miércoles, 28 de octubre de 2015

DETIENEN EN BEIRUT A UN PRÍNCIPE SAUDITA CON DOS TONELADAS DE DROGA EN SU JET





Un príncipe de Arabia Saudita ha sido detenido este lunes en el Aeropuerto Internacional Rafik Hariri de Beirut, Líbano, por las fuerzas de seguridad locales. Los agentes del país árabe han hallado en el avión privado del miembro de la familia real saudita al menos 40 paquetes de droga.

El periódico libanes 'Naharet' informa de que el príncipe fue detenido en el aeropuerto cuando intentaba abandonar el país a bordo de su 'jet' privado cargado con dos toneladas de droga. De momento no hay información más precisa sobre la carga ilegal. Según el rotativo libanés, las autoridades no han revelado la identidad del príncipe. Junto al sospechoso, han sido detenidos cuatro presuntos cómplices. La agencia de noticias rusa TASS afirma que se trata del príncipe Abd al Muhsen ben Walid ben Abdelaziz Al Saud.

La droga es Captagón, elaborada en base a anfetaminas, es utilizada en la guerra civil de Siria, y se cree que está generando importantes beneficios económicos al Estado Islámico (ISIS), su principal proveedor en la región.


AFP-EFE, 26-10-15

UN PRESIDENTE CRISTIANO EN GUATEMALA

Jimmy Morales: “Pongo a Dios por encima de todo”

Dios, Familia y Honor, el verdadero credo de Jimmy Morales

JAN MARTÍNEZ AHRENS / JOSÉ ELÍAS 
Ciudad de Guatemala 27 OCT 2015 

Jimmy Morales anda cansado. La noche anterior ganó las elecciones presidenciales de Guatemala, y desde entonces el vértigo del triunfo le acompaña. “La próxima vez intentaré que sea todo más ligero”, bromea. Traje azul, corbata a rayas y camisa blanca, se ha sentado con gusto en un butacón y espera amable las preguntas. En sus respuestas, el líder antisistema, el huracán que desde la nada ha derribado a los partidos tradicionales y sacudido Centroamérica, mantendrá un tono comedido, suave. La campaña ha pasado y ahora le toca gobernar.

Pregunta. ¿Se siente antipolítico?

Respuesta. Antipolítico tal vez no, porque entonces no estaría en la política; pero anticlase-política, sí.


P. ¿Y cómo va a mostrarlo siendo jefe de Estado?

R. Luchando contra la corrupción. Hay demasiados focos contaminados en el sistema, demasiada podredumbre.

R. ¿Dónde se sitúa en el arco político?

P. Soy de centro y nacionalista. Tal vez centro-derecha, porque creo mucho en el desarrollo económico a través de la empresa. Pero también en que todos los impuestos que se recauden deben ser invertidos en educación, salud, seguridad, justicia e infraestructuras.

R. Pero en la lista de sus principios, los tres primeros son: temor a Dios, patria y honor. Eso suena muy conservador.

R. Guatemala es conservadora. El 93% de la población guatemalteca es cristiana fuerte, y casi la mitad de ellos son evangelistas que van tres o cuatro veces a la semana a la iglesia.

P. ¿Pone a Dios por encima de todo?

R. Yo, sí.

P. ¿Por encima de las leyes?

R. Como Jimmy Morales, definitivamente sí. Pero como presidente de la República estoy obligado a respetar la ley sobre todas las cosas.

P. Usted rechaza el matrimonio homosexual. ¿Y la homosexualidad?

R. Tengo cimientos cristianos, pero creo en la libertad de conciencia. Cada quien tiene el derecho de creer y hacer lo que su libertad le permita sin ofender el derecho de otra persona.

P. ¿Y con el aborto?

R. La vida está desde la concepción y hay que respetar el derecho a la vida. Aunque entiendo la discusión sobre casos extremos como la violación de una niña o el riesgo para la madre.

P. ¿Qué problema le parece más grave: violencia, pobreza, narcotráfico o corrupción?

R. Corrupción.

P. ¿Por qué?

R. Porque es la razón por la que estoy en política y su combate es mi ofrecimiento de campaña. Si logramos sanar los problemas de corrupción que hay en Guatemala, tendríamos recursos para combatir el narcotráfico y para dar seguridad.

P. Para mucha gente usted es un enigma. No tiene experiencia en cargos públicos.

R. Es posible y no sería la primera vez en Guatemala. Pero le voy a hablar de mi caso. Yo nunca estudié arte ni actuación ni dirección de cine ni producción. Simplemente la experiencia y la vida me fueron conduciendo. Y realicé proyectos con éxito. He sido una persona con liderazgo. La misma campaña es una prueba. Con poco recursos se logró un liderazgo genuino.

P. ¿Y sin primavera del descontento, cree que habría podido ganar?

R. Estaríamos hablando de algo que no sucedió.

P. ¿Y como hipótesis?

R. Y si Adán no hubiera pecado, ¿estaríamos en el huerto del Edén? No se sabe. Los supuestos no conducen a nada.

P. ¿Es consciente de que ha ganado por el voto de castigo?

P. He ganado por el voto de castigo y por el voto de fe. Hay un porcentaje muy alto de votantes de 18 a 23 años que han ido a las urnas por primera vez y que han confiado en alguien a quien vieron en la televisión. Me han dicho comediante, y es cierto, pero también soy moralista. Hay un voto de esperanza, de gente que me creyó, de personas que me ven cercano a ellas, que saben que, a diferencia de la clase política, no nací en una cuna de oro y que lo poco que tengo lo he sudado.

P. ¿Le han tentado en campaña?

R. Sí.

P. ¿Quién?

R. Muchos.

P. ¿Y qué le han ofrecido?

R. Dinero.

P. Y qué les ha dicho usted?

R. Que no.

P. ¿Y les va a denunciar por haberle ofrecido dinero?

R. No, porque no hicieron nada ilícito. Pero no me creo que ofreciesen el dinero porque yo fuese buena gente.

P. ¿Puede haber otros Jimmy Morales en Centroamérica?

R. No quisiera generar tanta expectativa en Jimmy Morales. Él no es el cambio. Es un elemento más. Darle esa preponderancia es excesivo.

P. ¿Cuál será su primera medida cuando tome el poder el 14 de enero?

R. Luchar por conseguir que los hospitales tengan medicinas.

domingo, 25 de octubre de 2015

¿POR QUIÉN DOBLAN LAS CAMPANAS?


No hay dudas que por el  progresismo.
El domingo gane quien gane  la Argentina será otra.

Claudio Chávez

El kirchnerismo se retira en el marco de un fracaso estrepitoso. Inflación, caída de las exportaciones, descenso de la producción industrial, déficit fiscal, cepo, falta de inversiones, aumento escandaloso del delito y el narcotráfico, magros salarios, industria no competitiva, caída dramática de las reservas monetarias, presión impositiva como jamás tuvimos, declinación educativa, justicia maniatada por la política, garantismo y puede agregarse a esta extensa lista  infinidad de problemas cotidianos que como cortes de luz, rutas intransitables, hospitales sin  provisiones, cortes de calles y autopistas hacen de lo usual  un infierno que los argentinos soportamos vaya a saber porque insondable maleficio.

Se aprecia claramente que el estatismo ideológico del gobierno ha agravado los males heredados sin hallar en su mochila  ideas capaces de darnos una solución realista.  Bajo otras circunstancias y en otras latitudes el estatismo, al igual que en la Argentina, fatigó a su población. Me refiero a la Unión Soviética que implosionó por su cruel ideología y un Estado ineficiente. Chernobyl fue su emblema. Nosotros, en menor medida,  hemos tenido nuestro Chernobyl, esto es, la muerte de argentinos  por ineficacia del Estado.   Caemos como moscas a manos del delito y la droga   como también por la corrupción de funcionarios irresponsables. Cromagnon y la estación de Once son nuestro Chernobyl. Lo que los soviéticos entendieron dándole la espalda a ese régimen  los argentinos aun  ignoran. Llegarán, posiblemente, tiempos mejores.

Lo importante a comprender es que ha sido el progresismo como cuerpo doctrinario el que ha fracasado y no el populismo que es una categoría de otra etapa de la historia universal, por más que cierto periodismo interesado e intelectuales de escasa lectura continúen insistiendo en el asunto.

Los populismos han sido  movimientos de masas que por encima de las instituciones y en contra de ellas arrasaron con la democracia y las libertades. Apoyados en las Fuerzas Armadas hicieron de la violencia, la voluntad y la fuerza  sus principios fundantes, tanto como  la jerarquía y la autoridad. Contaron con líderes mesiánicos no contenidos institucionalmente y fueron portadores de una concepción totalitaria del Estado. La vida vivida a todo o nada era concebida como una épica heroica.  Su sistema puede ser definido como  dictaduras plebeyas donde todos tiranizan a todos. Los derechos humanos jamás fueron su preocupación. El enemigo era el extranjero y no sus connacionales. Exaltaron la naturaleza y desvalorizaron la intelectualidad. 

Los populismos defendieron la familia tradicional, la diferencia de género,  la educación regimentada y la condena al vago y al delincuente. La voluntad general y la comunidad nacional fueron  su objetivo principal. Naturalmente no soy defensor de estos regímenes dictatoriales. 
Ahora… que tiene que ver esto con el progresismo, con lo que ocurre en la Argentina, que defiende a las minorías homosexuales, travestis, delincuentes,  presos,  por encima de las mayorías. Que hacen de la igualdad de género y del matrimonio igualitario la esencia de su revolución.  Para el progresismo el enemigo está adentro: la oligarquía, los poderes concentrados, las corporaciones, alentando la fractura de la comunidad nacional y el conflicto social.   La educación es light y facilista. Denigran a las Fuerzas Armadas y de seguridad.  En fin la lista sería interminable. 

El progresismo que dejará de gobernarnos luego de las elecciones del domingo es un cuerpo doctrinario con componentes liberales, marxistas y anarquistas con ciertos toques nacionalistas  que hacen de esta mezcla, un todo indigerible.
   
                                                   


   

sábado, 24 de octubre de 2015

CAPRICHOSA OBSESIÓN DEL ABOLICIONISMO



Graciela Pera
Clarin.comOpinión24/10/15

Restauración” deriva de “restaurar” en latín restaurato. Según la definición del Diccionario de la RAE, se refiere a la vuelta de una cosa al estado o circunstancia en la que se encontraba antes. La “Justicia restaurativa” viene sonando con fuerza en los últimos tiempos en boca de fervorosos abolicionistas. En nuestro país es una iniciativa que nació hace 12 años en la Unidad de atención de conflictos juveniles de la Facultad de Derecho de la UNLP, junto con la cátedra libre Justicia Restaurativa y Derechos Humanos, en donde trabajan abogados, psicólogos y terapistas ocupacionales. Está dirigido a “los chicos que cometieron un error para que tomen conciencia de lo que hicieron y asuman la responsabilidad de sus actos” y puedan “restaurar” el error cometido; no sólo apunta a los victimarios sino a las víctimas.

Esta iniciativa ¿podría ser aplicable a los homicidios? De ser así, nos encontraríamos con un escollo: ¿cómo restaurar la vida de un muerto? En caso de una violación ¿cómo se restauraría el cuerpo y la psiquis de la mujer violada? Algunos dicen: “seguramente éste programa es para delitos menores” sin embargo según Paz, se aplicó en un homicidio culposo en el cual las víctimas (según los abolicionistas, “ofendidos”), no quisieron llegar a la última instancia: el perdón.

La experiencia nos alerta de la total impunidad con que avanza el abolicionismo. Si la propuesta incluye el perdón contemplado en el marco de la justicia restaurativa originaria ¿en qué términos podrían sentarse a hablar el ofensor y el representante del ofendido en un caso de homicidio partiendo de la premisa del concepto de la palabra restauración? ¿Qué derecho tiene el representante del ofendido de arrogarse la decisión de perdonar en su nombre? Un homicidio es un delito de acción pública y está involucrada, mal que les pese, toda la sociedad: nadie tiene derecho a sentarse a “negociar”, aunque en el perverso diccionario abolicionista digan solapadamente “restaurar”.

Esta justicia restaurativa va de la mano de un abolicionismo a ultranza que quieren imponer algunos operadores judiciales. El concepto “justicia” es abstracto y todo lo que emana del Poder Judicial es una ficción jurídica, entonces se creen con derecho de crear una realidad que no se condice con la del ciudadano de a pie. Las víctimas no somos partidarias de la Ley del Talión. Aspiramos a que se cumpla con el Código Penal, cuyos delitos están tipificados con su escala penal correspondiente. No queremos ser objeto de las vejaciones que nos imponen a diario. El perverso abolicionismo intenta un mero juego de palabras. Pero no se trata de cambiar las palabras, sino de respetar la voluntad de la víctima y en los homicidios dicha voluntad por obvias razones está ausente.

Graciela Pera
Integrante de Usina de Justicia

Mamá de Matías Díaz, Homicidio en Ocasión de Robo 19/3/2004.

viernes, 23 de octubre de 2015

POR SI QUEDABAN DUDAS

Scioli confirmó un Ministerio de Derechos Humanos que conducirá el hijo de Carlotto
Clarin.comPolítica23/10/15

El candidato presidencial por el Frente para la Victoria, Daniel Scioli, confirmó que en caso de llegar a la Casa Rosada, creará un ministerio de Derechos Humanos y nombrará a Guido "Kibo" Carlotto para encabezarlo.
"Sí, va a ser él", expresó el actual gobernador bonaerense al ser consultado sobre si el hijo de Estela de Carlotto, que actualmente es secretario de esa área en la provincia de Buenos Aires, iba a ser uno de sus ministros.
En una entrevista publicada hoy por el diario Página 12, Scioli aclaró que nunca mencionó la cantidad de ministerios que tendrá su eventual gestión, aunque mencionó la posibilidad de "jerarquizar" algunas áreas.

Poco tiempo atrás, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo había dicho que Scioli sería un presidente "de transición" a la espera del regreso de Cristina. Luego, en un encuentro con el propio candidato oficialista, la dirigente de derechos humanos se disculpó.
Sobre la supuesta falta de dirigentes de la agrupación La Cámpora en su futuro Gabinete, el candidato oficialista advirtió que todos forman parte "del mismo proyecto político".
"No hay dirigentes míos o de Cristina: forman parte todos del mismo proyecto político. Lo mismo con los legisladores. Los ministros van a responder todos al Presidente, obviamente con todo el respeto y el reconocimiento que va a tener la actual Presidenta de la Nación cuando deje su despacho, y consulta en caso de ser necesario. Aquí todos están integrados. Que no quieran generar ninguna división ni cizaña, porque de ninguna manera es así", afirmó el candidato presidencial oficialista.

VENDEDOR DE DROGA, NUEVO SUJETO SOCIAL


www.danielarroyo.blogspot.com,  22 de octubre de 2015

El vínculo entre narcotráfico y vida cotidiana se está complicando cada vez más en Argentina y requiere una actuación inmediata para evitar un nuevo modelo de organización social dominado por los que producen y venden droga, aquellos que se convierten en referentes del barrio porque ganan más y les va mejor.

Diversos estudios están de acuerdo en un punto clave: cada vez se vende más droga en los barrios. Frente a cualquier escuela, en el kiosco cerca de la plaza o en las esquinas, hay alguien que vende droga (ya sea “paco” u otra sustancia) y, lo que es peor aún, todos los habitantes de la zona saben cómo acceder a esa droga.

La venta de droga ya no es sólo un problema de adicción, sino que se ha transformado en un modo de vida económico rentable y bastante generalizado.

El chico que consigue una “changuita” cuando vuelve al barrio gana menos que el que vende droga y, en el mismo sentido, una familia que pone una cocina de paco obtiene más ingresos que viviendo de trabajos esporádicos o de un sueldo básico.

Este punto no es menor y está llevando a un desplazamiento de los tradicionales punteros políticos, que hoy tienen menos herramientas e incidencia en su comunidad que el proveedor de droga que ahora empieza, también, a prestar asistencia social.

En lo que respecta al tratamiento y a la prevención de las adicciones, la situación es más complicada aún.

Los centros de atención están desbordados y con mucho retraso en el cobro de los escasos recursos por chico que les envía el Estado. Perciben tarde y, como les cuesta sostenerse, optan muchas veces por dar prioridad a los jóvenes con obra social o medicina prepaga. El problema se centra en la falta de lugares especializados y el escaso presupuesto destinado a los mismos. Iniciativas como la de Sedronar de crear 40 nuevos centros, sin duda, pueden ayudar pero está claro que estamos ante un escenario difícil. En definitiva, en los barrios se vende más, porque la droga se transformó en una unidad económica familiar.

Un ciclo frecuente en los grandes centros urbanos es el de un joven que hacinado en su casa se va a la esquina porque hay más lugar y mejores condiciones; ahí empieza a consumir porque todos lo hacen y es la forma de integrarse; a partir de ahí al problema de salud se le agrega la deuda.

El joven que empezó hacinado ahora debe dinero. Y ese es el momento en que se le acerca alguien para ofrecerle cualquier alternativa para cancelar esa deuda.

Más allá del debate global del narcotráfico, el día a día de los barrios está quebrando las expectativas de los jóvenes y está creando un nuevo sujeto social: el que vende drogas.

Quebrar este sistema no es nada fácil, pero hay que empezar ahora. Crear una Unidad Especial que combata la venta de droga, un nuevo esquema de escuela secundaria más amigable para los jóvenes del siglo XXI, mecanismos para concretar el Derecho al Primer Empleo de forma que se tenga una primera experiencia laboral y el apoyo económico a las iniciativas emprendedoras.


Tenemos que lograr que quien estudia y trabaja vuelva a ser el referente, aquel al que mejor le va en el barrio, para que todos podamos ver que ése es el camino de la movilidad social, y no la venta de droga.

DEUDA PÚBLICA Y ELECCIONES 2015


Por Héctor GIULIANO 

(21.10.2015).

Hay tres candidatos con mayores probabilidades de voto en las próximas elecciones presidenciales del 25.10 pero, desde el punto de vista del endeudamiento público, los tres responden a un mismo partido: el Partido de la Deuda.
Se entiende por Partido de la Deuda el conjunto de personas y/o instituciones – del oficialismo, de la oposición política y de los medios de comunicación del establishment – para quienes la ultima ratio para el sostenimiento de las de Finanzas Públicas es la deuda del Estado.

El Fisco tiene tres fuentes clásicas de financiamiento: 1. La recaudación tributaria, integrada con impuestos y contribuciones a la Seguridad Social, 2. La emisión controlada de dinero, esto es, cuando los medios de pago aumentan en proporción al crecimiento de la Economía, y 3. La Deuda Pública, que es en principio una forma de financiamiento extraordinaria e históricamente ligada a guerras o catástrofes nacionales pero que hoy ha devenido una fuente regular y sistemática de recursos fiscales artificiales.
Con la particularidad que el macro-endeudamiento de los Estados ha llevado – a la Argentina y a gran parte del mundo – a niveles de deuda tan elevados como impagables.

Niall Ferguson, en su libro “El triunfo del dinero”, habla del fenómeno de las “montañas de deuda” para caracterizar el mecanismo de poder del capital financiero que se institucionaliza en Europa después de las guerras napoleónicas y tiene por eje primero la acción de la banca Rothschild como principal prestamista de las monarquías del Viejo Continente y luego la proliferación de las deudas anónimas a través de los mercados de bonos.
Los Estados caen así – y la Argentina es un caso paradigmático al respecto – en una trampa de “deuda perpetua”, desde el punto de vista que las obligaciones se toman por montos y en condiciones impagables, lo que fuerza una refinanciación constante de las mismas a su vencimiento (pago de deuda con nuevas deudas) y la toma, siempre, de deudas adicionales.

Con el agravante que las deudas dejan de tener entonces una genuina capacidad de repago - que se cubre con la citada reestructuración permanente de los vencimientos - que los países pasan a pagar siempre mayores sumas por servicio de intereses y  que con ello se desequilibra cada vez más la estructura o composición del financiamiento del Estado.
Se llega así a la paradoja que para cubrir los costos de la fuente de financiamiento Deuda, deviene necesario aumentar las otras dos fuentes, por medio de la presión tributaria creciente y la mayor emisión de moneda sin respaldo. Y, a la vez, aumentar también los propios niveles de endeudamiento fiscal.

Exactamente al contrario de lo que dice el gobierno, la clase política mayoritaria y los grandes medios, no es cierto que la Argentina se esté des-endeudando:
  1. La Deuda Pública, en valor absoluto, era de 178.000 MD (Millones de Dólares) al momento de la asunción del gobierno Kirchner, en 2003, y ha subido hoy a mas de 260.000 MD (solamente en cabeza del Estado Central y sin contar los intereses a pagar en el futuro). El ritmo de aumento del stock de la deuda del Estado es actualmente superior a los 15.000 MD por año: fue de 19.000 MD en 2014, está previsto por Presupuesto (Ley 27.008) que aumente en unos 18.000 MD durante el corriente año y proyectado en otros 23.400 MD para el 2016.
  2. Esta situación se agrava, a su vez, con el incremento del costo financiero de la Deuda Pública, con la cuestión pendiente de los Holdouts (que no es un problema heredado sino derivado del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010 y de las propias torpezas de la administración K) y con la progresiva estrechez del perfil de vencimientos que viene acentuada con el nuevo “festival de bonos” a corto y mediano plazo que está en curso en las postrimerías de la gestión CFK.
  3. El cuadro se acentúa más aún con el extraordinario aumento paralelo de la Deuda Pública Nacional, constituida no sólo por el Estado Central sino además por la deuda de Provincias/Municipios, Banco Central (BCRA), Empresas Públicas, Organismos Nacionales, Fondos Fiduciarios y juicios contra el Estado con sentencia en firme; deudas que el gobierno oculta a la opinión pública.
El índice Deuda/PIB no es un indicador financiero que refleje la verdadera gravedad de esta situación en que se encuentra hoy nuestro país y además no se lo puede calcular en forma fehaciente por falta de datos completos.
La única realidad es que nuestro país no tiene solvencia ni liquidez para afrontar los vencimientos de la deuda pública, como no sea tomando más deuda.
Sintomáticamente, las crisis de Deuda – que son justamente crisis por iliquidez e insolvencia del Estado – se manifiestan con mayor crudeza en los momentos de transición o cambios de gobierno, en que las administraciones son más vulnerables a las presiones del Capital Financiero.
La nueva crisis de Deuda que la Argentina vive actualmente no es una excepción a esta regla sino una confirmación de la misma, en cuanto existe correspondencia entre mandatos o ciclos políticos de gobierno y ciclos de endeudamiento público.

Hoy la administración K compra su tiempo de supervivencia financiera y política hasta el 10/12 colocando deuda: más deuda en letras y bonos, más deuda de organismos financieros internacionales, más deuda con el Club de París, más deuda cuasi-fiscal del BCRA por Lebac/Nobac y préstamos de otros bancos centrales (con el swap de China a la cabeza), re-endeudamiento de provincias y municipios, etc.
El gobierno Kirchner se jacta de haber pagado casi 200.000 MD durante sus 12 años de gestión pero deja al país más endeudado de lo que lo recibió y con un nivel de reservas internacionales propias igual o menor que las que tenía el BCRA al momento del default de Diciembre de 2001.
Esto es así porque lo que el gobierno Kirchner pagó sistemáticamente – en calidad de “pagador serial”, según lo definió la propia presidenta – fue deuda con terceros (acreedores privados y organismos financieros internacionales, con el FMI a la cabeza); pero esos pagos se hicieron a costa de aumentar la deuda intra-Estado, lo que implica la descapitalización del BCRA, el desfinanciamiento de la ANSES, el usufructo indebido de la cartera de créditos del Banco Nación (BNA) y el desvío de fondos de toda una serie de organismos del Estado de sus destinos específicos para aplicarlos al pago de la deuda.

El gran argumento oculto del mito del des-endeudamiento – un engaño abierto al pueblo argentino por parte del gobierno, de la clase política y de los medios – es que como ahora más del 60 % de la deuda pública es deuda intra-Estado, esa deuda no se va a pagar nunca, va a ser licuada con el tiempo y terminará pasándose a pérdida a medida que su costo se transfiera paulatinamente al pueblo argentino.
Se cumple así con las exigencias de pago de los acreedores del Estado según el objetivo buscado con el Megacanje Kirchner-Lavagna primero y con la Hoja de Ruta Boudou después: desagotar gran parte de la deuda impagable transfiriéndosela al propio Estado para poder volver al Mercado Internacional de Capitales, precisamente para tomar nueva Deuda Externa.

Se trata de uno de los más grandes servicios funcionales al sistema de endeudamiento perpetuo que haya realizado una administración argentina de gobierno.
Y en esto están de acuerdo gobierno, oposición mayoritaria y medios, con el apoyo “académico” de los principales economistas del establishment, que son a la vez quienes forman los equipos técnicos de los tres principales candidatos.
Pero el cerco de la Deuda se cierra cada vez más sobre la Argentina: la exigencia – generalizada y aceptada – de un pronto arreglo con los fondos buitre por la cuestión de los Holdouts se perfila como el disparador de una nueva etapa de re-endeudamiento que ya ha comenzado bajo la administración Kirchner y que se espera potenciar con la asunción del nuevo gobierno, sea la continuidad oficialista o un reemplazo administrativo.
Sin embargo, la situación que deja este gobierno en materia económico-financiera no augura una sencilla estabilidad política.
A pocos días de las elecciones presidenciales no tiene sentido hacer especulaciones sobre resultados o comportamientos futuros pero está dentro de lo muy probable que – quienquiera sea el candidato electo (en primera o segunda vuelta) – tendrá que enfrentar un serio problema para la toma de decisiones:

a)    Si asume Macri – un oponente dialéctico ideal para un kirchnerismo opositor fuerte – porque dejará abierta la puerta para un realineamiento post K tomando las banderas de una supuesta lucha contra “el retorno del  Neoliberalismo”, las concesiones frente a los holdouts, el ajuste fiscal y hasta la asunción de nueva deuda externa.
b)    Si sube Scioli – dada la dicotomía o ambivalencia de arrastre con el kirchnerismo tradicional – porque arriesga chocar con sectores internos propios que pueden dificultar sus medidas de cambio o “profundización” del mito del Modelo; incluso con la posibilidad de una desestabilización provocada desde el propio seno del poder político y teniendo como referente la figura del vicepresidente Zanini.
c)    La alternativa de Massa - aparentemente menos probable - ofrecería, paradójicamente, una mayor imagen de transición equilibrada debido a la presencia de algunas figuras que lucen presentables ante la opinión pública pero que fueron artífices, colaboradores y/o cómplices como altos funcionarios de la política de endeudamiento seguida durante el proceso Duhalde-Kirchner.
Esta última variante, sin embargo, parece opacada frente a la movida funcional del candidato Massa como opositor ya que, en este sentido, Massa pudiera cumplir el rol de ser “el Bordón de Scioli”, como Lavagna fuera el “Bordón de Kirchner” – por asociación con el rol cumplido por el candidato Bordón frente a la re-elección de Menem en 1995 – cuya acción práctica básica era la misma: dividir el voto de la oposición política para favorecer una continuidad del sistema, aunque – en este caso - bajo otro ropaje puesto que, en principio, Scioli es Kirchner (por lo menos, hasta que no se demuestre lo contrario).
Empero, lo político pasa a ser cosa formal o anecdótica frente a las realidades de la herencia K en materia de endeudamiento público – que es, como siempre, la clave de la forma de financiamiento del Estado – y que será esencialmente la misma cualquiera sea el candidato electo: más Deuda.
Porque el libreto de la deuda ya está escrito y los candidatos pugnan no por cambiarlo sino por ser los protagonistas de este libreto.
Se trata de un epifenómeno o fenómeno derivado de algo mucho más amplio y profundo dentro de la realidad nacional porque la Deuda, en manos de la actual clase dirigente, constituye uno de los componentes centrales  de la crisis político-institucional del Estado Argentino.
Una clase política que ratifica así su dependencia y su decadencia en el marco del Sistema de la Deuda, que es la más grande forma de corrupción que rige hoy la Argentina:

a)    Los partidos – que según la Constitución Nacional tienen el monopolio de la actuación política - han perdido su representatividad y su legitimidad frente a la defensa de los intereses del Estado.
b)    La Partidocracia se ha transformado en Oligarquía, que como tal no representa los Intereses Nacionales sino sus propios intereses de grupo o facción, siendo así que las decisiones ejecutivas y parlamentarias no se toman en función del Estado sino por “disciplina de partido”.
c)    La clase política deviene, por esta vía,  subordinada a la plutocracia: los grandes grupos económico-financieros  que deciden las reales Políticas de Estado que cumplen las administraciones de turno, cualquiera sea la fraseología con que enmascaren  sus acciones de gobierno.
Tal el esquema de fondo dentro del que se mueve la cruda realidad de las relaciones entre Finanzas y Política, entre Deuda y Democracia: es la muerte de las utopías democráticas a manos de un electoralismo vacío de contenido.-