miércoles, 18 de noviembre de 2020

POBREZA

 

Informe del Indec - Octubre 2020


                                Canasta Básica Alimentaria

                                          Indigencia                          


1 persona                         $ 6.702                                    

4 personas (familia)      $ 20.710    


                              Canasta Básica Total          

                                       Pobreza


1 persona                         $ 16.153

4 personas (familia)        $ 49.912                       

DEUDA

 


 relato y extravío conceptual de Fernández

 

Por Pablo Esteban Dávila

Alfil, 18 noviembre, 2020

 

Es risible escuchar los argumentos del presidente Fernández sobre la deuda externa del país, especialmente la que supo tomar el gobierno de Cambiemos con el Fondo Monetario Internacional. Para las usinas ideológicas del Frente de Todos, aquel empréstito se acordó al solo efecto de permitir la fuga de divisas de los amigos Mauricio Macri. Dicho sea de este modo: el Fondo le prestó a la Argentina 40 mil millones de dólares que, tras un fugaz paso por el Banco Central, fueron adquiridos por ricos y famosos para llevárselos a su casa o enviarlos al exterior.

 

Esta es una visión recurrente en buena parte de la clase política nacional, esto es, creer que se toma deuda para hacer chanchullos y cobrar jugosas comisiones. Ojalá esto fuera cierto: los problemas de balanza de pagos se solucionarían sólo con honestidad. La realidad, como siempre, es mucho más compleja y excede a la bondad kirchnerista.

 

Desde el punto de vista operativo, Macri tomó deuda (primero con bonistas, luego con el Fondo) para hacer dos cosas: pagar los vencimientos de bonos en dólares emitidos por Cristina y solventar el gasto público que no podía ser sufragado con ingresos corrientes. Tan simple como esto. Tres de cuatro dólares fueron a pagar compromisos anteriores. El dólar restante, a bancar el gasto público.

 

Como el déficit fiscal parece no extinguirse nunca, no solo Macri tuvo que seguir endeudando al país sino que también lo está haciendo Alberto y, seguramente, quienes lo sucedan en el futuro. Lejos de cualquier teoría conspirativa, los gobiernos argentinos deben tomar fondos en el exterior porque no les alcanza con lo que recaudan. O darle a la maquinita de imprimir billetes. O ambas cosas a la vez.

 

Esta última combinación es la que se está ejecutando en la actualidad, pese al horror que declama el presidente por los compromisos externos heredados. Fernández no solo ha impreso billones de pesos (no es una exageración) sino que, además, se ha endeudado por $20 mil millones de dólares, aproximadamente la mitad de lo que le reprocha a Macri y en apenas un año de mandato. El mecanismo utilizado es dinamita pura: tomó todo lo que debía en pesos y lo canjeó por un bono pagadero en dólares. A su vencimiento será mandatorio ajustarse los cinturones.

 

¿Se encuentra Fernández pergeñando algún desfalco o diseñando alguna fuga de divisas, igual que su antecesor? Nada de eso. Apenas continúa el triste camino del déficit. Pero, mientras que para Juntos por el Cambio el diagnóstico estaba relativamente claro (aunque no así los remedios), el presidente parece sumido en una confusión conceptual, una niebla cognitiva.

 

Tanto él como sus funcionarios vienen diciendo que no se pagará al Fondo con ajuste, y que tampoco serán los más débiles los perjudicados por la negociación que se está llevando a cabo. Los senadores kirchneristas fueron todavía más allá, requiriéndole al organismo que “se abstenga de exigir o condicionar la política económica” nacional. Asombra tanta valentía. Sin embargo, el ajuste ya comenzó y está cayendo sobre los que menos tienen. La nueva fórmula jubilatoria es un ejemplo perfecto de este cinismo, al igual que la brutal caída del salario real que sufren todos los argentinos casi por igual.

 

El problema es que no consisten en un programa coherente, explícito, sino de meras estrategias de supervivencia que colisionan con el discurso oficial. Si se trataran de medidas explícitas de estabilización al menos se sabría hacia donde se piensa llegar con la estrategia, o cual es el diseño del país del futuro, pero esto está lejos de ocurrir. Todo indica que, como tantas veces en la historia reciente, el gobierno solo trata de comprar tiempo a la espera de mejores momentos. Y que, cuando estos lleguen, comenzará nuevamente la fiesta populista. Es una fórmula atroz: sufrir mucho ahora, para seguir sufriendo menos después.

 

Comprar tiempo requiere mansedumbre popular y también recursos adicionales. Como el frente externo está blindado -nadie presta un centavo a la Argentina- aquellos pueden ser logrados con el exclusivo expediente de crear nuevas gabelas. Esto explica la iniciativa de la dupla Carlos Heller – Máximo Kirchner de establecer un impuesto a la riqueza “por única vez” (imposible no entrecomillar tal justificación) para supuestamente financiar los inesperados gastos generados por la pandemia.

 

Esto suena a una excusa. Del propio texto del proyecto que se discutía anoche en Diputados surge que apenas un tercio de lo que se recaude se aplicará al sistema de salud. El resto será destinado a YPF Gas con el propósito de incentivar la generación de energía, lo cual desmiente la supuesta transitoriedad del impuesto. Cualquier inversión en el campo energético es, por definición, una cuestión de largo plazo.

 

De lo que sí no existen dudas es que este tributo traerá litigios al por mayor. Tiene múltiples inconsistencias, genera dobles imposiciones y confunde bienes patrimoniales con capital de trabajo. Muchos de los alcanzados recurrirán a los tribunales porque se trata de un expolio sobre sus negocios corrientes, mientras que otros lo harán por un tema eminentemente conceptual. El gobierno los tildará de miserables -el presidente ya utilizó el término para referirse a Paolo Rocca, a inicios de la cuarentena- pero mucha gente, aun la que está muy lejos de integrar cualquier plutocracia, se solidarizará con los reticentes, como sucedió en su momento con Vicentin.

 

Sucede que el país productivo no soporta más impuestos, ni que el gobierno continúe en sus afanes de cazar en el zoológico. Tampoco produce ninguna emoción, excepto prevenciones, las declamaciones oficiales sobre la solidaridad con los que menos tienen o la redistribución de la riqueza. Si hay algo claro en el país es que, con el discurso redistributivo, queda cada vez menos riqueza que repartir para una cantidad siempre creciente de pobres. Si se considera que, al menos desde 2002, este es el discurso predominante, es difícil no concluir que existe una relación de causalidad entre el pobrismo de la clase dirigente y la pobreza de los que efectivamente no tienen nada.

 

Las confusiones entre la verdadera naturaleza de la deuda externa y los remedios para hacerse de más recursos públicos desnudan el principal problema que atraviesa la coyuntura, esto es, el extravío conceptual. No son temas especialmente complejos, pero requieren aceptar que la disciplina fiscal es un valor que excede las cuestiones ideológicas o la imaginación del peronismo K. La inflación, la deuda y la consiguiente estampida contra el peso son tanto manifestaciones del déficit fiscal como de la desconfianza oficial en el mercado para recrear las condiciones de crecimiento macroeconómico y atraer la inversión privada. Las respuestas del gobierno, como siempre, son de cabotaje. Más impuestos y más relato, y una dosis infinitamente cínica de prevenciones anticapitalistas. Así estamos, así seguiremos.

lunes, 16 de noviembre de 2020

RADIOGRAFÍA DE LA LEGALIZACIÓN DE DROGAS

 

 


 

Por Laura Itzel Domart

Sputnik, 15.11.2020

 

En estas elecciones de 2020, los estadounidenses no solo eligieron presidente, senadores y representantes de la Cámara Baja, sino que a nivel estatal también votaron por la legalización de algunas drogas. ¿Impactará esta decisión en países de América Latina? ¿Podría haber un efecto multiplicador?

 

La competencia entre Joe Biden y Donald Trump por la presidencia de Estados Unidos se llevó todos los reflectores durante la jornada electoral del tres de noviembre, pero en ciertos estados de ese país también se llevaron a cabo consultas para legalizar o despenalizar algunas drogas.

 

La marihuana puede ser más peligrosa para el organismo de lo que se pensaba

Oregón se convirtió en el primer estado de la Unión Americana en despenalizar el uso de drogas duras como la heroína, la cocaína y la metanfetamina, pero solo en pequeñas cantidades; además, los votantes han aprobado la posesión y consumo de drogas psicodélicas en "centros de servicios de psilocibina" bajo la supervisión de personal capacitado.

Por otro lado, Washington DC también decidió flexibilizar las leyes sobre el consumo de plantas psicodélicas; de este modo, queda despenalizado su cultivo, distribución y posesión sin fines comerciales.

 

Asimismo, los votantes de los estados de Arizona, Nueva Jersey, Montana y Dakota del Sur respaldaron la legalización del uso recreativo de la marihuana. Con esta decisión las cuatro entidades se suman a las otras once, incluida la capital de Washington, donde ya estaba permitido el uso recreativo de cannabis.

 

La situación de las drogas en Estados Unidos

Estados Unidos es uno de los mayores consumidores de drogas a nivel mundial, a tal punto que la drogadicción se ha convertido en uno de los problemas de salud pública más importantes en el país. Pero de forma paralela, también es uno de los sitios que encabeza el movimiento por la flexibilización de leyes en relación al consumo de sustancias psicoactivas.

 

Legalización del cannabis avanza en México entre críticas de observadores civiles

Durante los años 70, 13 estados del territorio estadounidense eliminaron las sanciones penales por posesión de pequeñas cantidades de marihuana, aunque su uso en público continuó siendo un delito. El movimiento por la despenalización finalizó en 1978 y el siguiente estado en realizar ese cambio fue Massachusetts, en 2008.

Sin embargo, los esfuerzos continuaron y en los años siguientes, estados como Colorado, California, Washington y Oregón optaron por legalizar el uso de marihuana con fines recreativos, con lo cual se permitió su distribución bajo ciertas restricciones.

 

En este punto es necesario aclarar cuál es la diferencia entre despenalización y legalización, según el informe El problema de las drogas en las Américas, elaborado por la Organización de los Estados Americanos (OEA), la primera se refiere a cambios de leyes que prohíben el consumo de ciertas sustancias con el fin de "liberar a los usuarios de las sanciones penales". Mientras legalización "se refiere a un régimen en el que tanto la producción como el consumo son legales".

 

Para Edgardo Buscaglia, investigador de la Universidad de Columbia y presidente del Instituto de Acción Ciudadana para la Justicia y la Democracia en México, las recientes consultas aprobadas en Estados Unidos, ya sea para despenalizar o legalizar algunas drogas, representa un avance hacia "mejores prácticas" en relación a la regulación del consumo de drogas.

 

¿Se está convirtiendo Estados Unidos en un narcoestado?

En entrevista con Sputnik, el especialista señaló que la descriminalización, es decir, el no someter a los consumidores de drogas a un procesamiento penal "es una urgente necesidad institucional de cualquier país del mundo, no solamente de las Américas".

Además señaló que los países con un marco jurídico que criminaliza el consumo de drogas y somete a los consumidores a un proceso penal están violando derechos humanos, lo cual no excluye a las leyes federales norteamericanas "que todavía siguen penalizando el consumo de drogas, a pesar de que los estados han venido avanzando de a poquito hacia mejores prácticas".

 

Panorama de la droga en América Latina

La situación del consumo de drogas afecta a países de América Latina de forma diferente que a Estados Unidos, pues ahí se concentran dos factores esenciales en el circuito de los problemas asociados a las sustancias psicoactivas: la producción y la venta.

 

Según la Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas 2019 de la Administración para el Control de Drogas de EEUU (DEA, por sus siglas en inglés), en México se encuentran algunos de los grupos de la delincuencia organizada más importantes a nivel internacional, los cuales representan la "mayor amenaza criminal de drogas para Estados Unidos".

 

En tanto que, el Informe Mundial sobre las Drogas 2019 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) señala que el 70% de la cocaína que circula en el mundo proviene de Colombia.

 

Pero a pesar de que la región de América Latina es uno de los puntos nodales en el trasiego de drogas, las políticas relacionadas con la legalización de sustancias psicoactivas continúan siendo prohibicionistas, a excepción de contados casos.

En algunos países de la región se han aprobado leyes que no sancionan la posesión de marihuana en dosis pequeñas, aunque el proceso de producción y distribución continúa siendo ilegal. En 2013, Uruguay se convirtió en el primer país de la región en legalizar la producción y comercialización de cannabis.

 

Con base en este panorama regional, Buscaglia considera que tarde o temprano se tiene que marchar hacia la constitución de "un mecanismo supranacional jurídico que armonice la legislación [a nivel regional], que abarque la  descriminalización del consumo de toda droga psicoactiva, y la regulación de la producción y la distribución de drogas. El consumo de acceso a algunas drogas debería estar armonizado a través de una convención internacional".

 

La legalización de drogas en EEUU, ¿cómo impacta a América Latina?

El narcotráfico es uno de los problemas que más afecta a América Latina, en especial a países como México y Colombia, por el nivel de violencia que generan los cárteles de la droga al disputarse las plazas de venta y los centros de producción.

 

Por lo tanto, la legalización de drogas representa un problema diferente para países de América Latina donde se producen sustancias como la cocoaína y la heroína; esto, debido a que se tendría que transitar hacia una regulación de la producción y la comercialización de ciertas drogas, lo cual significaría enfrentar directamente a los cárteles de la droga.

Cannabis medicinal: Argentina, a la vanguardia con una reglamentación inclusiva

En este sentido, Buscaglia apunta que "la delincuencia organizada trasnacional opera a través de fronteras por definición, por eso es trasnacional; por lo tanto, se requiere de una armonía en los sistemas jurídicos que abarquen la descriminalización del consumo, la regulación de la producción y la distribución".

Por otro lado, explica que "nunca es deseable que un solo país avance hacia una legalización de la producción y la distribución sin que los países limítrofes por lo menos, también avancen en igual sentido y tengan normas compatibles porque de otra manera le está dando un incentivo a la delincuencia organizada a traficar drogas de los países legales a los países ilegales; entonces, ese es un incentivo que le da mucho dinero a la delincuencia organizada, le brinda muchas ganancias tener sistemas jurídicos que no son compatibles entre los países".

 

Sin embargo, este no es el caso de Estados Unidos en su relación con México, puesto que la legalización de heroína y cocaína únicamente se hizo en Oregón; es decir, el impacto para los cárteles que se dedican a traficar con drogas es menor.

 

Por el contrario, Buscaglia indica que en países donde existen grandes grupos de la delincuencia organizada, el problema del narcotráfico "va a persistir con o sin legalización del consumo, con o sin regulación de la producción de algunas drogas. Estos conglomerados se dedican a decenas de delitos organizados muy complejos que van mucho más allá de drogas como la compraventa de seres humanos, el tráfico de migrantes, la extracción de órganos a través de la trata de personas; o sea que esos delitos nada tienen que ver con drogas y esos van a seguir avanzando en los países donde los controles judiciales son muy pobres".

 

Cómo ha cambiado la pandemia el negocio de los narcotraficantes en México

"La buena noticia de tener un régimen de regulación de la producción y la distribución de marihuana o hachís es que las drogas que se vendan están sujetas a controles toxicológicos mucho más adecuados que tienen un efecto menos dañino sobre la salud. (…) Lo importante es que el efecto toxicológico sea limitado, que la gente conozca sus consecuencias y que no sea accesible a las personas menores de edad", agregó en relación a la legalización de drogas en ciertas entidades estadounidenses.

A pesar de todos estos inconvenientes, no descarta la posibilidad de que la legalización de drogas en algunos estados de la Unión Americana ocasione un "efecto multiplicador a nivel regional e internacional", que vaya dirigido hacia la flexibilización de leyes en relación al circuito de consumo de determinadas drogas.

 

"La experiencia de Uruguay, o de Washington o de Oregón, [puede] conducir a que los demás países con líderes que tienen una visión creativa, liberal, jurídicamente hablando, terminen proponiendo en fallar diferentes mecanismos de reformas legales que apunten a… primero a la descriminilazación del consumo de algunas drogas [en Latinoamérica], en donde la mayor parte de nuestro continente todavía criminaliza el consumo de muchas drogas, y después la cuestión de regular la producción y distribución de ciertas sustancias con un criterio toxicológico", indicó.

domingo, 15 de noviembre de 2020

A PROPÓSITO DE LA MUERTE DEL PERONISMO


 

                                Alberto Buela (*)

Opinar es afirmar o negar algo con temor a equivocarse. La opinión, para Platón la doxa, era la que manejaban los sofistas, pues lo hacían sobre materia contingente y sin conocimiento cierto de las causas. Y además, cobraban por enseñar todo esto.

Cuando el famoso sociólogo progresista Gino Germani se fue de la Argentina luego de una década de estudiar aquí afirmó: me voy de la Argentina porque no pude entender al peronismo. Estaba indicando algo ineluctable, que existen peronistas, millones de peronistas, pero no el peronismo.

Cuando a Juan Perón le preguntan en España sobre el panorama político argentino y responde que está constituido por un 30% de conservadores, 30% de radicales (socialdemócratas), un 20% de izquierdistas y un 10% de nacionalistas, la periodista española le responde: General, pero eso es el 100% del electorado ¿Dónde están los peronistas? ¡Ah¡ peronistas son todos, respondió el general.

Cuando nosotros afirmamos en la entrevista de Perfil que “el peronismo murió hace mucho”. Nos referimos a eso, precisa y exclusivamente a eso. Pues aquello que tiene ser en orden a la existencia es aquello que puede ser determinado, que tiene normas, que puede ser pautado. En una palabra definido, que no es otra cosa que poner límites.

Y el peronismo desde la muerte del General no tiene ningún límite, la última sanción que se aplicó, la aplicó él mismo cuando echó a los montoneros de la Plaza de Mayo o le dijo a grupo de los ocho diputados que disimulaban muy  bien su carácter de peronistas.

Un movimiento que no tiene un tribunal de disciplina que sancione a aquellos que actúan como no peronistas o antiperonistas dentro del partido, aquellos que tergiversan las veinte verdades, aquellos que opinan contrario a la doctrina nacional justicialista.

Al no existir ninguna instancia definitoria el peronismo es un gran naranjal donde cada uno, que se dice peronista, elige la naranja que más le conviene o le gusta.

Es cierto que el peronismo posee una teoría política digna de mérito que vale la pena estudiar y enseñar. Que se alza como una instancia superadora entre el liberalismo y el marxismo, hoy neoliberalismo y progresismo. Qué posee una profundidad intrínseca que otras teorías políticas no poseen.

Pero todo esto no nos garantiza la existencia del peronismo, pues para existir hay que poder ser mediana y racionalmente definido. Y el peronismo eso lo perdió hace más de cuarenta años.

Por otra parte, el hecho histórico es que todos los sucesores de Perón: Cafiero, Menem, Duhalde, Kirchner, Cristina Fernández y Alberto Fernández ensayaron variantes peronistas pero nunca el peronismo. Así Cafiero fue más un demócrata cristiano, Menem un neoliberal, Duhalde nada, Kirchner un chorro pseudo progresista igual que su mujer y Fernández un liberal de izquierda que tiene a Bob Dylan como ideólogo.

Sobre qué fundamento se puede sostener que exista el peronismo luego de semejantes personajes y sus desaguisados? Ninguno.

Sostener que aún existe el peronismo no tiene ningún fundamento no en la historia reciente del peronismo ni en la naturaleza de la cosa. Es solo una manifestación de deseos de buenos peronistas que tienen la esperanza que el peronismo renazca de sus cenizas. Obviamente que respetamos esta opinión aunque no la compartimos.

Yo soy el primer dolorido de esta triste verdad: el peronismo dejó de existir hace mucho tiempo.

 

(*) arkegueta   buela.alberto@gmail.com


jueves, 12 de noviembre de 2020

EL GOBIERNO

 


 legalizó el autocultivo de cannabis para uso medicinal

 

La Prensa, 12.11.2020

 

A través del Decreto 883/2020 publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional oficializó la reglamentación de la ley de "Investigación Médica y Científica de Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus derivados".

 

El decreto, que lleva la firma del presidente Alberto Fernández, permitirá el autocultivo de cannabis y la venta en farmacias para uso medicinal.

 

El texto primero marca lo que sucedía con el cannabis medicinal en Argentina, cuyas restricciones provocaban que solo estuviera autorizado para quienes "se incorporaran a protocolos de investigación en epilepsia refractaria, y económicamente excluyente, atento el alto costo que implica su importación".

 

"Resulta impostergable crear un marco reglamentario que permita un acceso oportuno, seguro e inclusivo y protector de quienes requieren utilizar el Cannabis como herramienta terapéutica", se marca en el texto oficial publicado hoy.

 

La decisión se toma porque si bien en la Ley 27.350 sancionada años atrás se había creado un registro nacional voluntario con el objeto de facilitar el acceso gratuito al aceite de Cannabis y sus derivados que la Ley en mención garantiza el mismo "no se encuentra operativo".

 

Todas "las restricciones reglamentarias configuraron barreras al acceso oportuno del cannabis por parte de la población y como respuesta a ello, un núcleo significativo de usuarias y usuarios han decidido satisfacer su propia demanda de aceite de Cannabis a través de las prácticas de autocultivo, y con el tiempo se fueron organizando redes y crearon organizaciones civiles que actualmente gozan no solo de reconocimiento jurídico sino también de legitimación social", indica el decreto.

 

Sin la nueva reglamentación las familias que atravesaban la enfermedad, cuando tenían a su alcance la posibilidad de atenuar los dolores, adoptaron un rol activo, "aun asumiendo el riesgo de ser condenadas por la normativa penal vigente".

 

Asimismo, en el texto se marca que expertos de la Organización de la Salud (OMS) "recomendaron eliminar el Cannabis y el aceite de Cannabis de la Lista IV, la categoría más estrictamente controlada en la Convención Única de 1961 sobre estupefacientes".

 

Por lo tanto, para el Gobierno nacional "reglamentar adecuadamente el acceso al cultivo controlado de la planta de Cannabis, así como a sus derivados, para fines de tratamiento medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor, implica cumplir el objeto de la Ley N° 27.350, de garantizar y promover el cuidado integral de la salud, y el acceso gratuito al aceite de cáñamo y demás derivados del Cannabis a toda persona que se incorpore al Programa, en las condiciones que se establezcan".

 

Asimismo, también se busca "alentar la investigación en la materia, promover la capacitación de los profesionales de la salud, ponderar el rol de los médicos en el acompañamiento de los usuarios y las usuarias del Cannabis y sus derivados con el objetivo de lograr su uso informado y seguro".

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INVESTIGACIÓN MÉDICA Y CIENTÍFICA DEL USO MEDICINAL DE LA PLANTA DE CANNABIS Y SUS DERIVADOS

Decreto 883/2020

DCTO-2020-883-APN-PTE - Ley Nº 27.350. Reglamentación.

Ciudad de Buenos Aires, 11/11/2020

 

VISTO el Expediente Nº EX-2020-65322850-APN-DD#MS, la Ley Nº 27.350, su Decreto Reglamentario N° 738 del 21 de septiembre de 2017, la Resolución de la ex-SECRETARÍA DE REGULACIÓN Y GESTIÓN SANITARIA del entonces MINISTERIO DE SALUD Y DESARROLLO SOCIAL N° 133 del 4 de junio de 2019, y

 

CONSIDERANDO:

 

Que la Ley N° 27.350 regula la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor de la planta de Cannabis y sus derivados.

 

Que en sus artículos 2º y 3º, la citada Ley creó el “PROGRAMA NACIONAL PARA EL ESTUDIO Y LA INVESTIGACIÓN DEL USO MEDICINAL DE LA PLANTA DE CANNABIS, SUS DERIVADOS Y TRATAMIENTOS NO CONVENCIONALES”, en la órbita del MINISTERIO DE SALUD y estableció sus objetivos.

 

Que a los fines de dar cumplimiento a las previsiones de la mencionada Ley se dictaron las normas reglamentarias necesarias para su efectiva implementación a través del Decreto N° 738/17.

 

Que en virtud de dicho Decreto, el acceso al aceite de Cannabis y sus derivados es restrictivo, porque solo pueden acceder a su uso quienes se incorporen a protocolos de investigación en epilepsia refractaria, y económicamente excluyente, atento el alto costo que implica su importación.

 

Que, además, el Régimen de Acceso por vía de Excepción a productos que contengan cannabinoides o derivados de la planta de Cannabis, aprobado por la Resolución de la ex-SECRETARÍA DE REGULACIÓN Y GESTIÓN SANITARIA N° 133/19 requiere para su autorización la prescripción del tratamiento por médicos especialistas en Neurología o Neurología Infantil matriculados ante autoridad sanitaria competente, y solo en los casos de pacientes con epilepsia refractaria.

 

Que en otro orden, si bien en el artículo 8° de la mencionada Ley N° 27.350 se creó un registro nacional voluntario con el objeto de facilitar el acceso gratuito al aceite de Cannabis y sus derivados que la Ley en mención garantiza, aquel no se encuentra operativo.

 

Que esta situación, a su vez, impide el adecuado control de calidad de derivados del Cannabis o supuestos derivados del mismo, lo cual no solo compromete la salud de las usuarias y los usuarios sino que también genera expectativas infundadas promovidas por el simple afán de lucro.

 

Que estas restricciones reglamentarias configuraron barreras al acceso oportuno del Cannabis por parte de la población y como respuesta a ello, un núcleo significativo de usuarias y usuarios han decidido satisfacer su propia demanda de aceite de Cannabis a través de las prácticas de autocultivo, y con el tiempo se fueron organizando redes y crearon organizaciones civiles que actualmente gozan no solo de reconocimiento jurídico sino también de legitimación social.

 

Que todo ello describe la situación particular en la que las personas o las familias que atraviesan la enfermedad, cuando tienen a su alcance la posibilidad de atenuar los dolores, adoptan un rol activo, aun asumiendo el riesgo de ser condenadas por la normativa penal vigente.

 

Que en el año 2018 expertos de la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS) recomendaron “eliminar el cannabis y el aceite de cannabis de la Lista IV”, la categoría más estrictamente controlada en la CONVENCIÓN ÚNICA DE 1961 SOBRE ESTUPEFACIENTES. En tal sentido, señalaron que la Lista IV está integrada particularmente por “sustancias dañinas y con beneficios médicos limitados” y consideraron que mantener el Cannabis “en ese nivel de control restringiría gravemente el acceso y la investigación sobre posibles terapias derivadas de la planta”.

 

Que reglamentar adecuadamente el acceso al cultivo controlado de la planta de Cannabis, así como a sus derivados, para fines de tratamiento medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor, implica cumplir el objeto de la Ley N° 27.350, de garantizar y promover el cuidado integral de la salud, y el acceso gratuito al aceite de cáñamo y demás derivados del Cannabis a toda persona que se incorpore al Programa, en las condiciones que se establezcan.

 

Que un Estado presente, en el que la Salud Pública es un eje prioritario, demanda establecer las condiciones necesarias para que la accesibilidad de sustancias para su uso medicinal responda a estándares de calidad y seguridad sanitarios.

 

Que a los fines de proporcionar una respuesta equilibrada entre el derecho de acceso a la salud y la seguridad sanitaria, es que la presente reglamentación establece un registro específico para usuarias y usuarios que cultivan Cannabis para fines medicinales, terapéuticos y/o paliativos, como así también promueve la creación de una red de laboratorios públicos y privados asociados que garanticen el control de los derivados producidos.

 

Que existen experiencias a nivel internacional que indican que, en un marco de seguridad y calidad, junto con el acompañamiento médico, se reducen los daños potenciales que el uso del Cannabis de un mercado no controlado puede producir.

 

Que además, y para avanzar en proyectos de producción, resulta imperante alentar la investigación en la materia, promover la capacitación de los profesionales de la salud, ponderar el rol de los médicos en el acompañamiento de los usuarios y las usuarias del Cannabis y sus derivados con el objetivo de lograr su uso informado y seguro.

 

Que en efecto, es dable destacar el consenso obtenido en el marco del Consejo Consultivo Honorario creado por la mencionada Ley N° 27.350 en el cual participan instituciones, asociaciones, organismos técnicos especializados, sociedades científicas, organizaciones civiles con gran trayectoria en la temática y profesionales del sector público y privado que intervienen y articulan acciones en el marco de la Ley.

 

Que es necesario reconocer que el desarrollo de investigación y evidencia científica en el uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del Cannabis y sus derivados se encuentra en pleno desarrollo en el mundo, lo cual obliga a seguir los avances de la ciencia para ir consolidando la política pública y el marco regulatorio vigente.

 

Que por lo expuesto, resulta impostergable crear un marco reglamentario que permita un acceso oportuno, seguro e inclusivo y protector de quienes requieren utilizar el Cannabis como herramienta terapéutica.

 

Que la DIRECCIÓN GENERAL DE ASUNTOS JURÍDICOS del MINISTERIO DE SALUD ha tomado la intervención de su competencia.

 

Que la presente medida se dicta en uso de las facultades conferidas por el artículo 99, incisos 1 y 2 de la CONSTITUCIÓN NACIONAL.

 

Por ello,

 

EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA

 

DECRETA:

 

ARTÍCULO 1°.- Apruébase la Reglamentación de la Ley Nº 27.350 “Investigación Médica y Científica de Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus derivados”, que como ANEXO (IF-2020-77460970-APN-SSMEIE#MS) forma parte integrante del presente.

 

ARTÍCULO 2º.- Derógase el Decreto Nº 738 del 21 de septiembre de 2017.

 

ARTÍCULO 3º.- Comuníquese, publíquese, dese a la DIRECCIÓN NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese.

 

FERNÁNDEZ - Santiago Andrés Cafiero - Ginés Mario González García - Roberto Carlos Salvarezza - Luis Eugenio Basterra

 

NOTA: El/los Anexo/s que integra/n este(a) Decreto se publican en la edición web del BORA -www.boletinoficial.gob.ar-

 

e. 12/11/2020 N° 55360/20 v. 12/11/2020

 

Fecha de publicación 12/11/2020

 

CORONAVIRUS

 


 el fraude de la “segunda ola”

 

POR AGUSTINA SUCRI

La Prensa,  08.11.2020

 

El doctor Mike Yeadon es un científico británico con una carrera de prestigio pero, sin embargo, los medios de comunicación ingleses han preferido darle la espalda a partir del momento en que se sintió en la necesidad de hablar sobre las inconsistencias en torno a la actual pandemia y las medidas restrictivas que ha adoptado el gobierno de Reino Unido. Algunos de sus tweets han sido eliminados. No obstante, Yeadon - quien fue director científico y vicepresidente de Pfizer Global y jefe del área de Investigación Respiratoria y de Alergia de esa farmacéutica- ha logrado expresarse en distintas entrevistas que le hicieron en redes sociales y la lógica de sus argumentos hacen que valga la pena escucharlo. En especial, ahora que -al igual que en Reino Unido y otros países europeos- en la Argentina se ha comenzado a hablar de la posibilidad de una “segunda ola” y crecen las expectativas en torno a la vacuna contra el covid-19.

 

”No tengo nada que ganar. No soy una persona política y nunca me he involucrado con ningún tipo de campaña, pero ahora siento la necesidad de decir algo porque hay un fraude en marcha”, advirtió Yeadon en una entrevista reciente con la periodista británica Anne Brees, publicada en YouTube.

 

”La pandemia es real, las personas se han enfermado, muchas personas fueron hospitalizadas y murieron. Pero cuando empezaron a testear de manera masiva a la población, ahí es cuando comencé a sospechar, empecé a analizar los datos y me di cuenta de que no nos están diciendo cuál es el porcentaje de falsos positivos que arroja el test PCR”, aclaró el científico.

 

En opinión del especialista -es biólogo, bioquímico y toxicólogo con doctorado en farmacología- la pandemia en Reino Unido terminó al final del verano en aquel país. “Creo esto porque cerca de un tercio de la gente tuvo inmunidad previa por haberse expuesto a virus relacionados -así es como funciona el sistema inmune-, pero otro tercio se ha expuesto durante la pandemia y ahora son inmunes. Y, si estoy en lo cierto, quedan muy pocas personas en el país sin inmunidad, lo que no justifica lo que el gobierno nos dice que está ocurriendo”, puntualizó.

 

¿Cómo es posible? Yeadon subrayó que la técnica industrializada y de biología molecular, llamada PCR, nunca se ha utilizado en la escala en que está siendo utilizada. “Creo que está arrojando actualmente una enorme cantidad de falsos positivos, esto significa que el test da positivo incluso cuando no hay presencia del virus en la muestra”, detalló.

 

En ese sentido, el científico hizo hincapié en que las actuales muertes que se están registrando en Reino Unido no pueden ser atribuidas en su totalidad al coronavirus. El problema es que se define como “muerte por coronavirus” a quienes mueren por cualquier razón dentro de los 28 días de un test positivo. “Lo que estoy diciendo es que las personas están muriendo, siempre lo hacen: mueren alrededor de 1.700 personas por día, 620.000 por año. No creo que la gente esté muriendo ya por coronavirus, están muriendo por otros virus respiratorios y otras causas no respiratorias”, enfatizó.

 

DATOS QUE IMPORTAN

 

Por ese motivo, Yeadon insistió en que decir que hay una pandemia en marcha es falso. “Muchos me dirán que estoy loco y que lo que digo es equivocado, pero les pediría a todos ellos que chequeen cualquier base de datos que hable de ‘mortalidad total’ y, al hacerlo, verán que el número de muertos en promedio cada día está absolutamente dentro de los rangos normales para esta época del año. No es para nada más alto, de hecho, está un poco más bajo y el número de muertes por causas respiratorias está más bajo que el promedio de los últimos cinco años en octubre”, argumentó.

 

El especialista destacó que en Reino Unido no hay exceso de muertes por todas las causas ni exceso de muertes por causas respiratorias. “Con solo mirar los datos públicos, dada mi formación, es fácil para mí saber que no hay exceso de muertes. Y con certeza sostengo fuertemente que cuando uno ha sido infectado y ha sobrevivido luego de un virus respiratorio, uno es inmune”, remarcó.

 

"Estoy cansado de escuchar a las personas decir que los anticuerpos están disminuyendo y se van. Pero los anticuerpos no son tan importantes en la defensa inmune contra los virus. Son las células T las que importan”, ilustró.

 

Por otra parte, Yeadon resaltó que el gobierno británico está mintiendo respecto de la verdadera situación en torno al coronavirus. “He provisto por escrito, en podcasts y ahora en videos todas las evidencias que cualquiera puede necesitar para determinar que el gobierno, por las razones que sean, está mintiendo. La pandemia no está agudizándose. Si fuera así, debería haber exceso de muertes y no las hay”, reiteró.

 

Respecto del aumento de muertes que se registró en su país en los últimos días, Yeadon citó la explicación de una amiga suya patóloga: “Estas muertes no corresponden principalmente a personas muy mayores, son mujeres y varones por igual -mientras que el covid mata un poco más a hombres que mujeres- y lo que realmente duele es que no se trata de muertes respiratorias sino que la mayoría muere por infartos cardíacos, accidentes cerebrovaculares y cánceres no tratados. Todas cosas que le pueden pasar a uno, a sus vecinos o a su familia cuando el gobierno le niega el acceso al sistema de salud durante seis meses”.

 

”No estoy diciendo que esas muertes no existan, sino que se han realizado tantos tests en tantas personas, incluyendo a las personas hospitalizadas. Y cuanto más larga es la estadía hospitalaria, más veces le realizan el test y, por lo tanto, aumenta la posibilidad de un falso positivo. Eso es lo que creo que están pasando”, puntualizó.

 

CONFINAMIENTOS INUTILES

 

También es interesante la explicación que Yeadon dio de por qué los confinamientos no logran realmente protegernos del virus. “La conclusión de epidemiólogos suecos de renombre sobre cómo debía manejarse esta pandemia es que uno no se puede esconder de los virus respiratorios. Se dispersarán por el país sin importar lo que uno haga. Esta idea de esconderse del virus es un invento. Me da mucha pena que la gente crea que al confinarse pueda escaparle al virus. No es como el clima, que cuando uno sale, el huracán ya pasó. Cuando uno sale, está exactamente en el mismo lugar que estaba antes”, graficó.

 

Por otra parte, sostuvo que el tipo de confinamiento impuesto tampoco es acertado, por ejemplo al prohibir que los miembros de una familia se encuentren, dentro o fuera de la casa. “Estos no son los lugares más importantes para la transmisión”, advirtió, para luego añadir: “La transmisión a gran velocidad ocurrió a comienzos del año en los hospitales, como siempre ocurre. No es culpa de los hospitales. La razón por la que los hospitales se convierten en un lugar para la gran transmisión de enfermedades es porque son para personas enfermas. Por eso, a pesar de que tienen especialistas en control de infecciones, es muy difícil evitarlo”. Además de los hospitales, Yeadon opinó que los hogares de ancianos, los supermercados y toda la cadena de suministro, junto al hecho de que un millón de personas trabajen en el sistema de salud británico, permitieron que el virus se expandiera en su país.

 

”La evidencia es que en los países donde no hubo confinamiento pero sí se tomaron ciertas precauciones, como Suecia, tuvieron exactamente el mismo perfil de muertes que en Reino Unido”, contrastó. El número total de muertes en Reino Unido es del 0,06%. Suecia también tuvo un 0,06% de mortalidad de su población y ahora están viviendo con normalidad, apuntó el científico.

 

INMUNIDAD Y VACUNACION

 

Yeadon también fue rotundo respecto a las dudas sobre la inmunidad frente al actual virus pandémico: “Cuando uno es infectado por un virus respiratorio, puede producir síntomas, puede enfermar y si uno es muy vulnerable, puede matarnos, como la gripe. Pero cuando uno sobrevive, y el 99,94% de la población de Reino Unido sobrevivió a la pandemia, yo les aseguro que son inmunes. Es la primera lección de Inmunología. Abran cualquier libro de texto de Inmunología sobre Infección por virus respiratorio. Allí encontrarán los pasos que conducen a la inmunidad a través de las infecciones por virus respiratorios. No se habla de los ‘pasos que podrían conducir a la inmunidad si un político lo dice’”.

 

Luego de aclarar que es “provacunas” y que él, su esposa y sus hijos se han vacunado con las vacunas que les correspondían, Yeadon expresó que en el caso del Sars-CoV-2 -que mata a una de cada 500 personas y que el promedio de edad de las muertes es de 83 años- “sería genial si tuviéramos una vacuna para esas personas, podría brindarles algunos meses más de vida, no mucho más. Pero las personas mayores no mueren por el Sars-CoV-2 sino porque contrajeron un virus respiratorio, cualquiera de ellos te puede matar a esa edad, incluso una gripe”.

 

Por eso, insistió en que tener una vacuna para personas muy vulnerables sería bueno, “pero nadie más la necesita”. “No se vacuna a toda la población porque una en un millón puede tener un mal resultado ante el virus”, destacó.

 

Otro aspecto crucial que el científico señaló es que si se les “ofrece” a las personas vulnerables la vacuna, es importante el consentimiento informado.

 

Al hablar de la posibilidad de que la vacuna contra el covid-19 sea obligatoria y que ésta sea la única forma de volver a la normalidad, sostuvo que “algo con muy feo olor está ocurriendo”. En ese sentido, hizo hincapié: “Mirando los ensayos clínicos (en clinicaltrials.com) de las vacunas que se están desarrollando y testeando, hasta ahora solo se están fijando si las vacunas aumentan los anticuerpos, es todo lo que saben. Pero no saben si reduce cuán enfermo uno cae al contraer el virus, o si uno transmite el virus o si reducirá el número de muertes”.

 

”Por lo tanto, lo único que se sabrá al empezar a vacunar a las personas es que aumenta los anticuerpos. Pero, como he dicho, los anticuerpos no son la parte más importante del sistema inmune, sino las células T”, reiteró.

 

Yeadon aconsejó que si uno es una persona joven, de mediana edad, o incluso un poco más grande pero sana y no ha considerado aplicarse una vacuna contra la gripe, tampoco debería considerar hacerlo contra el coronavirus.

 

"El principal problema que tengo con esta noción de que sea obligatoria o incluso coercitiva –es decir, que no sea obligatoria pero si uno no se la aplica no puede viajar, etc- es que eso es ilegal ante la ley internacional”, afirmó para luego agregar: “Luego de la segunda Guerra Mundial, luego de las atrocidades del doctor Mengele y otros doctores en Japón, que realizaron experimentos en humanos que llevaron a su muerte, en el consenso post Guerra se estableció una ley internacional que establece que ningún procedimiento médico puede realizarse en un ser humano sin su consentimiento informado y que las personas deben beneficiarse por ese procedimiento”.

 

"Por eso, si están diciendo que se tienen que vacunar o de lo contrario no podrán hacer compras, no podrán ir al trabajo o viajar, deben acudir a la Justicia. Eso es absolutamente ilegal”, finalizó Yeadon, quien cree que si la persona es muy vulnerable y tiene miedo, debe hablar con su doctor y considerar la aplicación de la vacuna, mientras todos los demás no la necesitan.