jueves, 26 de agosto de 2021

ADVIERTEN

 


que la Argentina no tiene un sistema eficaz para prevenir el terrorismo

Fabio Ferrer

Infobae, 26 de Agosto de 2021

 

Organizado por el Centro de Estudios sobre Seguridad Hemisférica, Terrorismo y Criminalidad Financiera (CESH) de la Universidad de Buenos Aires junto con la Fundación de Investigaciones en Inteligencia Financiera (FININT) y con el auspicio de Infobae, se realizará a partir de este jueves 26 de agosto, el ciclo de conferencias denominado “Las Políticas de Combate de la Financiación del Terrorismo en el Cono Sur”. Durante esas jornadas se abordará un análisis realista de los dispositivos institucionales, la identificación de los riesgos y el grado de efectividad del sistema nacional de combate a la financiación del terrorismo frente a las evaluaciones mutuas. Esta es una actividad complementaria al posgrado de Combate Global de Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo que se dicta en la UBA.

 

Es una serie de 10 conferencias en las que expertos de reconocida trayectoria disertarán sobre la imposibilidad de la Argentina de contar con un sistema de combate de la financiación del terrorismo en un orden institucional fragmentado.

 

Infobae dialogó con el Dr. Juan Félix Marteau, profesor titular de Criminología de la UBA y director del Centro de Estudios sobre Seguridad Hemisférica, Terrorismo y Criminalidad Financiera (CESH).

 

- ¿Qué importancia tiene que el CESH haya sido incorporado a las Naciones Unidas?

 

- Lo primero que hay que destacar en relación a la incorporación del Centro de Estudios sobre Seguridad Hemisférica al Global Research Network de la ONU, particularmente a la dirección ejecutiva del Comité contra el Terrorismo es que, por un lado es una distinción porque es el único centro de América Latina que está dentro de esta red global; en segundo lugar es importante porque el centro va a poder participar de una multiplicidad de actividades que se llevan a cabo todos los años en las que el Comité contra el Terrorismo cada vez que tiene un tema que es motivo de una resolución hace consulta a los expertos, recoge las investigaciones y las opiniones de los expertos a nivel global y eso le permite sacar conclusiones fundadas para las resoluciones que dicta. Entonces es muy importante esa conexión del centro de estudios porque de alguna manera lo que nosotros podamos decir siempre orientados a la región va a tener un impacto, algún grado de influencia en el Comité contra el Terrorismo que es el máximo organismo en la materia de las Naciones Unidas.

 

- Ud. abre el ciclo de conferencias con el tema “La imposibilidad de un sistema nacional de combate de la financiación del terrorismo en un orden institucional fragmentado” ¿cuál es la situación de la Argentina?

 

- Como verás el título ya es mi hipótesis y mi conclusión, ya tomo posición desde el minuto cero respecto a lo que voy a decir en mi conferencia. Hay que señalar que la Argentina se ha sumado, por diferentes razones, a los programas de estandarización especializada que ha generado la globalización en estos últimos 20 años y esa inserción del país, a mi modo de ver, se ha hecho sin un lineamiento estratégico estratégico estatal que es fundamental para darle continuidad, coherencia y sobre todo eficacia a la posición de nuestro país en este mundo tan complejo, técnico y altamente especializado. Esto tiene que ver con las oscilaciones, con las vacilaciones de los gobiernos, con la ignorancia de la importancia significativa que tiene la lucha contra este tipo de criminalidad como es el lavado de activos y más específicamente la financiación del terrorismo. Ya ahí tenemos un problema de base, la Argentina está sumada a un programa de estandarización global pero no hay una continuidad, cada gobierno le da alguna pequeña importancia, después decae y después vienen las evaluaciones internacionales que es cuando a la Argentina la sacuden para que genere nuevos procesos de reacomodamiento que, en general, son reacciones poco inteligentes, porque al ser reactivo, bueno eso no es bueno. Ahora bien, esto en relación al subtítulo, una Argentina que se ha sumado a una globalización sin un marco estratégico adecuado desde mi punto de vista.

 

En segundo lugar lo que tengo para decirte es que el punto de partida de un tema tan extremadamente especializado, técnico como es el combate a la financiación del terrorismo requiere esencialmente por una cuestión propia de la obligación internacional a la cual la Argentina está obligada por las normas de las Naciones Unidas es que la respuesta tiene que ser sistémica, el país tiene que participar del combate global al terrorismo y a la financiación del terrorismo a través de un sistema nacional. Entonces destaco particularmente la importancia de este concepto, la importancia técnico-política de este concepto. Y además, por último, para terminar de responder a tu pregunta, digo que tenemos un orden institucional fragmentado, que es la base por la cual es muy difícil en un sistema nacional eficaz porque, en primer lugar la Argentina es un país en un programa de democratización ad infinitum, desde el año 1983 que nos estamos democratizando pero claro nuestra democracia es una democracia inmadura, en muchos casos formal, que no permite un debate de fondo sobre los temas estratégicos de la Argentina. Este es un primer signo de que tenemos un sistema institucional fragmentado.

En segundo lugar, desde el puro plano estrictamente estatal, tenemos un Estado desguazado por la deuda externa y por los déficits internos que tenemos. Y en tercer lugar, en la otra punta de esta conexidad que requiere este aspecto del orden, es que tenemos un problema trágico que es que tenemos más de 50 por ciento de gente en la pobreza que requiere que el Estado esté ocupado en ser un asistencialista social y tenga muy pocas chances de ocuparse de temas de altísima sofisticación técnico-política. Por último, para darte otro elemento más, tenemos un pasado que nos acicatea de modo directo en esta problemática que es que después de los atentados a la embajada y a la AMIA nosotros no hemos sabido reconstruir un sistema consistente de prevención y respuesta represiva al terrorismo. Esto me hace decir a mí que, como punto de partida, tenemos un orden institucional fragmentado.

 

- Frente a este tema tan complejo ¿Hay en el país recursos humanos técnicos capacitados para responder a esta problemática?

 

- Esto es muy importante y genera mayor zozobra porque en mi experiencia, desde el año 2005 a la fecha, como ex coordinador nacional, como representante argentino ante GAFI es que el Estado argentino tiene en muchas de sus organizaciones un personal apto, capacitado y comprometido con esta problemática. Lo que pasa es que está a la deriva de la política en el peor sentido de la palabra porque los dispositivos antilavado de activos, diría en todos los gobiernos sin excepción, están atravesados por intereses de orden faccioso partidario, y eso no es política eso es la antipolítica.

 

- ¿Hay un problema también de inteligencia estratégica?

 

- Ahí ya entramos en una cuestión que tiene que ver con el sistema. El sistema es una obligación internacional y la Argentina tiene mucha dificultad de tener un sistema nacional. El primer punto de partida que yo quisiera destacar en la conferencia es que por obligación internacional no existe un sistema si vos no tenés una evaluación de riesgos muy bien hecha, o sea, no sabés de qué riesgos de financiación del terrorismo y del terrorismo te tenés que defender. No sabemos, en definitiva la profundidad y la dificultad que tiene la triple frontera, no tenemos una toma de posición respecto de lo que está pasando en el conglomerado mundial, seguimos viendo que no hay una repercusión directa en la Argentina. Es loco porque ya nos atacaron. Primer punto de partida conceptual: no tenemos una evaluación de riesgos, no hay un debate entre los técnicos de la Argentina a nivel serio como se hace en los grandes países donde podamos tener claridad de cuál es la incidencia de Hezbollah y cuáles son las amenazas que tenemos. Punto de partida, ya arrancamos mal, no tenemos un mapa. Los esfuerzos que yo hice como coordinador nacional cuando estuve en la última administración, bueno, parece que se quedaron disueltos de nuevo en el corredor de la política facciosa.

 

No tenés mapa, no tenés diagnóstico, no tenés evaluación, y el segundo problema que tenés es que no tenés un sistema de coordinación nacional, interno como es lo que requiere cualquier sistema. Vos tenés que tener alguien que tenga el volante digamos, un sistema de coordinación interinstitucional. Tenés una oficina en cual he trabajado para crearla en dos oportunidades que yo veo que los gobiernos nunca entienden la importancia que tiene eso. O sea, que la tirán dentro de un organigrama y queda ahí dando vueltas. Después, en relación a tu pregunta clave, es que la inteligencia financiera, en este caso, que es otra obligación del sistema está completamente compartimentada. No tenemos ni un sistema legal ni un sistema interinstitucional operativo que permita un intercambio adecuado dentro de las agencias del Estado y después para ponerla a disposición de la Justicia. Acá tenemos un problema serio porque la UIF, tanto en la administración anterior como en la anterior fue utilizada para hacer política facciosa por igual. Entonces cuando vos querés pensar temas serios de compartimentación y diseminación de inteligencia financiera tenés al equipo ocupado de ver cómo vos vas a atacar judicialmente a un enemigo sea este una empresa o sea el otro partido político, o sea la oposición.

 

- En este reacomodamiento mundial que necesariamente va a ocurrir tras el retiro de Estados Unidos de Afganistán donde ese lugar ha sido ocupado por un grupo al que le sobra dinero ¿qué se puede esperar que ocurra en la Argentina?

 

- Vivimos en una aldea global cada vez más chica, esto es lo que es interesante. Vivimos en una aldea global cada vez más chica por lo tanto es difícil pensar, por la interconexión que existe de el orden internacional, que países que están integrados a la comunidad internacional no sufran un coletazo. Entonces es interesante, corriéndonos de la problemática de la financiación del terrorismo pero que está al lado, que nunca se produjo tanta cocaína de máxima pureza en los países andinos, nunca en la historia, como hace dos años que es el último registro medible. Y nunca se produjo tanta amapola que generara tanto opio, unas 10.000 toneladas por año. Así como Colombia tiene preeminencia acá Afganistán tiene la preeminencia en materia de opio. Ya en los flujos muestran que hay una interconexión porque esos consumidores están en todos lados del mundo. Lo mismo sucede en materia de radicalización de la violencia, los centros de radicalización de la violencia están descentralizados, están difuminados, y la comunicación permite que vos generes caos y sobre todo radicalices a los jóvenes desclasados, desprotegidos, pisoteados por los gobiernos corruptos como he visto que sucede en Burkina Faso con Al Qaeda, en el Africa occidental donde Al Qaeda está vivita y coleando.

Por eso es muy importante que la Argentina tenga un norte en este tema porque la Argentina, por eso hablamos siempre del orden institucional, es nuestro punto de partida siempre, si desconoce que 7 de cada 10 es pobre cualquier experto internacional sabe que la violencia está a la vuelta de la esquina. Y no es la violencia islamista que puede proponer cualquier grupo de los que están de la mano hoy del talibán o de Al Qaeda. Después generás los discursos ideológicos que acompañan la violencia pero para la radicalización de la violencia el escenario es el mismo: comunidad de pobres, desclasadas, sin motivaciones éticas. Imaginate la motivación ética que le brinda Al Qaeda. Si vos sos un joven pobre de la periferia de las grandes ciudades africanas, tus gobiernos son corruptos y vos escuchás el canto de la ética de Al Qaeda ¿vos pensás que no vas a ir? Encima te pagan. Acá estamos viviendo una situación crítica, trágica en la Argentina, que hay que señalarla con todas las luces. Me preocupa mucho porque vos podés encender esas conciencias a través de la violencia, ya pasó en la Argentina. Entonces tenemos que tener instituciones que den respuestas a estos temas. Vos tenés dos problemas claves: hoy el movimiento del dinero es muy fácil a través de las nuevas tecnologías. Los controles tradicionales de la debida diligencia están a punto de colapsar porque vos abrís a través de las nuevas aplicaciones, los nuevos sistemas de pago la posibilidad de una transferencia de dinero interna y transfronteriza. Esto desde el punto de vista financiero, y por otro lado, otro segmento del sistema es que la Justicia no ha conseguido desarrollar una verdadera “task force” a nivel de la investigación como sucede en países que han aprendido. Ahí tenés toda una cadena de cosas que te dicen y te llevan al punto de partida. Por último el deber de los expertos que trabajamos en este tema es tratar de consolidar estas agendas, y este es un poco el motivo de nuestras intervenciones.

 

- ¿En esa materia cómo está la región?

 

- Todos los países de la región tienen la misma obligación internacional de construir un sistema nacional y las evaluaciones internacionales que se han demorado por el tema del COVID van a ocurrir a la brevedad. Eso va a dar una pauta clara de cómo estamos en materia, sobre todo, de financiación de terrrorismo que es el tema que nos ocupa. Yo me atrevo, por lo que conozco, a señalar que la Argentina va a tener inconvenientes, va a tener inconvenientes Paraguay, va a tener inconvenientes Bolivia, posiblemente en un menor nivel de problemática esté Chile y Brasil va a tener también que dar respuestas a los requerimientos internacionales porque para mí tiene un sistema también con muchos déficits. Entonces vos tenés una región que tiene problemas en materia de la constitución de un sistema nacional eficaz. Es posible que alguno de estos países esté al borde entrar de nuevo, como ya entró la Argentina, en una lista gris del GAFI. Los países de la triple frontera deberíamos tener un sistema muy consistente y muy interconectado entonces ahí ya generaste una cadena mala porque si internamente los sistemas no funcionan bien un último eslabón es que la cooperación internacional -que es una obligación del sistema nacional- difícilmente funcione bien.

 

- Por último cuéntenos algo sobre el ciclo de conferencias que va a abrir ud. y que organiza el CESH, FININT y la UBA

 

- Estas conferencias están dirigidas a un público experto hiper interesado en estos temas tan técnicos y tienen por objetivo llamar la atención sobre la importancia de que esto esté en la agenda pública de nuestros países, este es el objetivo que se propone el centro. La UBA ha creado estos centros de estudio para generar investigaciones y debates que permitan escuchar las distintas opiniones en estas materias. Vamos a tener cuatro expertos que han trabajado en sus sistemas nacionales que es el caso de Brasil, el caso de Paraguay, el caso de Uruaguay y el caso mío. Somos todos expertos que hemos trabajado desde hace muchos años en los sistemas. Tenemos opiniones que vienen de afuera, tenemos un colega tuyo que va a hablar sobre la problemática de la influencia del Hezbollah y el shiismo en la región, tenemos la Fundación para la Defensa de la Democracia que va a hablar sobre la perspectiva americana sobre qué está pasando en la región y como contrapunto interesante va a participar un colega francés con el cual trabajamos en Africa sobre los temas de la financiación de Al Qaeda.

 

Lo último que quiero decirte es que no tenemos un espíritu crítico, nuestro interés no es la crítica académica, nuestro interés es el señalamiento de la importancia de la agenda, tratar de llamar la atención, concientizar sobre la importancia que tienen estos temas porque queremos que nuestro país salga de esa globalización, estandarización irracional y tome las riendas para estandarizarse con un lineamiento estratégico y con una toma de decisiones estratégica. Y eso es lo que queremos hacer con la región, poder brindarle a nuestras sociedades mejores niveles de protección en un mundo cada vez más convulsionado y en una región cada vez más convulsionada.

 

Nuestra educación, sobre todo para los hemos sido formados en el mundo del Derecho, es una formación que ha partido de presupuestos muy idealistas. El Derecho es pensado siempre como un conjunto de normas, y tenemos derecho cada vez que el legislador produce una ley, y que una ley es la que soluciona los problemas. Yo abogo, no por la tradición Kantiana que va por ese lago del idealismo, sino por la tradición de Hegel que es el filósofo político que nos ha dado la visión realista, la idea es la idea realizada en la vida concreta y el derecho no es un conjunto de normas, el derecho es un orden institucional, hay derecho cada vez que hay un orden institucional que te permite realizar la libertad de modo efectivo si no no hay derecho. Por eso nuestro contrapunto con todos los teóricos del normativismo que dicen “acá tenemos el derecho y la ley y la ley y la ley”, no generemos más leyes que no se aplican. Hay que romper ese paradigma que además es engañoso porque une a “progres” con liberales, en ese paradigma del normativismo los “progres” y los liberales se entienden. Acá tenemos que fijar una toma de posición más clara del Estado, el Estado tiene que tomar posición efectiva en la vida ética de las personas tiene que nutrirse de esa vida ética.