viernes, 17 de julio de 2020

EL GOBIERNO PERMITIRÁ




el Autocultivo de Marihuana y Venta en Farmacias


Elplanteo, 15 julio, 2020
Por Marian Venini

El día miércoles 15 de julio ha marcado un antes y un después para el activismo cannábico argentino: el Ministerio de Salud modificará definitivamente la ley existente sobre marihuana medicinal.

La reforma permitirá, entre otras cosas, el autocultivo de marihuana medicinal y la producción en farmacias de aceites, tópicos y cremas derivados de la planta. Además, garantizará el acceso a esta medicina a todxs lxs pacientes de manera gratuita. Esto es sin importar que carezcan de obra social o cobertura privada.

Si bien en Argentina el cannabis medicinal es técnicamente legal desde el 2017, la ley existente no satisfacía en absoluto las necesidades de lxs pacientes. Por el contrario, su falta de claridad generaba un vacío legal que lxs obligaba a seguir en la clandestinidad o directamente a no obtener su tratamiento.

Según lo reportado por Fernando Soriano en Infobae, el ministro de Salud Ginés González García compartió un borrador de esta nueva reglamentación de la ley a través de una reunión virtual. A ésta asistieron organizaciones cannábicas, científicxs, docentes y médicxs.

Se prevé que esta modificación sea incluida en el Boletín Oficial la semana próxima, tras ser firmada por el presidente Alberto Fernández. Luego, sólo es cuestión de tiempo antes de que el Estado active estos nuevos protocolos.

Qué dice la ley
Por medio de esta nueva reglamentación, el gobierno nacional permitirá el autocultivo de marihuana, ya sea personal o en red, a todx paciente, investigador o usuarix que se registre en el REPROCANN (el Programa Nacional de Cannabis). Vale la pena mencionar que los datos de las personas registradas se mantendrán en la más estricta confidencialidad. Además, todavía no se conoce información sobre el límite de cantidad de plantas permitidas.

Por otro lado, también estará autorizada la producción de tópicos, cremas y aceites de cannabis en farmacias habilitadas por el Programa. Esto significa que, aunque una persona no esté inscripta en el REPROCANN, podrá acceder a esta medicina por medio de una receta médica. Esto es siempre y cuando su afección esté contemplada por el Programa. Dicha lista de afecciones todavía no ha sido revelada, pero será seguramente más amplia que la dictada por el gobierno anterior. Ésta sólo permitía el uso de marihuana medicinal para tratar la epilepsia refractaria.
Pero no será sólo el autocultivo el beneficiado por esta nueva reglamentación: se empezará a pensar en cultivo a nivel estatal y con fines de producción a gran escala. También se priorizará el fortalecimiento de la investigación y desarrollo en torno a la planta por parte de universidades, institutos y laboratorios. Esto ocurrirá a través de incentivos a la producción pública de cannabis con fines medicinales, terapéuticos y de investigación. Además, será el Estado quien deberá garantizar los insumos necesarios para dichas investigaciones.

Por qué es importante
Con esta modificación de la ley se removerá a la marihuana y a sus usuarixs de la clandestinidad. Pero también se implementarán políticas estatales para garantizar la calidad de los medicamentos de lxs pacientes cannábicxs.

Facundo Garreton, director de la empresa de cannabis medicinal con operaciones en Uruguay YVY Life Sciences, y ex Diputado de la Nación representando a Tucuman, explica que “es un avance importante. Saber que el cannabis puede aliviar el sufrimiento de muchas personas y no hacer nada, ese es el verdadero crimen. Es importante regular la producción de cannabis en Argentina. No sólo el autocultivo, sino también la producción y elaboración de aceites y medicamentos en base a cannabis. Una buena regulación ayudará a saber qué necesita cada persona, qué comprar y dónde comprar y, a su vez, controlar la calidad de cannabis medicinal. Esperemos que esto sea el comienzo para tener una regulación completa de la industria en las distintas partes de la cadena productiva”.

Esta medida histórica terminaría con la criminalización de lxs pacientes de cannabis y de las personas que, al margen de la ley, les proveían el tratamiento que necesitaban.

Poca gente ha sentido esta desidia en carne propia tanto como lxs integrantes de la fundación Mamá Cultiva Argentina. Ésta es una organización sin fines de lucro que asiste a pacientes cannábicxs y sus familias. Desde hace años, lucha por políticas de estado que atiendan las necesidades de tales pacientes. Pero sus esfuerzos han sido enormemente entorpecidos por un estado ausente. Y aunque esta nueva reglamentación cambiaría por completo las reglas del juego, hay que reconocer que éste no es un problema aislado, sólo desde lo legal, sino que debe plantearse en un contexto mucho mayor.

La fundadora de Mamá Cultiva Argentina, Valeria Salech, reflexiona al respecto: “Este movimiento de abajo hacia arriba está transformando un paradigma que no sólo tiene que ver con la manera en la que se piensan las políticas públicas en relación con las sustancias ni es sólo una cuestión de salud. Creemos que nos va a permitir repensar la integralidad de la manera en la que habitamos y ejercitamos el capitalismo, hacia un sistema menos excluyente, que no nos invisibilice, ni nos criminalice”.

El futuro
Esta medida no sólo representa un hito histórico, sino que podría abrir muchas puertas en el ámbito tanto de la salud, como del económico y social.

El periodista Fernando Soriano postula que esta reglamentación sería un paso intermedio hacia una nueva ley, destinada a regular un hipotético mercado de cannabis medicinal.

Porque claro, si bien la salud es primordial en este asunto, no olvidemos que este paso hacia adelante en la legalización de la marihuana podría aliviar muchos problemas económicos que agobian a la Argentina desde hace décadas.

Esto tiene especial importancia hoy, en medio de la pandemia del coronavirus, cuando el futuro económico del país (y del mundo) es tan incierto: “Celebramos que en este contexto tan adverso, el Gobierno Nacional haya escuchado el pedido de la sociedad y reconozca al cannabis terapéutico como una salida para muchos de los problemas socioeconómicos que nos dejó el neoliberalismo y que nos dejará la pandemia”, compartió Gabriela Cancellaro, directora de comunicaciones de Mamá Cultiva Argentina. “El cannabis es una respuesta a nuestras terapias. Pero también, como estamos viendo en todo el mundo, tiene el potencial de generar puestos de trabajo en muchos rubros. No sólo el medicinal, sino el agropecuario, la industria, el comercio, etc.”.

Sumado a los factores económicos, la aprobación por parte del gobierno de la marihuana medicinal podría ayudar a cambiar ciertas concepciones sociales. Todavía existen muchísimos prejuicios arraigados en la sociedad con respecto al consumo de cannabis, ya sea medicinal o recreativo. Si bien es claro que esta situación ha cambiado (de otra manera jamás se podría haber avanzado como hasta ahora), todavía quedan muros que derribar.

En cuanto a esto, Soriano manifestó cierta esperanza. Considera que este hito daría lugar a que la sociedad entienda que el cultivo no es un delito. Este cambio de paradigma propiciaría eventualmente un cambio en la ley de drogas, para que también se deje de criminalizar a lxs usuarixs de uso adulto.

Entonces, éste no sólo es un avance crucial en tema de salud de la población. Es un paso enorme hacia la construcción de una sociedad más justa, más sustentable, con mayores libertades, más empática y menos encorsetada por prejuicios anticuados que, en vez de permitirnos avanzar, sólo nos retrasan.

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Noticia relacionada:


Cannabis en Argentina
Legalizar la marihuana podría salvar la economía

Juan Roucco
Elplanteo.com, 5-6-20

(…)

La golpeada economía argentina
Argentina hace diez años que está estancada, sin crecer y con una economía que oscila entre la recesión y la crisis. Esto puede verse tanto en el deterioro de su PBI en el período 2011–2019 así como en las cifras rampantes de pobreza y desempleo.

Quizá esto suena muy abstracto, pero en la vida real esto significa, peores sueldos, peor salud, peor educación, peores condiciones de trabajo, menos posibilidades de salir de la pobreza, más enfermedades, más exclusión. En definitiva la penuria económica, en este contexto, lleva a una destrucción de la calidad de vida.

Lo difícil del modelo productivo argentino es que para sostener una nueva época de crecimiento, va a tener que cambiar su estructura productiva, o esperar que la suerte le regale de nuevo un boom en el precio de algunos de los commodities que produce: soja, trigo, maíz. Por un lado está claro que no podemos depender exclusivamente de la suerte y que, cambiar hábitos productivos, es muy difícil. Por todos estos factores, la marihuana representa una oportunidad única.

Se trata de un producto el cual ya sabemos cómo producir a nivel hogareño y que sólo habría que llevar a una escala industrial. Pero además es un producto agropecuario, actividad en la que Argentina tiene una tradición como pocos países. Lo único que nos detiene de esta fuente de ingresos nueva y renovada es una tara ideológica. No tenemos que cambiar la estructura productiva, no tenemos que sacar nuevas leyes, inventar nuevos impuestos ni fomentar nada. A nivel estatal sólo significa cambiar el enfoque, sacar la marihuana de la órbita del ministerio de seguridad y pasarlo a los de salud y agroindustria. A nivel social, implica cambiar una forma de pensar, tomar una green pill. Lo único que tenemos que hacer es dejar de lado un prejuicio y tal vez podamos salvar una parte de la economía argentina.

Legalización
Mi propuesta de legalización es la siguiente: el estado no tiene que hacer nada. En realidad tiene que modificar la Ley 23737 y sacar a la marihuana de la lista de sustancias prohibidas. Después, es dejar que el mercado del cannabis siga su camino actual y a lo sumo crear un sistema de licencias para dispensarios a la holandesa donde el producto se venda al público. Cada tanto se podrían inspeccionar los lugares y certificar la calidad del producto. Con la coyuntura producto de la pandemia de COVID-19, esa estructura podría ser digital. El gobierno podría autorizar la compra venta a través de una empresa de comercio electrónico y la distribución quedaría en manos de aplicaciones como Glovo, Rappi o Pedidos Ya.

El impacto en la recaudación sería inmediato a través del IVA cobrado al cannabis recreativo. Mientras que el precio del gramo de flores oscila alrededor de los tres y seis dólares el estado recaudaría el 21% de todas las transacciones. Creo que la mayoría de los usuarios de cannabis estarían dispuestos a pagar un 21% más en el precio del producto a cambio de que sea legal. A su vez, a cambio de tributar los usuarios podrían exigir el cese de las hostilidades. Es decir, que el estado levante la prohibición estipulada por la ley 23737 de 1989 y no se persiga más al cultivador ni que se inicien causas por tenencia, cultivo y comercialización de cannabis (semillas incluídas). De esta forma habría un impulso enorme a la industria. Al ser legal la cantidad de cultivadores se multiplicaría y eso daría un impulso mayor al mercado de cannabis doméstico. Así cientos de argentinos podrían usar sus habilidades y conocimiento en generar un ciclo de crecimiento, más puestos de trabajo, y pasar a la vanguardia de una industria que está en auge.

De esta forma todas las partes ganan. El estado suma una nueva fuente de ingresos además de ahorrar los costos de mantener seres humanos encerrados por causas judiciales relacionadas con la tenencia, el cultivo y la compra venta de marihuana. Se terminaría el número absurdo de procesos judiciales, los costosos operativos policiales, pudiéndose ahora enfocar en lo que realmente importa: consolidar las fronteras del país e impedir que las redes de narcotráfico expandan su influencia en el territorio nacional.

Aquellos que importen cannabis de otro país de forma ilegal deberían ser castigados de forma total. Además, la importación de prensado sería exterminada desde el punto de vista económico por qué el mercado tendría tal nivel de oferta que incluso habría lugar para un producto de buena calidad y barato. Quizá esta sea la razón principal sobre porqué no se avanza con la legalización de esta sustancia.

Economía Verde
La economía del cannabis ya empezó y está en su mejor momento. Estos primeros años serán dónde se produzca la mayor ganancia y luego, de forma progresiva, el producto va a tender a convertirse en un commodity. Por eso, es imperioso que Argentina no pierda, otra vez, el tren de la innovación.

Canadá y Holanda son los pioneros y Estados Unidos está empezando a sumarse a la fiebre verde. El país gobernado por Justin Trudeau legalizó todo el ciclo productivo del cannabis, tiene un mercado cercano a los cinco mil millones de dólares y dos de las principales compañías dedicadas a esta actividad: Canopy Growth y Aurora. Ambas recibieron inversiones millonarias de fondos de riesgo y amenazan en convertirse en los gigantes de la región. En Holanda, el negocio de la marihuana representó un punto del PBI en 2018, reportando una ganancia de 4.8 mil millones de euros. Un punto en una economía ultra desarrollada e integrada al comercio mundial. Ese es el potencial de esta industria.

Para tener una idea de la rentabilidad del negocio en suelo estadounidense tomamos los datos que nos proporcionó un inversor privado, que en la temporada 2019 produjo cannabis medicinal en el estado de Colorado:

En 1 acre (0.4 hectáreas) de tierra se pueden cultivar en promedio 2.000 plantas. Se estima que cada planta, conservadoramente, produce 1 libra (0.45 kilos) de biomasa. En Junio del 2019, la biomasa tenía un valor de $2.90 dólares “por punto de porcentaje de aceite”. El porcentaje de aceite se estimó en un 10%, lo que resulta en $29 dólares por planta, o $ 58.000 por acre ($130.000 por hectárea).
La clave está en el precio del punto por porcentaje de aceite. En el pico máximo de la cosecha el precio rondaba $1.75 dólares. El impacto negativo en las inversiones producto de la pandemia hacen suponer a los especialistas que, este año, la superficie cultivada será menor por lo cual el precio por punto de aceite, será superior.

Según un informe de una consultora de la industria, pese a ser sólo legal en tres estados, la industria del cannabis generó 211 mil puestos trabajos de tiempo completo y otros 300 mil trabajos indirectos en suelo estadounidense. Alcanza con navegar instagram para encontrar cientos de personajes del star system norteamericano promocionando sus propias variedades de productos cannábicos. Desde el actor, guionista y director de cine Seth Rogen hasta el ex campeón de los pesos pesados, Myke Tyson.
https://www.instagram.com/p/BzlM1hIFF0j/
Si bien la escala de la economía argentina y la estadounidense son incomparables, esto nos da una idea del potencial que tiene la industria de la marihuana. Argentina, hoy por hoy, según confirmó otro experto de la industria local ya exporta genéticas al Uruguay.

Con un mero cambio legal, nuestro país podría ser pionero en la región y acaparar un mercado multimillonario y generar miles de puestos de trabajo nuevos, dos necesidades urgentes para nuestra golpeada economía. Para ello es necesario dejar nuestros prejuicios de lado y poner todo lo que sea necesario para que Argentina retome la senda del crecimiento económico. No hacerlo tendría sería en el mejor de los casos una estupidez y, en el peor, un acto criminal.






jueves, 16 de julio de 2020

NO JODAN CON LA GENTE



 el duro mensaje de Luis Barrionuevo para Alberto Fernández y Cristina Kirchner por la interna

La Nación, 16 de julio de 2020 


El líder del sindicato de los hoteleros y gastronómicos, Luis Barrionuevo, le pidió al presidente Alberto Fernández que haga cambios en el Gabinete y "convoque a los que saben" para enfrentar la crisis económica que generó la parálisis por la pandemia del coronavirus. Y advirtió sobre el riesgo de que haya un estallido social similar al de 2001.

Luego de que recrudecieran las tensiones internas en el oficialismo por el rumbo del Gobierno, el gremialista le mandó un mensaje a Fernández y a la vicepresidenta Cristina Kirchner. "Le digo al Presidente y a la que puede estar atrás también: no jodan con la gente, ya vivimos el 'que se vayan todos'", lanzó, en diálogo con el canal Todo Noticias.

  

Barrionuevo recordó que en la crisis del 2001 hubo violencia y muertos. "Yo estaba en el Senado cuando venían a prender fuego al Congreso. Trabajen, busquen gente capaz que pueda timonear esto. La situación no es fácil", dijo el sindicalista, escoltado por Armando Cavallieri (Comercio) y Gerardo Martinez (Construcción), quienes también trazaron un duro panorama durante la entrevista.

El recrudecimiento de la confrontación interna en el oficialismo obligó a sectores del kirchnerismo a pedir el respaldo a Fernández para preservar la unidad de la coalición gobernante.

Las críticas comenzaron con Cristina Kirchner, que reprodujo en las redes un artículo que cuestionaba la convocatoria a empresarios de Fernández. Continuaron con una virulenta carta de Hebe de Bonafini, de Madres de Plaza de Mayo, contra la misma reunión que encabezó el Presidente.

"Acá hay un problema de liderazgo político, de la conducción. Y parece que no han escarmentado. En 2001 hubo muertes, toque de queda y asaltos a los supermercados. No tenemos que llegar a eso", expresó Barrionuevo.

Según el sindicalista, Fernández "tiene que volar como las águilas, no responderle a Bonafini".

El titular de los gastronómicos alertó sobre la magnitud de la crisis económica y pidió que el Presidente convoque a dirigentes con experiencia para buscar una salida. "No necesitás 24 ministros, necesitás ocho que tengan capacidad, experiencia y que conozcan la situación de los pobres y los empresarios", resaltó Barrionuevo. En los estudios del canal TN lo escuchaba el ministro de Economía, Martín Guzmán.

Semanas atrás, en una entrevista con LA NACION, Barrionuevo advirtió que la pandemia estaba "arrasando" con su actividad. "Nos estamos muriendo económicamente, no de coronavirus", dijo el dirigente peronista.

Anoche, el gremialista dijo que el Gobierno está desorientado. "La situación es delicada, no alcanza la comida para dar. Somos el sector productivo, que los políticos se dejen de joder porque no se juega con la gente", apuntó.

"Queremos saber a dónde estamos parados. Creo que nos tuvieron 60 días encerrados y tienen que hacerse cargo los infectólogos y el ministro de Salud. Llegamos a este momento donde el hartazgo es terrible, pero el hambre también lo va a ser", agregó.

¿QUIÉN ES EL CARDENAL SIN CARTERA




que aconseja mal a Alberto F. pero que en el Gobierno "le tienen cagazo"?


Por Urgente24, 7-7-20

Twitter se ha convertido en una vía para que muchos políticos, economistas, dirigentes y hasta periodistas, expongan puntos de vista, anuncios, datos y opiniones. Allí es donde Juan Alonso, jefe de investigación periodística de Radio Nacional, escribió una serie de mensajes en modo "enigmático", en los que habló de un personaje que, según sus fuentes, es una especie de ministro sin cartera, quien viene aconsejando al Gobierno de Alberto Fernández, pero que a su juicio, lo está haciendo mal y esos malos consejos estarían beneficiando a Mauricio Macri. Mirá de qué se trata:
"El ministro sin cartera", el enigmático que "aconseja mal" a Alberto Fernández."El ministro sin cartera", el enigmático que "aconseja mal" a Alberto Fernández.

El periodista Juan Alonso, que también es jefe de investigación periodística de Radio Nacional, publicó hoy 06/07 una serie de tuits en los que asegura que el Gobierno de Alberto Fernández estaría recibiendo "malos consejos", por parte de un "cardenal sin cartera", consejos que estarían, lejos de beneficiar la gestión albertista, beneficiando al expresidente Mauricio Macri.

"Los ministros sin cartera le dan muchos consejos al Presidente, pero como dice el cantante gitano Capullo de Jeréz esos consejos a veces no sirven ni para prender las lamparitas. Macri debe estar festejando cómo la prensa progre argenta le salvó la ropa por voluntad del cardenal", empezó el posteó "enigmático" del periodista político, en referencia a la causa de presunto espionaje ilegal que involucra al exmandatario nacional y cómo se han manejado algunos medios referente al caso.

Esos "ministros sin cartera" probablemente estén relacionados con el periodismo argentino, debido a que Alonso disparó un segundo tuit en el que responsabilizó al "periodismo progresista" de favorecer a Mauricio Macri.

"Flaco favor le hizo el periodismo progresista a la causa de espionaje ilegal. Ahora las defensas se unieron en la misma lógica de nulidades y el juez Augé asumió en el medio de las indagatorias que interrumpieron de forma insólita con los espías vueltos a sus casas. Todo mal.", disparó.

A su vez, habló en singular de una persona que, a su juicio, aconseja mal al Presidente "mientras la derecha se caga de risa".
"Si lo siguen escuchando van a chocar la calesita en nombre de la nueva Iglesia de la Voluntad. Eso al mismo tiempo que los feligreses reclaman pauta y encienden la pira del fuego amigo por pura vanidad y egoísmo. Sigan así...", advirtió Alonso al Gobierno nacional.

Al mismo tiempo, admitió que a ese supuesto y enigmático ministro sin cartera "le tienen cagazo y es pegadizo como el odio de los macristas".

Consultado sobre de quién hablaba en sus tuits, el periodista lanzó una última pista: "En 2010 el cardenal sin cartera dictaminó que Papel Prensa no era delito de lesa humanidad y los patitos se alinearon en fila porque así lo dispuso el cardenal que sabe todo, pero todo, principalmente cuando la narrativa no es suya. En Chubut aún esperan sus brillantes apelaciones", cerró.

Atando cabos:
Sobre el enigmático de Alonso mucho no se pudo descubrir, o al menos en las redes todos sus seguidores admitieron no entender las pistas y pedían más claridad "de quién hablas, podrías ser más directo, esta vez no te entendí", fueron algunas de las respuestas de su publicación. Sin embargo, la única autoreferencia con la que se puede atar cabos es con el periodista Horacio Verbitsky, y es que según mismas versiones de la política, en el propio Instituto Patria a Verbitsky lo llaman así, "el ministro sin cartera".
Ese sobrenombre desde luego Verbitsky lo negó, y en una reciente entrevista con Perfil, el periodista dijo que "es falso" que lo llamen así, o al menos eso es lo que él cree.

"Es falso. Eso me causa gracia. Como tantas otras cosas que me han atribuido. Sí me sirve para ver la inconsistencia con que se maneja la información de estos círculos", dijo al ser consultado sobre el sobrenombre.

Y añadió: "Sin cartera ni con cartera ni con carterita ni con cartapacio… No tengo ninguna relación de ese tipo. Soy muy respetuoso de la libertad de expresión".

miércoles, 15 de julio de 2020

EL CORONEL PERÓN


no fue el padre del estatismo

Claudio Chávez 

La Prensa, 14.07.2020

El domingo 12 de julio del 2020 el diario La Nación publicó un editorial titulado  "Nostalgias del 49''. La nota  ha sido escrita para demostrar que el intento de expropiación de la empresa Vicentín, además de la intención del actual gobierno de vivir con lo nuestro, de espaldas al mundo y conculcar libertades, hunde sus raíces en el peronismo histórico y en la Constitución de 1949. El periódico observa como dañino el artículo 39 de dicha Constitución que decía "El capital debe estar al servicio de la economía nacional y tener como principal objetivo el bienestar social.'' 
Con esta cita, como ejemplo de dislate, La Nación se ubica en  valores propios del siglo XIX, puesto que todas las naciones de Occidente han hecho suyo el artículo 39 al constituirse el Estado de Bienestar. Ni qué decir de los gobiernos actuales de los países de Occidente.­

El presente artículo no pretende ponerse del lado del gobierno nacional en el meneado asunto de la expropiación de Vicentín, a todas luces violatorio de la ley y fundamentalmente alejado del sentido común. Seguramente una imposición del izquierdismo infanticida de la Cámpora. Lo que esta nota procura es poner un poco de orden en la historia del pensamiento y la cultura política argentina.­

No es cierta la acusación de que ha sido el peronismo el iniciador del intervencionismo de Estado, la regulación, el estatismo y la sustitución de importaciones. Si el peronismo de origen realizó, nacionalizaciones, intervención y sustitución es porque estas ideas estaban arraigadas en la élite argentina. El peronismo no caló tan hondo en estos temas, ya estaban marcados a fuego en la cultura política del país. Y no había sido el radicalismo el responsable de este imaginario como ha pretendido hacernos creer el Forjismo. 

Ni siquiera ha sido la crisis del 30 la responsable de estas ideas, que fueron imprescindibles, sí, pero ya  estaban, anidaban desde la década del 20 en la usina ideológica de la elite tradicional.

Los editoriales de La Nación de la década del 20 han sido recopilados y estudiados por el politólogo Ricardo Sidicaro en un libro de notable valía llamado La Política Mirada desde Arriba. Ahí puede leerse que el periódico "empleó los más diversos argumentos para explicar a sus lectores que la época del liberalismo había finalizado y que correspondía, como sucedía en los países más desarrollados, que el Estado asumiera un rol activo en la orientación de la economía. Que estas medidas no debían ser de coyuntura sino que se las consideraba necesarias para un nuevo y necesario estilo de desarrollo económico.''

Dice el autor que estas ideas permiten considerar a La Nación como uno de los principales precursores del intervencionismo del Estado en la economía argentina. Pero el diario no se detiene ahí avanza a niveles insospechados "el Estado además de intervenir en el comercio exterior debía actuar frente  a lo que denominaba las confabulaciones del capital extranjero.''­

Criticaba la inexistencia de industria siderúrgica y le resultaba incomprensible que en un mundo caracterizado por el abandono del liberalismo, en la Argentina se persistiera con la adhesión a esas concepciones. Si se tenía una mirada abierta y no dogmática, afirmaba el diario, no podía dejar de percibirse como las principales naciones del planeta abandonaban el librecambio.¨­

"El momento actual es de fomento de las industrias de transformación y desarrollo de la utilización de nuestros recursos naturales ya que aún tenemos que pedir al extranjero la provisión de incontables mercaderías cuyas materias primas son nuestras.'' El mismo diario muchos años después cuando Juan Domingo Perón era vicepresidente y pronunció un discurso en el Consejo Nacional de Posguerra, a La Nación le parecieron auspiciosas las propuestas del Coronel sobre la conveniencia de fomentar industrias utilizadoras de materias primas nacionales. Añadiendo la importancia de adoptar criterios adecuados para discernir acerca de que actividades fabriles debían preservarse preferentemente y destacaba el insustituible rol que debían cumplir el Estado y el Consejo presidido por Perón.'' 

Lo que viene a revelar que Perón no ha sido el creador de estas ideas sino  el heredero de esta visión político-económica de La Nación, implementada en la década del 30. En síntesis, La Nación, Federico Pinedo, Alejandro Bunge  y Agustín P. Justo, han sido entre otros, los antecesores del peronismo. Claro con un pequeño detalle ausente. La justicia social que el Coronel impulsó con mucha fuerza.   

La Nación para justificar su cambio ideológico ponía como ejemplo el apartamiento que  del liberalismo realizó el conservadorismo británico. No es esto una crítica, era correcto,  la realidad  obligaba adecuarnos al mundo. Pasa que hay que decirlo.  ­

En fin las citas serían innumerables. De paso, y sin ninguna baja intención, conviene  recordar el lugar que el diario La Nación les dio a nacionalistas de fuste como Leopoldo Lugones, Manuel Gálvez o Ernesto Palacio entre otros.

Pedirle a los políticos modernos que revisen su discurso acerca de que el estatismo y el intervencionismo y en consecuencia la decadencia argentina, en caso de que sea así, comenzó hace setenta años es como pedirles peras al olmo. No hay caso. Nuestra clase política no está formada. El poroteo anula el pensamiento. Pero al menos los historiadores debieran hacer un esfuerzo por la verdad.­

NUEVO MEGACANJE

O DEFAULT TARDÍO
Por Héctor GIULIANO
(13.7.2020)

Pareciera que existe una correlación fáctica entre prórrogas de la cuarentena por Coronavirus y prórrogas de las negociaciones sobre el nuevo Megacanje en curso de la Deuda Externa con Acreedores Privados.  
Con el agravante que debido a la política del gobierno Fernández de “pagar mientras se negocia” el tiempo – y el costo financiero consecuente - juega en contra de la Argentina porque los vencimientos impagos y los intereses corridos se siguen acumulando.
Se estima – aunque no hay datos oficiales al respecto – que entre la asunción de la nueva administración en Diciembre pasado y la actualidad estos vencimientos habrían aumentado los pasivos de la Deuda en unos 6.000 Millones de Dólares (MD).
Cabe recordar, por otra parte, que las discusiones acerca de la Deuda Externa que se vienen llevando a cabo con los Acreedores Privados - los nuevos Fondos Buitre (FB) que están negociando con el Gobierno – éstos acaparan la atención general por su importancia y gravedad pero involucran pasivos de capital por 66.500 MD, que son una quinta parte de la Deuda Total Argentina en cabeza del Estado Central.
El quantum de esta Deuda, efectivamente, al 31.3.2020 es de 336.200 MD, de modo que lo que hoy se negocia significa “sólo” el 20 % de ese total. 
Cuando se llegue a un acuerdo con los FB (si es que se llega) inmediatamente detrás viene la renegociación de la Deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que por el momento ha quedado en espera pese a que el FMI es el primer acreedor individual del país - se le deben 43.600 MD – y reviste condición de acreedor privilegiado o prioritario desde el punto de vista legal por tratarse de un organismo internacional.
Paralelamente el Ministerio de Economía (MECON) se encuentra abocado a la refinanciación sistemática de la totalidad de la Deuda  en Pesos y la parte de Deuda en Dólares bajo Ley Argentina, a medida que las mismas van teniendo vencimientos.
Esta Deuda bajo Legislación local suma hoy – en pesos y en dólares - el equivalente a 182.000 MD, que incluye gran parte como Deuda Intra-Estado (que es el 40 % de la Deuda Total). 
Las operaciones sistemáticas de reperfilamiento o refinanciación de pasivos – empezadas por Macri desde el año pasado y continuadas por Fernández en el presente - tienen la finalidad básica de vivir “pateando para adelante” todas las obligaciones a medida que van cayendo mientras paralelamente se negocia con los acreedores.
Y ambas acciones tienen por finalidad llegar a nuevos acuerdos de reestructuración de Deuda que le permitan a la Argentina retornar al Mercado Internacional de Capitales, es decir, que la habiliten para volver a endeudarse.      

CRISIS ECONÓMICO-FINANCIERA Y COSTO DE LA CUARENTENA
En medio de un clima de incertidumbre total en materia económico-financiera y política, en un momento donde no se sabe qué puede ocurrir el día de mañana y donde no se pueden hacer cálculos ni previsiones a futuro en ningún ámbito de la vida nacional, el gobierno Fernández sigue avanzando en una nueva reestructuración de Deuda Externa – un nuevo Megacanje – sin demostración alguna de capacidad de repago, bajo peores condiciones de contraoferta a los Fondos Buitre acreedores de la Argentina,  con horizonte de cumplimiento promedio a 11-12 años y un plazo final de hasta 27 (2030-2047).
Después de sucesivos diferimientos en la fecha de entrega de una nueva Oferta de Canje – luego que la primera, presentada por el Ministro de Economía Guzmán el 21.4, fuera rechazada de plano por los FB y una segunda, del 17.6, tampoco considerada –  el gobierno elevó una tercera “propuesta máxima y definitiva” (igual que decían las dos anteriores), sobre la cual espera respuesta hasta el 24.7, ahora prorrogada al 4.8 y eventualmente hasta fin del Mes de Agosto.
Como las negociaciones se llevan a cabo en secreto – amparadas incluso, hasta días pasados, por Acuerdos formales de Confidencialidad – y con acreedores que, con la complicidad de las autoridades, permanecen en el anonimato ante la opinión pública, es poco o nada lo que puede conjeturarse en firme respecto de los resultados de los arreglos que están en curso.
Aunque aparecen algunas características “notables”, como el hecho que los principales FB que están negociando con el Gobierno constituirían en realidad menos de la mitad de los acreedores totales (se habla de menos de un 40 %), siendo así que la gran mayoría estarían constituidos por tenedores “minoristas”.  
Pero lo que sí pueden evaluarse son algunos de los pasos concretos ya dados por el gobierno Fernández, que pueden resumirse fundamentalmente en tres hechos principales, vinculados a la errónea estrategia de negociación seguida hasta la fecha por el Gobierno, al encubrimiento de la conspiración Macri que llevó a esta nueva Crisis de Deuda, y a las perspectivas de nuevo endeudamiento post-Canje.

1. FALTA DE UN CENSO DE ACREEDORES 
La primera condición para encarar cualquier negociación de tipo concursal por iliquidez e insolvencia del Deudor, sea Privado o Público, es saber lo más elemental: qué se debe, a quién se debe, cómo se debe y cuándo caen los compromisos que se adeudan.
Para ello es elemental que el Estado Argentino realizara un Censo de Acreedores, que cumpliría el triple requisito de saber quiénes son concretamente nuestros acreedores – particularmente los que están bajo Ley Extranjera - cuánto se les debe a cada uno de ellos y, suspensión de pagos mediante, establecer así una fecha de corte o congelamiento de la información de modo que tales obligaciones no puedan seguir cambiando de manos mientras el país encara su negociación para reestructuración de esas Deudas. 
Caso contrario, no sólo no se conocería en forma concreta qué y con quienes verdaderamente se está negociando y a la vez el Estado quedaría expuesto – como lo ha quedado – a que nuevos e ignotos acreedores (incluso posiblemente testaferros de los Acreedores principales) – aparezcan luego, en cualquier momento como reclamantes de tipo Holdouts.
A contrario sensu de esta lógica tan elemental como necesaria, en cambio, el gobierno Fernández declinó de antemano tal Censo de Acreedores, no declaró el Default – como hubiera correspondido frente a la real gravedad de la situación – y quedó así descolocado frente al juego de los Fondos Buitre que, como agravante, se nuclearon en tres grupos distintos para reforzar aún más su posición negociadora, para jugar al comportamiento del “policía bueno” y el “policía malo” durante las tratativas en curso y para poder actuar como árbitros del carácter de dichas negociaciones.  

2. ERRÓNEA ESTRATEGIA DE NEGOCIACIÓN
La secuencia lógica de cualquier nuevo gobierno frente a una Crisis de Deuda es primero presentar un Plan Económico – como debiera haberlo hecho el presidente Fernández y su Ministro de Economía Guzmán – desde el primer momento de su asunción en Diciembre pasado.
Con este programa, o al menos sus lineamientos concretos, debiera haber elevado al Congreso el Proyecto de Ley (PL) de Presupuesto 2020 y requerido las facultades especiales necesarias para poder ejecutarlo.
Y recién con el Plan-Presupuesto y las autorizaciones del Legislativo en la mano sentarse a negociar la Deuda con los Acreedores financieros del Estado.
Pero el presidente Fernández hizo al revés: primero pidió una Ley de Emergencia – la 27.541 – con Poderes Especiales prácticamente irrestrictos, que equivalen a un verdadero “cheque en blanco,” para poder acordar lo que quisiera con los Acreedores y con ello salió así a negociar en condiciones más débiles y convalidatorias de los compromisos heredados de Macri.

3. POLÍTICA DE PAGAR MIENTRAS SE NEGOCIA
La lógica elemental y necesaria de todo deudor en cesación de pagos – sea una Persona, una Empresa o un Estado - es blanquear su estado de insolvencia, es decir, su situación de Default, y de esta manera, bajo el mecanismo básico y normal de todo proceso concursal, proceder a suspender los pagos de Capital, interrumpir el devengamiento de los intereses y abrir entonces negociaciones con los acreedores.
Este comportamiento conllevaría que tales cargos de servicios permanezcan en suspenso mientras duren las negociaciones con los acreedores y, por ende, que el tiempo juegue en contra de los mismos  y no de la Argentina.
Pero también en este punto el gobierno Fernández hizo lo contrario: aceptó sin reservas el negociado de la Deuda Macri, convalidó la corrupción por las irregularidades inherentes a la colocación de obligaciones sin capacidad alguna de repago – incluyendo el Bono a 100 años de Luis Caputo – y desligó al Fondo Monetario Internacional (FMI) de su manifiesta co-responsabilidad en el nuevo endeudamiento fraudulento del Macrismo.

Hasta aquí los principales argumentos en contra de la política seguida hasta la fecha por la administración Fernández desde que se hizo cargo del gobierno en Diciembre pasado.
Más éstos no son los únicos problemas que se han identificado como tales y que caben observar en lo tocante a las negociaciones en curso aunque sí los más evidentes en cuanto a su forma primaria.
Desgraciadamente, el Kirchnerismo tiene malos antecedentes al respecto y de seguir en esta línea (que es la línea Oficial) amenazaría ser reincidente en materia de endeudamiento público vía mega-canjes de Deuda.
Cuando fue el Megacanje Kirchner-Lavagna-Nielsen de 2005 (luego ampliado en 2010) el actual presidente era entonces Jefe de Gabinete.
En ese momento la Argentina se encontraba en default formal, desde el blanqueo de la insolvencia hecha durante el brevísimo gobierno de Rodríguez Saá (que duró sólo una semana), lo que le dio al país un respiro financiero que permitió el crecimiento y la recuperación de la Economía después de la Crisis de 2001.
Bajo la administración de Néstor Kirchner las tratativas con los acreedores financieros externos del Estado duraron aproximadamente un año y medio: desde la Oferta de Dubai de Setiembre de 2003 hasta el Acuerdo formal de Junio de 2005.
Las bases centrales de negociación del gobierno argentino – bastante análogas a los planteos de fondo que se vuelven a dar hoy - fueron entonces básicamente tres:
1. La administración Kirchner no cuestionaba la legitimidad de las acreencias.
2. Los Bonos Elegibles se aceptaban al Valor Nominal cuando el valor de cotización de esos títulos había caído hasta menos del 20-15 % en el Mercado, habiendo sido comprados en tales condiciones por los Fondos Buitre que negociaron con la Argentina; sobre los cuales se obtuvo finalmente una quita promedio del 44 % 
3. Esta “quita”, de todas maneras, estuvo contrabalanceada con la entrega de Cupones PBI que equivalían al 48 % de lo negociado. Esto es, un mecanismo de compensación.
Con el agravante que dejaba fuera del acuerdo a Holdouts con tenencias de bonos por unos 20.000 MD que no sólo no ingresaron al Megacanje Kirchner-Lavagna 2005-10 sino que iniciaron juicios que terminaron costándole muy caro jurídica y financieramente a la Argentina, lo que implicaba en la práctica el camino al fracaso de la nueva reestructuración.
Y esto es importante recordarlo porque hoy del total de los 66.000 MD de Deuda Externa que se está renegociando – bajo Ley Extranjera – un 60 % corresponde a endeudamiento Macri pero el 40 % restante viene de arrastre del Megacanje Kirchnerista.
Y además, el porcentaje de los bonos en renegociación que está en manos de los grandes FB también sería de un 40 % del total mientras que el 60 % restante – o sea, más de la mitad – quedaría todavía en manos de desconocidos tenedores minoristas.
Es la forma en que gobiernos neoliberales salientes - como el de Macri - dejan armado el esquema de dependencia de las Crisis de Deuda y luego vienen gobiernos social-demócratas entrantes – como el de Fernández-Fernández – que se declaran víctimas de “la pesada herencia recibida” pero terminan trabajando en tándem para convalidar y formalizar lo actuado en materia de Endeudamiento vía nuevos Megacanjes.
En estas condiciones es improbable que la administración Fernández vaya a caer finalmente en un Default de la Deuda bajo Ley Extranjera pero en el hipotético caso que lo hiciera, ello se daría en circunstancias mucho más adversas que si lo hubiera hecho, como correspondía, apenas asumió en Diciembre pasado.- 



lunes, 13 de julio de 2020

MILLONARIOS DE TODO EL MUNDO



piden por carta pagar más impuestos para luchar contra la pandemia


Infobae, 13 de Julio de 2020

Un grupo de 83 millonarios, principalmente de Estados Unidos, pero también de países como Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Reino Unido o Canadá, han firmado una petición para que los gobiernos acometan "una subida permanente de impuestos" a las grandes fortunas.

Agrupados bajo el lema 'Millonarios por la Humanidad', entre los firmantes figuran nombres como el de Abigail Disney, sobrina nieta de Walt Disney y heredera del imperio Disney, así como Jerry Greenfield, cofundador de Ben & Jerry, o Morris Pearl, ex director gerente de BlackRock.

"No somos nosotros los que cuidamos a los enfermos en salas de cuidados intensivos. No estamos conduciendo las ambulancias que llevarán a los enfermos a los hospitales. No estamos reabasteciendo los estantes de las tiendas ni entregando alimentos puerta a puerta", señalan los peticionarios.

"Tenemos dinero, mucho. Dinero que se necesita desesperadamente ahora y seguirá siendo necesario en los próximos años, a medida que nuestro mundo se recupere de esta crisis", añaden.

Los firmantes subrayan que los problemas causados por la Covid-19 no pueden resolverse mediante caridad, por lo que los líderes políticos deben asumir la responsabilidad de recaudar los fondos necesarios y gastarlos de manera justa.

En este sentido, los 83 millonarios proponen contribuir a financiar adecuadamente los sistemas de salud, escuelas y seguridad "a través de un aumento permanente de impuestos a las personas más ricas del planeta".

"A diferencia de decenas de millones de personas en todo el mundo, no tenemos que preocuparnos por perder nuestros trabajos, nuestros hogares o nuestra capacidad de mantener a nuestras familias (...) Así que por favor. Hágannos pagar impuestos, hágannos pagar impuestos. Es la elección correcta. Es la única opción".

"Tenemos una enorme deuda con las personas que trabajan en la primera línea de esta batalla global", subrayan los firmantes, recordando que la mayoría de los trabajadores esenciales están muy mal pagados, destacando que los riesgos que estas personas valientes aceptan voluntariamente todos los días para cuidar al resto requieren que se establezca un compromiso nuevo y real con lo que realmente importa. "La humanidad es más importante que nuestro dinero", concluyen.

sábado, 11 de julio de 2020

CURIOSA ACUSACIÓN A UN INTELECTUAL



Efectuada por un ex integrante del Ejército Revolucionario del Pueblo, que estuvo 11 años preso por su actividad subversiva.
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El tranquilo profesor

de griego y latín que asesoró a Perón y creó un sangriento grupo parapolicial

Por Eduardo Anguita-Daniel Cecchini

Infobae, 11 de Julio de 2020

-Nun híper pantón agón – termina de decir en griego clásico el hombre flaco y la sala del Sindicato de Obreros y Empleados del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires (SOEME) estalla en aplausos. Corre noviembre de 1966 y hace calor en la ciudad de La Plata.

Pocos de los presentes saben que la traducción de la frase significa “Ahora la lucha es de todo por el todo”, pero sí han entendido lo básico del discurso que ha leído con voz monocorde, por momentos en tono anodino, durante media hora. Se trata de un ensayo de su autoría titulado “Respuesta de un aborigen a Toynbee”. Es un texto que, si bien lee, da la impresión de saber de memoria.

Arnold Toynbee era un historiador inglés que recorría América latina “vendiendo” su teoría de la necesidad de un gran acuerdo entre los Estados Unidos y la Unión Soviética para salvar a la Humanidad del cataclismo nuclear.


El hombre flaco, que no ha cumplido cincuenta años pero aparenta más, es un filólogo, profesor universitario de Griego y Latín, poeta, ensayista y teólogo llamado Carlos Alberto Disandro.

Es también un hombre políticamente comprometido que ahonda en sus temas dilectos: la Patria como suma de Tierra, Pueblo, Nación y Estado, su defensa como deber y derecho ante el embate combinado de la sinarquía y los poderes imperiales comunistas y capitalistas, la continuidad espiritual con un Occidente helénico, católico preconciliar y respetuoso de la tradición hispánica, y la necesidad imperiosa de combatir por todos los medios al invasor furtivo que intenta conquistar a “la juventud, los institutos de formación de las FFAA y los estamentos intelectuales y religiosos.”

Para Disandro:

-El poder de Estados Unidos constituye un pseudoimperio, cuya trama capitalista pretende una conducción tecnocrática sobre las viejas y derruidas manifestaciones del liberalismo. El poder soviético, a su vez es otro pseudoimperio, cuya trama socialista-comunista se ha erigido sobre los nefastos resultados de guerras inicuas y de planes siniestros – dice en su ensayo.

La Unión Soviética y los Estados Unidos son invasores velados que atentan contra la Nación. Por eso clama, sin perder el tono monocorde:

-Guerra total al invasor, consolidación de la Justicia entitativa de la Nación, instauración de un Estado fundacional, forjado por los argentinos, con la alegre consagración de la tierra argentina.

Los muchachos de Tacuara

Terminada la lectura, algunas personas, casi todos jóvenes con camisas color kaki, se levantan para al hombre flaco y envejecido que -evidentemente poco adicto a las manifestaciones afectivas- agradece con leves inclinaciones de cabeza y algún rápido apretón de manos.

Entre los que se acercan a la mesa está Patricio Fernández Rivero, destacado miembro del grupo nacionalista Tacuara, estudiante de Letras. También está Félix Navazzo, de aspecto inofensivo con sus lentes de aumento de marco metálico pero hombre de acción.
En pocos años, estos dos hombres se transformarán en asesinos al frente de un grupo siniestro de la ultraderecha peronista, la Concentración Nacional Universitaria (CNU), que desempeñará un sangriento papel en el terrorismo de Estado previo al golpe de 1976.

El entusiasmo de estos dos jóvenes, y de no pocos más que han escuchado sus palabras, está acrecentado por un hecho que los emociona: su maestro está preparando las valijas para visitar en Madrid al líder justicialista en el exilio, Juan Domingo Perón. El general –por intermedio de su delegado, el mayor Bernardo Alberte– le ha hecho saber que está dispuesto a escuchar sus ideas.

“El bodeguero”

Carlos Alberto Disandro nació en La Plata el 26 de agosto de 1919, pero cursó sus estudios en el tradicional colegio Monserrat de Córdoba, donde conoció al filósofo Nimio de Anquín, profesor de Lógica y Moral. Destacado representante del integrismo católico cordobés, de Anquín fundó en 1936 la Unión Nacional Fascista para luchar contra el laicismo, el liberalismo y el reformismo universitario. Para él, el nacionalismo “propicia el encaminamiento de la Nación... por el orden y la unidad, religados en autoridad.” Enemigo acérrimo de la democracia liberal, afirma que el Estado argentino no puede revestir forma democrática porque ello implicaría una crisis autodestructora y el abismo de la anarquía o -peor aún- el comunismo.

Con ese bagaje ideológico a cuestas y ya recibido de bachiller, Disandro volvió a La Plata donde se recibió de Profesor en Letras en la UNLP. Después de acceder al doctorado fue nombrado profesor de Lenguas Clásicas, cargo que concursó definitivamente en 1947, para recibir el diploma de manos del coronel Perón. También trabajó en la Secretaría de Trabajo y Previsión y fue un activo colaborador en el proceso de reforma universitaria que culminó con la Ley 13.031 en 1947.

Dejado cesante por la llamada Revolución Libertadora en 1955, Disandro se refugió en la producción intelectual, básicamente en tres planos: el político-filosófico panfletario, el literario y el poético.

Para difundir su ideario, fundó en 1959 el Instituto de Cultura Clásica Cardenal Cisneros en una vieja casona de la calle 115 entre 60 y 61 de La Plata, donde reunía a sus seguidores y dictaba cursos sobre historia, filosofía, religión y política. También creó una revista para difundir sus ideas, La Hostería Volante, donde firmaba sus artículos con el seudónimo “El Bodeguero” y una editorial, “Montonera”, cuyo nombre cambiaría años después para que no se la confundiera con la organización político militar de la izquierda peronista.

Contra la “sinarquía internacional”

Para mediados de los ’60 – época en que visitaría a Perón en Madrid – Disandro y sus seguidores tenían claro que el único camino para salvar a la Argentina de la debacle de un mundo polarizado entre dos bloques y en plena decadencia era el peronismo.

Los enemigos que enfrentaba eran poderosos: no sólo la Unión Soviética y los Estados Unidos, sino también el sionismo y una Iglesia Católica gobernada desde el Vaticano por un infiltrado comunista conocido como Juan XXIII. Para englobar a todos estos enemigos, Disandro los unía en una categoría difusa, la de “agentes de la sinarquía internacional”.

“Sinarquía significa según su contexto etimológico: la convergencia radical de principios de poder que obran en el mundo desde los orígenes de la humanidad. Esta convergencia de los principios de poder contrapuestos es la que nos indica que estamos en un nuevo momento de los procesos del Gobierno mundial, porque esto no ha ocurrido en el nivel de las logias iluministas de los siglos XVII y XVIII, ni en las revoluciones del siglo XIX; ocurre en cambio a nivel del siglo XX, después del proceso de liquidación que significan las guerras mundiales”, escribía por entonces en su ensayo “La conspiración sinárquica y el Estado argentino”.

El peronismo, pensaba Disandro podía ponerle freno a este embate siniestro.

-Esta idea se asentaba en una caracterización que presentaba al peronismo como el movimiento antisinárquico por excelencia en tanto mantenía una postura crítica y alejada de los “imperialismo” confabulados: el soviético y el norteamericano. Esta postura crítica respecto a los imperialismos se asentaba en una política central del peronismo: La tercera posición – explica a Infobae el historiador e investigador de la Universidad Nacional de La Plata Juan Luis Carnagui.

De esos temas quería hablarle a Juan Domingo Perón en su residencia de Puerta de Hierro.

Disandro y Perón

En encuentro entre Disandro y Perón había comenzado a fraguarse en agosto de 1966, cuando el líder justicialista le envió una conceptuosa carta al latinista:

“He estudiado detenidamente su trabajo sobre los últimos acontecimientos en la Argentina, intitulado ‘La estrategia de un poder sinárquico’ y lo encuentro excelente desde todos los puntos de vista en que lo he analizado. Hace ya mucho tiempo yo vengo también propalando hacia todos los rumbos, la existencia de una confabulación de todas las fuerzas internacionales que vienen actuando negativamente para los móviles que perseguimos y que persigue el mundo que pretende liberarse. En efecto, ya publiqué un trabajo que Usted debe conocer sobre la situación argentina en el que me ocupo especialmente del ‘Tercer Mundo’, consecuencia de la ‘Tercera Posición’ anunciada por nosotros hace ya más de veinte años. Su excelente trabajo, profundiza el análisis y penetra profundamente en el problema argentino, sometido a la estrategia de un poder sinárquicos”, le había escrito el general.
Se reunieron dos veces en Madrid, en enero de 1967, lo que le permitió a Disandro desarrollar no sólo sus ideas sino advertir a Perón sobre los peligros de infiltración sinárquica que, a su criterio, corría el Justicialismo. Fue lo suficientemente persuasivo como para lograr que el líder en el exilio le propusiera integrarse a la “Escuela Superior de Formación Política del Movimiento Peronista” y también que encabezara la lucha contra los sectores del movimiento que adherían al Concilio Vaticano II, convocado por Juan XXIII y concretado por Paulo VI, dos Papas que a juicio de Disandro eran “infiltrados comunistas”.

En una carta que, poco después de reunirse con Disandro, Perón le envió a Alberte queda claro que el general le había encargado una misión al latinista:

“En la carta que le escribo junto con esta al doctor Disandro, le pido que hable con Usted para ponerse de acuerdo en la tarea que debe hacerse para neutralizar tales acciones. Él tiene una misión que hace tiempo le di para esclarecer a los universitarios y profesionales algunas cuestiones peligrosas que la gente suele pasar sobre ellas desaprensivamente, tal como puede suceder en este asunto concreto a que me refiero en este momento: Comisión Populorum Progressio. De cualquier manera Ustedes verán allí: la ayuda del Dr. Disandro puede ser valiosa porque él hace mucho que ya anda detrás de esta alimañas”, le escribe Perón a su delegado personal.

La CNU y el terrorismo de Estado

A su retorno, Disandro no solo se abocó a las tareas encomendadas por Perón sino que organizó, con los jóvenes nacionalistas nucleados en el Instituto Cisneros, una organización a la que bautizó Concentración Nacional Universitaria (CNU), que pronto derivó en un grupo de choque de ultraderecha que, bajo la consigna “Delenda est marxisticas universitas”, se dedicó a perseguir e intimidar a militantes de organizaciones revolucionarias y peronistas situadas a su obvia izquierda, principalmente en las ciudades de La Plata y Mar del Plata.

La CNU saltó sangrientamente a la fama el 3 de diciembre de 1971 -poco después de que Disandro la presentara en un acto acompañado por José Ignacio Rucci- cuando una patota armada atacó a los tiros una asamblea que se estaba realizando en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Mar del Plata y asesinó a uno de sus participantes, la estudiante Silvia Filler, de 19 años.

El 20 de junio de 1973, sus integrantes, comandados por Alejandro Giovenco, Félix Navazzo y Patricio Fernández Rivero, participaron de la masacre de Ezeiza junto con otros grupos de la ultraderecha peronista apoyados logísticamente por el Ministerio de Bienestar Social de José López Rega y la Policía Federal.

En 1974 -después del desplazamiento del gobernador bonaerense Oscar Bidegain- la CNU se puso a las órdenes del nuevo gobernador de la Provincia de Buenos Aires, el sindicalista de ultraderecha Victorio Calabró, y comenzó a operar en el territorio provincial con protección de la Policía Bonaerense, que la apoyó con personal, armas y liberación de zonas para sus acciones criminales.

Desde entonces y hasta poco después del golpe sus grupos de tareas cometieron atentados, secuestros y asesinatos amparados por el Estado, en algunos casos de manera conjunta con la Alianza Anticomunista Argentina (AAA o Triple A).

A partir de octubre de 1975 también operó bajo las órdenes del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército. Paralelamente, sus integrantes se dedicaron a cometer delitos comunes destinados al enriquecimiento y las venganzas personales. Los grupos de tareas de la CNU platense fueron desactivados en abril de 1976 por orden del jefe del Área de Operaciones 113, coronel Roque Carlos Presti, cuando su accionar, muchas veces indisciplinado, dejó de ser útil para el plan sistemático de exterminio puesto en práctica por la dictadura cívico militar.

Para entonces, la CNU había sembrado de cuerpos acribillados las ciudades de La Plata y Mar del Plata con el objetivo de provocar el terror entre la población.

Justicia demorada

Se calcula que la CNU cometió más de cien secuestros y asesinatos entre fines de 1971 y principios de 1976, la mayoría de ellos perpetrados con protección policial.

El latinista y helenista Carlos Disandro nunca fue acusado judicialmente por la autoría ideológica de estos crímenes. Con el retorno de la democracia, en diciembre de 1983, Disandro y Patricio Fernández Rivero volvieron a editar la revista La Hostería Volante, a través de la cual establecieron contactos con diversas publicaciones de ultraderecha de otros países.

Carlos Disandro murió pacíficamente en su casa el 25 de enero de 1994, a los 74 años.

La Justicia argentina demoró décadas en investigar y juzgar los crímenes cometidos por la organización que había creado.
Recién en diciembre de 2016, el Tribunal Federal de Mar del Plata condenó a siete de sus miembros -entre ellos el ex fiscal Gustavo Demarchi– por crímenes de lesa humanidad. Un año después, el TOF N°1 de La Plata, condenó a prisión perpetua al último jefe de la patota de la CNU platense, Carlos Ernesto Castillo, y absolvió a su segundo en la organización, Juan José Pomares, por “el beneficio de la duda”. Esta última sentencia se encuentra en etapa de apelación.

En la ciudad de La Plata conviven dos memorias de Carlos Disandro. Muchos lo recuerdan como aquel anodino profesor flaco, casi un fantasma al que apodaban “El Pélida”, que aburría a los alumnos del Colegio Nacional Rafael Hernández con sus clases de Lengua y Literatura. Otros como el responsable intelectual de una de las organizaciones parapoliciales más sangrientas que participaron del terrorismo de Estado antes del golpe.

Colaboró: Alberto Elizalde Leal


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Eduardo Alfredo Anguita

Wikipedia (síntesis)


(Buenos Aires, 5 de mayo de 1953) es un licenciado en Comunicación social en la UBA, docente universitario, periodista y escritor.
De chico, se crio en la Villa 21-24. Después estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires y comenzó su militancia política y revolucionaria en las agrupaciones PRT y ERP.1​2​ En 1966, con el golpe de Estado de Juan Carlos Onganía, llegó al Colegio Nacional de Buenos Aires para protestar cuando fue detenido.

Militancia y prisión
Durante el gobierno provisorio de Raúl Lastiri, como integrante de la organización terrorista ERP, formó parte del asalto al Comando de Sanidad del Ejército para obtener medicamentos y armas, en el que resultó asesinado el teniente coronel Raúl Juan Duarte Ardoy. 
Fue detenido ese 6 de septiembre de 1973. Estuvo preso casi once años, en las cárceles de Devoto, Rawson y la Unidad Penal Nº 9 de La Plata.