sábado, 7 de enero de 2023

EL PAPA DE LA RAZÓN


 

POR MIGUEL ANGEL IRBARNE

 

La Prensa, 07.01.2023

 

La palabra y el concepto razón han sufrido marcadas peripecias desde lo que apareció como su estallido primaveral durante el siglo XVIII.  En aquella centuria se impuso como consigna de la metodología del conocimiento y, al propio tiempo, como principio ordenador de la vida personal y social. Se habló con orgullo, desde Francia hacia el mundo, del siglo de la Razón, en la que ésta afrontaba victoriosamente a la superstición y el prejuicio, tanto en el plano cognitivo como en el normativo. La estudiantina desatada culminaría simbólicamente en el entronizamiento de la esposa de un extremista –la “Diosa Razón”-  en plena Notre Dame de Paris.

 

El siglo XIX sería en esta materia más plural y, si se quiere, más cauto.  No se equivocó Robert Nisbet al advertir en los grandes precursores y fundadores de la Sociología –un Tocqueville, un Comte-  el recelo hacia los excesos racionalistas, actitud conservadora que había hecho previamente suya un político whig del calado de Burke.

 

Sin embargo, la inclinación a instrumentar la razón, entendida reductivamente como medida y no como ventana, se prolongaría en el período 1850-1950 con el auge de las ideologías. La razón, en estos casos, es utilizada no tanto para percibir la realidad, con todos sus matices y sus dinámicas propias, sino para pretender diseñarla. Su resultado son los gemelos monstruosos del siglo XX, bolchevismo y nacionalsocialismo, en los que se corporiza la utopía, esa “nostalgia del futuro” que conduce inexorablemente a la violencia y al Estado totalitario.

 

Cuando Joseph Ratzinger cumplió 18 años, su país estaba devastado, como lo estaba la mayor parte del continente al este y al oeste de aquél.  Pero, además, Europa había perdido la centralidad histórico-política y, sobre todo, habían mostrado su verdadero rostro las ideologías homicidas que encarnaron “el suicidio de la razón”. Sin embargo, para un hombre de Iglesia, el panorama podía ser superficialmente atractivo; los partidos de inspiración católica gobernaban en Italia, Alemania y Austria y coparticipaban del poder en Francia, Bélgica y Holanda, las ideas sobre el Derecho Natural parecían renacer de sus cenizas y hasta intelectuales laicos tan marcados como Benedetto Croce argumentaban “perché non possiamo non dirci cristiani”.

 

La verdad profunda estaba en otra parte.  Como lo advirtieron en Italia cristianos tan reflexivos como Augusto Del Noce y Luigi Giussani –entre otros-,  el divorcio entre la Fe y la Razón persistía, aunque de maneras más sutiles que en las dos centurias precedentes. Ahora el desencuentro nacía de la reducción de la Razón a un rol meramente instrumental, funcional a la tecnología, pero inhibida para afrontar los interrogantes decisivos.  El primero de aquéllos se refirió a un tipo de cultura contemporánea caracterizado por la “prohibición de hacer preguntas”. El segundo espoleó a la Razón para reconocer su intrínseca sed de sentido y, consecuentemente, abrirse a la posibilidad de una eventual Revelación; en esto constituiría su verdadera  audacia. 

 

Joseph Ratzinger dio un alerta temprana sobre estos fenómenos culturales profundos, a veces oscurecidos por las polémicas de índole meramente partidaria o por el triunfalismo de ciertas burocracias eclesiales. Y advirtió todo lo que estaba en juego en la relación Fe-Razón, incluso en el orden de la vida social y política. De ello dan fe innumerables artículos, libros y homilías producidos en las décadas inmediatas. Con el tiempo, uno de los testimonios históricamente más significativos de esta lúcida conciencia sería su memorable diálogo con el filósofo laico-progresista Jurgen Habermas, producido meses antes de ser elegido Papa.  Otro, quizás más difundido por la estridencia de las reacciones que provocó, fue su discurso –ya Pontífice- en la Universidad de Regensburg (Ratisbona) el 12 de setiembre de 2006.  Entre uno y otro, cómo pasar por alto su contundente denuncia de la “dictadura del relativismo” ante los Cardenales reunidos en abril de 2005 para elegir al sucesor de Juan Pablo II.

 

Evoquemos muy sumariamente estos hitos. En el primer caso, el tema de la conversación entre el futuro Papa y el expositor de la Escuela de Francfort fue la existencia de fundamentos morales y prepolíticos para el funcionamiento del Estado Liberal de Derecho. En esa ocasión Ratzinger describió a la Fe como “una opción por el primado del Logos”, es decir “la convicción de que la libertad y el amor no están solo al final sino también al principio”.  Esta posición hace eco a la sostenida en su memorable Introducción al Cristianismo (1968), cuando expresó que “el pensamiento y el sentido no son un derivado accidental del ser, sino que todo ser es producto del pensamiento, es decir, en su estructura más íntima es pensamiento”. 

 

Pero, además,  Benedicto XVI tenía en claro que las relaciones entre Razon y Fe poseían consecuencias enormemente significativas sobre el tema de la libertad religiosa.  Es en esto en lo que pondría énfasis en su discurso –un año después de electo- ante la Universidad alemana de Ratisbona, en la que había ejercido la cátedra. Quizás lo mas esencial del mensaje de entonces radica en la proclamación de que es razonable creer y no se puede creer contra la razón: “la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional”, afirma Ratzinger citando las palabras del emperador bizantino Manuel II Paleologo sobre el Islam, que provocarían una reacción tan abrupta como exenta de bases analíticas en el mundo musulmán. El verdadero objetivo papal estaba en otra parte: en lograr que la Razon y la Fe se encontrasen de un modo nuevo, trascendiendo las barreras que la filosofía moderna se ha autoimpuesto y mostrándole a ésta un horizonte más amplio.

 

Dando, cronológicamente, un paso atrás, detengámonos un momento en el discurso previo al Cónclave de 2005.  En el mismo, el aún Prefecto de Doctrina de la Fe, sacará las conclusiones más actuales de la desnaturalización de la Razón y su abandono de la búsqueda de la Verdad: “Se va constituyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que sólo deja como última medida el propio yo y sus ganas”.  Ratzinger sabía que a la Fe no le resultaba indiferente la defección de la Razón: de hecho la exponía a sus propias patologías, como el fideísmo, la tentación de la coacción, etc.  De allí que se propusiera la enorme tarea histórico-cultural de reanudar aquel diálogo del que, como subproducto, nacieron la civilización europea y sus retoños. Esto no fue pacíficamente aceptado en los ámbitos ajenos al Catolicismo.  Pero –como certeramente ha indicado Gabriel Zanotti- tampoco el elemento humano de la Iglesia estaba totalmente preparado para comprender a Benedicto. Será el intercesor para todos los que, desde instancias mayores o menores, nos reconocemos en aquella vocación.-

 

Miguel Angel Iribarne

* Profesor emerito, Universidad Católica Argentina. Fue decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Católica de La Plata.

jueves, 5 de enero de 2023

martes, 3 de enero de 2023

LA PREPARACIÓN


frente a pandemias, el nuevo parasitismo

 

POR AGUSTINA SUCRI

 

La Prensa, 01.01.2023

 

Poco después de la irrupción del covid-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se apuró a empezar a trabajar en un “Acuerdo sobre prevención, preparación y respuesta frente pandemias” y para ello creó incluso un “Órgano de Negociación Intergubernamental” que se encuentra trabajando en un anteproyecto del acuerdo. Este órgano de negociación presentará un informe sobre la marcha de su labor a la 76ª Asamblea Mundial de la Salud, que se prevé celebrar en 2023, mientras que las conclusiones serán examinadas en la 77ª Asamblea Mundial de la Salud prevista para 2024.

 

Como ya se ha puesto de manifiesto en artículos anteriores, este “tratado pandémico” que se propuso bajo la excusa de “garantizar que las comunidades, los gobiernos y todos los sectores de la sociedad –en el ámbito nacional y a nivel mundial– estuvieran mejor preparados y protegidos, a fin de prevenir y responder a futuras pandemias” encierra peligros vinculados con la potencial pérdida de la soberanía nacional en caso de decretarse una nueva pandemia y el otorgamiento a la OMS de un poder de decisión absoluto sobre las medidas a implementar.

 

Claro que detrás de este acuerdo y de la propuesta de destinar recursos para la “preparación frente a pandemias” existen millonarios intereses que nada tienen que ver con la intención de proteger a las sociedades. Para lograr su cometido, los actores favorecidos -o mejor dicho, los parásitos- deben crear la idea de que las pandemias son una amenaza cada vez más habitual. Así lo pone de manifiesto en un interesante artículo el exfuncionario médico y científico de la OMS David Bell, médico australiano especialista en Salud Pública y consultor biotecnológico en salud global.

 

En el texto, titulado “Preparación pandémica: el nuevo parásito”, Bell cita un fragmento de un reciente documento conjunto del Banco Mundial y la OMS, redactado para la reunión de 2022 del G20, que dice: "La frecuencia y el impacto de los patógenos propensos a las pandemias van en aumento. Unas inversiones modestas en capacidades de Preparación y Respuesta Pandémica (PPR) pueden prevenir y contener brotes de enfermedades, reduciendo así drásticamente el coste de la respuesta"

Bell subraya que el documento trata de justificar una petición de financiación internacional sin precedentes en materia de salud pública dirigida al floreciente sector de la preparación y respuesta ante pandemias (PPR). “Las modestas inversiones a las que se refieren incluyen 10.000 millones de dólares en nuevos financiamientos; tres veces el presupuesto anual actual de la OMS”, resalta.

 

En el siglo anterior a la debacle del covid, las pandemias no aumentaban y su impacto disminuía de forma constante, como se señala en las directrices sobre pandemias de 2019 de la OMS, hace notar Bell, quien contrasta: “El coste de la respuesta al covid también habría sido mucho menor si se hubieran seguido estas directrices de 2019, que se abandonaron aunque estaban basadas en evidencias.  Las directrices de la OMS señalan que los enfoques que comprendían los confinamientos del covid serían costosos, especialmente para las personas con ingresos más bajos”.

Sin embargo, la declaración conjunta de la OMS y el Banco Mundial no pretende reflejar la realidad, sino pintar un cuadro a través del cual el público perciba una realidad falsa, asegura el médico especialista en Salud Pública. “Al provocar miedo y deferencia, la respuesta de concentración de riqueza utilizada contra el covid puede normalizarse y luego repetirse. Las afirmaciones falsas presentadas como hechos aceptados han demostrado ser muy eficaces para aumentar la porción de la industria en el pastel financiero mundial. Las agencias internacionales no tienen estándares publicitarios que cumplir”, argumenta.

 

En ese sentido, explica que cuando una industria absorbe valor material para producir productos en su mayoría incuantificables, las percepciones son vitales. “El crecimiento de la industria de la salud pública sólo puede producirse de dos maneras. En primer lugar, la industria y el público pueden identificar conjuntamente áreas de trabajo mutuamente beneficiosas que el público considere dignas de financiación. En segundo lugar, la industria puede engañar, coaccionar u obligar al público, con la ayuda de gobiernos cooperativos, a prestar un apoyo que no redunda en su interés. Esto último es lo que hacen los parásitos”, grafica Bell.

"Como descargo de responsabilidad, he pasado la mayor parte de mi vida laboral empleado por gobiernos o en presupuestos de ayuda, viviendo del dinero que se sacaba a los contribuyentes para que yo pudiera tenerlo. Puede ser un gran estilo de vida, ya que los salarios y prestaciones de la sanidad mundial suelen ser muy atractivos, permiten viajar a lugares exóticos y suelen ofrecer generosos beneficios en términos de salud y educación”, confiesa el exfuncionario de la OMS, quien añade: “Esto también puede funcionar para el público si la relación es simbiótica, aumentando su salud y bienestar general y mejorando el funcionamiento de una sociedad moralmente decente. A veces puede darse ese resultado”.

 

EN CONTROL

Bell expresa que para que la salud pública funcione para el público, éste debe seguir controlando esta relación. “Los pájaros picabueyes que se suben a los rinocerontes tienen una útil relación simbiótica con su huésped: eliminan los parásitos de las grietas incómodas de la piel, proporcionando al rinoceronte una piel más sana y menos picores irritantes. Si picotearan los ojos del huésped, estos pájaros dejarían de ser beneficiosos y se convertirían en un parásito merodeador”, ilustra y continúa: “Durante un tiempo, los picabueyes pueden ganar más para sí mismos, dándose un festín con las partes más blandas del rinoceronte. Con el tiempo, su huésped sucumbirá, ya que un rinoceronte ciego, a menos que esté confinado en un zoológico, no puede mantener su ser. Pero el picabueyes, si se deja llevar por la codicia, puede no haber pensado tan lejos hacia adelante”.

 

Para seguir al mando y gestionar la salud pública en beneficio mutuo, hay que decir la verdad a los ciudadanos, sostiene Bell. “Pero en una industria de resolución de problemas en la que los problemas resueltos ya no requieren trabajo, decir la verdad pone en riesgo la seguridad laboral”, detalla.

"Aquí es donde la relación simbiótica de la sanidad pública tiende a volverse parasitaria. Si a uno le pagan por ocuparse de un problema sanitario concreto, y el problema se resuelve gracias a una buena gestión o a un entorno de riesgo cambiante, hay una necesidad clara y urgente de justificar la continuación del sueldo”, prosigue.

 

En esa línea, asegura que, a mayor escala, burocracias enteras de salud pública tienen un incentivo para encontrar más problemas que "deben" abordarse, elaborar nuevas normas que luego deben aplicarse e identificar más riesgos que se deben investigar. “Siguen surgiendo y creciendo nuevos organismos internacionales de salud pública, pero no cierran. La gente rara vez elige el despido y el desempleo”, remarca.

Para Bell, aquí es donde la industria de la salud pública tiene una verdadera ventaja. En la naturaleza, los parásitos suelen concentrarse en un solo huésped para sobrevivir, adaptándose para maximizar sus ganancias. Un anquilostoma está diseñado específicamente para sobrevivir en el intestino de su huésped. El huésped, sin embargo, tiene toda una variedad de parásitos, enfermedades y otras preocupaciones acuciantes con las que lidiar. Por lo tanto, el huésped debe ignorar al anquilostoma mientras no suponga una amenaza inmediata evidente. El gusano necesita nutrirse de la sangre del huésped mientras parece relativamente inocuo.

 

"Un anquilostoma realmente inteligente encontraría la forma de engañar al huésped para que piense que es beneficioso, tal vez promoviendo los beneficios de prácticas medievales como la sangría, como hemos visto con los barbijos y los toques de queda a través de la reciente respuesta covid. La industria sanitaria mundial puede utilizar este enfoque construyendo una historia que les beneficie, lo suficientemente plausible para el público como para pasar un escrutinio rudimentario. Si suena suficientemente especializada, disuadirá de un examen más profundo”, explica el médico especialista en Salud Pública.

 

"En la versión actual de esta estratagema, el público se enfrenta a una amenaza cada vez mayor de pandemias que devastarán la sociedad si la industria de la salud pública no recibe más dinero. Se les da una historia de urgencia, y se les escuda de las realidades históricas y científicas que la socavarían”, agrega.

Bell hace notar que ya existen organizaciones internacionales de salud pública centradas exclusivamente en hacer frente a las pandemias, como la CEPI, inaugurada por la Fundación Gates, Noruega y Wellcome Trust en el Foro Económico Mundial de 2017, y el nuevo Fondo de Intermediación Financiera para Pandemias del Banco Mundial. “Otros como Gavi, y cada vez más la OMS y Unicef, se centran fuertemente en este ámbito. Muchos de sus patrocinadores, incluidas las grandes empresas farmacéuticas y sus inversores, obtienen enormes ganancias de la espalda de este jugoso tren”, subraya.

 

Como contrapartida, señala Bell, el contribuyente promedio, que tiene que hacer frente a la inflación, la vida familiar, el trabajo y un sinfín de otras prioridades, difícilmente puede interesarse por la veracidad de lo que dicen los "expertos" en algún lugar lejano. “Deben confiar en que siga existiendo una relación simbiótica y mutuamente beneficiosa. Esperan que la industria de la salud pública haga lo correcto; que siga estando de su lado”, razona el exfuncionario de la OMS, quien advierte: “Tristemente, no es así”.

 

ANALISIS OCULTOS

Los libros blancos sobre la preparación ante una pandemia no contienen análisis detallados de costes y beneficios, al igual que no se facilitaron para los confinamientos del covid, los cierres de escuelas o la vacunación masiva. Cálculos someros sugieren un escaso beneficio global, por lo que se han evitado. “Ahora vemos cómo esto se traduce en el declive de las economías, el aumento de la pobreza y la desigualdad. Desviar miles de millones de dólares al año a pandemias hipotéticas se sumará a esta carga. Sin embargo, esto se está haciendo, y el público está consintiendo este uso de sus impuestos cada vez más duramente ganados”, insiste Bell.

 

"Un rinoceronte muerto no mantendrá a muchos picabueyes, y un anquilostoma no sobrevivirá desangrando a su huésped hasta la muerte. Un sector de la sanidad pública que empobrece su base de financiación y perjudica a la sociedad con políticas desacertadas acabará sufriendo las consecuencias. Pero las ganancias a corto plazo del parasitismo son atractivas y los humanos no parecen tener los instintos (o la inteligencia) que mantienen al picabueyes en sana simbiosis”, escribe con ironía el experto en Salud Pública.

 

Bell considera que así la industria de la salud pública probablemente continuará su trayectoria actual, aumentando la desigualdad y la pobreza, cómodamente en el extremo receptor de la redistribución de la riqueza que promueve. “El dinero solicitado para la preparación ante una pandemia se pagará, porque las personas que deciden si se utilizan tus impuestos son esencialmente las mismas que los solicitan. Dirigen el sector financiero y sanitario internacional y todos se reúnen en su club privado llamado Foro Económico Mundial. Sus patrocinadores tienen ahora más que suficiente dinero de sobra pululando por ahí para mantener a bordo a políticos y medios de comunicación necesitados”, enfatiza.

Según este especialista, los que trabajan dentro de la industria saben lo que hacen, al menos los que se detienen lo suficiente a pensar. “Este abuso continuará hasta que el anfitrión, el parasitado, se dé cuenta de que la relación simbiótica con la que contaba es una falacia y ha sido engañado”, vaticina.

 

"Hay formas de lidiar con los parásitos que no son buenas para el parásito. Una industria de la salud pública realmente inteligente adoptaría un enfoque más mesurado y se aseguraría de que sus políticas benefician al público más que a ellos mismos. Pero eso también requeriría un código moral y algo de valentía”, finaliza.

LA INTERMITENTE ENERGÍA SOLAR


 no reemplaza a la hidroeléctrica; la energía solar no aporta potencia firme ni generación de base

           

Carlos Andrés Ortiz

 

Informador Público, Ene 2 2023

 

Amplia difusión tuvo la opinión de un relevante dirigente político provincial de Misiones, quien expresó que, con las instalaciones de varios parques solares, se tendrá similar o mayor Potencia que la que esta provincia posee en la Central Hidroeléctrica Urugua-Í.

 

Esa expresión parte de un supuesto técnicamente falso, pues compara Potencia Firme en el caso de Urugua-Í, con Potencia Nominal de fuentes intermitentes sujetas a imprevisibles cortes y oscilaciones, como sucede con las solares.

 

En varias publicaciones vinculadas a difundir ese anuncio, hubo gruesas confusiones entre Potencia Instalada y Generación, y omisión total de otros datos técnicos esenciales, como Potencia Firme y Potencia Nominal, aportando a la confusión.

 

Para entender lo de Potencia Firme y Nominal, razonemos que el agua acumulada en un embalse se puede utilizar en función de las necesidades del servicio eléctrico, por lo que la Potencia Instalada en una hidroeléctrica es Potencia Firme; pero del suministro del sol no se controlan la eventual nubosidad, ni las lluvias, ni las acentuadas diferencias de insolación de acuerdo a las horas del día, ni la nula producción de noche, por lo que solo es Potencia Nominal, no firme. Entremos en tema. Aclaremos en primer lugar, que este no es un mensaje opositor ni con doble sentido, existiendo al respecto datos relevantes del contexto general provincial, siendo notable la transformación positiva que experimenta la provincia en diversos órdenes, con logros importantes que sería extenso enumerar. Pero no por eso cabe callar, ante una orientación en Energía que, en el marco del supuesto conservacionismo ambiental, nos puede conducir a un cuadro de pobreza energética, o de mínima a realizar inversiones de probados pobres rendimientos, además de llevarnos a caer nuevamente en la dependencia de centrales termoeléctricas, devoradoras de combustibles fósiles, caros y contaminantes.

 

Por lo técnicamente complejo, se analizan por separado diversos aspectos del tema.

 

El previsible fracaso de eólicas y solares en la crisis energética de Europa. Esta es una evaluación basada en datos técnicos e informes de la realidad que marca la actual crisis energética en la que está sumida Europa.

Precisamente, la génesis de la extrema vulnerabilidad energética que padece el Viejo Continente, es consecuencia de las erróneas y corrosivas falsas “grandes soluciones” de las “energías (falsamente) limpias” eólica y solar, impuestas como (falsas) “grandes soluciones” en base a las cuales se pretendió suplantar a la maliciosamente denostada energía nuclear, afirmándose también falsamente, que se supliría a la energía termoeléctrica, o sea que con las “renovables” se evitaría la generación eléctrica producida con combustibles fósiles.

 

Si bien el discurso con el cual las ONGs “ecologistas” impusieron las cuantiosas inversiones en eólicas y solares, tuvo difusión en toda Europa, la mayor aceptación (léase obediencia a “mandatos” de corte pseudo ambiental), se dio en Alemania y España, países que experimentaron mayores incrementos tarifarios, pues las solares y eólicas tienen costos más caros que otros tipos de generaciones eléctricas, costos que se disimulan con diversos subsidios y exenciones impositivas; pero que terminan provocando problemas que tornan menos competitivas a esas economías.

 

Tampoco se dice que Europa y EEUU no apelan a construir nuevas hidroeléctricas, pues prácticamente construyeron todas las posibles en sus sistemas hídricos, como también se oculta que las Potencias Emergentes, como China, se vuelcan masivamente a la hidroelectricidad y la energía nuclear, sin por ello omitir otras fuentes de Energía.

 

Además de precios mayores por kWh (el dato clave de costos, que no se precisa), las energías eólica y solar, son intermitentes; y salvo que se apele a costosos y contaminantes acumuladores (baterías, alternativa impracticable o muy complicado para grandes bloques de energía), esa nociva característica -la intermitencia- hace a esas energías inútiles para operar como Energía de Base. Solo son meros complementos del sistema interconectado.

 

Por esos motivos, y ante las limitaciones de las “renovables” eólicas y solares al no poseer espacios físicos para construir nuevas centrales hidroeléctricas (hace décadas ya las tienen todas hechas), y al negarse a las nucleares, la UE (Unión Europea, y en particular Alemania y España), debieron apelar al masivo consumo de gas natural, al petróleo, y ahora en el marco de crisis, a volver a quemar carbón, para producir electricidad.

 

Dicho claramente, las limitaciones insalvables de eólicas y solares para operar como Centrales de Base, causaron los enormes aumentos de consumos de gas, petróleo, e incluso ante la inocultable crisis energética, carbón. ¡Pero ese dato lo ocultan los promotores de las “renovables” eólicas y solares!

 

Rusia se había posicionado como el gran proveedor de gas y petróleo a la UE, con precios competitivos e infraestructura que garantiza segura provisión. Pero en el contexto de la guerra en Ucrania, y bajo las presiones de la OTAN, disminuyeron las importaciones de gas y petróleo ruso, siendo suplantados por hidrocarburos de otros países, a costos sensiblemente más elevados, sobre todo el gas de EEUU, transportado en buques metaneros, mucho más caro.

 

¡Pero nadie parece acordarse de que ese marco de carencias energéticas y dependencia mayor de los hidrocarburos, es clara consecuencia por la inutilidad de eólicas y solares para reemplazar Energías de Base!

 

¡En el marco de las fuertes presiones del Acuerdo de París y el sector ultra ecologista en los COP y en otros eventos y con actores nunca neutros (como las ONGs “ecologistas”, en verdad promotoras del subdesarrollo permanente), siguen promocionándose a ultranza las “renovables” eólicas y solares, mientras se margina a las hidroeléctricas y las nucleares, pese a ser más eficientes e incluso menos contaminantes!

 

Confusiones e imprecisiones técnicas.

No se mencionó la Potencia Instalada de la Hidroeléctrica Urugua-Í, de 116 MW, pero se afirmó que se instalarán entre 120 y 150 MW de Paneles Solares, mezclándose en la amplia difusión del tema (muchos medios se hicieron eco), la Potencia Solar Nominal y su respectiva Generación Media Anual estimada…que no se precisó pero previsiblemente será muy pobre, dadas las limitaciones de la Energía Solar. Tampoco se dijo que la Potencia Nominal de los Parques Eólicos, solo podría alcanzarse unas pocas horas diarias, siempre que no esté nublado o llueva. También se omitió toda mención al costo real por kWh que tendrá esa Energía Solar, debiendo incluirse todos los costos asociados, como las centrales térmicas que deberán dar respaldo permanente (en caliente), para suplir sus baches de generación, así como los previsibles costos adicionales en infraestructura de Transmisión, al operarse bajo el régimen de Generación Distribuida, mucho más complejo que operar unas pocas grandes generadoras y el acceso a la Energía Firme provista por Yacyretá.

 

Proyectos hidroeléctricos existentes en arroyos misioneros.

Además de los grandes proyectos hidroeléctricos binacionales, debe considerarse que existen ocho proyectos de baja y de mediana potencia, con los estudios completos a nivel de Proyecto Ejecutivo, siete de los cuales fueron supervisados por la hoy desaparecida Dirección General de Construcciones Eléctricas, y el octavo y más interesante, es el del Túnel del Urugua-Í, desarrollado por EMSA, que con una inversión comparativamente muy baja, permitirá triplicar la Generación Media Anual de la hidroeléctrica homónima, sin modificar la presa, ni agregar nuevas turbinas. Esto dará un volumen adicional de Energía de Base, con Potencia Firme, siendo Energía limpia y de muy bajo costo, cercano a cero una vez amortizada la obra; con una previsible muy extensa vida útil de al menos un siglo largo, a diferencia de los paneles solares, de exiguos 15 o tal vez 20 años de vida útil.

 

¡Urge encontrar esos valiosos antecedentes, y considerarlos seriamente en un Plan Energético Provincial a Mediano y Largo Plazo!

 

Ventajas adicionales de las hidroeléctricas, que no poseen las solares. Además de la Energía estable y previsible, y de la Potencia Firme de Base (nada de lo cual poseen las solares), se crearán nuevos embalses, que serán potenciales proveedores de valiosa agua, para las poblaciones cercanas, además de sus importancias estratégicas como reservorios ante eventuales incendios forestales y como paliativos valiosos en los casos recurrentes de sequías. Y por supuesto, los embalses pasan a ser nuevos centros de esparcimiento y atractivos turísticos. Las solares, además de necesitar desmonte en superficies desproporcionadas para sus bajas generaciones, al cabo de sus cortas vidas útiles, solo dejarán chatarra de potencial complejo tratamiento y nula utilidad.

El tema de la promoción industrial. Se omitió decir que, con los paneles solares, casi totalmente importados, solo se promociona la industria china (o de otros eventuales proveedores), y parece no haberse considerado que, si se apelara a invertir en hidroeléctricas, la casi totalidad de sus insumos serán de industria argentina, además que como los proyectos hidros ya analizados son de baja o mediana potencia, podrían ser construidos por empresas misioneras, o asociadas estas con grandes constructoras nacionales.

 

Las solares nos llevarán indefectiblemente a volver a depender, parcialmente, de la costosa y contaminante generación termoeléctrica. Es bien sabido que las intermitentes generadoras solares, requieren del respaldo en caliente (funcionando), de usinas consumidoras de combustibles, las que en su momento eran una costosa fuente de gastos para la provincia, en conceptos de combustibles, fletes de los mismos, y repuestos para esas usinas, las que además son muy contaminantes. Todos esos costos económicos y ambientales adicionales, serán consecuencia directa de las poco eficientes usinas solares. O sea que las solares provocarán un retroceso sensible, obligando a volver a la generación termoeléctrica.

 

Las solares pueden ser una solución, para requerimientos aislados y de baja potencia.

 

Tales los casos de escuelas rurales, puestos policiales o de otras fuerzas de seguridad, dispensarios sanitarios, y similares. Distinto eso de pretender sumar grandes potencias (que no serían firmes), en el Sistema Interconectado Provincial.

 

La prioridad debe ser el desarrollo, y para eso necesitamos energía abundante, económica y de segura provisión. Misiones atesora un enorme potencial hidroeléctrico, en su mayor parte desaprovechado. El terrorismo ecolátrico, por desconocimiento de algunos y accionar malicioso de las grandes ONGs transnacionales, instaló el rechazo visceral por amplios sectores de nuestra gente.

¡Será acción de grandes estadistas revertir ese nocivo cuadro de situación y volcarnos plenamente al desarrollo, para vencer la peor de las contaminaciones, la provocada por la miseria extrema!

 

Que el supuesto cuidado in extremis del medio ambiente, no sea la excusa insalvable para el subdesarrollo crónico. Tal parece ser el accionar de los entes transnacionales que promocionan a ultranza, las energías “renovables sesgadas” (lo son pues las leyes argentinas, amañadamente, omiten a las renovables hidroeléctricas de más de 60 MW).

 

Carlos Andrés Ortiz

 

Magister en gestión de la energía

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

 

 

BYUNG-CHUL HAN

 


 y las "no-cosas". De la posesión a la experiencia

 

Por Stefano Fontana

 

 Observatorio Van Thuan, 21-12-22

 

Ya hemos tratado los libros de Byung-Chul Han sobre sus observaciones sobre la sociedad paliativa.. También es interesante el de Psicopolítica (Ediciones Nottetempo). El autor es germano-coreano y marxista-budista. Por lo tanto, no entra dentro de las categorías culturales de referencia para nosotros. Sin embargo, realiza observaciones que, descontextualizadas y recontextualizadas, pueden ayudar a comprender diversos fenómenos de nuestra sociedad. 


La suya es una crítica al neocapitalismo, a la nueva sociedad liberal que practica una nueva forma de totalitarismo. El control de la población ya no se realiza de forma directa sino indirecta, ya no desde fuera sino desde dentro, ya no de forma violenta sino compartida. Esto explica la sociedad paliativa que controla a través de la eliminación preventiva del dolor, y la psicopolítica, que quiere producir consenso para el sistema.

 

Su libro titulado “Le non cose. Cómo dejamos de vivir la realidad” (Einaudi). El autor entiende las palabras "cosa" y "cosas" no en el sentido del realismo metafísico, sino en el sentido heideggeriano de la modernidad. Las “cosas” para él tienen un significado existencial y fenoménico. Incluso lo "real", palabra presente en el título, se entiende así de manera insuficiente. Sin embargo, sus observaciones, expresadas en frases cortas que fotografían experiencias más que argumentos, suscitan interesantes reflexiones.

 

Gran parte del texto está dedicado a la información, al mundo digital, al smartphone, que para el autor son herramientas del nuevo engañoso totalitarismo liberal. Mientras que las cosas son "los puntos fijos de la existencia" (p. 7) y denotan la "firmeza del ser", la información "se basa en la emoción de la sorpresa". Si el ser se reduce a información, entonces está completamente disponible e influenciable. La información no ilumina el mundo sino que lo oscurece: "la información circula sin ninguna conexión con la realidad" (11). Si bien la verdad es un desafío, la información significa por verdad lo que podemos cambiar. Frente a la verdad uno se demora, la información en cambio carece de aliento, acorta la mirada e infunde un modo de vida sin duración.

 

Nuestro Observatorio ha prestado mucha atención en el último periodo a las amenazas a la propiedad privada por parte de la economía colaborativa , a la que también ha dedicado su 14º Informe Anual . Byung-Chul Han, en este libro escribe que la relación con las no-cosas implica que “uno ya ni siquiera quiere poseer nada, solo experimentar y disfrutar de sí mismo (16) presionando una tecla.  Así “el ingreso mínimo universal y los videojuegos serían la versión moderna del pan y el circo ” (17).

Hace que su intención de dominio sea invisible al proponerse de una manera amigable e inteligente. El sujeto sumiso ni siquiera es consciente de su propia sumisión. Se cree libre. El capitalismo se realiza plenamente en el capitalismo semejante, que por su permisividad no necesita temer ninguna resistencia, ninguna revolución” (35).

 

Byung-Chul Han es un comunista que defiende la propiedad privada en un sistema capitalista que quiere eliminarla. Su crítica, por lo tanto, sigue la estela de la Escuela de Frankfurt y pretende ser una nueva crítica de la "razón instrumental". Sus observaciones son inspiradoras, lástima que no se dé cuenta de cómo el comunismo ha colaborado con la sociedad liberal para llegar a este punto.