lunes, 10 de marzo de 2008

Éxodo de militares

La aviación naval de transporte podría dejar de volar de hecho en las próximas semanas: la mayoría de sus pilotos fueron tentados por empresas aerocomerciales. A la Fuerza Aérea se le plantea un panorama muy preocupante: una docena de pilotos pidió el retiro en enero y febrero últimos. El Ejército perdió el añl pasado 70 oficiales, entre tenientes y capitanes. Los marinos vieron irse a más de un centenar de oficiales en los últimos meses, cifra que sube año tras año.
En el caso de los marinos, el aumento del flujo del transporte marítimo lleva a las compañías navieras a buscar experiencia entre los entrenados hombres de la Armada. Y los pesqueros ofrecen también jugosos contratos de 15.000 dólares por temporadas de tres meses.
No es casual que la mayoría de los pilotos de la aviación naval de transporte haya cedido a la tentación de irse: con salarios promedio cercanos a los 2000 pesos, las campañías civiles prometen quintuplicar los sueldos.
(La Nación, 9-3-08)

sábado, 8 de marzo de 2008

Peligroso aeropuerto privado



La pista que está construyendo Lewis sería idéntica a la de Aeroparque según fuentes cercanas al empresario.

[2.100 metros, y un ancho de 30. La de Aeroparque es de igual longitud pero 40 de ancho.]

Allí podrían aterrizar aviones de combate de gran porte, tanto de las Fuerzas Aéreas del Comando Sur, como las británicas.
Lewis posee tierras en Lago Escondido, al extremo oeste de Argentina, paralelo 42, entre las provincias de Río Negro y Chubut, cerca del límite con Chile. Hace pocos años adquirió otras miles de hectáreas al extremo este del paralelo 42, nuevamente entre las fronteras de dichas provincias argentinas, al pié del Mar Argentino. Allí es donde está construyendo el aeropuerto.
Los dos sectores son denominados Patagonia I (Lago Escondido) y Patagonia II (Puerto Lobos).
En el siguiente link podrán observar a Patagonia I y su vista aérea. La mansión de Lewis, su helipuerto, central eléctrica propia y demás edificaciones al pié del lago:
http://wikimapia.org/#lat=-41.701235&lon=-71.612706&z=17&l=0&m=a&v=2

Lago Escondido es parte de la propiedad de Charles "Joe" Lewis un Magnate anglo-norteamericano ligado a múltiples intereses en Argentina. A su vez tiene empresas de su propiedad dedicados entre otras cosas a la experimentación genética que sospechosamente algunos dicen estar desarrollando laboratorios con esta finalidad en el sur Argentino, todo bajo la empresa madre de Lewis, Tavistock (www.tavistock.com).
Utilizando al Presidente de la Cooperativa Coopetel de El Bolson (RN), pretende ahora implantar un poderoso centro de Comunicaciones en la Patagonia.

Dice María Eva García Simona, para la fuente de noticias ALBA:
Ante la ausencia de intervención estatal, el multimillonario inglés Joe Lewis está dispuesto a continuar con la construcción de un aeropuerto privado en un lugar estratégico del sur argentino.
La construcción de un aeropuerto privado en la provincia de Río Negro pretendida por el magnate inglés Joe Lewis ha causado gran revuelo entre los pobladores de la Patagonia. Esto se debe a que se trata de una zona geopolíticamente estratégica que pretende tener conexión directa con las expropiadas Islas Malvinas.
La problemática no sólo reside en los múltiples riesgos que correría dicha zona –y Argentina en general- al estar expuesta a la entrada de aeronaves extranjeras sin ningún tipo de regulación estatal, sino que también en la pérdida de la soberanía nacional.
Según el portal Rebelión.org, la empresa del poderoso Lewis, Hidden Lake SA (Establecimiento Lago Escondido SA) hizo público su proyecto a través de una solicitada donde explicitó que su deseo es: "construir con sus propios fondos una pista de aterrizaje de 2100 metros de largo por 30 metros de ancho y un hangar, destinada a aeródromo privado de uso público, en el convencimiento que el mismo podría significar un beneficio para todos y cada uno de los habitantes de El Bolsón y la Comarca Andina (del Paralelo 42)".
Sobre éste último punto, cabe destacar el hecho de que la construcción de un aeropuerto en este lugar dejaría vedado el paso de los residentes y turistas a uno de los ríos de la provincia. Además, se deben tener en cuenta y priorizar los posibles daños que dicha infraestructura causaría en el medio ambiente y en la cotidianeidad de los nativos.
En este sentido, en lugar de ser de uso público, esta pista significaría un nuevo negocio para el multimillonario Lewis. Creer en su solicitada sería tomar una posición muy ilusa al respecto teniendo en cuenta que se trata de grandes capitales que se encuentran en juego en esta obra, que parece tener fines no muy benéficos para la población rionegrense.
Los vecinos de la zona aseveran que detrás de las “inocentes” y “solidarias” intenciones de Lewis, se esconden fines tales como el paulatino adueñamiento de las tierras patagónicas, que en sus extensiones presentan grandes cantidades de agua, uno de los elementos más cotizados en el futuro inmediato debido a su predecible escasez.
En cuanto a una visible prohibición de los habitantes de la provincia argentina al acceso a los ríos en cuestión, la Constitución provincial de Río Negro en su artículo 73 establece:
"Se asegura el libre acceso con fines recreativos a las riberas, costas de los ríos, mares y espejos de agua de dominio público".
No obstante, cabe destacar que esta situación se enmarca en una relación de amistad entre el magnate y muchos de los funcionarios más poderosos de la zona.

Muchas de las ventas que se llevan a cabo tanto en la Patagonia argentina como en el Norte del país – dos de las zonas más comprometidas en cuanto a la desregulada venta de tierras – violan la Ley nacional que prohíbe la venta de aquellos territorios que establezcan un punto clave y estratégico para las fuerzas externas.
Un claro ejemplo de esto es el Acuífero Guaraní y la Triple Frontera, lugares en los que teóricamente se encuentra legalmente prohibida su venta por ser considerados frágiles en cuanto al espionaje y a la instalación de bases militares que tengan como fin la apropiación de los valiosos recursos naturales que allí se hallan.
Entre algunas de las consecuencias que se registran al ceder las tierras nacionales sin ningún tipo de restricción estatal se destaca: el ingreso de fuerzas externas al territorio nacional en lugares estratégicos tales como las salidas al mar, la pérdida de soberanía nacional, la prohibición a los ciudadanos nativos a circular libremente por los caminos y lagos de las regiones vendidas (una clara violación a la Constitución Nacional Argentina).
Es de vital importancia que el Estado argentino comience a priorizar el suelo argentino y garantizar los derechos de sus habitantes. La extranjerización de tierras ricas en biodiversividad es un peligro silencioso que puede crecer sino se toman medidas urgentes.

(Fuente: Nuevo Encuentro, 6-3-08)





viernes, 7 de marzo de 2008

Víctimas de accidentes, sin compensación

La Corte Suprema de Justicia declaró que el peatón o el automovilista que son víctimas de un accidente con un colectivo no pueden pretender cobrarle a la empresa aseguradora el monto de la franquicia, por lo cual sólo podrán intentar cobrarlo a la empresa de transportes que causó el accidente. En otras palabras, si choca con un colectivo y tiene problemas de chapa y pintura, si sufre un accidente menor; o aun si sufre un daño grave, la aseguradora no le pagará los primeros 40.000 pesos, sino que habrá que intentar cobrarle esa suma a la empresa de colectivos.
En los contratos de seguros que firman las empresas de transporte, la franquicia, es decir; el monto que la aseguradora no cubre, es de $ 40.000, según estableció la Superintendencia de Seguros. Eso les genera un problema a los transeúntes que sufren un accidente, porque no pueden cobrarle esa suma a la aseguradora y, por otra parte, es muy difícil cobrársela a las compañías de transporte, algunas de las cuales son insolventes.
(Fuente: La Nación, 6-3-08)

El componente aluvional

Por Vicente Massot

A vuelta de sus encuentros y riñas, tributario del viejo e inagotable tronco peronista, el kirchnerismo es refractario a cualquier abordaje que se le quiera hacer con arreglo a categorías ideológicas.
Lo que primero se echa de ver es el componente aluvional, en el sentido de que la adhesión que ha cosechado el kirchnerismo proviene de los más distintos sectores de la vida política argentina que ni por asomo -de habérseles preguntado en 2002- hubieran sospechado el espacio que hoy ocupan bajo sus generosos pliegues.
Carecería de sentido suponer que ha sido en función de coincidencias esenciales que Hebe de Bonafini y Hugo Curto; Horacio Verbitsky y José Ignacio de Mendiguren; Carlos Reutemann y Carlos Kunkel; Hugo Moyano y Luis Barrionuevo forman parte de la misma coalición. Si por coincidencias entendemos las ideas que cada uno ha defendido en su derrotero político, ciertamente no las hay.
El kirchnerismo, pues, si bien se encarga en su discurso público de engordar determinados tópicos ideológicos, a la hora de las decisiones no les presta atención. Lo que hace es darles a cada uno de sus clientes cuánto desean obtener: desde una política de venganza respecto de las fuerzas armadas -que contenta a la izquierda, por llamarle de alguna manera- hasta un dólar alto, caro a los industriales, pasando por el subsidio de las tarifas públicas, que nadie, obviamente, rechaza, y un unitarismo fiscal por medio del cual ganarse el respaldo de gobernadores e intendentes por igual.
Haberse dado cuenta de que en un país invertebrado como el nuestro, donde la salvación se ha convertido en una empresa individual o grupal, ello no sólo era posible, sino que podía reportarle dividendos impensados, fue el principal mérito de esta administración. Sobre todo, porque, al margen de lo expresado, lo ayuda una coyuntura económica mundial inmejorable.
El día que no pueda contentar a todos los integrantes de tan heterogénea coalición al mismo tiempo se apreciaría cuál es su verdadera fuerza. Mientras tanto, no cesa de sumar adhesiones y consolidar su poder.
(Extractado de: La Nación, 6-3-08)

Las FARC debilitadas


Así lo establece un balance publicado por la revista Cambio a fines de 2007, y cuya vigencia se mantiene tras la muerte de Raúl Reyes, el último sábado.
Aun cuando es claro que el movimiento insurgente comandado por Manuel Marulanda está lejos de ser derrotado, es evidente que ha sido duramente golpeado. De acuerdo con la investigación de Cambio, el número de combatientes en armas se redujo de 16.900 a 8.900. Al mismo tiempo, los frentes subversivos han sido diezmados de manera significativa: por lo menos 20 de ellos han desaparecido.
La época de las vacas gordas de las FARC empezó su declive cuando la Política de Seguridad Democrática de Uribe lanzó a las selvas del sur del país a cerca de 18.000 hombres para que pusieran en marcha el Plan Patriota, cuya finalidad era arrebatarles el control que ejercían a su antojo en Caquetá, Putumayo, Guaviare, Cauca y sur del Meta. El tiempo confirmó que la estrategia era adecuada, porque las FARC debieron desplazar a sus hombres a otras regiones y dejar una retaguardia estratégica para enfrentar a los militares.
El Plan Patriota dio paso muy pronto al Plan Consolidación, de carácter nacional, soportado en el aumento notable del pie de fuerza del ejército y la policía, que pasaron de 200.000 hombres en 2002 a 380.000 en 2007.
La pérdida del control territorial, como consecuencia del creciente número de policías y militares, y el perfeccionamiento en la capacidad de fuego aéreo terminaron por golpear a las FARC en la mayor parte del país. De agosto de 2002 a noviembre último desertaron 8.221 hombres.
Tampoco son menores las cifras relacionadas con la muerte de guerrilleros en combate. Un informe oficial indica que en 2005 fueron abatidos 1.891 subversivos; en 2006, la cifra subió a 2.184, y hasta mediados de noviembre pasado el número de irregulares dados de baja era de 2.717.
Con todo, el flanco financiero de las FARC depende cada día más del narcotráfico, ante la curva decreciente que muestran el secuestro y otras fórmulas de carácter extorsivo. De acuerdo con el más reciente estudio del Sistema de Monitoreo Satelital de la Organización de las Naciones Unidas (Simci), las FARC producen cerca de 510 toneladas de cocaína anualmente, lo que podría dejarles más de 750 millones de dólares de utilidades. Sus centros de producción y acopio están localizadas en 89 municipios.
[Extractado de La Nación, 6-3-08 - Bogotá (El Tiempo, GDA) ]

miércoles, 5 de marzo de 2008

El insólito giro de Chávez

En menos de cuatro años, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cambió su visión sobre los grupos guerrilleros que actúan en Colombia. Al menos así queda en evidencia en un informe del canal colombiano Globovisión, que recoge expresiones públicas del mandatario y puede verse en YouTube.com.
En las imágenes, se ve hablar a Chávez con los atributos del mando, ante el parlamento de su país, el 10 de enero pasado y decir, con la entonación y el acento que le son característicos: “Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia [FARC] y el Ejército de Liberación Nacional [ELN] no son ningunos cuerpos terroristas; son verdaderos ejércitos que ocupan espacio en Colombia. Hay que darles reconocimiento a las FARC y al ELN”.
Sin embargo, hace menos de cuatro años, el 9 de noviembre de 2004, el mandatario venezolano, con el mismo acento y entonación, sostenía, en una visita a Colombia: “Yo soy un hombre de honor. Si yo apoyara a las FARC tengan la seguridad de que lo diría, no lo escondería. Para que quede claro: no apoyo, no he apoyado jamás ni apoyaré jamás a la guerrilla colombiana ni a movimiento subversivo alguno contra gobierno democrático alguno, de ninguna manera. Les juro por Dios y mi madre santa que si yo apoyara la guerrilla, no tendría cara para venir aquí”.
Y advertía: “Llámese como se llame al grupo armado que fuere, en el mismo momento en que entren en territorio venezolano violando nuestra soberanía se convertirán en enemigos de Venezuela y serán tratados como tales”.
(La Nación, 4-3-08)

Un tango tropical...de tres

Por Abel Posse

Estos son los hechos: el comandante Reyes, con decenios de subversión violenta preguevarista, de raíz maoista y de cosmovisión socialista-leninista, pasa con sus hombres la frontera de Colombia hacia Ecuador, que usarán como “santuarios”. Nadie puede suponer que estaban invitados.
El ejército colombiano pasa la frontera y los abate. Reyes es el verdadero comandante ante la claudicación del fatigado Marulanda.
Colombia puede presumir que el grupo pensaba un ataque o establecer ese lugar para un ataque. Habría legítima defensa en este caso. Si atacó a subversivos de su propio país sin clara autorización, a sólo tres kilómetros de la frontera, sería un pecado venial entre países que defienden el Estado de Derecho. Correa se pliega a algún amigo que lo impulsa y presenta su reclamo. El hecho no costó vidas ecuatorianas. La voluntad del atacante es eliminar a sus connacionales que declararon la guerra al “Estado burgués” colombiano hace cuatro décadas.
Hasta ahora, tanto o guerra de dos. Pero tercia el inefable Hugo Chávez a los insultos y con tono de comisario de las Américas (“general, mándeme 10 batallones a la frontera”).
¿Tenía Chávez vela en este entierro? ¿O tenía una vela oculta, la de un ominoso pacto con las FARC? Única explicación del exabrupto. Hizo suya la posible ofensa a otro país. Con sus amenazas militares, trata de definir lo que se venía incubando desde el papelón del Operativo Emmanuel.
(Extractado de: La Nación, 4-3-08)