domingo, 31 de agosto de 2008

Geopolítica

Y VIENEN POR MÁS

Por Lic. Carlos A. Pereyra Mele

En octubre del año 2007, analizamos las implicancias de un nuevo paso dado por la diplomacia Británica en nuestra área de influencia y que afectaba nuestros intereses nacionales, que fuera la imposición unilateral de ampliar la zona de exclusión alrededor del archipiélago Malvinense de 200 a 350 millas náuticas la misma.
Este cambio de actitud de la potencia ocupante la referíamos a una nueva estrategia Británica y de sus Empresas de desplazarse al Atlántico Sur en la búsqueda de Recursos Naturales renovables y no renovables (Hidrocarburos y alimentos) por dos motivos: uno económico, la de la reducción de la producción de sus pozos petrolíferos en el Atlántico Norte y dos, por razones geopolíticas ante la nueva presencia Rusa en el Mar ártico con su decidida acción de plantear su soberanía absoluta en la región y el control de los recursos que en ellos se encuentran(1).
En 2008, en los meses de febrero y marzo nuestro vecino Brasil, informa al mundo del descubrimiento de dos grandes yacimientos de hidrocarburos mar adentro en su zona económica exclusiva y que con los preciso internacionales que alcanzo el petróleo se hacen económicamente rentable la extracción del mismo.
Como todos sabemos este siglo XXI, se esta caracterizando por la lucha por el control de los recursos naturales (2), por parte de la potencias industriales para continuar manteniendo ese status, (el caso mas resonante es el de la guerra de Irak) y también otra característica es la militarización de las relaciones internacionales, el actual conflicto entre el agresor Georgiano y Rusia se inscribe en ese contexto internacional, ya que el factor petróleo y los oleoductos que lo transporta de Rusia hasta Turquía están en el centro del conflicto y demuestra que Rusia a puesto un limite a la expansión del sistema anglo norteamericano en la zona y que defenderá su interés nacional por la fuerza de las armas de ser necesario.
En el Atlántico sur vuelve a surgir la preocupación por la expansión de la potencia ocupante de nuestros territorios, que ha estado autorizando la exploración alrededor de las Islas Malvinas en la búsqueda de Hidrocarburo y según información confiable ya se habría encontrado yacimientos de Petróleo.
Como es sabido en pocos meses mas se juega nuestro destino en la delimitación de nuestro espacio marítimo, en mayo de 2009 vence el plazo mediante el cual la Argentina debe presentar los antecedente que ratifiquen los limites de nuestra plataforma continental ante la ONU, debemos recordar que nuestra plataforma submarina continental es una de las mas grandes del mundo, estamos hablando de alrededor de 3.000.000 km2, y que al ser una continuidad geológica de la que se encuentra en Brasil seguramente también contendría los preciados hidrocarburos, pero también minerales estratégicos y una gran fuente alimentaría para un mundo que marcha hacia la escasez de los mismo.
En estos momentos por parte de las autoridades nacionales tenemos escasa información sobre el nivel alcanzado en los trabajos de demarcación y estudios de nuestra plataforma y de si se llegara a tiempo a presentar nuestro justo reclamo de soberanía territorial de la zona economía exclusiva Argentina, pero mientras estamos a la espera de esa importante y trascendental confirmación.
Inglaterra aumenta la apuesta, según informa hoy 29 de agosto el Diario Comercio y Justicia de Córdoba, en un artículo titulado: Gran Bretaña reclamara territorios a la Argentina dice lo siguiente: “El reclamo británico por el lecho marítimo de Ascensión hace subir las apuestas en la búsqueda de petróleo de las Malvinas, haciendo referencia a un articulo publicado por el Diario Ingles Time, el miércoles próximo pasado en el Foro de las Naciones Unidas en Nueva York, Gran Bretaña presento formalmente su reclamo en cuanto a sus derechos territoriales alrededor de la Isla Ascensión, que al igual que las Malvinas, es un enclave británico en el medio del Atlántico”
Como podemos observar se esta confirmando la apreciaciones sobre este desplazamiento de los interés Británicos hacia el Atlántico Sur, que no solo tienen en vista la zona de las Islas Malvinas sino en un futuro no muy lejano un mejor posicionamiento ante la casi segura explotación del continente antártico.
Antes estos hechos concretos por parte del Reino Unido, que afectan a nuestros intereses nacionales y nuestro futuro, el sitio Web El Malvinense (3), informa sobre una presentación de tres diputados nacionales por Tierra del Fuego planteando que: "solamente se debe presentar del relevamiento de nuestra plataforma continental, aquellos sectores que no están en conflicto y que no tienen relación con el sector antártico". De confirmarse esta gravísima presentación estaríamos favoreciendo a los intereses de la potencia usurpadora y nos auto limitaríamos en nuestro justo reclamo territorial.
En momentos en que se profundiza la lucha y la defensa de los recursos naturales, por parte de las Naciones, mantener un frente interno unido y a la población informada es la única manera de defender los mismos, a lo que debemos sumar una fuerte coordinación con nuestros socios continentales para poder obtener el mayor respaldo posible a nuestros legítimos reclamos territoriales.-

Córdoba 30 de agosto 2008
NuevoEncuentro 30/08/08

http://licpereyramele.blogspot.com/

(1)http://licpereyramele.blogspot.com/2007/10/el-conflicto-con-gran-bretaa-se.html
(2) http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article2342
(3) http://www.malvinense.com.ar/smalvi/an0208/787.html









sábado, 30 de agosto de 2008

Acto grotesco en la ciudad de Córdoba



Nazarena Vélez repartió preservativos en la peatonal

Por más que resulte curioso, Nazarena Vélez fue la figura invitada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia para presentar ayer su programa de concientización sobre VIH y minorías sexuales.
Nazarena cambió fotos por condones con transeúntes cholulos que se acercaron a la vedette cuando paseó por la peatonal cordobesa. Se despidió con una lluvia de condones.
El acto de lanzamiento estuvo demorado pero no fue por culpa de la “diva”, sino de la reunión del gabinete provincial. Se retrasaron el secretario de Derechos Humanos, Raúl Sánchez, y el ministro de Salud, Oscar González, quien no ocultó su alegría: “Cuando me invitaron a la reunión no me desagradó la posibilidad de saludar a Nazarena con un beso en la mejilla”.
Junto a González, Sánchez y Nazarena, estuvieron el subdirector de Minorías Sexuales, Hugo Silva, y Micaela Escudero, flamante presidenta de la Comisión de Minorías Sexuales y Portadores de VIH (Comsep) y amiga de “Naza”.
Las estrofas del Himno Nacional Argentino sonaron. Nazarena cantó con sus labios pulposos.
Entre llantos, dijo: “Como digo yo, el corazón no tiene sexo”.
“Naza” se iba: “Chicos, prométanme que los van a usar y si no los usan, se los dan a alguien. ¿me prometen?, preguntó y revoleó preservativos al aire. Los pibes se fueron con la rubia, Los condones quedaron en el suelo.

(La Voz del Interior”, 30-8-08)

viernes, 29 de agosto de 2008

Sri Sri Ravi Shankar y El Arte de Vivir



AUTOR: Julio de la Vega-Hazas Ramírez.

Miembro de la RIES. Sacerdote español del Opus Dei y Doctor en Teología, Julio de la Vega-Hazas está especializado en moral y en sectas. De hecho, uno de sus libros se titula El complejo mundo de las sectas.

¿QUIÉN ES SRI SRI RAVI SHANKAR?

En febrero de 2008, el entierro de Maharishi Mahesh Yogi acabó por despejar las dudas sobre la naturaleza de sus enseñanzas a quien todavía pudiera tenerlas. Falleció en Holanda, pero sus restos fueron trasladados a orillas del Ganges para recibir el homenaje que correspondía a lo que en verdad era, un gurú hindú. Su criatura, Meditación Trascendental (MT), era un vehículo de transmisión de su religión, el hinduismo, en Occidente, disfrazado de técnicas de meditación para combatir el estrés. Su presentación como técnica ajena a cualquier religión atraía personas y abría puertas que hubieran permanecido cerradas ante algo con etiqueta religiosa. Pero, en realidad, el “estrés” del que liberaba no era para Maharishi otra cosa que el karma hindú –la carga negativa acumulada tanto de la actual como de pasadas vidas-, y justificaba su posición ante sus correligionarios diciendo que “Occidente todavía no está preparado para la verdad”.
Una personalidad como de la Maharishi difícilmente puede preparar un sucesor con el mismo empuje. MT tiene un sucesor al frente de su entidad –Maharaja Nader Raam-, pero posiblemente su principal continuador haya que verlo fuera de esa institución. Sri Sri Ravi Shankar se inició con Maharishi Mahesh Yogi, pero pronto le abandonó para crear su propio grupo, El arte de vivir (AV). Ravi Shankar está mostrando el mismo empuje que Maharishi tuvo en los años 70, y AV se ha convertido en el gurú que más dinero controla desde su institución. Ha podido hablar en lugares tan insólitos como el parlamento etíope o Iraq, e incluso ha visitado Pakistán, algo verdaderamente insólito para un personaje de este tipo. A la vez, es difícil encontrar alguien sobre quien se emitan valoraciones tan dispares. Para unos, es una verdadera encarnación de un santón de la India; para otros, alguien que ha dado con algo verdaderamente útil para el acelerado hombre moderno, o bien un charlatán que sólo vende humo a quien se deja engañar, un actor que sólo busca ganar dinero con un show que no se diferencia mucho de vender un elixir milagroso, un exponente del NewAge o simplemente “otro gurú oriental”. De ahí que surja la pregunta: ¿quién es realmente Sri Sri Ravi Shankar? ¿Encaja en alguna de estas etiquetas, es una mezcla de todo esto o es algo distinto? Lo cierto es que no resulta fácil responder por lo resbaladizo del personaje, pero intentaremos dar una respuesta, utilizando la vía que a mi juicio es más clarificadora a este respecto: la comparación con su maestro, Maharishi Mahesh Yogi.

Una primera semejanza radica en lo más aparente: la imagen. Maharishi, en los años 60 y 70, adoptó una estética bastante al gusto de lo que entonces era la modernidad hippy, con un aspecto de hombre tranquilo que ha encontrado la paz. Shankar la ha adaptado a la mentalidad actual, de forma que se presenta como el hombre tranquilo que ha encontrado el secreto de la salud, tanto física como mental. Tanto en uno como en otro la imagen se ha cuidado hasta el extremo, de forma que es poco menos que imposible saber a ciencia cierta quién se oculta tras el estereotipo mostrado. Shankar, nacido en 1956, continuamente presume de tener más edad de la que aparenta, aunque lo cierto es que, sin el “arreglo” con el que se deja ver –sobre todo, con la barba teñida de negro-, aparenta la edad que tiene. Más difícil de creer es que duerma tres horas al día y que su estado interior sea el de un niño, como también manifiesta con frecuencia. Lo único que se puede concluir con certeza es que todo esto es fruto de una cuidadosa operación de imagen, airada una y otra vez por una propaganda incesante.

Más importante es la presentación, no ya de la persona, sino del “producto•”. Maharishi ofrecía una sencilla meditación en la que, en un principio, se trataba de repetir unas palabras que permitían al sujeto armonizar su interior. El yogui aseguraba que era una técnica sin significado religioso, pero en realidad las palabras eran términos sánscritos con significado religioso (se defendía diciendo “pero no para los meditantes”). Shankar ofrece unas técnicas respiratorias con las que se puede eliminar el estrés y sentirse bien. En principio las técnicas de respiración no tienen idioma ni religión, pero los dos coinciden en el objetivo –el estrés-, y es más significativo de lo que parece a primera vista que Shankar hable de “arrojar fuera” el estrés. Se refiere al mismo como si fuera no tanto un estado anímico o nervioso, sino como algo con una cierta entidad propia que uno lleva dentro y que debe expulsarse mediante la debida técnica. O sea, de modo más disimulado aún que en Maharishi, nos encontramos de nuevo con el karma hindú, debidamente presentado con un estudiado envoltorio occidental y aséptico.

Otra característica común es lo esquivos que se han mostrado ambos cuando se les pregunta por el carácter religioso de su enseñanza. La salida más frecuente es decir que se trata de cosas perfectamente compatibles con cualquier religión, de forma que quien atienda sus cursillos no tiene ninguna necesidad de abandonar su religión. La respuesta tiene su truco. Para un occidental, decir que algo es compatible con cualquier credo religioso connota que se trata de algo no religioso por ser “neutral”. Para un hindú eso no es así. Las religiones orientales son bastante sincretistas: tienden a ver como asimilable todo lo que viene de otra parte. Aunque, claro está, asimilable no es lo mismo que compatible. Por eso lo que sucede es que cualquier otro credo se ve desfigurado en sus contenidos, aunque se mantenga en lo posible su terminología. Con respecto al cristianismo, por ejemplo, se puede mantener la afirmación de la divinidad de Jesucristo... sólo que en el mismo sentido en que es divino el gurú de turno. Y, sobre esto último, conviene fijarse en el título adoptado por Shankar. “Sri” significa “señor”, y el líder de AV afirma que su repetición obedece al deseo de distinguirse del músico llamado Sri Ravi Shankar. Pero lo cierto es que podía haber marcado la diferencia de muchos modos, y la repetición del término lo convierte en un superlativo utilizado para referirse a la divinidad. De hecho, hay testimonios suficientes de que, dentro de su organización, Shankar es aclamado como lo que en realidad quiere ser: un líder religioso divinizado por sus seguidores. También aquí hay un paralelismo con Maharishi.

Todas estas semejanzas, claro está, no son casualidad. Shankar estuvo poco tiempo con Maharishi, pero el suficiente para aprender bien la sustancia de MT. Su semblanza oficial –una verdadera hagiografía- señala que Shankar ya sabía de memoria el Bhagavad Gita –el largo poema que constituye el principal de los escritos védicos- a los cuatro años. Pero su hermana no tiene empacho en declarar que detesta la lectura: “Nunca ha leído un libro; lee una página y ya se queda dormido”. ¿Dónde ha aprendido, pues? Sólo cabe una respuesta: de Maharishi. Los dos han demostrado ser sujetos inteligentes y astutos. Los dos han demostrado ser ególatras. Por eso no podían estar juntos mucho tiempo. Shankar, cuando estimó que ya había aprendido lo suficiente, se fue. Por los testimonios familiares que conocemos, lo que mostró desde la infancia no era un conocimiento del Bhagavad Gita, sino una ambición desmedida, una buena inteligencia y un temperamento audaz, que le impulsaba a arriesgar para conseguir lo que quería. Dejó los estudios –con esa afición por la lectura no es de extrañar-, dejó su primer trabajo, dejó a Maharishi... y acabó saliéndose con la suya.

En Occidente, con frecuencia, las organizaciones religiosas venidas de la India son catalogadas como sectas, como movimientos new age o como negocios, y se les aplican los correspondientes esquemas, que suelen ser incompletos, cuando no simplemente falsos. Lo que más raramente se hace es algo que resulta muy esclarecedor al respecto: ver qué se piensa en la India. AV tiene su sede principal en las afueras de Bangalore. Allí tiene su ashram, sólo que no coincide con la idea tradicional que evoca este término, la de una finca en la que se encuentra una comunidad monástica o semimonástica que vive de la tierra (en régimen vegetariano). Incluye una zona residencial con un lago artificial, helipuerto, grandes comedores, cibercafés, librería, farmacias, y la sede de un canal de radio difundido por satélite. Pero lo más llamativo es que no se trata de un caso aislado. Otras organizaciones, algunas desconocidas fuera de la India y otras bien conocidas (Osho, ISKCON), mueven mucho dinero, y AV figura en cabeza. La entrada a las festividades anuales del grupo cuesta cinco mil rupias. La clientela más buscada es la nueva clase económicamente desahogada creada con el rápido crecimiento económico en la India. Aquí es donde se ve con más claridad que las técnicas de respiración no van solas. Lo que se ofrece, de una manera u otra y en todas partes, es solaz y meditación. Las declaraciones mismas de Shankar, si se examinan detenidamente, incluyen la meditación en su oferta. Como ocurre en MT con los breves mantras, los ejercicios respiratorios no son más que el principio. ¿De qué? Pues de algo que se puede resumir con una sola palabra: yoga.

En la India no se ponen objeciones a que montajes religiosos ganen millones de dólares, y menos aún cuando, como suele ocurrir –y AV no es una excepción-, financian algunas obras asistenciales y educativas. En 2005, una santona de Kerala, Amma Amritanandamayi, se permitió el lujo de donar un millón de dólares para los damnificados del huracán Katrina en Estados Unidos. Cuando los precios son altos o incluso disparatados, tampoco se oculta. A la entrada del ashram de un gurú llamado Baba Ramdev hay un gran cartel que dice: “Miembro ordinario: 11.000 rupias; miembro de honor: 21.000 rupias; miembro especial: 51.000 rupias; miembro de por vida: 100.000 rupias; miembro reservado: 251.000 rupias; miembro fundador: 500.000 rupias” (diez mil rupias equivalen a unos 250 dólares). No se suelen poner reparos a que la vida de estos maestros pueda estar rodeada de lujo. Lo que sí se cuestiona, y mucho, es la autenticidad de los gurúes y sus movimientos. Sin algo parecido a una iglesia que controle de alguna forma a los “hombres de Dios”, cualquiera puede instalar su tienda. Y hay de todo: desde verdaderos estudiosos que viven lo que enseñan, hasta embaucadores que prácticamente no han invertido ni un minuto en meditación yóguica. Ravi Shankar no se ha librado de la polémica. Tiene enfervorizados seguidores que le veneran como un ser divino, y tiene detractores que le ven como el prototipo de curandero charlatán, un “tranquilizante de ricos” que ofrece “conciencia cósmica en cuatro fáciles lecciones”; en resumidas cuentas, un timo. ¿Cuál es la realidad? Es cierto que ha aprendido algunas técnicas de su mentor Maharashi, pero también lo es que difícilmente puede dedicarse en serio a la meditación quien se muestra incapaz de dedicar un cuarto de hora a la lectura. Además, como sucedía con Maharishi, se echa en falta el poder ver o conocer algo más del personaje que una cuidadosa puesta en escena.

De todas formas, por poner un ejemplo comparativo, si encontráramos una academia de idiomas que promete milagrosos dominios del inglés en cuatro meses y sin esfuerzo, lo cierto es que, bien o mal, lo que enseña es inglés. Por su parte, lo que propaga Shankar, ¿es o no una religión? Cuestionado sobre ello, hace gala de una calculada ambigüedad: su respuesta es que no se trata de religión, sino de espiritualidad. Esto tiene un muy buen cartel en una sociedad occidental en la que muchas personas quieren lo que podríamos denominar efectos benéficos de la religión en el espíritu, pero sin religión, sin el compromiso moral con una fe y unas normas morales. Se crea así una demanda de sosiego espiritual tomado como un producto de mercado más. Quien lo ofrezca con poco esfuerzo y sin compromiso tiene atractivo, y para muchas de estas personas el coste económico es lo de menos, de forma que pagan con gusto los 375 dólares que cuesta el curso semanal (22 horas) de respiración de Ravi Shankar. Eso sí, hay que hacerlo bien, con un buen marketing, pues hay bastante competencia en un mercado que, sólo en Estados Unidos, mueve seis mil millones de dólares al año. Ahora bien, una cosa es cómo se mira en Occidente, y otra en Oriente. Shankar afirma que las religiones son como la piel de banana, mientras que la espiritualidad es la banana misma, lo comestible. Esto coincide bien con la visión que se tiene desde el hinduismo de las iglesias cristianas y otras religiones. El hinduismo no tiene una estructura centralizada, ni un credo o una moral perfectamente establecidos. Tiene una colección de escritos antiguos, unas cuantas ideas comunes que se desprenden de los mismos, unos maestros que surgen, vienen y van... y una meditación. Cuando Shankar desprecia como una cáscara inútil la organización que tienen otros, está haciendo una apología de su propia religión.

Ahora bien, ¿se trata de hinduismo o de un exponente de new age? La clave es lo que hay que entender por yoga. Está muy extendida la idea de que se trata de una técnica de relajación, o una técnica de meditación cuyo contenido puede ponerlo cada uno a su gusto, siendo así compatible con cualquier creencia. En una palabra, método, no sustancia. Sin embargo, basta con leer el capítulo 6º del Bhagavad Gita para desmentirlo. Ya al principio se lee lo siguiente: “Lo que se denomina renuncia, debes saber que es lo mismo que el yoga, o el vincularse con el Supremo, ¡oh, hijo de Pandu!, porque jamás puede uno convertirse en yogui, a menos que renuncie al deseo de complacer los sentidos” (n.2). La relajación corporal no se contempla aquí como un fin en sí mismo, sino como un medio para algo de otro orden: “Uno debe mantener el cuerpo, el cuello y la cabeza erguidos en línea recta, y mirar fijamente la punta de la nariz. De ese modo, con la mente tranquila y sometida, libre de temor y completamente libre de la vida sexual, se debe meditar en Mí en el corazón y convertirme en la meta última de la vida” (nn.13-14). En el hinduismo, esa unión final –fusión- con el infinito que pregona no se consigue precisamente con unas técnicas de respiración, sino que tiene un coste ascético mucho mayor: “Practicando así un control constante del cuerpo, la mente y las actividades, el yogui, con la mente regulada, llega al cielo espiritual mediante el cese de la existencia material” (n.15). Este cese de la existencia material es el nirvana, algo bastante distinto a ese estado placentero que creen algunos. Sí que se considera como algo placentero, pero a la vez extático; es decir, que exige un ejercicio continuo para desprenderse de todo lo sensorial, por “vaciar” los sentidos, y eso es precisamente el yoga, Así se entiende otro versículo del mismo texto: “Se dice que una persona está elevada al yoga cuando, habiendo renunciado a todos los deseos materiales, ni actúa para complacer los sentidos, ni se ocupa en actividades fruitivas” (n.4). La idea se remacha en varias ocasiones, como por ejemplo en este otro versículo: “Cuando un yogui disciplina sus actividades mentales mediante la práctica del yoga y se sitúa en la trascendencia, libre de todos los deseos materiales, se dice que él está bien establecido en el yoga” (n.18). El Bhagavad Gita reconoce que se trata de un ejercicio muy difícil, pero para quien se queda en el camino sin conseguirlo tiene un consuelo: tendrá en el futuro reencarnaciones muy favorables, que le facilitarán poder continuar donde lo ha dejado.

Quien conozca bien la historia del pensamiento sabrá que el método es inseparable de la sustancia, por la sencilla razón de que el primero es la vía racional para llegar a la segunda. Pero, en todo caso, esto tiene poco que ver con el New Age y la vida fácil que proclama. En algún aspecto, es la antítesis, pues el bienestar que persigue este último es precisamente aquello de lo que debe desprenderse quien quiera alcanzar el nirvana. Lo que ocurre es que se da una extraña simbiosis entre los dos términos. El movimiento New Age siempre ha tenido un ojo puesto en Oriente, para sacar de ahí elementos que concordaban con esa especie de neopaganismo difuso que propugna. El panteísmo –no muy claro en su conceptuación, como suele suceder con los panteísmos- hindú se transforma así en culto a la diosa naturaleza, mientras que la meditación queda convertida en técnica de autoayuda. A su vez, el hinduismo, con su sincretismo, su flexibilidad para adoptar elementos extraños y su facilidad de hacer malabarismos con los términos, se aprovecha de ello para presentarse como un producto arreligioso coincidente con la moda intelectual y disfrazar su oferta de acuerdo con ello. Maharishi y Shankar son buenos ejemplos, pero desde luego no los únicos ni los primeros, ni probablemente sean los últimos. Para complicar el panorama, a esto hay que añadir los rasgos personales de cada grupo u organización, que casi siempre son un reflejo de la persona que lo ha creado. Un mercado tan suculento en el que se ha convertido todo lo que suena a técnica fácil de autoayuda es muy tentador, tanto en Occidente como en Oriente, y no debe extrañar por tanto que proliferen charlatanes, farsantes y vendedores de “elixires” milagrosos. En la India más de uno señala a Ravi Shankar como vendedor de “jarabe de yoga”, lo que puede ser un etiquetado bastante bueno. Desde luego, lo que se ve muestra más a un actor que a un profundo meditante o un asceta que recorre la senda señalada por la literatura védica.

¿Cuál es el secreto del éxito de Shankar, si es que hay alguno? En realidad, está a la vista. Preguntado por Maharishi a la muerte de éste, Shankar se limitó a decir, un tanto misteriosamente, que había perdido realismo. ¿Qué quería decir? Maharishi había querido conducir a todo el mundo, sin que en un principio fueran conscientes de ello, por su senda yóguica, y soñaba con una “conciencia cósmica” que armonizara el mundo. Pero no parecía querer darse cuenta del todo que la inmensa mayoría de los que acudían a sus cursos de MT no querían eso, y el conflicto surgía cuando se enteraban de a dónde los quería llevar. El realismo de Shankar es que se limita a dar lo que buscan. Y lo que buscan es una técnica de relajación para sentirse bien. El yoga no es eso, pero indudablemente incluye eso. Sólo unos pocos –y más en la India, lógicamente- quieren algo más, y Shankar también se lo da, lo viva él o no. Para él, es una necesidad: su organización necesita un “núcleo duro” si quiere mantener una respetabilidad, especialmente en su propia tierra.

Por lo demás, ¿cuál es el efecto de sus cursillos? En un mundo de prisas, que parece haber adquirido un aborrecimiento al silencio y a meditar, un rato de ello tiene necesariamente que sentar bien. Lo que sucede es que la gente suele intuir que en el silencio y el ambiente de reflexión surgen cuestiones muy comprometedoras, sobre todo acerca del sentido mismo de la vida. Por eso lo rehuyen. Y Shankar tiene éxito porque lo ofrece eludiendo todo compromiso: es sólo una técnica. Pero, a la vez, no deja de ser un sucedáneo, y ocurre como con todo sucedáneo: da el pego en un principio, pero no tarda en revelarse como una falsificación. Lo que imparte AV viene así a ser como una pastilla o un sedante: tiene un efecto inmediato positivo, pero efímero. Al poco se pone de manifiesto que es un parche, no una solución. ¿Engaña Shankar? Quizás sí, pero a quienes buscan ser engañados, a quienes van en busca de la receta mágica en vez de encarar sus problemas y las auténticas soluciones a los mismos. Sri Sri Ravi Shankar lo que da es, efectivamente, “jarabe de yoga”.

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Malvinas, el refugio de la gloria



Por María Delicia Rearte de Giachino


Cuando veo a la Republica Argentina traspasada por la mas grave crisis de indignidad, de incapacidad, de intolerancia, de desprestigio; cuando veo con dolor que ya no es ni país ni nación ni estado, me refugio en Malvinas...

En este conglomerado de desaciertos, mentiras, ultrajes de aquella que fuera PATRIA de grandeza hoy se esconde, sin agravios ni resentimientos, sin pedir nada, silenciosa, la GLORIA DE MALVINAS.

Cuando la soberbia enceguece a los gobernantes profiriendo palabras sin sentido en medio de pobres aplaudidores mendicantes de prebendas, pienso en la humildad del soldado hambriento, congelado, asustado pero con el arma firme en su mano. Solo él y sus recuerdos. Solo él y su deber. Solo él y su rosario. Solo él y su enemigo... Solo él y LA GLORIA DE MALVINAS.

Cuando presencio los juicios inicuos, los desbordes circenses de multitudes desenfrenadas, vengativas, en los que la Justicia se subordina a intereses o ideologías retrogradas que solo fomentan odio y a los que deberían ser los defensores metidos dentro del "no te metas", por cobardía, por miedo, por desidia... pienso en la JUSTICIA de la CAUSA que llevo a MALVINAS. La defensa del honor ultrajado de un país que era PATRIA que se enfrentaba al enemigo con la fiereza de sus hombres y los rezos de sus mujeres, sin condiciones mezquinas, sin reproches, sin tribunales espurios... Solo la JUSTICIA de la CAUSA que era PATRIA en MALVINAS.

Cuando la mentira y el embauque sorprenden desde las mas altas esferas gubernamentales para disimular gravísimos errores imperdonables en quienes tienen el sagrado deber de velar por el BIEN COMUN... pienso en la VERDAD de MALVINAS, en la simpleza de la entrega a la muerte, al dolor, a la mano tendida al camarada, al valor descubierto en la noche de miedo, a la esperanza de un recuerdo. Todo puro, todo sano, todo ahí para ejemplo del mundo... Solo la VERDAD en MALVINAS.

Cuando la sociedad se debate en la miseria moral de la inseguridad, de la droga, del garantismo, de la delincuencia brutal, de la pobreza material e intelectual, de la deformación de la niñez, de la destrucción de la familia con la absoluta complicidad de los medios de comunicación y el propio poder... pienso en la GRANDEZA de MALVINAS que debió haber iluminado el devenir argentino para hacerlo mas bueno, mas noble, mas entero. El sacrificio como paradigma de conducta y la libertad asumida como la libre búsqueda de lo mejor, Solo DIOS en su GRANDEZA en MALVINAS.

Cuando veo a la Constitución Nacional manoseada por representantes que desconocen la magnitud de sus deberes haciendo del puesto de honor que les otorgara la ciudadanía nada mas que un escalón para las prebendas y las concesiones, extorsionando al pueblo con conflictos nacidos de su incapacidad o su corrupción a los que un voto trasnochado y poco ético no soluciona... pienso en la HONRADEZ de MALVINAS, a la que también quisieron deshonrar los cobardes y los timoratos pero que nunca lo lograron ni lo lograran porque desde el fondo del mar, desde los vientos, desde la turba el grito estridente de la honra enaltecida retumba en el corazón de los argentinos bien nacidos. Solo HONRADEZ, en la HEROICA GESTA de MALVINAS.

Por último, cuando veo las FFAA destruidas, incompetentes, genuflexas, sin vocación, sin respuesta ante la indignidad... pienso en MALVINAS.

¿Donde están aquellos oficiales ejemplares que delante de su tropa ofrecían su pecho al enemigo? ¿Donde están aquellos suboficiales que con su experiencia enseñaban a sus hombres lo que es el deber y la satisfacción de cumplirlo? ¿Donde están aquellos muchachos que en el pozo releían las cartas de sus novias esperando el zumbido de las balas, el alma enternecida y el coraje en acecho? ¿Donde están aquellos que dominaron el cielo, el mar y la tierra, para asombro hasta del mismo enemigo? ¿Donde están aquellos argentinos que vitoreaban a sus soldados?

¿Donde esta MALVINAS, que lugar ocupa en los cuarteles, quien se ocupa de elevar su espíritu hacia las nuevas generaciones como símbolo de lo que es la PATRIA?

Por eso ante esta REPUBLICA ARGENTINA, que ya no es ni país ni nación ni estado, en mi desolación me refugio en Malvinas adonde se que muchísimos compatriotas me acompañan, aquellos que nacimos el 2 de Abril de 1982 para no morir jamas.

María Delicia Rearte de Giachino
Mendoza 22 agosto 2008

www.politicaydesarrollo.com.ar, 28-Aug-2008

Un derecho a la vida, a medias

Fernando Laborda

El proceso judicial concluido ayer con la condena a prisión perpetua de Antonio Bussi y Luciano Benjamín Menéndez fue vivido como un caso emblemático de los episodios de violencia que vivió la Argentina durante la década del 70. También, como muchas discusiones sobre nuestro pasado, constituirá un salvavidas temporario para un gobierno frecuentemente responsabilizado por la inseguridad del presente y por la falta de calidad institucional.
Pero al margen del pavor que provocan los delitos atribuidos a los militares condenados, la sentencia conocida ayer en Tucumán es insuficiente para dar cuenta integralmente de la tragedia vivida en aquella época. Para que todos los argentinos, y en especial las nuevas generaciones, extraigan las necesarias lecciones del pasado, es menester que la memoria no sea asumida en forma parcial ni como una mera forma de obtener venganza o retroalimentar viejos odios.
El gobierno de Néstor Kirchner impulsó en su momento la reapertura de las causas judiciales vinculadas con el terrorismo de Estado en los años 70, pero no aquellas relacionadas con los crímenes cometidos por grupos guerrilleros, muchos de cuyos cabecillas y activistas fueron beneficiados por los indultos decretados durante la presidencia de Carlos Menem.
La justicia argentina ha sostenido en los últimos años el criterio de que para considerarlo delito de lesa humanidad e imprescriptible un crimen debió contar con apoyo del aparato estatal.
Así se dio el caso, hacia fines del año último, de un fallo de la Sala I de la Cámara Federal porteña que declaró prescriptos los crímenes de la agrupación terroristas Montoneros por no considerarlos de lesa humanidad. El tribunal rechazó el intento de reabrir una causa judicial contra siete ex montoneros, entre quienes estaban Mario Firmenich y Horacio Verbitsky, por un atentado cometido en julio de 1976 en un comedor del Departamento Central de Policía que provocó 24 muertos y numerosos heridos.
Especialistas en derecho han cuestionado ese fallo por numerosas razones. La primera es que el Tratado de Roma, que dio origen a la Corte Penal Internacional, no exige el apoyo directo o indirecto del aparato estatal para calificar un crimen como delito de lesa humanidad. La segunda es que no pocos integrantes de las organizaciones guerrilleros que actuaron en los años 70 se sirvieron de cargos públicos durante el gobierno peronista iniciado en 1973 o bien recibieron financiamiento o instrucción de gobiernos extranjeros, como el de Cuba. En este último sentido va la demanda presentada por el hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) durante el gobierno de Isabel Perón y ahorcado por sus captores, tras 372 días de cautiverio y torturas con corriente eléctrica, una metodología idéntica a la aplicada en centros clandestinos de detención del gobierno militar. Su mensaje es que no pueden existir derechos humanos a medias.

(La Nación, 29-8-08)

jueves, 28 de agosto de 2008

Preocupa a EE.UU. el auge de las drogas en Argentina

Estados Unidos manifesto su preocupacion por "el aumento del consumo de drogas" en la Argentina, especialmente por el "rapido crecimiento del comercio ilegal de la efedrina y otros precursores quimicos".
El encargado de transmitir la preocupación de la Casa Blanca sobre el tráfico de drogas en la Argentina fue el embajador norteamericano, Anthony Wayne, quien aseguró que su gobierno busca "ampliar la cooperación" en esta materia con la Casa Rosada.
Las declaraciones del diplomático norteamericano tuvieron lugar cuando resuenan con fuerza las revelaciones en torno al triple crimen de General Rodríguez, que podría tener ramificaciones con el comercio ilegal de efedrina y el narcotráfico.
Wayne manifestó la preocupación norteamericana al disertar ante el capítulo argentino del Consejo de las Américas, que se llevó a cabo en el hotel Alvear porteño frente a autoridades argentinas y a empresarios nacionales y extranjeros.
"Estamos trabajando para ampliar nuestra cooperación con el Gobierno de la Argentina para combatir el tráfico de drogas", dijo en ese marco el embajador Wayne, quien suele tener contacto con funcionarios argentinos por esta problemática.
Wayne diagnosticó: "los argentinos están cada vez más preocupados por la violencia y los delitos en las calles relacionados con el comercio de drogas, como así también por el daño insidioso causado sobre los jóvenes por las drogas, como la sustancia altamente adictiva conocida como paco".
"Nosotros compartimos esa preocupación", agregó el diplomático estadounidense ante el foro del Consejo de las Américas.

Estas declaraciones de Wayne se registraron pocas horas después de que la presidenta Cristina Kirchner firmara un decreto a través del cual le transfirió el control de la venta de percursores químicos -hasta ahora en manos del Sedronar- al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

Con esa medida, el Gobierno busca evitar que los laboratorios argentinos "se dediquen a venderle sustancias claves a los narcotraficantes" para la fabricación de estupefacientes que luego son comercializados en el mercado interno y sacados del país de forma ilegal.

www.politicaydesarrollo.com.ar, 28-Aug-2008

miércoles, 27 de agosto de 2008

Se frena el tren bala

Natixis, el banco de inversión francés designado por el gobierno para financiar la construcción del tren de alta velocidad, afronta serios problemas financieros. Sus balances quedaron seriamente afectados por la crisis hipotecaria de los Estados y Europa.
La entidad está en busca de una capitalización de 3.700 millones de euros por lo que emitiría acciones preferidas, debida a las fuerzas pérdidas registradas en el primer semestre del año, derivadas de los préstamos subprime (alto riesgo).
Semejante situación pone en seria emergencia que la institución mantenga el plan de financiamiento de largo plazo para la construcción del tren que uniría las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. Desde el gobierno defendieron este proyecto al señalar que está asegurado el fondeo. El crédito, que superaría los u$s 4.000 millones, debería devolverse en 30 años, con siete de gracia.
Sin embargo, ahora todo está dentro de un gran signo de interrogación por distintos motivos: la fuerte oposición interna es uno, pero sobre todo los problemas financieros de Natixis y la suba del riesgo-país argentino.

(Ámbito Financiero, 26-8-08)