de jóvenes políticos
Carlos Ialorenzi -
Myriam Mitrece
La Prensa,
07.06.2023
Entre tanto
descreimiento, desconfianza y aludes de malas noticias hacía falta un poco de
aire puro. Lo trajeron jóvenes políticos que consideran que la libertad y la
vida tienen un valor sagrado, que no están acomplejados por la palabra orden y
que están hartos de la prepotencia de la perspectiva de género que crea
desigualdades y privilegios; que creen en el esfuerzo privado y en la
producción sin perder la sensibilidad por la situación de los que menos tienen.
Muy bien sabemos
que ciertas cuestiones que nos atosigan día a día son supranacionales -y si
bien nuestros mandatarios no dejan de aportar lo suyo- los organismos internacionales,
ONG ideologizadas e ideas foráneas contribuyen al desmadre global. En varios
puntos de nuestro planeta se está coincidiendo con el diagnóstico, era el
momento de encontrarse, ya no solamente para hacer catarsis y lamentarse, sino
para promover una agenda común que permita que las ideas de la libertad y el
respeto por la dignidad humana puedan gravitar en los centros de toma de
decisiones: “una agenda del sentido común”.
FUE EN BUENOS
AIRES
La semana pasada,
entre el 1 y el 3 de junio, Buenos Aires fue el lugar. Tal vez, un puerto de
arribo de nuevos aires y una puerta por la que se pueda desalojar del poder al
populismo de izquierda.
Hubo otros
intentos que no llegaron a término. Las presiones y persecuciones políticas no
permitieron que se lleve a cabo en Bogotá, donde originalmente se había
planificado.
LOS PRESENTES
Entre los
principales disertantes estuvieron la Diputada Nacional y candidata a
vicepresidente de la Nación, Victoria Villarruel, el Diputado Nacional
Francisco Sánchez, el Diputado de la Provincia de Santa Fe Nicolás Mayoranz, la
Sra, Embajadora de Hungría Edit Bucsi Szabó, la Eurodiputada húngara Enikö
Györi, legisladores de Uruguay, Brasil, Perú, Honduras, México, Hungría.
Rick Loughery
(presidente de la juventud del partido Republicano de EE.UU.) Mamela Fiallo
(influencer ecuatoriana), Karina Mariani (periodista argentina),Juan Pablo
Carreira (periodista argentino), Fernando Nistal (periodista Español) Francesco
Di Giuseppe (vicepresidente de la juventud de Fratelli D’Italia) Nicolás Massot
(exdiputado Nacional), Maibort Petit (periodista venezolana), y representantes
de Think tanks y Ong de España, Hungría, Guatemala, Chile, Polonia, Perú y
Argentina, entre otras personalidades.
LA CARTA DE BUENOS
AIRES
Extractamos a
continuación algunos pasajes de la carta, corolario de la reunión:
Los jóvenes
políticos, líderes y dirigentes de la sociedad civil convocados a lo largo y
ancho de toda América, nos encontramos en el Foro de Buenos Aires a los fines
de construir un espacio de encuentro, reflexión y diálogo destinado a sentar
las bases de una arquitectura política de alcance continental destinada a
coordinar acciones para la defensa y promoción de la vida, la libertad, la
soberanía, la seguridad y la prosperidad económica de nuestros pueblos.
Considerando: Que
los poderes globalistas han articulado a la izquierda progresista de todo el
continente con el fin de abatir los valores fundantes de la cultura occidental,
y así debilitar el poder de las naciones, atentando directamente contra la
libre determinación de los pueblos y su soberanía…”
Por todo esto
declaramos: Primero, que trabajamos poruna América unida entendiendo que es
esta una condición elemental para consolidar la soberanía de nuestros pueblos.
Una unidad donde el principal fundamento de la cohesión social sea la concordia
política y el respeto de las diferencias. Incentivamos el diálogo y el
encuentro en una cultura que busque el Bien Común…”
Segundo que defendemos
una América libre, porque la libertad es un derecho natural inherente de todo
ser humano. Esto supone defender de manera inviolable el fundamento de la
libertad que no es otro que el derecho sagrado a la vida en todas sus etapas y
manifestaciones. Con ello enaltecemos también el derecho a la propiedad, la
libertad de expresión, la libertad de reunión, la libertad de culto, la
libertad de asociación, entre otros, como presupuestos de una sociedad
civilizada.
Tercero que
abogamos por una América segura, en dónde la paz y el orden son exigencias
inclaudicables para una vida digna. Por eso nos comprometemos a luchar contra
el narcotráfico, el terrorismo y toda forma de crimen organizado transnacional
que sojuzgan a nuestros hermanos.
Cuarto que
luchamos por una América próspera, condenando los métodos de empobrecimiento
económico tales como la asfixia impositiva contra los contribuyentes, el
déficit fiscal, la emisión monetaria descontrolada y la toma indiscriminada de
deuda pública. Promovemos una política productiva velando por la dignidad del
trabajo, la explotación y cuidado de nuestros recursos naturales y el
desarrollo de nuestras potencialidades económicas…”
El tiempo hablará
sobre los resultados de este encuentro. Mientras tanto, podemos renovar las
esperanzas.