martes, 25 de febrero de 2014

EL "CHAPO" GUZMÁN DEMUESTRA LA EFICACIA DEL ESTADO MEXICANO EN SU ESTRATEGIA CONTRA EL CRIMEN ORGANIZADO



México, 24 feb (EFE).-

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, afirmó hoy que la captura del narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán demuestra "la eficacia del Estado mexicano" en su estrategia contra el crimen organizado."La aprehensión de uno de los capos del narcotráfico más buscados a nivel internacional acredita la eficacia del Estado mexicano, pero de ninguna manera debe ser motivo para caer en triunfalismos", indicó el presidente en una visita al norteño estado de Coahuila."Al contrario, ese logro institucional nos alienta a seguir adelante, trabajando con pasión y entrega para demostrar que sí es posible lograr un México en paz", agregó.

En la celebración del CXCIII Aniversario del Día de la Bandera en la localidad de Frontera, Peña Nieto señaló que la detención del líder del cártel de Sinaloa es "un claro ejemplo de la coordinación entre instituciones y el uso de sistemas de inteligencia" en su estrategia.
Explicó que tales medios son "elementos clave que caracterizan a la estrategia de seguridad y justicia del Estado mexicano" en la lucha contra las organizaciones criminales que en los últimos años han sembrado de violencia el país.
Para el gobernante, la captura de "El Chapo", ocurrido el pasado 22 de febrero en Mazatlán, en el noroccidental estado de Sinaloa, "reafirma el compromiso que tiene el Gobierno de la República de emplear todas sus capacidades en el combate a la delincuencia organizada, que lastima la convivencia de los mexicanos".


Peña Nieto dijo que la acción realizada por la Armada, que amplió a todas las fuerzas federales, "reafirma el compromiso que tienen el Gobierno de la República de emplear todas sus capacidades" en la lucha contra la delincuencia.
Añadió que en su país existe "el compromiso indeclinable de sus Fuerzas Armadas para salvaguardar su soberanía, la seguridad interior y el Estado de Derecho".
Aunque la captura correspondió a un equipo especial de la Armada, reconoció a las principales instituciones de seguridad "por la aprehensión de uno de los delincuentes más buscados a nivel mundial".
El narcotraficante, que desde el sábado pasado está recluido en la prisión de máxima seguridad de Almoloya de Juárez, en el central Estado de México, escapó en 2001 de la cárcel de Puente Grande, en Jalisco. En 1993 el líder del cártel de Sinaloa fue detenido en Guatemala y entregado al Estado mexicano para que enfrentara a la justicia.

ADVIERTEN QUE EL NARCOTRÁFICO AVANZA CUANDO HAY VACÍO DEL ESTADO


AIMDigital, 25-2-14


El narcotráfico “avanza cuando hay una ausencia del Estado, y también cuando existe una red de corrupción que atrapa a ciertos sectores de la política, la justicia y la policía”, confirmó a AIM el presidente de la Fundación Pensar Entre Ríos, Juan Diego Etchevehere. “Debemos promover el debate público y la concientización para vivir en una sociedad más segura y sana”, reclamó.

Etchevehere participó el viernes de  la conferencia que organizó en Paraná la “Fundación Pensar Entre Ríos”, titulada “Narcotráfico: una realidad que nos duele y un desafío que nos convoca”.

En diálogo con esta Agencia, el dirigente afirmó que “Argentina pasó de ser un país de transito de droga a productor y comercializador, realidad muy cercana a Entre Ríos, ya que el principal centro de distribución está en Rosario de Santa Fe”.

Etchevehere manifestó su preocupación por el tema y se refirió al diagnóstico que hicieron el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, y su ministro de Seguridad, Raúl Lamberto, quienes trajeron de Washington la preocupación que existe en los Estados Unidos y en los organismos internacionales, como la OEA, el BID y el Banco Mundial, sobre el avance del narcotráfico y el crecimiento de la violencia en las provincias que integran  la Región Centro: Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.

El titular de Pensar Entre Ríos ratificó a AIM que “Entre Ríos no está ajena a la droga, por lo que es necesario que el Estado se haga cargo del tema, con lo que eso implica. Se debe tener presente que el avance del narcotráfico en la Argentina es producto de la ausencia del estado y de la corrupción que existe en ciertos sectores políticos, judiciales y policiales. Es decir, es consecuencia de la degradación de nuestras instituciones y que impacta de lleno en nuestra calidad de vida, en nuestra seguridad y en nuestro futuro como sociedad”.


Además,  admitió que “la lucha contra el narcotráfico debe ser abordada como una política de estado por todos los partidos políticos y que desde instituciones intermedias debemos promover el debate público y la concientización para que podamos vivir en una sociedad más segura y sana”.

OTRA PAÍS AMERICANO CON LEY DE DERRIBO




Honduras podrá derribar avionetas para combatir al narcotráfico



TOTALNEWS AGENCY
lunes, 24 de febrero de 2014


 El combate al contrabando aéreo de cocaína de Colombia y Venezuela hacia México y Estados Unidos por rutas del Caribe sufrirá una trascendental modificación: el Congreso de Honduras aprobó una ley que, más allá de compromisos aeronáuticos internacionales asumidos desde 1947 por el Estado hondureño, autoriza al ejército de ese país a derribar aeronaves que, sin importar que sean civiles, entren al rango de sospechosas de participar en las masivas operaciones de tráfico de drogas.

Cargadas de cocaína, numerosas avionetas civiles pequeñas despegan casi a diario de puntos clandestinos de tierras colombianas y venezonalas,cerca del Caribe, y se dirigen a norteamérica en un recorrido con escala nocturna y de madrugada en sitios remotos de la conflictiva región oriental caribeña de Honduras, convertida en una base clave de las narcomafias mexicanas y colombianas en alianza con poderosas redes locales. Para eludir los controles policiales y militares, las aeronaves vuelan a baja altura, se acercan a las costas del Caribe de Centroamérica y, en muchas ocasiones, aterrizan en Panamá y Costa Rica para entregar droga y reabastecerse de combustible.

Pero el escenario empieza a cambiar. El Congreso de Honduras aprobó en enero pasado la Ley de Protección de la Soberanía del Espacio Aéreo, que faculta a las autoridades de la Fuerza Aérea Hondureña—una de las ramas insignes de la institución castrense de ese país—a atacar las avionetas sobre las que se tengan indicios ciertos de que están traficando drogas.

Los diputados hondureños evaluaron inicialmente imponer una restricción aérea de 12 horas—de las 18.00 a las 06.00—y solo en algunos de los departamentos con mayor movimiento del narcotráfico. No obstante, los legisladores decidieron que el gubernamental Consejo de Defensa y Seguridad tendrá atribuciones para definir las zonas de exclusión y los horarios, a sabiendas de que las operaciones de los carteles casi siempre son sorpresivas y sujetas a cambios.

La decisión, sin embargo, ha sido recibida con cautela por Estados Unidos, que en el segundo semestre de 2012 castigó a Honduras con la suspensión del suministro de informes de radar porque aviones militares hondureñas abatieron dos avionetas que presuntamente transportaban drogas sobre el mar Caribe y violaron un pacto que Tegucigalpa suscribió con Washington en 2004 para abstenerse de atacar aeroplanos sospechosos de narcotráfico.

“Nadie quiere ver derribados aviones o avionetas de inocentes”, advirtió el subsecretario de Estado de Estados Unidos para Antinarcóticos y Seguridad, William Brownfield, durante una visita a Tegucigalpa el 11 y 12 de este mes. Venezuela derribó una avioneta mexicana en noviembre de 2013 en extrañas circunstancias y nunca quedó claro quién viajaba ahí ni si hubo víctimas. El país sudamericano y México vivieron un conflicto diplomático a raíz de este incidente.

“En otras palabras, nadie quiere errores en ese sentido. Esos son dos puntos de coincidencia bastante importantes” con las autoridades de Honduras, explicó.

Aparte de la nueva legislación, las Fuerzas Armadas de Honduras compraron dos radares a Israel que llegarán en los primeros días de marzo próximo. “Es una tecnología para poder detectar aparatos que sobrevuelan suelo hondureño”, informó el general Freddy Díaz, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armada, al explicar que un radar es de 50 millas de alcance y otro de 250.

De manera paralela, hay un plan para recuperar la flotilla aérea militar, que por décadas ha sido una de las más importantes de Centroamérica.

La ley fue aprobada pese a que Honduras es firmante del Convenio sobre Aviación Internacional y sus Anexos o Tratado de Chicago, suscrito el 7 de diciembre de 1944 y en vigencia desde el 4 de abril de 1947. Los congresistas hondureños hallaron trillos legales en el Convenio, que impone reglas aeronáuticas aunque reconoce la potestad de los estados a que, por interés militar y seguridad nacional, limiten y prohíban los movimientos aéreos en su territorio y bajo diversas excepciones internacionales.

La ley define un protocolo para indagar, interceptar, persuadir y neutralizar a las aeronaves que eludan registrarse mediante vías fijadas por mecanismos internos y externos de navegación al ingresar al espacio aéreo hondureño.

Zonas sensibles

El Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras ha informado que las zonas más sensibles con el narcotráfico son el oriental y caribeño departamento de Gracias a Dios y la parte insular del Caribe. El contrabando de drogas tiene un efecto dominó en la violencia en ese país, hundido en una crisis de inseguridad que exhibe cifras que oscilan de 85 a 92 asesinatos por cada 100 mil personas que le confirman como una de las naciones con las mayores tasas mundiales de homicidios.

Honduras ha destruido 90 campos clandestinos de aviación desde 2012, cuando comenzó a dinamitar pistas del narcotráfico en Gracias a Dios y en otros departamentos del Caribe, como Atlántida, Colón y Cortés, y en algunos alejados de regiones litorales, como Yoro, El Paraíso y Olancho. De 2003 a 2012, cuatro naves procedentes de Colombia y Venezuela fueron derribadas en Honduras, tres por el ejército y una por la DEA, agencia antidroga estadounidense.

En su visita a Honduras, Brownfield aclaró “hay mucho menos tránsito aéreo de droga ilícita por Honduras hoy que hace dos o tres años, pero el problema no ha desaparecido”.

En la actualidad, aseguró, hay “una reducción de más del 80%” de vuelos de naves del narcotráfico sobre el espacio aéreo de Honduras. “La entrada del producto por mar es un problema mayor y eso hasta cierto punto es el desafío para los gobiernos hondureño y estadounidense para atacar durante el año 2014”, explicó.

No obstante, el periódico La Prensa, uno de los principales de Honduras, reveló a principios de este mes, basado en “fuentes de Inteligencia”, que “de 2011 a la fecha el tráfico ilegal de drogas por aire aumentó significativamente” por los cielos hondureños “en un promedio de 114 y 120 vuelos anuales. En base a esos datos se estima que el 89% de las narco--avionetas que proceden de Suramérica violaron el espacio aéreo y la soberanía hondureña”.

El Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, acuartelado en Florida, ha revelado que cerca de 900 toneladas de cocaína pasan al año por Centroamérica por la ruta caribeña y cerca del 80% se trafica por Honduras hacia México y Estados Unidos.


Estados Unidos mantiene desde 1983 en Honduras la base aérea de Palmerola, en el sector central de territorio hondureño, y la preserva como su principal instalación militar en Centroamérica, por lo que es crucial para sus operaciones de combate al narcotráfico.

DEBATE EN CÓRDOBA POR NOMBRAMIENTOS

Abogados y jueces avalaron la postulación de David

Por Javier Cámara

La polémica postulación del delasotista Héctor David para ocupar una fiscalía general adjunta pasó airosa, ayer, la audiencia pública que se realizó en la Legislatura provincial.

De los 26 expositores, sólo tres cuestionaron a David, pero no por el presunto incumplimiento de la exigencia formal de experiencia como abogado, sino por su desempeño como defensor de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.

El presidente del Consejo de la Magistratura de la Provincia y miembro del Tribunal Superior, Luis Rubio; el titular de la Asociación de Magistrados, Luis Paoloni; y el principal referente del Colegio de Abogados de Córdoba, Alejandro Tejerina, coincidieron, con matices, en que David “cumple con los requisitos formales” que exige la ley a quien resulta propuesto para ser fiscal adjunto.

La propuesta del gobernador José Manuel de la Sota, que también incluye a María Marta Cáceres de Bollati (para una vocalía del Tribunal Superior), a Alejandro Moyano (para fiscal General), y a Alejandra

Hillman (para otra fiscalía adjunta), fue blanco de críticas de casi todos los bloques opositores. Esto, en razón de que David obtuvo su matrícula de abogado hace un año y nunca litigó, de lo que se desprende que no ejerció la profesión o la magistratura como exige la Constitución provincial y la ley del Ministerio Público.

Para los referentes de la organización judicial, la exigencia de 12 años de ejercicio de la profesión de abogado debe interpretarse como exigencia de “12 años de haber obtenido el título de abogado”, no de litigar como entiende la oposición política. David se graduó hace 14 años, luego de una carrera que duró 19 años.

Jueces y letrados pusieron como antecedente la designación en el Tribunal Superior de Berta Kaller de Orchansky, quien no había acumulado muchos años de litigio.

Críticas
El legislador radical Rodrigo de Loredo, miembro de la Comisión de Asuntos Constitucionales que coordinó la audiencia pública, cuestionó la “interpretación” de los jueces y abogados: “El incumplimiento del requisito exigido por la ley 7.826 del Ministerio Público de contar con 12 años en el ejercicio de la profesión es evidente, a punto tal que el artículo 43 de dicha normativa distingue los requisitos de título de abogado, del requisito de ejercicio de la profesión, de manera que no pueden ser equiparados”.

Tan contundente fue el apoyo de la representación judicial que otros legisladores opositores hablaron anoche del “bosquejo de un acuerdo entre De la Sota y un sector del radicalismo para que tanto Moyano como David sean designados en el Ministerio Público”. El autor de la frase es el legislador Aurelio García Elorrio (Encuentro Vecinal Córdoba) quien se retiró ofuscado de la Unicameral, al término de la audiencia pública. La misma sensación le quedó a la presidenta del bloque juecista, Liliana Montero, quien había pedido al gobernador que retirara el pliego de David “por no cumplir con los requisitos”.

Sólo elogios
De no ser por la crítica que le formuló el Centro de Protección Familiar de La Falda a la postulada fiscal Hillman (por dos casos que involucraron a menores), todos fueron elogios para la propia fiscal de Cosquín, para Cáceres de Bollati y para Moyano.

De Bollati, casi todos los que expusieron destacaron sus condiciones personales, profesionales, su desempeño académico y su gestión en la Fiscalía General hasta ahora.

Moyano también recibió un amplio respaldo de instituciones y de referentes académicos. Al igual que Hillman, de quien destacaron su apego al trabajo.


La Voz del Interior, 25-2-14

CÓRDOBA: UN INTENDENTE PREOCUPADO POR ACTITUDES ECOLOGISTAS

Arzani reclamó al Gobierno una decisión


El intendente mantuvo ayer una reunión a solas con el gobernador José Manuel de la Sota a quien le expuso esa posición. Jorge Lawson, ministro de Comunicación de la Provincia, dijo que De la Sota se tomará tiempo antes de anunciar una decisión.

En concreto, Arzani le pide al Gobernador que declare definitivo el estudio de impacto ambiental que la Secretaría de Ambiente ya le desaprobó a Monsanto y que le permita presentar uno nuevo. “¿Dio negativo o cómo es?”, se preguntó el intendente. “Esto se tiene que aclarar de una vez”.

Fuentes del ministerio de Ambiente dijeron que es probable que la Provincia demore varios días en responder al pedido del intendente porque, sostuvieron, el tema es complejo y tiene varias aristas.

Ante esta situación, Monsanto ratificó su intención de instalarse en Malvinas y pidió que se abra una mesa de diálogo. “Entendemos la preocupación del intendente por el nivel de violencia que se vive en su comunidad. Y por eso pedimos que se abra una instancia de diálogo que nos ponga a todos en la misma mesa para discutir de manera racional”, expresó ayer Adrián Vilaplana, gerente de Asuntos Corporativos.

Estudio
El 10 de febrero pasado, la Provincia anunció la desaprobación del estudio presentado por Monsanto. Entre las principales objeciones, la comisión evaluadora determinó que la empresa no había especificado qué haría con los residuos ni cómo resolvería el impacto en el tránsito.

Germán Pratto, secretario de Ambiente, dijo en ese momento que la empresa podía presentar un nuevo estudio. Ese mismo día, Monsanto confirmó que lo haría y que sería bajo la nueva legislación ambiental que se espera que la Unicameral sancione en los próximos meses.

El jueves pasado, los asambleístas que se oponen a la instalación de la planta hicieron una marcha hasta la Municipalidad para exigirle a Arzani que firme un decreto para prohibir a Monsanto en la ciudad.

Argumentan que el intendente se había comprometido a que, en caso de ser reprobado el estudio de impacto ambiental, la empresa se tendría que ir. Esa movilización terminó con un enfrentamiento entre manifestantes y la Policía frente a la Municipalidad, con al menos cuatro heridos.

Temor a un juicio
Ante ese pedido de los manifestantes, Arzani respondió que él no puede decretar la salida de Monsanto porque correría el riesgo de que la empresa demande a la Municipalidad. “Tengo que cuidar la institucionalidad. Si hago eso, dejo judicialmente en desventaja al municipio”, sostuvo ayer el intendente a este diario.

Tras los incidentes del jueves pasado, Arzani dijo estar “harto” del conflicto que ya lleva un año y medio, y que quiere una solución rápida. “Hoy, lo que más me interesa es la paz social”, dijo ayer.

A la pregunta sobre si analiza la posibilidad de hacer una consulta popular en Malvinas, tal como le reclaman los vecinos que se oponen a la planta, Arzani respondió: “Vamos a analizar todas las posibilidades. Si la gente tiene que decidir, que decida. Pero es preferible que esto se soluciones con decisiones políticas y rápido”.

El intendente también se quejó de la ausencia de autoridades nacionales, siendo que fue la propia Presidenta quien en 2012 anunció la inversión de Monsanto en Córdoba.

“En estos dos años, no apareció ningún ministro de la Nación a explicar cómo es el modo de producción, cómo se manejan las patentes de las semillas o la seguridad alimentaria”.

El planteo de Arzani se agravó cuando el jueves pasado un grupo de manifestantes ambientalistas se enfrentaron con la policía para ingresar al municipio.

Antes, el Gobierno provincial había resuelto rechazar el informe de impacto ambiental presentado por la empresa y ésta anticipó que elaboraría uno nuevo.

En el inicio de sesiones de la Legislatura, por otra parte, el gobernador De la Sota anunció el envío de modificaciones a la normativa ambiental provincial para ponerla en línea con la legislación vigente en el país.

Ciudad sin calma

Custodiada. Después de los incidentes del jueves y tras el anuncio de los asambleístas de que volverían a marchar a la Municipalidad, Malvinas tuvo ayer una muy fuerte presencia policial. Asimismo, vecinos que apoyan al intendente se instalaron frente al edificio municipal, detrás de un vallado, para contraponerse a la marcha.

Al Panal. Ante esa situación, la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida decidió no movilizarse por la ciudad y trasladar el reclamo al Centro Cívico, en la Capital. Bajo la lluvia, marcharon a la Casa de Gobierno para exigir que se vaya Monsanto.

Denuncia del FIT

Cintia Frencia, legisladora del Frente de Izquierda, anunció que pedirá en la Unicameral un informe de los motivos por los cuales la Policía paraba colectivos y pedía documentos de identidad ayer en Malvinas. “Sitiaron la ciudad”, afirmó Frencia.


La Voz del Interior, 25-2-14 

lunes, 24 de febrero de 2014

BOLIVIA MANTIENE PROHIBICIÓN DEL ABORTO Y DESAIRA A COMITÉ DE LA ONU



Stefano Gennarini, J.D.
NUEVA YORK, 21 de febrero (C-FAM)

El máximo tribunal boliviano dictó una sentencia inesperada tras que la agrupación militante IPAS cuestionó la prohibición penal del aborto. El tribunal sostuvo que la vida por nacer debe ser protegida, pero amplió una excepción en caso de violación y abrió las puertas a la investigación destructiva con embriones y a la píldora del día después.

El caso fue muy difundido en Bolivia y estuvo pendiente en los tribunales durante dos años. Se dice que el presidente Evo Morales intervino en el debate el año pasado diciendo que «cualquier aborto es un delito».

Los argumentos de la Corte para proteger la vida son originales. Afirman antiguas creencias cósmicas indígenas que sostienen que la vida se encuentra en continua perpetuidad, sin principio ni fin; por ende, la constitución boliviana protege todo lo que sea vida o «potencialmente pueda generarla». El aborto libre no debe admitirse jamás, continúa diciendo, y el aborto es un delito en las fases más avanzadas del embarazo.

De importancia para las agrupaciones abortistas será el modo en el tribunal hizo caso omiso de las recomendaciones de dos comités de la ONU que año pasado solicitaron a Bolivia que despenalizara el aborto.

Los defensores del derecho internacional al aborto quieren que los tribunales locales revoquen leyes nacionales a partir de recomendaciones de comités de la ONU que supervisan el cumplimiento de los derechos humanos para afirmar que existe una norma internacional consuetudinaria en materia de aborto. Hasta ahora no han logrado el éxito que buscan.

Solo dos tribunales superiores latinoamericanos han reconocido como perentorias o vinculantes las sugerencias de los comités de supervisión de la ONU en cuanto al aborto, en Colombia y en Argentina. La mayoría de las cortes, entre ellas, las de México, Perú y Chile, se negaron a seguir las recomendaciones de los comités de supervisión de la ONU en materia de aborto.

Aunque la corte infligió una hiriente derrota a IPAS y a otras agrupaciones proabortistas que trabajan en el país, no las dejó con las manos completamente vacías.

Los magistrados bolivianos siguieron el ejemplo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos al determinar cuándo comienza la vida. En un fallo sobre la condición jurídica del embrión, el tribunal con sede en Costa Rica decidió que la vida humana no empieza en el momento de la concepción, cuando se forma el embrión, sino cuando este se implanta en el útero.

Los jueces asimismo dejaron sin efecto el requisito de que la mujer deba iniciar una acción penal en contra del violador u obtener una autorización judicial para hacerse de una excepción por violación según el código penal de Bolivia.

Aunque la evidencia demuestra que esto podría suponer impunidad para los violadores y traficantes sexuales, el tribunal sostuvo que dichos requisitos constituirían un trato cruel, inhumano o degradante, haciendo eco de las recomendaciones que hizo a Bolivia el Comité contra la Tortura, comisión de la ONU que supervisa la implementación del tratado de las Naciones Unidas contra la tortura.

Los magistrados también solicitaron a la legislatura y al órgano ejecutivo que siguieran las recomendaciones de los comités de supervisión de la ONU en cuanto a los derechos sexuales y reproductivos de manera más amplia.


A partir del fallo y de las notas expedidas por la corte hasta el momento, no queda claro qué autoridad confirió el tribunal a esas recomendaciones. En las próximas semanas publicaremos una explicación detallada de la sentencia.

sábado, 22 de febrero de 2014

ALEGATO FRENTE AL OPROBIO



 Juan Carlos Neves

InformadorPúblico, 22-2-14



El presente alegato lo escribo desde mi rol de dirigente político acreditado por doce años de participación en dicha actividad, durante los cuales contribuí a la creación del partido Nueva Unión Ciudadana, con personería en la provincia de Buenos Aires y fui cuatro veces candidato a Diputado Nacional y una vez candidato a Diputado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por distintas fuerzas y alianzas. Me mueve a hacerlo una situación que considero oprobiosa, como es la flagrante y sistemática violación de los derechos humanos que sufren los militares imputados por delitos denominados de “lesa humanidad” que es ignorada por la justicia, los medios y las organizaciones públicas y privadas que deberían velar por evitar este tipo de agravios. Aspiro a que quede constancia histórica de que al menos un dirigente político se apartó de la mordaza que impone el temor a exceder lo políticamente correcto y aunque detento la condición de militar retirado eso no quitará a mi testimonio el valor de provenir de un miembro de la dirigencia política nacional.

Hace algunos años, cuando se comenzó a mencionar la posibilidad de declarar inconstitucionales las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, consulté la opinión de un prestigioso jurista quien me aseguró que dichas leyes estaban ratificadas por numerosos fallos de la Corte Suprema de Justicia y que, en todo caso, aunque se consumara un hecho como el planteado, no tendría validez práctica pues desde el punto de vista del derecho las leyes no pueden modificarse ni aplicarse en forma retroactiva, ni se pueden vulnerar derechos adquiridos ni se puede volver a juzgar a quien haya sido previamente juzgado o indultado. El tiempo me demostró que mi ilustrado interlocutor conocía profundamente las cuestiones jurídicas pero no podía anticipar la forma desmesurada y descarada con que la dirigencia política argentina, avalada por una justicia acomodaticia, sería capaz de pasar por encima de toda la estructura del derecho en su afán de conseguir un objetivo político.

Con la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia, se inició el ataque final contra todo lo que se había actuado y construido en la materia, con el apoyo de legisladores de diferentes corrientes ideológicas y partidos políticos, algunos de ellos con coincidencia plena y otros temerosos de que sostener una actitud conforme a derecho los ubicaría bajo la sospecha de ser cómplices o tolerantes de un gobierno militar. La anulación de leyes y de indultos en forma parcial, así como la incorporación de figuras jurídicas novedosas tales como los delitos de “lesa humanidad” se aplicaron en forma retroactiva violando sin pudor principios universales del derecho, con el aval de una nueva Corte Suprema de Justicia que reemplazó a la mayoría de los miembros de la Corte anterior que fueron sometidos a juicio político. Uno de esos miembros salientes me manifestó que la condición que le plantearon para evitar ese juicio era precisamente comprometerse a aceptar la anulación de las leyes citadas a lo que se había negado por razones de principios. Solo el tiempo y la historia podrán probar esa afirmación pero lo cierto es que la nueva Corte convalidó todas las aberraciones jurídicas que quedaron bajo su arbitrio cuando de juzgar a militares se trató.

Si existía alguna duda de que la justicia en Argentina fue inmolada en el altar de la política fue justamente el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, quien se encargó de disiparla al expresar en un libro de su autoría que “los juicios de lesa humanidad forman parte del contrato social de los argentinos y constituyen una decisión colectiva, un consenso que va más allá de cada dirigente, que no tiene dueño y que, como dijimos antes, nadie puede ya impedir”. Esta expresión de voluntarismo de tono eminentemente político que no admite siquiera la posibilidad de la preeminencia del derecho, demuestra además una postura absolutamente comprometida y anticipada de quien preside el tribunal que, en última instancia, deberá juzgar las apelaciones y los cuestionamientos jurídicos que pudieren plantearse a esa supuesta “decisión colectiva” de los argentinos.

Expresado en los términos crudos de un político cínico, lo actuado se puede sintetizar en la idea de que los militares cometieron para su criterio crímenes tan graves que había que encontrar los recursos jurídicos para juzgarlos y condenarlos aunque para ello fuera necesario ignorar los obstáculos planteados por el derecho. Lo que muchos sectores que adscribieron a esta teoría comprobaron luego duramente fue que el gobierno una vez que comprobó que podía pasar por encima de los diques que la ley ponía a sus apetencias, continuó usando el recurso contra otros grupos arremetiendo contra empresas, medios de comunicación y opositores, llegando a tratar de imponer una reforma judicial que la Corte rechazó, ya en última instancia, cuando comprobó que también venían por ella. Estos hechos no quedarán impunes. Como no quedarán impunes los abusos con las millonarias indemnizaciones que primero llegaron a los familiares de los “desaparecidos”, para continuar luego con los exiliados y con los terroristas que cayeron atacando cuarteles en períodos democráticos hasta llegar al extremo de malversar los recursos del Estado pagando a familiares de terroristas ejecutados por terroristas en nombre de la “justicia revolucionaria”. Tanto abuso impune, tanto descaro para juzgar a militares mientras se ignoran jurídicamente los crímenes guerrilleros o se rechazan los reclamos de los familiares de víctimas del terrorismo serán juzgados por la historia y en muchos casos, por tribunales más ecuánimes y justos que los que actualmente siguen la corriente dominante, ignorando la justicia y el derecho.

El núcleo

Sin embargo y pese a la gravedad de lo expresado, el núcleo de mi alegato está apuntado a algo más inmediato y urgente, más grosero y aún más oprobioso, por lo que su tratamiento no admite dilación. Esto es la forma desembozada en que se violan los derechos humanos de los más de mil militares que se encuentran sometidos a juicios en causas vinculadas justamente a la violaciones de derechos humanos. Esta cuestión, no la expreso en forma de opinión o de apreciación subjetiva. Las agrupaciones constituidas por familiares de los detenidos y los abogados defensores, han expuesto reiteradamente con nombre y apellido los numerosos casos de ciudadanos con estado militar que cumplen prisión preventiva durante períodos que triplican lo que autoriza la ley. Peor aún es la sistemática negativa a conceder la prisión domiciliaria a detenidos con edades superiores a los setenta años que padecen enfermedades que requieren tratamientos que no pueden ser seguidos en los centros de detención en que viven en condiciones precarias. Esa falta de atención médica adecuada ha llegado al extremo de que se prohíba a los detenidos ser atendidos en institutos médicos dependientes de su obra social, como castigo por la fuga de dos imputados de un nosocomio militar. Como consecuencia de estos agravios y de los traslados en condiciones inadecuadas e insoportables para las patologías y las edades de los imputados, se ha producido ya un número de más de 200 decesos, algunos de ellos que reflejan una notoria e inaceptable falta de atención médica. Toda la información al respecto está disponible y debe ser urgentemente investigada pues estas violaciones a los derechos humanos se están produciendo en estos días y en esta sociedad en la que convivimos.

No es en este escrito en que citaré caso por caso (tengo la posibilidad de hacer llegar los datos específicos a quien los requiera) pero basta relatar cómo situación paradigmática el fallecimiento de Jorge Rafael Videla, que según información pública tenía al morir fracturas producidas en prisión que no habían recibido adecuado tratamiento. Justamente por ser el mayor imputado, su juzgamiento debería haber sido un ejemplo del respeto a los derechos humanos, las formas y los procedimientos, que diferencian a un Estado vengativo de un Estado justo. Pero si ni siquiera en este caso de segura repercusión se atendieron estas cuestiones menos aún se les da importancia en el cuidado de la situación de los cientos de detenidos de origen militar con condena o prisión preventiva.

Si las cuestiones enunciadas son intrínsecamente oprobiosas en el contexto de una sociedad que pretende vivir en estado de derecho, se alcanza el paroxismo cuando se trata el caso de los cientos de militares, de policías y miembros de las fuerzas de seguridad y aun de algunos civiles, que se encuentran imputados a pesar de que no tuvieron relación con los hechos vinculados a su acusación. La cuestión es que después de que fueron juzgados los miembros de las Juntas Militares y los altos mandos que condujeron las operaciones y establecieron los procedimientos en la lucha contra la subversión, el afán persecutorio se extendió sobre los oficiales de baja graduación y suboficiales, elaborando razonamientos y argumentos ajenos a las normas jurídicas preexistentes, que han llevado a los tribunales a los imputados tan solo por ocupar cargos propios de su profesión o por participar de operativos contra la guerrilla aun en tiempos de democracia. La falta de objetividad y el respeto del principio de inocencia se hacen evidentes y solo se traen a colación cuando se tratan casos de interés para el gobierno como sucedió con el actual Jefe de Estado Mayor del Ejército demostrando una inaceptable parcialidad.

Se han formulado acusaciones bien concretas contra la animadversión evidenciada por jueces y fiscales y la respuesta es que “al menos se les concede a los militares un juicio, cosa que ellos no ofrecieron a sus víctimas”. Según esta aberrante línea argumental se vuelve al concepto de que la gravedad de los crímenes de que se acusa a los militares (sin presunción de inocencia) es tal, que ni siquiera es exigible un juicio justo. Al llegar a este punto es necesario admitir que se hace imprescindible un replanteo inmediato de este proceso acusatorio que ha excedido los límites de la justicia para caer en las ciénagas morales de la venganza.

Es en beneficio de la salud moral de la república y la dignidad que merece nuestra sociedad, que ante la gravedad de los hechos que describo, avalado por las denuncias de familiares y abogados defensores que son sistemáticamente ignorados y desoídos, debería realizarse una inmediata investigación de la situación procesal de los más de mil detenidos en causas vinculadas a la violación de derechos humanos.

Dicha acción debería poner un tope a las “prisiones preventivas perpetuas”, remitir a prisión domiciliaria a los mayores de setenta años y a los aquejados de enfermedades que requieren tratamientos que no pueden cumplirse en prisión y liberar de la acción penal a todos aquellos oficiales y suboficiales que por su jerarquía carecían de toda capacidad de decisión y contra los cuales no hay acusaciones personales.

Esto responde a un elemental respeto a los derechos humanos que merece todo individuo y requiere una acción inmediata, sin perjuicio del análisis de las cuestiones de fondo respecto de las anomalías jurídicas de la figura de lesa humanidad, su aplicación retroactiva, la valoración del contexto en el cual se desarrollaron las acciones objeto de acusación y la asimetría en la consideración de guerrilleros y militares a la hora de penalizar conductas.

He expresado que escribo este alegato desde el punto de vista del dirigente político. No persigo por cierto con ello conseguir votos para la próxima elección, ya que soy consciente de lo políticamente incorrecto de mi posición en el actual contexto. Tampoco cuento con que lo que expreso sea del agrado de los detenidos o sus familiares. Mi objetivo es ofrecer a la sociedad argentina la oportunidad de modificar una situación que en el futuro llevará a avergonzarse cuando los hechos que relato cobren notoriedad y obliguen al remanido recurso de pretextar ignorancia. Hoy, en nuestro país, se están violando los derechos humanos de un numeroso grupo de detenidos y no hay excusa que justifique ese atropello.

Para asegurar que la información llegue a quienes tienen que conocerla y actuar en consecuencia espero poder hacer llegar este escrito a diversos protagonistas de la vida social:

A las autoridades de la Iglesia Católica Argentina para que hagan visible su proverbial vocación por la defensa de los derechos humanos.

A su santidad, el Papa Francisco, a quien no puede privarse de conocer esta oprobiosa situación que se está produciendo en su país de origen y que ya comenzó durante su episcopado.

A los Senadores y Diputados nacionales, a pesar de la animadversión que muchos de ellos puedan sentir por los militares que revistaban en actividad durante el período de gobierno militar, justamente para que demuestren que su respeto por los derechos humanos está por encima de la condición de quienes sufren su violación.

A las jueces de la Corte Suprema de Justicia, quienes ya recibieron información por parte de familiares de los detenidos pero que aún no han respondido ni actuado al respecto.

A los dirigentes de los partidos políticos, grandes y pequeños, que consideren que la universalidad de los derechos humanos no debe admitir parcialidad ni excepciones.

A los medios de comunicación, cuyos eficientes e inquietos equipos de investigación han ignorado hasta el presente estas situaciones que algunas veces aparecen tímidamente en alguna de sus editoriales.

A las organizaciones defensoras de los derechos humanos nacionales, para darles la oportunidad de demostrar que sus principios no tienen límites ideológicos y a las extranjeras, que celebran que en la Argentina se juzgue a los militares pero que callan ante las denuncias de vicios de procedimiento y violaciones de derechos.

A todos ellos les pido que no teman hacer oír su voz en defensa de una verdadera justicia y de los derechos humanos del más excluido de los sectores sociales, el militar argentino, porque ningún hombre o mujer de buena fe los acusará de complicidad ni de connivencia y podrán evidenciar, en cambio, la pureza de sus convicciones.

Liberemos a la sociedad argentina del oprobio de la injusticia, si queremos sinceramente dejar un legado cabal a las futuras generaciones.

Juan Carlos Neves

Presidente de Nueva Unión Ciudadana

nevesar@yahoo.com.ar

@NevesJuanCarlos


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