miércoles, 19 de febrero de 2025
viernes, 24 de enero de 2025
lunes, 20 de enero de 2025
LA DEUDA PÚBLICA MILEI
Por Héctor
GIULIANO
(18.1.2025)
Hace pocos días el
gobierno Milei – a través del Ministerio de Economía (MECON) – ha dado a
conocer los datos oficiales de la Deuda Pública Argentina a fin del Ejercicio
2024.
El stock de la
Deuda en cabeza de la Administración Central al 31.12.2024 informado por las
autoridades es de 466.700 MD.
A este saldo cabe
agregarle los cupones ligados al PBI, que suman unos 12.700 MD, por lo que el total
de la Deuda asciende en realidad a 479.400, prácticamente 480.000 MD.
La Deuda al final
del gobierno Fernández-Fernández/Massa - medida de la misma manera – era de
438.000 MD.
Por ende, la Deuda
Pública del Tesoro durante el primer año de la gestión Milei, tomando cifras
oficiales – de punta a punta – habría aumentado unos 41.400 MD.
LA MECÁNICA DEL
AUMENTO
El Boletín Mensual
de Deuda del MECON a Diciembre 2024 informa un aumento de la Deuda en todo el
año pasado de 96.000 MD.
Pero en Diciembre
2023 – inmediatamente después de asumido el poder – Milei había producido una
macro-devaluación que redujo el valor de la Deuda Nominal en Pesos, expresada
en Dólares, en el equivalente a 54.600 MD por lo que, si se descuenta esa
“licuación” de la Deuda en Moneda Local que se produjo al inicio de su
presidencia, el saldo neto del aumento de la Deuda Total durante el actual
gobierno no sería de 96.000 MD sino coincidente con los 41.400 MD arriba
citados.
Más, qué ocurre
con los stocks reales del endeudamiento por Tipo de Moneda dada la nueva
relación Peso-Dólar?
A Noviembre 2023
el stock de la Deuda en Pesos que dejó la administración kirchnerista era el 38
% de la Deuda Total (hoy es el 45 %) y prácticamente en su totalidad está
constituida con cláusula de ajuste según Inflación (CER) y/o según Tipo de
Cambio (Dólar), el que resulte mayor.
Este proceso de
cambio, muy gravoso, en la renovación de prácticamente todos los títulos de
deuda en pesos convirtiendo la Deuda en Moneda Nacional a Deuda Indexada (que
se hace vía roll over o refinanciamiento de las obligaciones al vencimiento) se
llevó a cabo fundamentalmente bajo la gestión Massa en el MECON, durante el
último año de la administración K.
Cuando
Milei-Caputo, apenas asumido sus cargos (Diciembre 2023), provocan con su
macro-devaluación esa gran licuación de la Deuda en Pesos equivalente a 54.600
MD obtienen así, gracias a ello, una reducción “artificial” importante en el
stock de la Deuda Total (siempre medida en dólares), que termina el Ejercicio
con un saldo de 383.400 MD.
Pero la contracara
de este “ahorro nominal” inicial de Milei – conseguido vía devaluación – es que
la Deuda tuvo lógicamente un aumento muy importante expresada en Pesos, pasando
de 147 B$ al 30.9.2023 (419.400 MD) a 310 B$ al fin del año (383.400 MD) y luego
a 356 B$ al 31.3.2024 (415.600 MD).
Esto significa que
la base de cálculo del Capital de la Deuda en Pesos más que se duplicó y
consecuentemente también el importe de los Intereses a Pagar por esa deuda
aumentada, que luego – con el correr de los meses - se hizo más rentable aún
para los acreedores debido al retraso cambiario (el mismo atraso del Tipo de
Cambio que mejoró las ganancias especulativas por Carry Trade o Bicicleta
Financiera a los Fondos de Inversión Extranjeros).
Por ende, esa
reducción nominal provocada por la devaluación de Diciembre 2023 se fue
ajustando primero por cláusula Dólar y después por Inflación en los meses
siguientes, a medida que los vencimientos de Deuda en Pesos indexada se iban
produciendo.
De este modo no
solamente se “compensaba" la reducción inicial de los 54.600 MD,
“dosificándola” mes a mes, sino que además se dejaba la puerta abierta para que
tales ajustes - por CER y/o por Dólar - se sigan produciendo indefinidamente
ante cualquier variación de ambas variables de referencia.
La ecuación de
ganancia de los Acreedores Financieros de la Deuda Pública en Pesos
experimentaba así un salto cuantitativo relevante porque la base de cálculo del
Capital Indexado se había más que duplicado y luego el atraso cambiario acrecentaría
todavía más esa rentabilidad medida en Dólares.
Por último, cabe
también otra observación porque no queda claro el aumento que se está
produciendo actualmente en la Deuda por el incremento derivado de la
Capitalización de Intereses por Anatocismo, ya que la Argentina no llega a
pagar la totalidad de Intereses Devengados sino que una parte de los mismos se
transforma en Capital y genera más Intereses, lo que configura la mecánica
clásica de la Usura – el cobro de Intereses sobre Intereses, por el mecanismo
del Interés Compuesto, sin capacidad de amortización del Capital o Principal –
y cuya cuantificación no es informada por el Gobierno.
Este dato – el de
los intereses que se capitalizan - es de aclaración importante dado que nuestro
país, salvo excepciones menores, no paga amortizaciones de Capital sino que
refinancia total y sistemáticamente tales vencimientos, bajo un sistema de
Deuda Perpetua: Letras/Bonos “Viejos” que vencen son canjeados por “Bonos
Nuevos” y lo que se paga son sólo los Intereses. Y aun así estos intereses no
se cumplimentan en su totalidad, dando lugar a la citada capitalización de las
diferencias impagas.
Más aún, como no
se conoce el quantum de esta capitalización de intereses, se especula con
fundamento que el superávit fiscal obtenido por el gobierno Milei a través del
duro ajuste recesivo que viene aplicando desde hace un año - que está destinado
a pagar Intereses de la Deuda Pública – no sería verdadero porque estaría
ocultando el monto de estos Intereses Devengados que se cubren transformándolos
en más Deuda.
LA DEUDA Y EL
BANCO CENTRAL (BCRA)
Resta, para
finalizar, hacer un breve comentario sobre el traspaso de la Deuda Cuasi-Fiscal
del Banco Central (BCRA) al Tesoro.
No está claro ni
ha sido informado en forma expresa cuánto es el total de esa Deuda transferida
y no se han explicitado los acuerdos con los acreedores, de manera que sólo
puede intentarse interpretar el tema por inferencias y en números gruesos.
Un ejemplo de esto
es la Deuda con Importadores, que según un relevamiento del BCRA a Enero 2024
era de 42.600 MD, de los que unos 10.000 fueron cubiertos con bonos BOPREAL
(Bono para la Reconstrucción de una Argentina Libre) por parte del propio
Banco, siendo que constituyen Pasivos en Dólares, y los 30.000 restantes no se
conoce bajo qué régimen se encuentran, lo mismo que otros 10-12.000 MD
estimados de Utilidades/Dividendos de Empresas no transferidos a sus Casas
Matrices.
Pero el principal
interrogante reside en la falta de información sobre los términos del arreglo
de transferencia con los acreedores del BCRA para su pase al Tesoro.
Durante el
Ejercicio 2024 el Stock de Letras de Liquidez (Leliq del BCRA) se redujo en
unos 21 B$: una baja ≡
29.100 MD, producto de la disminución de Pasivos Remunerados (Leliq y Pases
Pasivos) y de la variación por Tipo de Cambio: Dólar de 808.5 al 31.12.2023
contra 1.032,5 $/US$ a fin del 2024.
Suponiendo que la
mayor parte de esa Deuda del BCRA se transformó en Deuda del Tesoro (en
condiciones más caras) y aunque resta saber cuánto fueron esos montos
efectivamente transferidos, se entiende que los mismos explicarían el grueso
del aumento neto de la Deuda de los 41.400 MD citados.
El uso de la Deuda
Consolidada – Tesoro más BCRA – para apreciar la variación de la Deuda del
Estado es válido pero debiera precisarse claramente qué rubros de los Estados
Financiero-Contables se toman en cuenta para el cálculo. Y además, con el mismo
criterio, debieran darse a conocer también los Pasivos de los Organismos
Nacionales, Fondos Fiduciarios, Empresas Públicas, Provincias/Municipios,
Avales Oficiales y Juicios contra el Estado con sentencia en firme, todo lo
cual constituye la Deuda Pública Nacional, información que los gobiernos
mantienen en secreto.
CONSIDERACIONES
FINALES
Todo lo dicho
hasta aquí depende de la confiabilidad en los pocos datos oficiales que se
conocen en concreto y del estado de las negociaciones en curso sobre nuevas
Deudas – con Organismos Internacionales y con grupos financieros privados -
dada la falta de información oficial clara y concreta acerca del manejo de la
Deuda Pública. Pero en lo relativo a los datos oficiales editados por el
Gobierno queda abierta, en lo inmediato, al menos una triple duda:
Cuánto sería el
monto de los intereses totales acumulados durante el primer año de la gestión
Milei y qué parte de los mismos están computados en el total de indexaciones
del Ejercicio, que suman casi 80.000 MD (79.800) sobre el total de variaciones
de 96.000 MD registradas durante el 2024.
Cuánto es el total
de los Intereses Pagados y Devengados en el Ejercicio dado que la Tasa Promedio
Ponderada de la Deuda, según el MECON, era del 8.45 % anual (último dato
disponible, al 30.9.2024) y ello aplicado al stock entonces existente de
472.800 MD arrojaría un resultado de 40.000 MD de Intereses por Año (!)
mientras que el Proyecto de Presupuesto 2025 enviado al Congreso prevé un Gasto
Total de Intereses a Pagar por 7.0 B$ (≡
14.400 MD al Tipo de Cambio allí previsto de 487 $/US$ promedio, un importe que
hoy se reduciría prácticamente a la mitad). Empero, aunque la cifra se redujera
en esa proporción – la mitad, a unos 20.000 MD anuales - la misma constituiría
más del doble de lo que se está pagando, que son menos de 10.000 MD; mientras
que la otra mitad se estaría entonces capitalizando.
El Ajuste Fiscal
en curso para poder pagar más intereses de la Deuda tiene por finalidad expresa
volver al Mercado Internacional de Capitales – cosa que ya está ocurriendo a
través de los Organismos Multilaterales de Crédito (FMI, Banco Mundial y BID) y
del reciente préstamo “experimental” Repo por 1.000 MD – aunque con ello
aumentaría no sólo la Deuda sino también el Gasto Público por Servicios de
Intereses.
Con el agravante
que dentro del Sistema de Deuda Perpetua en que está metida la Argentina –
refinanciación (roll over) permanente de los vencimientos – el país entra así a
una nueva etapa de endeudamiento sin capacidad de repago, ya que los Superávits
Primarios a costa del duro Ajuste estarían sirviendo sólo para cubrir la mitad
de los Intereses y ni hablar del Capital o Principal de las obligaciones
financieras del Estado.
Por eso no resulta
casual o circunstancial que la administración Milei se maneje sin Presupuesto
aprobado por el Congreso sino en forma discrecional, bajo un esquema de tipo
Dictadura Financiera a través de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), ya que
el Presupuesto es la explicitación y cuantificación necesaria del Plan
Económico-Financiero de un Gobierno y la falta del mismo, pese a que el
Parlamento está en funciones, no sólo configura una irregularidad abierta en el
manejo de las Finanzas Públicas sino también, paralelamente, denota la falta de
objetivos concretos demostrables, de ausencia de transparencia y de no acceso a
la Información Pública.
Resaltando el
hecho de que esta maniobra de la administración Milei en torno a la Deuda y el
Presupuesto se lleva a cabo – ya por segundo año – con la complicidad fáctica
de la denostada “Casta política” que el presidente dice combatir.
domingo, 15 de diciembre de 2024
HABLAR
DE LEVANTAR EL CEPO CUANDO NO HAY DÓLARES PARA HACERLO, ES UNA RESTRICCIÓN QUE TIENE EL GOBIERNO» – ENTREVISTA A LIC. HÉCTOR GIULIANO
11 de diciembre de 2024
Lic. Héctor Giuliano, Licenciado en Administración y Finanzas y experto en Deuda Pública y Externa, autor de “Problemática de la Deuda Pública Argentina” de 11 tomos.
-¿Se está gestando un nuevo préstamo con el Fondo Monetario Internacional?
-Primero y principal nadie sabe en qué grado están los avances en el préstamo con el FMI, de hecho, me parece sospechoso que, con todos los elogios del plan de ajuste impetuoso de Milei, el Fondo no le conceda un préstamo como de 15 mil. millones o, este fin de semana se hablaba de 11 mil millones frente al diseño de 2018 de 45 sobre 57 mil pedidos.
No está claro sobre la reticencia del fondo para soltar el dinero, pero posiblemente la desprolijidad del préstamo a Caputo del 2018 y la exposición del Fondo fueron tan grandes que administrativamente se están cuidando ante dar prestamos sin respaldo.
-¿El Fondo tiene miedo de prestar el dinero?
-Es un interrogante lo del fondo, está sin fecha precisa y sus características, porque
Argentina entre enero y junio de 2025 recién terminaría de pagar el acuerdo con el que la administración Fernández con Guzmán y después ratificado por Massa, acordaron. Argentina ya ha pagado más de 10 mil millones de dólares al Fondo solo de intereses, y faltan las amortizaciones de capital que tiene que ser refinanciada.
-¿Qué se estaría negociando?
-Todo lo que este negociando es un interrogante, no hay información oficial ni comentarios autorizados privados.
-¿La victoria de Trump les serviría para que medie con el FMI para un nuevo acuerdo?
-La alternativa que se espere el triunfo de Trump para facilitar un nuevo acuerdo, que no sería un nuevo préstamo sino un adicional sobre el existente, no me parece relevante. El acuerdo por el momento es una interrogante, pero si podemos preguntarnos el por que el FMI retacea el préstamo, la única explicación es que la posibilidad de arrastre sea tan grande que ahora se están cuidando donde firmar, donde convenir algo. En enero hay fuertes vencimientos con el FMI y otros organismos internacionales.
-¿Cuál es el objetivo del acuerdo?
-El acuerdo con el fondo, que el fondo actúa como auditor de los acreedores del estado argentino. El acuerdo tiene finalidad última: que Argentina vuela a los mercados internacionales de crédito, o sea que vuelva a tomar deuda externa. Entonces la situación del gobierno no está consolidada como para que el país se largue a tomar más endeudamiento externo.
-¿Serviría salir del cepo?
-El tema del cepo es un tema poco claro. El cepo significa restricción a la venta de dólares, o sea que alguien quiera comprar dólares oficiales y lo pueda hacer a través del Banco Central. Lo que ocurre es que el Banco Central no tiene divisas, así que esa restricción no toca al individuo, toca una restricción del banco central.
El mayor agujero que tiene, según un relevamiento de abril de 2024, el Banco tiene acumuladas deudas con importadores, o sea que debe entregar a los importadores que han hecho compras en el exterior, pero no las han podido pagar porque el banco no tiene dólares para darles un cambio de pesos. Sumaban 42 mil millones de dólares, ya eso hay que agregarle 12 mil millones más de utilidades y dividendos de empresas extranjeras en la argentina que no pueden hacer a sus casas matrices.
No veo tanto el riesgo de que haya avalancha de compras de la gente en dólares. Aunque si uno mira el riesgo, con el dólar barato, la gente se manda a hacer más turismo al exterior, con un dólar en vez de $1500 o $1600 como está el dólar turista, sino a $1000 o $1100 que está el oficial y el blue. , capaz si se provoca una gran demanda.
-¿Nos beneficiaríamos?
-El problema del cepo no es que traería un beneficio, sino una mejor imagen del país que no pone restricciones a la entrada y salida de capitales, que es inherente a exigencias del exterior para que haya inversores. Se justifica con el argumento de: ¿Por qué van a venir inversores si no pueden remesar sus utilidades al exterior? O ¿Por qué no se van a hacer importaciones por restricción de divisas? De todas maneras, no olvidemos que Argentina tiene un stock de reservas netas negativas que se estiman entre 5 a 6 mil millones de dólares. Así que hablar de levantar el cepo cuando no hay dólares para hacerlo, es una restricción que tiene el gobierno por lo que esta pidiendo deuda externa al FMI y otros fondos privados como el de Qatar.
La idea es que, al hombre corriente, en este momento, salir del cepo no afectaría salvo que surgiera un interés en comprar dólares baratos para viajar al exterior. O que haya gente que los compre previendo que en algún momento haya una estampida y el dólar se dispara e hicieron un negocio con la expectativa de devaluación.
El problema del gobierno es frente a la deuda acumulada por importaciones y transferencia de utilidades. Es el problema que no pueden reunir las divisas necesarias porque tienen las reservas negativas.
domingo, 27 de octubre de 2024
METÁFORA ARGENTINA
el gasoducto ya genera divisas
Carlos Burgueño
Periodista. Lic.
en Ciencia Política. Máster en Economía y Sociología
Infobae,
27-10-2024
Es casi una
metáfora argentina. Y más que una anécdota sobre la política energética
nacional, el desarrollo del sector Oil / Gas o la evolución de la obra pública.
Es una muestra de la crisis del país de los últimos años y de la falta de
altura en las circunstancias de su clase política. Y de cómo “la grieta”
retrasa el desarrollo argentino.
A algo más de un
año de su inauguración, esta semana se conocieron dos noticias sobre el
Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, la megaobra de tuberías que transporta
gas natural desde el yacimiento petrolífero Vaca Muerta y la ciudad bonaerense
de Salliqueló. La primera, es que el gobierno de Javier Milei estudia
seriamente cambiarle el nombre. La intención es quitar al expresidente y
reemplazarlo por alguna de estas dos opciones: Julio Argentino Roca o el
biólogo Francisco “Perito” Moreno. Para algunos libertarios, la opción debería
ser la primera; así, de paso, se reivindica una figura algo odiada por el
kirchnerismo. Si hay venganza, que sea total. Otros dirigentes, más políticos,
consideran que el nuevo nombre debería ser el del explorador, coleccionista y
político argentino, hombre de la generación del 80. Como Roca. Afirman los que
defienden esta opción en la Casa Rosada, que en el futuro sería más difícil
para una eventual nueva era kirchnerista reemplazar el nombre de Moreno que el
de Roca.
Cuestiones marginales.
La segunda noticia es algo más relevante para las cuentas públicas. Según datos
de la industria del sector, gracias a la operatividad del gasoducto, el país se
ahorrará este año unos 4 mil millones de dólares en importación de
combustibles, en comparación con lo sucedido en la gestión 2023. Se menciona
incluso que con los primeros embarques del combustible al exterior, los
ingresos podrían ubicarse entre los 2 mil millones de dólares. Y alcanzar los 5
mil millones en el 2025, ya sin necesidad además de pensar en importaciones. El
trayecto ascendente para los próximos cinco años ubicaría la cifra de
exportaciones en unos US$ 20 mil millones. Esto implica que el gasoducto está
ya generando divisas. Si se tiene en cuenta además que el costo de la megaobra
fue de 2.700 millones de dólares totales, con unos 800 millones para cubrir la
primera etapa, esto implica que en sólo un ejercicio fiscal el gasto generado
no sólo se cubrió, sino que se repagó, al menos una vez.
El cálculo se
vuelve más notable si se tiene en cuenta que el gasoducto es una obra que
inicialmente estaba programada, y con posibilidades ciertas de ser concretada,
desde el 2014. Hace 10 años entonces que el Gasoducto podría haber estado
construido. Para ese año Vaca Muerta aún no estaba desarrollada, y hubiera sido
una obra de anticipación poco común en el país haberse adelantado con semejante
astucia. El yacimiento sí estaba en condiciones de producir el suficiente gas
como para abastecer la demanda interna del combustible y con posibilidades
ciertas de exportación desde el 2019. Salvando el complicado 2020, el Gasoducto
hubiera permitido el ahorro de energía por unos US$ 4 mil millones anuales
durante cuatro años y generando exportaciones anuales por unos US$ 5 mil
millones. Incluso, si hubiera estado activo en febrero del 2022, cuando
Vladimir Putin dio la orden de invasión a Ucrania, ese monto podría haber
llegado a los 7 mil millones de dólares. Sumando dólares de manera simple, y en
un cálculo conservador, la cifra llega a entre 35 mil o 39 mil millones de
dólares. Con este monto, probablemente, Mauricio Macri hubiera podido encarar
la crisis de pago de deuda del 2019, y si bien debería haber recurrido al Fondo
Monetario Internacional, no hubiera necesitado que el préstamo total por el stand
by firmado con el organismo llegue a los US$ 44.800 millones. Mucho menos
debería haber traído nuevamente al cepo a la historia financiera del país al
final de su mandato, luego de la corrida por unos US$ 6 mil millones
(financiada con los dólares del crédito del Fondo) que operó en el sistema
financiero argentino entre abril y agosto de 2019, en medio de las elecciones
presidenciales de ese año.
Seguramente la
reestructuración de la deuda que llevó adelante Martín Guzmán entre agosto y
octubre del 2020 como primer ministro de Economía de Alberto Fernández podría
haber sido menos dura para los acreedores; y el Valor Presente Neto (VPN) de
los bonos renegociados podría haber navegado, quizá, por arriba del 54,8% de
porcentaje de lanzamiento. Quizá en el 2021 la crisis entre Guzmán y el
kirchnerismo por el volumen de eliminación de subsidios a las tarifas de luz,
gas y aguas podría haber sido más negociado. Probablemente la negociación con
el FMI para un Facilidades Extendidas firmado en marzo del 2022, y que llevó a
la posterior renuncia de Guzmán y al final de la relación entre el albertismo y
el kirchnerismo, podría haber alcanzado otro nivel ante las posibilidades más
firmes de repago por parte de la Argentina. Ya con Sergio Massa como ministro
de Economía y candidato por el entonces oficialismo, el ingreso de divisas por
parte del gasoducto y la posibilidad de no gastar divisas en importación de
energía, podrían haber ayudado a solventar con menos dureza la histórica sequía
del primer semestre del 2023, la que según se coincide le costó al país
exportaciones por unos US$ 9 mil millones. Ese dinero, es casi el cálculo
exacto entre las posibilidades ciertas de venta de gas natural al exterior y el
ahorro por la importación de ese combustible.
El fondo más
grande del mundo se quedó y busca revancha
Ya en el 2024, si
el gasoducto hubiera estado 100% en funcionamiento, la generación de divisas
superaría los 10 mil millones; con lo que Javier Milei podría haber
implementado un ajuste de 15 mil millones de dólares, con el mismo resultado
planificado: llevar el déficit de 3% del PBI del 2023 al 2,1% de superávit
primario en este mismo ejercicio. Quizá, eventualmente, si el gasoducto se
hubiera construido sólo dos años antes (algo que era absolutamente posible),
este año no habría sido necesario, por ejemplo, el ajuste en el presupuesto
universitario, no se hubiera suspendido el 100% de la obra pública y los
jubilados no habrían perdido por goleada contra la inflación. Todo esto hubiera
sido posible con que la clase política argentina se hubiera puesto de acuerdo,
y accedido a ejecutar la obra de traslado del gas de Vaca Muerta a la provincia
de Buenos Aires, al mismo tiempo del desarrollo del yacimiento.
Sin embargo, para
el kirchnerismo terminal del 2014-2015 era una obra demasiado vinculada a la
actividad petrolera privada, priorizando, por ejemplo las represas
Kirchner-Cepernic, que serían construidas con la intervención del Estado chino.
Obra que, por otro lado, está por ahora suspendida y a un 30% de ejecución. Por
su parte, el macrismo versión 2016- 2017 sospechaba que el proyecto estaba
demasiado vinculado con el kirchnerismo a partir de una idea algo confusa sobre
la evolución de la renacionalización de YPF. Finalmente a fines del 2018
decidió, al ritmo de la enésima crisis energética que vivía el país, acelerar
el proyecto y lanzar su concreción en 2018. Corrida financiera del 2019
mediante, el 31 de julio de 2019, antes de dejar la gestión, Macri llamó la
obra a licitación. Luego, el 30 de diciembre 2020, el gobierno de Alberto
Fernández suspendió esa licitación, por importantes cuestiones políticas. No le
gustaba que hubiera sido el macrismo el que firmaba los contratos. Con la
pandemia el proceso se suspendió primero, y cajoneó después. El albertismo peleaba
internamente por la comprensión de su importancia, mientras que a la
vicepresidenta no le gustaban ni los responsables de construirlo ni la manera
en que se proyectaba la obra. Finalmente en febrero del 2022, en un año donde
se proyectaba la enésima crisis de provisión de gas en los hogares y la
importación del combustible amenazaba con bombardear las lánguidas reservas, el
proyecto renació.
El FMI acepta que
siga el cepo (limitado) un año más; a cambio, un acuerdo corto
La primera etapa
del Kirchner fue inaugurada el 9 de julio de 2023, extendiéndose por 573 km,
desde la localidad de Tratayen en Neuquén hasta la ciudad bonaerense de
Salliqueló. La obra fue responsabilidad de una Unión Transitoria de Empresas
(UTE) conformada por Techint y Sacde (Grupo Mindlin). Hoy transporta 12
millones de metros cúbicos por día (MM m3/d), mientras que en una segunda etapa
con la planta compresora alcanzará los 24 MM m3/d y, en una última etapa con el
gasoducto completo en sus dos fases, llegará
a los 44 MM m3/d. Con un consumo en el país promedio de 130 MM m3/d, con
picos de 200 MM de 3/d.
Terminada la
primera etapa hasta Salliqueló, la segunda está programada hasta San Jerónimo,
Santa Fe. Recorrerá unos 484 km, con una capacidad de transporte llegará a los
44 MM m3/d. Ambas etapas son responsabilidad de Techint-Sacde. Los privados se
enorgullecen. Una obra de estas características, en una primera etapa,
demandaría unos 24 meses en ser instalado. Para concretarlo, Tenaris (del grupo
Techint) dedicó el 100% de su capacidad productiva de la planta de Valentín
Alsina para producir los tubos con costura del GPNK; entre octubre 2022 y abril
2023. Para el rediseño y potenciación de la línea de producción se invirtieron
más de 8 millones de dólares e implicó 150 mil horas/hombre.
martes, 15 de octubre de 2024
LA DEUDA PÚBLICA TOTAL
subió por efecto
del atraso cambiario
(U$S 460.687
millones)
Daniel Sticco
Infonbae, 15 Oct,
2024
La Secretaría de
Finanzas, a cargo de Pablo Quirno, informó que “la deuda pública bruta total
de la Administración Central se elevó en septiembre en USD 1.661 millones,
a USD 460.687 millones, de los cuales USD 457.587 millones se encuentra
en situación de pago normal”, significó un aumento de 0,4% respecto del saldo
de agosto.
La variación se
explica exclusivamente por efecto de las diferencias de cambio respeto de la
tasa de inflación que eleva la deuda en moneda nacional ajustable por CER en
una proporción superior a la tasa de crawling peg (3,5% y 2%, respectivamente),
y el deterioro del dólar en el mundo respecto de las principales divisas. Ese
efecto, fue equivalente a un aumento en USD 4.714 millones.
Por el contrario,
si se consideran las operaciones netas de “necesidades de financiamiento” y
“cancelaciones por vencimientos y amortizaciones, la deuda total de la
Administración Central arrojó en septiembre una disminución equivalente a USD
3.054 millones.
Ese efecto,
netamente contable que se puede dar vuelta cuando la inflación resulte menor a
la tasa de devaluación, y vuelva a revaluarse el dólar en el mundo, inquieta a
muchos economistas, porque no sólo consideran que implica un atraso cambiario
que debilita la competitividad cambiaria de las exportaciones y de las
expectativas de mercado, sino también por el comentado recorrido de la deuda
pública, pese a los esfuerzos de mantenerla contenida a partir del logro del
superávit de las finanzas públicas y la emisión monetaria cero.
Justamente, en las
Jornadas Monetarias y Bancarias 2024 del BCRA el economista argentino, Leonardo
Leiderman, que tuvo un rol clave en la segunda etapa del plan de estabilización
de Israel a comienzos del presente siglo, dijo: “el equipo económico no debería
demorarse demasiado en el levantamiento del cepo, y la flexibilización del
mercado de cambios”.
Cabe notar que, si
a las obligaciones de la Administración Central se le resta la deuda que
mantiene con el BCRA, y también los compromisos de la Tesorería con la entidad
que preside Santiago Bausili por Adelantos Transitorios que en conjunto bajaron
en USD 55 millones, al equivalente de USD 73.445 millones) surge un saldo de
deuda neta conjunto de USD 386.623 millones, y una suba consolidada en el mes
de USD 1.715 millones, cortó una racha de tres meses consecutivos de
disminución.
En los primeros 10
meses del gobierno de La Libertad Avanza la deuda de la Administración Central
se elevó en el equivalente de USD 34.774 millones, la contraída con el BCRA a
través de Adelantos Transitorios y Letras se redujo en USD 5.048 millones; y
los pasivos remunerados del ente monetario pasaron a cero desde poco más de USD
63.105 millones. De ahí resulta un saldo consolidado de disminución del
endeudamiento del Estado nacional en USD 23.283 millones.
Aclara Finanzas
que “la deuda pagadera en moneda extranjera incluye dólar estadounidense, euro,
DEG, yenes y otras divisas, y la emitida en dólares, pero cuyo pago de capital
e interés es en pesos, se clasifica como deuda en moneda local”.
El saldo de deuda
con organismos internacionales subió en USD 1.256 millones, desagregado en
sendos aumentos de USD 714 millones la contraída con el FMI y USD 542 millones
con el resto (Banco Mundial, BID, CAF, entre otros).
El informe
metodológico de la Secretaría de Finanzas precisa que “por recomendaciones de
manuales estadísticos y a partir de definiciones internacionales, utiliza el
dólar oficial mayorista como unidad de cuenta para dar comparabilidad y
estandarizar las estadísticas”.
Ahorros y
refuerzos en perspectiva
El 11 de octubre
el FMI dispuso reducir los sobrecargos que pagan la Argentina y otros países
por haber accedido a préstamos muy superiores a los límites básicos que tiene
el organismo, según plazos y montos. La Secretaría de Finanzas anunció que la
medida permitirá al país un ahorro de USD 3.200 millones en los próximos tres
años, con la reducción de casi 30% del pago de cargos y sobrecargos en el
préstamo con el FMI en ese período.
Además, el BID, a
través de un mensaje del presidente de la entidad, Ilan Goldfajn, comunicó el
apoyo al plan económico del gobierno de Javier Milei y ratificó el envío de
desembolsos para la ejecución de proyectos de infraestructura y reforma del
Estado.
El Banco
Interamericano de Desarrollo aseguró que completará este año USD 2.400 millones
en concepto de préstamos para el sector público y que por otra parte BID Invest
fondeará con USD 1.400 millones unos 20 proyectos privados en los próximos dos
años.
Por el contrario,
las supuestas confiscaciones y alteraciones de las estadísticas oficiales de
precios en el determinaron el rechazo de la Corte Suprema de Gran Bretaña al
pedido de apelación del gobierno argentino en el juicio llamado “cupón PBI”, y
por tanto el país deberá pagar aproximadamente USD 1.500 millones (1.300
millones de euros más intereses) debido a que no quedan instancias legales para
seguir dilatando el caso. La medida era esperable, ya que previamente la
Argentina había perdido el permiso de apelación ante el Tribunal de Apelaciones
de Londres.
Sebastián Maril,
de Latin Advisors, explicó que “era previsible este resultado” debido a que,
por primera vez desde 2014, la Argentina enfrenta una situación en la que no
tiene más opciones legales y debe realizar el pago. Maril recordó que ese año,
el país desobedeció un fallo judicial en los Estados Unidos, lo que terminó en
un default luego de varias instancias legales, bajo las órdenes del juez Thomas
Griesa.
A una instancia
similar se aproxima la causa por la expropiación de YPF que implicará una deuda
nueva por más de USD 17.000 millones.