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sábado, 7 de febrero de 2026

ACUERDO CON EEUU


 ¿Integración comercial o nuevo acto de sumisión?

 

Walter Curia

Perfil, 7-2-2026

 

El debate sobre el precio de la ropa es en esencia un debate sobre el modelo de país. Sobre qué tipo de economía quiere darse la Argentina. Es una discusión que vuelve una y otra vez. La posición del Gobierno fue de absoluto desprecio por los productores argentinos, si tomamos los ejemplos del jefe de Gabinete Manuel Adorni y del ministro de Economía Luis Caputo, dos que deberían empezar a serenarse. Federico Sturzenegger, hay que decirlo, le subió la vara cuando puso como modelo a David Ricardo y la teoría de las ventajas comparativas. Mejor así (aunque la teoría no siempre se traslada a la práctica).

 

Como economía con una base industrial estructuralmente heterogénea, de más de un siglo de historia, hoy desplazada, en palabras del reconocido especialista Bernardo Kosakoff, hacia un modelo de ensamblaje, y con un sector informal excluido; un sector agroindustrial de alta competitividad internacional; buen desarrollo en economía del conocimiento y en el umbral de la explosión de su potencialidad energética y minera; el desafío actual de la Argentina es cómo pararse frente a un orden internacional incierto, de gran volatilidad y al que Donald Trump busca incansablemente dirigir hacia el proteccionismo.

 

El Gobierno todo lo copia del de Estados Unidos, al punto que este jueves replicó la creación de una agencia de “respuesta oficial rápida” al periodismo, una nota aparte. Es raro que no imite lo que está pasando en ese país con la economía.

 

El 2 de abril del año pasado Donald Trump inició una guerra comercial contra el mundo, y llamó a esa fecha “Día de la Liberación”. Subió aranceles a las importaciones a niveles nunca vistos en el último medio siglo con el doble propósito de reducir el déficit crónico de la balanza comercial y reindustrializar la economía estadounidense después de décadas de relocalizaciones de empresas en China.

 

¿Debería seguir Argentina un camino similar al de Trump? Sin duda que no. La argentina es una de las economías más cerradas del mundo, y aún en el marco de un repliegue general, una apertura razonable podría redundar en un mayor dinamismo de su comercio internacional y en un atractivo para la llegada de inversiones.

 

Tras 25 años de negociaciones, la Argentina acaba de participar del acuerdo histórico que selló el Mercosur con la Unión Europea que se propone eliminar aranceles para más del 90% de productos y fortalecer el comercio y la inversión.

 

El acuerdo, que aún requiere aprobación parlamentaria, crea una zona de libre comercio de 700 millones de personas. Además, es un acuerdo estratégico y geopolítico: supone un límite potencial a la ambición de Trump de consolidar América Latina, el Hemisferio Occidental, como su “esfera de influencia”, límite con el que parecen comprometidas la UE y Brasil, la principal economía de la región.

No es desde luego el compromiso de Javier Milei.

 

La Argentina y los Estados Unidos firmaron este jueves el Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíproco, cuyo marco se conoció en noviembre pasado junto a similares alcanzados por Washington con Ecuador, El Salvador, y Guatemala, países aliados de Trump en América latina de escasísima relevancia en el comercio internacional.

 

El acuerdo, que ocupa 37 páginas y un anexo tarifario, fue subido ayer a la web por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), en idioma inglés. Resulta, en sentido contrario al acuerdo Mercosur-UE, también un acuerdo geopolítico-estratégico.

 

En los enunciados, se propone profundizar el comercio y la inversión bajo criterios de reciprocidad, competitividad y armonización regulatoria. Pero la asimetría es evidente y el acuerdo se acerca más a una integración condicionada de la Argentina a los intereses de Estados Unidos que a un acuerdo de libre comercio (de hecho, no lo es).

 

Como ya se dejaba ver en el acuerdo marco de noviembre, el texto impone extensos compromisos a la Argentina en relación a la apertura de su mercado a bienes norteamericanos en materia de servicios, propiedad intelectual, economía digital, trabajo, medio ambiente, denominaciones de origen y obligaciones con terceros países (China). Sobresalen los compromisos asumidos por la Argentina con estándares, certificaciones y prácticas estadounidenses en materia de regulación, con la consiguiente pérdida o disminución de autonomía.

 

En materia de inversión, a través de instituciones como el Banco de Exportación e Importación de los Estados Unidos (EXIM Bank) y la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo, en colaboración con el sector privado, Estados Unidos “considerará apoyar el financiamiento de inversiones en sectores clave de Argentina”.

 

Julieta Zelikovich, doctora en Relaciones Internacionales, magister en Relaciones Comerciales Internacionales, enumeró los compromisos de uno y otro país contenidos en el acuerdo en un post en X: “Obligaciones de Argentina: 113 (son más xq hay listados de cosas). Obligaciones de EEUU: 10 (8 de esas son mutuas con Argentina... Así que en realidad son 2). Acuerdo de sumisión comercial y económica”.

 

En clave promocional, un comunicado de la Cancillería argentina a poco de conocido el acuerdo destacó que se trata del primer en su tipo en la región que incluye compromisos de inversiones de EE.UU. Y subraya que la Argentina podrá colocar el año próximo 80 mil toneladas más de carne en el mercado estadounidense, y llevando el acceso actual hasta las 100.000 toneladas, con un incremento de 800 millones de dólares en las exportaciones.

 

“Estados Unidos eliminará los aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos en una amplia gama de sectores productivos, lo que permitirá recuperar exportaciones por 1.013 millones de dólares”, dice ese texto. Indica que Argentina eliminará 221 aranceles a “máquinas, material de transporte, dispositivos médicos y productos químicos”, reducirá al 2% otros 20 productos, “principalmente autopartes”, y “otorgará cuotas para vehículos, carne y otros productos agrícolas”.

 

El acuerdo deja extrañamente abierta la discusión sobre el acceso de acero y aluminio argentino a los Estados Unidos, dos productos a los que Trump impuso aranceles de 50%. “El Gobierno de los Estados Unidos ratificó su compromiso de revisar oportunamente”, dice. Uno de los allí aludidos es Techint, de Paolo Rocca, el nuevo enemigo que se construyó el Gobierno.

 

La Cancillería afirma que el acuerdo con los Estados Unidos de Trump forma parte de la estrategia de inserción internacional de la Argentina y busca legitimar que es compatible con los compromisos con el Mercosur y el acuerdo con la Unión Europea. Pero las dos cuestiones presentan dudas. Ya se puede augurar un trabajoso paso por el Congreso para su aprobación.

domingo, 22 de septiembre de 2024

CEPO AL ESTADO



Por Gustavo García

La Prensa, 22.09.2024

 

A sabiendas de que su principal base electoral está compuesta por jóvenes, consumidores de la imagen en sus más diversos soportes, Javier Milei montó el show. El pasado domingo transformó un trámite parlamentario como es la presentación del Presupuesto, generalmente encabezada por el ministro de Economía, en un empalagoso acto de fuertes ribetes ideológicos. Quedó pegoteado en su propio almíbar.

 

En el Congreso de la Nación, y frente a los legisladores y miembros del Gabinete, el presidente explicó en su discurso lo que ya todos sabían: el sesgo del Presupuesto 2025 tendrá como eje el recorte del gasto público con el único y celoso objetivo de conservar el equilibrio fiscal.

 

El líder libertario, que tuvo tiempo también para aguijonear a la oposición con sus ironías, fue claro: si la recaudación es positiva, se bajarán impuestos; si falta plata, habrá más ajuste.

 

El equipo económico privilegiará el ahorro para honrar la deuda externa y mantener equilibradas las cuentas públicas. Es a todas luces un cambio de lógica en la manera de pensar la administración pública. Lo difícil es aplicarla sobre una sociedad que tiene aproximadamente 50% de pobreza, casi 20% de indigencia y un elevado empleo en negro. ¿Qué pasa cuando se establece el modelo sobre pobres y jubilados que ganan $300.000? ¿Cómo se hace para sostener esa disciplina fiscal sobre el hambre de un sector frágil de la población? ¿Cuánto tardará en producirse el sano derrame de la economía?

Afilados para la réplica veloz en las redes sociales, a los libertarios se les escapó la tortuga en el segmento comunicación. Organizar un asado en la Quinta de Olivos, donde cada uno de los asistentes pagó su cubierto, apenas unos días después de haber vetado el aumento a los jubilados es dar una muestra de insensibilidad mayúscula. Ignoran el universo de lo simbólico o, tal vez, ni siquiera les importe.

 

LA BASE

 

La política económica, que busca poner orden en el desbarajuste que dejó la gestión kirchnerista, se apoya en algunos pilares que exhiben una singular robustez. Uno de ellos es el superávit fiscal primario, que encadenó su noveno mes consecutivo en verde. El torniquete está arrojando resultados.

 

Los números son elocuentes: Argentina registró en agosto un superávit fiscal primario de $ 899.660 millones (914,7 millones de dólares), frente a un resultado negativo en igual mes de 2023 de $ 36.964 millones. Otro de los puntos es el superávit comercial, que el jueves exhibió un total de u$s 1.963 millones.

 

La explicación del resultado positivo está dada en una recesión que afecta al sector productivo y provocó una caída de casi el 30% en materia de importaciones. Las fábricas se mueven poco y trabajan al 60% de la capacidad instalada.

 

Son señales que permiten abordajes diversos. La salud de los números fiscales se recuesta en una política que ha hecho de la motosierra un dogma. En esto va el recorte de fondos para todo tipo de áreas estatales, que incluye a aquellas que son un negocio de la política pero también a las otras, las vitales como la investigación científica.

 

La confianza abunda en las filas del Gobierno. "En los próximos años no habrá país en el mundo que tenga tanto éxito como la Argentina", proyectó el flamante viceministro de Economía, José Luis Daza, como si se tratase de un oráculo.

 

Otros números no dan tan bien. Por ejemplo, la actividad económica se desplomó 3,4% durante el primer semestre. Hilando fino entre los sectores, tan sólo el agro pudo exhibir números para la envidia. El resto hizo lo que pudo, afectados sobremanera por la fuerte caída del consumo en todas sus formas. De hecho, la consultora Scentia difundió un documento que resalta la merma del 17,2% interanual en las ventas de supermercados y autoservicios, todo un termómetro de lo que la sociedad padece hoy en día.

 

En su objetivo supremo de bajar la inflación, el equipo económico ha logrado sofocar el proceso desde las alturas del 25% registrados a comienzos del año, pero parece haber llegado a un piso difícil de perforar. Van dos meses consecutivos con el IPC (Indice de Precios al Consumidor) oscilando en torno al 4%.

 

Un dato alentador es que la inflación mayorista de agosto dio 2,1%, un guarismo que se acerca mucho a lo que sueñan en el edificio de Hipólito Irigoyen.

 

DESEMPLEO

 

Que el ajuste y la recesión iban a pegar por el lado del empleo no era ninguna novedad. El jueves el Indec difundió el dato oficial, que arrojó una desocupación del 7,6% en el segundo trimestre, con una mínima variación con respecto al primero.

 

Al momento de desmenuzar las cifras surge lo precario del escenario laboral. Entre abril y junio los puestos de trabajo asalariado formal (trabajadores en relación de dependencia registrados) en las principales ciudades del país cayeron en 100.000, a 6,2 millones, mientras que los empleos asalariados pero informales (no registrados) crecieron en 100.000, a 3,6 millones. El trabajo en negro ya afecta al 36,4% de los asalariados en Argentina.

 

La crisis también azuzó el cuentapropismo en todas sus versiones, segmento que creció de 3,3 millones de personas a 3,5 millones. En la Ciudad de Buenos Aires el flagelo también se hace sentir: la tasa de desocupación creció del 6,8% al 7,3% en el segundo trimestre de 2024, su nivel más alto en dos años.

 

Un informe elaborado por la consultora GhidiniRodil destaca que "el mercado laboral mantiene en general características similares al primer trimestre del año, con una demanda estable, con algunas pausas, desvinculaciones muy selectivas y marcadas diferencias sectoriales. Con pocas industrias con demanda laboral genuina, como la agroindustria, la minería y tecnología”.

 

"En el primer semestre del año se perdieron 171.000 puestos de trabajo registrados, entre empleo público y privado. En el primer trimestre del 2024 la destrucción resultó en 122.000 empleos y en el segundo trimestre fue de 46.000”, concluye el paper.

 

Un estudio rubricado por la economista Laura Caullo, del Ieral de la Fundación Mediterránea, echa más luz sobre el asunto y revela que sólo tres provincias exhiben un crecimiento en el empleo registrado en lo que va del año. Ellas son Neuquén (3,4%), Salta (2,4%) y Tucumán (0,2%). En la otra punta, Formosa padece un retroceso del 18%.

 

El clima recesivo ha obligado a que los sectores protagonistas de la economía, tal el caso de la industria, deban prescindir de personal. El efecto se les volvió en contra como un búmeran. De hecho, la Unión Industrial Argentina advirtió que en agosto se notificaron 13.750 nuevos juicios a las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART), con lo cual se acumularon un total de 81.709 demandas en 2024. Los juicios laborales crecieron 25% este año, con fuerte impacto entre las Pequeñas y Medianas Empresas.

 

RESPALDO

 

El hartazgo hace milagros. Una sociedad escaldada por los fracasos económicos puede ser capaz de dar un giro de 180 grados y, tal como lo vimos, escoger una administración por completa diferente en su esencia a lo que representaban sus antecesores. La Libertad Avanza es el emergente de ese estado de descontento que ha llevado a la Argentina a vivir una nueva experiencia liberal.

 

El cansancio tras tantas promesas fallidas es la explicación al fuerte respaldo que el Gobierno conserva pese a estar ensayando uno de los ajustes más severos de la historia económica argentina. Los números, una vez más, son elocuentes.

 

El informe Argentina Believer, realizado por la consultora política Isasi-Burdman, revela que Javier Milei mantiene una aprobación del 52%, mientras que el 53% de los consultados apoya la gestión de gobierno. Lo que queda en claro también es que la figura del presidente de la Nación es la que genera un singular atractivo ya que su cuerpo de legisladores nacionales, por el contrario, tiene una imagen negativa del 56%.

 

Por otra parte, el 59% de las personas entrevistadas acuerdan con la idea de que Milei recibió la peor herencia económica de los últimos 40 años de democracia.

 

En temas clave como la inflación, la inseguridad, la corrupción y la recuperación económica, prima la visión negativa del estado actual de las cosas pero se imponen con casi el 50% los que confían en el rumbo del Gobierno.

 

Entre otras cosas, de 15 iniciativas de gobierno, la única que recibió una condena del 58% fue el veto presidencial a la Ley de Movilidad Jubilatoria, que se traduciría en un incremento en los haberes de los mayores.

 

El estudio realizado sobre 2.040 casos mayores de 16 años arroja a manera de conclusión que la imagen de Milei sigue superando los 50 puntos y que pese a que el escenario es negativo y preocupante, los discípulos de la Libertad Avanza eligen creer en el rumbo elegido.

 

Recién han transcurrido nueve meses de gobierno libertario e impacta el cambio de orientación en la agenda. La desregulación, la apertura de la economía y la salida del cepo cambiario serán todos eslabones de un encadenamiento de sucesos que veremos más temprano que tarde en esta Argentina incierta.

martes, 23 de julio de 2024

ARTISTAS LIBERTARIOS

 

Milei nombró a su ex novia de Las Primas en Desarrollo Humano y al Dipy en Cultura

 

LPO, 23-7-24

Javier Milei nombró a su ex novia Daniela Mori, cantante de Las Primas, como directora de ceremonial y protocolo de Capital Humano y también quiere que le den un cargo en Cultura a El Dipy.

 

Mori, mundialmente conocida como Daniela, La Cantante, integra desde los 80 el grupo de cumbia que saltó a la fama con hitos como Saca la Mano, Antonio y Lo Nene Con Lo Nene. Ahora estará a cargo del protocolo del traumático ministerio de Sandra Pettovello.

 

El presidente confirma con estos movimientos su debilidad por la farándula. Su nostálgica devoción por el menemismo tendría otro capítulo que fue revelado en Intrusos: Milei tiene un romance con Amalia "Yuyito" González, que lo fue a ver al Luna Park en la presentación de su libro.

 

El desembarco de artistas libertarios en el gobierno no termina ahí. El cumbiero Adrián Martínez, conocido como El Dipy, también recalará en el ministerio de Pettovello.

 

El autor de Par-Tusa y Chorro de Agua fue candidato de Milei en La Matanza y ahora podrá explotar su experiencia en el mundo de la cultura dentro de la secretaría que encabeza Leo Cifelli.

 

Cifelli tendrá que aceptar de mínima la intrusión del cumbiero porque ya se veía venir un huracán por los movimientos de Hernán Lombardi, el ex ministro de Cultura de Mauricio Macri. Cifelli, productor de teatro de calle Corrientes, está en la otra vereda de Lombardi desde que era ex jefe de gabinete del ministro larretista Ángel Pittito "Mahler".

 

Para salvarse de la voracidad de Lombardi, el secretario de Cultura se acercó de manera deliberada a Karina Milei. Casi a diario se saca una foto con Pilar Ramírez, la legisladora porteña que responde directamente a la hermana presidencial.

 

La secretaria general de la Presidencia, enfrentada a Pettovello, decidió no intervenir de manera directa en el ministerio de Capital Humano pero quiere sacarle áreas a Cultura y llevarlas bajo su órbita, en un sector que además maneje la Marca País.

 

En ese puesto quiere recalar Lombardi, como un trampolín a una candidatura a senador por la Capital en 2025. Pero la Marca País ya está en manos de Diego Sucalesca, que en 2018 protagonizó con el presidente y Karina una obra de teatro llamada "El consultorio de Milei", dirigida por Nito Artaza.

miércoles, 12 de junio de 2024

NOMBRAMIENTOS

 

Durante la primera semana de junio, el gobierno designó a 110 funcionarios

 

Perfil, 12-6-24

 

Tras la renuncia de Posse, a quien se le reclamó no haber completado en seis meses el nombramiento de personal en distintas delegaciones, la administración Milei formalizó a varios cuadros propios.

 

La Fundación Innovación con Inclusión dio a conocer un informe sobre los funcionarios gubernamentales designados por decretos, decisiones administrativas y resoluciones ministeriales dictados por las diversas autoridades del Poder Ejecutivo Nacional. El periodo vinculado del documento es del lunes 3 de junio al viernes 7 de junio inclusive.

 

La organización no gubernamental tomó como fuente de información, para la elaboración del reporte, la página oficial del Boletín Oficial de la República Argentina. En el escrito digital se pudo corroborar las nuevas designaciones que se desarrollaron en tan solo 5 días. El numero total alcanzó los 110 funcionarios, en las distintas carteras del gobierno conducido por Javier Milei.

 

Los organismos del ejecutivo que sumaron nuevos funcionarios designados fueron: Presidencia de la Nación (15), Jefatura de Gabinete (7), Ministerio de Justicia (7), Ministerio de relaciones exteriores, Comercio Exterior y Culto (4), Ministerio del interior (8), Ministerio de Seguridad (6), Ministerio de Capital Humano (14), Ministerio de Economía (37), Ministerio de Salud (7) y Ministerio de Defensa (5).

 

De estas designaciones la mayoría perteneció a la cartera económica, conducida por el ministro Luis Caputo, seguido por Presidencia de la Nación y, tercero en el podio, el cuestionado Ministerio de Capital Humano. En la semana evaluada, se anunció en el Boletín Oficial un total de 175 actos publicados. Se contaron 82 Resoluciones, 54 Decisiones Administrativas, 36 Decretos, 2 Resoluciones Generales, una sola Resolución Conjunta y ningún DNU. 

 

Una de las mayores criticas al ex jefe de Gabinete, Nicolas Posse, fue su lentitud en nombrar designaciones en los diversos ministerios del gobierno que él, como coordinador de ministros, no llegó a solventar en tiempo y forma. En su primera y última comparecencia en el Senado de la Nación, se pudo verificar que continuaban en sus cargos jerárquicos 1867 funcionarios designados por ex presidente Alberto Fernández.

 

La eyección temprana de Posse del gobierno libertario, lo ubicaron como el jefe de Gabinete que menos tiempo ocupó el cargo, desde que se creo ese rol en la década de los noventa. Un tipo de patrón a tener en cuenta, conociendo las sistemáticas bajas de diversos funcionarios alineados a  La Libertad Avanza, en las distintas carteras, desde la asunción de Javier Milei como Presidente de la Nación.

jueves, 19 de octubre de 2023

LA DENUNCIA DE LOS ACUERDOS DE MADRID

 

UN CAMINO HACIA LA SOBERANÍA PLENA DE MALVINAS

 

César Lerena

Artículo publicado por “El Economista”, 18/10/2023.

 

El gobierno está concluyendo su mandato y la Secretaría de Malvinas a cargo de Guillermo Carmona y el Consejo Nacional de Malvinas, integrado por varios de los autores que intervinieron en la elaboración de esos ignominiosos Acuerdos de Madrid I y II, los mantuvo vigente; donde, la fórmula inglesa del “Paraguas”, que impide tratar las cuestiones de soberanía mantiene pleno vigor después de 35 años, en beneficio del Reino Unido de Gran Bretaña (en adelante RUGB).

 

Nosotros hemos reiterado y fundado las razones para denunciarlos y la última vez en el año 2021 entendimos que el Congreso de la Nación debía ENCOMENDAR al Poder Ejecutivo Nacional la DENUNCIA de los llamados “ACUERDOS DE MADRID” con el RUGB, acordados en  Madrid el 17 al 19 de octubre de 1989; en París el 20 de diciembre de 1989; en Madrid el 14 y 15 de febrero de 1990, y en Buenos Aires-Madrid el 28 de noviembre de 1990), efectuando también esta denuncia ante las Naciones Unidas, por la violación de parte de este RUGB de la llamada “fórmula del Paraguas”, en atención al avance del RUGB en la ocupación prepotente del territorio marítimo en el Atlántico Sur y Antártico que viola la Resoluciones 31/49 y 41/11 de las Naciones Unidas; solicitando que el RUGB retrotraiga la situación de ocupación a la imperante en abril de 1982; esto es, a la ocupación de los archipiélagos de Malvinas, Geogias del Sur y Sándwich del Sur (en adelante Malvinas) y las tres millas marinas alrededor de éstas, hasta tanto se negocie entre ambos países de éste territorio y su reposición en favor de la República Argentina, permitiendo que pueda realizar su actividades pesqueras en la zona que RUGB tiene ilegalmente ocupada, solicitándole el cese inmediato de otorgamiento ilegal de permisos de pesca a buques extranjeros o propios del RUGB que ocupan los citados archipiélagos, que además de apropiarse de estos recursos naturales argentinos, provocan depredación y contaminación de los recursos pesqueros y del medio marino.

 

En atención al incumplimiento por parte del RUGB de los denominados “Acuerdos de Madrid” respecto a no innovar en materia de soberanía y las consecuencias que esta inobservancia que, entre otras cuestiones, se apropia y daña los recursos pesqueros argentinos, explotándolos sin habilitación de la Autoridad de Aplicación Argentina, depredándolos, mediante buques pesqueros extranjeros que extraen peces y moluscos en el área de Malvinas y, fuera de ella, con licencias ilegales otorgadas por el citado RUGB; se estima imprescindible su Denuncia y, la solicitud del inmediato cese de capturas ilegales del referido RUGB en Malvinas.

 

La resolución 31/49 de la Organización de las Naciones Unidas instó a la Argentina y al RUGB a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en las islas hasta tanto se resuelva la disputa de soberanía; pese a lo cual, el RUGB persiste en explotar los recursos pesqueros e hidrocarburíferos argentinos y, militariza en forma creciente las Malvinas; resultando por lo tanto, absolutamente incongruente mantener vigentes los denominados “Acuerdos de Madrid” que congelaron la discusión respecto a la soberanía plena en Malvinas que, -entre otras cosas- impide a la Argentina realizar actividades pesqueras en parte de su territorio marítimo y realizar una administración adecuada de sus recursos naturales;

En la Constitución Nacional se precisa: “La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional”, por lo que resulta improcedente, mantener suspendido el tratamiento de cuestiones inherentes a la soberanía nacional, bajo lo que se llamó la fórmula del “paraguas” que, postergó sin límite nuestros legítimos derechos, mientras que por el contrario, el RUGB no ha hecho otra cosa que ejercer permanentes actos de soberanía en territorios usurpados a la Argentina.

 

En especial, desconociendo las reuniones entre los representantes de ambos gobiernos, que dieron lugar a la llamada “fórmula del paraguas”, el RUGB amplió en forma sostenida la ocupación del territorio marítimo alrededor de Malvinas, y de tener en 1982 unos 11.410 Km2 ocupados, hoy ocupa y explota 1.639.900 Km de territorio marítimo, el control de la actividad pesquera, cuya disponibilidad le permitió otorgar licencias ilegales pesqueras a embarcaciones extranjeras que capturan los recursos pesqueros; lo que permite concluir la ineficacia de los denominados Acuerdos de Madrid y la certeza de la depredación británica de los recursos naturales argentinos a consecuencia de su inobservancia, razón suficiente para denunciarlos y promover nuevos acuerdos que respeten el interés argentino y permitan una administración racional y sostenible de los recursos pesqueros.

 

Corresponde aclarar, que estos Acuerdos, que algunos juristas consideran Tratados, no fueron aprobados por el Congreso de la Nación, como bien lo indicó el proyecto de Declaración que se elaboró para ser sancionada por el Poder Legislativo de la Provincia de Tierra del Fuego, donde en los artículo 1º y 2º refiere a «desechar los Tratados de Madrid I y II, por no haber sido sometidos al Congreso de la Nación, y ser lesivos a la soberanía territorial argentina y el orden público constitucional (Cláusula Transitoria Primera y art. 27, C.N.), así como del deber de obediencia a la supremacía de la Constitución Nacional (art. 36) y declarar inaplicables en todo el territorio de Tierra del Fuego, las disposiciones de los tratados internacionales inconclusos, conforme la normativa invocada en el Art. 1º de esta ley, y lo dispuesto por el art. 105, incisos 6, 7, 25, 27 y 37 de la Constitución de la Provincia de Tierra del Fuego» y la oportuna Resolución (AS Nº 412-21), de la citada Legislatura donde en sus articulos «se invita a los legisladores nacionales de Tierra del Fuego en los términos del art. 105º inc. 6 de la Constitución Provincial y el art. 1° de la Ley Provincial N° 98 y, con el debido debate, a desechar los Acuerdos de Madrid I y II, dando cumplimiento a la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, la Resolución 2065 (XX) de las Naciones Unidas y la Declaración de Ushuaia».

 

Estas “Declaraciones” tampoco contaron con la debida consulta y aprobación de la Legislatura de la Provincia de Tierra del Fuego que es parte necesaria en las cuestiones de los archipiélagos y sus mares.

Estos Acuerdos de Madrid I y II, son una lamentable claudicación de los gestores e, incluyen por primera vez, a las Islas Georgias del Sur y Sándwich del Sur con una evidente mala fe del RUGB y la ingenuidad o sometimiento del gobierno argentino; cuestión nunca tratada previamente ni estuvieron en disputa en las Res. 2065 (XX), 1514 (XV), 31/49 y otras de la ONU y, los distintos intercambios entre la Argentina y el RUGB.

 

Además, la Constitución Nacional en la Disposición Transitoria Primera refiere con certeza a los espacios marítimos “correspondientes” y no “circundantes” que podría entenderse que circundan o rodea a los archipiélagos, cuestión que se incluye en el Acuerdo de Madrid I, por lo que es este término no se ajusta a lo establecido en 1994 en la Constitución, lo que algunos funcionarios erróneamente repiten, como si se tratara de una cuestión de innecesaria estrictez en los límites que ponen en juego millones de km2 marítimos argentinos.

 

No puede dejar de tenerse en cuenta, tampoco, la gravedad de la militarización británica existente en Malvinas, residual de la guerra de 1982 y la firma de los Acuerdos de Madrid, donde se regulan además cuestiones relativas al control de la navegación y comunicación en el Acuerdo de Madrid II que son absolutamente contrarias el compromiso expresado por el RUGB de respetar plenamente los principios de la Carta de las Naciones Unidas, ya que mantiene una base misilística y otros medios militares y navales en Malvinas en evidente violación a la “Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur” (Res. 41/11 del 27/10/1986 de la ONU) que agravian a la Argentina y, son contrarias a lo previsto (Madrid I, 6, Madrid II, 4) de «crear confianza y evitar incidentes en la esfera militar», además de otras cláusulas lesivas a la soberanía nacional al indicar que el RUGB «Eliminaría el actual requisito para que los buques mercantes argentinos entren a la zona de protección y, hacer coincidir los límites de la zona de protección con los de la zona de conservación», en una evidente e inamisible acción de administración británica de los territorios argentinos.

Se ha ejecutado formalmente un evidente “cambio de figuritas” (Madrid I, inc. 7 y 8) donde «el gobierno británico conviene en facilitar el restablecimiento de vínculos de cooperación entre la Argentina y la Comunidad Europea», etc. Una vergüenza este escrito mercantilista, cuando están en juego cuestiones soberanas tan sensibles al pueblo argentino y un acto de humillación y sumisión de los firmantes que enloda a la Argentina.

 

Por otra parte, se agregó (Madrid II, inc. 5, A, B, C, D y sus Anexos) una dependencia de las fuerzas armadas argentinas (en el Acuerdo los británicos, incluso, excluyeron al Ejército Argentino) que se deja de manifiesto en el «Sistema Transitorio de Información y Consulta Recíprocas sobre los movimientos de las unidades de sus Fuerzas Armadas en áreas del Atlántico Sudoccidental», sobre espacios que alcanzan a gran parte del Atlántico Sur y, no solo al área ocupada por el Reino Unido en 1982; el «Sistema de Comunicación Directa entre las Islas Malvinas y el territorio continental con el objetivo de reducir la posibilidad de incidentes, limitar sus consecuencias si ocurrieran actividades y aumentar el conocimiento reciproco de los militares en el Atlántico Sudoccidental» y «Acordar un conjunto de reglas de comportamiento reciproco para las unidades de sus respectivas fuerzas navales y aéreas que operen en proximidad» y «establecer un sistema de intercambio de información sobre seguridad y control…». Es decir, administrar nuestros espacios. Sin referirnos, al vigente veto del RUGB a la compra de armas por parte de la Argentina que, nos dificulta defender el territorio. 

 

A todo lo dicho se agrega en los Acuerdos, la aceptación lisa y llana de la explotación pesquera británica de los recursos argentinos, como se desprende de los Acuerdos (Madrid I, inc. 10; Madrid II, inc. 7 y 14) que llevaría a que el gobierno ilegal británico en Malvinas capturara, por vía del otorgamiento de licencias pesqueras ilegales a buques extranjeros, un promedio anual de 250 mil toneladas, equivalentes a mil millones de dólares/año; es decir que desde 1989 al firmarse los Acuerdos, a la fecha, los británicos han extraído recursos pesqueros argentinos por valor de 32 mil millones de dólares estadounidenses; los que comercializados en el mercado final ascienden a los 192 mil millones de dólares y, lo han hecho comprometiendo el ecosistema, como la propia Consultora Británica MacAlister, Elliot & partners Limited en 2020, especializada en pesca sustentable (Penguin News, Agenda Malvinas, 10/6/2021) lo considera; es decir, que la actividad ilegal británica está comprometiendo el ambiente marino, que era una cuestión que el Acuerdo refería a la necesidad de cuidar.

   

Como consecuencia de este Acuerdo (Madrid II, inc. 12) la Argentina aprobaría luego la Ley 24.184 de “Protección y Promoción de Inversiones del Reino Unido”, con condiciones muy ventajosas sobre los demás países, comportamiento argentino que se contrapone con la apropiación que el RUGB hace de nuestros recursos.

Aunque la interpretación de algunos, es que “los británicos aceptaron la fórmula del paraguas y con ello reconocieron la disputa de soberanía” (Clarín, 22/10/1989:9), esta opinión es sesgada, ya que deberíamos recordar que los británicos no la aceptaron sino que impusieron la referida fórmula inglesa, donde de hecho, negaron toda soberanía y obtienen los resultados que están a la vista: siguen avanzando en la ocupación de territorios y explotación de los recursos, mientras que la Argentina quedó congelada.

 

Finalmente, el incumplimiento por parte del RUGB de la Res. 2065 (XX) de dialogar el mecanismo de reconocimiento de la soberanía plena argentina de Malvinas, coloca en una situación de absurdo la “fórmula de paraguas” sin fecha de vencimiento para avanzar sobre las cuestiones de soberanía, mientras el RUGB viola la citada Res. 2065 (XX) y, muy especialmente, viola la Res. 31/49 de las Naciones Unidas, al invadir en forma creciente nuestros territorios insulares y marítimos y explotar nuestros recursos naturales pesqueros e hidrocarburíferos, pese a que esa Resolución refiere a no innovar respecto a los espacios ocupados por el RUGB. Todos actos violatorios de la Carta Magna de las Naciones Unidas y la “Zona de Cooperación y Paz” establecida por todos los países de América y África vinculados al Atlántico Sur.

 

En el mismo acto de denunciar los Acuerdos debería renegociarse una fecha de vencimiento perentoria de la denominada fórmula de paraguas (Madrid I, ítem 2) que congela las cuestiones relativas a la soberanía, cuya vigencia, habiendo pasado 56 años, es contradictoria con la Res. 2065 (XX) de las Naciones Unidas que promueve el diálogo a la brevedad sobre la soberanía.

sábado, 4 de marzo de 2023

PLANOS PARA CONSTRUIR LA ARGENTINA


 

Álvaro de Lamadrid

 

Infobae, 4 Mar, 2023

 

La Argentina que heredaremos será dramática. Salir de esa situación va a requerir de un esfuerzo de anticipación y prevención. Hay que realizar cambios estructurales y de fondo, porque el futuro no puede ser más una prórroga de nuestro presente.

 

Nos encontramos frente a nuestra última oportunidad. Y esa es la gran encrucijada de los argentinos.

 

Mirando a nuestros vecinos del continente, advertimos la importancia que tiene para Latinoamérica que vuelva la Argentina y su mejor tradición democrática.

 

¿Nos debemos preguntar por dónde empezar? Como sostener las ideas de cambio y donde poner el coraje y el empeño que hacen falta.

 

Necesitamos planos y programas. Los programas nos darán respuestas a los males que nos rodean, los desafíos que nos acechan y las trabas y dificultades que van a aparecer. Hablo de quienes pondrán barreras para torcernos la voluntad e inutilizar nuestros esfuerzos.

 

Las ideas de cambio no garantizan el cambio, sino que siempre requieren una elaboración ulterior. Una convicción y coraje que las sostenga. Una personalidad decidida al cambio. Alguien que, si lo dejas rodeado de perros, no lo encontrarás ladrando en pocas horas. Alguien que no negocie, pacte y entregue el mandato ciudadano del cambio.

 

Si el diagnostico de lo que tenemos enfrente y nos encontraremos es el correcto, si las ideas de cambio están empadronadas y, si tenemos claro, con quienes, y de qué modo las vamos a poner en práctica, la sociedad, no sólo va a acompañar estas propuestas, sino que, además, se va a poner al frente de la batalla por plasmarlas.

 

Cuando el presente genera ansiedad e inseguridad es difícil pensar en el futuro, pero debemos esforzarnos en hacerlo. Cerrar etapas, dejar el pasado atrás, iniciar un nuevo tiempo. Estamos detenidos como sociedad. Las urgencias nos impiden atender al futuro y eso nos ancla en un puro presente más rancio.

 

Es necesario organizar bien las ideas de cambio. Necesitamos un Estado creativo que antes de ver cómo distribuir nuestra riqueza busque agrandarla.

 

Tener en claro que la democracia es más importante que el mercado. En los países capitalistas la democracia precede al desarrollo. La democracia es condición. No hay naciones en Occidente que hayan tenido desarrollo en autocracias. El capitalismo no es lo que acredita el desarrollo, sino la calidad democrática. EEUU y Haití son países capitalistas, la diferencia es la democracia. La diferencia es tener afianzado y operativo el estatuto de libertades.

 

Habrá que hacer un ajuste, pero lo importante es quién lo pagará. No puede pagarlo la clase media, que siempre pone y pierde, y nunca le toca. No pueden pagarlo los sectores de ingresos fijos. Hay que encarar una reforma fiscal, tributaria, sindical, laboral y previsional. Dejar de gastar la que no hay y entender que para formar capital y acumularlo, necesitamos terminar con la monetización del déficit y la inflación.

 

Necesitamos hacer que funcionen las instituciones y recuperar la cordura cívica, construir reglas de juego claras e inamovibles, mediante la sanción de leyes que constituyan un hórreo productivo que asegure por 30 años terminar con la voracidad impositiva confiscatoria del Estado, para que tengamos inversiones productivas orientadas a las necesidades de país. La educación debe ser nuestra gran inversión.

 

Recuperar, reformar y modernizar el Estado para los argentinos hoy parasitado y tomado por La Cámpora. No debemos prolongar la agonía de empresas ineficientes y exhaustas y cerrarlas, pero a la vez, habrá que transformar, trasladar o transferir otras, liberando recursos para promover industrias que hoy el país no tiene y necesita. Son ideas que hace más de 30 años propuso Rodolfo Terragno.

 

Necesitamos ganar dólares y para eso se requiere exportar. El país tiene que ganar todo lo que necesita para evitar el déficit y el endeudamiento. Nuestro recurso inmediato para exportar es el agro, por lo cual se debe gobernar con el campo como aliado,

 

Hay que desenterrar petróleo y minerales. No estamos aprovechando la mitad de nuestro territorio.

 

El continente argentino representa el 56 por ciento de nuestro territorio. El otro 44 es el mar argentino y los espacios marítimos argentinos continentales, insulares y antárticos.

 

Y el mar no es sólo la pesca, son minerales valiosos (que tampoco es sólo gas y petróleo). Pero lo que hay en el fondo del mar no lo sabemos. ¿Qué estudios se han hecho?

 

El litigio del mar de la China es por los recursos que hay en el mar. Los países que tienen mar estudian estos temas de los recursos del mar. Nadie habla del mar ni la dirigencia política ni la academia.

 

El mar es argentino, más allá de las Malvinas y su litigio. Y esta la Antártida con su importancia estratégica y logística.

 

¿Qué pasa con los recursos del mar argentino? En Europa hay fenómenos vinculados al tema del agua. El tema importante, no es la pesca, que dicho sea de paso no controlamos y nos quitan este recurso sin demasiada tecnología y con rapacería; el tema es los recursos del mar argentino.

 

El fondo del mar y de un territorio a explorar. La cultura del agua.

 

Las crisis en los comités, no son de salud, sino de seguridad. Se están secando ríos navegables y lagunas. El nivel del agua está bajando. De esto se habla en Francia y en las campañas políticas de Italia. El agua salada se puede hacer dulce hay experiencias francesas interesantes.

 

Israel, Nueva Zelanda y Australia, que es un gran desierto, lo tienen bien en claro. Argentina tiene buenos médicos, ingenieros, veterinarios, químicos, pero nuestro conocimiento no está en el mar. Se roban nuestros pescados y depredan sin infraestructura.

 

Minerales no es sólo minería en el continente, la minería también está en el mar. Las universidades tienen que hablar más de esto no es un tema solo de los políticos. Este es un tema de orden estratégico. Y nosotros estamos con la cabeza aún en el Mediterráneo. Este es siglo del Pacífico.

 

Hay que concretar estas reformas de fondo, para no gobernar condicionados por los mismos que generan los problemas. El cambio no rejunte ni reciclaje de dirigentes, porque los que nos llevaron hasta acá, no pueden decir que tienen la solución. No hay futuro sumando al pasado. No hay cambio dándole lugar a los arrepentidos de Cristina, gobernando con Massa, sus amigos, apuestas, o el PJ feudal aliado de los sindicalistas mafiosos,

 

El Gobierno, liderado por la Vicepresidente tirotea a la democracia. Por eso está en juego salvar y rescatar al país. El país que propone el peronismo/kirchnerista es cada día menos inteligible por la razón.

 

El fracaso de Sergio Massa, como ala moderada de un gobierno desmoronado que termina mandando grupos de choque o colectivos a la venezolana para controlar precios, es contundente.

 

Las consecuencias de lo expuesto, son la demora en las grandes obras de infraestructura básica para producir energía que estimulen la producción (conflictos en la obra Represas, la termoeléctrica de Rio Turbio paralizada, Vaca Muerta, aun sin su gasoducto), más la ausencia de un plan de emergencia y ayuda al campo por la sequía (solo se les ocurrió el dólar soja por estar ahorcados), y un gigantesco drenaje de gasto publico improductivo nombrando militancia rentada en todos los estamentos del estado.

 

Muchos analistas, periodistas, políticos, empresarios y sindicalistas hacen un silencio glacial frente al desastre económico. Eso explica que ocurre hoy en la Argentina.

 

Argentina va a salir adelante. Es el último año de este gobierno balbuceante. Los argentinos no queremos chavismo ni castillismo. Evitemos el hoy de Perú, dando un contundente mensaje en las urnas por el cambio.

 

El cambio es romper esa inercia decadente. Pero los cambios no llueven. La ilusión vale, cuando la realidad la toma de la mano. El populismo –no importa su orientación ideológica– termina por empobrecer, restringir libertades y cobrar vidas inocentes. Como decía Heródoto: “La historia es maestra de la vida.”

 

El Estado mafioso irá por cualquiera que lo toque o enfrente. La oposición debe ofrecer una opción real y con contenido para salvar al país. El liderazgo kirchnerista actúa como “El Padrino”. Cómo decía Spinoza: “Las masas proclaman sus tristes pasiones y luchan por la servidumbre, como si fuera su salvación, sin saber que es su final”. Ese esquema trae una democracia farsesca y decorativa.

 

Crecer es cambiar de problemas y preocupaciones. Para nuestra amada Argentina crecer es quebrar círculos viciosos, liderazgos autoritarios, esquemas mafiosos y prácticas corruptas.