lunes, 28 de septiembre de 2015

EL TEATRO DE LOS JUICIOS


Por Luis Alberto Romero
 Historiador. Club Político Argentino. 

Especial para Los Andes, 27-9-15

¿Cuál es el balance de los actuales juicios de lesa humanidad? Los pésimos procedimientos seguidos han dañado seriamente el estado de derecho y el principio del gobierno de la ley. Respecto de la verdad, hubo poco de nuevo, pues quienes podían hablar se han abroquelado en el silencio. Se ha castigado, masivamente y al bulto, pero muchos inocentes cayeron en la volteada. Vistos desde otra perspectiva, los juicios han constituido un espectáculo impactante, un teatro. ¿Qué es exactamente lo que se quiso mostrar?

La justicia siempre ha tenido una dimensión teatral: una escenificación destinada a expresar de modo sencillo el principio abstracto que la guiaba. En Inglaterra se trataba de la majestad de la justicia. Para eso estaban las pelucas y las togas, el estrado elevado, el juramento de los testigos, los alegatos y el fallo, en el que la culpabilidad debía quedar demostrada más allá de toda duda razonable. 

En el Tribunal Revolucionario de la Francia jacobina, en cambio, se escenificaba el poder soberano del Pueblo, encarnado en el fiscal Fouquier-Tinville. Él recibía las denuncias, ordenaba las prisiones, elegía a los jueces y jurados, seleccionaba el público, redactaba la acusación e interrogaba a los testigos; luego del fallo, disponía las carretas que llevaban a los “enemigos del pueblo” a la guillotina, y al pie de ésta recibía al verdugo. Así fueron ejecutados María Antonieta, Brissot, Danton, Robespierre, y finalmente el propio Fouquier.  

Los juicios actuales por delitos de lesa humanidad no resisten la comparación con los de 1985, cuyo procedimiento inobjetable afirmó y consolidó el estado de derecho. Estos, en cambio, son manipulados sin  disimulos por el gobierno y sus militantes. En ellos no se representa ni la majestad de la ley ni la voluntad del pueblo. Con una cuidada puesta en escena, escenifican los atributos más valorados por el gobierno: su discrecionalidad y su impunidad.  

El primer acto del drama es el trato vejatorio a los acusados, para quienes no valen los derechos humanos. A los mayores, la prisión domiciliaria les fue negada sistemáticamente, incluso a los muy enfermos. Así han muerto en sus celdas más de 300 detenidos. No faltará quien piense que se lo merecían,  pero es un argumento inaceptable en un estado de derecho. 

El público, que jugó un papel importante, era usualmente preparado previamente por la prensa y los militantes. En algún caso, se realizó un festival de rock, convocado bajo el lema “Democracia con justicia y verdad” y presidido por la fiscal general Gils Carbó y el secretario de Derechos Humanos. En las sesiones, tribunas vociferantes presionaron a los testigos y “escracharon” a los abogados defensores. Los fiscales, generalmente militantes, designaron fiscales ad hoc, elegidos entre los abogados querellantes y notoriamente parciales. 

Preparados por sus abogados y por los fiscales, los testigos recordaron, treinta años después de los hechos, detalles que nunca habían mencionado antes. Si se salían del libreto, el fiscal y hasta el juez les recordaban por dónde debía ir su testimonio. En sus alegatos, los fiscales repitieron el mismo texto en diferentes juicios. Entre los jueces, hubo militantes que condujeron el proceso con mano firme, y otros timoratos, acostumbrados a un ejercicio más serio de su función pero incapaces de resistir la doble presión de los militantes y del poder político. 

Lo peor fueron las sentencias. En los casos de quienes habían sido jóvenes oficiales, policías o gendarmes, el único indicio de culpabilidad fue que prestaban servicios en una dependencia en donde se torturaba o mataba. Habitualmente no había pruebas fehacientes de que hubieran participado, y se sabe que solo una parte de ellos eran convocados a ese nefasto servicio. Sin embargo, el criterio aplicado por los tribunales fue el del “partícipe necesario”: no podían no haber participado o sabido qué es lo que allí pasaba -daba lo mismo-, y eso los hacía culpables. 

Esta es la desviación más grave del principio judicial de la prueba “más allá de toda duda razonable”. En la tradición judicial, y en la doctrina de los derechos humanos, se afirma que todos los acusados son inocentes hasta que no se demuestre su culpabilidad. Aquí se ha partido del principio inverso: el acusado es culpable, a menos que pueda probar su inocencia. Salvo, claro, en el caso de Milani.   
Muchos intervinientes en estos juicios han contado, en general privadamente, estas barbaridades jurídicas. Muchos expertos han dicho que con esos fundamentos las sentencias son endebles y no resisten una revisión. Es posible que esto ocurra cuando lleguen a la Corte Suprema, o cuando la presión del gobierno no sea tan notoria. Por entonces, probablemente, la mayoría de los condenados ya habrá muerto. 

Estos juicios van a dejar gravemente herida a la justicia y al principio de los derechos humanos, víctima de un gobierno que, curiosamente, se gloria de defenderlos. ¿Para qué? La respuesta más obvia remite al clima faccioso, a la decisión política de llevar el enfrentamiento al límite, y a la explotación del deseo primario de la revancha, usando el poder contra los antiguos victimarios. No es justificable y es deplorable, pero es entendible. Poner la otra mejilla nunca ha sido un principio popular. 

Pero se necesita algo más para explicar la grosería del procedimiento y el pisoteo de la tradición judicial. Me parece que todo es tan deliberado como un discurso de Cristina o unas declaraciones de Aníbal Fernández. Se trata de mostrar y escenificar qué valor le asigna a la justicia y a las instituciones un gobierno convencido de que el pueblo le ha confiado la suma del poder. Es la versión más terrible de una manera de entender la política, que remonta a la Revolución Francesa. Hoy, como entonces, la teatralización no es accesoria sino central.

La impunidad y la arbitrariedad son dos de los nombres del poder. Hacer gala de ellas es un poderoso disuasivo y un instrumento disciplinador. Probablemente allí resida la lógica profunda del gobierno que ahora termina. 

OTRA POLÉMICA IMPORTACIÓN DE DROGAS SALPICA A ANÍBAL FERNÁNDEZ




Nicolás Wiñazki

Clarín, 28-9-15

En octubre del 2008, el hoy jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, prometió en público que el Gobierno prohibiría por decreto a varias drogas peligrosas que hasta ese momento eran legales debido a vacíos de la burocracia que impedían su control. Una de las sustancias que se supervisaría, dijo, es hoy una de las drogas de moda: el “éxtasis líquido”, conocido en la química como GHB, GBL o Gamma Butirolatoa. El decreto prometido en el 2008 salió recién el 2010, y no incluyó al GHB.

El decreto que sí prohibió su uso masivo se difundió recién este año, siete años después de aquellas palabras de Fernández sobre el tema. Es el número 772/15.
También incluye otras prohibiciones para sustancias que ya se conocían que eran usadas por los narcos, como el Cloruro de Etilo, o “lanzaperfumes”.

Entre el decreto del 2010 que iba a salir en el 2008, según Fernández, y hasta el que se publicó en mayo de este año, entraron al país cientos y cientos de toneladas de GHB y Cloruro de Etilo.
El programa PPT, de Jorge Lanata, informó anoche sobre estas situaciones, dando casos concretos de importaciones, y de denuncias judiciales al respecto.

La emisión de canal 13 mostró así cómo Aníbal Fernández está salpicado en esta nueva trama de drogas; antes habían acusado al funcionario de estar vinculado al caso efedrina.
Según los cálculos de PPT, realizados en base a informes de fuentes aduaneras, policiales y judiciales, sólo en el 2014 desembarcaron en los puertos nacionales 750 toneladas de GBL.
En el 2015, en los meses anteriores a la salida del decreto 772 del 6 de mayo, o sea, al filo de que esa sustancia fuera ilegal, llegaron al país 240 toneladas más de GBL.

El dato más grave es que después de publicado el decreto que determinó que el GBL era un Estupefaciente, PPT demostró que ingresaron al menos 86 toneladas más al territorio nacional. A ese número se llega sólo si se tienen en cuenta a uno de los códigos aduaneros que se usan para importar esa sustancia. Clarín comprobó que bajo otro código la gamma butirolactona también fue importada de a cientos de kilos en el último tiempo.

Aníbal Fernández fue involucrado en el tráfico ilegal de la efedrina no sólo por denunciantes judiciales en el juicio del llamado Triple Crimen. También lo acusan dirigentes de la oposición en público y hasta sus rivales peronistas en privado. Ahora, el “caso GBL” vuelve a salpicarlo.

En el Gobierno es un secreto a voces que él entró en una lucha por manejar ese negocio con José Granero, el entonces titular de la Secretaría para la Programación y Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR).
Granero hoy está procesado por ese caso. Y entre aquella causa y ésta hay varias coincidencias que unen las dos tramas con Fernández.

Tras la salida de decreto de Estupefacientes 772/15 de mayo de este año, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), emitió una circular en la que argumenta razones para que esas dos drogas puedan ser importadas por industrias que acrediten su uso con fines lícitos.
El texto admite que el GBL no tiene “utilidad terapéutica”, pero afirma que podría ser usada como aromatizante, saborizante o elemento para la cosmética.
Sobre el Cloruro de Etilo, en cambio, dice que “podría emplearse como anestésico de uso tópico”, aunque de modo paradójico agrega que no se conoce caso en que se haya usado para eso.

La importación legal de GBL quedó bajo supervisión de Gladys Raquel Méndez, jefa del Instituto Nacional de Alimentos.
Méndez fue jefa de Psicotrópicos y Estupefacientes del ANMAT en los años en los que ese organismo debió controlar el uso legal de la efedrina. Declaró en la causa en contra de Granero. Pero su testimonio dejó dudas en la jueza del caso, María Servini de Cubría.

¿Por qué ahora permitiría que se importen de modo legal dos sustancias tan peligrosas? El Gobierno promete controlar los medicamentos a través de un sistema de “trazabilidad”, pero no hay pruebas de que eso haya pasado alguna vez.
Méndez es esposa del ministro de Salud, Daniel Gollán, quien está alineado en la campaña con Aníbal Fernández.
Durante los años de tráfico ilegal de efedrina, Gollán fue jefe de su esposa: trabajaba como subinterventor del ANMAT. Después ocupó un puesto en la SEDRONAR.
La sigla del organismo ya se explicó en esta nota: Secretaría para la Programación y Prevención de la Drogradicción y la Lucha contra el Narcotráfico.

LA IGLESIA SE PRONUNCIA ANTE EL 27-S: NO HAY JUSTIFICACIÓN MORAL PARA LA SECESIÓN


ROBER SOLSONA
ABC

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha llamado este martes a los fieles de la diócesis a «rezar por España y su unidad», y ha convocado con este fin una vigilia en la Catedral el próximo viernes, a las 20.00 horas, al tiempo que ha pedido a todas las parroquias incluir oraciones por esta misma intención durante un mes en todas las misas. A su juicio, «no hay justificación moral alguna para la secesión».

En una carta pastoral hecha pública este martes «ante la premura de lo que nos concierne, ante la gravedad y lo decisivo de la situación que atravesamos», firmada también por el obispo auxiliar de Valencia, monseñor Esteban Escudero, se refieren ambos a las próximas elecciones autonómicas en Cataluña el 27 de septiembre y citan a la Conferencia Episcopal Española, la Doctrina Social de la Iglesia y a San Juan Pablo II, para asegurar que no hay «ninguna justificación moral» para la secesión.

«No entramos en valoraciones políticas», indica el Arzobispo de Valencia y su Obispo auxiliar, que añaden que «desde el punto de vista moral lo que suceda el 27 de septiembre plantea unas cuestiones de suma gravedad».
Ambos sostienen en su carta, titulada «Orar por España y su unidad» que «todos nos necesitamos, siempre es mejor la unidad que la división» y consideran que «los católicos no pueden engrosar el número extenso de lo que alguien ha llamado la "cofradía de los ausentes": es necesaria su presencia, en virtud de su fe y no a pesar de ella, en la cosa pública para llevar el Evangelio a ésta, y transformar y renovar desde dentro nuestra sociedad».

Por todo ello, el Cardenal Arzobispo de Valencia y su Obispo auxiliar convocan la vigilia de oración por España y su unidad en la Catedral de Valencia y llaman a convocar jornadas de oración «en esta misma semana en que nos encontramos, en todas las parroquias y comunidades, colegios diocesanos y escuelas católicas, en las universidades de la Iglesia».

También piden que «durante un mes al menos, a partir de hoy mismo, se introduzcan preces especiales en la oración de los fieles en la Santa Misa con esta intención, para que sea una oración incesante, constante, que llegue a Dios».

RESULTADO ELECTORAL EN CATALUÑA


MADRID, España.- 28-9-15

Los resultados de los comicios catalanes arrancaron distintas interpretaciones entre los principales diarios españoles, si bien todos destacaron que los independentistas no alcanzaron la mayoría absoluta del sufragio en una votación concebida como un plebiscito. 

Las dos listas secesionistas, Junts pel Sí (Juntos por el Sí) y la CUP, lograron 72 diputados de los 135 que tiene el Parlamento catalán, una mayoría absoluta de escaños que es considerada suficiente por el jefe del Ejecutivo catalán, Artur Mas, para iniciar el camino hacia la independencia. Pero se quedaron en el 47,8% de los votos. 

Diarios nacionales como "El Mundo" destacaron que un 52% de los votantes no apoyó a los secesionistas. "La mayoría de los catalanes dice no a la independencia", tituló el rotativo, que en su editorial destacó que "la apuesta soberanista (...) se estrelló en las urnas". 

domingo, 27 de septiembre de 2015

DENUNCIAN QUE LA MODERNIZACIÓN DEL AVIÓN PAMPA III ES UNA MENTIRA TECNOLÓGICA DE CRISTINA


Clarín, 26-9-15
           
En campaña electoral, la presidenta Cristina Kirchner anunció un “salto de calidad “ en la “modernización tecnológica” del Pampa III en base a un prototipo que es una versión de ese avión de entrenamiento avanzado diseñado hace 30 años al que le agregaron instrumentales de vuelo nuevos. En una cadena nacional emitida el viernes de la semana pasada, Cristina además omitió decir que su Gobierno había anunciado que 20 de los 40 Pampa III que la Fuerza Aérea le compró a la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) debería haberlos entregado en el primer semestre del año pasado y no lo hizo. Sin embargo, Defensa dijo que ahora se entregarán primero 19 en los próximos años y luego “22 aviones en el 2018”.

El diputado radical Julio Martínez dijo que los anuncios de la Presidenta constituyen una “mentira tecnológica” y se preguntó en qué “se gastó La Cámpora 180 millones de dólares en seis años si solo terminaron un prototipo”. La cúpula de FAdeA es de la agrupación de Máximo Kirchner.

Los aviones de entrenamiento son estratégicos para la Fuerza Aérea y la Aviación Naval. Durante un par de años no pudieron entregar los brevet de pilotos a los cadetes porque no habían hecho las horas de vuelo. Debido a este retraso el Gobierno debió comprar 10 aviones alemanes de entrenamiento Grob 120 TP.

En un comunicado de respaldo al anuncio de Cristina, el Ministerio de Defensa anunció que el prototipo tiene un motor “turbofan con capacidad adicional para misiones tácticas ligeras, aviónica totalmente digital (Full Glass Cockpit) y otras actualizaciones tecnológicas respecto de su versión anterior, como el sistema de data link, que permite transferir datos digitales directamente entre aeronaves en vuelo y estaciones en tierra. Esta característica ofrece a los pilotos un nivel de entrenamiento y operación similar al de los aviones caza de última generación”.

Sin embargo, Martínez afirmó que el prototipo mostrado por Cristina “no contaría con el sistema de entrenamiento integrado por el casco HMD (helmet Mounted Display), Elbit Targo y sus sistemas asociados”. El ex presidente de la comisión de Defensa aseguró que el prototipo “tampoco tendría un radar multimodo avanzado, un asiento eyectable ruso Zvzda K-36 y sistemas de comunicaciones digitales encriptados”. 

Aseguró que también "se había hablado en el Gobierno en modificar los equipos de comunicaciones con nuevos sistemas digitales encriptados y un sistema de datalink, y liberar el motor TFE-731-40-2N para entregar una potencia máxima de 4.200 Libras de empuje. Sin embargo, nada de esto está comprobado ni chequeado, y creemos que este haya sido otro anuncio, como el soterramiento del Sarmiento, por ejemplo, destinados a relatar a la tribuna sucesos y hechos de difícil comprobación”. 

Martínez remarcó: “La conclusión exitosa del Pampa II GT dotaría a la FAA de entrenadores básicos avanzados equipados que permitiría a los pilotos argentinos egresar con aptitudes que les permitirían una transición sin traumas a cazas avanzados de 4+ Generación. Pero lamentablemente, hasta ahora, sólo hemos visto volar un prototipo sobre el cual, para colmo, existen serias dudas que se hayan realizado las actualizaciones descriptas”. “Lo que plantea dudas - dijo - es la necesidad de dotar a la FAA de sistemas de entrenamiento tan avanzados cuando la fuerza de combate real de la FAA es, hoy en día, absolutamente inexistente: los Mirage III desprogramados; sólo 6 A-4AR operativos, dotados de modernos sistemas de aviónica, pero sin armamento inteligente; y una cantidad sin determinar de Pucarás carentes de aviónica moderna, datalink, sistemas de visión nocturna o armamento inteligente”. 

Martínez destacó que “si finalmente los nuevos Pampa ven la luz, esperemos sea el primer paso para dotar a la FAA de dos brigadas de cazas modernos y equipados, que son el mínimo necesario requerido por la FAA para la salvaguarda del espacio aéreo nacional, otra promesa incumplida del kirchnerismo, que todos los años nos entretuvo con un verso diferente de compra de cazas que nunca se cumplió”.

“Es imprescindible instrumentar con seriedad y sin especulaciones, la necesidad de una importante inversión para reequipar a nuestra Fuerza Aérea. Pero, paralelamente, hay que replantearse si FAdeA está en condiciones de liderar dicho reequipamiento. Lo que tenemos absolutamente en claro, es que queda descartado que pueda hacerlo bajo la dirección de la Cámpora”.


A estas falencias, se suma que la Argentina tiene solo 6 aviones de combate operativos y por primera vez en la historia no tiene, aún, Hércules C-130 para la campaña antártica que se debe iniciar en las próximas semanas cuando se abra "la ventana climástica" hacia el continente blanco.

REPÚBLICA O NARCOESTADO


La Nación, editorial,  27 DE SEPTIEMBRE DE 2015

Quien asuma el gobierno el próximo 10 de diciembre deberá enfrentar una opción crucial para la vida de los argentinos y la ya deteriorada salud de la República: luchar con decisión contra el narcotráfico, revirtiendo el gravísimo retroceso producido en los últimos años, o bien continuar la lenta pero constante entrega del país a los cárteles y bandas de la droga hasta que éstos terminen por conformar el narcoestado cuyos cimientos ya se han tendido y lucen cada vez más sólidos.

No se trata sólo de una decisión acerca de qué política adoptar para luchar contra la delincuencia común y el crimen organizado, sino de resolver si la Argentina permitirá o no que continúe la constante captación de agentes y funcionarios de los tres poderes hasta que un día cobremos plena conciencia de que el régimen republicano y la democracia se han convertido en meras fachadas al servicio de los zares de la droga.

El fortísimo crecimiento de este flagelo comenzó a fines de los años 80, se afianzó en los 90 y alcanzó dimensiones de pesadilla a partir de 2000. Como hemos subrayado en esta columna, el principal responsable ha sido el kirchnerismo, que ignoró y luego quiso minimizar esta lacerante realidad en vez de combatirla.

Su pasividad se volvió cómplice del narcotráfico, una actividad delictiva que trae aparejada una constelación de delitos de suma gravedad, como el lavado de dinero, la compra de funcionarios y los asesinatos en las pugnas entre bandas por dominar territorios para la venta de droga, como lo han sufrido y aún lo sufren Rosario, muchas otras grandes ciudades y vastas áreas del conurbano bonaerense.

Se vio así la estrecha relación entre el negocio de la droga y algunos organismos de contralor, como quedó de manifiesto en el caso de los hermanos Juliá, quienes despegaron con un jet privado desde un aeropuerto militar, hicieron escala en Ezeiza y luego decolaron rumbo a Barcelona con una tonelada de cocaína sin que el avión fuera revisado por el personal de la Aduana en nuestro principal aeropuerto internacional. El caso sólo se descubrió por la acción de las autoridades españolas.

Se vio también que un ex titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), José Ramón Granero, se encuentra procesado por no haber controlado las inusitadas y totalmente desproporcionadas importaciones de efedrina destinadas al contrabando. Y que otro ex titular del mismo organismo, el sacerdote Juan Carlos Molina, sostuvo que estaría dispuesto a habilitar "el consumo de todo", al propiciar un proyecto para la "no criminalización" del consumo de drogas.

El escándalo de la efedrina, junto con el triple crimen de General Rodríguez, mostró otra preocupante arista del problema que nos ocupa: la cada vez más estrecha vinculación del narcodinero con el financiamiento de la política, que en el caso de la efedrina llegó al máximo nivel, pues se descubrieron aportes de uno de los involucrados para la campaña presidencial de Cristina Kirchner.

En esta triste nómina sobresale de manera notoria el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, candidato por el oficialismo a gobernador bonaerense. Se trata de un firme impulsor de la despenalización de la tenencia y consumo de drogas. A Fernández, quien también ha negado el avance del narcotráfico, lo persigue el fantasma de su eventual relación con la droga, que él siempre ha negado.

Últimamente, Martín Lanatta, hombre de confianza suyo que cumple condena por el triple crimen, expresó que el jefe de Gabinete no fue ajeno al hecho ni al caso de la efedrina. Antes, investigadores del triple asesinato -ocurrido en Quilmes aunque los cuerpos aparecieron en General Rodríguez- habían asegurado que las operaciones no podrían haberse desarrollado sin la connivencia de lo más alto del Poder Ejecutivo. Para Elisa Carrió, la primera figura política en plantear la disyuntiva entre República y narcoestado, "la disputa del negocio (de la droga) fue entre Aníbal Fernández, alguno de los hermanos Zacarías y probablemente el ex presidente Néstor Kirchner".

Fernández, quien primero se manifestó a favor y luego en contra del derribo de aviones que no se identifiquen, cuestionó severamente la propuesta del presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, de crear un ministerio de lucha contra el narcotráfico. Su caso más paradigmático de acción pública respecto del fenómeno del narcotráfico quedó en evidencia cuando se discutió el proyecto de ley sobre precursores químicos elaborado por una senadora de su mismo partido, Sonia Escudero. Esta iniciativa, aprobada por unanimidad en el Senado, fue bloqueada en Diputados por una intervención directa y personal de Fernández, quien entonces era ministro de Justicia y Seguridad.

En un testimonio en Diputados en 2008, Granero, en aquel momento titular de la Sedronar, afirmó que Fernández "remitió un escrito a los legisladores para que el proyecto de ley continúe en el letargo y no sea sancionado". Para dar batalla al avance legislativo, Fernández conformó la Comisión Nacional Coordinadora de Políticas Públicas en Materia de Prevención y Control del Tráfico Ilícito de Estupefacientes, la Delincuencia Organizada Trasnacional y la Corrupción, que elaboró un nuevo proyecto de ley de estupefacientes que el propio Granero calificó de "un garantismo para defender delincuentes y narcotraficantes" y que, afortunadamente, naufragó en el Congreso. En declaraciones al diario El Tribuno de Salta, Granero afirmó: "Escuché personalmente a Fernández mentirle a la Presidenta (al decir) que en la Argentina no había muertes por sobredosis".

Las afirmaciones de Fernández sobre la Argentina como mero país de tránsito de la droga, y no de elaboración, chocan con las abrumadoras evidencias mostradas por organismos y organizaciones nacionales e internacionales. El informe de la Auditoría General de la Nación titulado "El Control de Aduanas y de Fronteras" indica que en una década se descubrieron 159 laboratorios de cocaína, pasta base y drogas sintéticas. Estos datos van en línea con informes de las Naciones Unidas y con el avance del paco, que es un subproducto de la pasta base de cocaína. Hace mucho que la Argentina dejó de ser un país de mero tránsito. Aquí también se fabrican y se consumen drogas.

Un reciente informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina determinó, a partir de una encuesta, que sólo en los últimos cuatro años creció un 50 por ciento la proporción de personas que perciben que se vende droga en su barrio. Del 30 por ciento en 2010, ese porcentaje creció al 45 por ciento en 2014. Pese a eso, el kirchnerismo se empeña en negar la realidad.

Esta actitud negacionista y la destrucción de los mecanismos que recolectan sistemáticamente información estadística sobre el avance de este fenómeno tienen un denominador común: Aníbal Fernández.


La pasividad e indiferencia del gobierno nacional ante la droga ha sido palmaria. Si Fernández llegara a constituirse en gobernador de la principal provincia de nuestro país, se habría dado un paso decisivo para la conformación de un narcoestado.

LA ARGENTINA PUEDE SER UNA POTENCIA MINERA


Felipe de la Balze
Clarín, 27-9-15

El potencial minero de la Argentina es enorme aunque su desarrollo actual es aún modesto.Las políticas gubernamentales son fluctuantes, lo que dificulta el financiamiento de un sector capital intensivo, donde las cuantiosas inversiones iniciales solo se recuperan en el largo plazo. Además, muchas de las áreas, potencialmente ricas en minerales, aún no fueron exploradas.
Antes de 1993 la minería fue una actividad marginal, principalmente controlada por el Estado, el cual no contaba con el capital ni con la capacidad gerencial para encarar su desarrollo.

Un profundo cambio de escenario ocurrió en 1993 con la aprobación unánime en el Congreso de la Ley No. 24196 de Inversiones Mineras. El nuevo marco legal y fiscal consiguió atraer importantes capitales privados, lo que facilitó la concreción de varios proyectos de importancia mundial, (como Bajo de la Alumbrera en Catamarca, Cerro Vanguardia en Santa Cruz y Veladero en San Juan) y generó un veloz crecimiento de las inversiones en exploración, que confirmaron el gran potencial geológico del país.
Pero los progresos realizados se diluyeron durante los últimos años. La producción se estancó, las inversiones se plancharon y los esfuerzos en exploración se redujeron a un mínimo.

El intervencionismo estatal discrecional desvirtuó la estabilidad jurídica y fiscal, incrementó los costos de inversión y deterioró las perspectivas del negocio. El control de cambios, las retenciones a la exportación y los cambios regulatorios al nivel provincial contribuyeron a bloquear el progreso.
El crecimiento minero generó temores en algunas provincias respecto a un potencial impacto desfavorable sobre el medio ambiente. Como lo demuestran las experiencias de Australia, Canadá, Chile y los Estados Unidos –todos ellos grandes productores- la minería impacta el medio ambiente, pero no contamina si se toman los recaudos necesarios para equilibrar los beneficios de la producción y la protección del entorno.

Argentina puede consolidar una minería sustentable, pero necesita más transparencia en la información, un dialogo franco desprovisto de retórica entre las partes y agencias gubernamentales que controlen eficazmente la actividad.
Los próximos gobiernos deberán poner en marcha políticas apropiadas para convertir a la Argentina en una potencia minera a nivel mundial. Las ventajas en términos de producción, empleo, exportaciones, ingresos fiscales y desarrollo de regiones pobres del país serán muy significativas.
Se trata en lo esencial de volver a respetar la letra y el espíritu de la Ley No. 24.196 y reorganizar el marco legal, impositivo y de control ambiental a nivel nacional y provincial.

En minerales como cobre, oro, plata, molibdeno, litio y potasio, las reservas disponibles nos permitirían incorporarnos rápidamente al pelotón de los países mineros más importantes.
La Argentina tiene enormes reservas de cobre que, explotadas, podrían convertir al país en un actor de escala mundial. Producimos anualmente aproximadamente 200.000 toneladas versus 6 millones de toneladas en el caso de Chile (líder mundial) y más de un millón de toneladas en los casos de Australia, China, Congo, Estados Unidos y Perú.
Numerosos yacimientos de cobre de gran tamaño fueron identificados durante los últimos veinte años (Agua Rica, San Jorge, el Pachón, José María, los Azules y el Altar en la Cordillera de los Andes y Taca Taca en Jujuy). Si logramos incorporar algunos de estos yacimientos a la producción, alcanzaríamos quizás las 900.000 toneladas anuales y ocuparíamos el sexto lugar en el ranking mundial.

En materia de oro, producimos anualmente unas 55 toneladas por año versus más de 150 toneladas en el caso de los mayores productores mundiales (Australia, Canadá, China, Estados Unidos, Rusia y Sud África).
De acuerdo a estudios realizados por la Cámara Minera de San Juan, existen yacimientos de oro ya identificados que contienen más de 80 millones de onzas de oro. Se destacan por su importancia en la provincia de Santa Cruz numerosos proyectos en el Macizo del Deseado y en la zona cordillerana, Pascua Lama (oro y plata), así como varios yacimientos de cobre y oro (como Agua Rica, el Altar, Bajo del Durazno y el distrito Vicuña).
La puesta en marcha de varios de estos proyectos durante los próximos años incrementaría quizás la producción aurífera argentina a más de 110 toneladas por año, lo que nos transformaría en el séptimo mayor productor mundial.
En materia de litio (provincias del noroeste) y potasio (Potasio Río Colorado en Mendoza), las reservas disponibles son cuantiosas y permiten vislumbrar una posición de liderazgo internacional.

La Argentina tiene también la posibilidad de transformarse en un importante actor en el mercado mundial de plata (se descubrieron más de 1500 millones de onzas) si explotan proyectos como Navidad, Cerro Moro y San Nicolás en la estepa patagónica, Filo del Sol en San Juan y Pirquitas y Chinchillas en la puna jujeña.
Para crecer productivamente en la zona de la Cordillera de los Andes, contamos con un valioso activo institucional: el Tratado de Integración Minera entre la Argentina y Chile firmado en 1997. Este acuerdo facilita el desarrollo de yacimientos mineros transfronterizos que de otra manera serian inexplotables.
Es cierto que, como el resto de las materias primas, los precios de los minerales cayeron sustancialmente en el último año. Estas circunstancias adversas no son razón para flaquear en el esfuerzo y recrear a nivel nacional y provincial las condiciones jurídicas, fiscales y ambientales para que nuestro país sea competitivo a la hora de disputar los flujos de capitales que se dirigen al sector. Sobre todo, porque el sector es cíclico y el periodo de maduración de los proyectos es largo.

Las experiencias de Australia y Canadá, países que supieron desarrollarse complementando su potencial agropecuario e industrial con un desarrollo sustentable de la minería, deberían servirnos de faro. La Argentina tiene las condiciones geológicas, empresarias y tecnológicas para transformarse en un gran país minero.


Felipe de la Balze es economista y negociador internacional.