jueves, 26 de agosto de 2021

PESCE, PRESIDENTE DEL BANCO CENTRAL

 


 “Los argentinos tienen más de USD 100.000 millones en billetes en nuestro territorio”

Infobae, 26 de Agosto de 2021

 

El presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce anticipó que las restricciones cambiarias se irán levantando en la medida que el país logre sostener el crecimiento de sus exportaciones. También consideró que la estrategia de la entidad de “ralentizar” el dólar durante 2021 sirvió para lograr una desaceleración de la inflación sin afectar la competitividad del tipo de cambio.

 

Pesce fue uno de los oradores de la 18º edición del Latin American Cities Conference, el encuentro organizado por Americas Society Council of the Americas (AS/COA), una entidad norteamericana con sede en Nueva York, en asociación con la Cámara Argentina de Comercio (CAC). Por segundo año consecutivo, el evento —que tenía como principal atractivo el contacto cara a cara entre empresarios y referentes políticos— se realizó en forma virtual y contó con la participación de más de 600 personas que lo siguieron vía streaming.

 

Para Pesce, la fragilidad actual del tejido social se resuelve con desarrollo con equidad. Pero remarcó que el país cuenta con dos limitaciones para lograrlo: el sector externo y el desarrollo del mercado de capitales

 

En su charla, el presidente del Banco Central repasó los números de la pobreza en la Argentina, con un 40% de personas que presentan “insuficiencia grave en sus ingresos”, porcentaje que se incrementa a 50% para las familias con hijos. Y remarcó que la fragilidad actual del tejido social se resuelve con desarrollo con equidad. Pero remarcó que el país cuenta con dos limitaciones para lograrlo: el sector externo y el desarrollo del mercado de capitales.

 

Con respecto al sector externo, puntualizó que la Argentina necesita exportar más. “Es una invocación permanente que hacemos cuando nos reunimos con empresarios, para que asuman el compromiso de exportar más”, dijo. Pesce detalló que las exportaciones pasaron de USD 83.000 millones en 2011 a USD 60.000 millones y que en 2020 alcanzarán los USD 70.000 millones. También proyectó un incremento de entre 5% y 7% para 2022 y 2023.

 

Con todo, destacó las posibilidades de incrementar exportaciones de alimentos, oleaginosas, minería e hidrocarburos. Y también de los sectores de la economía del conocimiento. Incluso habló de un potencial exportador para el sector industrial argentino, donde destacó el caso de la automotriz Toyota.

 

“Si exportamos alrededor de USD 60.000 millones en un país que en un año normal de crecimiento necesita más de USD 60.000 millones solo de importación de bienes, necesitaba tener algún mecanismo regulatorio del mercado cambiario. A medida que vemos que las exportaciones empiezan a crecer hemos mejorado nuestra regulación cambiaria, especialmente para aquellas empresas que incrementan sus exportaciones”, argumentó Pesce.

 

“Estamos estudiando nuevos financiamientos a conceptos que hoy están restringidos en nuestra regulación cambiaria. En la medida que nuestras exportaciones crezcan y nuestro saldo comercial crezca y podamos acumular reservas, las restricciones cambiarias continuaran achicándose hasta no tener que llegar a necesitar este tipo de control”, agregó.

 

Con respecto al mercado de capitales, Pesce detalló que la Argentina tiene una fuerte capacidad de ahorro: el BCRA tiene esterilizados $4 billones, lo que equivale a USD 30.000 millones, que “el sistema financiero y el mercado de capitales deberían orientar a la inversión”. Mientras que los argentinos cuentan con más de USD 400.000 millones en activos en el exterior y más de USD 100.000 millones en dólares billete en nuestro territorio, una liquidez mayor que algunas regionales de la Reserva Federal de los Estados Unidos, comparó. “Necesitamos que nuestro mercado de capitales tenga la capacidad de convertir el ahorro interno en inversión y financiamiento”, dijo.

 

Sobre el final, Pesce habló de la inflación. Y también lo relacionó con el mercado de capitales. “Si el mercado no se desarrolla, en una economía dolarizada cada vez que se incrementen los ahorros va a haber presiones sobre el mercado cambiario que se traducen en presiones inflacionarias”, dijo.

 

El presidente del Banco Central consideró que la inflación tiene una causalidad múltiple: una oferta que no responde a la demanda, una recomposición de los márgenes de las empresas industriales que aumentaron precios entre 80% y 90% en los últimos tiempos, la pospandemia y el aumento de los precios globales de los alimentos y del petróleo.

 

“Esperamos que la inflación se modere en los próximos meses. El aporte que ha hecho el Banco Central fue ralentizar el tipo de cambio para evitar expectativas inflacionarias. Creemos que puede ser sostenido sin afectar la competitividad del tipo de cambio, más allá de las coyunturas políticas o económica”, señaló. Pesce también destacó el trabajo conjunto con los funcionario del FMI para alcanzar un acuerdo lo antes posible. Aunque señaló que hay limitaciones institucionales por la carta orgánica del propio FMI.

 

En la apertura del evento, el presidente de la CAC, Mario Grinman se refirió al impacto de la pandemia en la economía pero intentó dar una mirada optimista hacia el futuro. “La campaña de vacunación, con sus problemitas, pareciera haberse encauzado a buen ritmo y si bien no podemos cantar victoria, tenemos la sensación de que lo peor de la pandemia parece estar quedando atrás”, dijo.

 

“Tras la dura caída del año pasado, el nivel de actividad económica de la Argentina registra una recuperación, en tanto que las exportaciones muestran un buen desempeño. El mercado de trabajo, en tanto, también comienza a evidenciar algunos signos de mejora. Sabemos que hay mucho aún por hacer, que en algunas actividades todavía no se recuperó el nivel de actividad prepandemia, que numerosas empresas desafortunadamente no soportaron las dificultades y cerraron sus puertas, y que se perdieron cuantiosos puestos de trabajo”, señaló el presidente de la cámara.

 

Pero también destacó la “enorme resiliencia” que caracteriza a los argentinos. Y destacó la necesidad de que el avance no se agote en una recuperación coyuntural, sino que sea el inicio de un camino de progreso integral y sostenido. “Continuaremos con nuestra predica de la necesidad de un sector privado pujante, que amplíe sus inversiones, generando así valor agregado y puestos de trabajo de calidad, única herramienta eficaz para bajar los niveles de pobreza”, dijo.

 

Para lograrlo, pidió atender cuestiones como la consolidación macroeconómica —con una baja paulatina y sostenida del déficit fiscal— y la reducción del “costo argentino”. Y remarcó que para que la actual recuperación se sostenga es necesaria la concurrencia de los capitales locales y del mundo.

 

“Nuestros recursos naturales y humanos requieren de inversiones para ser aprovechados. Inversiones que extraigan los minerales del subsuelo, que pongan en marcha nuestro entramado productivo, que den uso y enriquezcan al capital humano de nuestra nación. En simultáneo, los hombres y mujeres de empresa de Argentina y del mundo requieren de oportunidades de negocios. Clima de negocios para hacer lo que saben hacer: crear valor”, agregó.

 

A su turno, Susan Segal, presidenta y CEO de Americas Society Council of the Americas, destacó que los argentinos siempre se destacan por su capacidad de generar innovación por sus emprendedores y su capital humano. “La Argentina es una cuna de unicornios en América Latina. Soy optimista y quiero pensar que estamos muy cerca del final de la pandemia. A medida que los países vayan vacunando a su población estaremos cada vez más cerca de volver a la normalidad”, aseguró.

 

“Tendremos una normalidad diferente, pero creo que puede ser incluso mejor. Hemos aprendido el potencial que tiene el mundo virtual. El futuro será híbrido, donde se combinan el encuentro en persona y los encuentros virtuales”, señaló Segal. Además, puntualizó la importancia de reforzar los sistemas de salud, educación y de inclusión digital. “Es fundamental la colaboración entre el sector publico y privado trabajando juntos con el mismo objetivo de reactivar la economía”, concluyó.