jueves, 28 de mayo de 2020

CENTRALIDAD, ESTRATEGIA Y TÁCTICA DEL ABORTO




POR QUÉ SE GANÓ

Por Héctor H. Hernández

Texto de una teleconferencia del autor, que puede servir de guía para la acción de los laicos en los tiempos por venir. Extensión: 23 páginas.

1. Centralidad del Genocidio
Aunque el tema es central, estamos tan convencidos en la respuesta que a veces no nos damos cuenta de su importancia y lo banalizamos. A veces quizá queramos dar la imagen de políticos equilibrados que no somos monotemáticos (“los locos del Aborto”). Pero no es uno más y el problema nos facilita desarrollar el argentinismo integral y la evangelización total, doctrinal y ejecutivamente.
Se me ocurrió abordarlo cuando hacía preguntas a gente amiga y los veía como esperando que el enemigo marcara la agenda, y debo decirlo, ya marcada la misma por el propio Presidente Genocida Alberto Fernández, estamos en deuda. Me respondían con que otros se encargaban. O criticando a los abogados que no se ocupaban. Uno me dijo, ¡y esto antes de la Sorosdemia eeh!, “vamos a hacer una reunión en octubre”…

2. Agradecimiento
No soy político, ni menos estratega ni táctico, ni menos para hablar ante quien me ha presentado. Juan José Gómez Centurión dio pruebas de su patriotismo en al campo del honor, en el cuidado de su gente, y hasta en ese hecho desgraciado de la guerra que tuvo el significado simbólico de  reafirmar con hechos el Himno Nacional: “aquí el brazo argentino triunfó”. Agradezco la invitación  a Sebastián Sánchez Di Gennaro, extensivo a toda su familia, Luisina, Luján, Tomás Agustín, María del Pilar… y viene otro… y mi saludo a todos los amigos puntanos, principalmente al Chesterton puntano, Tomás González Pondal, que tanto está trabajando con la pluma contra el Genocidio.

3. Distintos estilos para abordar el tema
En el asunto, tenemos el estilo y la lógica universitaria, que tantas veces hemos ensayado con Uds. En esa línea yo escribí un libro, Salvar vidas con el derecho penal – Testimonio de un defensor, y el 1 de junio, día de San Justino, laico, filósofo y mártir, o cuando se pueda…, saldrán otros dos: No matarás. El fallo FAL y el Exterminio, y Gesta de Dios por los argentinos – Preguntas y respuestas sobre el Genocidio prenatal desatado.
Pero ya con la elaboración del primero fui evolucionando. Por de pronto, el libro tiene dos partes, la primera un análisis bastante extenso del fallo FAL, en que la Corte Suprema propicia la impunidad del aborto y la extensión del Genocidio. Y la segunda contiene cómo, tomando como santo y seña dicho fallo, se desató la matanza de argentinitos (en realidad se continuó e intensificó). Pero, para evitar caer en cierto normativismo juridicista que cree que todo es cuestión de ley, armé una segunda trama bajo el título “¿Quién manda?”, donde cuento la acción de los poderes económicos, culturales, políticos y antirreligiosos mundiales que nos instalan el Exterminio.
En esa evolución realista fui influenciado por Roberto Castellano, que me llevó a cambiar el nombre: yo estaba chocho con el título Un clásico de la in-Justicia.  Pero, hay tantas injusticias que cometen los jueces… no… pongámosle No matarás… Pidamos una CONADEP, comisión Nacional de Desaparición de Personas por el aborto…

4. El genocidio está desatado
Una primera conclusión que quiero señalar es que hay que “desjuridizar” relativamente el tema, en el sentido vulgar de lo “jurídico” ceñido a la ley y a consideraciones abstractas. Es importante la constitución nacional escrita, ¡vaya si lo es!  Pero en la Argentina nadie le lleva el apunte, y en especial la desprecian aquéllos que en teoría habían hecho de ella una especie de deidad, los liberalconstitucionalistas.
No hay que rezar abstractamente “por la vida”, o porque “no se apruebe la ley del aborto”, como hacen los LOSI, y la gente que oye los sermones a lo mejor sale a adoptar una mascota perruna para salvarla, o a creer que “el aborto se viene”. No. El aborto ya está. La lucha no es para evitar que venga el fuego, (aunque siempre habrá un fuego por venir), sino para parar un incendio atroz que nos quema por todos lados.

5. Algunos números
Según datos oficiales, en 2014 se mataron 91 pibitos no nacidos en la Ciudad de Buenos Aires. Como siempre sucede, la (falsa) “legalización” produjo el aumento: 4.800 cadavercitos en 2018. Bueno, si en toda la Argentina se asesina parejo y ella contiene 15 veces los habitantes de aquélla, tenemos 74.327,4 pibitos asesinados en 2018. Contra esto se puede alegar que quizá en Capital se mate más; pero por otro lado están todos los no contabilizados, con la artillería del aborto a domicilio del Misoprostol.

Hoy me llega la noticia de que por Coronavirus han muerto del 1 de enero al 13 de mayo 297.739 personas en el mundo; pero por falta de agua potable más: 308.875; por malaria más: 359.776; más por suicidios 393.324; por accidentes de tránsito sube a 495.126; por HIV/SIDA duplican por creces el Coronavirus; 616.594; por alcoholismo 917.371; por el cigarrillo 3.012.401; por cáncer 3.012.401; por hambre 4.102.145… Y POR ABORTO 15.594.518. (Fuente www.wolrdometers.info). El aborto es la principal pandemia, y pandemia letal. La primer causa de muerte en la Argentina y en el mundo. Y esto ahorita mismo.

6. Lo dijo un genocida: es un genocidio
            Escribió Zaffaroni en 1998, en su libro Criminología. Aproximación desde un margen:
“[...] Esta ideología […genocida] no queda en los documentos de meros especuladores de gabinete, sino que se lleva a la práctica y se instrumenta, entre otras cosas, mediante una multinacional de la anticoncepción, el aborto y la esterilización, que controla foros y congresos internacionales”. (p. 48) [Subrayado H.H].
“El control de la Segunda Conferencia Internacional sobre la Población por parte de una de estas poderosas multinacionales – la Federación Internacional para la Paternidad Planificada (IPPF)-  fue denunciada por el Vaticano. La visión que este control genocida proporciona es poco menos que aterradora: islas de ´civilización industrial´ controlando un mundo en el cual la mayoría de la población muere de hambre y presenta toda clase de taras físicas, y psíquicas, como consecuencia de habérsele negado cualquier género de asistencia. Por supuesto que la ´piadosa´ bomba neutrónica podría limpiar el planeta de la humanidad sobrante en forma más expeditiva y con menos dolor” [...]
 “Es absurdo seguir pensando que el nacionalismo alemán tuvo el monopolio de la ideología genocida, y resulta particularmente alarmante que la propia intelectualidad de la periferia no se percate de ello, pues la ideología genocida demuestra la total falta de escrúpulos del poder central, en tanto que la falta de conocimiento y conciencia del planteo genocida actual, demuestra el grado de colonización y el formidable poder manipulador sobre las clases medias periféricas” (p. 49).
            7. Y FAL aporta cadáveres
            Pero el mismo autor, firmando la sentencia FAL, promovió el aporte  de cadáveres al record, con la tesis de Rockefeller de que abortar es un derecho.
            Para aludir a los autores que sostienen que en muchos casos el aborto constituye no sólo un crimen de masas sino un verdadero genocidio, cito por todos al prestigioso penalista de la Universidad de Buenos Aires Marcelo Sancinetti. También el constitucionalista Bianchi, que titula su libro con la palabra “genocidio”: En contra el aborto. Un genocidio cotidiano, silencioso y protegido, Ábaco de Rodolfo Depalma, Buenos Aires, 1999. Y la excelente tesis doctoral del Obispo de Villa María, Samuel Jofré Giraudo (Discusión sobre el derecho a la vida del niño por nacer, Advocatus, Córdoba, 2011, p. 77 y ss.). En fin, que en muchos casos se da efectivamente esa “matanza a los miembros del grupo” y, sobre todo, “medidas destinadas a impedir los nacimientos” en el seno de un grupo. (Convención para la prevención y la sanción del delito de Genocidio, artículo II, incisos a y d.).

            8. No estamos en peligro de que… sino en medio de
            La situación no es la de la potencia, que la Argentina se puede morir; es que nos están matando. La Argentina: 1. No tiene fuerzas armadas en serio; 2. No tiene moneda; 3. No tiene Universidad, porque si en términos generales una persona casada no puede mantenerse con el sueldo universitario sino que se instaura el TEP, trabajo esclavo del profesor, no podemos decir que la haya en serio. Y, por lo demás, lo que hay como universidad contribuye a una cultura contraria a la moral y a la religión del orden natural y cristiano, es decir a la destrucción argentina; 4. Nuestra frontera está cerrada por razones de Sorosdemia, pero sabemos de buena fuente que está abierta al narcotráfico y con el Cristinismo ha cesado la lucha contra el narcotráfico; 5. Estamos en manos de la usura con la deuda externa, que tan bien estudia y sigue Héctor Giuliano, quien sostiene que se ha llegado “al ideal del usurero” de tener al cliente  en deuda eterna; 6. Hay cerca de un 40 % de argentinos pobres, y después del Gaitevirus llegaremos a cifras siderales; 7. No tenemos justicia penal en serio, por la fuerza del Garantoabolicionismo en la Universidad y en la administración judicial: los argentinos estamos encerrados y los delincuentes liberados y quizá reclutándose como mano de obra para el control del pueblo; 8. La Argentina abandona a sus viejos, pues el sistema jubilatorio en general no permite a la mayoría de los ancianos vivir decorosamente; 9. No tenemos prensa que informe sino que por el contrario, desinforma y obedece consignas culturales contrarias a la moral y a la religión. Frente a esto, los LOSI, cuando sermonean, no catequizan en serio empezando por advertir contra los medios, a los que se rodea de expectabilidad; 10. Tenemos “una televisión prostibularia”, y a esto no lo digo yo ni lo dice el P. Castañeda o Fray Beatón o Sor Pietosa, sino Magdalena Ruiz Guiñazú y hace ya mucho tiempo…; 11. La Conferencia Episcopal argentina está plegada al poder de turno, complaciente con el ateísmo social, y sólo preocupada por alguna asistencia social difusa y contención psicológica de la reacción popular. Además, si permanece fiel a Roma es fácil que esté abierta a sostener que el Estado comunista chino aplica la Doctrina Social de la Iglesia, como lo ha dicho Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo …; 12. Y no hablemos de la actual Sorosdemia, que tiene al país quebrado y paralizado, mientras sectores del privilegio y la usura y los políticos siguen sus ganancias y malandrinadas normales.
Baste decir que el año pasado había 398 respiradores artificiales en la Provincia de Buenos Aires, con licitación y presupuesto para su reparación y puesta a punto, pero no se arreglaron sino que se gastaron 15 Millones de pesos en 80.000 misiles matapibes no nacidos: “Misoprostol”.

9. Centralidad entitativa, simbólica y  estratégica
A pesar de tantos otros males, digo que el tema del aborto es central, por de pronto porque se trata de un Genocidio que nos arrolla. Para el enemigo es un símbolo, pues mucho le significa, luego de una derrota, lograr el paradigma del rechazo del orden natural y cristiano; para él y para nosotros es como un Alcázar de Toledo… La última hazaña...  Y, además, tal como se ha presentado la última batalla librada, se produjo una epifanía de las enfermedades argentinas, que nos permite una consideración integral y a partir de aquél, abordar los demás problemas. (En estos días circula un video de Marcelo Gullo que dice algo parecido sobre la Sorosdemia: epifanía. Evidencia del poder mundial, evidencia de la plutocracia internacional,etc.).

10. Por qué pasó lo que pasó. Pero, ¿qué pasó?
Ante todo, quiero hacer mil aclaraciones antes de decir el verbo clave, porque ya me ha pasado que en otras conferencias he debido aclarar mil veces que no estoy enfermo de Optimistitis ni de delirios de grandeza. Quiero decirlo muy despacio, pero aclarando cuestiones previas. Me voy a referir solamente a un momento circunstancial, a 2018. Si eso revela algo para el futuro serán ustedes lo que lo digan; no me culpen a mí.
Sucede que, con perdón de la palabra en grupos donde el pesimismo y la autodenigración parece ser la consigna… en 2018… tengo miedo de decirlo… los LOSI se van a enojar, porque como ellos no pelean no alcanzan nunca la victoria y como no pelean no ganan y entonces nunca pueden festejar … y se oponen a que lo digamos…
Sí, señores, en la última batalla sobre el tema…
con perdón de la palabra…
por favor leelo bien bajito, no sea que me excomulguen los progre … y los provida…
pasó que ¡ga-na-mos!.
Ganamos la calle y ganamos en el Senado, y contra todo el mundo. Será bueno, entonces, sacar enseñanzas de la victoria para el futuro.

11. Por qué se ganó
Se ganó porque se demostró que el Catolicismo, si se quiere con el vigoroso aporte protestante, es la fuerza más popular, que más mueve gente en las calles desinteresadamente, y que cuando se mueve la que más presiona y es más temida, en la Argentina. Una fuerza poderosa, descerebrada, desguarnecida porque pelea sin oficialidad formal y contra la oficialidad hegemónica, casi como una guerrilla, casi contra su dirigencia o a pesar de su dirigencia, pero el enemigo sabe que no miento y nos teme.
Se ganó porque se libró, y se emparejó, contra todos los medios importantes y organizados, y en parte se ganó, la batalla cultural. Cada vez que los agentes del Comisariado informativo del Nuevo Orden Mundial lanzaba una mentira sobre el aborto, todos podíamos recibir, en el mismo día o al día siguiente, la denuncia. Y ahí estaban las Mónica Del Río o los Juancarlitos Monedero refutando con las fuentes. Hasta llegamos a ganar a veces en las encuestas, dirigidas y orquestadas por el enemigo. En efecto, una consecuencia de la natural sociopoliticidad del hombre y de que éste tiene logos, es que para divulgar la verdad o el error y para mover a la gente, se deben trasmitir ideas. Es elemental en la política, y lo aplican todos los políticos, y lo hacía Rosas, y lo hacía San Luis Rey de Francia…

El hecho es que yo, cuando escuchaba un dato de Lanata o de Novaresio o de quien sea que nos desfavorecía, desde luego no cambiaba mi opinión sobre el fondo y desconfiaba, pero ocupado en otras cosas, si no tenía el dato no podía seguir siendo polea de trasmisión… Pero la eficacia de nuestras redes fue tal que ahora el Nuevo Orden Mundial está queriendo restringirnos… (Quiero reenviar videos de Youtube contra la Dictadura y me los limitan a 5, y ahora a 1 solo, o tengo que hacer un “by pass cibernético” para poder mandar… porque ni de a uno…). No contaban con la ingeniosidad, perseverancia y laboriosidad de nuestra tropa. 
Se ganó porque se creó la Ola Celeste y la mística de la Ola Celeste, que existió y fue a Perú, a México, a Brasil, a Francia y Estados Unidos. “Aquí el brazo argentino triunfó. Aquí el fiero opresor de la tierra, su cerviz orgullosa dobló”. Viene bien el Himno, mal hecho contra la Madre Patria, pero aquí reondamente aplicable. El libro de Rolando Vera sobre el tema pinta bien esa mística.
Hasta se generalizó un ícono, el pañuelo celeste, y hasta se empezó a confundir nuestro “partido” (que no es partido) con la Patria, pues el azul-celeste y blanco, con el sol al medio, fue próximo y connatural cromática y ónticamente al celeste … Es urgente volver al pañuelo y sacar la bandera.
Se ganó porque no se siguió a los LOSI. (¿Qué ustedes no saben quiénes son los Losi?...). Cuando el representante de “Los Iglesios” pretendió trazar la política de limitarse a pedir la escupidera y solicitar reverentemente que la alta cúpula Crápula nos deje la migaja de la objeción de conciencia… - “hay que acostumbrarse a convivir con el aborto, como yo lo hice en Italia”-  los chicos de Frente Joven no le hicieron caso y se dio la batalla.
Cuando la objeción de conciencia contra la ley injusta es de derecho natural, no hay que dar la idea de que depende del legislador positivo humano, y cuando se le pide de rodillas al legislador positivo humano que nos den un poquito, no nos dan nada y nos prohíben la misa, como pasa hoy. Además, si pedimos para nosotros la objeción, abandonamos la lucha por todos, abandonamos a las demás víctimas del Genocidio. Y convalidamos que oponerse al aborto es cosa de católicos para católicos.

¡Minga a convivir con el aborto! Un no total y radical al Genocidio. Sobre “Historia y teología de las reculadas” v. 13 y passim.
A veces pelear por lo más es más fácil que pelear por lo menos. Porque cuando te limitás a lo menos pierde eficacia la lucha. Andá a decirle a un chico joven que el aborto es un crimen horrendo y convócalo a combatir el Genocidio, pero con el beneficio de inventario de que monseñor Juan Reculante Panchampla les manda que en ciertos casos lo toleraremos como mal menor… y el chico ve que monseñor Panchampla Reculante no lo vive como un mal, ni menor ni un comino, sino con la alegría del triunfo de su tesis y de coexistir como dirigente expectable en la sociedad “democrática”…  (él se cree que lo van a respetar… pero ya lo vio el Cardenal reculántico de la Transición en España: reaparece la persecución). Entonces, ese chico se va de la lucha… o se va a los protestantes… o, decididamente, a los “quasprimistas”… (¿No sabías lo que son “Los LOSI” y ahora no sabés lo que son los “quasprimistas”?). El tipo se hace “de derecha”… para defender la Argentina del Genocidio. - No somos de derecha pero así nos dicen. Somos “quasprimistas” (por la encíclica Quas Primas  que ya te contaré).

12. Pero falta algo…
Se ganó porque nunca se ha visto como entonces que un movimiento, ciertamente político y con una causa política, rezara tanto. Invocar a los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, varones, mujeres, jóvenes y viejos que contribuyeron a esto, es imposible, y nombrar como sinónimo de esta mística en serio de la oración por la causa a Mariana Rodríguez Varela puede ser injusto, pero se me fue….
Se ganó porque, contra los que querían enfriar el partido hablando abstractamente del derecho natural, que vale y es vigente y hay que recordarlo, pero sólo del derecho natural, y prohibir toda “mezcla” o “confusión” de política y religión, se impuso la simbiosis. “Mezclando” política y religión, uniendo lo que debe unirse, ahí iba la gente con la Virgen de Luján; ahí con el Santísimo y carpas de adoración en serio; ahí curas que exorcizaban el Congreso… Y las arengas de nuestro “alfil” en el tema. (¿Tampoco sabés quién fue y sigue siendo?). Y los que llevaban días caminando en procesión… ¡Vamos Argentina todavía! ¡Vamos cristianos todavía!

HISTORIA Y CAUSA DE LA DEFECCIONES ECLESIALES

1.    Historia de las defecciones LOSI
            Podemos numerarlas, si Uds. me permiten. Como se ve, estoy hablando de problemas políticos  que afectan a mi Patria, la Argentina, así que no me vengan con que “no hay que causar escándalo”. Enseñaba Santo Tomás que “donde hubiera un peligro inminente para la fe, los prelados pueden ser reprendidos, aun públicamente, por sus súbditos”. Sería ejercer un derecho  y  deber que provienen del orden de la caridad y no de creación graciosa positiva eclesial, reconocido por el canon 212,3 del Código de Derecho Canónico. Hablaré de “Los Iglesios” y una nefasta historia de traiciones, y lo haré bajo la luz de un texto papal:
“Sólo la certeza de un fundamento doctrinal sólido permite al cristiano vivir su fe en una acción política concebida como servicio y no como un pacto permanente de convivencia con el mal, como una aceptación resignada de las situaciones dolorosas de “hipótesis”; como una actitud pasiva, tolerante o cómplice de los crecientes deslizamientos de las estructuras temporales hacia una completa secularización, reñida a todas luces […] con la consecratio mundi y el instaurare omnia in Chrtisto, que debe perseguir toda acción política que sea verdaderamente cristiana” (Pío XII, 13 de octubre de 1957).
            2. Beagle
Hubo una mediación papal en que nos fue peor que con el laudo de la Corona inglesa, y Argentina perdió todo y Chile ganó todo lo que se disputaba y más todavía, como lo probé en muchísimos artículos periodísticos en El Norte de San Nicolás y en La Nueva Provincia de Bahía Blanca. Pues bien, cuando el “abogado de la Patria” Dr. Mario Strubbia, de Rosario, fue con el P. Cervezatto a explicar al Nuncio papal que las tres islas, por estar al Este del Beagle, según derecho pertenecían a la Argentina, no pudo empezar a hablar porque aquél los recibió diciendo que la cuestión estaba resuelta, que las islas quedaban para Chile porque es lo que conviene a Occidente. Como se ve, una cuestión eminentemente política. Nos habían engañado con aquello de los grandes fines pacifistas y altruistas y que se evitaba una guerra, pero el hecho es que se usó el poder de la Iglesia, y la Papolatría al uso, para imponer una tesis contra la Argentina, que como no fue a mí solo, no estoy en condiciones de perdonar. Y como no está en juego la fe, tengo la libertad de seguir denunciando: se usó la fe contra mi Patria. 

2.    Malvinas (I)
Cuando el Papa llegó a la Argentina durante la guerra, la gente lo recibió clamando “Ar-gen-ti-na”, y los locutores LOSI, que manejaban los micrófonos, ejercieron “el poder del fierrito” y cambiaron el grito: “Queremos la paz”.  El Papa sostuvo entonces el siguiente error: “toda guerra es injusta”; contra la doctrina común ancestral, que admite que puede haber “legítima defensa mediante la fuerza militar”: Catecismo de la Iglesia Católica, 2308; Santo Tomás, Suma Teológica, 2-2, 40, 1 c.
¿A quién perjudicaba políticamente ese error teológico-moral, si todo el mundo decía que quien inició esto que es injusto era la Argentina?  - Pues a la Argentina.
  (II) Durante mi estadía en Roma en ese año, 1982, trabé buena relación con un monseñor que trabajaba en el Vaticano, que llegó a venir a comer a mi departamento de Circonvalazione Nomentana 424. Teníamos relación cordial con él, nunca violó ningún secreto funcional, y debo decir que él se caracterizaba por no tener opiniones personales, sino reflejar las de su superioridad jerárquica. En sus palabras, al principio de la guerra se manifestaba como un nacionalista malvinero triunfalista: que los ingleses se mareaban en los barcos, que no iban a llegar… Él estaba en contacto con los dos cardenales argentinos, que a cada rato iban y venían; y nos refería, por ejemplo, que alguna vez en el ascensor se cruzaba con el Papa. Un día nos encontramos a despedir a una amiga común en el Aeropuerto de Fiumicino; estaba también un embajador nuestro, no recuerdo si ante Italia o ante el Vaticano, y cuando yo saco nuestro tema de la guerra en curso me espeta: “Argentina debe volver a la democracia…”. - Comprendí que había pasado una consigna. Tiempo después Alfonsin agradecería a la derrota la bienvenida de la democracia.

3.    Privatizaciones

Mabel Bianco, vinculada al Banco Mundial, sostuvo que la Argentina está retrasada en el tema del aborto por obra de Menem, quien concedió a la Iglesia Católica no tocar el tema, consagrar “el día del niño por nacer”, el fallo Portal de Belén, etc., a cambio de que no lo molestara con las privatizaciones ominosas que realizó. Que la cúpula eclesiástica argentina no meneó el asunto del regalo de las empresas estatales y el hambre y destrucción psicológica que se desarrolló, me consta por lo ocurrido en mi pago. No todos los obispos incurrieron en ello, como que en San Nicolás el titular Monseñor Castaña hizo lo que pudo contra la privatización de SOMISA. Recuerdo que unos amigos sindicalistas peronistas de San Nicolás concurrieron a un Congreso social en Córdoba movido por la Iglesia con esperanzas de obtener apoyo contra aquella privatización que conmovió a la ciudad y su zona, y volvieron defraudados: no encontraron ningún eco. Incluso en un reportaje de Clarín Monseñor Primatesta avaló las privatizaciones mirando para otro lado. Además del poder que tiene la Iglesia y que ya mencionamos, los sucesivos gobiernos que hambrean al pueblo la necesitan para que lo contengan y no les quemen todo. Necesitan que la Iglesia sea una especie de “opio de los pueblos”, que la Iglesia no lo es, pero sus dirigentes juegan a darle la razón a Marx.

Paraguas. Incluso, en la misma línea, los LOSI han prometido colaborar con el actual Gobierno -2020- , y ¿cómo solucionan el asunto del aborto? – Pues poniéndolo bajo un paraguas: “estamos en desacuerdo con el aborto”. Todo un gesto que cuando se dice “estamos en contra del aborto”, indica que en realidad no mucho y que llegado el caso lo aceptarán sin sacar los pies del plato de la moral del laicodemocratismo. Es como si están violando a tu hija y vos dictás una clase de Antropología sobre la dignidad de la persona humana y sobre la moral sexual… Los LOSI contribuyen a la “gobernanza”  por los genocidas.

Los LOSI no me engañan más: cuando se destruye la liturgia te hablan de la justicia social; cuando se hambrea a la gente te invitan a rezar y hacer retiros espirituales (pero bien livianitos, con mucha parlotería); pontifican contra la desacralización y  cuando alguien quiere sacralizar te hablan de libertad religiosa para los que persiguen la religión; piden libertad de acción para los homicidas y después te invitan a aceptar con resignación el martirio, porque la laicidad que pregonan trae persecución; aunque antes nos dijeron que con el demoateísmo la Iglesia estaría mejor…

4.    Congreso Pedagógico

El P. Fosbery cuenta en La República ocupada  (Vórtice, Buenos Aires, 1987), el avance de la revolución cultural gramsciana con su laicismo  y pretensa autonomía absoluta de lo temporal (p. 17) en la época de la “democracia jacobina” (p. 31) que con el Congreso pedagógico (tiro que les salió por la culata) pretendía instaurar una democracia que destruyera toda autoridad bajo pretexto de “autoritarismo” (p. 53). Cuando Alfonsín lanzó dicho Congreso para ateizar la enseñanza, el Catolicismo demostró su notable poderío y arrasó en todo tipo de asambleas y niveles. Tanto que la mayoría católica podía elegir cómo se votaban representantes, si por lista completa o incompleta o proporcional, y de todos modos ganábamos. Pero cuando se iba a aprobar que en la educación hay que enseñar de dónde venimos y conforme a la Tradición nacional, esto es la enseñanza religiosa en las escuelas estatales,  el dirigente Monseñor Bianchi Di Cárcano,  salió aludiendo al Concilio y arruinando todo.

5.    Reforma de la Constitución

La descatolización que se operó en la Reforma de la Constitución de 1994 no sólo fue aceptada en general por Los Iglesios, sino que la iniciativa vino de la cúpula del Episcopado, según manifestó Eduardo Menem a los juristas que lo habían comprometido para oponerse.  En el Boletín AICA-DOC suplemento a AICA 1942 del 16-III-93, la Conferencia Episcopal Argentina dejó marcado que sostiene la mala doctrina en el punto, al extremo de que el artículo 67 inc. 15 de la Constitución vieja que les resultaba “ofensivo” “para los pueblos indígenas” mandaba “promover la conversión de los indios al Catolicismo”,.  Quiere decir que para ellos evangelizar va contra la dignidad humana… Y en esa siguen…

6.    La batalla contra el divorcio vincular
En los años ´80 parecía que el Catolicismo volvía al combate por la justicia. Las manifestaciones  populares en favor del matrimonio verdadero fueron colosales (especialmente multitudinarias las de San Juan; me acuerdo la de Rosario), hasta que de golpe pasó como una orden invisible. Les llegó una consigna…  Como si se manifestaran para cumplir.
“Espere Doctor el discurso del Papa”. Como Gladius  me había publicado Familia.Sociedad.Divorcio, de golpe me vi convocado como experto a una reunión de la Comisión específica de la Conferencia Episcopal. Se había perdido la ley de divorcio vincular en Diputados y venía Senadores. Ahí yo vi que todo se perdía y se lo escribí a Monseñor Ogñegnovich. Resulta que, previendo la derrota antes de la pelea, con lo que se da la profecía que fomenta su cumplimiento, se habían lanzado la hipótesis de una ley de mal menor (que por de pronto, si fuera permitido y cuando fuere permitido, nunca hay que lanzar antes de perder), consistente en mantener el matrimonio indisoluble sólo para los católicos. Eso era, además, abdicar de la argumentación de que el matrimonio indisoluble era para todos y no sólo para nosotros. Por lo demás, quienes la lanzaban no conocían el paño del mundo forense y no advertían que, si conseguíamos esa ley, ella misma sería aniquilada por una pareja de bautizados que alegara los derechos humanos. Pedir inconstitucionalidad consiguiendo reconocimiento del “derecho” de descasarse y recasarse… invocando que su condición de católicos los hacía ciudadanos de segunda… Sucedió puntualmente con el caso Sejean. Le telefoneé al Secretario transmitiéndole mi desazón. - “Espere Doctor el discurso del Papa en Córdoba”, me dijo, alentándome con el inminente viaje del Sumo Pontífice a la Argentina. Esperé ansioso.

El Papa habló. Apagué el televisor después del discurso del Papa en Córdoba y le dije a  mi acompañante mi hermano Rafael, sacerdote fallecido hace unos años: “mañana tenemos la ley de divorcio vincular”. El Papa no había echado al ruedo el peso de la Iglesia en el tema en forma específica. Cuando en algunos pasajes el discurso parecía ir al punto álgido la gente aplaudía: quería luchar por el Reinado de Cristo y el Orden natural.  No se refirió para nada a la ley jurídicopolítica de divorcio vincular concreta; no había mención ni amenaza de las penas que, cuando quieren, los jerarcas aplican contra Monseñor Lefebvre, el principal adalid católico del siglo XX. Fue una pieza muy buena de teología pero...
“Nos cambiaron el discurso”. Le hablé al Secretario de la Comisión: “¿éste era el discurso?” – “No. Nos cambiaron el discurso…”, -fue su respuesta. - Primatesta.
“Los senadores cenan”. Mucho tiempo después  me encuentro con el mismo secretario fuera de Argentina, le recuerdo aquello, y me dice: “Ah, pero vos no sabés otra cosa”... Me cuenta que en aquellos días se habían reunido con un Senador testeando los posibles futuros votos en el Senado, que les aseguró que se ganaba, pero si había una decisión eclesial. “Los senadores cenan. Que los arzobispos de cada Provincia inviten a cenar a los senadores y ejerzan presión”. Era el dictamen de alguien que de esto sabía. Porque era indiscutible la pericia del viejo político conservador/peronista catamarqueño Saadi en estos cálculos …
Monseñor Primatesta no instrumentó la invitación a cenar; así lo reconoció tiempo después, y se perdió la ley sin jugar cartas ganadoras…

El representante ante el Gobierno en el tema. Más político, un colega me advirtió tiempo después lo que yo no había visto: “si la Iglesia hubiera querido luchar y ganar, hubiera lanzado al ruedo a la cúpula episcopal, y no a un obispo de menor rango”. (Que, por lo demás, luchó a la altura de su deber, digo ahora en su homenaje).
Hoy. Es exactamente lo mismo que pasa hoy. El Presidente Fernández va al Papa; éste lo recibe y se la hace aliviada, callando cuidadosamente el tema álgido; pero el representante de la Iglesia que trata el tema hoy más importante en las relaciones, es un Secretario cuyo apellido nadie recuerda.  Mientras todo el poder mundial ha decretado que tengamos aborto, la Gran Defensora de la Vida se borra. El Presidente, luciendo que es profesor de Código Penal, él, que nunca soñó disertar sobre tal tema y en tal lugar, sigue pontificando a diestra y siniestra su herodismo en la Sede de Pedro y mencionando a Aristóteles y Santo Tomás; y el curerío se llama a silencio en el punto que al gobierno le duele, pero lo besa y bendice y acaricia y verborrea que va a colaborar con él… Claro, si la Iglesia no contiene un poco a la gente ante el Ajustazo decretado, la gobernabilidad sería imposible…

Encima, pocos días después se arma una reunión, con los mismos partícipes, donde se huele un espíritu de aquiescencia, de sonrisas cómplices y complacientes, de besos y abrazos de viejos amigos, entre el FMI genocida, denunciado por el catolicismo combatiente de presionar el aborto, y La Máxima Enemiga del Aborto. Y todo para que la Argentina siga en manos de la usura… Para que se “solucione” la falsa deuda contraída por Macri y que se remonta a Martínez de Hoz. Todos juntos, la Sede de la iglesia, la usura internacional, el Nuevo Orden… “Y después dicen que es malo// el gaucho si los pelea”… Por favor, ¡no nos tomen de estúpidos! Lean en estos temas a José Pedro Quarracino, que  lo ha denunciado lúcidamente.


7.    Ley de matrimonio homosexual
Recuerdo que, de nuevo, la Iglesia no se movilizó como podía para evitarla. El Cardenal Bergoglio rechazó el ofrecimiento de un director de Colegio Católico de hacer manifestación con sus alumnos en contra. Dirigiéndose a unas monjas de clausura, les dijo que la ley del homomonio era el demonio, pero para la multitud que estábamos ante el Congreso mandó un discurso de cumplido y buenos modales. Recuerdo haber leído el relato del diario La Nación  de una manifestación católica en la época, creo que el Vía Crucis presidido por aquél, que cuando pasaban por algunos lugares clave, por ejemplo cerca del Congreso y todos esperaban que hablara del tema… nada, el Cardenal hablaba de otra cosa. Al diario le llamó la atención. En esos días hubo una Misa multitudinaria en Luján; todos esperábamos que el Obispo hablara del asunto y le echara al gobierno el peso de su poder sobre el pueblo. ¡Nada! Aclaró, para empezar, que del asunto no iba a hablar…

8.    Actualización al 25 de mayo de 2020, en que redacto la conferencia para publicar
El título de la prensa es: “Fuerte respaldo de la Iglesia al gobierno en el Te Deum”. El redactor de Infobae subraya, extrañado: “no hubo mención al proyecto de aborto que impulsa el Presidente”. Habla Poli y por él habla el Papa Bergoglio… Se elogia a los genocidas porque defienden la vida haciéndonos poner unos barbijitos y destruyendo la economía y provocando nuevas enfermedades a la gente.

9.    Aborto
Ya mencioné la actitud inicial de los LOSI, a los que gracias a Dios no se les hizo caso alguno y la gente salió a manifestarse. Nos han tratado de talibanes; han criticado llamar a los criminales como lo que eran; se ha denostado que festejáramos, como si el Pueblo de Israel no festejaba, con salmos y todo, sus victorias; se ha enaltecido por sobre todo el debate y  olvidado que el hecho de discutir si una categoría de personas, los bebitos no nacidos, pueden ser asesinada sin culpa, ya es una injusticia con ellas y un baldón contra los que lo ponen en duda.
Ha llamado la atención, en el Catolicismo combatiente y en los medios más o menos indiferentes, y desde luego el enemigo genocida percibe toda señal, la ausencia del Papa Bergoglio en la lucha contra el aborto. Siempre se espera que haga… y no hace… La Iglesia omite poner todos los medios que tiene contra el Genocidio. Ante todo volcar al pueblo en defensa de la vida, ¿qué digo volcar al pueblo?  Dejarse conducir por un pueblo que recuerda y vive su catecismo y quiere luchar. (En parte algo de eso se logró, sacherianamente, en 2018).

“No aclares que oscurece”. En la misma línea, un ex embajador en el Vaticano con acceso al Papa, y que se esmera en decirlo, y se exhibe que fue Embajador en el Vaticano y subraya que no es amigo de Monseñor Aguer sino todo lo contrario (“un pasito más atrás Satanas, que me contagio”), declaró como quien “tiene la posta”, que al final aquél, es decir el Papa, iba a terminar aceptando la ley del aborto. Y ahora, señoras y señores, tienen la palabra los LOSI…

Ahí nomás le salió al cruce la cúpula de la Conferencia Episcopal argentina. ¿Para salir a defender al Papa de la calumnia de atribuirle que consentirá con el Genocidio? ¿Para decir que el Papa no compartía ni podía compartir esa posición y justificarlo remachando y continuando la argumentación en la dura batalla cultural? ¿Fue al fondo y siguió alegando y concientizando con el tema, “oportuna e inoportunamente”, contra el Genocidio?

  -  De ninguna manera. Te equivocaste. Salió con un asunto procesal, que “el Papa no tiene a Valdez como vocero”.  En vez de invocar razones de fondo levantó un asunto de personería. De si se había otorgado el poder… del alcance del poder… Al cuestionar algo accidental y no decir nada de lo otro se consiente lo substancial … Yo soy católico pero no estúpido. Y estos tipos se ve que no son muy católicos que digamos y son bastante tontos… No me nieguen que de ese modo las conductas insinúan que hay un acuerdo que favorece el Genocidio.

Entonces hasta el menos despierto que no es papólatra, y para esto no hace falta ser Pío XII, empieza a pensar que Valdez se fue de boca ante la alegría de que él “ahora no tiene cargos pero está en la cosa”, y que sabe lo que va a pasar y se lo vino a contar a la prensa, como “hombre vigente en los medios” que disfruta de las fragancias del poder. Hasta el más despistado ve ahí una media palabra.

Por de pronto, más que palabras valen las conductas, como denuncia tan bien Quarraccino que no es cardenal.  Y entonces no hace falta ser Chinda Brandolino para decir que hay un poder mundial que maneja todo … y que hay traición de la cúpula eclesial cómplice con él.

            Como el paraguas de soberanía del triste Caputo. Y lo mismo cabe decir de la insistencia fervorosa de que se seguirá colaborando con un gobierno genocida pero, eso sí, haciendo “reserva de derechos”, abriendo un “paraguas”.
“Paraguas” significa, en lenguaje diplomático, poner una cláusula que deja a salvo una posición que se mantiene, para que no se entienda que en nuevas actuaciones se la está dejando de lado.  El antimalvinero canciller Caputo, precisamente, hizo famoso el “paraguas de soberanía”: hacemos negociaciones con Inglaterra pero dejando a salvo los derechos argentinos a Malvinas, con la sangre de pato que por las Islas Irredentas él tenía. ¿La gente hace la proporción: “la misma convicción que tenía aquel canciller `paragüero` por la causa Malvinas, es la que tienen los LOSI contra el Genocidio del aborto”?.

Lo de Monseñor Aguer no fue una destitución. La aceptación por el Papa Bergoglio de la renuncia del principal alfil de la Iglesia jerárquica en el tema del aborto no puede decirse que, intrínsecamente, literalmente, jurídicamente, canónicamente, como-suena-la-palabra, haya sido eso. Recontraqueno. Pero el gesto de que la aceptación se produjera con habilitación de días y horas, casi antes de que renunciara, fue otra recontraseñal. Es como sacar a Messi antes de la final.

            10. Ensayo de clasificación bipartita de las causas de estas traiciones.
            Las citadas defecciones no son hechos accidentales, sino que mi experiencia me dice que obedecen a ciertas razones más o menos permanentes, por lo que nuestra respuesta argentina y católica a ellas debe ser permanente.
Entiendo que la defección de los LOSI, en los casos del Beagle, de Malvinas y de Privatizaciones, tienen que ver con el recostamiento que el Vaticano, y la Iglesia pedisecua argentina, suelen hacer a las directivas políticas de los Estados Unidos. - Pero eso no, de ninguna manera – faltaba más- cuando EEUU defiende la vida. (Ya Monseñor Sánchez Sorondo, que de doctrina social de la Iglesia sabe lo que yo de chino, atribuye a demagogia de Trump su defensa de la vida. Justo ahora).
Pienso que en los demás temas, que llamaríamos “bioéticos”, tienen que ver especialmente con el Concilio Vaticano II, o con su espíritu verdadero o con su espíritu falso, o con el posconcilio, o con “el hecho del Concilio” o con la “hermenéutica de la continuidad-o de la discontinuidad” o con lo que a Ud. se le ocurra, o con, que “el período postconciliar ha sido decididamente nefasto para la Iglesia” (sic; lo dijo Ratzinger) o lo que Ud. quiera pero la Argentina siempre marche presa y eso es lo que me importa y no transo. Una razón teológica. Mejor, antiteológica.

            11. Una razón teológica de las defecciones
            Tiene que con ver el rechazo de la Realeza Social de Nuestro Señor Jesucristo.
Esas mismas defecciones han ocurrido en España, donde, por ejemplo, “el Cardenal del cambio” fue Monseñor Vicente Enrique y Tarancón, que luego de alabar durante años el Estado católico del régimen de Franco, alegando seguir día a día las orientaciones vaticanas anunciaba que “con un gobierno menos católico España estaría mejor”; y que se podía votar al socialismo. Pero advirtió ya en 1986 que esto derivaba en una “interpretación laicista, por parte de los políticos en el poder, que pasa a ser exclusivista y terminar en persecutoria y molesta”. (Tomo los datos de este libro que yo me debía y que acabo de traer de España: Blas Piñar,  La Iglesia y la Guerra Española. De 1936 a 1939, Actas, San Sebastián de los Reyes, Madrid, 2011. Especialmente v. pp. 206 y 213).

Al benemérito autor del libro que acabo de citar, esta idea de “imaginar que la Iglesia sería respetada, una vez que la Transición, muerto Franco, se abriese camino”, resultaba “incomprensible y absurda” (p. 206). El hecho es que y en España se ahondó el problema del separatismo; y que España se descristianizó; y que en España se persigue al Catolicismo; y que está prostituida; y que en gran parte la Iglesia ha perdido la independencia de que gozaba con Franco, como también testimonia Piñar, como un abogado imparable.

12. La Santa Sede desmanteló España
Se lee en el mismo libro que
“Ha sido la persona misma de Cristo y la fortaleza católica española la desmentalada por la Santa Sede” (p. 254, Blas Piñar, con cita de Edith Delamare).
            Y a propósito de la reforma de la Constitución argentina, sucedió aquí lo mismo que en España pues, como dice Blas Piñar:
“La política de la Iglesia que se puso en práctica al amparo del Concilio Vaticano II, cambió de tal forma que, incluso aquello que pedían con machacona insistencia sus enemigos, no sólo se aceptó, sino que se solicitó por la misma Iglesia”, substituyendo al criterio de tolerancia la política de la libertad religiosa (p. 264).

            Cuando Joaquín Ruiz-Giménez se va a despedir como embajador español del Papa Paulo VI, éste le pidió que fundase la Democracia Cristiana en la Madre Patria; éste le contestó con la dificultad de que el episcopado español era franquista, a lo que Montini respondió: “Ud. preocúpese del partido, porque de los obispos me encargo yo”. Aplicando esto, dejó sin voto en la Conferencia Episcopal a los mayores de 75 años y se nombraron 25 obispos auxiliares con voto, que al no ser titulares no necesitaban ser “presentados” por el Gobierno, con lo que se construyó la anhelada el Papa, violando el espíritu del Concordato, para imponer el ateísmo democrático en el Episcopado y en España (p. 270).
Ya sabíamos hace años por Monseñor Lefebvre que la reforma constitucional descristianizadora en Colombia fue promovida por Roma. “La Transición eclesial ha conseguido que los Estados confesionales católicos desaparezcan” (Blas Piñar, p. 266).

13. El modernismo
Carlos Alberto Sacheri, en un libro que finaliza el cap. 22 con la frase de Bernanos “Seremos fusilados por curas bolcheviques”, texto que su autor hizo imprimir en la faja con que se presentaba el libro que por escribirlo fue asesinado el 22 de diciembre de 1974 en medio de su familia, nos aleccionó sobre esta crisis del progresismo, hablando indistintamente también de “modernismo”.
“Así como el modernismo de principios de siglo fue predominantemente dogmático, el neomodernismo progresista es predominante social.  Es en el terreno de las actividades temporales que su obra demoledora se despliega con singular ahínco. Guerra a Santo Tomás, al latín y a la moral conyugal; guerra a las escuelas y sindicatos cristianos; guerra a los cuerpos intermedios; guerra a la prensa católica, a la doctrina social de la Iglesia, a toda concertación del poder temporal con el poder espiritual”.
“Pero, por otra parte, aceptación ciega del existencialismo y del marxismo, de la coeducación y del freudismo, de la neutralidad escolar, de la cogestión empresaria, de los anticonceptivos, etc., porque concuerdan con el ´sentido de la historia´, tal como los progresistas creen interpretarlo siguiendo dócilmente al profetismo marxista”.
“La afirmación o la negación de la posibilidad y necesidad de la civilización cristiana,  es decir, de un ordenamiento de las actividades e instituciones temporales en conformidad con el derecho natural y cristiano, es uno de los grandes test  de la conciencia católica contemporánea. (p. 41/2). Son más de cincuenta los textos pontificios, desde Pio X hasta ahora, que hacen mención expresa de la civilización cristiana. Omnia instaurare in Christo. Tal es la vocación propia del laico cristiano; aquello mismo que Pío XII designara con admirable expresión: la consecratio mundi. Me atrevo a decir que ésa y no otra es la gran lección que el laicado católico está llamado a dar, en las actuales circunstancias, a los progresistas en general y al clero en particular. En efecto, muchos son los clérigos que han perdido casi por completo su confianza en la verdad que tienen por misión predicar; bajo las elegantes etiquetas del ´kerigma´, del ´profetismo´, etc., cubren su profunda crisis de fe (p. 42). Su íntima desconfianza no será superada sino en la medida en que los laicos asuman su tarea específica de remodelar el orden temporal  según el Evangelio y las encíclicas pontificias. Tantos sacerdotes y obispos de fe tambaleante,  propensos a ser arrastrados por la última novelería pseudoteológica o pastoral, recobrarán confianza cuando constaten que no sólo la doctrina social cristiana es una doctrina práctica,  sino que para colmo es mucho más eficaz que todo lo vanamente intentado hasta la fecha para solucionar los problemas políticas y sociales. Ya dijo Pío XI en una ocasión, constatando tantos fracasos: “Se ha ensayado todo; ¡no habrá llegado la hora de ensayar la Verdad?”  (p. 42).

“El espíritu contubernista del neomodernismo progresista no hace, por lo tanto, sino reeditar con fórmulas variadas el error condenado en la proposición nro. 80 del Syllabuys, de Pío IX: “El Romano Pontífice puede y debe reconciliarse y transigir con el progreso, el liberalismo y la civilización moderna”. Fácil amalgama, para lograr la cual utilizan y deforman astutamente palabras tan nobles como ´ecumenismo´, ´diálogo´, apertura´, ´compromiso´, etc. […]    No obstante ello, los estragos que causan con su práctica irresponsable son muy profundos y ponen en peligro a muchas almas”. (p. 42).
            14. “Quasprimismo”
En la encíclica Quas Primas el Papa enseña que Cristo no debe ser sólo considerado como hombre y como Dios, ni como Gobernador en sentido metafórico, sino también como Rey “en sentido propio”. “Cristo manda”. A Cristo hay que obedecerle; al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios; pero el César es hombre y pertenece a Dios. Los mandatos religiosos no son para un abstracto hombre aislado sino también para los hombres en sociedad, que es el estado natural y sobrenatural humano. Esta encíclica ha sido ratificada claramente en el Catecismo de la Iglesia Católica.

15. Catecismo, 2.105
´El deber de rendir a Dios un culto auténtico corresponde al hombre individual y socialmente considerado. Esa es ´la doctrina tradicional católica sobre el deber moral de los hombres y de las sociedades respecto a la religión verdadera y a la única Iglesia de Cristo” (Concilio Vaticano II, Dignitatis Humanae, 1). Al evangelizar sin cesar a los hombres, la Iglesia trabaja para que puedan ´informar con el espíritu cristiano el pensamiento y las costumbres, las leyes y las estructuras de la comunidad en la que cada uno vive´( Concilio Caticano II, Apostolicam Actuositatem, 13).  [Ésta es la definición de Cristiandad, y parece escrita por el P. Meinvielle: información también institucional del Estado por el cristianismo]
“Deber social de los cristianos es respetar y suscitar en cada hombre el amor de la verdad y del bien. Les exige dar a conocer el culto de la única verdadera religión, que subsiste en la Iglesia católica y apostólica (cfr. Concilio, Dignitatis Humanae, 1). Los cristianos son llamados a ser la luz del mundo (cfr. AA 13). La Iglesia manifiesta así la realeza de Cristo sobre toda la creación y, en particular, sobre las sociedades humanas (cfr. León XIII, encíclica Inmortale Dei; Pío XI, encíclica Quas primas).
            Pues bien, esta doctrina católica es puntualmente combatida por el Vaticano.
           
“¡Basta de silencios! ¿Gritad con cien mil lenguas!, porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido! La esposa de Cristo ha empalidecido, ha perdido el color, porque le están chupando la propia sangre, es decir, la sangre de Cristo. No sigáis durmiendo el sueño de la negligencia. Haced cuanto antes lo que podáis”. (Santa Catalina de Siena, carta 16, “A un prelado”).
           

EPIFANÍA DE LA ARGENTINA
La batalla del aborto fue una epifanía de la problemática total de la Argentina, que debemos aprovechar para su reconstrucción integral.
1. El “imperialismo internacional del dinero”
Hasta notorios provida que se consideraban liberales, han salido a atacar las organizaciones internacionales que promueven el Genocidio. En la “segunda trama” de mi libro No matarás, llamada “¿Quién manda?”, muestro que detrás del aborto están el Banco Mundial; el BID; la IPPF; el famoso Informe Kissinger aconsejando el aborto para asegurar la primacía de los ricos (mi homenaje a Jorge Scala y su ancestral denuncia); Organización Mundial de la Salud, Fondo Monetario Internacional; el Grupo Rockefeller, la revista Playboy que fue “amicus curiae” en la causa Roe v. Wade, la UNESCO, la FAO, el Nuevo Orden Mundial hoy sincerado…; “la ONU mata al por mayor” es un título, el FMI que desvela al Presidente Fernández de Kirchner.

El activista tipo del católico provida no frecuentaba textos como el famoso de Pío XI en Quadragessimo Anno, que si los hubiera conocido sin firma se les ocurrirían izquierdistas o nacionalistas o peronistas, desde luego que siempre en mala parte. La descripción que el Papa hace en este famoso texto apunta a un hecho pero también a la causa ideológica del liberalismo económico:
“En nuestros tiempos no sólo se acumulan riquezas, sino que también se acumula una descomunal y tiránica potencia económica en manos de unos pocos […] Dominio ejercido de la manera más tiránica por aquellos que, teniendo en sus manos el dinero y dominando sobre él, se apoderan también de las finanzas y señorean sobre el crédito, y por esta razón administran, diríase, la sangre de que vive toda la economía y tienen en sus manos así como el alma de la misma, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad” […]. Esto es “fruto natural de la ilimitada libertad de los competidores, de la que han sobrevivido sólo los más poderosos, lo que con frecuencia es tanto como decir los más violentos y los más desprovistos de conciencia” […]. Pero estos no son pecados que no tengan que ver con concepciones doctrinales, sino que son las “últimas consecuencias del espíritu individualista en economía”; “la libre concurrencia se ha destruido a sí misma; la dictadura económica se ha adueñado del mercado libre; por consiguiente, al deseo de lucro ha sucedido la desenfrenada ambición de poderío” […]. Esto ha traído “una cierta caída del prestigio del Estado” que “hace, por el contrario, esclavo, entregado y vendido a la pasión y a las ambiciones humanas”. De una misma fuente emanan, enseña, “por un lado, el nacionalismo o también el imperialismo económico; del otro, el no menos funesto y execrable internacionalismo o imperialismo internacional del dinero, para el cual, donde el bien, allí la patria”. (en Doctrina Pontificia – Documentos sociales, BAC, pp. 673 y ss., nros. 105 y siguientes de la encíclica).
2. “Economía de las necesidades”. Enseñanzas para una reconstrucción de la Argentina
Es hora de recordar, pues, la politicidad y moralidad de la economía. Principalmente, hay que tener en claro que el fin de ella, del cual brotarán los medios, es satisfacer las legítimas necesidades. Esto se llama enarbolar, y enseñar, y aplicar, una “Economía de las necesidades” y no del lucro ni del mercado ni del Estado absolutista ni del igualitarismo empobrecedor. Y (recordar) la ley de reciprocidad en los cambios y la implicada exigencia de la llamada “justicia social” para todos los argentinos y para la Argentina en el concierto de las naciones. (Sobre eso escribí Ensayo sobre el liberalismo económico – Principios de la economía; y Liberalismo económico y Doctrina Social económica católica. Crítica de un intento conciliador ).

3. La “Deuda externa”
Sé que cuando al Presidente Alberto Fernández de Kirchner le preguntan por qué su fervor por el “aborto ya”, contesta que tiene que arreglar con el FMI, y en la Casa Rosada esperan ese arreglo gracias al apoyo de … la Iglesia.
Solución: En este tema la solución del tema de la deuda, que habrá que estudiar, hay que tener en cuenta estos datos como base y este criterio de justicia como norte. Datos: La originaria de 1978, según la primera sentencia OLMOS, es en gran parte nula. No se sabe en muchos casos adónde fue el dinero, si es que entró al país; todo indica que si entró así como vino  salió y que, en todos los casos, enriqueció a grupos financieros y no contribuyó a desarrolla absolutamente ninguna industria, ninguna fuente de trabajo, ninguna empresa reproductora de valor económico. Las pericias acreditan que la economía argentina no necesitaba dinero, contra el verso de que “necesitamos los dólares que nos den de afuera”. No se contabilizó nada, como que los préstamos se anotaban en una libreta de almacenero. Se recibían préstamos a un interés alto y se prestaban al mismo banco a uno más bajo. Nos cobran intereses de intereses. No se puede pagar y se sabe que no se puede pagar. No se amortiza el capital. Se violan todas las leyes al contraer y recontraer deudas sin asignar cuál es la fuente del pago.

Justicia. Por lo demás, y aunque fuera legítima, ella no se puede pagar a costa del desarrollo, y menos aún del hambre de un pueblo, como dice el silenciado documento vaticano respectivo. En efecto, no hace falta decir que “las deudas deben pagarse”; ni que se cumpla el requisito de que la deuda fuere legítima en su origen. Su eventual pago será atendiendo a exigencias más graves de justicia sobrevinientes al origen. Subsistencia de la gente; desarrollo del país. (Cito de nuevo a Giuliano y a mi libro Justicia y deuda argentina, Universidad Católica de Santa Fe, 1984, que sólo sirve para algunos criterios de justicia porque, por lo demás, cuando orgulloso se lo mostré al “perito de la deuda”, Dr. Alberto Tandurella, me dejó frío:  “lea esto [y me entró una de sus pericias] y lo va a tener que hacer de nuevo”. Héctor Giuliano tiene una monumental obra editada en 10 tomos y una ingente tarea oral en curso con videos.

Quiere decir que entre los fondos para atender a la alimentación del pueblo y a la deuda, se debe preferir el alimento y no la deuda. Entre la educación y la deuda, se debe preferir la educación. Entre la seguridad y la deuda, se debe preferir la seguridad. Entre la defensa y la deuda, se debe preferir la defensa de la Argentina. Entre el desarrollo del país y la deuda se debe preferir el desarrollo.

3. La moral sexual
Si es cierto que hay que refutar todas las argumentaciones del adversario, concederle importancia a alegaciones en que ni él cree puede contribuir al obscurecimiento del tema. Los abortistas no creen que se pueda discutir cuándo empieza la persona humana, al extremo de que hasta el fallo genocida FAL reconoció a Victoria como persona, le designó defensor, pero la mataron antes de que éste pudiera apelar, que apeló inútilmente.
Cuando hablan de las chicas que mueren intentando abortos clandestinos, lo hacen para sensibilizar el ambiente, pero está claro que el planteo del abortismo obedece a otro principio: el sexo libre, o los “derechos reproductivos”… curiosos derechos reproductivos porque su contenido es el derecho a no reproducirse matando pibes. Estas cosas están reconocidas en los juristas aborteros, por ejemplo Kemmermajer de Carlucci y Gil Domínguez; por el juez criminal Lozada; por Pino Solanas en su discurso final en el Senado; o por el fallo del Juez Meinar condenando a Leandro Rodríguez Lastra. No les importa la vida por eso instaurar el Genocidio. Hay que estudiar a Mónica del Río pero no irnos por las ramas.
Por lo tanto, una conveniencia retórica importante es atacar directamente algo que ellos y todos saben, y que tiene mucha carga de convicción, y es denunciar que están matando. Denunciar el genocidio. Y denunciar que nunca por ningún motivo se puede matar a un inocente. Y eso por ley de la humanidad, sin perjuicio de que sea inconstitucional, que vaya contra los tratados, y todo lo demás. No se lo olviden. Se trata de parar un Genocidio en curso.

4. Soluciones
Lo expuesto, y el estudio del origen de las campañas abortistas está la ideología de la ESI, de modo que un buen consejo será defender jurídica y  políticamente, una moral sexual donde se tenga presente la ordenación del sexo a la reproducción y  al amor, y no se consagre, so pretexto de libertad, la tiranía del hedonismo sexual desatado. Y ello exigirá admitir la concepción orgánica del Estado y el principio de subsidiariedad y el derecho de los padres en educación.
ESI. El problema de la ESI, que es criminal porque enferma y mata a los jóvenes (decir que “es anticientífica” es quedarse corto y  frígido), y no está sólo en quién la da, sino en qué contenidos se dan. (He aprendido mucho de los aportes de Pablo Muñoz Iturrieta, Atrapado en el cuerpo equivocado – La ideología de género frente a la ciencia y la filosofía, Katejon, Buenos Aires, 2019; de Nicolás Márquez-Agustín Laje El libro negro de la nueva izquierda, Grupo Unión, Buenos Aires, 2016; y de la notable producción del P. Miguel Ángel Fuentes, cito entre otros * Frankenstein en la escuela argentina. Educación Sexual integral. Destruir al hombre para formar al monstruo; *Matrimonio cristiano, natalidad y  anticoncepción;  *Las ideas “subterráneas” y la educación; * La educación de la sexualidad. Un desafío para padres y educadores; * La castidad, ¿posible?, ediciones del Verbo Encarnado). Estoy muy limitado, tanto que no cité las gloriosas encíclicas *Casti Connubi; * Humanae Vitae; * Veritatis Splendor; y * Evangelium Vitae...

5. El modo de tratar el tema del aborto
 Durante el debate de 2018 yo escuchaba un debate en una FM de San Nicolás y unas chicas defendían la vida, frente a un sindicalista zurdo muy canchero. Yo pensaba en todas las cosas que las chicas podían decir y que no decían, pero, a la vez, me extrañaba cómo eran de convincentes. Me recordaban a la Madre Teresa exponiendo en EEUU en un discurso tan entrador como poco intelectual. ¿Por qué convencían tanto? Pues porque iban al núcleo. Al principio fundamental, tan bien tratado por Camilo Tale en esa joyita que es El principio ético jurídico que prohíbe matar – Aplicaciones en cuestiones de bioética y de filosofía política (Círculo Rojo, Buenos Aires, 2018). Es un acto intrínsecamente malo matar a un inocente. No los maten, por favor. Centrar en eso, sin perjuicio de manejar todas las minucias del tema (que cuantas chicas mueren o no mueren, que la pobre chica, que lo que sea), todo eso hay que saberlo pero no dejar el centro del asunto: No los maten.

6. Poder mundial y soberanía
Otra epifanía estuvo en la comprobación para los más incrédulos de la existencia de un Poder Mundial y el Nuevo Orden Internacional, que la Sorosdemia ha remarcado claramente, dándole la razón al P. Meinvielle, a Monseñor Schooyanz, al querido Padre Sanahuja. Esta epifanía ha sido completada con la Sorosdemia, como bien lo enseñan  Marcelo Gullo y Sergio Castaño.

5. Reconstrucción
En este punto es necesario remarcar, una y otra vez, la vigencia política y moral y jurídica del Estado soberano argentino, que corresponde por Derecho Constitucional, por Derecho Tradicional, por Derecho Natural y por Derecho Internacional Privado. Tenemos que defender “la vigencia del Estado como realidad permanente”, para seguir la expresión acuñada por nuestro máximo defensor doctrinal en el tema, Dr. Castaño.

6. Nueva religión
En los discursos finales de los líderes de bancada en el tema del homonomio y en el tema del aborto, como en el asunto del divorcio, y el pensamiento de fondo que anima al Genocidio prenatal, está tanto el ataque a la Iglesia Católica como el propósito de crear una religión universal que la reemplace.

7. Reconstrucción argentina
Por eso el aborto nos incita, nos da pie y nos muestra la viabilidad de defender con éxito la tradición nacional argentina y su Religión tradicional. Y para tratar de una vez el tema de la relación del Estado con la Iglesia. (V. mi libro La felicidad de los argentinos y la religión – Iglesia y Estado). Hay que entender claramente que el Laicismo no es neutral,  sino que es la postura que prohíbe la religión en el orden social, pero que como el hombre es naturalmente social, significa en definitiva, a partir del ateísmo social, el ateísmo total. El laicismo es la religión de la irreligión. Y entonces, frente al laicismo, o hay cristianismo o nos sepultamos. El tema es ocasión para evangelizar en todos los terrenos. Y para rechazar por su nombre la doctrina de la democracia atea.

Porque es necesario optar, o la antireligión o la Religión. Porque en la vida político-jurídica se hace muchas veces alusión a la moral; pero, ¿de qué moral se trata? Los códigos suelen hablar de “moral” y los jueces y gobernantes tienen que “rellenar” ese concepto, por así decir, con la buena interpretación. Así por ejemplo el art. 125 del Código Penal manda castigar al que “promoviere o facilitare la corrupción de menores de dieciocho años, aunque mediare el consentimiento de la víctima”; prisión de 3 a 10 años. Ahora bien, iniciar a un niño en la homosexualidad es, para San Pablo y para la doctrina católica, corromperlo moralmente.  Pero para el socialismo kirchnerista es iniciarlo en el camino legal a un eventual matrimonio homosexual y lo otro es ilegítimo. Por eso en el kirchnerismo español lo persiguen al Cardenal Juan Antonio Reig Pla por defender el Evangelio..
Pues bien, nuestra Constitución Nacional, a pesar de la embestida de la Conferencia Episcopal argentina en 1994, sigue consagrando, según la buena y obvia doctrina y el pensamiento fundacional, la unión moral de la Iglesia y el Estado, y que el Estado no puede atentar contra la moral católica. Pero es sabido que el Estado argentino hace todo lo contrario. Es hora de defender nuestra Argentina también en este punto. Debemos enarbolar nuestra tradición católica en toda la línea, sin dejarnos llevar por la deriva apóstata aunque venga de Roma. Y recordar en este punto a nuestros mejores constitucionalistas, Ricardo Bach de Chazal y Germán Bidart Campos.

8. Función del laicado
            Y frente a lo que hemos dicho de la actuación de los LOSI, debemos recordar lo que, al final de La Iglesia clandestina,  nos enseñaba Carlos Alberto Sacheri mártir.
“El laicado debe cumplir la misión providencial de mostrar a los clérigos debilitados en su fe, que la verdad cristiana que el laicado tiene por misión irradiar en todo el orden temporal es la única solución para los problemas humanos, naturales y  sobrenaturales. Si se logra esto, son muchos los sacerdotes que retornarán al espíritu de auténtica fidelidad que nunca debieron abandonar”. “Los laicos deben en esta hora difícil alentar a los sacerdotes y obispos fieles a perseverar en su vocación. El testimonio de los laicos es sumamente valioso para el buen sacerdote” (p. 138).
Aclarando que no es cuestión de desarrollar una dialéctica laicado-clero, como que hemos nombrado reverentemente al “alfil” – y más que alfil-  provida, un Arzobispazo, digamos que otra enseñanza de “la Gesta de Dios por los argentinos” fue que el rechazo a los LOSI puso a todo el Catolicismo detrás de la buena bandera y, como me dijo un Obispo amigo: “ningún obispo sacó los pies del plato” en 2018, cuando no sucedió lo mismo en las mismas batallas en Europa.
Es más, desvirtuando el retrocedismo que cree que “el aborto es bandera de la derecha”, sectores en principio no identificados con una posición tradicional, como los sacerdotes de las Villas, pusieron un mazazo definitivo en la lucha cultural manifestándose por la vida.

9. Distintos modos de matar
Santo Tomás enseña que hay cuatro formas de matar al prójimo. Una con las propias manos; otra con las palabras, “aconsejando”, “provocando”, “acusando” o “denigrando”; otra por complicidad; y finalmente, la cuarta es cuando consentimos la muerte de alguien. Añade el Maestro que “En cierta medida consientes una muerte cuando puedes impedirla”. “Y cuando, teniendo posibilidad, desamparas a uno por negligencia, o por avaricia” (El doble precepto de la caridad y los diez mandamientos de la ley, en  Escritos de Catequesis, p. 259).
Si volvemos a dejarnos manejar por los LOSI perderemos la batalla y seguirá el Genocidio. Y si luchamos hasta el final iremos todos juntos y los arrastraremos a ellos, tras el ejemplo de tantos buenos obispos y sacerdotes que gracias a Dios tenemos.
La defección fue denunciada por Sacheri hace mucho. A eso lo denunció Blas Piñar refiriéndose a la Iglesia de España. El Cardenal del cambio, Tarancón,  dijo claramente que ellos estaban más cómodos con los socialistas que con los falangistas. Y aquí pasa lo mismo.
Aprendiendo de las lecciones, y sobre todo de la movilización religiosa, vamos por una nueva “Gesta de Dios por los argentinos”. Vamos, a partir de la denuncia del Genocidio, a restaurar toda la Argentina.

Termino con las palabras del final de mis nuevos libros, que son las del Himno Nacional:
A vosotros se atreve, argentinos
El orgullo de vil invasor.

¿Y por qué no con las palabras definitivas del último?

¡Y QUE VIVA LA VIRGEN DE LUJÁN!



(Conferencia en ciclo de NOS-San Luis, 21 de mayo, 2020)