Con motivo de la
presentación de un libro, en la Universidad Católica de Córdoba, el próximo
jueves, no podemos evitar el desconcierto que nos surge al analizar los
antecedentes de quienes harán uso de la palabra. Baste mencionar a quien va a
oficiar de moderadora, Natalia Rodríguez, feminista perteneciente a los grupos “Sororidad
y Fe” y “Católicas por el derecho a decidir”, que promueve la homosexualidad y
el aborto.
Recordamos lo que
expresó San Pío X, en la encíclica Pascendi:
“hoy no es menester ya ir a buscar los
fabricantes de errores entre los enemigos declarados: se ocultan, y ello es
objeto de grandísimo dolor y angustia, en el seno y gremio mismo de la Iglesia,
siendo enemigos tanto más perjudiciales cuanto lo son menos declarados.
Hablamos,
venerables hermanos, de un gran número de católicos seglares y, lo que es aún
más deplorable, hasta de sacerdotes, los cuales, so pretexto de amor a la
Iglesia, faltos en absoluto de conocimientos serios en filosofía y teología, e
impregnados, por lo contrario, hasta la médula de los huesos, con venenosos
errores bebidos en los escritos de los adversarios del catolicismo, se
presentan, con desprecio de toda modestia, como restauradores de la Iglesia, y
en apretada falange asaltan con audacia todo cuanto hay de más sagrado en la
obra de Jesucristo, sin respetar ni aun la propia persona del divino Redentor,
que con sacrílega temeridad rebajan a la categoría de puro y simple hombre.”
Mario Meneghini
Córdoba, 24-8-2026