sábado, 24 de febrero de 2018

MOVIMIENTO DE SOLIDARIDAD IBEROAMERICANA




Quiénes Somos

El Movimiento de Solidaridad Iberoamericana (MSIa) es una asociación no-partidista, fundado en 1992 en Tlaxcala, México y Anápolis, Brasil, con la propuesta de contribuir a la reestructuración de la actividad política, entendida ésta como la forma más elevada del ejercicio del Bien Común. 

Por tanto, nos comprometemos con la defensa del Estado nacional soberano,  de aquel que, fundado en valores humanistas esenciales, lo capacitan para ser el guardián del bienestar moral y material de la sociedad. Valores, estos, de importancia transcendente que se encuentran, hoy, amenazados por varios lados. En el ámbito nacional, por camarillas corruptas que se apoderan de los gobiernos, y, en el internacional, por la ambición de grupos oligárquicos transnacionales empeñados en preservar su hegemonía global mediante la imposición arbitraria, aunque algunas veces sutil, de mecanismos de un auténtico “gobierno mundial”, ambición desmedida de la cual se alimenta la crisis global de Civilización que ha asolado a la humanidad durante las últimas décadas.

Una parte fundamental de este proyecto oligárquico ha sido una acometida para forzar un “cambio de paradigma cultural”, contra la matriz cultural cristiana de la Civilización Occidental,  puesta en marcha desde la  década de los1960s por estos intereses hegemónicos internacionales. La ideología del género, la inducción de divisiones étnicas o raciales en las sociedades y la idolatría de la naturaleza, contrapuesta a la promoción de pleno desarrollo de la humanidad, han ocasionado una degradación de las familias y de los derechos inalienables de la persona humana, distorsionados por un positivismo jurídico radical, en el cual la conceptualización de los legítimos derechos humanos es alterada a cada instante, pasando a depender del “espíritu” de cada época.

En el campo económico, defendemos la reforma del actual sistema financiero internacional, convertido en un fin en sí mismo y casi totalmente desvinculado de su función primaria de apoyar las actividades productivas de la economía real. En su lugar, se necesita instalar un sistema justo y equitativo, compatible con la dignidad del ser humano y que pueda, efectivamente, proporcionar las herramientas para la reconstrucción de la economía mundial sobre tales bases, dejando de lado un sistema de idolatría del dinero, para usar las palabras del papa Francisco.

No por coincidencia, los drásticos cambios efectuados en la orientación de la economía mundial, después de tres décadas de la reconstrucción de pos-guerra, ocurrieron de manera simultánea con el surgimiento del “cambio de paradigma cultural”.

El parteaguas del proceso fue la ruptura de los acuerdos monetarios de Bretton Woods, en agosto de 1971, que abrió la vía para un salvaje proceso de especulación y usura financiera, comparable a periodos semejantes de enajenación donde varios imperios y sociedades del pasado encontraron su ruina. Uno de los resultados del proceso fue la popularización de conceptos falaces como el de la “sociedad post-industrial”, para justificar la transformación de una sociedad productiva en una “sociedad de consumo” parasitaria, crecientemente olvidada de los fundamentos económicos de la vida civilizada y cada vez más enviciada en actividades financieras especulativas, ajenas a los principios del bien común y del bienestar general de la población humana.

Vale la pena registrar que estos drásticos cambios no habrían sido posibles sin una igualmente determinante intervención en los sistemas educativos. Así, la adopción generalizada de reformas educativas que a la vez que, incentivaron las actividades  de la “profesionalización”, privilegiando la parcialidad, retiraron de los currículos escolares lo que les quedaba de contenido clásico; de manera que dejaron en el vacio la formación de ciudadanos conscientes y preparados para asumir plenamente su papel moral en la sociedad.

De la “generación rebelde” de los año60, transformada por la “contracultura” en una masa de conformistas y existencialistas, preocupados por el “aquí y el ahora”, se pasó, ahora, a una “generación sin futuro”, una multitud de individuos arrastrados río abajo por el retroceso civilizatorio en curso. Mediante métodos de “ingeniería social” empleados por los poderes hegemónicos internacionales, esta masa de desesperanzados está siendo inducida a formar “multitudes” jacobinas insurgentes contra los Estados nacionales soberanos.

Por esto, el camino para el establecimiento de un sistema económico mundial justo y de nuevos sistemas políticos, que cada nación deberá elegir como el apropiado, es provocar una revolución de las conciencias o, dicho de otra forma, generar nuevas convicciones, fuera de la contaminación que permea los valores pregonados por el paradigma cultural vigente.

En Iberoamérica, a pesar de mejoras significativas en las condiciones de vida de sus poblaciones, ocurridas en la última década, las mejores perspectivas para que la región pueda enfrentar los desafíos y transformaciones impuestas por los cambios globales en curso son ofrecidos por la profundización del proceso de integración física y económica ya iniciado en América del Sur. Siempre reconociendo el pasado común que nos identifica como integrantes de un continente culturalmente homogéneo y, por esto, con una vocación integracionista.

En especial, es fundamental que la región, en particular, América del Sur, intensifique la construcción de una red continental de infraestructura vial, energética y de comunicaciones, además de la cooperación en investigación y desarrollo y en la capacitación de recursos humanos, elementos imprescindibles para la promoción del desarrollo socioeconómico y para que la región pueda actuar como protagonista de peso en el nuevo escenario global, contribuyendo para forjar y construir un mundo más justo. Esta es la bandera que el MSIa ha empuñado desde su fundación.

En octubre de 2012, el MSIA patrocinó la creación del Foro de Guadalajara, cuyo lema sintetiza sus objetivos: por la Unión de los Estados Nacionales, la Justicia Social y el Bien Común.

En Brasil, el MSIa publica desde 1993 el periódico quincenal Solidariedade Ibero-americana y, por intermedio de Capax Dei Editora (www.capaxdei.com.br), ha publicado una serie de libros acerca de los temas antes mencionados. En México, desde 2003, publicamos el periódico mensual Página Iberoamericana

LA INDUSTRIA ALEMANA ADVIERTE: ENERGÍA VERDE ES DEMASIADO CARA



 Geraldo Luís Lino 
msiainforma, 24 de noviembre de 2017

Las concesiones del gobierno alemán al radicalismo ambientalista en el campo de la energía están costando caro, en especial, a la industria, las pequeñas y medianas empresas, el célebre Mittelstand, o sea la espina dorsal de la economía más poderosa de Europa, responsable del 70 por ciento de los empleos del país.

Un artículo publicado en el sitio de internet Deutsche Mittelstand Nachrichten (13/10/2007), titulado, “Asociación de Energía: precios de la electricidad subirán significativamente,” reseña la dimensión de los problemas del sector.

Según el texto, la Asociación Federal de Consumidores de Energía (BBE) afirma que espera un aumento de 7 centavos de euro en la tasa de subsidio de las energías renovables (conocida por las siglas EEG, de Erneuebarer-Energie-Gesetz”- Ley de fuentes de energía renovables), que actualmente es de 6-8 centavos por kilowat-hora. Entiéndase que en Alemania energías renovables son la energía eólica y solar. Tres de las cuatro empresas operadoras de redes de trasmisión del país anunciaron ya la intención de aumentar sus tarifas, aunque de forma diferente. La de Dormunt, que opera principalmente en los estados de Renania del Norte-Westfalia, Renania-Palatinado y Sarre, anunció el aumento de 45 por ciento. La TransnetBW de Baden-Württemberg cobrará un aumento menor, de solo 13 por ciento. Y la Tenne T TSO (subsidiaria de la holandesa Tenne T) quedará en 9 por ciento. “Esperamos que un cliente medio con un consumo de 3 500 kilowats-hora pague cerca de 30 euros por año,” dijo una portavoz de la empresa.

La única operadora que anunció la reducción de tarifas, de 11 por ciento, fue la 50Hertz de Alemania Oriental, ya que el efecto de las tarifas de trasmisión en los precios cobrados de los usuarios finales es bastante diferente en la región, de acuerdo con la Agencia Federal de Redes (Bundesnetzagentur).

En entrevista con el periódico Bild, el ejecutivo en jefe de la Asociación Federal de Energía y Agua (BDEW), Stefan Kapferer, criticó que “las intervenciones para mantener estable la red de trasmisión con fuentes renovables fluctuantes sean cada vez más dispendiosas.” Según él, la expansión de la red debería posponerse.

Y el alza no se limita a la electricidad. El aceite combustible aumentó 11 por ciento entre junio y septiembre, y puede aumentar más todavía con la llegada del invierno.

Buena parte del problema se debe a la decisión de la canciller, Angela Merkel, luego del desastre de la planta nuclear japonesa de Fukushima, en 2011, de cerrar de inmediato ocho de las 17 plantas nucleares alemanas, hasta ese entonces responsables del 22 por ciento de la generación de electricidad en el país.

MANIFIESTO ECOLOGISTA


Geraldo Luís Lino
Msia, 24 de noviembre de 2017

El lunes 13 de noviembre, la revista BioScience publicó un manifiesto titulado “Advertencia de los científicos a la humanidad: Segundo aviso.” El texto, firmado por más de 15 mil científicos de 184 países, es más o menos un libelo catastrofista en la línea que los involucrados en la pseudo ciencia se han especializado en producir para justificar el programa político del movimiento ambientalista en las últimas décadas.

En el documento se hace el listado de los problemas que se consideran críticos para la salud física del planeta: degradación de la capa de ozono; disponibilidad de agua potable; degradación de la biodiversidad; cambios climáticos; y crecimiento continuo de la población humana.

“Las emisiones de CO2 (bióxido de carbono) aumentaron 62 por ciento desde 1992 y la temperatura mundial se elevó 29 por ciento, mientras que la diversidad de la fauna de vertebrados cayó 29 por ciento,” dice uno de los coordinadores del manifiesto, William Ripple, ecologista de la Universidad del estado de Oregon, Estados Unidos.

En los últimos años, dice el texto, se registró la reducción de 26 por ciento de la disponibilidad de agua dulce por persona, un aumento de 75 por ciento de las zonas muertas de los océanos y la pérdida de 120 millones de hectáreas de zonas forestales. “Esas son tendencias alarmantes. Necesitamos de los medios que nos proporciona la naturaleza para nuestra propia supervivencia,” dice Ripple (Sputnik, Brasilm 14/11/2017).

En el texto que dedica Wikipedia a Ripple, se constata que su militancia ambientalista es cada vez más intensa. Constatando lo anterior, por ejemplo, en un artículo publicado en la revista Nature Climate Change él propone la reducción de la población de rumiantes generadores del metano para combatir los cambios climáticos supuestamente inducidos por el hombre, el flamígero calentamiento global antropogénico.

Ripple también fue uno de los organizadores de la “Primera advertencia de los científicos a la humanidad,” publicada en 1992. “Hicimos la actualización porque queríamos que el público supiese donde nos encontramos hoy,” dijo.

Su colega Johan Rockström recalcó la cuestión climática. “El cambio climático está aquí, es peligroso y tiene la tendencia a empeorar,” dice.

Rockstöm, profesor de ciencias ambientales de la Universidad de Estocolmo, es un tipo de “ecotecnócrata” del aparato ambientalista internacional. Entre otros puestos destacados, es vicepresidente del Consejo de Asesoría Científica del Instituto Postdam de Investigación de Consecuencias Climáticas, uno de los principales órganos involucrados en la formulación de doctrinas climáticas en el ámbito internacional.

El manifiesto no oculta la inclinación malthusiana de sus redactores:

“La humanidad está recibiendo ahora un segundo aviso… Estamos amenazando nuestro futuro, al no reducir nuestro consumo material intenso, pero geográfica y demográficamente desigual, y por no percibir el rápido y continuo crecimiento de la población como causa primaria de las muchas amenazas ecológicas y hasta sociales. Al fracasar en poner límites adecuados al crecimiento de la población, en la reevaluación del papel de una economía fundada en el crecimiento, en la reducción de los gases de efecto invernadero, en incentivar las energías renovables, en proteger los hábitats, en restaurar los ecosistemas, en controlar la contaminación, en interrumpir la pérdida de la fauna y en limitar las especies invasoras alienígenas, la humanidad no está tomando las providencias urgentes para salvaguardar nuestra biosfera amenazada”.

Por cierto, perdida en medio de un sarta de recomendaciones para enfrentar el “desafío,” hay una referencia a la necesidad de “revisar nuestra economía, para reducir la desigualdad de la riqueza,” vinculada a “asegurar que los precios, impuestos y sistemas de incentivos, tengan en cuenta los costos reales que los patrones de consumo imponen a nuestro medio ambiente.”

Ninguna palabra sobre los mayores problemas ambientales del planeta, la contaminación y los problemas de salud causados por las deficiencias de infraestructura de salubridad, que afectan a más de la mitad de la humanidad. Ni una mención a la falta de electricidad que sufren más de mil quinientos millones de habitantes del planeta, problema que es la causa de decenas de miles de muertes evitables en regiones como el África subsahariana, donde la leña y el estiércol bovino son todavía fuentes energéticas importantes (cuyo uso en interiores acarrea diferentes enfermedades cardiorespiratorias).

En fin, nada nuevo, tan sólo más “verdes” que venden un manifiesto apocalíptico y andan justificando su industria catastrofista de muchos miles de millones de dólares.

viernes, 23 de febrero de 2018

KANT: LA IMAGINACIÓN EN EL CONOCIMIENTO ONTOLÓGICO




                                   Alberto Buela (*)

Siempre ha sido un problema para nosotros aclarar el porqué Kant (1724-1804) habla en la segunda edición Crítica de la razón pura de 1787 de solo dos condiciones para la posibilidad del conocimiento de los objetos: la intuición, siempre sensible en Kant, que los capta como fenómenos y se mueve en el plano de la sensibilidad y el concepto, mediante el cual el entendimiento concibe el objeto. 
Y el texto de la primera edición de 1781 donde sostiene que son tres las fuentes que abren la posibilidad de un conocimiento de los objetos: 1) el sentido o sensibilidad que se maneja con la percepción, que produce la sinopsis, esto es, la visión de conjunto. 2) la imaginación o fantasía, que se maneja con la asociación y la reproducción y 3) la apercepción  o síntesis que produce el entendimiento a través del concepto que pone la unidad.

En la deducción trascendental Kant reitera una y otra vez los rasgos y funciones de estas tres facultades del alma. Pero sobre todo lo afirma sin tapujos en su Antropología en sentido pragmático[1] de 1798. A la imaginación la caracteriza como espontánea, que trabaja sin la presencia del objeto, que está ligada tanto a la sinopsis de la sensibilidad como a la síntesis de la aprehensión y que constituye con ella la posibilidad de todos los conocimientos en general, no solo los empíricos sino también de los puros a priori.
Es que el origen de la intuición pura y del pensamiento puro como facultades trascendentales reside en la imaginación trascendental, por lo tanto el conocimiento ontológico tendría en la imaginación trascendental su fundamento esencial.

Así, las intuiciones puras son representaciones “originarias”, que como tales hacen surgir el objeto como fenómeno, que trabajan enraizadas con la imaginación pura, que espontáneamente se da aspectos o imágenes de los objetos. La imaginación es la ónticamente “creadora” como libre formación de imágenes. Es que la imaginación es un modo de intuición sensible aun sin la presencia del objeto.

De modo tal que si sensibilidad equivale a receptividad y entendimiento a espontaneidad la imaginación se encuentra entre ambos de manera singular. Y aquí aparece una vez más el viejo Aristóteles, quien en De Anima III, 3, coloca a la phantasia o imaginación entre la sensación o aisthéseos y el pensamiento o diánoias . “Es cierto que de no haber sensación no hay imaginación y sin ésta no es posible la actividad de enjuiciar”(427b 15).La imaginación es aquello en virtud de lo cual se origina en nosotros una imagen…por medio de la cual discernimos y nos situamos ya en la verdad o el error” (428ª 1-3).

Kant coincide con Aristóteles y éste con Kant pues afirma que el sentido está en la visión o la vista y su objeto está siempre presente. Está a la vista, diría Heidegger. Mientras que en la imaginación puede no estar. Las sensaciones son casi siempre verdaderas mientras que las imágenes son en su mayoría falsas. “Y como la vista es el sentido por excelencia, la palabra imaginación (phantasía) deriva de la palabra “luz” (pháos), puesto que no es posible ver sin luz” (429ª 4).
Entonces la imaginación vinculada tanto a los sentidos como a los conceptos no es un invento de Kant sino que ya estaba planteada en Aristóteles.

Incluso, Tomás de Aquino, el fiel comentador medieval del  Estagirita, habló de la reductio ad phantasmata o quaedam conversio para indicar el puente, la vinculación entre el sentir y el inteligir. La vuelta hacia las imágenes, que son el producto de la imaginación, y que realiza el intelecto, nos muestra que éstas, están detrás de los conceptos y le sirven de apoyo como el primer paso en el conocer intelectual. Y aprehende, a su vez, “de alguna manera” también la facultad misma sensitiva que es el origen del phantasma. La inteligencia al penetrar en el sentir se transforma en una “inteligencia sintiente” como gustaba decir ese gran filósofo español que fue Xavier Zubiri.

Existe un ida y vuelta de la imagen a la idea donde una alimenta a la otra. La diferencia es que la imagen está mucho más pegada a la materia, a lo sensible. De ahí, su capacidad de engañar. En tanto que la idea o el concepto posee un grado de abstracción mayor respecto de la materia.
El entendimiento no solo conoce directamente lo universal sino también el ser singular de las cosas, de forma indirecta, y esto lo logra cuando se produce la conversio ad phantasmata. El entendimiento vuelve reflexivamente sobre el acto de la sensibilidad en el que el individuo es directamente encontrado.
Heidegger sostiene en Kant y el problema de la metafísica que: “la imaginación mantiene siempre su carácter de intuitivo…y que el representar intuitivo de un objeto no presente (como es el caso de la imaginación) se realiza de una doble manera. Se limita a devolver en una representación lo anteriormente percibido (exhibitio derivativa) o, por el contrario, la imaginación inventa libremente el aspecto de un objeto, y esta exposición es originaria (exhibitio originaria)” [2]. Es la imaginación en este último aspecto, en tanto imaginación productiva, la que hace surgir el aspecto original del ente en tanto ente.

Aunque no hay que olvidar que “la imaginación tiene que tomar de los sentidos la materia para sus obras.”[3] Aunque imaginación “cuando produce imágenes sin querelo se llama fantasía”[4]
Lo que ha sucedido con Kant es que al eliminar en el segunda edición de la Crítica de la razón pura a la imaginación trascendental confiriéndole sus funciones al entendimiento, el idealismo alemán de los Fichte, Schelling, Jacobi y, sobretodo Hegel, desconoció la esencia específica de la imaginación y redujo todo al pensamiento puro. “Cuando en realidad es ésta la que ofrece la posibilidad de una fundamentación del conocimiento ontológico y, por ello, de toda metafísica” [5], afirma en forma contundente Heidegger.

Es que, es impensable una vida humana, una vida teorética totalmente ajena a la experiencia de lo singular humano, ajena a la comprensión de la persona humana, única, singular e irrepetible. Es forzoso, es necesario, que el entendimiento tenga “una cierta comprensión” de lo singular y para ello necesitamos de la imaginación trascendental o de la reductio ad phantasmata de los escolásticos.
Dicho esto, es interesante notar como lo hace Heidegger o en nuestro medio el maestro Ángel Vasallo, que la Crítica de la razón pura no puede reducirse al dominio de la gnoseología- incluso hasta un filósofo de la talla de Nicolai Hartmann (1882-1950) cayó en el error en La filosofía del idealismo alemán de considerarla una teoría del conocimiento y no una crítica a la metafísica tradicional- sino que encierra un planteo metafísico. Y acá traemos pruebas al canto: Así la Crítica de la razón pura traduce el plan de la metafísica tradicional pero de diversa manera. 

La ontología como metafísica general está ocupada por la Estética y la Lógica Trascendental, mientras que la Dialéctica Trascendental con sus tres momentos: 1) el paralogismo psicológico cubre la vieja psicología racional que estudia la naturaleza del alma y el problema de la inmortalidad. 2) las antinomias de la razón que cubre la cosmología racional, esto es el conocimiento racional del cosmos y el problema de la libertad y 3) el ideal de la razón que cubre la teología racional o teodicea que trata de la demostración de la existencia de Dios y sus atributos.
En una palabra, Kant no modifica la estructura y la problemática de la metafísica tradicional pues los objetos son los mismos y están bien delimitados, solo pretende analizar esos objetos a través de conceptos puros a priori. Y estos conceptos puros, independientes de la experiencia, son meras funciones lógicas de la razón humana. Inaugura así lo que pasó a denominarse metafísica de la subjetividad. Que llegará al paroxismo con Fichte, Schelling, Hegel y sus discípulos, de allí que cuente Franz Brentano: “Cuando yo me habilité en Wurzburgo en el año 1866 ocupaba la cátedra de filosofía un celoso discípulo de Schelling. El aula se hallaba abandonada y en sus puertas había un escrito con grandes letras, la mano atrevida de un estudiante: Fábrica de azufre.”[6]

Estos fabricantes de azufre dentro de la filosofía continuaron actuando hasta mediados del siglo XX a través de lo que se denominó el tomismo-kantiano, una especie de hierro de madera que pretendió encontrar lugares comunes a dos filósofos tan dispares. Así los jesuitas de Lovania comandados por Joseph Maréchal y su Point de départ de la métaphisique(1927) y un teólogo, luego famoso Karl Rahner, y su Geist in Welt (1939) terminan en una filosofía y una teología de la subjetividad, abiertamente opuesta al realismo crítico del que partieron. Esta teología de la subjetividad tuvo en el Vaticano II consecuencias nefastas para la teología católica que terminó subordinándose a la protestante, como vemos que sucede actualmente.

Franz Brentano, la cabeza más lúcida de su tiempo, casi un siglo antes se había percatado de este craso error que venimos de comentar, cuando afirmó en forma taxativa y contundente: “Tengo a la filosofía de Kant por un error, que ha conducido a errores mayores y, finalmente, a un caos filosófico completo”[7]
Pero claro está, Brentano fue raleado de todas las universidades alemanas y, por imitación, nunca se enseña en las nuestras.

 (*) arkegueta, aprendiz constante
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

[1] Existe una muy buena traducción reciente de Ed. Losada, Buenos Aires, 2009, realizada por Mario Caimi, un buen investigador argentino, y amigo, especialista en Kant.
[2] Heidegger, Martín: Kant y el problema de la metafísica, FCE, México, 1981, p. 115. El texto de Kant es más claro que el comentario de Heidegger, y dice así: “la imaginación como facultad de tener intuiciones, incluso sin presencia del objeto, es: o bien productiva (exhibitio originaria), la cual procede de la experiencia, o bien reproductiva (exhibitio derivativa), que trae de vuelta a la mente una intuición empírica previamente habida” op.cit. p. 87.
[3] Kant, E.: Antropología en sentido pragmático, Ed. Losada, Buenos Aires, 2009, p. 89
[4] Kant, E.; op.cit ut supra, p.87
[5] Heidegger, Martín: op.cit., p. 168
[6] Brentano. Franz: El provenir de la filosofía, traducción de Xavier Zubiri, Ed. Encuentro, Madrid, 2010,p. 30
[7] Brentano, Franz: Sobre el concepto de verdad, Ed. Complutense, Madrid, 1998, p. 19

jueves, 22 de febrero de 2018

¿HACIA DÓNDE VA EL ÚLTIMO EXPERIMENTO DE MOYANO?


Jorge Ossona
Historiador y miembro del Club Político Argentino

La Nación,  22 de febrero de 2018 
Sin duda que la multitudinaria movilización del 21-F invita a reflexionar en torno de la trayectoria y el perfil de su principal convocante: Hugo Moyano. El líder camionero exhibe la evolución del sindicalismo argentino durante los últimos 70 años. Del régimen peronista histórico representa los alcances concentradores del sindicato único por rama de actividad homologada por el Estado; reafirmados, luego del interregno de la Revolución Libertadora, por el presidente Arturo Frondizi, pacto con un Perón exiliado mediante.

Del vandorismo, producto principal de aquella restauración, Moyano hereda la técnica de golpear, aprovechando la debilidad de origen de los gobiernos posperonistas, aunque luego negociando con las patronales y demás factores de poder. Fue tal el éxito de esa táctica que un gobierno de apariencia fuerte e intransigente como el del general Juan Carlos Onganía lo premió con el precioso botín de la administración de las obras sociales.

La carrera gremial de Moyano comenzó en la década siguiente y en plena guerra entre la denominada "izquierda peronista" y el sindicalismo tradicional. Alineado con este último, ingresó en la Juventud Sindical Peronista, desde donde trabó vínculos con la filofascista Concentración Nacional Universitaria para participar de la lucha despiadada en contra del "zurdaje", particularmente el instalado en el sindicalismo de base.
Ya en los 80, y con la reconversión económica y social en marcha, fue testigo privilegiado del eclipse del sindicalismo industrial y su desplazamiento progresivo por el de los gremios de los servicios y estatales. Pero fue la ola transformadora de los años 90 lo que terminó de darle forma y contenido a su poder a raíz de la expansión vial asociada a la resurrección de nuevas y viejas economías regionales estimuladas por el Mercosur. Indiscernible, a su vez, del desguace de una de las redes ferroviarias más grandes del mundo en nombre de un saneamiento fiscal fallido, como lo probó el colapso de 2001.

Durante el kirchnerismo, el poder del líder camionero se consolidó, como lo testimonia el número de afiliados de su gremio, que pasó en 27 años de 27.000 a 220.000 y a controlar a otros seis sindicatos. Porque Moyano, por sobre todas las cosas, figurará en los anales históricos del sindicalismo argentino como un gran constructor de poder capaz de actualizar y potenciar todos los dispositivos desplegados por el gremialismo durante las últimas seis décadas. Desde la confrontación radical con gobiernos y patronales seguida por negociaciones ventajosas hasta la sumisión compulsiva de sindicatos menores para absorber a sus afiliados.

Nunca fue menemista, y mantuvo una distancia prudente e ideológica respecto de los denominados "Gordos", que apoyaron las reformas de ese tiempo. Pero su liderazgo concluyó la metamorfosis de las organizaciones gremiales en prósperas empresas conducidas según criterios patrimonialistas y nepóticos. Con los años, su complejo gremial-empresarial se convirtió, por caso, en un negocio de familia. Su obra social luce quebrada, pero las empresas que proveen tanto a esta como a Camioneros -cuya conducción ha heredado su hijo Pablo- y al club Independiente, que preside, son exitosamente administradas por su esposa. Todos ellos exhiben una prosperidad que le permite al clan un estilo de vida ostentoso indiscernible del establishment que dice combatir. No por eso dejó de ser generoso con sus afiliados, que gozan de servicios sociales eficientes y de salarios que los ubican en una cómoda clase media, aunque en detrimento de otros gremios y a contramano de los costos operativos requeridos para la competitividad de la economía argentina en el mundo.


De relaciones tensas pero al cabo solidarias con Néstor Kirchner, Moyano fue una de las víctimas dilectas del giro que Cristina Fernández, la sucesora, le imprimió al sistema de alianzas tras la muerte del expresidente. El camionero se confesó estafado, se alineó con los enemigos del régimen y estrechó un puente de plata con el entonces jefe de gobierno porteño Mauricio Macri. Uno de sus hijos, Facundo, terminó militando en el frente de intendentes del GBA, cuyo triunfo en las elecciones legislativas de 2013 marcó el comienzo de la cuenta regresiva del kirchnerismo.

Tras dos años de gobierno de Cambiemos, sin embargo, ese puente parece haberse roto definitivamente. Lo acosan la Justicia y la AFIP. Pero aún no resulta claro hasta qué punto se trata de una declaración de guerra lanzada desde el Gobierno con la finalidad de mejorar la performance económica del país o del curso imprevisible de un Poder Judicial que, también en defensa de sus propios fueros, ha escapado del control de la corporación política.

Su soledad es particularmente dolorosa respecto de los demás popes gremiales, que un poco por conveniencia, otro por conciencia del anacronismo de un sistema gremial congelado en la posguerra y otro por desquite respecto de viejas ofensas le han dado la espalda, fracturando el frágil triunvirato que diseñó para la conducción de la CGT en procura de reparar diferencias insalvables que han vuelto a salir a la luz a propósito de este último movimiento de tufillo inequívocamente defensivo.

Pero la gran paradoja es que su convocatoria epopéyica ha ganado resonancia, en cambio, en actores sociales con los que se dispensaron desprecio recíproco durante 20 años y a los que no hubiera dudado en ubicar, allá por los 70, en el campo enemigo del "zurdaje". Hoy por hoy, conforman un complejo conglomerado de sectores medios radicalizados en torno de asociaciones estudiantiles universitarias, de derechos humanos, de un sindicalismo de izquierda inscripto en el kirchnerismo y el trotskismo, junto con las organizaciones sociales administradoras de la pobreza suburbana y algunos intendentes ultrakirchneristas del GBA con sus respectivas clientelas.

El saldo: una logística de movilización disciplinada, de fuertes connotaciones estéticas, siempre lista para llenar espacios públicos en nombre del pueblo y los trabajadores. Una forma de hacer política de rendimientos tan vistosos como decrecientes. Y una colección de discursos conservadores y defensivos que solo prometen resistencia, en defensa de un orden perimido, pero con una asombrosa capacidad de supervivencia y de bloqueo de cualquier iniciativa de actualización.

También, la crisis profunda del denominado "movimiento nacional justicialista", que no deja de exhibir cómo la tan mentada grieta se le ha instalado adentro. De un lado, los aspirantes a representar política y corporativamente a la pobreza del gran conurbano bonaerense, acompañados por un aliado hasta hace bien poco tan insospechado como oportunista, aunque útil para "mover el aparato". Del otro, poderes territoriales del interior próspero que auspician una nueva renovación en clave de aquella de los años 80, conscientes de que la condición de su éxito de fraguar una alternativa potable estriba en deshacerse lo antes posible del lastre kirchnerista. En el medio, un sindicalismo oscilante pero negociador, y unas clases medias afectadas por el ajuste, pero que no quieren volver al pasado. Que desprecian las posverdades con sus relatos de sacrificios heroicos y desintereses simulados, de CEO avaros y pobres hambreados. Tanto como los de una inflación y un déficit fiscal que no ceden y de denuncias de una corrupción rampante que desgastan sus esperanzas de cambio.



miércoles, 21 de febrero de 2018

El Consejo de la Magistratura, ante un nuevo desafío

La Nación, editorial, 21 de febrero de 2018 

Familiares de imputados por delitos de lesa humanidad y asociaciones que velan por la legalidad en los procesos presentaron denuncias penales y pedidos de juicio político ante el Consejo de la Magistratura por la comisión de los delitos de tentativa de homicidio, prevaricato, violación de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, imposición de severidades, vejámenes y torturas.

Los jueces denunciados fueron María Alicia Noli, José María Pérez Villalobo y José María Ramos Padilla, integrantes del Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero, apartados ya de la causa por la Sala IV de la Cámara Federal de Casación en 2016 por falta de imparcialidad. Noli y Pérez Villalobo pertenecieron al ERP y Ramos Padilla representó a organizaciones no gubernamentales querellantes en estas causas. Desde estas columnas, elogiamos aquella decisión de la cámara en un editorial titulado "Jueces parciales, sentencias nulas".

Tras cuatro años de prisión preventiva, Cayetano José Fiorini, de 86 años, ciego, sin un riñón, atravesando un cáncer terminal con plan quirúrgico coronario, falleció el 19 de septiembre de 2016. Según un informe forense, debió haber sido "atendido en forma urgente por el servicio cardiovascular (para establecer a la brevedad) su intervención quirúrgica por aneurisma de aorta abdominal", aclarando que no se encontraba "en condiciones de ser alojado en una unidad penitenciaria".


Con la excusa de la realización del debate oral, los jueces denunciados revocaron la prisión domiciliaria y ordenaron su traslado a una unidad carcelaria, decisión que fue revocada por la Cámara de Casación porque los informes médicos indicaban que cualquier modificación de su situación podía "...causar una ruptura aneurismática imprevista y el óbito consiguiente...". No obstante los informes médicos y lo resuelto por Casación, estos jueces ordenaron el traslado a una unidad carcelaria. El Servicio Penitenciario se presentó en dos oportunidades para cumplir la orden, pero desistió ante las advertencias de la familia y sus abogados.

Antes del comienzo del juicio, el defensor de Fiorini había solicitado una junta médica, al advertir que no se encontraba en condiciones de afrontarlo, pero esta nunca se concretó. En la querella, su hija señaló: "Los dos intentos de homicidio quedaron frustrados por la intervención de terceros, la familia, el abogado defensor de mi padre y la actitud asumida por el personal del Servicio Penitenciario Federal. No así los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público, prevaricato y encubrimiento". Ahora se agregan los de imposición de vejámenes y torturas a los detenidos.

Igual de aberrante fue el caso del exjuez Arturo Liendo Roca, quien falleció durante el juicio que se le seguía por delitos de lesa humanidad presuntamente cometidos durante el ejercicio de su cargo. El tribunal lo había sometido a todo tipo de vejaciones, dado que varios estudios médicos -incluso uno realizado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación- demostraban que no estaba en condiciones de presenciar el juicio por su avanzada edad y deteriorado estado de salud. Sin embargo, ese informe, tras ser entregado en el tribunal, se perdió y apareció luego de iniciado el litigio, con signos de haber sido adulterado. Lamentablemente, esas denuncias se corroboraron con su fallecimiento durante el proceso. Los jueces Noli y Pérez Villalobo desoyeron los informes médicos y siguieron con el juicio. Cabe destacar que entre los hechos denunciados no había homicidios ni desaparecidos y que el doctor Liendo Roca había sido sobreseído en cuatro oportunidades. Finalmente, el tribunal fue removido por la Cámara de Casación Penal de la Nación por no garantizar la imparcialidad durante el trámite de la causa.


Respecto del caso Fiorini, luego de una profunda investigación, y tras el dictamen de la fiscalía actuante, el 9 de febrero Guillermo D. Molinari, a cargo del Juzgado Federal de Santiago del Estero, citó a los magistrados a prestar declaración indagatoria el 26 de marzo por la comisión de estos delitos en el curso de su actuación. Sin embargo, el consejero preopinante, casualmente también un juez, elevó un proyecto de dictamen para desestimar los pedidos de juicio político.

El llamado a indagatoria, pedido además por la fiscalía, revela la existencia de elementos suficientes para sospechar culpabilidad en la comisión de estos crímenes.

Una vez más, cabe también preguntar cuántos otros casos con magistrados actuantes de antecedentes tan cuestionables como perversos han llevado a la cárcel y a la muerte muchas veces anticipada a quienes en justicia no lo merecían. Los fraudes judiciales, con tribunales y testimonios armados, cuyo único fin fue teñir de parcialidad algunas acusaciones de delitos de lesa humanidad, resultan claramente escandalosos e impactan en la imagen de nuestra Justicia.

Ante un odio con raíces ideológicas que contamina y pervierte la razón y el deber de juzgar con imparcialidad, esta investigación revela que afortunadamente nuestro golpeado sistema judicial cuenta con jueces y fiscales valientes, dispuestos a hacer cumplir la ley por encima de los intereses de quienes han dejado prevalecer sus sentimientos personales de venganza por sobre lo que impone una Justicia independiente e imparcial. Semejante comportamiento permite reivindicar a aquellos que encarnan responsable y honestamente la tarea de impartir justicia y que merecen, por ello, todo el apoyo de la sociedad.


Celebramos que el Consejo de la Magistratura no haya hecho lugar, en su última sesión, al proyecto de desestimación del pedido de juicio político de estos jueces, devolviendo las actuaciones a comisión, en la cual se acumulan nuevas denuncias. Solo resta que, habida cuenta de las pruebas reunidas y las instancias procesales ya transitadas, sometan a juicio político a quienes han traicionado, mediante el abuso de autoridad y la discriminación, la más alta de las responsabilidades que el pueblo, a través de la Constitución, les ha confiado: la de impartir justicia a todos por igual.

POLÍTICAS GLOBALES PARA ATENUAR EL IMPACTO


La Nación,  21 de febrero de 2018 

Hace pocos días tuvieron lugar en Buenos Aires las primeras reuniones del G-20 sobre las oportunidades y los riesgos que nos brinda la economía digital. Se trata de uno de los temas más transversales de los trabajos en curso.

Solo a través de la innovación lograremos alimentar a una población mundial que alcanzará los 8300 millones de personas en 2030. Solo mediante políticas globales conseguiremos atenuar la destrucción de empleo causada por la inteligencia artificial. Solo a través del acceso generalizado a la tecnología podremos plantear un rumbo digno y sostenible para nuestras comunidades.
Los tres ejes de la presidencia argentina del G-20 -seguridad alimentaria, futuro del trabajo e infraestructuras para el desarrollo- presentan, por lo tanto, un denominador común: el avance tecnológico. De hecho, en esta nueva era digital, la tecnología se asemeja a la matemática: está por todas partes y comanda la mayoría de nuestras interacciones, incluso cuando no la veamos o sintamos.

Cuando Umberto Eco analizó la relación entre cultura y medios de comunicación de masas, distinguió a los apocalípticos de los integrados. Mientras los primeros desconfiaban del efecto de la tecnología sobre la sociedad, los otros encaraban la globalización como un factor de progreso humano.

Este es un binomio que sigue siendo válido para describir la manera en que la opinión pública, los responsables políticos y los agentes económicos miran la tecnología. En la actualidad, los apocalípticos centran su crítica en la naturaleza del trabajo y en la desigualdad. Alegan que la sustitución de mano de obra humana por robots debilitará los derechos de los trabajadores y que la escasez de empleo profundizará la conflictividad social. Los integrados, por su parte, clasifican estos argumentos de "falacia ludita", una referencia al movimiento surgido en Inglaterra en el siglo XVIII contra la mecanización del trabajo. Sostienen que son muchos más los puestos de trabajo que la tecnología crea que los que destruye. Y subrayan que la innovación, al aumentar la eficiencia y al liberar el capital humano de las tareas automatizadas, permite que los trabajadores accedan a empleos más cualificados y a mejores salarios.

Es curioso constatar que existen méritos en ambas posiciones. La innovación puede ser, como dicen los apocalípticos, disruptiva. ¿Qué pasará, por ejemplo, en los transportes cuando los vehículos sin conductor dominen el sector? Pero la tecnología funciona también como una maravillosa fuente de desarrollo. No nos olvidemos de las enfermedades que erradicó, de las distancias que acortó, de las industrias que hizo nacer.


Equilibrar los dos platos de esta balanza es uno de los retos más inminentes que se plantean a la comunidad internacional.

Ahora bien, parecen ser urgentes dos planes de actuación. En primer lugar, preparar a las poblaciones a través de la instrucción para este nuevo mundo tecnológico. La educación siempre es la mejor defensa ante el cambio en el mercado de trabajo. En segundo lugar, reforzar el derecho a la privacidad de los ciudadanos, de las empresas y de las naciones. No podemos ignorar ese tipo de terrorismo perpetrado detrás del teclado.

Para ello necesitamos de instrumentos multilaterales que maximicen el aprovechamiento tecnológico sin caer en la trampa del proteccionismo ni cerrar los ojos a las perturbaciones que la innovación a veces impone. Llegó, pues, la hora de actuar.


Embajador en Portugal