porción de recursos que debe quedar en manos del gobierno nacional y la que debe ir a las provincias. Pero, además, ese nuevo sistema de coparticipación debe ser lo más automático y previsible posible. El margen para la discrecionalidad debe quedar reducido a la mínima expresión, si lo que se quiere es que el cambio sea realmente sostenible.


La Nación, 10-4-11

jueves, 7 de abril de 2011

HIDROELÉCTRICAS PARA EL DESARROLLO

La propuesta es simple y concreta, dejar atrás varias décadas de discusiones estériles, de dar vueltas girando en el vacío, y comenzar a planificar –en serio, con criterio de grandeza y visión de estadistas- el futuro de concreto desarrollo socio económico que puede –y debe- hacerse realidad a partir de la construcción en Misiones y Corrientes, de uno de los grandes polos de generación hidroeléctrica de Argentina. Es un hecho muy concreto que Argentina necesita contar con enormes cantidades adicionales de energía eléctrica, no solo para sostener el fuerte crecimiento económico –palpable y evidente- sino también para responder al normal crecimiento vegetativo, el cual tiende a acentuarse de la mano de la cada vez más acentuada utilización de la electricidad como insustituible insumo de la salud, de la educación, de la seguridad, de la recreación, y del confort domiciliario. También es innegable que en la mayor medida posible, necesitamos salir de la matriz eléctrica fuertemente dependiente de los hidrocarburos –gas natural y petróleo- para reemplazarla por energéticos renovables, principalmente para reemplazar los consumos de esos escasos y crecientemente caros combustibles, pero también para concretar el ahorro ambiental que significa evitar cantidades astronómicas de los citados combustibles fósiles. Sin duda la mejor alternativa –en Argentina y en el mundo- es la hidroelectricidad, y así lo muestran tanto aquellos países que hace décadas ya utilizaron casi todos sus potenciales hídricos (EEUU, la UE, Japón), como todos los volcados fuertemente al desarrollo en calidad de Potencias Emergentes (Brasil, China, India, Indonesia, Turquía, y otros); todos los cuales priorizaron el fuerte crecimiento de la hidroelectricidad en sus matrices eléctricas. En tal caso, necesitamos que pueblo y gobierno de Misiones y de Corrientes, adopten y defiendan una actitud fuertemente proactiva, para utilizar correcta y concretamente a las grandes hidroeléctricas binacionales, como poderosos centros catalizadores del desarrollo. Para que Corpus, Garabí y Panambí sean poderosos impulsores del desarrollo de sus áreas de influencias directas, y en todo el territorio de ambas provincias (Misiones y Corrientes), debe trabajarse sin seguir perdiendo el tiempo en naderías inconducentes. Se debe pensar no solo en energía abundante y de costo barato (que llegará barata a los usuarios solo si se ordenan los desmanejos e ineficiencias que parecerían crónicos en EMSA, la DPEC y varias Cooperativas Eléctricas); también se deben planificar parques industriales (pero en serio, no meros remedos inconducentes, como se llegó a hacer en algunos pueblos de Misiones); agua potable y cloacas instaladas masivamente en todas las localidades vinculadas con las obras (aún las ubicadas en las cuencas hídricas que desaguan en los futuros embalses); nuevos hospitales de gran complejidad y diversas unidades sanitarias menores; nuevas y mejores escuelas técnicas que provean la mano de obra que necesitará una profunda reconversión industrial de la hoy pobre matriz productiva de estas dos provincias; profundos rediseños urbanos que embellezcan y dignifiquen a las localidades, incluyendo hermosas costaneras en varios casos; mejorías en las rutas; que incluyan diseños de autovías en toda la extensión de la Ruta 12, la Ruta 14 y varias de sus conexiones en Misiones (y obras similares en Corrientes); extensiones de las redes ferroviarias y reconstrucción del ex Ferrocarril Gral. Urquiza; puertos con tecnología moderna y capacidad operativa en ambos ríos, hoy subutilizados comercialmente; creaciones de nuevos parques provinciales y áreas protegidas, adaptadas para recibir turismo ecológico; y por supuesto una correcta utilización de las regalías, que no son precisamente un tema menor. Pero un concepto que parece olvidado, y que pasará a ser en no más de tres décadas un poderosísimo factor de desarrollo, es concretar que las partes argentinas de esas tres obras monumentales, pasen a ser de propiedad de Misiones y de Corrientes –según cada caso-, con lo cual nuestras dos provincias no solo se asegurarán el correcto manejo, sino que tendrán disponibles cuantiosas rentas anuales, a percibirse diariamente y a perpetuidad. Es como tener tres formidables pozos petrolíferos gigantes, y además inagotables. Sin duda pese a ser absolutamente lógico, concretar desde ya esos traspasos al término de los plazos de pagos de las obras, requerirá realizar fuertes acciones políticas, muy sólidamente fundamentadas desde lo técnico, para lo cual ya deberíamos estar trabajando intensa y muy coherentemente, desde la excelencia científica y técnica. ¡Y nada de eso parece estar haciéndose ni en Misiones ni en Corrientes! ¡Misioneros y correntinos, a los hechos, que el tiempo urge, antes que los sempiternos poderes centrales se queden con esas enormes rentas que por derecho nos corresponden! Por: C.P.N. Carlos A. Ortiz Especialista en Gestión de la Producción y Ambiente – F.I. UNaM

miércoles, 6 de abril de 2011

REVELAN CÓMO UN BANCO DE EE.UU. LAVÓ DINERO DE MARCOS MEXICANOS

El 10 de abril de 2006 un DC-9 aterrizó en Ciudad del Carmen, en el Golfo de México. Los soldados mexicanos que lo esperaban para interceptarlo encontraron 128 cajas que contenían 5,7 toneladas de cocaína valuadas en US$100 millones. Pero también descubrieron algo más, y más importante,: la documentación de la compra del avión por parte del cartel Sinaloa. Durante una investigación de 22 meses por parte de agentes de la agencia antinarcóticos de EE.UU. –la DEA– y otros organismos, se descubrió que los narcos habían comprado el avión con dinero que habían lavado a través de uno de los bancos más grandes de EE.UU.: el Wachovia, ahora parte del gigante Wells Fargo. Había miles de millones de dólares en transferencias electrónicas, cheques de viajero y envíos de fondos a esas cuentas a través de casas de cambio mexicanas. De inmediato se investigó al Wachovia por no haber aplicado un programa efectivo contra el lavado de dinero. Las acusaciones contra el banco se presentaron, pero nunca llegaron a la corte. Wachovia pagó a las autoridades federales US$110 millones como multa por haber permitido transacciones que se demostró estaban vinculadas al narcotráfico. Pero lo que resultó aún más indignante, y también más importante, se sancionó al banco por no haber aplicado los controles antilavado a la transferencia de US$378.400 millones –una suma equivalente a la tercera parte del PBI mexicano– a cuentas en dólares de casas de cambio de ese país con las que hacía negocios. “La flagrante violación por parte de Wachovia de nuestras leyes bancarias dio a los carteles de la cocaína carta blanca para financiar sus operaciones”, dijo el fiscal federal Jeffrey Sloman. Sin embargo, el total de la multa fue de menos del 2% de la ganancia de US$12.300 millones del banco en 2009. Pero el caso no fue más que la punta del iceberg y reveló el papel del sector bancario “legal” en el lavado de centenares de miles de millones de dólares . En plena crisis bancaria de 2008, Antonio María Costa –entonces jefe de la oficina de drogas y crímenes de la ONU– dijo que tenía datos que sugerían que las ganancias de los narcos eran “el único capital de inversión líquida” disponible a los bancos que se encontraban al borde del colapso. “Había indicios de que algunos bancos se rescataron de esa forma”, agregó. The Guardian obtuvo documentos que antes se habían entregado a los organismos reguladores financieros. De allí surgía que la alarma ignorada procedía de Londres por diligencia de uno de los denunciantes, un hombre que en una serie de entrevistas reveló la historia de cómo Wachovia ocupó el centro de una de los mayores operaciones de lavado de dinero del mundo. Martin Woods se incorporó a la oficina londinense del Wachovia en febrero de 2005 como funcionario de lucha contra el lavado de dinero. Fue seleccionado por su conocimiento en KYC –sigla en inglés de “conocer al cliente”–, o en cómo identificar el dinero sucio. “Es una herramienta fundamental de la lucha contra el lavado de dinero, la evasión fiscal y el financiamiento del contraterrorismo. ¿Quiénes son los clientes? ¿La documentación es la adecuada?”, explicó. Cuando analizó el caso de Wachovia, lo primero que Woods notó fue una deficiencia de información KYC. Para agosto de 2006, había detectado una serie de transacciones sospechosas vinculadas con casas de cambio de México . Comprendían depósitos de cheques de viajero en euros. Tenían números consecutivos y se trataba de depósitos mayores que los que podría necesitar un simple viajero. Pero la data KYC era inadecuada y las firmas parecían dudosas. En junio de 2005, la DEA, el IRS y la fiscalía del sur de Florida empezaron a investigar las transferencias de México a EE.UU. Se rastreó el dinero. “A través de las casas de cambio” –se lee en las fojas judiciales– “personas en México pueden usar divisas y transferir el valor de esa moneda a cuentas bancarias estadounidenses para efectuar compras en EE.UU. u otros países”. El 16 de marzo de 2010, Douglas Edwards –vice del Wachovia Bank– firmó un acuerdo de 25 páginas que admitía el rol del banco según lo establecido por los fiscales. El documento indica que el Wachovia daba tres servicios a 22 casas de cambio de México: transferencias; un “servicio de flujo de dinero en efectivo” y un “servicio de depósitos en valija”, para aceptar “depósitos girados a bancos estadounidenses, como por ejemplo cheques y cheques de viajero”, tal como había detectado Woods. El documento proporciona un análisis fascinante de la forma en que funciona el lavado de dinero de los narcos. Detalla cómo los investigadores “encontraron pruebas inequívocas de señales de alarma por lavado de dinero”. “Lo que pasó en Wachovia fue sintomático de la falta de aplicación por parte de todo el sistema regulador de un tipo de control apropiado, todo lo cual habría podido evitar no sólo el lavado de dinero, sino la crisis global”, dice Woods. Clarín, 6-4-11

lunes, 4 de abril de 2011

ECOLOGÌA DE LA MISERIA

Ha sucedido, o mejor siempre sucede, en la historia de la humanidad, que ideas muy nobles se instrumentan con procesos nefastos. El caso también se le puede adjudicar a Greenpeace, que dista tanto de los intereses que defiende, como las multinacionales que lo financian de beneficiar a la mayoría de la población argentina. Así leemos en la página seis del artículo de Greenpeace El disparate del carbón, según el cual se debe realizar un plan nacional de generación de energía a partir del viento. Para ello, la electricidad mayorista, que oscila en 50 pesos el megavatio por hora, pasaría a costar la friolera suma de 120 pesos, esto si el dios Eolo nos acompaña. Casi triplica el costo de la electricidad que pagamos, sin contar con la implicancia de una inversión tecnológica que es poco más que experimental y voluntarista. El análisis es, en suma, una falacia estructural. Expliquemos por qué en términos de distribución equitativa: si no fuera suficientemente ardua la forma de vivir de los más desposeídos de Argentina, el postulado de energías limpias cabría como eje principal de discusión, pero no es el caso. Para nuestro país esa idea implicaría un retroceso a una condición preindustrial, proceso opuesto a las políticas implementadas a partir del 2003. Esa supuesta recuperación de la vida natural, cuando el mundo sufría hambrunas y una simple peste podía matar a millones en meses, cuando pocos podían leer y educarse, esa ventajosa vida puede lograrse empezando por destruir Río Turbio, afectando la soberanía territorial y el desarrollo del país. Comprendemos perfectamente que estas miserias no son el propósito de la voluntad ambientalista, pero sí la consecuencia de su accionar bien financiado. ¿Ingenuidad? ¿Cuántos ingenuos a sueldo sirven para fustigar el crecimiento de un país? La ecología es un tema de ingenieros. No de economistas y agentes de marketing. Los problemas tecnológicos afortunadamente se resuelven con una mejor tecnología, como es el caso de la polución por combustión del carbón. Quemar carbón sobre parrilla –como en las locomotoras, las calderas de calefacción, y en la vieja usina de Mina 2 en Río Turbio– produce todo tipo de contaminantes: humo con partículas en suspensión, hollín y alquitranes, gases de lluvia ácida, gases de sulfuro y nitrógeno. Y, lo peor, por una cuestión de escalas, son de rendimiento muy bajos (requiere mucho carbón por unidad de energía eléctrica). Se mejora mucho el rendimiento de la combustión si se pulveriza el carbón; en rigor, cualquier sustancia orgánica seca y pulverizada es combustible, como se comprueba tirando leche en polvo a una fogata. Por ejemplo, las Centrales térmicas de San Nicolás y Puerto Nuevo, son calderas de mayor escala, por ello, de mejor rendimiento, usan menos carbón por unidad de energía, ventaja económica que les permite adicionarle mitigadores de polución: filtros mecánicos y electrostáticos de cenizas, precipitadores de hollín y limpiadores de recalentadores. Hasta llegar a la tecnología de lecho fluidizado, combustión de mezclas en suspensión de aire, de carbón pulverizado y de cal. El calcio captura el azufre, el carbón de Río Turbio tiene muy bajo contenido de esta sustancia, lo que siempre le dio ventaja comercial y ambiental: baja emisión de dióxido de azufre, por lo tanto, baja emisión de lluvia que se convertiría en ácido sulfúrico. Los requerimientos mundiales de baja emisión de ácido sulfúrico (SO2), que se mide en partes por millón (ppm), deben ser menores a 730 ppm. Esta tecnología emite menos de un tercio de lo requerido: 200 ppm de ácido sulfúrico. El otro gas de lluvia ácida son los óxidos de nitrógeno (NOX). El nitrógeno está en el aire y no se lo puede evita; sin embargo, la alta eficiencia de la combustión permite realizarla a una temperatura relativamente baja 840-900ºC menos que los 1.350-1.500ºC de otras combustiones. Debajo de los 1.000ºC la formación de óxido de nitrógeno (NOX) es baja. Nuevamente menor a los requerimientos mundiales que, medidos en partes por millón, es de 365 ppm como máximo. Esta tecnología emite un cuarto del requerimiento: menos de 100 ppm de óxido de nitrógeno. Toda la información, no es un invento ni mucho menos, está tomada de un artículo técnico, que es como aprenden de tecnología los ingenieros, presentado ante Power-Gen Asia 20001. La Usina de Río Turbio Una cuestión de escala y de muy alto rendimiento permite incorporar económicamente toda la tecnología disponible para el control del proceso, la robótica, la electrónica y los sistemas informáticos disponibles. Tecnologías que incorporan al horno de la usina, separadores y recicladores de sólidos, transformándose el equipo en una caldera muy flexible de alta eficiencia y baja emisión. De todas maneras, supongamos que esta tecnología, que ya está probada en todo el mundo, que es madura y la más amigable con el medio ambiente, no logre resultados porque los operadores son argentinos o peor aún ¡rioturbienses!. Si la central termoeléctrica contaminase como cualquier tecnología anterior, lo que constituye un supuesto insostenible, así y todo combustionaría 1 millón de Ton/año. Según la IEA (International Energy Agency) se comercializan, se queman en el mundo, 5.000 millones de toneladas de carbón por año; por lo que la participación, en el peor de los casos, de combustión descontrolada será de 0,00000002 por ciento, lo que en términos ecológicos ambientales no significa nada. Argentina, un país carbonífero El nivel de reservas carboníferas ya señaladas, supera en valor energético a la suma de las reservas energéticas de gas y petróleo del resto del país. Esa equivalencia energética se traduce en que Argentina obtendrá su electricidad preponderantemente del carbón, como sucede con los países desarrollados. El desarrollo sustentable implica una premisa industrial, por un lado la vida de las poblaciones y por el otro el medio ambiente donde se desarrollan. La ideología de los organismos medioambientales debe adaptarse a la tecnología del mundo. Porque la tecnología va por el buen camino en nuestro país, a diferencia de las grandes potencias. Va hacia el desarrollo sustentable; la industrialización cuidando la naturaleza, y no naturaleza sin el confort y sin el trabajo para los habitantes, como pretende Greenpeace. Ahora, la buena tecnología permite el uso eléctrico del carbón sin afectar el medio ambiente. Ésa es la tecnología de diseño de la Central Termoeléctrica de Río Turbio de 240 Mw., tecnología amigable con el medio ambiente que pone a disposición de la industrialización del país la mayor reserva de energía que nunca ha tenido. Cuando hablamos de desarrollo del país, ¿de qué hablamos? Hablamos de que en Santa Cruz hay dos tipos de carbones el Hard Coal, del cual hay sin explotar 500 millones de toneladas con un poder calorífico de 6.400 Kcal/Kg y el otro tipo de carbón, Brown Coal, del que existen 7.300 millones de toneladas con un poder calorífico de 2.000 Kcal/Kg. Por: Ramón Rodríguez Ing. Electricista (Unlp). MBA (Ucema) estrucplan.com.ar

LA ENERGÍA NUCLEAR HOY Y SU PROYECCIÓN FUTURA

“Informar o desinformar”........ Esa es la cuestión Estimada/o lector, hablar de la energía nuclear hoy, es un momento necesario y útil. De no hacerlo - en mi carácter de vulgarizador del conocimiento científico y a mi alcance- estaría cometiendo el mismo error que aquellos que desinforman de manera intencional, porque NO INFORMAR en tiempo y forma, también es desinformar. Desinformar significa darle a usted verdades a medias, dirigidas y tergiversadas que tienen un fuerte impacto en la opinión pública. O sin buscarlo, pero al no manejar la información correcta, se termina opinando equivocadamente sobre un tema que está muy sensibilizado en el seno de la sociedad. Lo estuvo siempre y ahora en caliente con más fuerza para aquellos que románticamente se oponen al desarrollo nuclear para fines pacíficos. Para entender cuál es exactamente la magnitud del problema nuclear de Japón, no es cuestión solamente de asignarle un número de calificación del suceso y de acuerdo a una escala internacional, sino que hay que interpretar la causa de lo sucedido y no el efecto, para que no se vuelva a repetir. Esto significa revisar los criterios de seguridad continuamente, porque siempre se pueden mejorar ya que quedó demostrado que no fueron suficientes. Es imprescindible aprender de lo acontecido y por supuesto, evaluar costos, beneficios y riesgos. Usted tiene el derecho de tener toda la información lo más cercanamente posible a la verdad y luego tiene la libertad de sacar sus conclusiones y discutirlas en su ámbito cotidiano, pero con sólidos argumentos. El futuro de la tecnología nuclear, depende de cuánta docencia se haga sobre el tema como política de estado. Si se le explica al público de manera ordenada y continua, con la profundidad suficiente para remarcar los aspectos mínimos conceptuales para poder interpretar las diferencias entre Tree Mils Island, Chernobyl y Fukushima, entonces la energía nuclear saldrá favorecida de este desastroso terremoto, Tsunami y accidente nuclear. Pero si no se hace lo necesario y suficiente, entonces el desprestigio de la actividad nuclear será tal que costará décadas revalorizar sus buenos servicios como venía dándose en la actualidad, y yo no estaré para verlo. De esto estoy seguro. Aunque algunos países sin importarle el costo político, sigan firmes con una tecnología donde en Europa el 50% de los diagnósticos médicos son de origen nucleares, muchos otros renunciarán prematuramente como presas fáciles de sus ambiciones políticas y apabullados por los activistas que tienen tanta prensa. Aquellos líderes políticos y ecologistas que durante treinta años se opusieron sistemáticamente al desarrollo nuclear para fines pacíficos, en la actualidad reconocieron que fueron errores de juventud. Pero pasaron treinta años para reconocer sus errores mientras yo como un “llanero solitario” trataba de explicarles a mis televidentes del programa “MATEANDO CON LA CIENCIA”, que la peor contaminación de la humanidad es la CONTAMINACIÓN INTELECTUAL. Hay que tener bien claro que un ecologista es un activista politizado que ha tomado como bandera la ecología. Esto no es malo, pero tengamos presente que un activista es un agitador social que trata de empeorar las cosas en beneficios personales. Esto no lo comparto como otros tampoco comparten mi labor, ya que me acusaron varias veces de mercenario y despotricaron contra mi labor educativa porque según algunos mi estilo lavaba el cerebro a los jóvenes. Este espectro antinuclear, está siempre al acecho para el contraataque, por eso es importante la tarea vulgarizadora. Estimados, un reactor nuclear es una máquina cuyo principio de funcionamiento es sencillo de lo contrario no se podía haber hecho la famosa “pila atómica de Fermi en el 1942” El origen es controlar las fisiones nucleares. Fisión nuclear es cuando un núcleo pesado se parte y libera fragmentos de fisión con mucha energía cinética, neutrones, partículas alfas, betas y radiación electromagnética gama. Las partículas alfas se frenan con la mano, las partículas betas con una hoja de papel y las radiaciones gama y neutrones, con un buen espesor de agua o de hormigón y otros materiales. De acuerdo a lo que nos interese usar de esta reacción nuclear, podemos tener en principio tres reactores nucleares para: -Producir radioisótopos para la medicina y la industria o el estudio del comportamiento de los materiales bajo radiación, uso los neutrones. -Si quiero descongelar rutas, calefacción central o procesos industriales, uso el calor; -Si quiero generar energía eléctrica en gran escala entonces con el calor caliento otro circuito de agua para generar vapor y de allí todo lo convencional para generar energía eléctrica para la red. A pesar de que los procesos nucleares se producen en milésimas de segundos, sin embargo el control de la estabilidad de estas fisiones es posible gracias a que la ciencia permitió medir que cuando se parte un núcleo quedan sobrando 2,5 neutrones que son indispensables para que las fisiones sean auto sostenidas por los propios neutrones que se producen como sobrantes. Pero lo interesante es que estos neutrones no se liberan todos en forma instantánea, sino que algunos quedan retenidos en los fragmentos de fisión y son liberados -en promedio- 15 minutos después, denominados como NEUTRONES RETARDADOS. Gracias a estos neutrones, las barras de control –mecánicamente- pueden mantener el equilibrio estable en el funcionamiento del reactor en su deber estricto de controlar las fisiones. ¿Pero por qué esto es factible? Hoy que se sabe, la respuesta es simple: Si para un estado de equilibrio del reactor se están fisionando mil núcleos, un instante infinitesimal después deben fisionarse solamente 1.000 núcleos para operar en lo que se denomina “estado crítico”, pero este término no tiene nada que ver con lo que el vulgo acepta como ESTADO CRÍTICO. Si por cada núcleo fisionado se liberan en promedio 2,5 neutrones, quiere decir que me están sobrando 1.500 neutrones que alguna sustancia los tiene que absorber. De allí la función de las barras de control hechas de materiales absorbentes de neutrones y otros materiales estructurales que también absorben neutrones. Aquí hay que remarcar un detalle conceptual que todos los que no están en el tema y usan el término MODERADOR, lo interpretan mal: El moderador no modera el funcionamiento del reactor, solo frena a los neutrones para propiciar las fisiones nucleares del Uranio235, ya que al salir de los fragmentos de fisión y durante la fisión, su energía es tan grande que en lugar de interactuar con el uranio 235 que está en proporciones muy pequeñas en la concentración isotópica natural, que es apenas el 0,7% contra el 99,27 % del uranio 238 y el resto es el uranio 234, este sigue de largo y en parte es más probable que sea capturado por el uranio 238 y se transforma en uranio 239. Luego por emisión de partículas betas se transforma en neptunio 239 y luego en plutonio 239 con una vida media de 25. 000 años. Pero no hay que asustarse de esto porque el uranio naturalmente inestable y radioactivo tiene una vida media de 4.700 millones de años. O sea su actividad decae a la mitad aproximadamente después de 4.700 millones de años y esto permite datar nuestro planeta tierra. Sin embargo la palabra Plutonio –asociado con las bombas- es más noticia que la palabra Uranio. Esto es una realidad tal como lo sucedido en Fukushima con el terremoto y Tsunami, que luego de un temblor grado 9 escala Richter y olas de 10 metros que arrasó pueblos enteros con 18.000 habitantes y donde 9.000 están desaparecidos, sin embargo la noticia para todos era que un reactor tenía problemas de refrigeración y se temía un segundo Chernobyl. Otro tema para aclarar es la palabra fusionar y no confundir con fundir. La fusión nuclear es cuando dos núcleos livianos se estrellan a muy alta energía y se fusionan dando lugar a un núcleo más pesado, liberando en gran medida neutrones como energía aprovechable. Mientras que fundir es licuar una sustancia pasando de sólido a líquido. Por lo tanto en estos reactores productores de energía eléctrica para la red, el calor del núcleo que se produce muy especialmente por el impacto de los fragmentos de fisión entre sí a muy alta energía cinética, es aprovechado con un circuito de agua que cumple la doble función de refrigerar y moderar la energía de los neutrones, para hacer factible las reacciones nucleares de fisión tal como se remarcó anteriormente. Si el uranio que conforma la pastilla del elemento combustible nuclear, es tal como lo brinda la naturaleza (Uranio Natural) o sea con poco contenido de material fisionable (0,7%) entonces el moderador tiene que ser muy bueno. Esto significa que no me capture neutrones a punto tal que me impida el normal funcionamiento del reactor. En este caso se usa agua pesada ya que el hidrógeno constituyente del agua, que tiene un neutrón de más -por eso se denomina agua pesada- no es tan ávido a la captura de neutrones. El hidrógeno físicamente hablando se denomina H1, H2, H3 que son los que dan origen al agua común, agua pesada y agua tritiada. Como excepción, al H2 se lo llama deuterio, y al H3 tritio. Un segundo circuito de agua, extrae el calor del circuito anterior llamado primario y el agua del secundario se convierte en vapor y de allí todo lo convencional para generar energía eléctrica. Pero retomando el primer párrafo al decir que un reactor nuclear es una máquina de funcionamiento sencillo, debo agregar ahora en honor a la seguridad, que un reactor nuclear es una máquina con la más alta tecnología de avanzada para garantizar que la dosis de radiación para trabajadores y público en general, sea tan baja como razonablemente sea posible. De aquí que la mitad del costo de una central nuclear es debido a la seguridad. Si hoy se aplicaran a las líneas aéreas los mismos sistemas de seguridad y las mismas exigencias que se aplican a la industria nuclear, no volaría ningún avión. Estimados, me parece conveniente parar aquí y en la próxima nota hablamos de las barreras de seguridad y de las fallas que llevaron a los accidentes mencionados y por qué las graduaciones que se dan a tal efecto. Me pongo a su disposición por si desea ampliar algún concepto. Seguramente usted va a leer en estos días mucho sobre el tema como que la radiación llegó al agua potable, a los alimentos, al mar, etc. En verdad hay que decir que algunos productos de fisión como el yodo 131 y el cesio 137 que son radioactivos, fueron medidos con tales dosis en tal lugar. Y las autoridades que están velando por la salud de la población analizarán y procederán como corresponde. Les recuerdo que los famosos pollos de Mazzorin tenían 4 Bequerelio (Bq) por kilogramo cuando el ser humano naturalmente tiene 7 Bq/kg. Un Bq es una desintegración nuclear por segundo. En Europa estaba permitido comercializar pollos con 300 Bq/kg y que son los mismos valores que se permiten hoy. Pero se exportaba carne de reno con 7.000Bq/kg y esto estaba permitido, porque el importador, no iba a comer todos los días alimentos con 7.000 Bq/kg. O sea que la desinformación ganó la calle y generó mucho daño y de toda índole: Económica, política, social, institucional y humana, porque Mazzorín no había comprado pollos nauseabundos. Solo que una de las ocho cámaras frigoríficas se paró y “qué casualidad” no entró el equipo de emergencia. Lo demás no hace falta explicación, basta revisar diarios de la época. Por: Ing. Antonio Tersigni estrucplan.com.ar

AIRADA CRÍTICA POR LA LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO

“A confesión de partes relevo de pruebas. Si el ministro confiesa frente a legisladores y funcionarios norteamericanos que no puede dar batalla al narcotráfico, no puede ser jefe de Gabinete de la Nación”, sostuvo la diputada Patricia Bullrich, en referencia a Aníbal Fernández. Sucede que el jefe de Gabinete realizó declaraciones en varias ocasiones ante funcionarios, diplomáticos y legisladores de Estados Unidos, diciendo que: “No es posible ganar la guerra contra el narcotráfico y que su objetivo es no perderla por mucho”. “El jefe de Gabinete hizo una confesión de partes sumamente negativa para nuestra seguridad. Si el ministro no puede, no podrán las policías, ni Gendarmería y solo resta esperar el crecimiento del narcotráfico en la Argentina”, señaló la diputada de la Coalición Cívica. Para Bullrich, “de la experiencia obtenida en el viaje técnico a las Favelas de Río de Janeiro, volví con la convicción contraria a los dichos de Fernández, Si Brasil puede, Argentina puede también. El tema es que en nuestro país quien hoy maneja los asuntos del Estado y durante años ha sido el responsable de las Fuerzas de Seguridad dice que lo único que le importa es ‘no perder mal’, como si esto fuese un tema personal, y no una obligación de garantía que el Gobierno debe darle a la población que sufre el crecimiento del narcotráfico en la creciente inseguridad”. (4-4-11)