lunes, 10 de junio de 2019

DÓLAR Y DEUDA


 DEL BANCO CENTRAL

Por Héctor GIULIANO
(9.6.2019)

El objeto de este trabajo es analizar la relación que existe entre el tipo de cambio y la Deuda cuasi-fiscal del Banco Central (BCRA), identificando los criterios a los que dicha relación resulta sujeta así como el sentido de la misma.
Dicho en términos más concretos: el propósito es examinar el vínculo entre la cotización del Dólar y la Deuda del BCRA por Leliq y  Pases - que son deudas de cortísimo plazo del Banco – que se suman a otros Pasivos igualmente expuestos por el perfil de los vencimientos y/o por el riesgo de corridas bancarias.
Es importante identificar el carácter de tal relación porque, en el contexto de vulnerabilidad de las reservas internacionales del BCRA por volatilidad de capitales – dado el movimiento irrestricto de entrada y salida de fondos financieros de la Argentina que se produce para lucrar con el arbitraje entre tipo de cambio y tasas de interés – la clave final subyacente de esta operatoria residiría en condicionar la Deuda del Banco al valor del Dólar, de modo que el tipo de cambio quede ajustado cuasi-automática e institucionalmente por dicho flujo de los capitales financieros.

DEUDA CUASI-FISCAL DEL BCRA
Las cuentas del BCRA son independientes de las del Tesoro Nacional - por eso se denominan cuasi-fiscales - y consecuentemente no figuran dentro del Presupuesto del Estado Central.
Los principales pasivos del BCRA – tomados según cifras al 31.5 de este año – suman unos 3.7 B$ (≡ 82.200 MD)[1] y son fundamentalmente cuatro:

O/
RUBRO
IMPORTE M$
IMPORTE MD
OBSERVACIONES
Y/O ACLARACIONES






Reservas Brutas
2.906.700
64.800

1
Cuentas Corrientes en Moneda extranjera
742.400
16.500
Encajes bancarios en dólares en BCRA
2
Otros Pasivos
988.200
22.000
Swap con China

Subtotal Deudas en Moneda Extranjera
1.730.600
38.500
SUBTOTAL (a).
3
Leliq
1.020.200
22.700
Letras de Liquidez, a 7 días de Plazo.
4
Pases Pasivos
941.000
21.000
Pases, a 1 día de Plazo.

Subtotal Deudas en Pesos
1.961.200
43.700
SUBTOTAL (b).

Total de Pasivos relevantes
3.691.800
82.200
TOTAL (a + b).

Reservas propias del BCRA
(-) 785.100
(-) 17.400
Reservas Brutas menos Pasivos.

Fuente: Estado resumido de Activos y Pasivos del BCRA (Balancete semanal).

OBSERVACIONES Y COMENTARIOS AL CUADRO DE LOS DATOS:
1. Son los encajes por depósitos en dólares que los bancos tienen en el BCRA y están sujetos a salidas en cualquier momento en caso que los clientes bancarios decidan retirar esos depósitos.
2. El Swap con China constituye el principal ítem del rubro Otros Pasivos del BCRA y corresponde a las operaciones de pase de monedas suscriptas con el Banco Popular de China – que es el Banco Central de ese país – por las administraciones Kirchner (11.000 MD) y Macri (otros 9.000 MD).
El Subtotal (a) comprende los dos primeros rubros (1 y 2), que son Pasivos del BCRA en Moneda Extranjera, cuya conversión a Pesos se muestra en los balances en Moneda Nacional.
3. Las Leliq son obligaciones de cortísimo plazo – a 7 días y hoy pagan un 70 % anual de Intereses – que comenzaron a emitirse desde Enero del 2018 por parte del BCRA para ir reemplazando a las Lebac (Letras del Banco Central), que tenían un promedio de vencimientos mayor (30 días) y pagaban menores tasas de Interés.
Fue el llamado reemplazo de la Bomba de las Lebac, sustituido en la práctica por la nueva Bomba de las Leliq.
Las Leliq pueden ser compradas sólo por Bancos, aunque ello no impide que los mismos sigan siendo intermediarios con Fondos de Inversión (FI) típicamente especulativos que operan como clientes a través de los bancos.
El gobierno Macri autorizó la integración de los encajes bancarios en pesos – que son parte clave de la garantía sobre los depósitos – también con estas Leliq, lo que implica un alto riesgo de liquidez y solvencia para el Sistema Financiero en su conjunto en caso de retiros masivos o corrida de la gente y empresas contra el peso (lo que repercutiría casi inmediatamente en una baja del stock de Leliq emitidas por el BCRA dado que los Bancos afectados por estos retiros de dinero interrumpirían a su vez las renovaciones de las letras).

Esta modalidad de integración de encajes con Leliq reproduce hoy la lógica de la Cuenta de Regulación Monetaria (CRM) que rigiera bajo la gestión Martínez de Hoz (Ministro de Economía) – Adolfo Diz (Presidente del BCRA) en la época del Proceso Militar, un mecanismo que consagraba el absurdo de que el Estado pagase intereses por los depósitos indisponibles (política de encajes remunerados), una variante por la cual el BCRA abonaba intereses por el dinero que emite y/o retiene legalmente.   
4. El rubro Pases Pasivos – préstamos de cortísimo plazo de los Bancos al BCRA, por sólo un día (!) – es uno de los flancos vulnerables más peligrosos y equívocos del BCRA y su monto es hoy cercano al de las Leliq.
Estos Pases tienen una contrapartida teórica compensatoria en el Balance del BCRA dada por una suma equivalente en concepto de Pases Activos pero esta presentación contable es engañosa porque la casi totalidad de estos saldos en el Activo están constituidos en realidad por garantías del BCRA dadas a los acreedores de Pases Pasivos respaldándolos con obligaciones del mismo Banco,  fundamentalmente Lebac (ahora Leliq) y Swap con China.

Dicho con otras palabras: que el BCRA, como garantía de sus Pases Pasivos, estaría registrando así en el Activo no préstamos genuinos otorgados a bancos privados sino garantías otorgadas a esos bancos contra los Pases Pasivos tomados: una forma de respaldo de obligaciones con sus propios Pasivos (!).
Es por este motivo que no se considera aquí la contrapartida contable o saldo neto de Pases sino solamente las deudas por Pases Pasivos.[2]
Cabe recordar, por último, que dentro del stock de Pases Pasivos están las denominadas Letras Overnight, que son obligaciones del BCRA con bancos privados por las que el Central otorga el subsidio increíble de remunerar los saldos de Caja de las instituciones bancarias entre el cierre de cada jornada y el comienzo del día siguiente (!).
Los economistas y voceros del Establishment protestan siempre por la carga de Subsidios Económicos y Sociales del Estado pero nunca hacen referencia a estos otros subsidios, que son de naturaleza financiera y se pagan a través del BCRA.

Hasta aquí la determinación del quantum del stock de la Deuda cuasi-fiscal del BCRA que – como surge de los datos del Cuadro – supera actualmente los 80.000 MD (82.200).
Esta cifra – cuya cuenta nunca aparece en las preocupaciones del trípode informativo de la Opinión Pública entre Gobierno-Oposición-Medios, debe agregarse al stock de la Deuda del Estado Central, que según la información del Ministerio de Hacienda es de unos 338.000 MD (337.900) al 31.3.2019., lo que lleva el total consolidado de la Deuda de ambos organismos a 420.000 MD.[3]

TASA DE REFERENCIA E INTERESES A PAGAR  
La Tasa de Política Monetaria o Tasa de Interés de Referencia es la que fija el BCRA para las operaciones a corto plazo y que actúa como base, piso o referencia de todas las tasas nominales y rendimientos del Sistema Financiero-Bancario en la Argentina.
El año pasado esta tasa correspondía a las Lebac, luego lo fue en función del llamado corredor de Pases y en la actualidad lo es por las Leliq, que pagan ahora más del 70 % anual.
Los Pases Pasivos el BCRA los remunera hoy a una tasa algo menor – del 63 % - pero hay que tener en cuenta que ambas obligaciones del Banco (Pases y Leliq) se renuevan prácticamente en su totalidad, de modo que las Tasas Efectivas resultantes (que son aquéllas que surgen de ponderar la capitalización de intereses en la renovación de las obligaciones) superan así el 100 % anual.
El cuadro que sigue muestra la magnitud del costo financiero de los Intereses a Pagar por Leliq y por Pases Pasivos, a cargo del BCRA:

TIPO DE DEUDA
MONTO M$/MD
TASA  INTERES
INTERESES ANUALES
INTERESES DIARIOS





LELIQ M$ LELIQ MD
1.020.200 22.700
70 %
714.000 16.000
2.000               45
PASES M$ PASES MD
941.000 21.000
63 %
593.000 13.200
1.600              35     





TOTAL DE AMBOS
1.961.200 43.700
66.6 % (*)   
1.307.000 29.200
3.600              80
   
Los datos de Intereses anuales y diarios – que son aproximados aquí por redondeo para simplificar su lectura – dan una idea de la magnitud de la sangría financiera que sufre hoy nuestro país solamente por vía del BCRA, es decir, sin contar otros 750.000 M$/Año (≡ 19.000 MD) que paralelamente paga el Tesoro Nacional por la Deuda del Estado Central - unos 2.000 M$/Día (≡ 50 MD) – según Presupuesto 2019 (Ley 27.467).
O sea, que el BCRA paga más intereses que el Tesoro Nacional.
La suma conjunta de Intereses a Pagar vía BCRA y Tesorería da así un total de más de 2.0 B$ por año (2.057.000 M$ ≡ 48.200 MD), producto de 1.307.000 M$ (≡ 29.200 MD) más 750.000 M$ (≡ 19.000 MD) respectivamente.
Son 5.600 M$ por Día (3.600 + 2.000) ≡ 130 MD (80 + 50).[4]
Este monto de Intereses a Pagar – dado que por Capital no se amortiza neto ni un centavo porque la totalidad de los vencimientos se refinancia con novaciones de Deuda - constituye el principal rubro del Gasto Público consolidado del Estado Argentino y es el principal determinante del Déficit Fiscal; siendo que paralelamente genera el mayor desequilibrio de las cuentas del BCRA.

COSTO CUASI-FISCAL DEL TIPO DE CAMBIO
La cotización del Dólar no es un factor neutro en el problema del altísimo costo financiero cuasi-fiscal del BCRA por Intereses a Pagar correspondientes a Leliq y Pases Pasivos sino, por el contrario, un factor determinante del mismo.
La Política de Compra y/o Reposición de Reservas con Deuda - una política común a las gestiones Kirchner y Macri (si bien de distinta magnitud dado los astronómicos niveles actuales) - sigue una trampa insoluble de endeudamiento cuasi-fiscal del BCRA:
a) El Banco emite dinero para comprar divisas (provenientes de la liquidación de Exportaciones, desembolsos de nueva Deuda Externa y/o ingreso de Capitales Financieros).
b) Los dólares ingresados se incorporan a las Reservas y aumentan por lo tanto el nivel de las mismas (el eufemístico Poder de Fuego).
c) Pero por estos dólares entrados el BCRA emite dinero - para poder adquirirlos – y los pesos correspondientes son en su gran mayoría colocados en Letras de Liquidez del BCRA (las Leliq), que son básicamente los provenientes de fondos especulativos del exterior.
d) Se da así, por carácter transitivo, la Compra de Reservas con Deuda porque el BCRA emite dinero para adquirir los dólares ingresados pero esos pesos entregados se colocan inmediatamente en Leliq, por las que el Banco paga altísimas tasas de Interés (más del 70 %).
e) Ergo, se da la paradoja que el mismo BCRA que emite por una ventanilla el dinero para comprar divisas lo retira, absorbe o esteriliza por otra colocando títulos de corto y cortísimo plazo para que no presionen sobre la Base Monetaria.
f) En consecuencia, la Política de Compra de Reservas con Deuda genera un peligro de causación circular, donde las variables Tipo de Cambio y Tasas de Interés quedan atadas frente a la operatoria extorsiva de los acreedores financieros: me das más Tasa o me voy al Dólar, con el consiguiente desequilibrio cambiario y el traslado de la devaluación a Precios (más Inflación).
Es así como las Reservas, la Base Monetaria, el stock de la Deuda cuasi-fiscal del BCRA (por Leliq y Pases Pasivos), la Tasa de Interés y el Tipo de Cambio quedan vinculados entre sí.

Dado que el gobierno Macri – desde su asunción - permite la volatilidad irrestricta de los capitales financieros en nuestro país, el monto de las Reservas Internacionales depende cada vez más del flujo de entrada y salida de dichos capitales, que ingresan para convertirse en pesos y colocarse básicamente en títulos del BCRA (antes - en forma directa - en Lebac y ahora – en forma indirecta (vía Bancos) – en Leliq. Sin considerar su incidencia también en Pases Pasivos.
Es el clásico arbitraje financiero a nivel global entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés locales, que en la Argentina son un múltiplo de las tasas internacionales (las más altas del Mundo) y que proveen de ganancias especulativas récord a los grandes Fondos de Inversión (FI ó FCI) que lucran con tal arbitraje.
El BCRA ha venido aumentando en forma extraordinaria la Tasa de Referencia que paga por las Leliq - que estaban en el orden del 30-35 % hace un año – llevándolas hoy al doble, más del 70 %.
Con este procedimiento el Banco estimuló aún más abiertamente el mayúsculo negocio de los acreedores por arbitraje financiero Dólar-Tasa y acentuó el ingreso de divisas por nueva Deuda Externa (fundamentalmente proveniente de los desembolsos del préstamo Stand-By del FMI), por liquidación de Exportaciones y por entrada de nuevos capitales-golondrina o fondos especulativos de corto plazo, que sirvieron últimamente en su conjunto para contener el aumento del dólar a costa de pagar mayores tasas de interés.

Aunque lo hicieron con altibajos y golpes de mercado cambiario, después de la macro-devaluación del peso y con la tendencia consiguiente a retrasar relativamente el Dólar con respecto a la Inflación Interna.
El BCRA sube así la Tasa de Interés no para luchar contra la Inflación – de hecho, por el contrario, el Interés es también en sí mismo un factor de Inflación – sino para controlar, por arbitraje, el Tipo de Cambio.
Esto se debe a que, dentro del juego clásico de la tríada financiera Tipo de Cambio-Tasa de Interés-Inflación, la variable que manda es la primera – en nuestro caso, el Dólar – y ello se debe a que el Estado necesita contener el valor de la divisa porque la mayoría de la recaudación fiscal es en pesos mientras que la mayoría de la Deuda Pública (Fiscal y Cuasi-Fiscal) está en moneda extranjera y/o es convertible rápidamente a la misma.
Y ello se hace al costo financiero de pagar altísimas Tasas de Interés para regular el Tipo de Cambio.
Por ende, al gobierno le conviene y necesita obtener el aumento de la Oferta de Dólares por entrada de capitales financieros para propender al atraso cambiario y para ello sube la Tasa de Interés de Referencia, con lo que busca mantener su alianza con los capitales financieros internacionales que sostienen su supervivencia financiera y política hasta fin de año.

Con el agravante o contradicción que el Acuerdo con el Fondo Monetario (FMI) le impone un Tipo de Cambio Libre, esto es, sin intervención del BCRA en el Mercado Cambiario, lo que tiende – o tendía hasta ahora – a elevar el valor del Dólar (con su consiguiente traslado a Precios) mientras que el presidente Macri trata de frenar ese aumento subiendo las Tasas de Interés.
Es una forma de apretar el freno y el acelerador al mismo tiempo: freno del Dólar vía altas Tasas contra acelerador de la Libre Flotación del FMI.[5]
La grave situación monetaria y cambiaria argentina en medio del año electoral en curso ha terminado desnudando la criticidad del momento que pasa la administración Macri y entonces el FMI – faltando incluso al sentido de sus propios reglamentos internos – ha mutado el objetivo declarado de asistir al país por problemas de Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos al nuevo objetivo de prestarle al gobierno macrista para sostener el Tipo de Cambio.

En conclusión:
La Deuda cuasi-fiscal del BCRA – fundamentalmente por Leliq y Pases Pasivos, pero también por Encajes en Moneda Extranjera y Otros Pasivos – ha venido aumentando a niveles inmanejables en materia de Stocks y servicios de Intereses.
Esta Crisis de Deuda del BCRA ha sido más rápida y más grave que la del Gobierno Central y ha llevado al pedido de auxilio por emergencia financiera del presidente Macri al FMI para que lo sostenga hasta fin de su mandato.
Por el momento, la idea de un nuevo Plan Bonex – canje compulsivo de letras a muy corto plazo por Bonos del Tesoro a mayor plazo – estaría descartada por sus efectos jurídico-financieros, psicológicos y políticos.
Pero la estabilidad de la administración macrista depende del tipo de cambio y para mantener tal estabilidad relativa – como se ha dado en el mes de Mayo – se debe pagar el precio de subir o mantener la Tasa de Interés a niveles estratosféricos, que son ruinosos para la Economía, con sus secuelas de Recesión, caída del Consumo y baja del Empleo.
Es la forma en que la Economía Física o Real carga con el peso de la Economía Financiera ligada al Sistema de una Deuda Pública Perpetua – Fiscal y Cuasi-Fiscal - impagable y cada vez más costosa.
Es la distorsión estructural y la ruina de la Economía en manos de los negocios  de las Finanzas.




[1] Las abreviaturas M$/MD y B$ significan Millones de Pesos/Dólares y Billones de Pesos respectivamente y se expresan siempre con redondeo de cifras, de modo que pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.
En casi todos los casos los importes se muestran en Pesos y en Dólares equivalentes (≡).
[2] La autorización de esta operatoria en Derechos por operaciones de Pase fue establecida por Resolución del Directorio del BCRA 155/2004 – del 20.5 de ese año (siendo presidente del Banco Alfonso Prat Gay – pero su texto, que está citado en el Balance Anual de la Institución, no se ha dado a publicidad porque las actas de las reuniones del Directorio son secretas. 
[3] La cuenta, empero, es incompleta porque faltaría contar aquí las deudas de Provincias/Municipios, Empresas Públicas, Organismos Nacionales y Fondos Fiduciarios, y costo de las Sentencias en firme por Juicios contra el Estado (que constituyen un agujero negro dentro de las Cuentas Fiscales Nacionales).
[4] La conversión de Pesos a Dólares está hecha al tipo de cambio de 44.87 $/US$ para el BCRA (dólar mayorista al 31.5) y de 40.10 $/US$ para el Gobierno Nacional (que es el pautado según el Presupuesto 2019).


[5] Una digresión que viene a cuento sobre el valor de cotización del Dólar en función de la relación Base Monetaria (BM) / Reservas Internacionales (RI): 
El Tipo de Cambio teórico, aparente o de referencia, que se da en nuestros días estaría en el orden de 20.93 $/US$, producto de dividir 1.356.500 M$ de la BM (≡ 30.200 MD) por 64.800 MD de RI, según datos del BCRA al 31.5.
Pero si consideramos una BM Ampliada – agregándole Leliq y Pases Pasivos – tendríamos una paridad cambiaria mucho mayor:
- de 36.68 $/US$, producto de 2.376.700 M$ (BM + 1.020200 M$ de Leliq) / 64.800 MD. Y
- de 51.93 $/US$, producto de 3.364.900 M$ (BM + Leliq + 941.000 M$ de Pases Pasivos) / 64.800 MD de RI.
Notablemente, el nuevo tipo de cambio pautado actualmente por el BCRA hasta fin de año, dejando de lado la anterior Zona de no Intervención (ZNI) cambiaria – según los cambios autorizados por el FMI al presidente del Banco, Guido Sandleris – es ahora de 51.448 $/US$ hasta fin de año en su límite superior, valor que coincide prácticamente con el dólar de referencia tomando la BM Ampliada.
Es posible que ésta sea la clave o una de las claves que estén guiando la esperanza del gobierno Macri de llegar con un dólar poco más o menos estable hasta fin del Ejercicio 2019, siempre y cuando no se den en magnitudes relevantes las previsibles mini-corridas cambiarias durante el resto del año electoral.  

LA AFIRMACIÓN DE DERECHOS



 Y LA OCUPACIÓN BRITÁNICA

 CESAR LERENA
10 de junio de 2019

Cuando el 30 noviembre de 1973 el presidente Juan D. Perón promulgó la Ley 20.561 que declaró el día «de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, Islas y del sector antártico» el 10 de junio, como «expresión de soberanía», utilizando para ello, la fecha que en 1829 el Gobernador de Buenos Aires Brig. Gral. Martín Rodriguez creó la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas y adyacentes al Cabo de Hornos y, estableció también mecanismos que pusieran de manifiesto «las agresiones sufridas por la República en la región» y, luego, cuando se reformó en 1994 la Constitución Nacional, estableciendo en las “Disposiciones Transitorias” que «La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del Derecho Internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino» nadie podía imaginarse que se tratarían de meras declaraciones inconducentes en manos del Poder Ejecutivo Nacional.
Mientras el pasado 29 de mayo los ocupantes británicos en Malvinas resolvieron ratificar, lo ya resuelto en 2012, respecto a extender en 1 millón de km2 un Área Marítima Protegida alrededor de las Islas Georgias y Sándwich del Sur, corroborando la vocación invasiva británica en el Atlántico Sur y Océano Antártico, violando las Res. de la ONU 31/49 que pidió a ambos gobiernos que ace­leren las negociaciones de soberanía e instó a las partes a abstenerse de adoptar modificaciones unilaterales mientras no se realicen las negociaciones relativas a la disputa sobre soberanía (Res. 2065/65 y Res. 3160/73) y, en igual sentido, por analogía, las Res. de la ONU Nº 3171/73 y ONU 3175/73 relativas a soberanía sobre los recursos naturales que no deben explotarse en el país ocupado, el canciller Jorge Faurie, manifestaba que después de tres año y medio, el gobierno trabaja para “crear condiciones de diálogo y llevar adelante una política de recrear confianza y crear condiciones para un diálogo”.
Para “recrear esa confianza”, a la que refiere el ministro, ya la Argentina acordó investigar recursos pesqueros que son vitales para la economía de las Islas (140 mil millones de dólares de productos finales desde 1976); otorgó a favor de tres empresas inglesas áreas estratégicas en el atlántico sur para la explotación petrolera offshore; acordó nuevos vuelos -resignando la línea área de bandera argentina- a San Pablo, que facilitarán la logística y el comercio de las Islas con el mundo.      
Habría que observarle al ministro Faurie que es muy ingenuo para ser el canciller o tiene una errónea apreciación respecto a que la desconfianza inglesa habría “surgido con el conflicto bélico” (sic). Las Islas fueron ocupadas en 1883 y, las Naciones Unidas, desde hace 54 años que instan sin solución de continuidad a ambos países a negociar la soberanía, sin que jamás el Reino Unido se hubiese dignado a hacerlo. La invasión y ocupación estratégica británica es una cuestión geopolítica y, si nuestro ministro de Relaciones Exteriores no lo ha entendido, estamos en serios problemas, porque no ha entendido que vivimos en un país ocupado (1.639.900 km2 marítimos e insulares) y, que, la voluntad popular de los argentinos ratificó «su legítima e imprescriptible soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y, Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes».
¿Pensará el canciller argentino, que la base misilística instalada en Malvinas, es para evitar un nuevo intento armado de recuperar las Islas por parte de los argentinos? Bueno, ello sería suponer que los ingleses no conocen nuestra limitadísima capacidad de fuego y que nuestro presupuesto de defensa es similar al de Chile o Perú, con un territorio continental y marítimo infinitamente menor.
Aquí no se trata de cuestionar idoneidades, se trata de establecer una estrategia nacional para dar cumplimiento a la voluntad popular plasmada en la Constitución Nacional y, en ello, desde el inicio de esta gestión, en su intento infructuoso por recrear confianza, el canciller incumple con lo prescripto en la Carta Magna y, en todo caso, ajusta su proceder a todo lo acordado en el Tratado de Madrid, cuyo contenido no cuenta con la aprobación del Congreso de la Nación.
Se lo llamó “Relaciones Carnales”, ahora “restablecer Confianza”. Por razones de decoro, omitimos decir de que se trata.
No será posible recuperar Malvinas y los territorios marítimos ocupados, sino se deroga el referido Tratado de Madrid y el consecuente acuerdo Foradori-Duncan; se denuncia al Reino Unido ante los organismos internacionales por la explotación y depredación de los recursos pesqueros de la Argentina; se acuerda la explotación de los recursos originarios en el área adyacente a la ZEE con los países que pescan nuestros recursos migratorios; se promueva ante la UE -con motivo del Brixet- la colocación de los mismos aranceles de importación que sufren los productos argentinos, a los originados en las Islas o los países que capturen bajo su licencia ilegal; se deje sin efectos los vuelos que desde las Islas transponen nuestro espacio aéreo; se acuerde con la República Oriental del Uruguay para finalizar con el apoyo logístico que le prestan sus puertos a los buques extranjeros; se dote a las fuerzas navales de nuestro país de los medios aptos para ocupar y controlar el territorio marítimo y continental patagónico, se lleve adelante una política activa en el Atlántico Sur, considerando a este espacio, de función social, interés y desarrollo para todos los argentinos.
La soberanía no se declama. Se ejerce.

Ceterum censeo Carthaginem esse delendam.

Dr. César Augusto Lerena
Experto en Atlántico Sur y Pesca, ex Secretario de Estado, ex Secretario de Bienestar Social (Ctes) ex Profesor Universidad UNNE y FASTA, Asesor en el Senado de la Nación, Doctor en Ciencias, Consultor, Escritor, autor de 24 libros (entre ellos “Malvinas. Biografía de Entrega”) y articulista de la especialidad.


sábado, 8 de junio de 2019

PENA DE MUERTE



Mons. Antonio J. Baseotto CSsR
Obispo castrense (E) de la Argentina

Hace unos años, quien fuera entonces presidente de la Nación, Carlos Saúl Menem, lanzó, para medir el pulso de la opinión pública, la idea de la pena de muerte para violadores y causantes de otros delitos. Se levantó una ola de protestas, críticas y declaraciones contra la pena de muerte. Ese fue el clima que entonces se respiró. Y la cultura de rechazo a la pena de muerte sigue teniendo vigencia en la sociedad. Sigue en pie el concepto de que es inhumana e ineficaz para los fines que persigue. Sin embargo (con la complicidad del silencio), la pena de muerte hoy se aplica en nuestra sociedad. No por fusilamiento o silla eléctrica, pero de una manera lenta, sin estridencias ni espectáculos chocantes, pero pena de muerte al fin.
Llevo casi quince años visitando a militares, policías y civiles que tuvieron algo que ver en el "Proceso'' (unos 2300). Y veo cómo se van deteriorando gradualmente bajo el estigma de "genocidas''. Muchos de ellos sin proceso, otros con proceso de dudosa objetividad, con sentencias por varias causas que se les van acumulando: lo que significa añadir años a su reclusión, algunos con varias sentencias de prisión perpetua, etc. Están condenados a muerte aunque no se diga en voz alta ni oficialmente. El hecho de que han fallecido más de 500 (165 en los cuatro últimos años).
Recuerdo: en el penal de Marcos Paz estaban mezclados con asesinos, violadores y otros acusados de diversos delitos. Transcurridos unos años, muchos de estos recobraron la libertad: delincuentes. Mientras que quienes, equivocados o no, arriesgaron su vida para que el marxismo no destruyera nuestra identidad argentina (con todo lo que la constituye "patria''), siguen a "la sombra''. Estos ancianos, ¿no están condenados a muerte?
Creo que es un tema en el que la opinión pública debe involucrarse: primero, conociendo la realidad de los mismos "presos políticos'', interesarse más en cómo se han desarrollado los juicios, y tener en cuenta la realidad humana de quienes, privados de libertad, languidecen en los lugares de detención. Y no está de más considerar la situación de sus familias: visitas más o menos frecuentes a los detenidos por años, ambiente hostil (e informado parcialmente), que respiran sus hijos y sus nietos, etc.
Creo que es una falacia afirmar que no hay pena de muerte. ¿Y esta muerte lenta y extensiva?

La Nación, 8-6-19

lunes, 3 de junio de 2019

CIERRE DEFINITIVO



de todos los centros de rehabilitación de adictos
por Claudio Izaguirre
Informador Público, 2-6-19
El 30 de mayo pasado fuimos recibidos por directivos del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, quienes sin decirlo confirmaron la desaparición definitiva a partir de enero de 2020 de todos los centros de rehabilitación de adictos como así lo marca la reglamentación de la Ley de Salud Mental.

La reunión se mantuvo en la oficina del piso 12 oficina 1206 del Ministerio a las 12 en punto, con el Dr. Mario Kaler, Secretario de Promoción de la Salud, Prevención y Control de Riesgo y el Lic. Luciano Grasso Director Nacional de Salud Mental y Adicciones por un lado y por el otro Claudio Izaguirre de la Asociación Antidrogas de la República Argentina y Lisandro Juri del Centro Terapéutico Amanecer.

Lo primero que dijo Kaler fue que estaban trabajando en el tema de los centros de rehabilitación, a lo que Izaguirre respondió que podían avisar a los medios de comunicación que los centros de rehabilitación no se cerrarían.

Kaler indicó lacónicamente “En esta mesa nadie a dicho eso, no ponga en nuestra boca cosas que no hemos dicho”, confirmando así el cierre definitivo de las casas de tratamiento para drogadependientes.

Más tarde en off, otros funcionarios, que observaba las alternativas de la reunión confirmaron a los visitantes que efectivamente los centros de rehabilitación deberán cerrar en forma definitiva o cambiar su denominación a Centros de tránsito bajo la modalidad de Reducción de Daño. Recordamos que reducción de daño es una metodología que pretende enseñar a los adictos cómo consumir drogas con menos daño, sistema que se viene utilizando en la Ciudad de Rosario y que ha convertido a esa localidad en la pequeña Sinaloa Argentina.

El brazo ejecutor y por ende el verdugo, será el Licenciado Luciano Grasso, convencido que los espacios de rehabilitación son campos de concentración que coartan la libertad de las personas y le quitan el derecho a drogarse que tienen, basándose en las libertad individual que los precede.

Ni el verdugo, ni Kaler se animaron a ahondar en el tema de las internaciones compulsivas de los adictos en crisis, solo se escudaron en la ley de Salud Mental diciendo aduciendo que tiene un mecanismo de internación. Lo que no quieren explicar es que ese mecanismo puede llevar al hospital al afectado donde se lo médica y se lo devuelve al hogar con el agravante que el enfermo enajenado tiene un nuevo motivo para agredir al grupo familiar que ha llamado a la policía y a un médico psiquiatra en busca de ayuda.

La ley de Salud Mental entiende la internacion compulsiva como secuestro y procesa como secuestrador al medico tratante quitándole el título habilitante, siendo ésta construcción jurídica la que obliga al médico psiquiatra cuando es consultado por la familia del adicto a decir “no existe criterio médico para ordenar la internación”, dejando así sin cobertura alguna a personas con estados paranoicos y brotes psicóticos o esquizofrénicos.

Tras la actitud de las autoridades del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación que no dialoga, sino que pretende monologar, que no busca el consenso sino que ejecuta políticas que condena a la cárcel o a la muerte al adicto como sucedió con el caso Pity Álvarez y otros, no nos dejan otro camino que convocar a las madres de adictos de todo el PAÍS A NO VOTAR Cambiemos en las próximas elecciones.

Claudio Izaguirre
Presidente-Asociación Antidrogas de la República Argentina



sábado, 1 de junio de 2019

LA DESERCIÓN DE LA DERECHA


 la verdadera causa de la decadencia argentina
POR MIGUEL ANGEL IRIBARNE *
La Prensa, 10.02.2019

Una renguera ideologico-politica aqueja desde hace ochenta años al sistema de partidos de la Argentina. Occidente asiste al auge de las "derechas ascendentes". Es un error descalificarlas con el rótulo de "populismos". La cuestión de la seguridad y de la identidad nacional son sus pilares. Aunque apuestan por la actividad privada, se caracterizan por la primacía de la política por encima de las fuerzas del mercado. ¿Sabrán los dirigentes argentinos leer los signos de los tiempos?
No, no "es el peronismo, estúpido" la causa última de la decadencia argentina. A pesar del frenesí acusatorio de Fernando Iglesias, causante de verdaderas hemiplejias políticas. Ni lo son las reiteradas dictaduras per se. Antes bien, el peronismo y las dictaduras son efectos secundarios de aquello que juzgamos la auténtica raíz de la declinación: la deserción de la derecha del proceso republicano, producida a partir de 1930.
El golpe militar del 6 de septiembre es, lógicamente, satanizado por los radicales, sus víctimas inmediatas. Los nacionalistas lo registran como la primera traición a sus pujos conspirativos inevitablemente secuestrados por los liberales. En cuanto a estos últimos, tratan de pasar en puntas de pie sobre el episodio, trasladando la estigmatización -como Bioy- al 4 de junio del "43.
Estamos persuadidos de que el golpe en sí, y la práctica política de los trece años subsiguientes, más allá de ocasionales aciertos gestionarios, fueron profundamente negativos, no tanto por haber desplazado a un gobierno ya desacreditado ante la opinión, sino por haber marcado la renuncia de las fuerzas de la derecha argentina a competir.
Por haber manifestado esa renuncia en la preferencia -expresa o tácita- por el putsch primero y luego por el fraude. Este es el verdadero pecado político que volverá rengo al sistema por décadas y, a nuestro juicio, generará la irracionalidad económica y el extravío internacional en la conducción futura del país.
Y, sin embargo, nada obligaba en 1930 a aquella opción. El respaldo plebiscitario de 1928 al presidente Yrigoyen ya se había desvanecido. Las diversas fuerzas opositoras venían cosechando éxitos electorales en las consultas realizadas en distintos distritos, inclusive la Capital, y los comicios legislativos nacionales de marzo habían resultado un fiasco para la UCR. No obstante, una conjunción de circunstancias, en las que el zeitgeist se combinaba con los intereses de logias castrenses, precipitó la intervención militar con menor respaldo al interior de las fuerzas de todas las que tuvieron éxito durante el siglo.
Y luego el pánico cerval de los hombres de la derecha ante el voto popular -tan diverso del espíritu de Pellegrini, Sáenz Peña e Indalecio Gómez- intentó perpetuar groseramente al nuevo oficialismo. En ese empeño llegaron a proscribir a una de las figuras emblemáticas del patriciado argentino como Marcelo T. de Alvear. Hasta a él le temían.
Si bien se mira ésta es la raíz inexcusable de la tan negativa peculiaridad argentina: la ausencia de la derecha en el sistema político-constitucional. Mientras en Uruguay campeaban los blancos, los conservadores en Chile y en Colombia, los republicanos en Estados Unidos, los conservadores en Gran Bretaña, los moderados y gaullistas en Francia, y así sucesivamente, combatiendo todos por conquistar al votante, la Argentina carecería de una fuerza política de derecha propiamente dicha y las que ocasionalmente pudiesen acercarse a ese rol se ocuparían cuidadosamente de esquivar el rótulo.
Observemos la elección de la oferta electoral en las últimas décadas de la vida argentina. Las fuerzas que convencionalmente se designan como de derecha en cualquier país del mundo desaparecen prácticamente del espectro electoral tras su desalojo del poder en 1943.
Naturalmente, porque lo exige el más elemental equilibrio social, distintos gobiernos cubrieron algunas de las tareas de las que normalmente es responsable la derecha. Así, en alguna medida, el Peronismo. Así también el Desarrollismo y los regímenes militares. Pero el primero incorporó a esta labor sus propios "errores y horrores", como diría mi amigo Jorge Castro.
En cuanto a Frondizi, Onganía, etc., nunca quisieron o pudieron subsanar el problema de su ilegitimidad de origen, lo cual impidió que resultasen perdurables aun sus políticas más acertadas. En lo que hace al Radicalismo, a partir de su definición programática de Avellaneda (1945), intentó reiteradamente correr a los distintos oficialismos por izquierda.
A la fecha, el sistema de partidos de la Argentina se halla en un estado fluido que preanuncia una necesaria recomposición. La misma, para ser sustentable, debería logar que el país superase la renguera ideológico-política que lo aqueja desde hace ochenta años. Y ello ocurriría en momentos en que en el mundo parece haber sonado nuevamente el turno de la derecha.
Con el carácter cíclico que ritma a las realidades sublunares, múltiples países de Europa y América, al menos, optan nuevamente por ofertas políticas que la intelligentsia convencional describe como derechistas. Ahora bien: ¿de qué derecha se trata?
Es curioso que en la gran mayoría de los casos quienes califican el fenómeno le añadan inmediatamente el calificativo de populista, que sirve hoy tanto para un barrido como para un fregado, pero que -en todo caso- tiende a distinguir los procesos contemporáneos de muchos de los que dejaron su sello en las décadas de los"80 y "90.
En este sentido cabe observar que las derechas ascendentes se ligan con la necesidad universalmente experimentada de seguridad y orden.
Se trata de derechas, por así decirlo, hobbesianas, en que la preocupación por la defensa y preservación del conjunto social adquieren un carácter de imperatividad quizás no tan acusado en algunas de sus inmediatas predecesoras.
A través de ellas renace el concepto clásico del Protejo, ergo obligo. Es decir, el poder político puede reclamar a la población el cumplimiento de las normas que produce porque la proteje, defiende su supervivencia y su propiedad.
El terrorismo global y el crimen trasnacional organizado aparecen, en esa perspectiva, como los obvios enemigos, sin cuya definición ninguna gran política es concebible.
La responsabilidad protectiva atiende también, y muy particularmente, a la recuperación de la identidad, es decir a la previsibilidad del entorno sociocultural.
El punto de intersección entre la preocupación securitaria y la preocupación identitaria se produce en el tratamiento de las cuestiones migratorias, cuya magnitud ha rebasado notoriamente los cálculos más dramáticos formuladas hace pocas décadas. Es fácil rotular de xenófobas o racistas algunas posturas. Y seguramente en muchos casos lo serán. Pero ello no nos exime de enfocar ponderadamente la variedad de tensiones que pueden surgir, y surgen, en la trilogía formada por la gente, el tiempo y el territorio.
En el orden de las políticas económicas, las derechas actuales apuestan, como sus antecesoras, por la propiedad y la iniciativa privadas y rechazan al estatismo como sistema.
Pero, sin duda, la velocidad de la globalización y sus costos en materia de cohesión social las llevan a no renunciar totalmente a los instrumentos de intervención económica ad hoc, sobre todo cuando se trata de contrarrestar la deslocalización de empresas o defenderse del dumping implícito en las exportaciones procedentes de países que no son genuinamente economías de mercado. En todo caso, el componente político parece haber alcanzado en el contexto de su discurso una significación que antes estaba monopolizada por el económico.
El marxismo llevó a la hipérbole la explicación de la historia en función de los conflictos entre las clases sociales. Estos no solamente eran el motor de aquélla, sino que exacerbarlos era la manera más directa de contribuir al progreso humano. Como contraposición, ciertas visiones idealistas parecen querer ignorar Y aquí se toca una necesidad de la psicología social no siempre adecuadamente contemplada por los policymakers progresistas y sus operadores terapéuticos. el conflicto y postular un ajuste cuasiautomático de estratos y sectores dentro del organismo social.
Apartados de ambas concepciones, no podemos dejar de señalar las bases sociológicas de la actual emergencia de las derechas tanto en Estados Unidos como en Europa, al menos. Existe un conflicto que no deja de ahondarse entre -por un lado- fracciones dominantes de la clase política y lo que los norteamericanos llaman underclass y -por otro- los estratos que conforman la clase media trabajadora.
La underclass o infraclase o estrato marginal está compuesta en parte importante, aunque ciertamente no exclusiva, por extranjeros o minorías étnicas y por personas sin empleo formal, cuyas vulnerabilidades aprovechan los políticos para construir poder sobre las mismas.
La infraclase es la clientela natural de la fracción dominante de la clase política. El crecimiento de esta estructura clientelar -que en la Argentina bien conocemos- viene produciendo el hecho de que la democracia realmente existente cada vez tenga menos que ver con los supuestos de la república.
Mientras tanto los estratos medios y mediobajos se ven atenazados entre la clase política y sus clientes, que les demandan un esfuerzo fiscal cada vez más opresivo. De allí que la exigencia de un drástico alivio tributario forme una parte medular de los programas de las derechas ascendentes.
Los rasgos que sumariamente hemos descripto están presentes en países muy diversos y nada indica que sean ocasionales. El conflicto que tal estructura naturalmente genera también. ¿Habrá dirigentes en la Argentina que lo comprendan , sin prejuicios ni ideologías, sean interlocutores válidos con los líderes emergentes en el mundo?

* Profesor emerito, Universidad Católica Argentina. Fue decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Católica de La Plata. El lector encontrará más artículos del profesor Iribarne en www.agendapolitica.com