viernes, 18 de noviembre de 2016

UN PACTO DE IMPUNIDAD


Hugo Alconada Mon
LA NACION, 18 DE NOVIEMBRE DE 2016

El "círculo rojo" goza de impunidad. Así funcionó, así funciona y así parece que quiere seguir funcionando en la Argentina. El problema es que sus miembros tradicionales -políticos, empresarios y banqueros, jueces y fiscales, sindicalistas y no pocos periodistas y dueños de medios- ahora no son los únicos beneficiarios de ese sistema que les provee impunidad. Ahora también lo usan narcos, traficantes de personas y otros baluartes de estirpe similar, como algunos financistas del terrorismo.


¿Por qué? Porque los mismos canales que utilizan los miembros del "círculo rojo" para lavar su dinero negro o sacar fortunas del país también extendieron sus servicios a, por ejemplo, los narcos, que a su vez recurren a ellos porque cuentan con protección política. Y si son intocables, como lo son, ¿por qué no aprovecharían la oportunidad?

Esto puede resultar sorpresivo e inquietante para algún lector. Pero no es una novedad para los integrantes del "círculo rojo". Lo saben desde hace rato y muchos son cómplices. Por acción u omisión. ¿O acaso sorprende la proliferación de supuestas mutuales, cooperativas y cuevas financieras?

La pregunta clave es, pues, otra. ¿Quiere el gobierno de Mauricio Macri modificar el statu quo? Si avanza en esa dirección, ¿qué hará el resto de la clase política?

Hay un argentino, consultor internacional que da asesoramiento en todo el mundo para combatir el crimen organizado. Se llama Edgardo Buscaglia y alerta desde hace años sobre los "vacíos del Estado". Escribió un libro sobre México y esos "vacíos" que terminan beneficiando a narcos y corruptos. Ahora alerta sobre la Argentina.

¿Qué son esos "vacíos"? Huecos que hacen que la Argentina sea hoy "un país de bajísimo costo operativo para las redes criminales transnacionales". Narcotráfico, trata de personas o de órganos, entre otros crímenes que él califica como "de lesa humanidad".

No es el único. Otros expertos argentinos, como Juan Belikow, de renombre internacional en temas de seguridad y lucha contra el crimen organizado, alertan desde hace tiempo sobre el coladero criminal que resulta la Argentina.

Buscaglia fue, sin embargo, más lejos. Enumeró los 17 puntos legislativos, institucionales u organizacionales que, por su ausencia, abren las puertas a las redes criminales. Plantea que en cada causa penal que apunta contra ese tipo de organización deberían desarrollarse cinco investigaciones simultáneas: 1) la penal-patrimonial, focalizada en los autores materiales; 2) la patrimonial, focalizada en la red criminal que está detrás, con sus empresas y políticos; 3) la financiera, a cargo de la unidad antilavado, que debería quedar bajo control legislativo, por fuera del Ejecutivo; 4) la penal tributaria, y 5) la destinada a la extinción de dominio de los bienes adquiridos por esa red.

Para cumplir con esos primeros cinco puntos, a su vez, cada juez y cada fiscal deberían contar con múltiples herramientas, como el acceso en red a los registros de la propiedad (inmueble, automotor, naviero) de todas las jurisdicciones del país. Es algo tan obvio como inviable hoy. De hecho, si un juez o un fiscal quieren rastrear qué propiedades tiene un sospechoso deben oficiar a 24 jurisdicciones... y rogar que les respondan, algún día.

Buscaglia remarca que también deben implementarse tres tipos de auditorías obligatorias: dos económicas (una del Poder Legislativo sobre todos los partidos, que a su vez deberían desarrollar otra, puertas adentro) y una electoral a cargo de la sociedad civil (con herramientas otorgadas por una ley de participación ciudadana para que la clase política no pueda esquivarla).

El capítulo electoral es clave en la lucha contra los "vacíos". Buscaglia recomienda impulsar una nueva ley de financiamiento que sincere, entre otros muchos puntos, cuál es el verdadero costo de cada campaña.

¿Otras leyes pendientes? La de reasignación social de bienes decomisados, de extinción de dominio y otra similar a la "ley Rico" de Estados Unidos (que encuadró la corrupción política como delincuencia organizada o asociación delictiva). ¿Los últimos dos ejes? Desarrollar una mejor coordinación de las fiscalías locales con sus pares de Brasil, Chile y Uruguay, para investigar las redes transnacionales. Y desarrollar lo que denomina "unidades de investigación patrimonial" en cada provincia, con fiscales, jueces, policías, agentes de la UIF, de la AFI y de la AFIP.


Buscaglia pasó hace poco por Buenos Aires, Santa Fe y Formosa. Mantuvo reuniones con varios referentes del oficialismo y de la oposición, mientras que otros le rehuyeron o incluso lo invitaron a retirarse. Por intereses coyunturales. O por complicidad con el actual pacto de impunidad.

VACA MUERTA, RIQUEZA QUE EL PAÍS NO PUEDE DESAPROVECHAR


Emilio Apud
LA NACION,  18 DE NOVIEMBRE DE 2016


Dada la magnitud y calidad de nuestros recursos energéticos, el sector tiene la responsabilidad y el desafío de abastecer la demanda del país y transformarse luego en un exportador internacional dentro de 8 a 10 años.

La producción de energía en el país es marginal respecto de la global. Sin embargo, nuestros recursos energéticos tienen escala mundial, lo que indica un potencial exportador relevante: excepcionales vientos y radiación solar, caudalosos ríos, capacidad para producir biocombustible, conocimiento y experiencia en energía nuclear y ahora los shale, hablan de una gran potencialidad dormida. Pero el sector energético debe primero resolver la crítica situación del abastecimiento local, fruto de la irresponsable política del kirchnerismo.

En 2013, la EIA (Energy Information Administration de EE.UU.) confirmó que el segundo recurso de shale gas del mundo y el cuarto de petróleo estaban en la Argentina. Identificó cuatro cuencas con shale de las cuales la neuquina, con los yacimientos de Vaca Muerta (VM) y Los Molles, resultó la más importante, con 72% de shale gas del país, de los cuales 53% son de VM.

Para extraer el shale se requiere de técnicas no convencionales iniciadas comercialmente en los EE.UU. hace unos 10 años y en la Argentina hace tres, en VM. Los recursos de shale gas detectados por la EIA son de 802 TCF (Trillon Cubic Meters), equivalente a 22,7 billones de metros cúbicos, el consumo actual argentino durante 400 años.

Pero, ¿de qué sirve regodearnos con que tenemos el segundo recurso gasífero del mundo o el cuarto en petróleo si, por malas praxis, existe una elevada probabilidad de que no lo saquemos y quede in aeternum bajo tierra? Solo en gas, suponiendo que pudiera extraerse un 40% del recurso identificado por la EIA y venderse al precio promedio internacional, significaría que tenemos enterrados unos 2 billones de dólares, algo así como 3,4 PIB actuales. Para desenterrarlos harían falta unos 400.000 millones, con un flujo de inversión anual de unos 8000 millones durante 50 años, en razón de las previsiones sobre el final del uso de gas y petróleo hacia fines de este siglo: en apenas 80 años.

Una aplicación masiva de la electricidad sobre la base de recursos renovables y nuclear en los hogares, la industria y el transporte, los reemplazará. Solo el transporte consume un tercio de la producción de petróleo y ésa fue, a mi criterio, la principal causa por la que todavía usemos una motorización de hace 150 años, no obstante los enormes adelantos tecnológicos experimentados desde entonces.

El avance en desarrollos de vehículos eléctricos acelera la sustitución en el transporte, y las celdas de acumulación eléctrica, todavía en experimentación, eliminarán las restricciones a las energías eólica y solar originadas por la intermitencia de sus fuentes.

La tecnología y las comunicaciones son los catalizadores en la propagación de conciencia global sobre desarrollo sustentable y uso racional de los recursos. La gente ya no quiere las emisiones de la combustión fósil, como los gases CO2, de efecto invernadero, o el OC, tóxico contaminante del aire en los grandes centros urbanos.

Estamos ante un cambio de perspectiva que torna obsoleta la teoría del Peak Oil formulada en 1956 por el geólogo Hubbert, según la cual se dejaría de usar hidrocarburos porque se agotarían. El deadline para los hidrocarburos lo definirá la demanda, al haber decidido la gente cambiarlos por energías más sustentables y saludables.

Al final, el petróleo y el gas serán reemplazados por energía renovable y nuclear. Pero durante la transición, el gas natural jugará un rol determinante, sustituyendo combustibles líquidos y carbón, por varias razones: es el menos contaminante de los hidrocarburos, su extracción y transporte son cada vez más competitivos y es un recurso al que la tecnología ha tornado abundante. Es decir, el inevitable proceso de sustitución del carbón y el petróleo por energías limpias irá acompañado también por el gas natural y en particular el shale gas, futuro commodity.

Entonces, si tenemos el segundo recurso mundial de shale gas, y el gas será prioritario en la transición, pero dejará de usarse hacia fines de este siglo, la estrategia a seguir debería ser extraer y exportar la mayor cantidad posible de shale antes que el gas natural pierda valor económico en el mundo.

¿Por qué priorizar VM? Por ser el yacimiento de shale más importante del país, dado su potencial hidrocarburífero y su localización en el corazón de la actividad petrolera argentina, la provincia de Neuquén. También, por los avances en el aprendizaje de la nueva tecnología de fractura hidráulica o fracking en ese yacimiento y por contar un calificado equipo humano, factores que facilitarán una rápida entrada en producción industrial a medida que lleguen las inversiones.

Sin embargo, de no modificarse las condiciones vigentes en el sector petrolero argentino, será muy difícil que califiquemos para atraer inversores de fuste. Problemas de larga data en lo laboral, impositivo y normativo le quitan productividad a la industria y la hacen poco competitiva. Encarar los cambios necesarios en todas las cuencas petroleras del país además de complicado sería un proceso sumamente lento ante la crítica situación socioeconómica y política heredada.

Una salida transitoria y a la vez eficaz a este dilema sería crear para la zona de Vaca Muerta una entidad ejecutiva del tipo Área Administrativa Especial, AAE, con regulaciones y acuerdos ad hoc que faciliten y hagan atractiva el área para la inversión. Sería un leading case de organización por objetivos, trasladable oportunamente a otras áreas petroleras. Los acuerdos logrados recientemente por el Gobierno con el sector laboral de la cuenca neuquina para mejorar su productividad son un paso importante hacia el armado de un AAE, pero resta aún compatibilizar acciones entre los estados nacional y provincial para dotar al área de la infraestructura necesaria, atenuar el peso de los impuestos que gravan a la industria y convocar a las empresas a mejorar su productividad. Por eso, insisto en la necesidad de que los gobiernos nacional y neuquino avancen en la formación de un área administrativa especial coordinadamente con el sindicato y las empresas que operan en Vaca Muerta.

Tal vez, todavía resulte difícil entusiasmar con iniciativas como ésta, cuyos beneficios se verán recién dentro de varias décadas. Sobre todo cuando todavía no logramos expulsar de nuestro inconsciente un cortoplacismo fuertemente arraigado después de tanto populismo. Pero es la única manera de emprender proyectos que transforman en riqueza recursos no renovables. Riquezas que no pertenecen sólo a nuestra generación, sino también a las por venir, que ya no contarán con el valor económico del recurso natural, pero sí con el de los sustitutos que tenemos la obligación de crear y que, a mi criterio, deben ser una infraestructura física adecuada y los medios necesarios para desarrollar el conocimiento en la población, que es sin duda la mejor inversión a futuro.


Ingeniero, director de YPF, ex secretario de Energía y Minería

LAS ENSEÑANZAS DEL CASO BOTNIA




La Nación, editorial,  18 DE NOVIEMBRE DE 2016


Los gobiernos de la Argentina y Uruguay acordaron la publicación de los resultados de las mediciones realizadas por el Comité Científico de la Comisión Binacional Administradora del Río Uruguay (CARU) en la planta celulósica de Fray Bentos. Estos resultados se habían mantenido en secreto por pedido del gobierno argentino durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner. Esta actitud hacía suponer que las mediciones de la contaminación producida por la planta no confirmaban las presunciones que habían movilizado a una grave y prolongada protesta de la comunidad de Gualeguaychú. El presidente Néstor Kirchner había acompañado la movilización como "una causa nacional".

Las mediciones ahora conocidas fueron realizadas entre julio de 2011 y junio de 2015 en la descarga de líquidos de la planta y también en la desembocadura del río Gualeguaychú. En la primera localización se detectaron menos de una decena de apartamientos de las normas, aunque se aclara que en todos los casos la empresa corrigió los desvíos. Por lo contrario, las mediciones en la desembocadura del río Gualeguaychú mostraron contaminación por sobre los límites admisibles en todas las muestras extraídas durante los cuatro años. Se detectaron allí presencias de hierro, aluminio, berilio, hidrocarburos y amonio. En definitiva, la planta celulósica cumple con las normas ambientales, mientras que industrias y efluentes de la ciudad de Gualeguaychú contaminan el río que la atraviesa.


El caso que denominamos Botnia, por el nombre de la compañía finlandesa que proyectó, construyó y operó inicialmente la planta, constituye un tema de estudio acerca del mal manejo y del empleo político de la comunicación. Fue un ejemplo de una errónea administración gubernamental de problemas ambientales.

Es bien conocida la preocupación de este diario por la preservación del ambiente y por la conservación de la naturaleza. Estas columnas editoriales han expuesto reiteradamente la necesidad de actuar frente al fenómeno del calentamiento global y han promovido permanentemente acciones para combatir la contaminación. Sin embargo, en cuatro oportunidades se advirtió del error de no considerar los informes técnicos y todos los antecedentes que aseguraban que la planta de Botnia (hoy UPM) cumplía las normas ambientales.

Por primera vez, el 18 de abril de 2006, decíamos: "La población de Gualeguaychú deberá informarse en profundidad de todos los estudios y documentos ya elaborados y poner atención en los pasos que los demás protagonistas deben desarrollar para disipar totalmente los riesgos de contaminación. Sobre esta base deberán superar sus temores y dejar sin efecto los cortes de rutas y puentes, que sólo implican ilegalidad y daño a las comunidades de dos países que deben resolver esta cuestión como hermanos".

En efecto, las reacciones colectivas no se compadecían con los informes técnicos de respetado origen.

Se produjo un fenómeno de pánico colectivo del tipo que describen los tratados de psicología de masas. Comenzó impulsado con relatos que, ignorando los avances en la tecnología, se referían a plantas celulósicas antiguas, que eran efectivamente contaminantes.

Esos mismos comunicadores hablaban de consecuencias apocalípticas sobre el río Uruguay y la ciudad de Gualeguaychú. Con una convicción que no parecía dejar dudas, pronosticaban el envenenamiento de peces y aves, graves enfermedades, olores insoportables y playas inutilizadas.

Esas imágenes movilizaron a la población afectada en defensa de su propia vida y la de sus hijos. Quien intentare argumentar en contrario, aun con fundamentos técnicos, era considerado un traidor a una causa común y se lo suponía "comprado" por los intereses de Botnia. Esta empresa hizo un esfuerzo de comunicación e invitó a asambleístas y periodistas a visitar plantas de última generación en Finlandia similares a la de Fray Bentos, construidas sobre lagos interiores de los cuales se extraía el agua potable sin contaminación, pero no logró revertir la movilización en su contra.

Los asambleístas, casi sin excepción, rechazaban la invitación. Algunos periodistas que viajaron no se animaban a escribir sobre la realidad que habían observado. No sólo la comunidad hubiera sospechado de ellos, sino que además un gobierno que solía atacar a la prensa podía actuar sobre ellos de alguna manera perversa.

El 12 de junio de 2006, la Academia Nacional de Ingeniería presentó a la Presidencia de la Nación y al ministro de Relaciones Exteriores un estudio titulado "Documento sobre las plantas de pasta celulósica a orillas del río Uruguay". No lo hizo público porque el Gobierno acababa de iniciar un reclamo ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya y de lo que se trataba no era de atacar, sino de evitar mayores errores.

El documento, que consideraba la operación conjunta de las dos plantas que Uruguay había autorizado, terminaba: "En conclusión, los parámetros ambientales resultantes de la operación de las plantas estarán dentro de los límites estrictos de normas ambientales. De acuerdo con ello, no se esperan efectos adversos sobre la salud o la biodiversidad y no se generará contaminación sobre costas y territorio argentinos".

Igualmente, la academia consideraba necesario, luego de la puesta en marcha, el monitoreo ejecutado por la entidad que representa a ambos gobiernos.

La reacción de la Cancillería frente al documento fue fuertemente negativa. Los miembros de la referida academia que concurrieron a una citación no pueden olvidar el tono agresivo y escasamente profesional de la reprimenda que les brindó el funcionario responsable del tema.

El resultado de la presentación ante La Haya fue el esperado. No se accedió al reclamo argentino de detener la construcción por no haber ningún fundamento para demostrar que la planta contaminaría. En otro sentido se le dijo al gobierno uruguayo que no había respetado los procedimientos de consulta acordados en el Estatuto del Río Uruguay. Una forma de compensar con una formalidad la otra parte verdaderamente relevante del fallo, que les daba la razón a los técnicos y a Uruguay.

La enseñanza que deja este largo y lamentable proceso es que en cuestiones ambientales es fundamental respetar la opinión seria de técnicos independientes.

Resulta fácil para líderes políticos apelar al temor colectivo en casos donde se puede presumir contaminación. Planteada la amenaza de una situación catastrófica, se puede distinguir a los buenos como la comunidad en peligro a la que el político dice defender, y al malo en la empresa industrial o minera acusada de intentar aumentar sus ganancias sin escrúpulos para enfermar y matar.

La utilización del caso Botnia atrajo a un gobierno populista, que en vez de clarificar alentó de manera deliberada un equívoco que movilizó a ciudadanos normales a cortar un puente de frontera durante años, provocando inmensos daños económicos y personales.


Además, habiendo conocido ese gobierno los informes técnicos de instituciones internacionales y nacionales independientes, puso igualmente en juego a la Corte de La Haya y afectó severamente las relaciones con un país hermano.

VALE PARA SUMARIO



Que el bloque del Frente para la Victoria esté impulsando declarar el Día Nacional de la Mentira es como si Vlad Tepes, alias Drácula, impulsara el Día Nacional de la Transfusión de Sangre.

(Ezequiel Fraga, La Nación, 18-11-16)

jueves, 17 de noviembre de 2016

NUEVO SISTEMA PREVISIONAL PARA VETERANOS DE MALVINAS


Seprin, 17 NOV, 2016

Por una unanimidad, el Senado aprobó por 58 votos afirmativos y convirtió en ley el proyecto que establece un régimen previsional especial y “de carácter excepcional” para los ex combatientes de la guerra de Malvinas.

La norma establece un régimen Previsional Especial de Carácter Excepcional y Optativo “para los ciudadanos que cumplan con la condición de Ex Soldad Conscripto Combatiente de las Fuerzas Armadas y de Seguridad que hubieren participado en las acciones bélicas desarrolladas entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982 en el Teatro de Operaciones Malvinas (T.O.M) o hubieren entrado en efectivas acciones de combate en el área del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (T.O.A.S.)”.

También lo extiende a “los civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicio o apoyo en los lugares, circunstancias y entre las fechas antes mencionadas”.

La ley dispone que los beneficiarios tendrán que “acreditar la condición de ex soldado conscripto combatiente y/o civil, mediante la certificación establecida en el artículo 1° del Decreto N° 2634/90, actualizada al momento de solicitar el beneficio donde deberá constar fehacientemente las condiciones anteriormente mencionadas” y “haber cumplido cuarenta y ocho (48) años de edad al momento de solicitar el beneficio”.

Y que “el haber de la prestación será lo que surja de la suma promedio total de la remuneración de los últimos 12 meses menos los descuentos de los valores efectuados en concepto de Aportes Previsionales, INSSJyP, Obra Social y Ansal” y que “en ningún caso el haber resultante podrá ser menor que el equivalente a dos (2) jubilaciones mínimas del Sistema Integrado Previsional Argentino”.

“Quienes a la fecha de publicación de la presente Ley se encuentren gozando de una prestación por otros regímenes diferentes al establecido por la Ley 24241, podrán optar por el presente beneficio siempre y cuando se encuentren alcanzados en lo establecido en el Artículo 1° de la presente norma”, sostiene más adelante el articulado, para luego indicar que “esta prestación resulta compatible con el goce de la Pensión Honorífica para Veteranos de la Guerra del Atlántico Sur, creada por Ley 23848 y sus modificatorias, las leyes 19101 y 24310 y los beneficios de carácter no previsional otorgados por leyes Provinciales, Municipales o de la C.A.B.A”.

adelanto24.com

NO SOMOS HIJOS DE LA RESACA


Por Prudencio Bustos Argañarás*
La Voz del Interior,  11/11/2016 

Las palabras del senador Miguel Ángel Pichetto acerca de los inmigrantes bolivianos, peruanos y paraguayos, a los que ha calificado de resaca, provocaron fundadas reacciones y acusaciones de discriminación. Entre ellas se cuenta la nota aparecida en este diario el pasado domingo, con la firma de Alejandro Mareco.

En ella, el periodista afirma que todos los argentinos somos “hijos de la resaca” y, mediante el recurso de formular preguntas a la espera de respuestas negativas, ridiculiza a los acompañantes de Cristóbal Colón por no ser “orgullosos marineros que renunciaron a sus respetables puestos en la sociedad, tentados de ser parte de una página de la historia”.

Otro tanto hace con nuestros padres fundadores, subrayando que no fueron “prohombres de gran educación y relieve social que eligieron dejar sus privilegios para venir a sudar incertidumbre en los trópicos y en el último sur”.
No sé con certeza cómo estaba compuesta la tripulación que acompañó a Colón en su gloriosa gesta, pero creo que poco importa a la hora de analizar la procedencia de quienes 80 años más tarde fundaron nuestra ciudad.

Por otra parte, no sé de ninguna familia argentina que lleve la sangre de aquellos pioneros del descubrimiento, pero conozco bien a los integrantes de la hueste que trajo Cabrera en 1573, cuya sangre corre sí por nuestras venas.
Poco importa su “relieve social” a la hora de reconocer sus méritos, a excepción de que una trasnochada concepción clasista considere “resaca” a quienes no tuvieran probada su nobleza.

Iguales
Por fortuna, vivimos bajo un régimen republicano en el que todos somos iguales ante la ley y valemos por lo que somos y hacemos, y no por lo que fueron e hicieron nuestros antepasados.
Pero por si alguien quisiera insistir en ello, será bueno recordarle que los españoles que fundaron y poblaron nuestras ciudades eran una muestra a escala de la sociedad de la que provenían.
A la par de nobles hidalgos –como don Lorenzo Suárez de Figueroa, nieto del conde de Feria, o el propio don Jerónimo Luis de Cabrera, por cuyas venas corría también sangre de reyes, o don Fernando de Toledo Pimentel, bisnieto del primer duque de Alba y primo de Felipe II–, venían otros de condición humilde, trayendo el invalorable capital de su hombría de bien y su honradez, por lo que calificarlos de resaca resulta inadmisible.

Y si de su formación cultural hablamos, entre los ciento y tantos hombres que dieron vida a Córdoba no se ha encontrado uno solo que no pudiera cuanto menos estampar su firma, en tiempos en que en las principales ciudades europeas el índice de analfabetismo superaba el 70 por ciento.

Por ello, no extraña que a los 50 años de vida, cuando era aún una aldea situada en el confín del mundo conocido, tuviera una universidad real y pontificia donde se graduaban doctores, licenciados y maestros, galardón que no sé si puede exhibir otra ciudad en el mundo.

Los argentinos somos el producto de la mezcla de esos hombres y los pueblos originarios, a los que se sumarían después los esclavos africanos, cuya sangre corre por las venas de muchos de nuestros compatriotas. Y, varios siglos más tarde, la de los inmigrantes, que quizá no serían “profesionales formados en centenarias universidades” ni “obreros altamente calificados de la era industrial”, como despectivamente se pregunta el periodista, pero trajeron ese espíritu de trabajo y esa perseverancia que tanto contribuyeron a engrandecer nuestra patria, lo que por sí solo los exime de ser considerados resaca.

Esa es la raza criolla de la que hablaba el presidente Hipólito Yrigoyen cuando en 1917 impuso la conmemoración del 12 de octubre como fiesta nacional.
La palabra raza ha adquirido connotaciones peyorativas luego de los horrores del nazismo, y por ello resulta más apropiado hablar de encuentro de culturas. Pero cualquiera sea el nombre que le demos, debemos sentirnos orgullosos de formar parte de esa casta de hombres y mujeres nacida de ese portentoso mestizaje, que alguna vez fueron capaces de hacer de la Argentina uno de los países más importantes del mundo.

Yo también condeno por insultantes las palabras de Pichetto al llamar a nuestros vecinos “resaca”, pero contradecirlo calificando con el mismo epíteto degradante a nuestros antepasados, además de falso, resulta tan discriminatorio y agraviante como aquello.

* Escritor, historiador

LAS MUERTES POR TERRORISMO AUMENTARON


UN 650 % EN LOS PAÍSES DE LA OCDE EN 2015


 Informador Público, 17-11-16

* Las víctimas por actos de terrorismo disminuyeron un diez por ciento a nivel global en 2015
* En el caso de Europa, Dinamarca, Francia, Alemania, Suecia y Turquía registraron la mayoría de muertes por terrorismo en un solo año desde 2000
* España ocupa el puesto 89 con una puntuación de 1.203, lo que lo sitúa entre los países que sufren un bajo impacto del terrorismo
* A nivel global, DAESH superó a la secta islamista nigeriana Boko Haram como el grupo terrorista más radical en 2015, con ataques a 252 ciudades diferentes que causaron 6.141 muertes
* Los cinco países con mayor impacto total por terrorismo son Iraq, Afganistán, Nigeria, Pakistán y Siria
* El índice indica que DAESH y sus grupos afiliados duplicaron el número de países en el que estaban activos, pasando de trece en 2014 a 28 en 2015, incluyendo "muchos" en Europa
Las víctimas por actos de terrorismo disminuyeron un diez por ciento a nivel global en 2015, sin embargo, los países más desarrollados del mundo han sufrido un dramático aumento en las muertes como consecuencia del terrorismo en el último año. La cifra sufrió un drástico incremento del 650 por ciento entre los países miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En lo que se refiere a los países desarrollados, 2015 fue el segundo año más mortífero desde que comenzaron los registros. Sólo fue superado por 2001, cuando los ataques del 11 de septiembre contabilizan 2.996 muertes.
El ataque más mortal de 2015 fue en abril en Qaim, Iraq, cuando los combatientes del DAESH ejecutaron a 300 civiles. La paradoja es que los ataques de París en el mes de noviembre fueron los que más repercusión en los medios internacionales tuvieron, sin embargo, con 136 víctimas no está incluido entre los 10 acontecimientos más mortíferos del año.
El mundo, un lugar más peligroso
El número total de muertos por terrorismo en 2015 fue de 29.376 a nivel mundial, lo que supone una reducción que invierte una tendencia alcista de cuatro años. Sin embargo, según el Índice Global de Terrorismo 2016, el descenso total de las muertes a nivel mundial "se vio ensombrecido por un aumento en el impacto general del terrorismo, ya que más países registran niveles terroristas récord".
Así, dice que un total de 23 países registraron su cifra más alta de muertes por terrorismo, en comparación con la cifra previa de 17 en 2014. El informe indica además que 21 de los 34 países miembros de la OCDE fueron víctimas al menos de un ataque terrorista, con la mayoría de las víctimas en Turquía y Francia.
Los países que experimentaron un mayor deterioro en su puntuación respecto al año anterior son Francia, Turquía, Arabia Saudí, Kuwait y Túnez. En el caso de Europa, Dinamarca, Francia, Alemania, Suecia y Turquía registraron la mayoría de muertes por terrorismo en un solo año desde 2000. Además, más de la mitad de estas 577 muertes fueron en conexión con DAESH, cuyos ataques en París, Bruselas y Ankara estuvieron entre los más devastadores en la historia de estos países.
A nivel global, DAESH superó a la secta islamista nigeriana Boko Haram como el grupo terrorista más radical en 2015, con ataques a 252 ciudades diferentes que causaron 6.141 muertes.
Los cinco países con mayor impacto total por terrorismo son Iraq, Afganistán, Nigeria, Pakistán y Siria. Estos cinco países supusieron el 72 por ciento de todas las muertes por terrorismo en 2015.
Operando en estos países están los cuatro grupos terroristas más peligrosos, que son responsables del 74 por ciento de todas las muertes por terrorismo: DAESH, Boko Haram, los talibán y Al Qaeda.
El aumento de las víctimas del terror en los países de la OCDE y un marcado incremento en los ataques terroristas transnacionales significa el mundo es ahora un lugar aún más peligroso, en términos de terrorismo.
España mejora
España ocupa el puesto 89 con una puntuación de 1.203, lo que lo sitúa entre los países que sufren un bajo impacto del terrorismo. Una posición que mejora con creces con respecto al año anterior, 2014, cuando el país estaba en el puesto 65 del ranking con un marcador de 2.622 puntos.
La tendencia a la baja viene consolidándose en los últimos años, a medida que el terrorismo de ETA ha ido desapareciendo. España batió records como país más mortífero en el año 2004, a causa de los ataques yihadistas del 11 de marzo en Madrid, lo que le situó en el cuarto puesto ese año.
Los casos de Iraq y Nigeria
El informe señala que las operaciones militares contra DAESH y Boko Haram resultaron en la reducción del 32 por ciento de las muertes en Iraq y Nigeria, si bien sus ataques en otros países contribuyeron a un deterioro del seis por ciento en la puntuación total del índice. "El éxito militar frente a DAESH y Boko Haram resultó en menos muertes en Iraq y Nigeria, aunque los dos grupos propagaron el terror a estados y regiones vecinos", agrega.
El índice indica que DAESH y sus grupos afiliados duplicaron el número de países en el que estaban activos, pasando de trece en 2014 a 28 en 2015, incluyendo "muchos" en Europa.
Además, los ataques de Boko Haram en Camerún, Nigeria y Chad aumentó el número de muertos por terrorismo en los tres países en un 157 por ciento.
"Necesidad de respuestas rápidas"
Por ello el presidente ejecutivo del (IEP), Steve Killelea, ha apuntado que "el informe destaca el conjunto más complejo de dinámicas en terrorismo global en los últimos 16 años".
"Aunque por un lado la reducción en las muertes es positiva, la continuada intensificación del terrorismo en algunos países y su propagación a otros nuevos es una causa de grave preocupación y subraya la naturaleza fluida de la actividad terrorista moderna", ha valorado.
"Los ataques en el corazón de las democracias occidentales subrayan la necesidad de respuestas rápidas y a medida para la evolución de estas organizaciones", ha agregado.
Asimismo, ha explicado que "conocer los impulsores del terrorismo es crucial para el desarrollo de estrategias de lucha contra el terrorismo que ayuden a combatir la radicalización".
"Las operaciones militares están contribuyendo claramente a limitar a ISIL en Iraq, pero el atractivo continuo de la organización, evidente en los ataques inspirados por ISIL en Europa, demuestra las limitaciones de un enfoque puramente militar", ha manifestado.
En este sentido, el informe apunta que, dentro de los países de la OCDE, los factores socioeconómicos como el desempleo juvenil, los niveles de delincuencia, el acceso a las armas y la poca confianza en el proceso electoral son los factores más importantes relacionados con el terrorismo.
En los países en desarrollo, "una historia de conflicto, niveles de corrupción y desigualdades basadas en el grupo son los factores más relacionados con la actividad terrorista", manifiesta.
Impacto económico
Por último, el informe cifra en los 89.600 millones de dólares (alrededor de 83.333 millones de euros) el impacto económico global del terrorismo en 2015.
Iraq es el país que sufrió el mayor impacto económico del terrorismo, alcanzando el 17 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB) en 2015.
El informe es desarrollado por el IEP y se fundamenta en la base de datos de terrorismo global del National Consortium for the Study of Terrorism and Responses to Terrorism (START) así como otras fuentes.