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jueves, 22 de agosto de 2024

COPEC

 

CREACION DEL CONSEJO PARA LA PLANIFICACION ESTRATEGICA DE LA PROVINCIA DE CORDOBA 


LEY 9.475


CORDOBA, 9 de Abril de 2008


LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE CORDOBA SANCIONA CON FUERZA DE LEY:


CAPÍTULO I.- CREACIÓN, DEFINICIÓN Y ATRIBUCIONES

ARTÍCULO 1.- CRÉASE el "Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba (CoPEC)", como organismo descentralizado de la Administración Pública Provincial, quien cumplirá funciones de orientación estratégica en aquellas temáticas que le son específicas en una visión de mediano y largo plazo y que constituyan la base científica y técnica para la definición de políticas públicas y la toma de decisiones de otros actores de la sociedad civil.

 

El Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba mantendrá sus relaciones en forma directa con el titular del Poder Ejecutivo, de conformidad a la Ley Nº 9454 -Estructura Orgánica del Poder Ejecutivo Provincial- o la que en el futuro la reemplace."

 

[Modificaciones]

ARTÍCULO 2.- EL Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba (COPEC) procederá a la elaboración de propuestas estratégicas, informes técnicos y documentos fundados técnicamente sobre la base de consultas con expertos y la participación de personalidades de instituciones y entidades civiles representativas de todos los estamentos políticos y sociales, sectores productivos, organizaciones sindicales, organismos no gubernamentales, universidades y centros de investigación, entre otros.

 

Las consultas y trabajos encomendados estarán destinados a ofrecer fundamentos científicos y técnicos para el contenido de las Políticas de Estado de continuidad en el mediano y largo plazo, teniendo en cuenta las principales tendencias internacionales sobre las temáticas abordadas y las especiales condiciones de contexto institucional, social, político, económico y cultural de nuestro país y región.

 

El contenido de la actividad del Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba (COPEC) será un insumo estratégico para el funcionamiento en el mediano y largo plazo de los tres Poderes del Estado.

 

El Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba (COPEC) propiciará el compromiso expreso de todas las entidades públicas y privadas suscriptoras de las propuestas estratégicas, a los efectos de cumplir con las responsabilidades que les competen a cada una de ellas para la concreción de los objetivos estratégicos acordados.

 

ARTÍCULO 3.- SON atribuciones del Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba (COPEC):

 

a) Generar, recolectar y procesar información relevante, económica, tecnológica, demográfica, social, política y cultural a los efectos de la formulación de escenarios y tendencias y de la realización de análisis comparados de situaciones análogas, tanto a nivel nacional como internacional;

 

b) Desarrollar estudios e investigaciones sobre los problemas y la agenda estratégica de la sociedad y elaborar periódicamente informes técnicos y documentos de prospectiva, que contengan diagnósticos de la situación local e internacional, estado del arte en dichas temáticas, formulación de escenarios futuros y elaboración de lineamientos y propuestas estratégicas de largo plazo, que contemplen los requerimientos y consensos necesarios para su aplicación;

 

c) Establecer consultas técnicas amplias y sistemáticas con expertos, investigadores, organismos e instituciones políticas, sociales, sindicales, productivas, científicas y universitarias, provinciales, nacionales e internacionales;

 

d) Establecer un cronograma anual de elaboración de informes técnicos y de documentos de prospectiva, publicar dichos trabajos y difundir las actividades del Consejo;

 

e) Alentar la cooperación público-privada y la vinculación científico-técnica con los diversos actores políticos, económicos y sociales de la Provincia y promover el intercambio de conocimientos y experiencias a través de seminarios, jornadas, talleres y congresos, y f) Dictar su propio Reglamento Interno, el que deberá prever el quórum necesario para sesionar válidamente, y aquel para tomar decisiones, así como el doble voto del Presidente en caso de empate.

 

g) Suscribir convenios con entidades públicas y privadas, de orden nacional o internacional.

 

[Modificaciones]

CAPÍTULO II.- COMPOSICIÓN, INTEGRACIÓN Y FUNCIONES

ARTÍCULO 4.- EL Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba (CoPEC) estará compuesto por las siguientes autoridades y órganos de funcionamiento:

 

a) Un Presidente, miembro natural del Comité Ejecutivo;

 

b) Un Comité Ejecutivo integrado por el Presidente y tres (3) miembros;

 

c) Un Comité Consultivo Académico Institucional integrado con un mínimo de doce (12) miembros, y d) Un Director Ejecutivo, designado por el Presidente del Consejo a propuesta del Comité Ejecutivo."

 

[Modificaciones]

ARTÍCULO 5.- LA designación del Presidente del Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba (CoPEC) y de los integrantes del Comité Ejecutivo será facultad del Poder Ejecutivo Provincial y contemplará la consulta a organizaciones de relevancia en el ámbito profesional, empresario, académico, sindical, social y político, a través de un mecanismo de recepción de opiniones y observaciones, expresas y fundadas, que ciudadanos y entidades deseen manifestar al respecto."

 

[Modificaciones]

ARTÍCULO 6.- EL Comité Consultivo Académico Institucional, compuesto por un mínimo de doce (12) miembros estará integrado por personalidades de reconocida trayectoria y participación en entidades de máximo grado o de indudable significación en el ámbito de la Provincia de Córdoba, de los sectores políticos, de la producción, del trabajo, universitario, profesionales, religiosos y socio-culturales, propuestos por el Comité Ejecutivo y designados por el Poder Ejecutivo Provincial.

 

[Modificaciones]

ARTÍCULO 7.- SON funciones de las autoridades y órganos del Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba, las siguientes:

 

1) Presidente:

 

a) Presidir las reuniones del Consejo y del Comité Ejecutivo;

 

b) Representar institucionalmente al mismo;

 

c) Brindar orientación estratégica, proponer áreas temáticas y solicitar trabajos, estudios e investigaciones para la elaboración de informes y documentos, y d) Designar el Director Ejecutivo a propuesta del Comité Ejecutivo.

 

2) Comité Ejecutivo:

 

a) Brindar orientación estratégica y proponer áreas temáticas de estudios e investigaciones para el cumplimiento de sus objetivos;

 

b) Establecer el cronograma de actividades;

 

c) Proponer el Reglamento Interno;

 

d) Proponer al Presidente, la designación del Director Ejecutivo;

 

e) Convocar a las reuniones del Comité Consultivo Académico Institucional, y f) Elaborar la propuesta de anteproyecto de presupuesto.

 

3) Comité Consultivo Académico Institucional:

 

a) Asesorar al Presidente del Consejo y al Comité Ejecutivo sobre todas las cuestiones institucionales, científicas, técnicas y estratégicas de la agenda del organismo y todas las demás funciones que disponga el Reglamento Interno.

 

4) Director/a Ejecutivo/a:

 

a) Convocar a las reuniones del CoPEC;

 

b) Dirigir las actividades administrativas del CoPEC;

 

c) Proponer al Comité Ejecutivo la realización de nuevas actividades;

 

d) Informar al Comité Ejecutivo sobre el avance en la elaboración de los documentos y las actividades, y e) Administrar los recursos que posee el organismo.

 

El Presidente del Consejo y los integrantes del Comité Ejecutivo durarán en sus funciones cinco (5) años pudiendo ser reelegidos por igual período.

 

La duración de las funciones del Director Ejecutivo y de los miembros del Comité Consultivo Académico Institucional será establecida por el Comité Ejecutivo en el marco del Reglamento Interno.

 

[Modificaciones]

ARTÍCULO 8.- LOS dictámenes, informes y documentos propiciados por el Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba (COPEC) deberán ser fundados científica y técnicamente y no serán vinculantes para las acciones gubernamentales ni deberán estar limitados a un único período de Gobierno.

 

CAPÍTULO III.- RECURSOS E INFRAESTRUCTURA

ARTÍCULO 9.- EL Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba (COPEC) dispondrá de los siguientes recursos:

 

a) Las partidas asignadas por la Ley de Presupuesto, cuyo monto debe ser apropiado para el cumplimiento de sus fines;

 

b) Ingresos provenientes de organismos nacionales e internacionales -públicos o privados-, producto de su vinculación institucional, y c) Todo otro ingreso que por ley le corresponda.

 

El Comité Ejecutivo elaborará la propuesta de anteproyecto del presupuesto del Consejo. El mismo será elevado al Poder Ejecutivo para su consideración, aprobación e inclusión en el proyecto de Presupuesto General de Gastos y Recursos de la Provincia.

 

ARTÍCULO 10.- EL Poder Ejecutivo proporcionará la infraestructura y el equipamiento necesarios para el funcionamiento del Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia de Córdoba (COPEC). Los gastos que demande el cumplimiento de la presente Ley serán atendidos con los recursos del Ministerio que le asigne la Ley de Presupuesto.

 

ARTÍCULO 11.- COMUNÍQUESE al Poder Ejecutivo Provincial.

 

Firmantes

 

FRANCISCO FORTUNA.- PRESIDENTE PROVISORIO LEGISLATURA PROVINCIA DE CÓRDOBA GUILLERMO ARIAS.- SECRETARIO LEGISLATIVO LEGISLATURA PROVINCIA DE CÓRDOBA.

 

jueves, 10 de noviembre de 2022

EL DRAMA DE LA POBREZA


Nadie puede dudar que el principal problema que aqueja a la sociedad argentina es el de la pobreza, que afecta al 36,5 % de la población (17,3 millones). La línea de pobreza está indicada por la Canasta Básica Total: $ 120.000, mientras la de indigencia corresponde a la Canasta Básica Alimentaria: $ 52.989. Cabe señalar, que el 80 % de los jubilados cobra la jubilación mínima: $ 43.353, es decir, se encuentra en la indigencia, pese a haber trabajado y aportado previsionalmente. A su vez, el Salario Mínimo Vital y Móvil está fijado en $ 54.500, es decir, que quienes trabajan sólo tienen garantizado cobrar la mitad de lo que necesitarían para no ser pobres.


Una manifestación clara de la pobreza la encontramos en las villas miseria o barrios populares, que son aquellos que se encuentran integrados por familias agrupadas bajo diferentes grados de precariedad y hacinamiento, en donde más de la mitad carece de títulos de propiedad del suelo y de acceso a los servicios básicos: agua corriente, gas natural, energía eléctrica y cloacas. Estos lugares, identificados en el Registro Nacional de Barrios Populares, han crecido exponencialmente hasta los actuales 5.687, donde viven 5.000.000 de personas. Acaba de prorrogarse por diez años, la ley 27.453 que suspende los desalojos en estos barrios cuando hayan sido levantados en tierras usurpadas. (1)


Vinculado a lo anterior, el panorama del trabajo muestra características preocupantes: los trabajadores registrados suman 12.034.000 (sectores privado, público y monotributo); mientras 6 millones trabajan en el sector informal, y otros 1.337.136 permanecen desocupados. (2) En forma progresiva, las autoridades gubernamentales han recurrido a medidas que procuran paliar las consecuencias negativas del ingreso insuficiente de tantas familias a través de aportes dinerarios. Dichos subsidios, en forma de planes, que se otorgan de modo permanente u transitorio, son motivo de quejas constantes de quienes consideran injusto que el Estado mantenga a personas que no trabajan.


Nuestro Centro de Estudios Cívicos, considera necesario sentar posición sobre este tema, frente al que, como católicos y como ciudadanos, no podemos permanecer indiferentes. Como guía para el análisis, contamos con la doctrina social, que nos permite iluminar nuestro transitar por la vida con la brújula de los principios y la experiencia milenaria de la Iglesia. La obligación moral del trabajo rentado, se remite a menudo a la Segunda Carta a los Tesalonicenses: el que no quiera trabajar que no coma (2 Tes. 3, 10). En realidad, la frase en griego οὐ θέλει ἐργάζεσθαι significa “no está dispuesto a trabajar”, es decir, que no acepta colaborar con el sostenimiento de la comunidad ni realiza nada útil.


Sobre esto se expidió una encíclica: La obligación de ganar el pan con el sudor de la propia frente supone, al mismo tiempo, un derecho. Una sociedad en la que este derecho se niegue sistemáticamente y las medidas de política económica no permitan a los trabajadores alcanzar niveles satisfactorios de ocupación, no puede conseguir su legitimación ética ni la justa paz social. (3) De hecho, es ínfima la proporción de personas que se limitan a vivir de limosnas o mantenidos por su familia, sin realizar ninguna tarea que les permita obtener los bienes necesarios para sostenerse a sí mismos. La mayoría de quienes necesitan ayuda estatal para obtener un ingreso suficiente que le permita sostener a su familia, requieren esa ayuda pese a que trabajan o trabajaron, como demuestran las cifras citadas al comienzo.


Un diagnóstico completo y objetivo, debe concluir que no se trata sólo, o principalmente, de un problema económico, sino del fracaso de la política que tiene por finalidad lograr el bien común de la comunidad. Un reciente artículo (4) recordaba una frase de Malraux: “los pueblos no sólo tienen los gobiernos que se merecen, sino los que se les parecen”; agregaba el periodista que es habitual en muchos argentinos señalar que es el peronismo el causante de todos los males que afectan a la Argentina. Sin embargo, durante el primer centenario (1910) cuando esa fracción política no existía, otro intelectual francés, Clemenceau, notó en una visita a esta tierra: “no he conocido ningún otro país en donde tanta gente cree tener derecho a vivir del Estado”.


La doctrina es clara: El Estado que quiere proveer a todo, que absorbe todo en sí mismo, se convierte en definitiva en una instancia burocrática (…) Lo que hace falta no es un Estado que regule y domine todo, sino que generosamente reconozca y apoye, de acuerdo con el principio de subsidiariedad, las iniciativas que surgen de las diversas fuerzas sociales y que unen la espontaneidad con la cercanía a los hombres necesitados de auxilio. (5)


No obstante, y dada la crisis extrema que existe en nuestro país, el deber de otorgar las convenientes subvenciones indispensables para la subsistencia de los trabajadores desocupados y de sus familias es una obligación que brota del principio fundamental del orden moral en este campo, esto es, del principio del uso común de los bienes o, para hablar de manera aún más sencilla, del derecho a la vida y a la subsistencia. (6)


Otro factor de la realidad del mundo actual, que no puede omitirse, es la creciente automatización de las tareas productivas y de servicios, que disminuye la necesidad del trabajo humano, y que ya ha provocado millones de desempleados, e incluso –según la Organización Internacional del Trabajo- conducirá a la desaparición de más de la mitad de los oficios existentes. Autores como Jeremy Rifkin, vienen alertando sobre esta revolución tecnológica que está substituyendo a los seres humanos por máquinas, y que hará que cada vez sean necesarios menos trabajadores para producir los bienes y servicios requeridos por la población mundial. (7)


Por ello, se están experimentando en varios países distintas variantes de ingreso básico universal o renta básica, destinadas a reemplazar las asignaciones familiares y otros subsidios, como garantía de que toda familia o ciudadano, disponga de un ingreso mínimo que le permita obtener los bienes indispensables para una vida digna. (8) Por cierto, que el diseño y la implementación efectiva de esta forma de ayuda social, deberá ser analizada por especialistas y decidida por las autoridades gubernamentales. Pero el fundamento ético de esta manera de redistribución sería el derecho de todos a participar de los beneficios del incremento de la productividad y del crecimiento de la riqueza nacional por la aplicación de las nuevas tecnologías, así como una compensación por la disminución de empleos y de la concentración de la riqueza. Transferir una parte de los beneficios hacia aquellos más necesitados y menos propensos a poder disfrutar de los avances de la economía, es una forma de concretar la justicia social, puesto que: “Hay reglas económicas que resultaron eficaces para el crecimiento, pero no así para el desarrollo humano integral. Aumentó la riqueza, pero con inequidad, y así lo que ocurre es que aparecen nuevas pobrezas”. (9)

 

Centro de Estudios Cívicos

Córdoba, 10-11-2022


Prof. Flavia Villani - Dr. Mario Meneghini 

Dr. Andrés Torres - Dr. Carlos Vargas 

Arq. Jorge Cima - Dr. José González del Solar

 

1) Infobae, 9-10-2022.

2) Andrés Kilpphan, Infobae, 31-8-2021.

3) Juan Pablo II. “Centesimus annus”; p. 43.

4) Perfil, 6-11-22

5) Benedicto XVI. “Deus caritas est”; p. 28,

6) Juan Pablo II. “Laboren exercens”; p. 18.

7) Jeremy Rifkin. “El fin del trabajo”; Paidos, 1996.

8) Andrés Torres: www.foroazulyblanco.blogspot.com/2020/01/el-ingreso-basico-universal.html

9) Francisco. “Fratelli tutti”; p. 21.

domingo, 24 de abril de 2022

CÓRDOBA

 


 debe dejar de extenderse, si no es inviable


Ariel Bogdanov


Perfil, 24 de Abril 2022

 

La recuperación de espacios públicos, entre ellos el río Suquía; la vuelta al Centro, y la densificación de la ciudad en contrapartida a una extensión descontrolada, se erigen como los principales lineamientos de la Secretaría de Desarrollo Urbano Municipal, a cargo del arquitecto Daniel Rey.

 

El funcionario recibió a PERFIL CÓRDOBA en el Palacio 6 de Julio, brindó su mirada respecto a la actualidad urbanística de la ciudad y detalló cuáles son los proyectos en los que avanzarán en los próximos meses y que signarán la gestión del intendente Martín Llaryora.

 

Como eje central, Rey considera que la gran mancha urbana que tiene la ciudad es uno de los principales problemas urbanos, el cual afecta a todos los cordobeses. Por tal motivo, se ubicó cómo un férreo opositor a que esa extensión se siga ampliando. “La gran pregunta que nos hicimos cuando asumimos es hacia dónde íbamos. La ciudad cada vez se extendía más, cada vez había más convenios urbanísticos, que deberían llamarse ‘excepciones’ porque no había ninguna normativa que los regulara”,

“Estos nuevos convenios avanzaban sobre el cinturón verde, entonces campos productivos de papa, de soja, se iban transformando en barrios, en loteos cada vez más grandes” agregó el funcionario.

 

“Una cosa es tener una ciudad como esta, donde viven 30 millones de habitantes y otra cosa es tener una ciudad como esta donde vive un millón y medio y que se tenga que llevar el transporte a cada una de las puntas. Hay líneas que hacen 60 kilómetros con una tarifa plana. Eso resultaba inviable. Nadie puede resolver el problema del transporte en función de las distancias que se manejan”, señaló Rey.

 

–Frente a esta problemática, ¿qué medidas están tomando?

 

–Hay que trabajar sobre la densidad. Los desarrollistas me acusan de parar el crecimiento de la ciudad, pero desarrollo no es seguir extendiéndose ilimitadamente. Vos no podes tener un edificio de 10 pisos y que sean cinco los inquilinos para mantenerlo. Es una locura. Mantener esta ciudad con la cantidad de gente que tenemos, cifra que estará cercana al 1,6 millones de personas, es muy caro. Por eso ahora tenemos georeferenciada la cantidad de suelo libre y sin desarrollar dentro de la ciudad. Además, están los elefantes blancos que también son un verdadero problema.

 

—¿A qué elefantes blancos se refiere?

 

—Son un grupo de lugares que impiden el desarrollo de la ciudad como la Papelera de General Paz, la Coca Cola en la Castro Barros, los Molinos Minetti. Para este tipo de situaciones, se ha implementado otra medida en la que venimos insistiendo y es la rémora: que es todo aquello que impide el desarrollo. Son propiedades subordinadas a la especulación. No digo que sea culpa de los desarrollistas que ocurra esto, sino que es el Estado quien debe establecer las reglas de juego, quien debe planificar. No culpo a los desarrollistas, que se dedican a estas cosas. Ahora las ordenanzas han cambiado y, además, les pusimos una cláusula para cambiarlas que exige tener mayoría agravada en el Concejo Deliberante, lo que implica la aprobación de 2 ⁄ 3 de los concejales y sabemos que eso en este país es muy difícil.

 

—¿Recuperar el centro es otro de los ejes en los que buscan avanzar?

 

—Así es. El Centro estaba sufriendo el hecho de que mucha gente se estaba yendo y entendemos que tenemos que traer gente a vivir a esa área. Hay edificios de oficinas que han quedado vacíos tras la pandemia. Coincidimos con varias ciudades en permitir la construcción de monoambientes, que son lugares donde se puede vivir perfectamente. Hay estudiantes que ya no les sirve Nueva Córdoba por los precios, entonces encuentran aquí alternativas donde vivir. Estos edificios cuentan con espacios comunes o de esparcimiento. Ese tipo de cosas en el mundo se están usando y permitirá reconvertir edificios de oficinas. La gente debe volver a vivir al Centro. Además, estamos trabajando en potenciar la Gran Manzana, recuperar la actividad gastronómica. Hay que volver a tener ciudades para la gente, la pandemia nos ha hecho potenciar este concepto que va acompañado de un buen transporte público y de incentivar la construcción de cocheras. Se lo ofrecí a los desarrollistas. En la Hipólito Yrigoyen, en la Chacabuco, tenemos muchos proyectos hechos, el tema es que nos sacan cuentas y nos dicen que necesitan de siete a 10 años para amortizar el retorno y lo comparan con algún otro negocio financiero con el que recuperan más rápido la plata. Contamos con una ordenanza para regular el tema de las cocheras, para que no pase lo que ocurre en barrio General Paz, que están todos los autos en la calle por el faltante de cocheras.

 

Los proyectos que se vienen

 

Rey enumeró cuáles son los proyectos que se inaugurarán en el corto plazo y también aquellos que anunciarán: “Hacemos hincapié en los espacios públicos. Falta muy poco para que terminemos la primera etapa del Parque Sarmiento, va a ser algo totalmente distinto. Además, anunciaremos un proyecto nuevo en el Parque de la Vida, un espacio de 60 hectáreas que muy pocos cordobeses conocen. No lo atraviesa nada, es inseguro, hubo hechos confusos. Es uno de los parques más grandes de la ciudad y vamos a anunciar un gran polideportivo, se va a visibilizar, haremos un paso por Manantiales para que los cordobeses lo conozcan”, enfatizó.

 

“También tenemos la reinauguración del Parque Las Heras, espacio al que llamo ‘el Central Park cordobés’. Por otro lado, vamos a anunciar un corredor gastronómico que comenzará en Plaza Austria e irá hasta Epec, al proyecto lo vamos a presentar en poco tiempo. El río es una de las grandes cosas que estamos haciendo con la Provincia. El Concejo Deliberante también va a dinamizar mucho la zona. La sede del Concejo es un ejemplo de cómo el Estado también dejaba elefantes blancos, algo que tanto criticamos”, precisó el funcionario. Y agregó: “Ese era un elefante blanco del Estado, incluso se estudió construirlo en otro lugar y dejar eso ahí por un par de problemas. Lo tomamos y lo vamos a terminar. Igual que con el Comedia, estamos en un 50% y esperamos terminarlo cuanto antes”, completó Rey.

jueves, 9 de septiembre de 2021

LA ARGENTINA

 

 


EN EL FONDO DEL MAR Y SIN HIPÓTESIS DE CONFLICTO


 César Lerena


Publicado en “El Economista. Internacional”, 8/9/2021

 

El gobierno argentino no tiene hipótesis de conflicto. ¿Qué organismo estratégico argentino debe establecerlo y cuáles son los parámetros? ¿Quién aconseja al Poder Ejecutivo Nacional respecto a su determinación y acciones pertinentes?

¿No sabe la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur que en el Atlántico Sur y, su relación con el océano Indico, Pacífico y la Antártida, hay una extensa zona en conflicto con motivo de la militarización del Reino Unido en Malvinas, en una “Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur” que acordaron todos los países de África occidental y América oriental? (Res. ONU 41/11 el 27/10/1986).

¿No se enteró esta misma Secretaría de Estado que el gobierno de Chile planeaba reclamarle a la Argentina espacios marítimos y del suelo y subsuelo de la plataforma continental argentina?

Esta Secretaría tiene como función, según la Cancillería (1/9/2021) «todos los temas vinculados a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes en el Atlántico Sur. Diseña estrategias y coordina acciones en el ámbito bilateral y multilateral para la mejor defensa de los derechos e intereses argentinos…Entiende además en las políticas y acciones que realiza el Consejo Consultor sobre temas vinculados al Atlántico Sur. Además, tiene a cargo, la planificación y dirección de la política antártica…».

Entonces, antes de opinar sobre las funciones incumplidas de la Secretaría después de casi dos años de la designación de Daniel Filmus y, en medio de la situación de indefensión que vive la Argentina, sería bueno que la Cancillería corrija la misión de esa Secretaría: no son los espacios marítimos “circundantes” como dice, sino los espacios marítimos “correspondientes”. En primer lugar, porque así lo precisa la Constitución Nacional y, después, porque si la referida Secretaría no reconoce la diferencia entre espacios circundantes y correspondientes, mal puede establecer una política o, tal vez, los funcionarios desconozcan que el Reino Unido de Gran Bretaña no solo ocupa Malvinas y tres o doce millas circundantes, sino que ocupa y explota 1.639.900 km2 de espacios marítimos e insulares (52% de nuestro mar); además, de disputarnos 1.410.367 km2 de la plataforma continental y 965.597 Km2 de la Antártida Argentina. Es decir, el equivalente a tener en disputa u ocupados, espacios que superan al territorio continental argentino desde La Quiaca a Ushuaia. Al respecto, un médico clínico diría: sin un buen estudio semiológico y un diagnóstico etiológico, es imposible instaurar un buen tratamiento y, mucho menos, establecer un pronóstico. Y ello seguramente, lleva a que el secretario de Malvinas no tenga un plan y no pueda cumplir con otra de sus funciones “Entender en las políticas y acciones que debe realizar el Consejo Nacional de Malvinas”

No es de esperar ningún avance argentino sin diagnóstico certero y sin plan y, es posible que, frente a ello, no haya acción alguna, como ha ocurrido hasta hoy. El secretario, ha promovido tres leyes sin debate alguno, en la búsqueda de su posicionamiento político interno y con ningún efecto internacional. La primera, una ley de incrementos de multas a la pesca ilegal que no sancionó ni un solo buque fuera o dentro del área de Malvinas, donde las empresas de España -cuyo país reconoció la soberanía argentina en Malvinas- son las principales socias para la consolidación de la ocupación en las Islas. La segunda, una ley sobre la plataforma continental que ni siquiera sirve para profundizar una cultura marítima entre los argentinos, que no describe los reales alcances de la recomendación de la Comisión de Límites y que no se acompaña de un fortalecimiento económico, físico, militar y de integración de Tierra del Fuego con el continente.

Finalmente, una ley para crear un Consejo Nacional de Malvinas, a cuyos miembros -después de un año- ni siquiera se los convoca presencialmente a discutir una idea. ¿Se puede -en serio- un tema estratégico y de carácter secreto tratarlo en forma virtual, al acceso de todos los servicios de información del mundo? y ¿pueden semejantes asuntos de Estado, cuyos resultados podrían influir negativamente en los espacios en disputa y en toda la Argentina, inclusive la Antártida, tratarse con asesores ad-honoren, con dedicación parcial, muchos de los cuales no tienen ningún conocimiento en la materia e inclusive están en la antípodas de lo que prescribe la Constitución Nacional? ¿Puede integrar ese cuerpo el abogado Marcelo Kohen, quien en 2018 promovió un plan para dar a los isleños la posibilidad que se autofinancien con recursos argentinos, que, su gobierno ilegal determine quién puede o no radicarse en Malvinas y, que, a los treinta años tengan un referéndum sobre si quieren vivir bajo soberanía británica o argentina? Por citar solo un caso.

¿Se sorprende la Cancillería que el gobierno chileno tenga la pretensión de reivindicar 5 mil km2 de plataforma argentina, contrario a lo acordado en el Tratado de Paz y Amistad de 1984? El P.E.N. a través de la Secretaría de Malvinas no tiene un análisis geopolítico. Miremos nuestras fuerzas armadas y las de Chile; luego, veamos la desatención argentina en cuestiones marítimas y la desocupación de la Patagonia; la adjudicación argentina hidrocarburífica offshore en manos británicas en el área en conflicto; nuestra tensa relación con los socios del MERCOSUR; la falta credibilidad en el mundo y, agreguemos, en este escenario, la pasividad (¿?) de la Secretaria de Malvinas que -según las propias manifestaciones de su secretario- tiene como eje de su acción política, la búsqueda del diálogo con el Reino Unido y la cooperación (unilateral), cuyos resultados en estos últimos 60 años han sido absolutamente inconducentes.

No nos podemos asombrarnos de las acciones británicas, pero tampoco de las de Chile, funcional a los mismos intereses, como lo fue durante la guerra de Malvinas. La Argentina presentó todos los documentos sobre sus derechos relativos a la plataforma continental ante la Comisión de Límites y firmó el Tratado de Paz y Amistad con Chile en 1984 que, delimitó en su artículo 7º, mediante una línea divisoria, los espacios argentinos al este y los de Chile al oeste, según las coordenadas 67º 16’.

Y asombra al secretario de Malvinas porque no tiene plan, contrario a los 3.200 isleños en Malvinas que avanzan día a día. Hacen lobby en Europa, en el Reino Unido y conversan con uruguayos, brasileños y chilenos. Construyeron un puerto en Georgias del Sur e invierten 85 millones de libras para construir un puerto en Malvinas que desplazará a Ushuaia como acceso principal a la Antártida. Por su parte los uruguayos atienden en sus puertos el aprovisionamiento, cambio de tripulación, trasbordos, etc. de todos los buques que pescan ilegalmente en el Atlántico Sur y Malvinas y proyectan para el 2022 tener un nuevo puerto a esos efectos. Entre otras cosas.

Nos asisten los derechos por el cumplimiento de las obligaciones de la Convención de las Naciones Unidas del Derecho del Mar y por el Tratado de Paz y amistad con Chile de 1984. Los chilenos tensionan la región y la Argentina no tiene hipótesis de conflicto. De lo que estoy seguro es que la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur no tiene plan alguno.

martes, 7 de septiembre de 2021

LA REPÚBLICA PERDIDA


Alfredo Irigoin

Economista (PhD New York University)

Infobae, 7 de Septiembre de 2021


En 1913 el PBI por habitante de Argentina era superior al de México, Brasil y España juntos

 

En 1896, el escocés Sir John Foster Fraser comenzó un viaje en bicicleta visitando 17 países en tres continentes. Cuando llegó a nuestro país escribió: “La Argentina acaba de nacer y su crecimiento es una de las maravillas del mundo”. En 1910, Hope Gibson, presidente de la Cámara de Comercio Británica en la Argentina, escribió a su gobierno diciendo: “Les ruego presten mucha atención a lo que está pasando aquí en cuanto al desarrollo manufacturero. Ya sabemos lo rápido que se mueven las cosas en este país”. En 1927, otro visitante, Sedgwick Cooper, reportaba que “pocas ciudades en el mundo dan la impresión de mayor o más exuberante riqueza y extravagancia que la capital de Argentina”. Se entiende la fascinación de nuestros visitantes: en 1913 el producto bruto interno por habitante de Argentina era superior al de México, Brasil y España, juntos. En los años 30 el país estaba entre los diez países más ricos del planeta.

 

Si nos visitaran hoy, les impresionarían la pobreza, la inflación, el deterioro de la infraestructura, el riesgo país, la corrupción y, tal vez lo más importante, la falta de esperanza. Se sorprenderían al ver que la Argentina sufrió la caída más estrepitosa de la era moderna.

 

A pesar de esta decadencia los argentinos no sólo hemos sido incapaces de acordar un diagnóstico para implementar soluciones: hemos cuestionado ese progreso que encandiló a nuestros visitantes. Muchos creen que la Argentina “pastoril y dependiente” estuvo controlada por una oligarquía que impidió el desarrollo industrial, otros que Argentina fue víctima de la dependencia de potencias extranjeras que explotaban al país comprando materias primas (con precios decrecientes) y revendiendo productos manufacturados. Otros, reconociendo el progreso alcanzado, concluyen que solo benefició a las minorías, generando una gran injusticia social que explica las políticas populistas de la década del 40. Finalmente, otros afirman que la Argentina “creció pero no se desarrolló”, ya que solo aprovechó una circunstancia irrepetible de condiciones internacionales.

 

Recordar el impresionante progreso argentino no es un ejercicio masoquista: es necesario para comprender lo que nos pasó y para acordar qué hacer para revertir la decadencia.

 

La revolución agropecuaria

 

Con la federalización de Buenos Aires en 1880 se consolidó la paz interior y comenzó una revolución agropecuaria. Mientras que en la década de 1870 se importaba harina, entre 1885 y 1913 las exportaciones de trigo aumentaron de 100.000 toneladas a 2.800.000 toneladas. Las exportaciones de maíz aumentaron de apenas 15.000 toneladas a más de 4.800.000 en el mismo período. En 1908 la Argentina llegó a ser el primer productor mundial de lino y el segundo exportador mundial de trigo, y en 1909 el primero de maíz. Ocupaba el segundo puesto según el número de cabezas de ganado lanar y el tercero según el de ganado vacuno. Las exportaciones totales pasaron de 10,4 pesos oro per cápita en 1861 a 45 en 1914 y de 150 millones de pesos oro en 1900 a 500 millones en 1913.

 

El desarrollo del sector agropecuario fue impulsado por una fuerte inversión privada en transportes y telecomunicaciones, que redujo fuertemente los costos de transporte. La red ferroviaria, con sólo 2.400 kilómetros de vías en 1880, llegó a tener más de 30.000 kilómetros en 1914, aumentando la carga transportada de 800.000 a 35 millones de toneladas. En materia telefónica las empresas expandieron rápidamente los servicios: en 1887 la ciudad de Buenos Aires contaba con un teléfono cada 115 habitantes, por encima de muchas ciudades europeas. En 1914 la Argentina ya ocupaba el segundo lugar en el continente americano en teléfonos per cápita, después de Estados Unidos, con el 32% de las líneas instaladas.

 

El desarrollo industrial

 

El dinamismo exportador, junto al ingreso de gente, tecnología y capitales, generó una demanda creciente de productos industriales. Las industrias que más se desarrollaron proveían insumos a la actividad agropecuaria o utilizaban sus materias primas, y respondían al fuerte crecimiento de la población, que demandaba construcciones y servicios. Se destacó la industria alimenticia, especialmente los frigoríficos y los molinos harineros. Los frigoríficos pasaron de exportar 600 toneladas anuales en 1888-1892 a 370.000 toneladas de carne bovina y 59.000 de carne ovina en 1914. Como cita Ezequiel Gallo en La Pampa Gringa, “las colonias pioneras como Esperanza comienzan a emerger como centros industriales, treinta chimeneas son testigos de otras tantas fábricas, molinos harineros, cervecerías… y fundiciones”.

 

Algo estaba pasando en la industria argentina: se funda la Unión Industrial Argentina en 1887 con 850 socios. En 1883 se funda la Fábrica Argentina de Alpargatas, con 530 empleados. La Cervecería Bieckert, en Juncal y Esmeralda, empleaba 600 personas en 1886. Quilmes S.A. fue fundada en 1888, empleando 400 personas en 1894. En 1884 se funda Bunge & Born y en 1902 Molinos Río de la Plata. Otras empresas fundadas en este período incluyen a gaseosas Bilz, Bodegas Arizu, Bodegas y Viñedos Tomba, Cervecerías Palermo y Río Segundo, Cía. Azucarera Tucumana, La Martona, La Vascongada, Tamet, Bagley, Rigolleau, Cía. General de Fósforos, Nobleza, Massalin y Celasco. En 1907 ya estaban instaladas Astra, Shell y Esso. En 1892, el The Review of the River Plate afirmaba en su editorial: “Se ha ingresado ahora en una etapa de transición en la cual, si bien la actividad pecuaria mantiene la importancia que tuvo inicialmente, nuevas industrias están apareciendo por todas partes y haciendo sentir su influencia en los mercados europeos”.

 

El desarrollo industrial durante la primera década del siglo pasado fue sostenido: las industrias manufactureras crecieron 7% anual entre 1900 y 1913. Entre 1903 y 1908 la inversión bruta fija en el sector industrial creció 16% anual en moneda constante, y la inversión privada aumentó 23% por año. Entre 1904 y 1910 la energía eléctrica se expandió 23.5% por año. La participación de las industrias manufactureras y de la construcción en el PBI era creciente (24.5% en 1910-1914), mientras que la del sector agropecuario era decreciente. Entre 1894 y 1914 se duplica el número de establecimientos industriales, la fuerza motriz instalada aumenta 13,6% anual y el personal empleado 4,6%.

 

Luego de la crisis generada por la Primera Guerra Mundial, la economía argentina continuó creciendo. Entre 1910-1914 y 1925-1929 la industria textil aumentó su producción 141% en términos reales, la alimenticia 91%, la química 99% y la metalúrgica 298%. En 1937, George Wythe publicó un estudio en el Journal of Political Economy, concluyendo que en 1933 la producción industrial argentina era la mayor de América del Sur y superior a la suma del producto industrial del Brasil y México.

 

¿Qué nos pasó?

 

Entre 1880 y fines de la década del 30 el país se desarrolló rápidamente, mejorando la calidad de vida de una población creciente. Las políticas de entonces otorgaron un margen amplio de acción a los habitantes y abrieron las puertas para el ingreso de gente, capitales y tecnología. Moneda estable, un Estado con poderes limitados, impuestos bajos y apertura económica hicieron posible un impresionante desarrollo, con una acción estatal dirigida fundamentalmente a la educación, la creación de un marco jurídico estable y al desarrollo de la infraestructura con capitales privados.

 

A partir de la década del 40 las puertas se fueron cerrando. La Argentina comenzó a aislarse, imitando políticas que Europa y Estados Unidos habían implementado en las primeras décadas del siglo pasado. En 1945, justo cuando el mundo comenzaba a desandar ese camino, Argentina se lanzó a un programa de fuerte crecimiento del Estado. Se estatizó el Banco Central, se estatizaron los depósitos bancarios y se centralizó el control del crédito. Se cerró la economía, se subsidió a la industria, se castigó al sector agropecuario con impuestos y tipos de cambio diferenciales, se destruyó el mercado de vivienda con la ley de alquileres y se intervino activamente el comercio internacional. Con el crecimiento del gasto público y los déficits comenzó una inflación que nunca terminaría de erradicarse, una suba persistente de impuestos y un aumento crónico de la deuda pública. En los años 70 la economía argentina terminó de despegarse del resto del mundo, acelerando una declinación que nunca se pudo revertir.

 

El sistema político fue mutando pari passu con el nuevo sistema de organización económica. Se fue conformando un sistema político con base corporativista: una alianza no escrita entre industriales protegidos, sindicalistas privilegiados (con la personería gremial y luego el control de las obras sociales) y políticos populistas, todos ellos con discursos nacionalistas y progresistas. Un sistema que fue gestando, como un cáncer, una vasta red de corrupción, con un Poder Judicial que se olvidó de las libertades básicas garantizadas por nuestra Constitución.

 

Peronistas, radicales, militares, aliancistas: nadie pudo, quiso o supo reformar el sistema corporativista. Los intentos de estabilización (disparados por las crisis crónicas del propio sistema) fracasaron luego de algunos éxitos aislados. Se fue consolidando así una organización política y económica que consume riqueza, administra privilegios, castiga la inversión, la producción y el ahorro. Un sistema que, en nombre de los pobres, los reproduce. Erradicar este sistema, con mucha prisa y sin pausa, es la gran tarea de la Argentina. Para volver a tener tantos éxitos como los que encandilaron en su momento a nuestro ciclista escocés.