miércoles, 5 de marzo de 2008

La conspiración de la valija

En un contraste cada día más fuerte con los resultados mostrados hasta ahora por la justicia argentina, un segundo acusado de presionar en Estados Unidos a Guido Alejandro Antonini Wilson para que callara lo que sabe sobre el origen y el destino de la valija con 800.000 dólares que quiso ingresar en Buenos Aires se declaró culpable ayer en los tribunales de Miami.
Como en enero le había ocurrido a Moisés Maionica, un abogado residente en Caracas, ayer se quebró uno de los dos ex socios de Antonini, el también venezolano Carlos Kauffmann, quien en los papeles previos aparecía como uno de los menos involucrados en la operación supuestamente organizada por el gobierno de Hugo Chávez.
Kauffmann admitió que formaba parte de una “conspiración”, por lo que podría ser condenado a un máximo de 10 años de prisión, aun cuando apenas compartió un solo encuentro con Antonini para encubrir en Florida lo ocurrido entre Caracas y Buenos Aires.
(La Nación, 4-3-08)

martes, 4 de marzo de 2008

Cuaresma 2008

MENSAJE DEL SANTO PADRE
BENEDICTO XVI
PARA LA CUARESMA 2008


“Nuestro Señor Jesucristo, siendo rico,
por vosotros se hizo pobre” (2Cor 8,9)


¡Queridos hermanos y hermanas!

1. Cada año, la Cuaresma nos ofrece una ocasión providencial para profundizar en el sentido y el valor de ser cristianos, y nos estimula a descubrir de nuevo la misericordia de Dios para que también nosotros lleguemos a ser más misericordiosos con nuestros hermanos. En el tiempo cuaresmal la Iglesia se preocupa de proponer algunos compromisos específicos que acompañen concretamente a los fieles en este proceso de renovación interior: son la oración, el ayuno y la limosna. Este año, en mi acostumbrado Mensaje cuaresmal, deseo detenerme a reflexionar sobre la práctica de la limosna, que representa una manera concreta de ayudar a los necesitados y, al mismo tiempo, un ejercicio ascético para liberarse del apego a los bienes terrenales.

¡Cuán fuerte es la seducción de las riquezas materiales y cuán tajante tiene que ser nuestra decisión de no idolatrarlas! lo afirma Jesús de manera perentoria: “No podéis servir a Dios y al dinero” (Lc 16,13). La limosna nos ayuda a vencer esta constante tentación, educándonos a socorrer al prójimo en sus necesidades y a compartir con los demás lo que poseemos por bondad divina. Las colectas especiales en favor de los pobres, que en Cuaresma se realizan en muchas partes del mundo, tienen esta finalidad. De este modo, a la purificación interior se añade un gesto de comunión eclesial, al igual que sucedía en la Iglesia primitiva. San Pablo habla de ello en sus cartas acerca de la colecta en favor de la comunidad de Jerusalén (cf. 2Cor 8,9; Rm 15,25-27 ).

2. Según las enseñanzas evangélicas, no somos propietarios de los bienes que poseemos, sino administradores: por tanto, no debemos considerarlos una propiedad exclusiva, sino medios a través de los cuales el Señor nos llama, a cada uno de nosotros, a ser un instrumento de su providencia hacia el prójimo. Como recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica, los bienes materiales tienen un valor social, según el principio de su destino universal (cf. nº 2404).

En el Evangelio es clara la amonestación de Jesús hacia los que poseen las riquezas terrenas y las utilizan solo para sí mismos. Frente a la muchedumbre que, carente de todo, sufre el hambre, adquieren el tono de un fuerte reproche las palabras de San Juan: “Si alguno que posee bienes del mundo, ve a su hermano que está necesitado y le cierra sus entrañas, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios?” (1Jn 3,17). La llamada a compartir los bienes resuena con mayor elocuencia en los países en los que la mayoría de la población es cristiana, puesto que su responsabilidad frente a la multitud que sufre en la indigencia y en el abandono es aún más grave. Socorrer a los necesitados es un deber de justicia aun antes que un acto de caridad.

3. El Evangelio indica una característica típica de la limosna cristiana: tiene que hacerse en secreto. “Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha”, dice Jesús, “así tu limosna quedará en secreto” (Mt 6,3-4). Y poco antes había afirmado que no hay que alardear de las propias buenas acciones, para no correr el riesgo de quedarse sin la recompensa en los cielos (cf. Mt 6,1-2). La preocupación del discípulo es que todo sea para mayor gloria de Dios. Jesús nos enseña: “Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestra buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,16). Por tanto, hay que hacerlo todo para la gloria de Dios y no para la nuestra.

Queridos hermanos y hermanas, que esta conciencia acompañe cada gesto de ayuda al prójimo, evitando que se transforme en una manera de llamar la atención. Si al cumplir una buena acción no tenemos como finalidad la gloria de Dios y el verdadero bien de nuestros hermanos, sino que más bien aspiramos a satisfacer un interés personal o simplemente a obtener la aprobación de los demás, nos situamos fuera de la perspectiva evangélica. En la sociedad moderna de la imagen hay que estar muy atentos, ya que esta tentación se plantea continuamente. La limosna evangélica no es simple filantropía: es más bien una expresión concreta de la caridad, la virtud teologal que exige la conversión interior al amor de Dios y de los hermanos, a imitación de Jesucristo, que muriendo en la cruz se entregó a sí mismo por nosotros.

¿Cómo no dar gracias a Dios por tantas personas que en el silencio, lejos de los reflectores de la sociedad mediática, llevan a cabo con este espíritu acciones generosas de ayuda al prójimo necesitado? Sirve de bien poco dar los propios bienes a los demás si el corazón se hincha de vanagloria por ello. Por este motivo, quien sabe que “Dios ve en lo secreto” y en lo secreto recompensará, no busca un reconocimiento humano por las obras de misericordia que realiza.

4. La Escritura, al invitarnos a considerar la limosna con una mirada más profunda, que trascienda la dimensión puramente material, nos enseña que hay mayor felicidad en dar que en recibir (Hch 20,35). Cuando actuamos con amor expresamos la verdad de nuestro ser: en efecto, no hemos sido creados para nosotros mismos, sino para Dios y para los hermanos (cf. 2Cor 5,15). Cada vez que por amor de Dios compartimos nuestros bienes con el prójimo necesitado experimentamos que la plenitud de vida viene del amor y lo recuperamos todo como bendición en forma de paz, de satisfacción interior y de alegría. El Padre celestial recompensa nuestras limosnas con su alegría.

Más aún: san Pedro cita entre los frutos espirituales de la limosna el perdón de los pecados. “La caridad –escribe– cubre multitud de pecados” (1P 4,8). Como repite a menudo la liturgia cuaresmal, Dios nos ofrece a los pecadores la posibilidad de ser perdonados. El hecho de compartir con los pobres lo que poseemos nos dispone a recibir ese don. En este momento pienso en los que sienten el peso del mal que han hecho y, precisamente por eso, se sienten lejos de Dios, temerosos y casi incapaces de recurrir a él. La limosna, acercándonos a los demás, nos acerca a Dios y puede convertirse en un instrumento de auténtica conversión y reconciliación con él y con los hermanos.

5. La limosna educa a la generosidad del amor. San José Benito Cottolengo solía recomendar: “Nunca contéis las monedas que dais, porque yo digo siempre: si cuando damos limosna la mano izquierda no tiene que saber lo que hace la derecha, tampoco la derecha tiene que saberlo” (Detti e pensieri, Edilibri, n. 201). Al respecto es significativo el episodio evangélico de la viuda que, en su miseria, echa en el tesoro del templo “todo lo que tenía para vivir” (Mc 12,44). Su pequeña e insignificante moneda se convierte en un símbolo elocuente: esta viuda no da a Dios lo que le sobra, no da lo que posee, sino lo que es: toda su persona.

Este episodio conmovedor se encuentra dentro de la descripción de los días que precedente inmediatamente a la pasión y muerte de Jesús, el cual, como señala San Pablo, se hizo pobre a fin de enriquecernos con su pobreza (cf. 2Cor 8,9); se ha entregado a sí mismo por nosotros. La Cuaresma nos impulsa a seguir su ejemplo, también a través de la práctica de la limosna. Siguiendo sus enseñanzas podemos aprender a hacer de nuestra vida un don total; imitándolo estaremos dispuestos a dar, no tanto algo de lo que poseemos, sino a darnos a nosotros mismos.

¿Acaso no se resume todo el Evangelio en el único mandamiento de la caridad? Por tanto, la práctica cuaresmal de la limosna se convierte en un medio para profundizar nuestra vocación cristiana. El cristiano, cuando gratuitamente se ofrece a sí mismo, da testimonio de que no es la riqueza material la que dicta las leyes de la existencia, sino el amor. Por tanto, lo que da valor a la limosna es el amor, que inspira formas distintas de don, según las posibilidades y las condiciones de cada uno.

6. Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma nos invita a “entrenarnos” espiritualmente, también mediante la práctica de la limosna, para crecer en la caridad y reconocer en los pobres a Cristo mismo. Los Hechos de los Apóstoles cuentan que el apóstol san Pedro dijo al tullido que le pidió una limosna en la entrada del templo: “No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te lo doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareno, echa a andar” (Hch 3,6).

Con la limosna regalamos algo material, signo del don más grande que podemos ofrecer a los demás con el anuncio y el testimonio de Cristo, en cuyo nombre está la vida verdadera. Por tanto, este tiempo ha de caracterizarse por un esfuerzo personal y comunitario de adhesión a Cristo para ser testigos de su amor.

Que María, Madre y Esclava fiel del Señor, ayude a los creyentes a proseguir la “batalla espiritual” de la Cuaresma armados con la oración, el ayuno y la práctica de la limosna, para llegar a las celebraciones de las fiestas de Pascua renovados en el espíritu. Con este deseo, os imparto a todos una especial bendición apostólica.

Vaticano, 30 de octubre de 2007

BENEDICTUS PP. XVI

© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana


lunes, 3 de marzo de 2008

Negociados con bonos argentinos en Venezuela

CARACAS. Los bonos que el gobierno argentino le vende desde hace casi tres años a Venezuela han desencadenado aquí un escándalo creciente, que involucra a bancos, funcionarios, intermediarios y operadores internacionales, que compran los papeles y obtienen así ganancias millonarias. El sustento del negocio es el control de cambios que rige en este país desde 2003. Un ex vicepresidente venezolano incluso llegó a vincular, meses atrás, estas operaciones con el caso de la valija de Antonini Wilson.
Se trata de una cadena en la que pocos pierden, que aprovecha la diferencia entre el dólar oficial que el gobierno de Hugo Chávez ha dispuesto para este país (2150 bolívares por divisa) y el paralelo, que llegó a los 6900 el año pasado y ahora está en 4200 bolívares. Es, además, el único motivo por el que a Venezuela le resulta atractivo asistir financieramente a la Argentina, que ya le vendió bonos por 5636 millones de dólares, desde 2005 hasta hoy.
“Es el caso de corrupción más grande de la historia de Venezuela -dijo a La Nación el economista Orlando Ochoa-. Esto es corrupción africana.”
(Fuente: La Nación, 2-3-08)

El petróleo en Malvinas


Las Malvinas*: sentadas sobre riquezas petroleras en lo profundo del mar **
por Steve Farr


Avanzado el año, los 3000 isleños de las Malvinas se enterarán si se convertirán en la nación más rica de la Tierra. Una plataforma flotante petrolera perforará una docena de pozos de prueba en el lecho marino alrededor del territorio británico de ultramar. Los descubrimientos podrían inaugurar una década de especulaciones sobre si las islas yacen en un campo petrolífero particularmente rico.
Durante pocos de los últimos años la tecnología del "filo" ha sido usada para hurgar en el lecho marino en búsqueda de la ubicación posible de oro negro. Cuando los últimos sondeos están alcanzando su fin, los datos son analizados e interpretados y se elaboran listas de posibilidades promisorias. Los petroleros esperan en la plataforma para poner a prueba sus estudiados presentimientos.
Tim Bushell, principal ejecutivo de la Falkland Oio and Gas Limiter (FOGL) dice "Podría haber miles de millones de barriles de petróleo pero no lo podemos afirmar definitivamente hasta que perforemos algunos pozos" La cacería del petróleo de Malvinas ha sido hecha por cuatro firmas que, entre todas, no emplean más que dos docenas de geólogos, expertos en leyes y finanzas, FOGL tiene exactamente cinco empleados. Aunque tienen base en pequeñas oficinas en Londres, Malvern y Salisbury, cada compañía posee licencias para explotar vastas regiones del lecho marino en el Atlántico Sur.
Cuando se encaró por primera vez la búsqueda por petróleo en Malvinas, un consorcio de grandes compañías, lideradas por Shell, llevó a cabo el trabajo de prospección. En 1998, perforó un conjunto de seis pozos de prueba. Se encontraron trazas de petróleo, pero ninguno de los depósitos pareció viable comercialmente. Sin embargo, muchos sintieron que el asunto no estaba resuelto.
John Brooks, antiguo jefe de exploración y licenciamiento del Departamento de Comercio e Industria (hoy Departamento de Negocios, Empresa y Reforma Regulatoria), describió los pozos de Shell como "un pequeño incordio", decididamente insuficiente como para borrar a las Malvinas. Unos seis años después, los cuatro pequeños actores –Desire Petroleum, Borders & Southern Petroleum, Rockhopper Exploration y FOGL- reevaluaron los datos geológicos, obtuvieron sus licencias y reasumieron la cacería. Los millones de libras de inversión logrados por las firmas –Rockhopper sola ha atraído 17.9 millones de libras- se han gastado hurgando rocas en búsqueda de rastros de crudo, a dos millas bajo el mar en las cuencas submarinas al norte y sur de las islas.
Rockhopper y FOGL han empleado una nueva técnica que usa ondas electromagnéticas en lugar de sonoras para explorar el paisaje subterráneo. La tecnología se llama prospección por fuente controlada electromagnética (CSEM, siglas en inglés), y Rockhopper develó recientemente la primera imagen de CSEM que podría probar que hay petróleo en el área de Malvinas. Muestra un ´parche´ de alta resistencia eléctrica debajo del lecho marino en un sitio llamado Ernest. Este parche podría ser un bolsón de hidrocarburo, rodeado por roca saturado con agua de mar. "Pensamos que es petróleo atrapado en esa estructura" dice Sam Moody, director gerente de Rockhopper, con base en Salisbury.

Ninguna de las compañías tiene los recursos para hacer este trabajo por sí mismas. Compran lo que necesitan, cuando lo necesitan, reflejando una tendencia en toda la industria a alquilar recursos (outsourcing) para la exploración y producción. Las grandes compañías retienen en su plantilla menos especialistas y cada vez más confían en consultores, muchos de los cuales son ex-empleados. Las pequeñas empresas no tienen el rango completo de experticia necesaria a mano. "FOGL es más un banco de inversiones informado que una compañía petrolera tradicional" dice Bushell.
No sólo se contratan especialistas para tareas puntuales para FOGL, sino que firmas tales como RPS, una consultora en energía y ambiente, son incorporadas para gestionar cada paso subcontratado del proceso de exploración. RPS tiene un equipo de tres expertos en un barco explorador trabajando en el área, incluyendo un observador para asegurar que no se afecte a ballenas y delfines. Ellos son supervisados, en el campo y desde Gran Bretaña, por John Perry, un gerente ambientalista de 36 años. "Soy un ambientalista y trato de lograr cambios concretos en la forma de hacer las cosas, de modo que cuando avancen las operaciones, lo hacen en la mejor forma posible", dice. Perry trabajó en la industria del petróleo luego de graduarse en geofísica en la Universidad de Durham. Luego logró el grado de master en evaluación de impacto ambiental y ha sido consultor desde entonces. Su trabajo con RPS lo lleva alrededor del mundo.

La exploración de petróleo puede ser un trabajo estimulante. "En las Malvinas, el clima duro desajusta el trabajo de prospección, ya que llegar a las islas no es fácil" dice Bill Patterson, gerente de proyectos marinos de RPS. "La historia con los argentinos, que todavía reclaman las islas, 25 años después de la guerra con Gran Bretaña, hace difícil el acceso desde Sudamérica" Pero las empresas petroleras tienen la moral alta. Expertos del Observatorio Geológico Británico (BGS, en inglés), han estimado que las condiciones geológicas sólo en la Cuenca Norte de Malvinas podrían haber creado unos 100.000 millones de barriles de petróleo. Moody dice:"Sabemos que hay petróleo, yo mismo lo he visto. El asunto es si encontramos lo suficiente para que sea comercial".

Phil Richards, quien trabaja para BGS y asesora al gobierno de Malvinas, apuesta a que la probabilidad de éxito está entre 1 a 5 y 1 a 12. Pero con el precio del petróleo a alturas record y como las islas Malvinas cargan un impuesto a las empresas del 25% y regalías de sólo el 9%, las ganancias potenciales hacen que valga la pena el riesgo. Moody dice que un gran descubrimiento haría inflar el valor de Rockhopper de los 40 millones de libras de hoy a más de 500 millones. Los petroleros calculan que su éxito puede convertir a los isleños de Malvinas en el pueblo más rico del planeta.

* En todo el texto donde dice "Falklands", se escribe "Malvinas" (nota del InfoMORENO).
** Publicado por "The Sunday Times" 27-01-2008. Traducción del InfoMORENO.

domingo, 2 de marzo de 2008

A cinco años de una extraña muerte

A cinco años de la extraña muerte de Lourdes Di Natale, la ex secretaria de Emir Yoma, la investigación judicial a cargo de la jueza Fabiana Palmaghini “marcha con una desconcertante lentitud y sin que se recaratule como homicidio, pese a todas las pruebas que señalan que la mataron”, dijo Nilda Formoso, abogada de Giuseppe Di Natale, padre de la mujer y querellante.
En la noche del 1º de marzo de 2003, el cuerpo de Di Natale cayó desde una ventana de su departamento en un décimo piso de la calle Mansilla. La habían citado a declarar en la causa de la voladura de la Fábrica Militar de Río Tercero.
En la investigación del contrabando de armas a Croacia y Ecuador había comprometido al ex presidente Carlos Menem y a Yoma.
“La reconstrucción del hecho demostró que dos personas la arrojaron por la ventana, y así lo informó la Policía Federal”, agregó Formoso.
Dos meses atrás también se probó que en el momento de la muerte había asignada una consigna policial en el edificio. El titular de la comisaría 19 primero lo negó, luego lo afirmó y, hace dos semanas, volvió a negarlo y dijo que la custodia no era para Di Natale sino para una vecina del mismo piso.
“Lo cierto es que la estaban vigilando cuando la mataron”, explicó Formoso, quien agregó que tras la muerte se hallaron dos micrófonos ocultos en el departamento.
“Es preciso que su muerte se investigue como un homicidio, porque lo fue, y se busque a sus autores. Es asombroso cómo en esta causa han fallado normas elementales de investigación”, afirmó Formoso.
La abogada también cuestionó que “en plena feria judicial de enero se le entregó un juego de fotocopias de todo el sumario a Mariano Cúneo Libarona, cuando él no es parte en la causa”. Cúneo Libarona fue pareja de Di Natale y es defensor de Emir Yoma.
(Fuente: La Nación, 1-3-08)

Impunidad piquetera

El líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MLJD), Raúl Castells, y familiares de un menor de 14 años que el sábado pasado cayó al río Paraná, en la zona sur de Rosario, derribaron dos muelles de un club náutico de esa ciudad, donde el integrante de una familia de seguidores del piquetero sufrió el percance que terminó con su vida. Su cuerpo fue rescatado ayer por personal de la Prefectura Naval Argentina.
Castells cumplió así su amenaza de que derrumbaría las estructuras de hierro donde jugaba el menor que se ahogó.
(Fuente: La Nación, 1-3-08)

Generosidad con nuestro dinero

La deuda de Cuba con Argentina
Ramón Frediani

Ahora que se ha puesto de moda opinar sobre Cuba (ya sea a favor o en contra), es conveniente traer a la memoria algo poco difundido: la gran deuda económica que Cuba mantiene con la República Argentina desde hace 35 años.
En efecto, en 1973 el gobierno peronista del ex presidente Héctor Cámpora, a propuesta del entonces ministro de Economía, José B. Gelbard, decidió otorgar a través de nuestro Banco Central un préstamo a Cuba por 1.278 millones de dólares a seis años de plazo a seis por ciento anual, para financiar la venta de tractores, maquinaria agrícola, camiones y automóviles (los Fiat 125, que aún se ven en las calles de La Habana).
Si le sumamos los intereses devengados, la deuda hoy asciende a 3.961 millones de dólares, sin tomar en cuenta intereses punitorios por mora. Después de Japón, Argentina es actualmente el mayor acreedor de Cuba. Pasaron 35 años y hasta el día de hoy Argentina nunca pudo cobrar ni un sólo dólar.
Para tener una idea de lo que significa esa montaña de dólares, con esos casi cuatro mil millones de dólares se podría construir, a los precios actuales y siendo generoso al pagar dos millones de dólares el kilómetro, una autopista de dos mil kilómetros, es decir, desde Buenos Aires hasta La Quiaca (1.804 kilómetros), o desde Buenos Aires hasta Comodoro Rivadavia (1.733) y aún sobraría dinero en ambos casos.
En aquél entonces, el argumento fue que se quería diversificar la lista de los países a los que Argentina exportaba, para salir de la dependencia con nuestros clientes tradicionales, y por igual criterio también se promovieron exportaciones financiadas a otros países comunistas. Hoy nos preguntamos: si se quería promover la producción de esos bienes, ¿no hubiera sido más lógico que se le diera a los productores y consumidores argentinos la posibilidad de adquirirlos con un crédito tan generoso como el que se concedió a Cuba, del que se sabía de antemano que lo pagaría tarde, mal o nunca, como finalmente ocurrió?
Cuba declaró el default de su deuda externa en 1989, cuando colapsó la ex Unión Soviética y dejó de otorgarse a Cuba tres mil millones de dólares anuales de subsidio para que siguiera funcionando como país.
Desde entonces, nuestro país hizo varios intentos fallidos de cobranza. Durante los años de 1990, Argentina le propuso formalizar la deuda y recibir bonos externos de deuda pública cubana, para así poder venderlos en el mercado internacional y recuperar parte del dinero. Esos bonos hubieran cotizado en Wall Street sólo a un 10 o un 20 por ciento de su valor, dada la larga historia cubana de insolvencia e incumplimiento de sus compromisos internacionales. Pero al menos algo se habría recuperado.
Otra propuesta durante los 90 fue la posibilidad de capitalizar la deuda a cambio de inversiones argentinas en la isla. Laboratorios Bagó está allí desde 1995, el grupo empresario Bulgheroni tuvo contratos para exploración petrolera, Repsol está interesada también en exploración petrolera en sus costas, Molinos Río de la Plata coloca en la isla desde hace unos 15 años una amplia gama de alimentos, y más recientemente Arcor.
El turismo, la hotelería, el sector petrolero (el mar Caribe contiene grandes reservas de petróleo) y la producción de alimentos serían las actividades económicas futuras en Cuba, dejando atrás a las tradicionales del azúcar, la pesca y el tabaco.
Luego, en octubre de 2003, el ex presidente Néstor Kirchner, a través del entonces canciller Rafael Bielsa, propuso a Cuba una quita importante de la deuda (75 por ciento), y saldar el remanente con: a) el pago de intereses futuros en efectivo; b) atención médica gratuita de alta complejidad durante cinco años a argentinos de bajos ingresos en hospitales cubanos para tratamientos de rehabilitación de lesiones (masajes manuales a pacientes con lesiones severas) ya que Cuba es famosa por esa especialidad porque los honorarios de sus enfermeros son muy bajos (10 dólares al mes); c) el envío a la Argentina de medicamentos de uso popular y consumo masivo de fabricación cubana; d) capacitación en Cuba en biotecnología y educación para científicos y docentes argentinos. Adicionalmente, Argentina solicitó tratamiento arancelario preferencial para introducir 1.300 productos en ese país (hasta ahora sólo 20 productos argentinos cuentan con ventajas arancelarias para ingresar a Cuba).
La idea llegó a formalizarse en un pre-acuerdo suscripto con el presidente del Banco Central de Cuba, Francisco Soberón. Para el diseño del acuerdo definitivo, estaba prevista la participación de técnicos de Banco Central de Argentina y del Banco de Inversión y de Comercio Exterior (Bice), pero tal acuerdo definitivo nunca llegó a firmarse, de manera que el arreglo de la deuda no pasó de ser un listado de buenos deseos en los papeles.
Recientemente, Cuba licitó 59 áreas petroleras en su mar continental y adjudicó 16 de ellas a empresas chinas, indias, canadienses y noruegas. ¿Porqué el gobierno argentino no hizo una propuesta para cobrar la deuda recibiendo a cambio áreas petroleras en el Caribe? ¿Porqué el gobierno argentino, a diferencia de Brasil, México, Rusia y España, se preocupa tan poco en recuperar esta montaña de dólares y en cambio prioriza sólo “cultivar lazos de amistad” con ese país? ¿Alguien hace el seguimiento de la cobranza de estos miles de dólares? ¿A alguien le preocupa este tema? ¿O es que los argentinos somos muy generosos cuando se trata del dinero del Estado, olvidando que el dinero del Estado sale de nuestros bolsillos cada vez que pagamos impuestos?.
Hasta el día de hoy, no se llegó a ningún acuerdo y no se pudo cobrar un solo dólar de los casi cuatro mil millones de dólares que todavía Cuba debe a Argentina desde hace 35 años. Sigue figurando en un renglón en el archivo de la contabilidad del Ministerio de Economía y del Banco Central.
No nos confundamos: el tema no es llevarnos bien o mal con un país socialista. El tema es que el Estado argentino debe recuperar su patrimonio, aunque el deudor sea un país socialista. Ellos, los cubanos, defienden sus intereses como corresponde. ¿Nosotros defendemos nuestros intereses como corresponde?.
(Extractado de: La Voz del Interior, 1-3-08)