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martes, 15 de julio de 2025

VUELVE LA DISCRIMINACIÓN

 

 por motivos políticos en Alemania... Y no es noticia

 

Stefano Magni

Brújula cotidiana, 15_07_2025

 

El ministro del Interior del estado federado alemán de Renania-Palatinado, el cuarto más poblado del país, ha anunciado que todos los afiliados al partido AfD (Alternativa para Alemania, partido soberanista de derecha) no podrán tener un empleo público en su territorio. Por lo tanto, no podrán ser profesores, policías locales, funcionarios regionales o conductores de transporte público si también son miembros del partido.

 

El ministro del Interior de Renania-Palatinado, Michael Ebling, ha anunciado una ley local que también tiene valor retroactivo. De hecho, no basta con tener el carné del AfD de 2025 para quedar excluido de cualquier empleo público: basta con haberlo tenido en los últimos cinco años. Por lo tanto, tampoco se admiten los arrepentidos que hayan renunciado al carné del partido. Ni siquiera aquellos que votaron a los socialdemócratas y eligieron a Ebling. Si en el pasado simpatizaron con la AfD, ya no pueden ser conductores de autobús, policías locales, profesores o funcionarios públicos en su región. La medida también tiene carácter retroactivo: quienes trabajan ya para el Estado federado y están o han estado afiliados a la AfD, ya sea en la actualidad o en el pasado reciente, tendrán que ser despedidos a pesar de haber firmado un contrato colectivo regular, haber aprobado unas oposiciones para obtener ese puesto y ser incluso buenos empleados.

 

Es comprensible la reacción indignada de la líder de la AfD, Alice Weidel, que ha declarado al diario alemán Bild que está “conmocionada porque exista tal discriminación por las ideas políticas”. Considera que “se han pisoteado los principios más elementales de la democracia”. Lo que resulta menos comprensible es que la noticia no haya sido noticia, salvo en alguna breve reseña en la sección de internacional. De hecho, esta decisión se ha anunciado la semana pasada y no ha tenido ningún eco en el debate público. Sin embargo, la normativa, si se aplica, sería de una gravedad inaudita en múltiples aspectos.

 

En primer lugar, porque se produce en la primera potencia económica europea, en un país que ha sido un modelo de democracia, sobre todo tras la reunificación de 1990. No estamos hablando de un país que se haya democratizado recientemente, sino de un auténtico escaparate de Occidente. Por lo tanto, el efecto imitativo puede ser más fácil en otras democracias occidentales. Y ya se ve dentro de Alemania: después de Renania-Palatinado, también en Schleswig-Holstein (en la frontera con Dinamarca), el Partido Socialdemócrata propone hacer lo mismo.

 

Segundo: revela la influencia política de los servicios secretos, que en este caso han entrado con fuerza en el proceso democrático. De hecho, son los servicios alemanes, en particular la Oficina para la Protección de la Constitución, los que han etiquetado a la AfD como “organización extremista”. Sin pasar por un juicio, y mucho menos por una sentencia, un partido legalmente registrado y representado en el Parlamento desde hace más de una década ha sido, de hecho, condenado al ostracismo. Aunque la etiqueta de los servicios ha sido suspendida a la espera de una sentencia (la AfD ha presentado una demanda), decisiones como la del gobierno local de Renania-Palatinado demuestran que tiene consecuencias muy graves, incluso inmediatas, antes de llegar a los tribunales.

 

Tercero: revela lo arbitrarias que son las opiniones expresadas por los órganos del Estado sobre los partidos. De hecho, no existe una acusación específica contra la AfD. No puede ser condenada por la reconstitución del Partido Nacionalsocialista, porque no hay afinidades programáticas ni personajes en común con el régimen anterior. Aunque se han demostrado muchos contactos con la Rusia de Putin, esta acusación no parece preocupar especialmente a los servicios alemanes. De hecho, no tienen nada que decir ni que hacer con respecto al partido de izquierda BSW, aún más putinista que la AfD. Tampoco hay episodios de violencia terrorista relacionados con la AfD, ni organizaciones armadas vinculadas a ella. Por último, las autoridades electorales siempre han autorizado la candidatura de los representantes del partido, actualmente el segundo más votado en Alemania. Por lo tanto, según la legislación alemana, hasta ahora, al menos hasta las elecciones de 2024, se ha considerado legal. La cuestión es que no sabemos qué conclusiones han sacado los servicios secretos alemanes porque su informe, de nada menos que mil páginas, nunca se ha publicado. Solo conocemos algunos extractos destinados a la prensa en los que se citan preocupaciones por la visión de la AfD sobre la inmigración y los inmigrantes (para variar) que serían incompatibles con la Constitución.

 

Cuarto: introduce en el derecho un principio de retroactividad que es peligroso para todos, no solo para los miembros de la AfD, hoy en día, en Alemania. Porque se castiga también por lo que se hizo en el pasado, cuando hacerlo era perfectamente legal. Solo en China, en Hong Kong, se juzga ahora a los disidentes por manifestaciones organizadas en un pasado en el que eran legales. Pero China no cuenta: todo el mundo sabe que es un régimen totalitario. Hoy, en cambio, sabemos que incluso en una democracia europea, afiliarse a un partido legal podría costar el puesto de trabajo dentro de cinco años, aunque luego uno rompa el carné o no lo renueve.

sábado, 27 de julio de 2024

QUINTETO IRREVERENTE


Por Ariel Corbat 

La Prensa, 25.07.2024


El 11 de julio, los diputados nacionales de La Libertad Avanza Beltrán Benedit, Guillermo Montenegro, Alida Ferreyra, Lourdes Arrieta y María Fernanda Araujo, a quienes en lo sucesivo llamaré Quinteto Irreverente visitaron en el Penal de Ezeiza a algunos de los hombres que se encuentran privados de su libertad por causa del más alevoso prevaricato de la historia judicial argentina. No hace mucho yo también estuve en Ezeiza visitando al capitán Alfredo Astiz y otros presos políticos, que bien pueden considerarse prisioneros de guerra, oportunidad en la que pude apreciar la grande y alta dignidad con que sobrellevan la injusticia que padecen.


Como era de esperar, el kirchnerismo y el resto de la izquierda se contorsionaron en un espasmo feroz cuando trascendió la visita. Porque el punto no es la visita en sí, sino el miedo a que expongan el prevaricato sistematizado surgido a partir de la inconstitucional anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.


Igual que el mago usa a la chica bonita para que la mano sea más rápida que la vista, Néstor Kirchner necesitaba una cortina de distracción para su proyecto totalitario de corrupción estructural, y los derechos humanos tal como los difundían minorías hiperactivas afines a las organizaciones terroristas, Montoneros y ERP principalmente, le venía de perlas para montar un show distractivo de revancha disfrazada de justicia. "Roban pero encarcelan", es la brillante síntesis formulada por Jorge Asís sobre la lógica en esa alianza entre la izquierda y el kirchnerismo.


Y así el proceso de pacificación iniciado por Carlos Ménem, que parecía estar resuelto junto con la caída del Muro de Berlín, el colapso de la URSS y el fin de la Guerra Fría pudo ser revertido por esas minorías hiperactivas operando sobre la frustración de una sociedad que tocando fondo por sucesivas crisis necesitaba desde su hipocresía cobarde dar con chivos expiatorios. Los Kirchner, que nunca se habían interesado por los derechos humanos, hicieron del odio su fortaleza.


Pero puesta a rodar la sobreactuación kirchnerista fue tan grosera que los derechos humanos en lugar de servir de telón para la corrupción se convirtieron en la corrupción misma, las madres de los terroristas comenzaron a ser vistas como “las chorras de la plaza”, y aunque desde el uso faccioso de todos los recursos del Estado se pretendía ocultarla, la estafa con los desaparecidos quedó a vista de todos más allá de la certera investigación de José D’Angelo.


Con la sociedad cobrando conciencia del engaño, los políticos y jueces cómplices del prevaricato siguen a aferrados a su pacto de impunidad desde el poder que conservan. Mucho más poder del que puede cambiar una sola elección.


CLIMA DE FIN DE EPOCA


Sin embargo, por aquello de que es posible engañar a uno todo el tiempo y a muchos mucho tiempo, pero no a todos todo el tiempo, hoy ya es evidente un clima de fin de época en la sociedad. Las urnas decidieron un Presidente, Javier Milei, que prometió el camino duro del ajuste económico y a una vicepresidente, Victoria Villarruel, que representa la defensa de las victimas del terrorismo castrista. Y en esa misma campaña electoral, la candidata presidencial del tercer espacio, Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich prometió a los militares “salida justa” al trato “inequitativo y en ocasiones inhumano” que reciben a consecuencia de los juicios del prevaricato.


En ese devenir histórico que hace al actual contexto, es sumamente interesante lo que la visita del Quinteto Irreverente a militares presos ha dejado en evidencia.


Lo que en otro momento hubiera terminado en un linchamiento institucional, como fueron los atentados contra la representatividad del sufragio en impedir que asuman sus bancas Domingo Bussi y Luis Patti, esta vez presenta un desarrollo completamente distinto.


Así pasó diluyéndose en la indiferencia de la gente la primera oleada (que no será la última) del ataque del kirchnerismo y demás izquierdas contra los cinco diputados de La Libertad Avanza.


Queda claro pues que la gente, nosotros, la sociedad ya se hartó del relato sobre los 70's con la mentira que quiso ser consagrada como verdad dogmática de los 30.000 desaparecidos y la negación de la misma guerra que Montoneros y ERP alardeaban de haber declarado. Solamente los cómplices del prevaricato y las minorías hiperactivas, sostenidas desde sectores ideológicos afines al terrorismo castrista, pretenden hoy continuar con esas farsas de jucios.


Hay un fin de ciclo donde a la enorme mayoría de la ciudadanía no le interesa mantener a los militares presos y que, además, considera absurdo desperdiciar recursos estatales en revolver falseado un pasado ya lejano juzgando ancianos que no son una amenaza para nadie mientras tanto criminal delinque impunemente.


Por ese clima de fin de ciclo, lo que hace poco hubiera sido el fin de 5 carreras políticas, ahora las potencia. Desde que asumieron sus bancas, Beltrán Benedit, Guillermo Montenegro, Alida Ferreyra, Lourdes Arrieta y María Fernanda Araujo, nunca recibieron tanto apoyo de su base electoral como en estos días.


Borges lo sabía: el coraje siempre es mejor.


El cambio cultural es imparable. Y el Quinteto Irreverente lo demuestra.


Ariel Corbat

* Periodista. Experto en seguridad y temas militares. Editor de la página web http://plumaderecha.blogspot.com

sábado, 13 de enero de 2024

ANÁLISIS

 

 Expertos en derechos de la ONU se ponen del lado de los proxenetas contra las mujeres prostituidas

 

By Stefano Gennarini, J.D.

 

NUEVA YORK, 5 de enero (C-Fam) 4-1-2024

 

La oficina de derechos humanos de la ONU está avanzando agresivamente hacia la plena despenalización de la prostitución, incluso eludiendo los protocolos y procedimientos de la ONU, las leyes de la inmensa mayoría de los países y la Asamblea General de la ONU. Los que se benefician de esta defensa son los traficantes y los proxenetas, no las mujeres explotadas sexualmente.

 

Como se informó anteriormente en el Friday Fax, la oficina de derechos humanos de la ONU reaccionó rápidamente para socavar una resolución pionera del Parlamento de la UE el pasado verano. La resolución instaba a todos los países de la UE a criminalizar a los compradores de sexo y a los proxenetas. Fue un duro golpe para quienes desean la despenalización total de la prostitución en todo el mundo.

 

Como reacción brusca, la oficina de derechos humanos de la ONU publicó un extenso comunicado de prensa en el que adoptaba una postura diametralmente opuesta a la resolución de la UE. La oficina de derechos de la ONU propuso “la plena despenalización del trabajo sexual voluntario de adultos desde la perspectiva de los derechos humanos”, incluidos el proxenetismo, la prostitución de reclamo y la prostitución publicitaria. Según los expertos de la ONU, todas las restricciones legales a la prostitución suponen violaciones de los derechos humanos, lo que incluye las leyes de casi todos los países del mundo.

 

Mientras que la resolución de la UE describía la prostitución como intrínsecamente degradante, los expertos de la ONU calificaron el “trabajo sexual” como una forma de “trabajo legítimo” y parte del derecho humano a la plena autonomía sexual y corporal.

 

La resolución de la UE reconocía que las mujeres que ejercen la prostitución desean, en su inmensa mayoría, hacer otra cosa con su vida y, por lo general, se ven abocadas a la prostitución a causa de la delincuencia, la presión económica u otras formas de coacción. Por ello, el informe de la UE pide a los países que desarrollen “políticas de salida” para ayudar a las mujeres a escapar de la prostitución y formarse en otras profesiones. El informe de la ONU también reconoce que las mujeres prostituidas suelen estar coaccionadas, pero en lugar de pedir estrategias de salida, los expertos en derechos de la ONU piden que las mujeres prostituidas puedan formar organizaciones laborales.

 

La resolución de la UE pide a los países que persigan enérgicamente la trata de seres humanos y que persigan específicamente el proxenetismo, porque las mujeres prostituidas tienen que ceder sus ganancias a los proxenetas y suelen quedar en condiciones de vida de subsistencia. En cambio, los expertos de la ONU piden a los países que no sean “excesivamente agresivos” en la persecución del tráfico sexual para proteger la capacidad de las mujeres prostituidas y de los proxenetas de ganar dinero.

 

Además, el informe de la UE hace hincapié en los peligros que entrañan para los niños la prostitución, la pornografía violenta y otras formas de captación en línea que alimentan el mercado de la prostitución. En cambio, el informe de la ONU sólo menciona a los niños una vez, cuando habla de la necesidad de proteger la capacidad de las mujeres prostituidas de ganar dinero para sus hijos.

 

La oficina de derechos humanos de la ONU se desvivió por defender estos puntos de vista extremos como reacción a la resolución de la UE. El informe de la ONU se publicó inicialmente como un comunicado urgente para su publicación inmediata tras la adopción de la resolución de la UE en septiembre de 2023. No se publicó como documento oficial de la ONU, como ocurriría normalmente. Después se publicó como documento oficial de la ONU en diciembre con una nota de disculpa para explicar que se preparó con prisas después del plazo de “fecha de publicación estándar debido a circunstancias ajenas al remitente”.

 

Lo que sigue sin estar claro es por qué la oficina de derechos humanos de la ONU se desvive por promover unas opiniones tan extremas a favor de la prostitución. Tales puntos de vista entran en conflicto con la legislación convencional de la mayoría de los países. Sólo Nueva Zelanda y Bélgica han adoptado el modelo de despenalización total en los últimos años. Además, los estudiosos y defensores de la lucha contra la trata se oponen mayoritariamente a este planteamiento porque está demostrado que la trata sexual aumenta allí donde la prostitución es legal. Entonces, ¿quién se beneficia de la defensa de la prostitución por parte de la ONU?

lunes, 20 de noviembre de 2023

LOS ÓRGANOS DE TRATADOS

 


 de derechos humanos de la ONU continúan violando sus mandatos

 

WASHINGTON, D.C., 10 de noviembre 2023 (C-Fam)

 

By Rebecca Oas, Ph.D.

 

Los expertos en derechos humanos de la ONU no tienen la autoridad para presionar a los gobiernos para que cambien las leyes. Pero lo hacen. Y se están volviendo aún más agresivos al hacerlo. Las recientes sesiones de varios órganos de seguimiento de tratados de derechos humanos de la ONU lo demuestran, especialmente en temas controvertidos como el aborto, la orientación sexual y la identidad de género.

 

​El Comité de Derechos Humanos, que supervisa el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ordenó a Estados Unidos “proporcionar acceso legal, efectivo, seguro y confidencial al aborto” y armonizar sus leyes y políticas con las orientaciones sobre el aborto de la Organización Mundial de la Salud. Organización (OMS).

 

El comité persiguió a Estados Unidos por las restricciones a nivel estatal a la “atención médica que afirma el género para personas transgénero” y las discusiones sobre estos temas en las escuelas, particularmente entre estudiantes jóvenes. La atención de afirmación de género se refiere a la extirpación quirúrgica de senos y penes sanos.

 

Ninguno de los tratados fundamentales de derechos humanos de la ONU menciona el aborto, la orientación sexual o la identidad de género, y cualquier referencia a tales temas habría sido rechazada ya que sus textos fueron cuidadosamente negociados por los gobiernos del mundo. Sin embargo, los órganos de tratados asociados con todos estos tratados han recurrido a citar a otros comités como autoridad para reescribir tratados de ley dura que fueron negociados por estados soberanos. Por ejemplo, al ordenar a Estados Unidos que liberalizara sus leyes sobre el aborto, el Comité de Derechos Humanos hizo referencia a la reciente revisión de Estados Unidos por parte del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial. El comité sobre discriminación racial ha manifestado su intención de ser más agresivo en materia de aborto. El aborto no aparece en ese tratado.

 

El Comité de Derechos Humanos también ha presionado recientemente a Irán, Kuwait y Trinidad y Tobago sobre la homosexualidad, y a Venezuela y la República de Corea sobre el aborto. El comité revisó diecinueve gobiernos en 2023. Todos menos uno fueron presionados por cuestiones sexuales.

 

El Comité de Derechos Humanos no es el único. El comité que supervisa la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination Against Women), ordenó a Guatemala, que se ha convertido en conocida como la “capital provida de América Latina”, que legalice el aborto. Otros países que enfrentaron llamados a despenalizar el aborto fueron Bután, Jamaica, Malawi, Nicaragua y Filipinas. Se pidió a Uruguay que garantizara que la objeción de conciencia al aborto por parte de los proveedores de servicios de salud “no impida que las mujeres accedan a servicios de aborto seguros” y que eliminara los requisitos de asesoramiento para las mujeres que solicitaran un aborto. Incluso Francia, cuyo presidente Emmanuel Macron busca incluir el aborto en su constitución, fue criticada por el Comité CEDAW por carecer de “un número mínimo de profesionales de la salud que realicen abortos en partes del Estado miembro”.

 

El Comité CEDAW pidió a Albania, Bután, Guatemala y Nicaragua que garanticen que los estudiantes reciban educación sexual integral, y que Uruguay haga específicamente que dicha educación sea obligatoria.

 

De los veinticinco países analizados por la CEDAW en 2023, todos menos dos fueron presionados para liberalizar sus leyes sobre el aborto, y diecisiete incluyeron presiones sobre cuestiones de orientación sexual e identidad de género.

 

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales también concluyó recientemente una sesión en la que pidió a Qatar que despenalice la homosexualidad, a Palestina a despenalizar el aborto y a Brasil a adoptar normas integrales contra la discriminación, incluso por motivos de orientación sexual e identidad de género.

 

A diferencia de los textos de los propios tratados, las comunicaciones de los órganos creados en virtud de tratados no son jurídicamente vinculantes.

sábado, 23 de septiembre de 2023

LA LISTA DE PÍO XII

 


 qué hay detrás de la campaña de difamación contra el Papa que salvó a cientos de miles de judíos

 

Claudia Peiró

 

Infobae, 23 Sep, 2023

 

Hollywood les ha hecho creer a las generaciones post Segunda Guerra Mundial que los aliados entraron a la contienda para salvar a los judíos. Pero, como llegaron bastante tarde para la faena, ¿qué mejor que buscar un chivo emisario? ¿Y quién es el ideal? ¡El Papa! ¡La Iglesia católica!

 

Voceros de los países beligerantes se dedican desde los años 60 a atribuirle a Eugenio Pacelli, el papa Pío XII, responsabilidad en el ascenso del nazismo y la deportación y extermino de judíos.

 

Es famosa la réplica del dictador soviético Josef Stalin cuando Winston Churchill propuso invitar a Pío XII a la conferencia de Yalta: “¿Cuántas divisiones tiene el papa?”

 

Pero aunque la Santa Sede es un Estado sin poder bélico alguno, hay una horda de “especialistas” que se empeña en sostener que, en medio de la más sangrienta confrontación bélica del siglo XX, que involucró a beligerantes de la talla de Gran Bretaña, Estados Unidos y la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), era el Papa el que tenía el poder y la responsabilidad para evitar el Holocausto…

 

Esta campaña permanente contra Pío XII ha recibido una nueva inyección de energía desde la apertura de los archivos vaticanos. Debería ser al revés, pero los que quieren que el Obispo de Roma cargue con todas las culpas apelan a la verdad a medias, al anacronismo y a la tergiversación.

 

¿Los documentos confirman que miles de judíos obtuvieron protección de la Santa Sede, siendo refugiados en iglesias o conventos de Italia? Sí, pero eso no fue por orden del Papa, dicen… Abundan testimonios en contrario, pero lo que desmiente el relato es desestimado.

 

Hace 15 días, el New York Times titulaba: “Los investigadores identifican a los judíos ayudados por los católicos en la época nazi mientras el Papa guardaba silencio”. Hacía, pero callaba. Imperdonable.

 

“Los nombres (de los judíos salvados) fueron encontrados en documentos [pero] los historiadores dicen que no cambian la comprensión fundamental de las acciones de la Iglesia durante la guerra”, señala el diario. ¿Por qué no? Lo que no cambia es la decisión de denostar al Papa, a la Iglesia católica y a la Santa Sede. Digan lo que digan los documentos.

 

El 16 de septiembre pasado, hubo otro “hallazgo” en los archivos: la carta de un sacerdote alemán, Lothar Koenig, de diciembre de 1942, que informaba en detalle a un estrecho colaborador de Pío XII, Robert Leiber, que los nazis no llevaban a los judíos a campos de trabajo sino de exterminio.

 

Nueva excitación en las filas anticatólicas. ¡El Papa sabía! ¡No hizo nada! Pero la pregunta que toda persona intelectualmente honesta debe hacerse es: si lo sabía el Papa, ¿no lo sabían los demás jefes de Estado?

 

Los líderes de las potencias vencedoras de la Guerra en Potsdam: el premier Mencionan la eficacia de los servicios de inteligencia vaticanos. Rusos, británicos y estadounidenses, ¿no tenían servicios eficaces? La diferencia con Pío XII es que ellos tenían además medios para intentar evitar las deportaciones. ¿Cuántos judíos encontraron asilo en Estados Unidos durante la persecución? ¿Están abiertos los archivos que demuestran que el gobierno estadounidense había prohibido su ingreso con el argumento —bastante débil— de que podían infiltrarle espías?

 

Giovanni Coco, investigador en el Archivo Apostólico Vaticano, que reveló la carta, dijo que el sacerdote que la envió estaba ligado a la resistencia católica contra Hitler. Y agregó un dato que confirma que el silencio (público) de Pío XII era una estrategia necesaria: Koenig le pidió a la Santa Sede que no hiciese públicas sus revelaciones porque temía por su vida y la de sus fuentes.

 

Hablando de silencio… ¿dónde están las denuncias públicas de Churchill, Roosevelt o Stalin contra Hitler por la deportación y exterminio de judíos? En el momento en que ocurrían estos crímenes, no hubo ninguna. Mientras masacraban a los judíos, el silencio fue general. Pero las motivaciones de ese silencio fueron distintas. Para la Santa Sede, fue la mejor manera de limitar el daño y evitar represalias contra la feligresía católica de Alemania y de los territorios dominados por los nazis. Y facilitar la tarea —discreta, clandestina— de salvar a enteras familias judías.

 

Si Pío XII fue un cómplice de los nazis, ¿cómo se explica que, al convertirse al catolicismo en 1945, el gran rabino de Roma, Israel Zolli, haya tomado “Eugenio” como nombre cristiano, en honor a Pacelli?

 

Los testigos de la época son formales: unánimemente destacaron la ayuda del Papa y de la Iglesia. Los no testigos, los detractores de décadas posteriores, tienen todos el mismo discurso canalla: el Papa calló, no hizo lo suficiente, no frenó a Hitler, habilitó la expansión nazi. Pío XII, desarmado, tenía que haber hecho lo que no hicieron los aliados con todo su poder de fuego.

 

Cuando anunció la apertura de los archivos, Francisco dijo: “La Iglesia no le tiene miedo a la historia”. A los que hay que temerles es a los “historiadores” que en vez de dejar hablar a los hechos sólo reparan en aquello que, creen, confirma sus prejuicios.

 

Pero Jorge Bergoglio dijo mucho más: “A veces me da un poco de urticaria existencial cuando veo que todos se la toman contra la Iglesia y Pío XII, y se olvidan de las grandes potencias. ¿Sabe usted que conocían perfectamente la red ferroviaria de los nazis para llevar a los judíos a los campos de concentración? Tenían las fotos. Pero no bombardearon esas vías de tren. ¿Por qué?” ¿El Vaticano es el único Estado que debe dar explicaciones por lo que hizo en la guerra?

 

En 2014, Francisco había dicho: “Al pobre Pío XII le han tirado encima de todo. Pero hay que recordar que antes se lo veía como el gran defensor de los judíos”. Aludía a los homenajes que recibió su predecesor en la inmediata posguerra. En agosto de 2022, el semanario israelí en castellano Aurora Israel escribió: “Muchos acusan a Pío XII de colaboracionista o directamente lo llaman el papa nazi. Pero, ¿qué dijeron Golda Meir, Albert Einstein, Jaim Weizmann, Ytzhak Herzog, Moshé Sharet, Bernard Henry-Levy y otras personalidades sobre el papa Eugenio Pacelli?”

 

Y sigue: “Todas estas personalidades y muchas más dicen que Pío XII, viendo la imposibilidad de ser útil en una confrontación directa contra Hitler, optó por dar ayuda en total silencio a los perseguidos por el nazismo. Pío XII impartió órdenes personalmente a todas las iglesias, conventos, parroquias, santuarios y seminarios católicos de toda Europa de proteger a todos los judíos posibles, dándoles asilo, refugio, documentos falsos y toda una batería de elementos disponibles para evitar las deportaciones a los Campos de Exterminio. Se calcula que más de 800.000 judíos salvaron sus vidas gracias a la Iglesia Católica y a Pío XII”.

 

El semanario israelí recuerda que, más de una vez, los nazis detectaron los escondites: “Al descubrirlos, no sólo deportaban a los judíos, sino también a los curas párrocos o madres superioras responsables”. Completa esto con cifras: “Fueron torturados y asesinados, alrededor de 6000 sacerdotes y monjas por haber dado asilo a los perseguidos por el nazismo”.

 

Cuando murió Pacelli, en 1958, Golda Meir, entonces ministra de Relaciones Exteriores del joven Estado de Israel, lo despidió con honores: “Durante los 10 años del terror nazi, cuando nuestro pueblo sufrió un martirio horroroso, la voz del Papa se elevó para condenar a los verdugos y para expresar su compasión hacia las víctimas”.

 

El director del mensuario Shalom, de la comunidad hebrea italiana, Massimo Caviglia, citado por Aurora Israel, dijo: “Pío XII no pudo actuar de otra manera: sabía que si tomaba una posición oficial contra Hitler la persecución se habría vuelto también contra los católicos. Sin embargo en privado ayudó a los judíos, dándoles asilo en edificios eclesiásticos. También mis padres se salvaron en uno de esos conventos”.

 

El 23 de diciembre de 1940, Times Magazine publicaba declaraciones de un Albert Einstein consternado al ver que tanto las universidades como los periódicos habían sido silenciados en la Alemania nazi: “Sólo la Iglesia permaneció de pie y firme para hacer frente a las campañas de Hitler para suprimir la verdad. Antes no había sentido ningún interés personal en la Iglesia, pero ahora siento por ella un gran afecto y admiración, porque sólo la Iglesia (guiada por el papa Pío XII) ha tenido la valentía y la obstinación de sostener la verdad intelectual y la libertad moral”.

 

“Si el papa Pío XII hubiera hablado, Hitler habría masacrado a muchos más de los seis millones de judíos y quizá a diez millones de católicos”, dijo por su parte un sobreviviente del Holocausto, el gran rabino de Dinamarca, Marcus Melchior.

 

El filósofo judío francés Bernard Henri-Lévy también se expresó sobre el accionar de Pacelli: “Antes de optar por la acción clandestina, antes de abrir, sin decirlo, sus conventos a los judíos romanos perseguidos por los sicarios fascistas, el silencioso Pío XII pronunció unos valientes discursos radiofónicos denunciando la persecución a los judíos, [en] las Navidades de 1941 y 1942″.

 

Cuando Pacelli fue elegido papa, en abril de 1939, la revista Jewish News and Views lo celebró: “El papa Pío XII es conocido por ser un fiel amigo de los judíos y expresó en multitud de ocasiones su enérgica oposición a la persecución de los judíos en Alemania e Italia”.

 

Antes de ser papa, Pacelli ya era un alto funcionario vaticano y, como tal, fue autor de la encíclica Mit Brennender Sorge (Con ardiente preocupación) con la que su predecesor, Pío XI, condenó el nazismo.

 

En 1943, Jaim Weizmann, quien en 1949 sería el primer presidente de Israel, dijo: “La Santa Sede, el papa Pío XII está prestando su poderosa ayuda allí donde puede para mitigar la suerte de mis correligionarios perseguidos”.

 

Otra cita de Aurora Israel dice: “En las horas más difíciles [para] los judíos de Rumania, la generosa asistencia de la Santa Sede fue decisiva. No es fácil para nosotros encontrar las palabras adecuadas para expresar el calor y el consuelo que experimentamos gracias a la preocupación del Sumo Pontífice (...) Los judíos de Rumania nunca olvidarán estos hechos de importancia histórica”. Esto lo escribió en abril de 1944 Alexandru Safran, gran rabino de Rumania, en carta al nuncio apostólico, monseñor Andrea Cassulo.

 

El abuelo del actual presidente de Israel (Isaac Herzog), Yitzhak Halevi Herzog, gran rabino de Israel desde 1948, escribió al nuncio apostólico de Francia, Ángelo Roncalli (futuro Juan XXIII), en marzo de 1945: “El pueblo de Israel nunca olvidará lo que Su Santidad el papa Pío XII, y sus ilustres delegados, inspirados por los principios eternos de la religión, que constituye el verdadero fundamento de la civilización, están haciendo por nuestros infortunados hermanos y hermanas en la hora más trágica de nuestra historia, lo cual es una prueba de la acción de la Divina Providencia en este mundo”.

 

Apenas terminada la guerra, en 1945, Moshé Sharet, uno de los fundadores del Estado de Israel, visitó a Pacelli: “Le dije al Papa que mi primer deber era agradecerle y, a través de él, a toda la Iglesia católica [por] todo lo que han hecho en los distintos países para salvar a los judíos”.

 

Finalmente, el teólogo y diplomático israelí Pinchas Lapide, cónsul de Israel en Milán, escribió, en 1967: “La Iglesia católica, bajo el pontificado de Pío XII, fue decisiva en la salvación de al menos 700.000 judíos, pero probablemente tantos como 860.000 judíos, de una muerte segura a manos de los nazis”.

 

Estas declaraciones son tan contundentes que resulta difícil entender el éxito de la calumnia contra Pío XII. Veamos qué pasó.

 

En 1963, cinco años después de la muerte del Papa Pacelli, se publicaba la obra de teatro El Vicario, de Rolf Hochhuth, que describía a Pío XII como cómplice de los nazis, como un Papa que, por su odio al comunismo, había dejado crecer, e incluso alentado, el expansionismo nacionalsocialista de Adolf Hitler.

 

¿Qué había sucedido? ¿Había surgido alguna prueba de complicidad entre Pío XII y el régimen nazi? ¿O de indiferencia hacia el sufrimiento judío? Absolutamente no. El problema fue que la Santa Sede se había erigido como firme barrera para la expansión del comunismo soviético hacia el oeste de Europa. En la inmediata posguerra, uno tras otro, los países más cercanos a la URSS fueron cayendo bajo dictaduras estalinistas. No se trató de revoluciones populares, sino de una literal ocupación. Reafirmada con tanques, porque Stalin sí tenía divisiones.

 

La ola comunista soviética se detuvo a las puertas de Italia. Frenarla no fue sencillo, porque el Partido Comunista italiano había emergido fortalecido de la guerra por su rol en la resistencia contra el fascismo. El protagonismo de la Iglesia católica fue fundamental; no es casual que Italia haya sido el país donde mayor fuerza tuvieron los partidos demócrata-cristianos, que hegemonizarían la vida política italiana de posguerra protagonizando la reconstrucción del país y la de una Europa unida. También en Alemania, la democracia cristiana fue uno de los pilares del resurgimiento del país y del freno al comunismo, que ya había logrado arrebatar medio país. Los principales protagonistas de esa etapa —Alcide de Gasperi, Robert Schuman y Konrad Adenauer— eran católicos militantes. Eso fue imperdonable.

 

La fake news del “papa filonazi” fue la venganza póstuma del estalinismo, que vio en Eugenio Pacelli a su bestia negra.

 

Años después, un general rumano, de Inteligencia militar, Ion Mihai Pacepa, denunció que El Vicario era parte de una campaña de difamación diseñada y ejecutada por el Kremlin y la KGB, por orden de Nikita Kruschev, máximo líder soviético durante la Guerra Fría. La operación tenía por finalidad no sólo ensuciar la imagen del difunto papa sino dañar la autoridad moral de la Iglesia y minar la influencia vaticana en el mundo. “La KGB quería presentarlo (a Pío XII) como un antisemita que había alentado el holocausto de Hitler”, dijo Pacepa. “Hoy en día, mucha gente está sinceramente convencida de que Pío XII fue un hombre frío y despiadado que odiaba a los judíos y que ayudó a Hitler a eliminarlos”, reflexionó, destacando así el éxito de la campaña sucia.

 

Es muy difícil restablecer la verdad una vez que se echó a rodar la calumnia. Lo inaceptable es que la prensa occidental se ensañe hoy con el Papa que contribuyó a salvar a Europa del comunismo.

 

Además, la evidencia histórica contradice permanentemente la leyenda negra. Desde hace unos años, la Fundación Internacional Raoul Wallenberg trabaja para ubicar todos los sitios donde los judíos fueron acogidos para colocar allí una placa con la mención honorífica de “Casas de Vida”. La Fundación ha localizado más de 500 de estos refugios en Italia, Francia, Hungría, Bélgica y Polonia. El argentino Eduardo Eurnekian, presidente de la Fundación, decía en octubre de 2019: “Para nuestra sorpresa, nos enteramos de que la gran mayoría de las Casas de Vida eran instituciones relacionadas con la Iglesia católica: conventos, monasterios, internados, hospitales, etcétera”.

 

Los difamadores de Pío XII dicen que eso se hizo sin anuencia del Papa. Pero cuando recibió la medalla “Justos entre las Naciones” por haber refugiado a judíos en el Seminario Romano, el cardenal Pietro Palazzini dijo: “El mérito es enteramente de Pío XII que ordenó hacer todo lo que estuviera a nuestro alcance para salvar a los judíos de la persecución”. Y comparó: “Salvó a más judíos que Oskar Schindler”. La misma medalla le fue entregada a la hermana María Corsetti, sor Emerenciana, por la embajada israelí de Roma. Al recibirla, la religiosa dijo: “Fue Pío XII quien nos ordenó abrir las puertas a todos los perseguidos. Sin la orden del Papa, habría sido imposible salvar a tanta gente”.

 

Años después de El Vicario, la campaña de difamación contra Pío XII fue recuperada por ciertas usinas culturales anglosajonas que libran contra la Iglesia católica una guerra estratégica, permanente y prolongada.

 

El punto más alto de la difamación, fue el libro El papa de Hitler (1990), del periodista británico John Cornwell, publicado en 1990. El cinismo de los detractores de Pío XII no tiene límites: jamás interpelan a los vencedores de la Guerra, los reunidos en Yalta, por no haber evitado el Holocausto, pero sostienen que Pacelli, sin fuerza militar alguna y en soledad, podía y debía frenar la persecución nazi a los judíos, como no la frenaron las grandes potencias que negociaban pactos con Hitler y sólo actuaron cuando vieron su supervivencia comprometida.

 

No hubo refugio para los judíos en los países aliados. Sí, encomiables casos de gente que individualmente se arriesgó para salvar a muchos. Pero a nivel estatal es al revés de lo que se pretende. El único Estado que como tal tuvo una política de protección a los judíos fue el pequeño gran Vaticano. En proporción a los medios de los que disponía, hizo mucho más que otros gobiernos por proteger a los judíos.

 

Las críticas al Papa por su silencio provienen de gente que jamás vivió el horror de una guerra o de una dictadura. Que no tiene idea de lo que implica actuar o intentar actuar en contra de un régimen absolutista, represivo y en guerra. O contra una potencia ocupante. En esas condiciones, la acción discreta, el sigilo, la diplomacia, la fachada amable que oculta la acción subterránea, son siempre más eficaces que el declaracionismo, que hasta puede resultar contraproducente.

 

“Una declaración formal (del Papa) hubiera provocado una brutal retaliación por parte de los nazis y frustrado sustancialmente ulteriores acciones católicas en favor de los judíos”, argumentó Joseph Lichten, de B’nai B’rith, organización judía dedicada a denunciar las manifestaciones de antisemitismo, en ‘’A Question of Judgment - Pope Pius XII and the Jews” (1963).

 

Una prueba del acierto de esta táctica, según el historiador F.G.Stapleton, en un artículo en History Today, fue que después de que el cardenal Willibrands de Holanda expresara sus simpatías judías de forma explícita, otros 100.000 judíos fueron deportados. Mientras que en Dinamarca, donde el episcopado optó por un perfil bajo, se pudo salvar a la mayoría. Igual que en Italia, destaca Stapleton, donde “se salvó el 80% de los judíos”, en marcado contraste con la suerte que corrieron en otros países.

 

No es el caso evidentemente de muchos de los investigadores -o difamadores- que se han lanzado sobre los archivos del Vaticano, que aunque se abra a todo escrutinio, seguirá siendo acusado de oscurantismo.

 

Otra muestra de parcialidad es el silencio ante otro documento hallado en los archivos por el historiador alemán Michael Feldkamp en febrero de 2021: Pacelli le advirtió a Roosevelt del Holocausto. “Pío XII —dijo Feldkamp— envió un mensaje al presidente Roosevelt en marzo de 1942, dos meses después de la Conferencia de Wannsee [para advertir] que algo estaba pasando en Europa en las zonas de guerra. Estos mensajes no fueron considerados creíbles por los estadounidenses”.

 

“En ese momento (Pío XII) no podía organizar protestas o escribir notas de condena para no atraer la atención”, dijo Feldkamp. Sin embargo, “llevó a cabo negociaciones con la embajada alemana y las fuerzas policiales italianas, incluso con (Benito) Mussolini y el ministro de RREE italiano” para “sacar lo máximo posible a través de ellas”.

 

Hay una doble vara para medir las cosas. En La lista de Schindler, Steven Spielberg rinde homenaje a un empresario católico alemán que salvó a muchos judíos. Oskar Schindler pudo hacerlo gracias a los buenos vínculos que mantuvo con los nazis durante toda la guerra. Los archivos vaticanos demuestran que hubo una larga, bien larga, “lista de Pío XII”. Pero de eso mejor no hablar.

 

No es casual que la misma táctica difamatoria propia de los servicios de inteligencia haya sido usada en la Argentina por detractores de la Iglesia Católica en la persona del entonces futuro papa Francisco, Jorge Bergoglio. Como Pío XII, también él fue acusado -por los mismos que hoy se cuelgan de su sotana- de abandonar a aquellos cuya vida en realidad salvó con su intervención.