lunes, 23 de diciembre de 2024

PESCA

 

  Funcionarios ineptos y corruptos y empresarios sin estrategia

 

César Augusto Lerena

 

Stdp, 22 de diciembre de 2024

 

La evidencia más antigua de la Pesca se acaba de descubrir en grabados de redes y pescados de unos 15.800 años a orillas del Rin. Es decir, el período Paleolítico Superior, donde se manifiesta que la explotación de esta especie, no solo era una cuestión de subsistencia, sino que tenía un significado cultural y simbólico; Sin embargo, se agotará en el Atlántico Suroccidental, si los gobiernos, empresarios y gremios, no modifican el modelo político, productivo y gremial-empresario imperante en Argentina desde la década del 60.

 

¿Los empresarios se habrán enterado que las reglas cambiaron? No tienen políticas de revalorización de la actividad; no avanzan sobre el manejo efectivo de la actividad y, siguen con métodos predigitales frente a políticas cognitivas y de irrupción de las redes sociales.

 

El Consejo Federal Pesquero no es federal ni concentra el poder de la decisión. El subsecretario de Pesca carece de poder. Ha sido y es parte del problema. Ello diluye el ámbito de negociación, en especial cuando los representantes de las provincias no han sido capaces de diseñar una estrategia común. Su poder parece delegado a un cuerpo que carece de tal atributo y solo es el mascarón de proa formalizar decisiones tomadas fuera de ese ámbito.

 

El poder sectorial y la fragmentación empresarial. La multiplicidad de Cámaras y alguna Asociación por fuera de ellas, debilita el poder del sector. La “Intercámaras” parece suscribiendo el interés de todos -parece una alianza electoral- pero, ello no alcanza, ya que no logra expresar un verdadero poder de la actividad.

 

Juntar Cámaras para suscribir una nota defensiva o recorrer despachos no agrega potencia a la voz ni mucho menos muestra la importancia del sector que, requiere de un proyecto que esté por delante de las iniciativas gubernamentales que desconocen las particularidades del sector y, sobre todo, necesita de una evolución empresaria efectiva que pueda ser ponderada y no cuestionada. Cualquier funcionario desinformado califica a este sector como “mafioso que explota el recurso pesquero en forma gratuita”, mientras el sector sigue aferrado a un proyecto preindustrial, iniciado hace sesenta años, fácilmente atacable.

 

No se cambia esta imagen con la botadura de un importante buque; con la construcción de planta industrial o con fotos de empresarios reunidos en una feria internacional. Es “cartón pintado”, por el que se invierten millas de dólares para que luego un Subsecretario “que nunca pagó un salario” establezca la política pesquera, a la par de decir, que si fuera por él ya se hubieran adjudicado las cuotas de pesca .

 

Pasamos de “El estado soy yo” de Luis XIV en 1655 a funcionarios que no representan el poder político ni a las empresas. Es poco serio por parte de los gobernantes, pero también de los empresarios y las provincias que no parecieran entender que de una buena administración de este recurso depende los pueblos, las industrias, los trabajadores y proveedores y, la custodia soberana argentina de territorios muy vulnerables. de la República.

 

Las empresas integradas en Cámaras están divididas por tipos de buques; por especies; por plantas exportadoras; por su radicación y tipo de proceso; por un conjunto de empresas que consideran que se agrupan asociadas porque entienden que son las que mayor volumen producen y exportan y, otras empresas que han formado nuevas cámaras por diferencias de distinto tipo entre empresas. A ello se agregan empresas que no están asociadas y, a la intervención individual de algunos empresarios que circunstancialmente por vínculos personales están cerca del gobierno de turno.

 

Ello lleva a debates con conclusiones parciales, retaceadas ya asociaciones coyunturales y transitorias frente al conflicto y no a la necesidad de elaborar una estrategia permanente que contemple el interés de todos. Aquí no aplica el “río revuelto ganancia de pescadores”, sino por el contrario el gobierno se refriega las manos al pie de los muelles, ya que esta política empresaria es errónea, claramente negativa frente a un gobierno que fragmenta (divide y reinarás) y no analiza detalles sino los números finales; muchos de los cuales, será tarde evaluarlos luego de cuatro años de gestión.

 

La pesca ilegal extranjera. No se escucha a un solo empresario referirse a la pesca ilegal que se realiza sobre los recursos migratorios o asociados en alta mar o en Malvinas, pese a que esa pesca afecta la economía, al ecosistema y necesariamente la pesca en la ZEE. No hay un solo plan gubernamental ni empresario para promover la pesca nacional en alto mar, eliminando subsidios, pago de derechos y acciones defensivas para contrarrestar la pesca subsidiada a distancia. Pareciera que los empresarios simplemente acepten las reglas de juego que les impone el gobierno de turno y, aplique la reiterada consigna que ha estado vigente hasta ahora; aunque el “no hagan olas” no esté funcionando.

 

El libre acceso de buques extranjeros, las licitaciones, la vigencia y aumento de las cuotas de captura. El Poder Ejecutivo retiró el proyecto de ley ómnibus que extranjerizaría el mar argentino, pero no parece dispuesto a renunciar a sus intenciones y cumplirlas por otras vías. Federico Sturzenegger, el cerebro y ministro desregulador insiste en mencionar al sector pesquero argentino como un ámbito mafioso. Calificativo que mucha gente concuerda y que ya sostenía hace 35 años el entonces secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca Felipe Solá (FS “Peronismo, Pampa y Peligro” p. 109-115, Ariel, 2018). El calificativo no ayuda, aunque también hay sectores prebendarios del Estado y empresarios de otros rubros que se los ve mal en la Argentina y no se los destrata, como diría Mirtha Legrand.

 

Abrir el mar argentino a flotas extranjeras o colocar derechos a la captura sin analizar costos; retenciones, precios de comercialización; rentabilidad, etc. puede tener el mismo efecto: dificultar la sustentabilidad de las empresas nacionales y ceder las capturas a buques extranjeros que para hacerse de las proteínas pescan a pérdida o usan la actividad por razones geopolíticas. El aumento de los derechos de extracción (DUE) de 0,15 a 3,5 (Roberto Garrone, Punto Noticias, 17/11/24) es una muestra. Ello contrasta con los desproporcionados fondos aplicados a la administración (Autoridad de Aplicación, el Consejo Federal Pesquero y la Nación) en relación a cualquier actividad productiva.

 

Las cuotas y autorizaciones están en manos de funcionarios en tránsito, sin la voz de quienes invierten, contratan personal y generan riqueza. Digamos, que el manejo oficial de la administración pesquera está en poder de burócratas y, los pescadores profesionales y los históricos usan procedimientos que, durante décadas les sirvieron (y evito decir cuáles eran), pero que hoy son absolutamente ineficaces. El sector empresario pesquero no parece darse cuenta por enterado.

 

Los años de vigencia de las cuotas deberán ser proporcionales a las inversiones realizadas y especialmente de aquellas a realizar. Podrían ser 15 años, si el análisis del proyecto de cada empresa lo amerita; pero, llevar a un año la vigencia, carece de toda seriedad y estaría demostrando que el gobierno no conoce los pormenores de la actividad o que está pensando llevar adelante un proceso licitatorio, sobre el que ya nos hemos expresado.

 

Las exportaciones, la acuicultura y la generación de empleo. El sector pesquero dirige su producción a la exportación, aunque no tiene una representación importante en el complejo exportador argentino en el que solo alcanza el 2,5% de las exportaciones totales (INDEC, primer semestre 2024), donde se destacan con el 73, 7% los langostinos y calamares y un 24,4% los pescados blancos. Exportaciones muy por debajo de sus vecinos Brasil, Chile, Perú, etc. Y, mientras que en la producción total mundial pesquera la acuicultura y maricultura alcanzan al 50%, en la Argentina están por debajo del 2%. De esto no se habla y debería ser una política prioritaria argentina para triplicar las exportaciones y la ocupación de mano de obra en todo el territorio nacional.

 

El habito alimentario y el consumo interno. El 90% de la producción argentina se exporta y, pese a que el gobierno debe administrar el recurso, nada hace para redireccionar una cuota-parte al consumo interno. Mientras los médicos nutricionistas y cardiólogos entienden que para mejorar la dieta el pescado debería consumirse tres veces por semana, la Subsecretaría de Pesca insólitamente promueve consumir pescado los días 19 de cada mes (Resolución 42/19). En un país donde los consumidores no conocen las bondades del pescado no puede esperarse que los funcionarios tomen políticas activas que acrediten el valor de esta industria.

 

En la Argentina hay un consumo per cápita anual de 4,8 Kg. Es el país con más bajo consumo en Suramérica que llega a un promedio de 9,8 Kg. Salvo algunos casos puntuales los empresarios no prestan atención al mercado local. Ni siquiera en las ciudades portuarias y pesqueras el consumo es mayor. Los programas sociales no tienen contemplado este alimento, pese a su alta calidad proteica y de grasas insaturadas y, la compra de los consumidores del pescado es reactiva ya que no está contemplada dentro de las compras programadas del hogar. Gobierno y empresarios son responsables de esto y, ello también, hace a la imagen del sector.

 

La reforma de la ley 24.922. La ley nació en 1998 y tuvo su papel en esos años. Después de 28 años de su sanción, en una actividad en discusión en el mundo pesquero, es insólito que no haya tenido cambios en cuestiones que se sufren: la integración del Consejo Federal Pesquero; la falta de jerarquía de la Autoridad de Aplicación; el otorgamiento de cuotas; el sostén económico de la administración, la investigación y el control y un centenar de temas que proyectan una actividad moderna para los próximos treinta años. El temor empresario es reverencial a alguna modificación que pueda cambiar las reglas de juego estos años. Los empresarios no parecen darse cuenta de que el cambio es irremediable y, cuanto más aporten intelectualmente, menor será el riesgo que los funcionarios de turno contribuyan con su desconocimiento. El Santos de Pelé impuso la estrategia de que “no hay mejor defensa que un buen ataque”.

 

La aplicación de multas. Su aplicación y, sobre todo las de alto monto, muestran la incapacidad del gobierno de llevar una política de preventiva. Las últimas parecen destinadas a mostrar un cambio sancionatorio y no a llevar a cabo una administración ordenada. Todo el proceso es observable: desde la inspección hasta la sanción. Hay denuncias sobre incumplimientos graves y, otras recientes, que se refieren a actos de persecución. Las multas no repararán los daños.

 

La soberanía y política poblacional. La pesca es una actividad central en la defensa de la soberanía marítima y en los amplios espacios de la Patagonia. La pesca ha servido para poblar e industrializar ese importante territorio nacional con baja densidad de población. Más de 500 buques pesqueros habilitados son custodios del extenso territorio marítimo. El sector empresario no ha sabido darle valor y proyectar nacionalmente este hecho trascendente. Los gobiernos provinciales del litoral patagónico como hemos visto en estos días a cambio de unas monedas han planteado el absurdo de liberar sus puertos para dar apoyo a los buques que pescan ilegalmente nuestros recursos migratorios.

 

Manual Belgrano en el siglo XIX decía “Un Estado sin pesca nada puede sobre la mar”. Los empresarios pesqueros no han sabido darle valor estratégico, económico, social, alimentario y sanitario a la pesca.

viernes, 20 de diciembre de 2024

FIRMENICH

 

 los inicios de Montoneros, la violencia, la conflictiva relación con Perón y una autocrítica que deja un sabor a nada

 

Adrián Pignatelli

 

Infobae, 20 Dic, 2024

 

Este jefe montonero, que asegura que nunca lo mataron porque sus compañeros pusieron énfasis en protegerlo, es hijo de un ingeniero y de una maestra y nació en el barrio de Floresta el 24 de enero de 1948. Hizo la primaria en Ramos Mejía y la secundaria en el Colegio Nacional de Buenos Aires, del que egresó en 1966 y se anotó en la Facultad de Agronomía de la UBA.

 

Integró el grupo fundador de la organización terrorista Montoneros, junto a Fernando Abal Medina, Carlos Ramus, Emilio Maza, Carlos Capuano Martínez y Norma Arrostito, entre otros.

 

Para ellos, el peronismo era el camino hacia la revolución y en su ideario convivían ideas del catolicismo progresista con socialistas de izquierda. Firmenich encontró ideas en la trayectoria política de John William Cooke y en el profesor y teórico marxista Régis Debray.

 

Sus inicios en la militancia habían sido en la Juventud Estudiantil Católica, donde se relacionó con Carlos Mugica, un cura que trabajaba en la villa 31, de Retiro, y de gran influencia en su pensamiento. Mugica sería asesinado el 11 de mayo de 1974 por la Triple A o algunos sostienen que por los propios montoneros.

 

La organización se dio a conocer cuando el 29 de mayo de 1970 secuestró y asesinó al general Pedro Eugenio Aramburu, luego de someterlo a un “juicio popular” en los sótanos de una estancia del oeste bonaerense.

 

Para ellos, el asesinato de Aramburu no solo fue porque había sido uno de los responsables de la caída del gobierno de Perón o del ocultamiento del cadáver de Evita, sino que fue una respuesta a la impunidad de la oligarquía y al bando liberal, ya que al hecho pretendieron darle una trascendencia histórica relacionada a una defensa del revisionismo.

 

En septiembre de ese año Abal Medina y Ramus fueron abatidos en la pizzería La Rueda de William Morris. Y cuando en julio de 1971 fue muerto José Sabino Navarro, Firmenich quedó como cabeza de la organización. Nacía el comandante Pepe.

 

En sus inicios Montoneros estaba integrado por un puñado de hombres y tres años después llegaría al centenar, gracias a que adhirieron otras organizaciones armadas menores. Luego alcanzarían, según los historiadores, a tres mil miembros.

 

Declarados peronistas, los guerrilleros entonces contaron con el tácito beneplácito de Perón, exiliado en España. Sin embargo, cuando regresó al país luego de 17 años y luego con Héctor Cámpora en el gobierno, intentó sin suerte desactivar a las organizaciones armadas. Pero el país estaba sumido en un espiral imparable de violencia y de muerte.

 

El ex presidente no podía creer lo que sucedió entonces en Ezeiza en su regreso definitivo, cuando la derecha liderada por José López Rega y el coronel Jorge Osinde, a cargo de la custodia del multitudinario acto, se tirotearon con la Juventud Peronista y los Montoneros, ya que ambas facciones pugnaban por ocupar el primer lugar frente al palco. Por lo menos 13 muertos y un centenar de heridos fue el saldo de esa lamentable jornada.

 

Los violentos episodios en el aeropuerto fueron una muestra palpable de la división en el peronismo y Perón, quien creía que su presencia en el país sería prenda suficiente para calmar a unos y otros, terminó culpándolo a Cámpora, cuyo gobierno se había volcado a la izquierda, y lo hizo renunciar, luego de un cortísimo período de 49 días en el cargo. Luego de un interinato de Raúl Lastiri, se celebraron elecciones en la que resultó ganador la fórmula integrada por Perón y su esposa Isabel.

 

Los montoneros veían con buenos ojos una fórmula compartida Perón-Balbín, como se trabajó en silencio en ciertos sectores que calculaban que el general viviría poco y que necesitarían a un político de experiencia para hacerse cargo del gobierno.

 

Perón -que no mucho tiempo atrás había hablado de “la juventud maravillosa”- no quería saber nada con las organizaciones terroristas, pero no sabía cómo pararlas. La organización Montoneros, para mandarle un mensaje, asesinó dos días después de las elecciones, el 25 de septiembre de 1973 a José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT, cumpliendo la promesa de lo que cantaban en los actos de “Rucci, traidor, a vos te va a pasar lo que le pasó a Vandor”. Perón, en el velatorio, dijo que le habían matado a un hijo, que esas balas habían sido para él, y que le “habían cortado las patas”. Firmenich, tiempo después admitiría que había sido un error político.

 

Cuando Perón elevó al Congreso un proyecto de legislación antisubversiva, los diputados peronistas de izquierda se negaron a votarla. Los legisladores renunciaron y la dirección de Montoneros se alejó del gobierno, mientras nadie podía parar la ola de violencia, asesinatos, atentados y copamientos de unidades militares.

 

Perón había cortado el diálogo con ellos, y entonces los montoneros acudieron al líder radical Ricardo Balbín, de trato permanente con el anciano presidente, para que intercediese, gestión que no rindió ningún fruto.

 

Mientras tanto en febrero de 1974 Firmenich -a esa altura un jefe que no toleraba que se discutiesen sus órdenes- fue detenido por la Policía Federal por estar armado y llevar documentos falsos, pero días después fue liberado por orden del propio Jefe de la Policía, lo que le valió un proceso en su contra.

 

El quiebre final con la organización fue durante el acto del Día del Trabajador en Plaza de Mayo. Ese 1 de mayo de 1974, detrás de un vidrio blindado -un escenario impensado en la liturgia peronista en el balcón de la Rosada- Perón se refirió a los montoneros como “estúpidos” e “imberbes”, y mitad de la plaza quedó vacía cuando éstos se retiraron.

 

Ya con Isabel Perón en el gobierno, dos semanas después de la muerte de Perón, un comando montonero asesinó al radical Arturo Mor Roig, mientras almorzaba en San Justo. Mor Roig había sido ministro del Interior en la presidencia de Alejandro Agustín Lanusse y durante su gestión había tenido lugar la evasión y muerte de guerrilleros en Trelew. Firmenich aseguraría que había sido una idea de un grupo aislado y no una decisión orgánica. Sin embargo, reivindicó el asesinato del jefe de la Policía Federal comisario Alberto Villar y su esposa, cuando colocaron una bomba en el yate en el que paseaban por el Tigre.

 

Haría falta otra nota para enumerar en detalle otros hechos, como los asesinatos del empresario Francisco Soldati y de Miguel Padilla, subsecretario de Planeamiento, el robo de armas de cuarteles policiales y de comisarías, el rescate de los presos del Buen Pastor o la voladura del Golf Club de Tucumán. O la bomba en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal, de julio de 1976.

 

Montoneros decidió el 6 de septiembre de ese año pasar a la clandestinidad y la organización volvería a tener notoriedad días después cuando secuestró a los hermanos Juan y Jorge Born, operativo del que participó Rodolfo Galimberti, jefe de la Columna Norte. La organización cobró un millonario rescate, que aún hoy es tema de debate ya que no se sabe con certeza cuál fue su destino y en qué fue empleado.

 

En 1975 fueron declarados ilegales por el gobierno, y no sirvió que se presentasen a elecciones en Misiones con el rótulo de Partido Peronista Auténtico.

 

Firmenich admitiría que ellos sabían que se venía un golpe militar y que tendrían muchos militantes muertos. Caída Isabel, cuando en un operativo estuvo por ser capturado, decidió escapar del país para salvar su vida. Vivió en Italia, México y Cuba.

 

Muchos de los militantes montoneros, sin conducción, cayeron bajo el aparato represivo militar, que provocó miles de desapariciones y diversas violaciones a los derechos humanos.

 

Montoneros intentó una reorganización y aprovecharon el mundial de fútbol de 1978, que se jugaba en Argentina, para desarrollar una campaña de propaganda en Europa. También el jefe montonero evaluó una operación que hiciera caer al gobierno de Videla y que fuera reemplazado por uno de la organización.

 

En 1980 idearon la operación “Guardamuebles”, cuando 13 montoneros ingresaron al país con el apoyo de otros dos desde Brasil. En menos de un mes todos fueron muertos.

 

Al año siguiente, planearon la llamada “Contraofensiva”, ya que Firmenich era de la disparatada idea de que un puñado de militantes insurrectos bastarían para que las masas se encolumnasen detrás de ellos para terminar con la dictadura militar.

 

Pero no previeron que la organización estaba infiltrada por la inteligencia y los 1600 militantes que enviaron a esta trágica operación, terminaron muertos y desaparecidos. Martin Andersen, corresponsal de The Washington Post en nuestro país durante la dictadura, aseguró en un libro que Firmenich en realidad era informante de los militares y él habría estado relacionado con la caída de de los militantes.

 

Cuando se anunciaron las elecciones presidenciales de 1983, los montoneros tuvieron en el catamarqueño Vicente Leónidas Saadi a su precandidato y La Voz, el diario donde difundían su ideario. Con el reinicio de la actividad política, muchos montoneros se sumaron al justicialismo.

 

El 13 de febrero de 1984 Firmenich fue detenido en Brasil por la solicitud de extradición que formuló el gobierno constitucional de Raúl Alfonsín. Fue extraditado y condenado a 30 años de prisión por homicidio y secuestro, junto con Fernando Vaca Narvaja y Roberto Perdía.

 

Gracias al decreto 2742 del 29 de diciembre de 1990, firmado por Carlos Menem, en el que lo indultaba fue liberado. Alejado de la política, se recibió de licenciado en Economía en la UBA en febrero de 1996 -había empezado en el centro universitario de Villa Devoto- con el mejor promedio de su promoción, aunque no recibió el diploma de honor como se acostumbra por la campaña llevada adelante por el centro estudiantil. Los memoriosos recuerdan que en las clases los estudiantes le hacían el vacío alrededor, sentándose alejados de él. “Nos irrita su sola presencia, nosotros no lo indultamos”, decían. El, por las dudas, iba siempre acompañado. Se radicó en Barcelona, donde se doctoró en Economía y se dedicó a la docencia.

 

Estaba casado con María Elpidia Martínez Agüero, quien estuvo presa varios años durante la dictadura. De una familia tradicional de Córdoba, estaba emparentada con el ex vicepresidente del Alfonsín, el radical Víctor Martínez. Tienen cinco hijos.

 

En mayo de 1995, en momentos en que el general Martín Balza puso en agenda la cuestión de la autocrítica sobre lo hecho durante la dictadura, participó del programa Tiempo Nuevo, conducido por Bernardo Neustadt, donde afirmó que todos habían sido responsables, tanto militares como guerrilleros de la violencia que se vivió, y aplaudió la iniciativa del entonces Jefe del Ejército.

 

Al año siguiente presentó en La Matanza su propuesta política, a la que definió como “una corriente de opinión”, en el que cuestionaba al modelo menemista -votó al presidente en 1995- aunque defendía las privatizaciones y la convertibilidad.

 

En 2001 envió, desde Barcelona, un documento que tituló “Bases políticas para la refundación del Movimiento Peronista Montonero”, que lo elaboró como una propuesta alternativa al modelo de entonces, que hizo mucho menos ruido que esa llave inglesa sobre la morsa para acallar la impunidad de una primera muerte a la que le seguirían miles.

jueves, 19 de diciembre de 2024

MACRI


 mandó a Dietrich a dinamitar la licitación de la Hidrovía: "es poco transparente"

 

Por Fabricio Navone

LPOL, 18/12/2024

 

 La apertura de la licitación que lanzó el gobierno para el servicio de dragado y balizamiento de la Hidrovía, la autopista fluvial que recorre el río Paraná-Paraguay, generó fuertes cuestionamientos empresarios y también de la política.

 

El ex presidente Mauricio Macri viene haciendo un intenso lobby por la neerlandesa Boskalis, interés que comparte con la reina Máxima Zorreguieta, y fue uno de los temas por los que chocó con Santiago Caputo. Tras conocerse los pliegos de la licitación, Macri intensificó la presión.

 

Este martes, Guillermo Dietrich llegó a la capital de Santa Fe para participar de una charla sobre el tema que organizó la Fundación Pensar que alguna vez fue el think tank del PRO. El ex ministro de Transporte disparó fuertes críticas a las condiciones de licitación: "es poco transparente".

 

"Desde Pensar, se advierte que el pliego genera sobrecostos para los productores argentinos y que sus pedidos y necesidades no fueron considerados. Así como tampoco los de las provincias y usuarios de la Hidrovía Paraná-Paraguay", dijeron desde la Fundación.

 

El ex ministro advirtió sobre "falencias en materia de transparencia por la ausencia de buenas prácticas tales como roadshow, data room e intercambios con los usuarios de la Hidrovía", además, señalaron sobrecostos que recaerían sobre el productor.

 

Lo cierto es que la licitación que inició el gobierno ya fue objetada por la belga Deme y la holandesa Rhode Nielsen. Las empresas sospechan que los pliegos están confeccionados a medida para que continúe Jan de Nul que viene realizado el dragado desde la década del ‘90 cuando se privatizó por primera vez.

 

En ese contexto, Dietrich llegó a la ciudad de Santa Fe para sumar sus críticas y advertir sobre supuesta falta de transparencia de la licitación: resulta inadmisible que genere mecanismos que impliquen mayores costos para los productores de nuestro país, dijo el ex ministro.

 

Es que según los cálculos que hicieron técnicos de la Fundación Pensar estima un sobrecosto de entre 2 y 3 dólares la tonelada que deberá pagar el productor. "Esto significa una transferencia de recursos de la producción al concesionario de la Hidrovía de 7.500 millones en 30 años y 15.000 millones en 60 años (la licitación es por 30 años + 30 años)", señalaron.

 

 Desde Pensar, se advierte que el pliego genera sobrecostos para los productores argentinos y que sus pedidos y necesidades no fueron considerados. Así como tampoco los de las provincias y usuarios de la Hidrovía Paraná-Paraguay

 

A su turno, la secretaria de Transporte de Santa Fe, Renata Ghilotti, cuestionó que no se haya extendido la participación a las provincias en la elaboración de los pliegos: "Con 849 km de la hidrovía pasando por la Provincia de Santa Fe, es fundamental que su voz sea escuchada en este proceso", reclamó la funcionaria.

 

Renata Ghilotti, secretaria de Transporte de Santa Fe y coordinadora de la Mesa de Transporte de la Fundación Pensar provincial. Si bien destacó que "algunos aspectos fueron tenidos en cuenta" otros quedaron afuera tales como "llevar al máximo la profundidad del calado de ambos tramos que atraviesan nuestra Provincia y la creación de un órgano de control con la participación de las provincias del Litoral".

 

En el mismo sentido se expresó Adolfo Escobar Damus, director de Transporte Fluvial y Puertos de Corrientes, "es de vital importancia que las provincias ribereñas participen activamente en la elaboración del pliego licitatorio, garantizando que los aportes principales provengan del sector privado, en virtud de su conocimiento especializado y experiencia en la materia".

 

 Con 849 km de la hidrovía pasando por la Provincia de Santa Fe, es fundamental que su voz sea escuchada en este proceso

 

Según Mauro Vazón, ex presidente de la Comisión Administradora del Rio Uruguay y actual presidente del Consejo de la Magistratura de Entre Ríos advirtió que "la forma en que los pliegos han sido redactados no dan certeza en términos de competitividad de la vía troncal de navegación".

 

Otro punto que se llevó las críticas fueron los plazos ya que la nueva licitación plantea un otorgamiento de 30 años con posibilidad de prórroga de 30 años más y que dicha temporalidad no tiene fundamento técnico, sostuvieron desde la Fundación Pensar y destacaron que los cambios tecnológicos y ambientales se producen en ciclos más cortos, por lo que se exigen respuestas más rápidas.

 

Finalmente, la vicegobernadora de Santa Fe Gisela Scaglia destacó que "nuestros puertos no solo son puntos de tránsito, sino motores de crecimiento que, bien gestionados, pueden llevar a la Argentina a los niveles de éxito que necesitamos". Pero señaló que "Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Córdoba son protagonistas del desarrollo productivo y que la Argentina sale adelante mirándonos. Sale adelante con más federalismo".

domingo, 15 de diciembre de 2024

HABLAR

 


 DE LEVANTAR EL CEPO CUANDO NO HAY DÓLARES PARA HACERLO, ES UNA RESTRICCIÓN QUE TIENE EL GOBIERNO» – ENTREVISTA A LIC. HÉCTOR GIULIANO

 

11 de diciembre de 2024

   

Lic. Héctor Giuliano, Licenciado en Administración y Finanzas y experto en Deuda Pública y Externa, autor de “Problemática de la Deuda Pública Argentina” de 11 tomos.

 

-¿Se está gestando un nuevo préstamo con el Fondo Monetario Internacional?

 

-Primero y principal nadie sabe en qué grado están los avances en el préstamo con el FMI, de hecho, me parece sospechoso que, con todos los elogios del plan de ajuste impetuoso de Milei, el Fondo no le conceda un préstamo como de 15 mil. millones o, este fin de semana se hablaba de 11 mil millones frente al diseño de 2018 de 45 sobre 57 mil pedidos.

 

No está claro sobre la reticencia del fondo para soltar el dinero, pero posiblemente la desprolijidad del préstamo a Caputo del 2018 y la exposición del Fondo fueron tan grandes que administrativamente se están cuidando ante dar prestamos sin respaldo.

 

-¿El Fondo tiene miedo de prestar el dinero?

 

-Es un interrogante lo del fondo, está sin fecha precisa y sus características, porque Argentina entre enero y junio de 2025 recién terminaría de pagar el acuerdo con el que la administración Fernández con Guzmán y después ratificado por Massa, acordaron. Argentina ya ha pagado más de 10 mil millones de dólares al Fondo solo de intereses, y faltan las amortizaciones de capital que tiene que ser refinanciada.

 

-¿Qué se estaría negociando?

 

-Todo lo que este negociando es un interrogante, no hay información oficial ni comentarios autorizados privados.

 

-¿La victoria de Trump les serviría para que medie con el FMI para un nuevo acuerdo?

 

-La alternativa que se espere el triunfo de Trump para facilitar un nuevo acuerdo, que no sería un nuevo préstamo sino un adicional sobre el existente, no me parece relevante. El acuerdo por el momento es una interrogante, pero si podemos preguntarnos el por que el FMI retacea el préstamo, la única explicación es que la posibilidad de arrastre sea tan grande que ahora se están cuidando donde firmar, donde convenir algo. En enero hay fuertes vencimientos con el FMI y otros organismos internacionales.

 

-¿Cuál es el objetivo del acuerdo?

 

-El acuerdo con el fondo, que el fondo actúa como auditor de los acreedores del estado argentino. El acuerdo tiene finalidad última: que Argentina vuela a los mercados internacionales de crédito, o sea que vuelva a tomar deuda externa. Entonces la situación del gobierno no está consolidada como para que el país se largue a tomar más endeudamiento externo.

 

-¿Serviría salir del cepo?

 

-El tema del cepo es un tema poco claro. El cepo significa restricción a la venta de dólares, o sea que alguien quiera comprar dólares oficiales y lo pueda hacer a través del Banco Central. Lo que ocurre es que el Banco Central no tiene divisas, así que esa restricción no toca al individuo, toca una restricción del banco central.

 

El mayor agujero que tiene, según un relevamiento de abril de 2024, el Banco tiene acumuladas deudas con importadores, o sea que debe entregar a los importadores que han hecho compras en el exterior, pero no las han podido pagar porque el banco no tiene dólares para darles un cambio de pesos. Sumaban 42 mil millones de dólares, ya eso hay que agregarle 12 mil millones más de utilidades y dividendos de empresas extranjeras en la argentina que no pueden hacer a sus casas matrices.

 

No veo tanto el riesgo de que haya avalancha de compras de la gente en dólares. Aunque si uno mira el riesgo, con el dólar barato, la gente se manda a hacer más turismo al exterior, con un dólar en vez de $1500 o $1600 como está el dólar turista, sino a $1000 o $1100 que está el oficial y el blue. , capaz si se provoca una gran demanda.

 

 

-¿Nos beneficiaríamos?

 

-El problema del cepo no es que traería un beneficio, sino una mejor imagen del país que no pone restricciones a la entrada y salida de capitales, que es inherente a exigencias del exterior para que haya inversores. Se justifica con el argumento de: ¿Por qué van a venir inversores si no pueden remesar sus utilidades al exterior? O ¿Por qué no se van a hacer importaciones por restricción de divisas? De todas maneras, no olvidemos que Argentina tiene un stock de reservas netas negativas que se estiman entre 5 a 6 mil millones de dólares. Así que hablar de levantar el cepo cuando no hay dólares para hacerlo, es una restricción que tiene el gobierno por lo que esta pidiendo deuda externa al FMI y otros fondos privados como el de Qatar.

 

La idea es que, al hombre corriente, en este momento, salir del cepo no afectaría salvo que surgiera un interés en comprar dólares baratos para viajar al exterior. O que haya gente que los compre previendo que en algún momento haya una estampida y el dólar se dispara e hicieron un negocio con la expectativa de devaluación.

 

El problema del gobierno es frente a la deuda acumulada por importaciones y transferencia de utilidades. Es el problema que no pueden reunir las divisas necesarias porque tienen las reservas negativas.