jueves, 23 de agosto de 2018

CÓMO REPARAR


 las cloacas de la política

por Carlos Pissolito
Informador Público, 23-8-18

Las cloacas del sistema: Tomás de Aquino, doctor de la Iglesia, sostenía que hasta el más bello de los castillos necesita disponer de un drenaje cloacal. Con esta figura quería expresar que todo sistema político demanda uno dedicado a la evacuación de las impurezas que produce.

El problema es que cuando ese sistema colapsa y deja de funcionar, nos inundamos con sus subproductos. Tal parece ser el caso de la sociedad argentina, hoy, asqueada ante el espectáculo deleznable de los escándalos judiciales y políticos que la sacuden.

Un rápido análisis de los que se encuentran en curso, nos conducen todos ellos, indefectiblemente y, más allá de toda consideración moral o política, a constatar la existencia de una red de informantes que tuvo un rol protagónico, tanto en la recolección como en la reunión y en la difusión de la información que les da sustento a las denuncias.

Un análisis más profundo nos llevaría, seguramente, a comprobar que estas actividades de inteligencia no siempre tuvieron un origen estatal legítimo y legal. Por el contrario, deducimos con razonable certeza, que se originaron en grupos cuentapropistas que alguna vez tuvieron una dependencia estatal, pero que ahora operan en forma semiindependiente o hasta independiente, por su cuenta y riesgo.

Se sabe que todo conflicto, especialmente, aquellos que adquieren la forma no convencional del combate a una insurgencia demandan de una gran volumen de información precisa sobre los oponentes a los que se debe identificar antes de poder combatirlos. Sucede, que es la propia naturaleza de ellos, al pretender mimetizarse entre la población, lo que dificulta, enormemente, esta tarea. Y que trae aparejado, en consecuencia, un crecimiento y una especialización de los servicios de inteligencia dedicado a la tarea de su identificación.

La propia dinámica de las tareas de inteligencia y de los profesionales que la practican ha generado una frondosa literatura sobre sus personajes y tramas. Cualquiera que la haya frecuentado sabrá que no son pocas las traiciones, la existencia de agentes dobles y hasta triples y la existencia de montajes destinados a la desinformación. En pocas palabras: al uso de la información como un arma.

Lo sostenido en el párrafo anterior sirva para ilustrar y para evitar entrar en detalles de lo sucedido durante el conflicto armado interno que afectó a la Argentina, especialmente, durante la década de los 70.

Como era de esperarse se crearon y se reforzaron hasta el infinito los diversos sistemas de inteligencia. Tanto estatales, como no estatales. Una vez terminado, al menos formalmente, el conflicto, no todo ese personalmente altamente especializado pudo ser reasignado a otras tareas ni reinsertado laboralmente.

Muchos de ellos continuaron con las únicas actividades que habían aprendido en forma autónoma y fuera de todo control estatal. Habían descubierto el poder de las cloacas del poder.

Los sucesivos gobiernos democráticos, no solo no arreglaron este entuerto, sino que se sumaron a su espurio aprovechamiento. Como si esto fuera poco, el poder judicial -bajo la excusa técnica de las escuchas ilegales- se sumó a las ventajas de contar con un sistema de inteligencia propio. También, algunas grandes corporaciones actuaron en forma análoga.

Como si esto fuera poco, agentes de servicios de inteligencia extranjeros se sumaron, no en pocas oportunidades, a este aquelarre informativo. Con el plus de contar con el apoyo de los medios de reunión técnicos sofisticados de alcance global de los que disponían sus respectivas agencia matrices.

La reformulación del sistema: Todo lo dicho hasta el momento, no implica que no necesitemos servicios de inteligencia dignos de ese nombre. Todo lo contrario. Ya que la anarquía organizacional en la cual se encuentran las diversas agencias estatales y que tienen por ley la ejecución de estas tareas, les impide realizarlas con la eficiencia y la eficacia necesaria.

Para empezar, hay que reformular la Ley de Inteligencia, pues es una diseñada, al igual que la de Defensa y la de Seguridad Interior, para un cuadro de situación que ya no existe.

La idea es que esta nueva legislación permita disponer de un verdadero sistema de inteligencia nacional basado en los siguientes parámetros:

El primero es establecer que su finalidad será la de brindar un sistema de alerta oportuna sobre las amenazas contra la defensa nacional y la seguridad. A la par, de conformar grupos de análisis que permitan seguir situaciones globales, regionales y locales de interés, a los efectos de facilitar los procesos de toma de decisión nacionales.

Dicho sistema se deberá articular en tres niveles de conducción. A saber; el nacional, el operacional y el táctico. Con el nacional a cargo de los temas que afecten los supremos intereses nacionales, el operacional a cargo de los distintos comandos estratégicos o de las reparticiones nacionales de ese nivel y el táctico, de allí para abajo, hasta el menor nivel orgánico operativo.

Lo segundo es establecer una distinción funcional en función de su finalidad. Al margen de los niveles y por sobre los mismos, será necesario establecer dos sistemas de inteligencia. Uno dedicado a la inteligencia criminal, el otro a la estratégica.

Lo tercero, es establecer diversos organismos y canales de coordinación entre ambas inteligencias, pues no puede negarse que muchas veces diversos actores y/o amenazas podrán operar en ambos campos. Como, por ejemplo, sería el caso de un cartel del narcotráfico internacional.

Lo cuarto, es la necesidad de organizar un sistema de capacitación de los aspirantes y de los integrantes de las distintas agencias de inteligencia. En forma concurrente, es imprescindible desafectar, desmovilizar y controlar a los viejos agentes de inteligencia que no cumplan con las condiciones morales y técnicas necesarias del nuevo sistema.

El funcionamiento del sistema: El sistema deberá funcionar en forma concurrente y simultánea. Vale decir con las dos ramas del mismo, la criminal y la estratégica, en sus tres respectivos niveles, el nacional, el operativo y el táctico funcionando bajo una dirección centralizada, pero bajo la modalidad de una ejecución descentralizada.

* Tal como funciona nuestro sistema inmunológico cuando nuestro organismo es atacado deberá funcionar bajo los siguientes principios:

* El de subsidiaridad que implica que los niveles superiores no deberán ocuparse de los que los respectivos niveles subalternos puedan solucionar por sí mismos.

* El de recurrencia que asume que cuando un elemento del nivel inferior se encuentra superado deberá informar y requerir el apoyo necesario.

* El de sinergia que se materializará mediante el compartir la inteligencia y la información que sea pertinente de un nivel hacia los otros y de ambas ramas de inteligencia.

Recomendación final: Como éste será un sistema de inteligencia argentino vale la pena aclarar que jamás se deberá permitir que sea utilizado para fines sectoriales, mucho menos mafiosos y/o personales.

miércoles, 22 de agosto de 2018

REPENSANDO LA POLÍTICA



Pastoral Social
Episcopado Argentino


“Hacia una política del encuentro”
7 y 8 de Septiembre de 2018
Córdoba – Tanti

VIERNES 7 DE SEPTIEMBRE

15:00 Hs. Apertura
15:30 Hs. Primer Panel: “La cultura del encuentro y de la solidaridad, un desafío social”
17:30 Hs. Intervalo
18:00 Hs. Segundo Panel: “Evaluación del malestar social”
19:30 Hs.Tercer Panel: “Una economía con rostro humano; el desafío de la política”
21:30 Hs. Cena

SABADO 8 DE SEPTIEMBRE

9:00 Hs. Conferencia “Aporte de la Doctrina Social de la Iglesia a la fundamentación de la política. El papel de la sociedad civil en una cultura del encuentro”
9.30 Hs. Intervalo
10:00 Hs. Cuarto Panel: “Los caminos para recuperar la confianza social en la política”
12:00 Hs. Santa Misa
13:00 Hs. Almuerzo y descanso
15:00 Hs. Conferencia de clausura
“Desarrollo sustentable; el desafío de la equidad del Siglo XXI”
17:00 Hs.Clausura y fin del encuentro

Para esta ocasión hemos invitado a participar de los paneles a los gobernadores:  

Juan Schiaretti (Córdoba); Sergio Uñac (San Juan); Omar Gutiérrez (Neuquén); Gustavo Valdés (Corrientes); Gustavo Bordet (Entre Ríos).

Además, figuras reconocidas de distintas disciplinas y sectores, tales como: 

Luis Azar (Int. de Tanti); Juan Carlos Schmid (CGT); Víctor De Gennaro (CTA); Ricardo Alfonsín (UCR); Luis Contigiani (Dip. Nac. Santa Fe; FP); Martín Gill (Int. de Villa María, FPV); Laura Rodríguez Machado (Sen. Córdoba, PRO), Fernando Gray (Int. Esteban Echeverría, PJ); Felipe Solá (Dip. Nacional Bs. As. FR); Guillermo Carmona (Dip. Nac. Mendoza, FPV); Esteban “Gringo” Castro (CTEP); Javier Romero (Sec. Culto Córdoba); Laura Lonatti (I. B. Nutricional); Laura Stratta (Mtra. Desarrollo Social de Entre Ríos); Julieta Rinaldi (Agencia Joven, Córdoba); Mercedes Marcó del Pont (Economista); Gustavo Béliz (Director INTAL); 

Mons. Carlos Ñañez (Arzobispo de Córdoba); Mons. Jorge Lugones (Obispo de Lomas de Zamora); Mons Jorge Lozano (Arzobispo de San Juan de Cuyo), Mons. Rubén Frassia (Obispo de Avellaneda-Lanús); Mons. Fernando Maletti (Obispo de Merlo-Moreno); Mons. Melitón Chávez (Obispo de Añatuya); Mons. Jorge Scheinig (Obispo Auxiliar de Mercedes-Luján) y Mons. Enrique Martínez Ossola (Obispo de Santiago del Estero), entre otros.

martes, 21 de agosto de 2018

YO QUIERO, TU QUIERES, ÉL QUIERE



por CARLOS DANIEL LASA
• AGOSTO 20, 2018


Un funcionario judicial local, en una entrevista que le hiciera el Diario local, afirmaba sin ambages, a propósito de la modificación del Código Civil, lo siguiente: “A partir de esta adaptación y en lo que concierne al campo familiar, se expande el principio de la autonomía de la voluntad; por ejemplo, en materia de matrimonio permite a las cónyuges a configurar mediante acuerdos el contenido de la vida en común” [Lo destacado es nuestro]. Según este funcionario, propiciar el principio de autonomía en el derecho positivo vigente equivale a adaptarse a los cambios que imperan en la actual sociedad.

¿Qué supuestos se esconden detrás de esta afirmación? En primer lugar, que no existe un orden objetivo al cual la inteligencia humana deba conocer y ajustar su conducta. Por el contrario, debe sostenerse que todo “orden” encuentra su origen en la pura decisión del hombre en lo que respecta a aquello que considera que es lo mejor para todos. En este sentido, el derecho no es otra cosa que un mero instrumento ordenado a obedecer a esa voluntad colectiva que le fija contenidos, obviamente, siempre cambiantes. El derecho, entonces, debe seguir fielmente el mandato de la decisión colectiva.

Como puede advertirse, para este funcionario judicial, en el origen de todo está la voluntad del hombre, la pura decisión. Es esta última la que constituye al estado y su ordenamiento jurídico; la voluntad es anterior al “tú debes” ya que el deber supondría mantener una relación con un ordenamiento anterior a mi querer al cual me siento obligado a obedecer.

Al respecto, el gran pensador alemán Karl Löwith comenta: “La moral está destruida y ‘sólo queda: yo quiero’, es decir, la fuerza para querer y para destruir todo cuanto ya no puede querer ni quererse a sí mismo con igual intensidad”[1].

Una sociedad fundada en el decisionismo ha abandonado el ideal de justicia y, por eso, no se encuentra en condiciones de asegurar aquello que le corresponde a cada uno. Este estado de injusticia, vehiculizado desde el mismo derecho positivo, genera una sociedad violenta y de escasísima calidad en virtud de su mayor aproximación a la anarquía.

Hoy por hoy, tanto el estado como el ordenamiento jurídico que nos rige descansan en una decisión arbitraria cuya única “virtud” consiste en imponerse mediante el uso de la pura fuerza. La ley, en estos términos, es la herramienta para afianzar dicho poder y no, precisamente, el medio tendiente a cooperar con el bien del ciudadano.

De allí que el saber del abogado no pueda trascender el ámbito de la mera técnica, ya que ha renunciado a toda inteligencia universitaria que se interrogue acerca del ser y del para qué de cada cosa -en nuestro caso, de la ley-. Esta mentalidad de la que participa el mismísimo estado, jamás neutral, da lugar a la existencia de un tipo antropológico marcadamente fenicio, filisteo. El ejemplo siguiente lo dibuja con total claridad.

Un individuo, preocupado y ocupado en tapar un agujero mediante el cual se filtra una fuerte luz por la ventana que no le deja ver, sólo ve todo objeto como “medio para” cubrir el agujero. De este modo, pone en el mismo rango a un sucio papel higiénico, a los diálogos de Platón, a la Biblia o a una piedra preciosa. Su pensamiento utilitarista, homologizador, no distingue jerarquías en las cosas y, como consecuencia de ello, al modo de los cerdos, pisotea lo más sagrado. La universidad por la que “pasó”, pero que jamás lo configuró, no le enseñó que el universitario es una persona cuyo distintivo es el ejercicio del intelecto, por medio de un acto denominado “pensar”, el cual no deja de interrogar a la realidad para llegar a los fundamentos últimos de la misma.

Esta mentalidad, que ha disuelto las relaciones sociales, es la causa más profunda de la corrupción en tanto esta última es, ante todo, corrupción de una inteligencia que ha devenido pura ratio (= cálculo ordenado al cumplimiento de meros intereses), dando la espalda a su objeto propio, cual es la verdad. Cuando esto sucede, el estado no puede encontrar su razón de ser sino en su propia decisión que, en tanto primera, impera sobre el todo. En realidad, como lo refiere el destacado filósofo de la política italiana, Danilo Castellano, el caprichoso poder del estado se erige en la razón de su existir y su operar[2].

De aquí se sigue una concepción puramente positivista del derecho y una praxis jurídica que, en lugar de ordenarse a lo justo, sólo se ocupa de aplicar la ley positiva sin interrogarse jamás sobre la justicia de la misma.

La tragedia que vive el pueblo argentino desde hace ya mucho tiempo es una prueba de ello. La profunda crisis que vive la Argentina encuentra su verdadera causa en un ethos utilitarista que ha desarrollado una pertinaz fobia hacia la verdad y el bien, y que pretende, contrariamente a la ética socrática, edificar una gran nación al margen de la virtud.

Notas

[1] El hombre en el centro de la historia. Balance filosófico del siglo XX. Barcelona, Herder, 1998, p. 93.

[2] Danilo Castellano. La razionalità della politica. Napoli, Edizioni Scientifiche Italiane, 1993, p. 73.

domingo, 19 de agosto de 2018

EL DEFAULT



DE LA DEUDA MACRI

Por Héctor GIULIANO
(17.8.2018)

En dos años y medio de gestión la administración Macri - por culpa de su Política irresponsable de Gobernar con Deuda sin la más mínima capacidad de repago - ha llevado a la Argentina a un nuevo Default.
Un default virtual o encubierto, porque se sobrevive cancelando deuda que vence con deuda nueva y tomando deuda adicional, pero default al fin: un default que se enmascara con el permanente re-endeudamiento y se silencia u oculta  a costa de pagar cada vez más intereses.
Siendo que, en perfecto círculo vicioso, con el aumento de estos Intereses – que son el principal rubro del Gasto Público neto – se genera más Déficit Fiscal y que este déficit se cubre con más Deuda.

Es el Sistema de la Deuda Pública Perpetua en acción – un sistema que rige en el país desde hace 40 años (1976-2018) – y que produce periódicas Crisis de Deuda por impago como la actual, crisis de las que se trata de salir, como ahora nuevamente se espera hacerlo otra vez, con más endeudamiento del Estado.
Y esto – independientemente de la herencia recibida del Kirchnerismo - Macri lo hizo.

DEFAULT DEL TESORO
El gobierno Macri asumió en Diciembre de 2015 con una Deuda Pública – sólo en cabeza del Estado Central – del orden de los 250.000 MD[1] y al 31.3.2018 – última información oficial disponible - el stock de la Deuda es de 345.400 MD; es decir, que durante los primeros dos años de gestión la deuda se incrementó en casi 100.000 MD (95.400).
A la fecha, se estima que este endeudamiento Macri puede estar en los 375.000-380.000 MD; y sigue creciendo vertiginosamente:

a)    El Presupuesto original 2018 – Ley 27.431 – contempla vencimientos de Capital este año por unos 67.000 MD, que se refinancian en su totalidad – hasta el último centavo – tomando nueva deuda.
b)    Este Presupuesto prevé además la asunción de deuda nueva adicional por otros 47.000 MD, lo que eleva el total de la deuda a colocar durante el ejercicio a más de 113.000 MD.
c)    A esta masa de endeudamiento se le agrega ahora la toma de más deuda por el préstamo Stand-By del Fondo Monetario Internacional (FMI) – por 50.000 MD, de los que ya se han desembolsado 15.000 – y por el traspaso de la Deuda de Lebac del Banco Central (BCRA) al Tesoro, una deuda que al 31.7 suma el equivalente a 41.400 MD.

Así el endeudamiento Macri a fin de este año más que duplicaría el monto autorizado por la Ley de Presupuesto 2018.[2]  

Con este aumento extraordinario de la Deuda que se está produciendo (un aumento decidido unilateralmente por el Poder Ejecutivo, sin intervención del Congreso aunque con su aquiescencia) crecen más que proporcionalmente los Intereses a Pagar por parte del Estado, intereses que originalmente estaban previstos en 21.000 MD (equivalentes a 406.000 M$, al tipo de cambio proyectado de 19.3 $/US$) pero que ahora están incrementándose aceleradamente en importes y en tasas.

De esta manera, mientras el Gasto Público Primario (sin contar Intereses) está aumentando el año en curso a un ritmo del 20 % (19) los Intereses de la Deuda lo están haciendo a un ritmo tres veces mayor: del 60 % (59).
Los Intereses no sólo son el principal rubro del Gasto Público del Estado Central sino que además explican las 2/3 partes del Resultado Financiero o Déficit Fiscal Total.
Como agravante, según la Ley de Presupuesto 2018 el 30 % de estos Intereses previstos no se pagan sino que se capitalizan por anatocismo, o sea, que se transforman en capital y se abonan así más intereses sobre intereses, que es una práctica sinónimo de la Usura.

DEFAULT DEL BANCO CENTRAL
Al patético cuadro de endeudamiento del Tesoro – que está previsto seguir incrementándolo hasta el 2021 – se suma un estado de situación tanto o más dramático todavía del BCRA, que fue el detonante de la Crisis de Deuda Macri y que llevó al pedido de ayuda urgente del FMI para salvataje del Banco Central por su Crisis de sobre-endeudamiento en Lebac.

Bajo la conducción operativa de Federico Sturzenegger (que fuera mano derecha del ministro Cavallo durante el Megacanje 2001, una operación cuasi-delictiva que le costó al país más de 50.000 MD) el BCRA aumentó en forma financieramente irresponsable el stock de letras, llevándolo de 346.000 M$ a fin de la administración Kirchner (7.12.2015),  a 1.2 B$ – al 31.5.2018 – que si se le suman los Pases Pasivos (que son deudas a 1 y 7 días de plazo) por otros 300.000 M$, elevaba el total de la deuda cuasi-fiscal a esa fecha a 1.5 B$.

A fines de Marzo de este año el stock de las letras ascendía a 1.4 B$, es decir, que en poco más de dos años de gestión macrista la deuda del BCRA se había multiplicado por más de 4 veces medido desde el 2015.
Y con ello aumentaron más que proporcionalmente los Intereses a Pagar por parte del BCRA, llegando a superar así los intereses que paralelamente paga el Tesoro Nacional: con tasas del 45 % anual sobre un stock actual de 1 B$ eso significa un pago promedio de intereses superior a los 35.000 M$ con cada licitación mensual para renovación de Lebac (un promedio de 1.250 M$ por día).
Ahora bien, por qué se endeudó en esta forma tan astronómica como gravosa el BCRA durante la administración Macri?

El gobierno tiene el deber de dar explicaciones claras, directas y concretas a la opinión pública acerca de las causas de este sobre-endeudamiento financieramente irresponsable del BCRA (un endeudamiento que el autor de esta nota viene denunciando desde hace años y especialmente desde el aumento extraordinario de su monto y gravedad bajo la conducción macrista).
Nadie bajo la administración Macri – ni en el BCRA ni en el Gobierno – vio venir esta tormenta a la que el presidente hace ahora continuamente referencia?
Nadie se percató de la Bola de Nieve que se iba conformando de las Lebac? Nadie evaluó el altísimo costo financiero que este endeudamiento ruinoso significaba para el BCRA?

Son cosas que sólo se explican por tres razones: 1. La ineptitud de los funcionarios públicos a cargo de las decisiones oficiales, 2. La corrupción bajo conflicto de intereses de gran parte de estos funcionarios, unida a la falta total de transparencia en las informaciones gubernamentales[3], y 3. Una combinación de las dos causales anteriores (que sería la explicación más probable).

DEFAULT DEL GOBIERNO MACRI
La Crisis de las Lebac, que aparece como detonante de la necesidad de salvataje del BCRA con Deuda Externa tomada del FMI, constituye una de las pruebas más directas y palpables de la irracionalidad financiera de la administración Macrista.
En efecto, cómo explica el gobierno Macri tal sobre-endeudamiento irresponsable del BCRA y el por qué de su no prevención de la Crisis del Banco?

Se intenta atribuir esta crisis a cualquier factor externo coyuntural – leve aumento de las tasas de interés internacionales, fortalecimiento relativo del dólar a nivel mundial, devaluación de la lira turca, guerra comercial Estados Unidos-China, etc. – antes que reconocer la realidad de causales estructurales endógenas del modelo de endeudamiento sin capacidad de repago del Estado, llevado al paroxismo por la Política macrista de Gobernar con Deuda.   
La mega-deuda de Lebac creció descontroladamente bajo la administración Macri por tres razones principales:

  1. Por el sostenimiento artificial del atraso cambiario para poder pagar los servicios de la Deuda Externa y seguir tomando más endeudamiento en moneda extranjera sobre la base de una garantía a los acreedores por conversión de la recaudación fiscal, que está en pesos, a mayor cantidad de dólares.
  2. Por la elevación a niveles récord de las tasas de interés de referencia del BCRA a los fines de atraer capitales especulativos que ingresasen al país para sostener ese nivel artificialmente alto de reservas internacionales, con lo que se espiralizó el negocio financiero-cambiario del carry trade o bicicleta financiera al amparo de la liberalización total del arbitraje entre tipos de cambio y tasas de interés locales.
  3. Por la alianza entre la administración Macri y los capitales especulativo-financieros internacionales (capitales golondrina) que pasaron a ser institucionalmente la base de su estabilidad financiera y política.
Esta dependencia estructural del Sistema de la Deuda Pública Perpetua – la tercera gran ola de endeudamiento en la historia contemporánea de la Argentina luego de la primera etapa del Proceso a fines de la década del ´70 y de la segunda bajo la Convertibilidad Menemista de la década del ´90 – es la que ha llevado rápidamente al fracaso económico-financiero del gobierno Macri, que después de dos años y medio de gestión no puede mostrar un miserable indicador a su favor: Inflación, Tasa de Interés, Tipo de Cambio, Déficit Fiscal, Déficit de Balanza Comercial y Balanza de Pagos, Pobreza, Indigencia, Recesión Económica, caída del Consumo y Desempleo, quiebra del BCRA y nueva Crisis de Deuda del Tesoro.

Con el agravante que, frente a este dramático cuadro de situación, la administración macrista se encuentra empeñada hoy en redoblar la apuesta apelando a la receta clásica de querer salir de una Crisis de Deuda con más Endeudamiento Público: como los Acuerdos de Nueva York 1985-87 de la administración Alfonsín, el Plan Brady 1992-1993 de la administración Menem-Cavallo, la Crisis del Tequila del 1995 y sus contratos Repo con la Banca Internacional, el Megacanje De la Rúa-Cavallo del 2001, la salida de la Convertibilidad con nuevo endeudamiento bajo la gestión Duhalde-Remes Lenicov para cubrir el costo de la pesificación asimétrica con nuevos bonos, el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010 (continuación Boudou) y ahora el nuevo Megacanje en curso Macri-Dujovne-Caputo, dosificado en cuotas aceleradas con ayuda del FMI.

Porque ante la nueva Crisis de Deuda que llevó al fracaso de la administración Macri y a su virtual cesación de pagos los acreedores externos habrían decidido la intervención directa de las cuentas fiscales por parte del FMI para garantizar la institucionalización de esta última oleada de endeudamiento del Estado por partida doble – BCRA y Tesoro Nacional (agregando además a las Provincias) – condicionando así tres puntos clave dentro de las nuevas exigencias del Sistema de la Deuda:

  1. Provocar una Devaluación controlada para licuar - expresada en dólares - la Deuda Interna en Pesos (que para el Tesoro es mayoritariamente Deuda intra-Estado) y para licuar el Gasto Público en general, particularmente el rubro Remuneraciones y el Gasto Social por Jubilaciones/Pensiones y Planes Sociales.
  2. Garantizar una caída generalizada de los salarios reales que abarate el Costo de la Mano de Obra Argentina y reduzca el poder adquisitivo de todos los sectores de ingresos fijos (incluyendo los del sistema jubilatorio y asistencial) por efecto de niveles de Inflación superiores al ritmo de Devaluación del Peso, lo que a su vez - potenciado con el incremento extraordinario de Precios/Tarifas de Servicios Públicos - lleva a la caída del Consumo Interno y a la Recesión de la Economía Productiva mientras beneficia en cambio la Economía Especulativo-Financiera, cuyos sectores son el sostén esencial del Gobierno Macri.
  3. Asegurar la continuidad de la Política de Endeudamiento sosteniendo del gobierno Macri y condicionar también al nuevo gobierno que sea electo en el 2019 – dado que las metas fiscales se comprometen hasta el año 2021 - cuya pieza básica es el traspaso de la Deuda en Pesos que está en cabeza del BCRA a Deuda Dolarizada bajo responsabilidad del Tesoro, lo que aumenta la vulnerabilidad por Iliquidez e Insolvencia del Estado subordinándolo totalmente al cumplimiento de la nueva Política Financiera Fiscal.[4]  
Este esquema financiero, dictado por el FMI pero presentado burlescamente a la Opinión Pública como supuesta Política Argentina apoyada por el Fondo, dista sin embargo de poder llegar a ser cumplido por el gobierno Macri y en ello parece residir la gran incógnita que se está definiendo en estos días.
Porque – dicho en buen romance – de qué se disfrazaba el presidente Macri si no obtenía el apoyo de emergencia del FMI para el salvataje del BCRA a raíz de la mega-crisis de las Lebac, gestada y desbocada por la propia administración macrista?
Más aquí ya se pasa del plano financiero al plano político y las especulaciones en este campo exceden la información y la competencia del autor de este trabajo como para hacer revelaciones y mucho menos pronósticos.

La situación del presidente Macri y de su gobierno es hoy sumamente grave y el país parece estar frente a un escenario con final abierto: ya naufragada la política de querer vender expectativas a falta de resultados concretos, de formular anuncios y metas que no se cumplen – con la Inflación, los Salarios Reales y la Pobreza a la cabeza – de buscar apoyos que no se logran fácilmente en el ámbito partidocrático, sindical, empresario e incluso financiero,  y actuando en forma improvisada, por prueba y error, en medio de la nueva crisis financiera y política a la que su gestión ha llevado a la Argentina, el verdadero fantasma que acosaría al presidente Macri no es sólo el de su salida en helicóptero como De la Rúa sino el que sus sostenedores le puedan soltar la mano como al presidente Kuczynski, del Perú.
Las dudas permanecen abiertas mientras el gobierno sigue aumentando la deuda de la Argentina.




[1] Las abreviaturas MD/M$ significan Millones de Dólares/Pesos respectivamente (B$, Billones de Pesos) y se expresan siempre con redondeo, por lo que pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.
[2] Este punto no está claro dado que actualmente se encuentra sujeto a revisión con el FMI: el Acuerdo firmado en Junio contemplaba que una parte del préstamo se destinase a que la Tesorería vaya cancelando las Letras Intransferibles que la administración kirchnerista le fuera entregando al BCRA contra la entrega de divisas de las reservas que se retiraban para pagar Deuda Externa – un monto que hoy suma 54.000 MD (y llega a los 73.400 MD si se le suman los Adelantos Transitorios en Pesos por 19.400 MD más) - pero ahora se estaría negociando dejar ese rescate sin efecto y destinar los recursos a otros fines.
Hasta hoy el FMI ha desembolsado 15 mil de los 50.000 MD del crédito Stand-By: la mitad (7.500 MD) para el BCRA  y la otra mitad para la Tesorería del Gobierno Central. Y el objetivo común e inmediato sería parar la corrida contra el dólar y sostener el pasaje de la deuda cuasi-fiscal en Lebac, que están en pesos, a Letras de Tesorería (LETE) dolarizadas.
La misión Cardarelli - del FMI - que en este momento se encuentra en la Argentina para revisar el cumplimiento de las metas fiscales pactadas con el gobierno Macri, deberá elevar un Informe al Directorio del Fondo para que éste determine si se le gira a nuestro país el siguiente tramo del préstamo, que es por 3.000 MD y se daría en Setiembre.
[3] El gobierno debe dar a  conocer quiénes fueron y quiénes hoy son los tenedores de las Lebac, desde el 2015 hasta la fecha – dado que hubo en los últimos tiempos un importante cambio de manos de estos títulos – debe informar quienes han sido los grandes compradores mayoristas de dólares (adquiridos con pesos salidos de la no renovación de letras) que provocaron la mayor caída de reservas internacionales de la Argentina desde la Crisis de Deuda De la Rúa-Cavallo del 2001 y debe identificar a los bancos y entidades financieras y cambiarias que han participado en estas operaciones.
El escándalo de mega-corrupción de los llamados cuadernos de las coimas – pese a la magnitud y gravedad de los hechos que se están destapando día a día – pudiera pasar empero a pantalla compartida si se dieran a conocer las personas físicas y jurídicas que han venido participando en toda esta compleja operatoria de negociados sobre la Deuda Pública, que hoy se está desarrollando mientras el Gobierno y la Prensa utilizan los hechos de la corrupción K – reales, por cierto – también como distractivo del problema en curso del nuevo sobre-endeudamiento del Estado Argentino.
Pero en este campo las cosas son diferentes porque nunca existe claridad en materia de Deuda Pública ya que la regla es que el manejo de la Deuda es secreto y aquí no hay transparencia ni habeas data que valga para el acceso a la información ni mucho menos a la  documentación oficial.
Y este silencio y ocultamiento cómplice toca a los tres poderes del Estado – Ejecutivo, Legislativo y Judicial – y también especialmente a todos los grandes medios de comunicación ligados al establishment, que hoy en día – como decimos - están muy activos en materia de denuncias por  corrupción en cualquiera de los ámbitos económicos y políticos pero que evitan escrupulosamente meterse en la cuestión de las irregularidades de la Deuda, porque en este tema no hay denuncia que se haga pública, que desencadene investigaciones ni mucho menos que prospere. 
[4] Este tema, desde ya, es mucho más complejo y casi imposible de sintetizar aquí y ahora, pero se relaciona particularmente con un problema de fondo común a los gobiernos Kirchner y Macri: la Política del BCRA de comprar Reservas con Deuda, esto es, de adquirir y/o reponer reservas internacionales – usadas para pagar servicios de deuda en moneda extranjera – con emisión monetaria que luego se absorbe vía letras pagando altísimas tasas de interés.
Caso concreto: este accionar llevó así al absurdo de que el BCRA – según el Cuadro de Resultados del Ejercicio 2017 - cobrara durante el año pasado Intereses por colocación de las Reservas Internacionales por sólo 2.200 M$ mientras que paralelamente Pagara Intereses por las Lebac – que sirvieron para comprar y/o reponer esas Reservas – por 209.600 M$, es decir, 95 veces más de costo que de rendimiento financiero (!).
Un accionar contradictorio donde el BCRA termina pagando intereses por el dinero que emite – patología común a la vieja Cuenta de Regulación Monetaria (bajo la gestión Martínez de Hoz-Adolfo Diz durante la época del Proceso Militar) – y que parece reproducirse ahora, parcial e indirectamente, cuando el titular del Banco Luis Caputo permite integrar parte de los encajes bancarios con Títulos Públicos.  

SANEAR LAS INSTITUCIONES



La Nación, editorial, 19 de agosto de 2018 


Si es verdad que ningún hombre nace malo, sino que esa condición se adquiere y hasta se perfecciona, podría pensarse que los gobiernos democráticos que esos mismos hombres y mujeres eligen, tampoco son malos, al menos en su origen. Por otra parte, resultaría ilógico y hasta violento creer que existen ciudadanos dispuestos a votar por quienes mejor les garanticen el fracaso de su país.

Así y todo, los gobiernos malos o "de los malos" existen y se multiplican, especialmente de la mano de un fenómeno que se les hizo inherente: la corrupción, como bien ha definido el escritor y periodista venezolano Moisés Naím.

Como dice Naím, ladrones en el poder ha habido siempre y también gobernantes incompetentes, pero, en estos tiempos, "la criminalidad de algunos jefes de Estado ha alcanzado niveles dignos de los tiranos de la antigüedad". Y, aun más, es una práctica que ya no se ejerce en solitario, sino que hay gobiernos que se asocian para delinquir de forma coordinada.


Son los gobiernos cleptócratas, los que colectiva, sistemática y permanentemente se organizan de manera deliberada para enriquecerse y usar las fortunas acumuladas para perpetuarse en el poder. Agrega el articulista que esa cleptocracia no está sola: la asiste y completa la "cacocracia", el gobierno de los malos, de los ineptos, de los que proliferan en sistemas políticos degradados y caóticos, que repelen a los talentosos. Los ladrones y los ineptos, juntos. No hacen falta más consideraciones para llegar a comprender el poder destructivo de semejante combinación.

Dos palabras resumen hoy como pocas esa vinculación, esa obscena familiaridad: Lava Jato. Un monstruo de corrupción que fue descubierto en Brasil, pero cuyos brazos alcanzan a numerosos países de la región y cuyos dedos apuntan directamente a las cabezas de sus gobiernos.

Han pasado pocos años desde que la constructora Odebrecht admitió que pagó coimas en países donde operaba. Como en una cascada, el megaescándalo de sobornos fue arrollando a su paso la imagen -y la libertad- de muchos mandatarios y exmandatarios. Solo en Brasil, Lula da Silva, Dilma Rousseff y otros tantos dirigentes de primera línea fueron acusados, en menor o mayor medida, de algún tipo de vinculación con aquel delito, ya sea por acción directa, por obstrucción de la Justicia o por recibir financiamiento espurio para campañas electorales.

Ollanta Humala, Alejandro Toledo y Alan García, en Perú, también fueron alcanzados por el monstruo del Lava Jato. Cayeron en sus redes otros encumbrados políticos de Panamá, Venezuela, Colombia, República Dominicana, Guatemala, Ecuador y México, entre muchos países. Respecto del nuestro, la empresa Odebrecht reconoció haber pagado alrededor de 35 millones de dólares en coimas. La Justicia Federal ha llamado a indagatoria este año a casi medio centenar de exfuncionarios y ejecutivos sospechados de haber participado de esos negociados, pero el camino no es sencillo. ¿La razón? Desajustes normativos, que empezaron a ser subsanados hace muy pocos días mediante un acuerdo entre la Procuración General de la Nación y el Ministerio Público de Brasil para que la Justicia argentina pueda avanzar en esa causa de las coimas.

La aparición de los cuadernos del chofer Centeno, en los que se consignan detalladamente los pasos del megaesquema de corrupción kirchnerista en el poder -apenas el vinculado con la obra pública-, irrumpió en nuestro país causando un terremoto de derivaciones cuyo final es impredecible.

Ese escándalo, que suma una prueba tras otra con la declaración, entre otros, de exfuncionarios y empresarios que admiten ahora lo que siempre se sospechó que ocurría, desnuda una realidad todavía más acuciante: esa trama solo pudo darse al amparo de jueces y fiscales que garantizaban impunidad. Se ha levantado apenas la tapa de la olla. Llegar al fondo será arduo, pero indispensable para la imperiosa necesidad de saneamiento institucional del país.

Daniel Innerarity, investigador, ensayista español , opinaba: "La democracia está para que cualquiera pueda gobernarnos, lo que implica que nuestro esfuerzo se dirija hacia los procedimientos y reglas a los que nuestros dirigentes tienen que atenerse, y no tanto al casting político. No diseñemos nuestras instituciones y sus eventuales reformas pensando en seleccionar a los mejores y facilitar su acción de gobierno, sino en impedir que los malos hagan demasiado daño".

Nuestro país se ha caracterizado históricamente por cultivar el hiperpresidencialismo, por hallar al supuesto salvador y depositar en él todas las esperanzas. Eso nos ha llevado muchas veces a desentendernos de nuestras responsabilidades, cediéndole a ese supuesto Mesías más poder que el que la ley le otorga o a concederle más permisos que los que admiten las buenas prácticas.

Los excesos del presidencialismo tornan críticos los que deberían ser procesos normales, como la alternancia en el poder. No hay que ir muy lejos para corroborarlo: Cristina Kirchner, líder de una larga lista de demandas por cleptocracias diversas, ha dejado en claro -con negarse a traspasar el mando, en primer lugar, y con comentarios y actitudes posteriores- que considera ilegítimo al gobierno que la sucedió, aunque haya sido elegido casi por el mismo porcentaje con que ella obtuvo su reelección.

Hoy, buena parte del arco opositor -y algunos actores de la propia coalición gobernante- están decididos a no dialogar con el Gobierno, atados a la trasnochada creencia de que, manteniendo esa postura, se garantiza una imagen de independencia que el electorado sabrá valorar a la hora de volver a las urnas.

"En las democracias -ha dicho Innerarity- podríamos prescindir de las personas inteligentes, pero no de los sistemas inteligentes". En otras palabras: "Una sociedad está bien gobernada cuando resiste el paso de malos gobernantes".

"Los cleptócratas -agrega Naím- saben cómo distraernos de sus fechorías y los cacócratas, de su incapacidad. Lo hacen hablándonos de sus ideologías y atacando a las de sus rivales. Mientras nosotros vemos y participamos en estos torneos ideológicos, ellos roban o tontean. Y nosotros pagamos las consecuencias".

Se habla con cierta frecuencia de "democracias débiles". Tal vez deba hablarse de hombres y mujeres que buscan debilitarla para su propio beneficio. Es lo que sucede cuando gobiernan los malos. Es lo que pasa cuando los buenos se desentienden.

viernes, 17 de agosto de 2018

FINLANDIA EXPERIMENTA



 con la renta básica de cara al futuro

La Voz del Interior, 17 de agosto de 2018 

El país nórdico entrega dinero a desocupados sin condiciones como un seguro mínimo de subsistencia. Para algunos, ayuda a construir una sociedad más justa; para otros, es un gasto muy alto para el Estado. La historia de Juha Järvinen.

Jurva. Cuando llega el sobre oficial, Juha Järvinen no lo abre. Lo hará por la tarde, junto con su mujer, Mari, cuando ella vuelva de su trabajo en el hospital. Meses más tarde, Juha recordará el momento como el final de la esclavitud.

La carta es de la oficina de Asuntos Sociales finlandesa Kela, e informa a Juha, de 39 años, que ahora forma parte de un experimento social con el que el país quiere hacer frente a cuestiones acuciantes sobre el futuro, como por ejemplo: ¿cómo queremos vivir y trabajar cuando todo se transforma a nuestro alrededor? ¿Qué debe hacer el Estado para garantizar que esté asegurado el mantenimiento de los ciudadanos?

En vez de la ayuda al desempleo, Juha recibirá durante dos años una renta básica, unos 100 euros menos que lo que le transferían hasta ahora, pero todo lo que él gane por su cuenta es suyo.
Tampoco tiene que rendir cuentas a la oficina de desempleo durante el experimento. ¿Cómo actuarán él y el resto de los beneficiarios? ¿Se volverán más apáticos o más activos?
La primera transferencia de 560 euros ($ 19.600) le llegó a Juha en enero de 2017, en diciembre de 2018 llegará la última. El dinero es la mitad del mínimo que se considera necesario para no ser pobre en Finlandia.
Conejillo de Indias
Cuando los medios empiezan a informar del tema de la renta básica, el caso de Juha y su familia es uno de los que más se publican.

¿Por qué él y no los 1.999 restantes? “Quiero hablar de esto”, dice este hombre, mientras que muchos otros se avergüenzan.
Pero también su aspecto es poco común, con pulseras de cuero, barba y un sombrero de copa. “¿Sos un mago?”, le preguntan a veces los niños en su ciudad.
Hijo de artistas, Juha tiene seis hijos, vive en una casa al borde del bosque, rodeado de muebles antiguos maravillosos y con un perro con sangre de lobo. Su hijo mayor juega tan bien al fútbol que lo cortejan varios clubes finlandeses de primera división.

Hasta 2012 trabajó fabricando ventanas de madera para casas tradicionales en Finlandia y en Rusia. La artesanía lo apasiona, pero las cuentas no le salen.
Cuando su negocio se hundió no pudo salvar el taller. Dejó de hacer su declaración de impuestos, el fisco le reclamó dinero y, como no podía pagar, le incautaron sus herramientas y máquinas.
“Trabajo desde que tenía 13 años y siempre pagué impuestos”, afirma, “pero cuando estaba quemado, el Estado no me ayudó, sino que me causó mayores penurias”.
A partir de entonces tuvo que mantener a la familia de Mari, que es enfermera, con ayudas de los hermanos de ambos cuando no alcanzaba el dinero.

Y comenzó lo que Juha llama la “esclavitud”, su vida como desempleado: el viaje de 60 kilómetros hasta Seinäjoki, la charla con el funcionario de turno para demostrar que no había sido un perezoso porque si no habría sanciones; y, si lo había sido, que no se notara. Ni tampoco que había ganado algún dinero extra, porque entonces se lo quitaban.

El papel del trabajo
Desde hace siglos se debate el papel que el trabajo tiene en la vida del ser humano. Para muchos es una ley de la naturaleza: hay que trabajar. Quien lo hace tiene derechos, y el que no, es culpable de su propia situación
La revista en inglés Business Insider titulaba así un artículo sobre Juha: “Este tipo finlandés recibe 600 dólares de renta básica al mes por no hacer nada”.
La visión de su persona va del parásito social al ganador, según la concepción del ser humano que se tenga.

El propio Juha define la situación de forma sobria y niega que la renta básica convierta a las personas que la reciben en holgazanes alcohólicos.
Él se dedica desde que la recibe a fabricar tambores de piel de reno y madera que decora con hermosas tallas.
“¿Y con eso se gana dinero?”, le pregunta el presentador de una charla que da en Berlín.
Quienes los compran pagan por ellos varios cientos de euros, señala Juha. Los más caros valen más de dos mil euros (2.300 dólares).

También tiene otro proyecto con un amigo, llamado “Art Bnb” (por “Art, Bed & Breakfast”, arte, alojamiento y desayuno), que pretende dar alojamiento y talleres de arte conjuntos. Pero... ¿le será posible sobrevivir con eso?
“Veo mi situación hoy de forma positiva”, dice Juha, sin especular sobre si al final podrá salir adelante. Lo que sabe es que después del último pago no habrá más, pues el experimento termina y los científicos tienen que analizar los resultados y publicarlos.

¿Cómo es posible que con una familia numerosa considere una liberación los 560 euros, en uno de los países más caros del mundo? No alcanza para vivir, pero para Juha es la diferencia entre tener poder o no sobre su propia vida.
Por primera vez desde que quebró su empresa, tiene la impresión de llevar las riendas de su destino.
¿Y los contribuyentes que al final son los que financian todo? El objetivo es que todos tengan lo mismo, dice Juha.

Si se entiende la renta básica como un derecho fundamental, no hay envidias o rencores, porque los derechos fundamentales son inalienables.
También se premiaría con ello mucho trabajo que hoy en día no está remunerado, afirma: la crianza de los hijos, el cuidado de los padres, el voluntariado.
“Seguimos siendo pobres”, dice Juha sin que suene a queja, sino como una simple observación.

Palabra clave: Renta básica
Por renta básica se entiende un determinado modo dinero que el Estado entrega a un beneficiario sin condiciones como un seguro mínimo de subsistencia. En ese sentido, se diferencia, por ejemplo, de la asistencia universal por hijo (AUH) o de los tradicionales seguros de desempleo.
Una idea en debate, con tantos defensores como detractores
Hace décadas que la idea de la renta básica enfrenta en intensos intercambios dialécticos a sus defensores y a sus detractores: los primeros creen que es una forma de hacer frente al creciente desempleo y de crear una sociedad más justa; los segundos, que acaba con el principio del esfuerzo necesario para obtener una recompensa y que es imposible de pagar.

La digitalización creciente de la economía en los países industrializados está intensificando la polémica por los robots que están sustituyendo a los seres humanos como fuerza de trabajo, las computadoras que negocian las acciones y los algoritmos que chatean con los usuarios en los servicios de atención al cliente.

¿Qué pasa entonces con las personas que ya no son necesarias en el mundo laboral? No está claro que vayan a surgir nuevos empleos que sustituyan a los que se pierdan y en muchos sectores ocurre que, aunque haya empleo, no se gana lo suficiente para vivir, incluso si la persona tiene más de un trabajo.
También la demografía obliga a buscar alternativas, porque las pirámides demográficas se están invirtiendo y aumenta el número de jubilados, lo que hace que un menor número de trabajadores tenga que mantener a más cantidad de personas ancianas. El sistema de seguridad social podría colapsar, así que es tiempo de buscar nuevas ideas.

Pero ¿de dónde sacar el dinero? Podrían participar más grupos que hasta ahora se comprometen poco –afirman los defensores de la renta básica–, por ejemplo, mediante un impuesto a la Bolsa o un mayor impuesto a la sucesión.
Algunos subsidios que se entregan en la actualidad podrían ahorrarse o incluirse en la renta básica. Pero la visión de la renta básica como bendición o maldición depende realmente de la imagen que se tenga del ser humano: ¿busca un sentido a su vida y una ocupación? ¿O necesita presión y ser obligado para ser productivo?