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jueves, 1 de septiembre de 2022

EL PARTIDO POPULAR

 

 no hará campaña contra la ley del aborto

 

(InfoCatólica) 1-9-2022

 

Fuentes oficiales del Partido Popular (PP) han filtrado al diario El Español la postura frente a la nueva ley del aborto. No habrá ofensiva tras la aprobación en el Consejo de Ministros: «No vamos a caer en cortinas mediáticas», señalan fuentes oficiales del PP.

 

Dicen que es «es conocida nuestra posición sobre algunos aspectos de la Ley», y que «no vamos a hacerle la campaña al Gobierno para desviar el foco hacia esta cuestión. Llevamos tres meses con una inflación superior al 10%».

 

El mensaje es muy similar al de Rajoy cuando comentaba que «lo importante es la economía» y resolvía la llamada «reformita» a la ley del aborto de Zapatero en un aeropuerto mientras viajaba a China. Entonces lo único que «cambió» fue la obligación de autorización de los padres para abortar a partir de los 16 años, que ahora se ha eliminado.

 

El Partido Popular tampoco ha aclarado si recurrirá esta nueva reforma abortista ante el Tribunal Constitucional, teniendo en cuenta que entre otros temas pendientes tiene la Ley del Aborto de 2010, sobre la Ley Celaá de Educación y sobre los indultos a los condenados por el 1-O.

 

El PP de Casado, que decía que era provida, tampoco recurrió la ley por la que rezar ante los abortorios es delito. En junio una multitud provida abarrotaba Madrid para defender la Vida y la Verdad. La única presencia del PP fue que la manifestación pasó delante de su sede, que posteriormente fue vendida.

 

Confirma la línea del Partido

En mayo, el Confidencial Digital anunciaba que, según sus fuentes, Feijóo había comunicado a su Comité Ejecutivo que el PP no va a derogar la ley del aborto.

 

Ni la actual ni la que promueve Irene Montero, con el argumento de que “esos debates engordan a Vox” y desplazan al partido del centro a donde el actual presidente lo quiere llevar para ganar las próximas elecciones.

viernes, 24 de abril de 2020

QUE TODOS SEAN UNO




Jorge E. Medina*


Abril de 2020

El presente trabajo pretende  promover pensamientos de fraterna unidad global entre los hombres, ya que todo pareciera indicar que estamos en un momento propicio para comenzar a pensar en la construcción de  dicha unidad “monista”, por estar la humanidad toda, atravesando tiempos de una  fuerte pedagogía de  adversidad.

Se trata de abordar  estos temas con la debida profundidad   pero con  pensamientos simples,  pues la verdad siempre estará más cerca de lo sencillo  que de la abundancia de palabras.

Cabe señalar, que el escenario actual del mundo es  aterrador en términos de avance de la infección producida por un virus y  llama la atención ver en este contexto, cómo al sentirse amenazados  todos los países  por el mismo flagelo y con fuerte compromiso de muertes,  empezaron a manifestarse en todo el planeta  pensamientos de unidad, uniformidad o al menos de coincidencias.

En efecto, personas de todos los puntos del planeta  expresándose a través de las redes, se sintieron igualmente vulnerables; todos se reconocen seres lábiles y del mismo  barro;  todos comenzaron a proclamar los  mismos valores tales como la solidaridad, la caridad, la humildad y  se vio hasta surgir una culposa reflexión por las malas praxis terrenas, individuales y de conjunto. Basta analizar  videos producidos por todo el mundo.
 Lamentablemente  no ocurrió lo mismo en el caso de algunos dirigentes cuyas actitudes no eran para nada unificantes.

Frente a ello en el campo moral  trascendente, la pregunta es:    ¿Por qué no podría ser posible AHORA soñar y tratar de que empiece a cumplirse   el anhelo cristiano de la Ultima Cena, de que TODOS SEAMOS UNO?
Habrá llegado ya el momento de construir una  arquitectura humano-trascendente de cara a ese  “omega” cristiano y simultáneamente y en consonancia con ella  empezar a construir también una   nueva  arquitectura humano- terrenal?

Traduzcamos y entendamos mejor esto.
Se trataría de intentar organizar el pensamiento humano-trascendente  tras UNA doctrina o modelo  moral, ponderando o decantando  previamente otros pensamientos trascendentes (por respeto a tales  ideas  y a la búsqueda de identidades).
 El “todo” de la doctrina cristiana  puede intentar esta tarea y amalgamar FINALMENTE junto a sí a otros pensamientos religiosos.
 La estrategia operativa  de inicio para la búsqueda de coincidencias, podría estar basada en un  racimo de virtudes ecuménicas, que de seguro ya existen.


En un orden más terrenal, simultáneamente se podría tender a UNA nueva  organización  humano-terrena tras UN “modelo” mundial o global, de inteligente convivencia entre las comunidades y sus Estados y respetando sus diversidades obviamente.

Esto significaría ir trabajando paulatinamente hacia  UN UNICO  modelo NOOCRATICO; esto significa, sociedades como lo pensaba Platón, que  diseñan, empoderan y controlan a sus Estados en base a la “POLITICA DEL CONOCIMIENTO Y LA SABIDURIA,  y no en base a las decisiones de las mayorías y sus vicios, amparados en el modelo DEMOCRATICO.

La Tecnología  de hoy  en crecimiento  exponencial, facilitaría ello, ya que estaría haciendo posible  cada vez más lo que podemos bautizar como  “POLITICA DEL CONOCIMIENTO”, hoy aún no desarrollada como tal.
Finalmente dicho ejercicio de la  sabiduría aplicada a la Política, de seguro que deberá incluir un blindaje ético moral del Estado, el cual sería un nexo vinculante con  el anterior  objetivo de unidad humano-trascendente  ya mencionado.

Cómo debiera ser el camino  hacia estos objetivos?... es el desafío que queda flotando y que seguramente debe ser causa de un  más exhaustivo trabajo intelectual.



*Especializado  en “Responsabilidad Moral en las Organizaciones” .


Articulo editado con fines periodísticos y de libre divulgación general-



miércoles, 25 de marzo de 2020

LIBRO DIGITAL

Publicamos el prólogo de un libro de difusión sobre el tema del aborto, escrito por el Dr. Héctor Hernández:




(Frente al genocidio prenatal desatado)

Escipión Ediciones -  Mendoza
                  2020

ÍNDICE
Prólogo, p. 3
Capítulo I: Réplica a Monseñor Fernández,
(Sobre la distinción impunificación-legalización; y la propuesta de impunidad para la madre). p. 6
Capítulo II: El fallo FAL para principiantes: preguntas y respuestas, (Una crítica sintética del fallo FAL, santo y seña para el Exterminio), p. 21
Capítulo III: El Anteproyecto Borinsky-Yacobucci
(La más grave crítica al contenido del Anteproyecto proviene del seno de la misma Comisión), p. 35
Capítulo IV:  Mal menor y aborto, p. 47
Capítulo  V: Gesta de Dios por los argentinos
(La ola celeste ante el Genocidio del aborto), p. 55
Capítulo VI. Aborto, Clericalismo y Religión (El enemigo que está adentro), p. 69.
pPaD




Prólogo
El virus de los desaparecidos

 Según el Ministerio de Salud de Salta, cada tres días liquidan un salteñito por aborto; serían 3 por semana, por mes 39 y por año 360, con lo que, si Argentina tiene 44 veces la población de Salta y se sacrifica parejo, en el país son 15.840 los desaparecidos oficializados en 2019. Aparte el aborto clandestino, que sigue y pulula; irregistrable e incontrolable.
Si la Argentina hay 340 veces la cantidad de habitantes de Tandil, y allí se informa que en un año liquidaron más de 100 por año en forma oficial en el Hospital Santamarina, aunque el Servicio de Ginecología es provida con 100 % de objetores, tendríamos que los desaparecidos serían estimativamente 34.000 por este crimen en 2019.

Desaparecidos más ley encima
El Movimiento Provida argentino venció en 2018 una batalla estratégica cuando contra todos los poderes establecidos se rechazó en el Congreso la ley del aborto.  Hay que decir que en la batalla cultural se aprendieron lecciones de otros lados y se mostró una perseverancia, una presencia popular en la acción y un esclarecimiento cultural  que dejó desconcertados a los habituales dueños del poder.  Se puede decir que se libró bien, si no se ganó, la batalla de la opinión. Nació “la Ola Celeste argentina”, se hizo oír en el mundo y se impuso sin contar casi con los medios de comunicación, sin Universidad, sin recursos económicos, sin partidos políticos, pero haciendo la de David contra Goliat y, sobre todo, invocando la protección divina que nos dio la victoria. Fue “una gesta de Dios por los argentinos”.

Providismo jurídico en serio
A esta altura sería una defección imperdonable ceder a la banalización del crimen y a las influencias de la  penalofobia y estadofobia, como si el Estado y el Derecho Penal no fueran promotores del bien del hombre; o admitir una posibilidad de “legalizar” el crimen parcialmente; o negar que la impunificación se transfiere al alma de la gente como aval moral. Hay una doctrina del orden natural sobre el tema, que rechaza las argumentaciones de legos en Derecho que quieren  despenalizar a la madre que mata a su hijo, sin ninguna razón, y sin saber que todo eso es camino para el triunfo del Herodismo. A exponer esos puntos está destinado el capítulo I, originado en un reportaje del blog “Que no te la cuenten”.

El golpe de Estado FAL
El Abortismo, viendo un camino para lograr sus objetivos en la corrupción judicial y en el remanente de prestigio que quedaria en los jueces, lanzó ese golpe de Estado que es la Causa FAL, en que la Corte Suprema llamada de Justicia no dejó gazapo jurídico por cometer, engañando a la gente con trampas abogadiles para, en el mismo acto usurpador, lanzar la campaña de Exterminio tomando aquel expediente como santo y seña para matar. Habiendo destinado todo un pesado volumen al punto (“No matarás…” El caso FAL y el exterminio, Escipion, Mendoza, 2020), nos pareció que había que exponer el caso FAL para principiantes,  en preguntas y respuestas. 

Capítulo II.
Un Anteproyecto hipócrita
La vieja presencia abortista del art. 86 apartado 2 del Código Penal ha producido como una aceptación inercial, incluso en juristas enemigos del aborto, que parecen leer las normas superiores, por ejemplo constitucionales o convencionales incorporadas, como subordinadas a aquella norma. De ese modo, sólo el aborto inmoderado sería inconstitucional. En ese ambiente cultural, el Anteproyecto Borinsky-Yacobucci, que se presenta como muy parecido pero es más grave y encierra trampas, es otra amenaza contra la vida inocente. Baste decir que los mismos autores admiten que proyectan las normas para que no se castigue nunca a nadie: pero lo peor está afuera de aquéllas, en la remisión que hace al esperpento FAL. De esa manera se introduce la idea de los poderes mundiales de que matar al hijo es un derecho de la madre, y que las cuestiones sobre tal masacre quedan exentas de la autoridad de los magistrados. El tema imponía nuestra síntesis en el capítulo III. Como “no hay peor cuña que la del propio palo”, por paradójicas razones la más contundente crítica al contenido del Anteproyecto emanó de dos miembros de la Comisión.

 El mal menor
Después de una conferencia sobre este último tema en Tandil, una oyente me dijo que por obra de alguien del Opus Dei en el Anteproyecto se siguiera considerando al aborto un delito, como solución de “mal menor”. Como esto ya ha pasado otras veces, convenía destinarle el capítulo IV, donde cuento viejas experiencias.

Ministro herodiano
 La secuencia letal tuvo su última expresión, fuera de la promoción micidial del Misoprostol, en la Resolución herodiana del Ministro de Salud González García, que implanta la pura fuerza contra todo derecho. (Capítulo V).

El peligro de adentro
Pero seguimos pensando que, atento la fuerza popular de la tradición argentina sólo la defección desde dentro nos puede derrotar. Hace años que, fundados en cierta visión edulcorada y mundana y laicista del Cristianismo, la dirigencia católica da la vida por no pelear, por transar, y por no aparecer como “de derecha”. Las defecciones del Clericalismo progre ya han hecho historia. (Capítulo V).

            Sea éste un pequeño aporte a una nueva “Gesta de Dios por los argentinos”

            A nosotros se atreve, argentinos,
            El orgullo de vil invasor     
Y viva la Virgen de Luján

Héctor H. Hernández
La Hoya, Santa María de la Alameda, Madrid, España,
25 de marzo de 2020, Día del Niño por nacer

*****

El libro completo (61 páginas), puede leerse en:












jueves, 5 de diciembre de 2019

EL PRINCIPIO DE RECIPROCIDAD DE LOS CAMBIOS


       


(con post scriptum de los prof. J. Regnasco y Yemil Harcha)

                            Alberto Buela (*)
                                                    
                                                          
Hace ya muchos años en 1975 publicamos uno de nuestros primeros artículos en la revista Bancarios del Provincia sobre la subordinación de la economía a la política donde enunciábamos el principio de reciprocidad de los cambios. Pasados cuarenta y cuatro años pareciera que todo sigue igual, ni los economistas han acusado recibo de la idea ni los políticos se han honrado en meditarla. Nosotros hemos escuchado hablar por primera vez de este principio en el curso de economía política que nos dictara el honorable Dr. Ciccero como materia del último año del secundario, allá lejos y hace tiempo.

El asunto consiste en lo siguiente: El proceso económico inicial nos muestra que el hombre puede producir uno o algunos productos o brindar uno o algunos servicios, pero no todos. Y como para vivir se ve obligado a consumir muchos productos o utilizar muchos servicios que él no realiza o produce, el hombre ( varón o mujer) se ve obligado a intercambiar sus productos o servicios por el de los otros.
De este hecho elemental surge la ley primera de la economía: la de la oferta y la demanda, la que sostiene que existe una relación de mutua dependencia entre el valor de los bienes y la demanda que de ellos se hace. Así, bienes que existen en cantidad reducida y muy demandados suben de valor, mientras que bienes poco demandados y muy ofertados bajan de valor.

En las sociedades donde rige un minimum de justicia los intercambios se realizan entre individuos diversos y bienes diversos y esto no puede ser reglado por la justicia correctiva expresada en la ley del Talión: ojo por ojo y diente por diente. Por otra parte se necesita algo más que la ley de acero de la oferta y la demanda pues muchos cambios económicos afectan e implican un cambio social.
Así mientras, que tanto en la justicia distributiva como en la conmutativa el acto de la justicia aparece representado verticalmente por la acción del juez, en la justicia recíproca el acto de justicia es horizontal lo realizan las partes interesadas o en juego. Aquellas que intercambian.
La justicia correctiva o conmutativa, aquella que regula las relaciones entre las personas privadas hace que los cambios se efectúen según la ley de igualdad aritmética sin consideración de las cualidades o méritos personales (una mercadería y su precio; un trabajo y su salario). En cambio en la justicia distributiva que regula las relaciones entre la sociedad y sus miembros se debería asegurar una distribución de los bienes, proporcional a los méritos y capacidad de cada uno.

A diferencia de estas dos clases de justicia, la ley de reciprocidad de los cambios que venimos a estudiar acá, enunciada por Aristóteles en su Etica Nicomaquea dice así: “la reciprocidad (de los cambios) debe ser según la proporción y no según la igualdad aritmética” 1132 b 33, nos muestra un aspecto postergado por los economistas profesionales y jueces en lo económico.

La importancia del análisis de la reciprocidad de los cambios para el problema de la justicia económica estiba en que se aplica en transacciones voluntarias, al contrario de la ley del Talión, que se aplica generalmente a transacciones involuntarias.

Lo justo en toda transacción económica es que cada parte ofrezca “proporcionalmente” a lo que recibe y no “igualmente”, de ahí que es injusto cambiar un paquete de cigarrillos por un automóvil o una computadora por una cerveza, incluso más allá de la razón de necesidad que pueda obligar al intercambio, habida cuenta que cada hombre en el ámbito económico reviste el doble carácter de productor y consumidor.
En el intercambio de bienes económicos el valor del producto o servicio está dado no solo por la calidad y cantidad de trabajo humano para su realización (hecho rescatado por la teoría económica marxista) sino también por la capacidad del bien de satisfacer una “necesidad humana”.(verdaderas o, en su defecto,  falsas,  como son las creadas por la publicidad).

La ley de reciprocidad de los cambios, decíamos en ese primerizo trabajo de hace 44 años, viene a responder a la pregunta que dice: ¿Cómo debe ser el intercambio para que el productor-consumidor tenga interés y posibilidades de seguir produciendo y consumiendo? [1] El cambio debe realizarse de tal manera que al final del mismo tanto el productor como el consumidor, tanto el que vende como el que compra, puedan conservar, incrementando o disminuyendo aquello que tenían antes de la transacción en forma proporcional.
Nuestra experiencia en muchas charlas con economistas, recuerdo una con Eric Calcagno (padre del que fuera embajador argentino en Francia), prestigioso economista del campo nacional y popular, quien ante mi ponencia respondió que la economía no se ocupa de los problemas morales, reduciendo así el principio de la reciprocidad de los cambios a un postulado ético. ¡Qué grave error!. ¡Qué visión limitada e Ilustrada de la economía!. Y eso que se trata de un emblemático economista “nacional”, imagínense Uds. qué sucede con los economistas liberales que son mayoría. Con justa razón afirmaba don Arturo Jauretche que: la economía es demasiado importante paradejarla en manos de los economistas.

En nuestro último trabajo Notas sobre el peronismo, hemos sostenido que: “Perón propuso en su libro de economía Los Vendepatria la capitalización del pueblo y la morigeración de la ley de oferta y demanda del capitalismo salvaje, por la vieja ley griega de reciprocidad de los cambios, según la cual luego de un trueque comercial justo, las dos partes deben quedar en posiciones medianamente equivalentes de las que tenían antes de dicho trato comercial, y no una empobrecida y la otra, enriquecida a costa de la primera”.[2]
Así funciona el principio de reciprocidad de los cambios en la economía y si miramos con atención vemos como las leyes de defensa del consumidor y la creación de alguna secretaría de Estado creadas al efecto se apoyan en este principio fundamental de la economía, aun cuando los economistas no se den cuenta.

Hace ya muchos años afirmaba el P. Meinvielle, cuyo retrato preside esta sala, que: “La violación de la ley de reciprocidad de los cambios produce en lo internacional la acumulación de riquezas en el centro y el empobrecimiento correlativo de la periferia, es decir, convierte en coloniales o semicoloniales a las economías nacionales. Porque al no retribuirse recíprocamente las riquezas en el tráfico internacional, se provoca la acumulación en ciertos puntos a costa del enflaquecimiento de otros. Y así resulta que el efecto consustancial al capitalismo liberal, de concentrar las riquezas en manos de una oligarquía multimillonaria a costa del despojo operado contra el resto de los productores y trabajadores, se traduce en el campo internacional, por el poderío de la nación más fuerte que opera a manera de bomba aspirante y atrae hacia sí las riquezas de los débiles. Lo que significó Inglaterra en el siglo XIX y parte del XX, lo que desempeña hoy los Estados Unidos.”[3]

La moneda

Si bien, dice Aristóteles, “el verdadero valor de cambio es la necesidad.[4] y es aquello que determina a un bien como “bien escaso”. Sin embargo, es la moneda la que realiza la intermediación proporcional entre bienes diversos, valorando en un dólar un café y en cinco un almuerzo.
Así, la moneda que es una medida convencional viene a traducir  la verdadera medida de la necesidad, pues “si de nada tuviesen necesidad los hombres, o las necesidades no fuesen semejantes a todos, no habría cambio” [5]
Instituida la moneda como necesidad de los cambios nació la otra forma de crematística, o sea, de comercio lucrativo, que se opone a la otra crematística, que es la natural que opera sobre los frutos de la tierra y con los animales en la adquisición de riquezas.
Se distinguen ambas porque la crematística natural persigue un fin exterior a sí misma como es el buen vivir, mientras que la crematística lucrativa usada por aquellos que solo quieren vivir,  busca su propio aumento siempre ilimitado, y allí cae en la usura cuando el dinero se transforma en causa del cambio.

El griego tóxos= interés, viene de tíxto=engendrar. Del préstamo a interés viene la esterilidad congénita del dinero, que como decían los antiguos pecunia non parit pecuniam. De todas las formas de crematística esta es la más contraria a la naturaleza.
Al respecto observa Aristóteles que “algunos convierten en crematísticas todas las facultades, como si el producir dinero fuera el fin de todas ellas y todo tuviera que encaminarse a ese fin” [6]
Según Karl Polanyi (1896-1964), para algunos el economista socialista del Papa Francisco: “La famosa distinción entre economía propiamente dicha y adquisición de dinero o crematística es la indicación más profética que se haya hecho nunca en el campo de la ciencias sociales.”[7]
La corrupción de la economía moderna consiste en considerar sus fines como idénticos a la crematística ignorando que el fin de la primera consiste en enseñar a usar los bienes, mientras que la segunda se limita a adquirirlos.
La economía quedó reducida a la crematística ilegítima de adquisición infinita de bienes que terminó plasmándose en el imperialismo internacional del dinero, que rige hoy el destino de las naciones y los pueblos.


Vemos como el precio según la ley de reciprocidad de los cambios no puede quedar librado al monoteísmo del mercado y su ley de la oferta y la demanda sino que tiene que estar regulado además por la reciprocidad proporcional de toda transacción económica justa. Y como el valor de los bienes económicos no es un valor absoluto sino relativo en tanto bien útil dentro de ciertos límites, que imponen los fines objetivos de la naturaleza humana, nada impide que los bienes económicos (algunos, sobre todo los estratégicos)  sean fijados por una instancia superior jurídica o política en vista a los verdaderos intereses del bien común general del pueblo de la nación.
Recordemos a esa cabeza especulativa excepcional que fue Julio Meinvielle: “No es posible violar la ley de la oferta y la demanda impunemente, no se puede dirigir esta ley despóticamente, pero se puede utilizar y dirigir políticamente”.[8]
Addenda

Quisiera terminar con un pequeño comentario acerca de lo que ha sucedido en economía en este último medio siglo. Surgió la Escuela austríaca de economía cuyas fuentes principales fueron Mises, Heyek y Rothbard y que lograron su proyección mundial a través de autores como Huerta de Soto, Woods, L. Read y Chafuen. La Escuela sostiene un marcado liberalismo económico pero, lo paradójico, es que sus principales miembros dicen inspirarse en la Escuela tardo escolástica de Salamanca del siglo de Oro español, que expresó el pensamiento tradicional católico.
Los austro-libertarios dejan de lado ideas básicas como la de bien común y justicia. Niegan la Providencia divina a favor del laissez faire, afirmando que Dios es un libertario (de Soto); afirman solo la libertad negativa como auto determinación, al estilo de Kant y Hegel; critican cualquier intervención estatal en el ámbito privado; afirman un voluntarismo ciego de los mercados, un subjetivismo amoral y un individualismo exacerbado y un indiferentismo religioso.

Mientras que la Escuela de Salamanca afirmó el origen divino del poder civil; negó el primado de conciencia protestante; negó la libertad de profesar cualquier religión, privilegiando la católica; condenó la libertad de imprenta; puso como objetivo de la actividad económica y política el bien común sobre el individual y otorgó primacía a la justicia y a la equidad en estas relaciones; afirmó la libertad positiva de la persona en sus actos.
Esta transfugada intelectual radica en la incesante infiltración, sobre todo después del Vaticano II, en el meollo de la teología y la filosofía católicas por parte de fuerzas no católicas.
Quiero llamar la atención ante este movimiento con fuerte peso judaizante y protestante, según el economista español Daniel Marín, que estudió este tema en forma puntual en Destapando al liberalismo, Ed. SND, Madrid, 2018.
Es de desear que nuestros católicos liberales, tipo Romero Carranza o Gabriel Zanotti, se prevengan de semejante fraude donde se les vende gato por liebre.



Post Scriptum

Carta de Josefina Regnasco(*) (19/9/07)
(*) principal investigadora universitaria en tecnología e ideología

Estimado Alberto:

He leído con sumo interés este artículo, aunque no se si lo he entendido
correctamente.
Me parece que el principio de reciprocidad sería un criterio interesante
para contraponer a la voracidad del mercado, pero lo que no se es cómo podría fijarse el valor (o el precio) de un producto para que responda a esta reciprocidad.
No se si esta perspectiva de la reciprocidad tiene algo que ver con la
Economía
de Equivalencia, que Dieterich Stefens y Arno Peters habían comenzado a elaborar, (no se si habrán continuado), reconociendo sus dificultades. Entre éstas, estaba la dificultad para calcular el valor de un producto y según éste, fijar su precio (problema que ninguna teoría económica pudo resolver, por lo que dejaron el tema librado al mercado).
Aunque la teoría marxista reconoce como criterio el valor-trabajo, ¿cómo
calcular el valor del trabajo requerido para producir un kilo de pan?. Porque no sólo hay que calcular el valor del trabajo del panadero:
está el del agricultor, el del obrero de la fábrica de tractores, el del
productor de gasolina, el del chofer del camión que transporta la harina, etc.etc. (Por eso es que Marx reconocía que en este intercambio estaba implícita la equivalencia, aunque los actores económicos no lo supieran ("no lo saben, pero lo hacen", afirmaba, por lo cual reconocía en la categoría de mercancía "supuestos metafísicos").
En efecto, el mercado equilibra, en un proceso extendido en el tiempo,
precio y valor, pero cuando los equipara, ya no hay ganancia, razón por la cual la economía capitalista es un sistema ultra tensionado que no puede estar nunca en equilibrio.
Además, está otro problema, que la teoría económica elude: el de la
externalización de gastos.
Y otro problema: ¿de qué manera calcular el ahorro social para construir
puertos, escuelas, hospitales...?
También veo en la teoría de la reciprocidad, algo que me parece muy
interesante, y es su similitud con el principio de las sociedades originarias, de no tomar nada de la naturaleza que no le sea de alguna forma devuelto, según el también llamado "principio de reciprocidad".
Estas observaciones llevan también a cuestionar el concepto de hombre y
de naturaleza subyacentes a las actuales teorías económicas, dado que los economistas ignoran hasta qué punto sus teorías están condicionadas
por principios filosóficos erróneos.
Bueno, el tema da para seguir charlando... Un abrazo. Josefina

Carta de Yemil Harcha (*) 20/9/07
(*) profesor universitario de economía en Chile

Estimado amigo Alberto:
Soy profesor de economía hace 30 años y su intuición sobre la reciprocidad económica es muy correcta, con una salvedad que el tiempo no me permite profundizar ahora: la ley de la oferta y la demanda no es sino la pantalla ideológica de la guerra económica que los ricos han declarado a los pobres hace tiempo. No hay en el mundo real nada parecido. Es mas, mientras más lo pienso, más seguro estoy de que no hay nada en la vida real que pueda ser llamado mercado, pues este requiere una serie de condiciones modelisticas que no existen realmente. Es otro cuento más. Y cuando despertemos va a ser tarde, estaremos en el imperio sonriente y musical de los imbéciles. Lo que si el modelo podría ser usado en otro ambiente, socialista por ejemplo. Pero jamás entre bandidos.

Calcagno fue profesor mío y también de Atilio Borón que Ud. conocerá, y probablemente se inoculó con el bichito "cuentitativista" que oculta magistralmente a esas consideraciones tan vagas como necesarias: la ética, el Estado y la justicia.
Todo porque no sabemos suficientes matemáticas como para mandarlos a freir monos con sus manidas y torcidas ecuaciones made in usa. Que cualquier estudiante de matemáticas de doctorado francés con claridad y caridad política, podría destruir de una plumada. Si gusta podemos profundizar el tema.
Si me permite mandaré su artículo a los asesores de Chávez porque están justamente trabajando muy constructivamente este tema. Lo que es Kirchner parece que ya se entrego al sistema...y el sistema lo perdonó. O estoy muy errado (herrado?). Y el pobre Lula? Y el pobre Mercosur?
Gracias por sus útiles reflexiones. Y.H.



                  

(*) UTN (Universidad tecnológica nacional)- Univ. de Barcelona

CeeS (Centro de estudios estratégicos suramericanos)- Federación del Papel


[1] Buela, Alberto: La subordinación de la economía a la política, en Bancarios del Provincia N° 339/40, Bs.As. oct-nov. 1975
[2] Buela, Alberto: Notas sobre el peronismo, Buenos Aires, Ed. Grupo Abasto, 2007, pp.16-17
[3] Meinvielle, Julio: Conceptos fundamentales de la economía, Ed. Nuestro Tiempo, Bs.As. 1953, p.75
[4] Aristóteles: Etica Nicomaquea, “toúto d´esti te aletheia he jréia” , 1133 a 26.-
[5] Aristóteles: Idem ut supra, 1133 b 23
[6] Aristóteles: Política, 1258 a 5.
[7] Polanyi: La grande transformation, Ed. Gallimard, Paris, 1983 p. 84
[8] Meinvielle, Julio: op. cit. ut supra, p. 79

domingo, 29 de septiembre de 2019

ASIGNACIONES Y PLANES SOCIALES



Niños y Adolescentes: AUH

Beneficiarios: 3.923.000
Monto: $ 2.652
Asignación total anual: $ 129.500 millones

En edad laboral

Haciendo Futuro: 250.000 beneficiarios
Salario Social Complementario: 200.000 beneficiarios (total: 450.000)
  Monto mensual: $ 8.000
Asignación anual: $ 40.000 millones

Prestaciones sin aportes

Pensiones por invalidez: 1.041.800 beneficiarios
Prestaciones previsionales por moratoria: 3.637.800 beneficiarios
PUAN 132.000 beneficiarios
Madres más de 7 hijos: 309.400 beneficiarias
Otras: 67.600 beneficiarios
Total: 5.188.600 beneficiarios
Asignación anual: $ 620.000 millones

Fuente: La Nación, Economía, 20-9-19

viernes, 13 de septiembre de 2019

DIPUTADA QUE NO VOTÓ


 a favor de la emergencia alimentaria


Mónica Schlotthauer, de la izquierda, se diferenció de los 222 legisladores que casi por unanimidad le dieron sanción al proyecto opositor. “Lo que se votó es pírrico”, dijo.

Clarín,  12/09/2019

Fue la única que no votó a favor. Aún inclusive contrariando a su propio bloque del Frente de Izquierda. La diputada Mónica Schlotthauer (Buenos Aires) se diferenció de sus 222 compañeros de la Cámara Baja que apoyaron el proyecto de emergencia alimentaria y se abstuvo en una votación que resultó casi unánime, de no ser por ella.

"Si la emergencia alimentaria está vigente hace 17 años, quiere decir que los que gobernaron no lo hicieron para terminar con el hambre del pueblo, sino para llenarles las arcas a los exportadores", se quejó en su acalorada alocución, que fue una suerte de preámbulo al voto-no-positivo-ni-negativo de la representante de la izquierda.


"Acá hay un montón de gente que no come y un montón de gente que se la lleva en pala", se indignó en su discurso y fue más allá. "Hay que anular los tarifazos así no pasa esto de elegir entre la carne o pagar las tarifas. Y por último hay que romper con el Fondo Monetario (FMI) para que de este país no se vaya ni un peso más para la usura internacional".

La radicalizada postura de Schlotthauer, que es delegada ferroviaria del Tren Sarmiento, no era algo nuevo para el resto de la Cámara. Ya lo había expresado en la antesala de la sesión especial.

“Es vergonzoso que en un país como el nuestro que genera alimentos para 400 millones de personas se tenga que estar hablando de emergencia alimentaria. La leche y el pan ya son artículos de lujo. Macri y el FMI trabajan para las ganancias de los monopolios formadores de precios, las multinacionales, los grandes empresarios y cadenas de supermercados que lucran con la inflación”, había denunciado.

Schlotthauer reclamaba una ley de emergencia "global , social, alimentaria, salarial, jubilatoria y laboral" como parte de un "plan económico alternativo al servicio de los trabajadores y el pueblo". Por esa razón se opuso al proyecto unificado de la oposición que votaron sus propios compañeros de bloque, así como también el oficialismo.
La representante de Izquierda Unida propuso que la solución es un "aumento de salario y jubilaciones, prohibición de despidos, anular los tarifazos y dejar de pagar la deuda para reactivar la economía".

"Hay que exigir que la CGT abandone la tregua y llame al paro general y luchar por un plan económico obrero y popular para terminar con los males capitalistas que aplican Macri, el FMI y los gobernadores”, sostuvo.

La legisladora fue tajante al defender su abstención en la votación en particular y dijo que lo que se votó fue "pírrico".

"Estamos exportando la carne que le falta a la gente. Aumenta toda la exportación de comida, pero acá tenemos que votar por 8 mil millones de pesos", se quejó la exlegisladora bonaerense que al mes de asumir había presentado un proyecto para que se desconociera el acuerdo con el FMI.

Para la dirigente ferroviaria, cercana al Rubén "Pollo" Sobrero, "tanto (Mauricio) Macri como (Roberto) Lavagna, (Sergio) Massa y hasta la propia Cristina Kirchner quieren seguir bajo los dictados del FMI y pagar una deuda ilegítima y fraudulenta". Nosotros en cambio queremos invertir esos fondos en resolver las urgencias necesidades populares", sostuvo en su momento.

Schlotthauer juró como diputada en abril pasado en el marco del programa de bancas rotativas de la izquierda. Reemplazó a la matancera Nathalia González Seligra, referente del PTS y del SUTEBA local.

Cuando asumió su mandato juró por "honrar la memoria de los 30.000 desaparecidos y desaparecidas, en particular de los compañeros del glorioso PST asesinados y desaparecidos por la Triple A, por el derecho de las mujeres en todo el mundo, por el aborto legal y por un gobierno de los trabajadores y por el socialismo”.

“Mujer Bonita es la que lucha”
Schlotthauer es una de las impulsoras del grupo "Mujer Bonita es la que lucha", un colectivo conformado por trabajadoras socialistas cuyo nombre juega irónicamente con la famosa película de Julia Roberts.

"Mi sueño, y el del resto es que las mujeres tengamos presencia en todos los escalafones de operatoria del tren”, contó a Clarín meses antes de asumir su banca en la legislatura bonaerense.

La ahora diputada nacional ingresó al mundo ferroviario en 2007. La estación de Retiro fue, por entonces, su lugar en el mundo. Era la encargada de limpiar los vestuarios de los guardas y de barrer los andenes. No le importaban las cinco horas de viaje que tenía para ir y volver del trabajo. La sensación de que al fin "un trabajo seguro” podía más que cualquier cosa.

De repente el mundo de los trenes la atrapó. “Me fascinó conocer cómo se cambian las vías, las señales, los talleres, la atención al pasajero. Yo me crié cerca del tren y eso me da un poco de nostalgia", relató en su momento.

Para explicar sus sentimientos en torno a los trenes suele citar una canción de Pappo:"Yo soy feliz debajo del ferrocarril".

"Tampoco dejo de pensar que es el medio de transporte más económico y una palanca para el desarrollo del país. Será que de vieja valoro más cosas”, explicó a EntreMujeres en 2015.

La vida de Schlotthauer está cruzada por las crisis económicas, como la que ahora fue objeto de debate en el Congreso. “Me fui a Venezuela en un bajón argentino, en los 90. Y al poco tiempo me agarró la crisis allá. La pasé muy mal", recordó, en una postal que hoy se repite en el vecino país.

"Esta debería llamarse la ley de redistribución de migajas", lanzó la diputada de izquierda antes de abstenerse.

"Tenía que rebuscármelas como pudiera. Había un desabastecimiento total. Para dar un idea, ni siquiera había toallitas higiénicas. Por suerte, una amiga me consiguió un pasaje gratis. Por eso pude volver”, dijo sobre su regreso en 2003.

Ahora, a 16 años de aquel retorno, su postura discordante con los 222 diputados que, además de ella, dijeron presente en la sesión especial de la emergencia alimentaria hizo qué muchos se pregunten "¿quién es Mónica Schlotthauer?".

Una frase que pronunció hoy en la Cámara Baja con todos los diputados en contra puede responder a esa duda: "Yo quiero decir lo que no se ha dicho: decir que con esta ley se termina con la emergencia alimentaria es un mentira más grande que todo el universo", lanzó. Y se abstuvo.